INDUSTRIA DEL JUICIO LABORAL AGRAVIO AL LEGITIMO EJERCICIO DE LA ABOGACIA

POR EDUARDO ALFONSO DEPETRIS

Asistimos a un nuevo, reprochable, arbitrario, sistemático e infundado ataque contra el legítimo ejercicio de la profesión, de parte de diversos sectores políticos partidarios.
En efecto, escuchamos, de manera reiterada y constante, falsas imputaciones a los Profesionales de la Abogacía como responsables de la proliferación de los Juicios Laborales.
Estas manifestaciones, alejadas de la realidad, pretenden simplificar la problemática del empleo irregular o de las deficiencias del mercado ocupacional, con el exclusivo propósito de obtener réditos electorales, excusándose del propio fracaso.
Para mayor claridad, procuran adjudicar la degradación laboral a un sector minúsculo de la población, sin asumir las responsabilidades de gestiones o políticas públicas defectuosas.
Resulta inadmisible que la clase política agreda a los abogados y abogadas, sin fundamento alguno.


Según el INDEC, existe una cifra superior a 5.400.000 asalariados informales y no menos de 3.000.000 de los llamados Trabajadores Autónomos, categoría que engloba a muchos Trabajadores Precarizados.
A su vez, hay más de 6.000.000 de trabajadores registrados del sector privado a los que también se les vulneran derechos.
Al tiempo, recientemente la A.F.I.P. informó que recibe cerca de 100.000 telegramas anuales denunciando Trabajo No Registrado o Registrado en Forma Deficiente.
Por tanto, resulta absurdo e inaceptable agredir a quienes se ocupan de la defensa de esos trabajadores y no a quienes generan las condiciones para que esta situación de vulneración de derechos continúe en aumento.

La Litigiosidad nunca es deseable para los Trabajadores ni para los Empleadores. Se llega a ella, ante la decisión de hacer valer los Derechos ante el quebrantamiento de las Normas Protectoras por parte de quienes deben acatarlas.
Si se pretende evitar Demandas Judiciales, los Empleadores deben cumplir con la Ley. Atento a ello, hablar de «INDUSTRIA DEL JUICIO» es una afrenta causada por Ignorantes de la Realidad.

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