EVITA Y NUESTRO TIEMPO

MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN: SU LUCHA Y LA CONSTITUCIÓN[*]

POR JORGE FRANCISCO CHOLVIS

Enseñaba Arturo E. Sampay que antiguamente se decía que Florilegium Politicum es una selección de párrafos basados en diversos escritos que compendian un pensamiento, y que por sí solos expresan un sistema de ideas políticas. Dado estos tiempos de merecido reconocimiento a «Evita», al cumplirse 74 años de su paso a la inmortalidad, entendemos imprescindible trascribir párrafos de textos suyos que por la precisión conceptual que contienen reflejan su pensamiento, en los cuales se encuentran reflejados graves problemas de nuestro tiempo, y evidencian el por qué una Nueva Constitución.

    • La Razón de mi Vida». En el Prólogo Evita ya dejó expresado que “este libro ha brotado de lo más íntimo de mi corazón. Porque a través de sus páginas hablo de mis sentimientos, de mis pensamientos y de mi propia vida”. Y en uno de sus primeros capítulos expresa: “Yo tengo y ha nacido conmigo una particular disposición del espíritu que me hace sentir la injusticia de una manera especial, con una rara y dolorosa intensidad (…) Pero, aunque no pueda explicarse a sí mismo, lo cierto es que mi sentimiento de indignación por la injusticia social es la fuerza que me ha llevado de la mano, desde mis primeros recuerdos, hasta aquí”.
      En el Capítulo V, nos advierte: “La lectura de la prensa que ellos difundían me llevó, eso sí, a la conclusión de que la Injusticia Social de mi Patria sólo podría ser aniquilada por una Revolución»; y en el siguiente precisa que “una Revolución es siempre un camino nuevo cuyo recorrido es difícil y no está hecho sino para quienes sientan la atracción irresistible de las empresas arriesgadas»
      Afirmó que este libro “quiere exponer las causas y los objetivos de la misión que me he propuesto cumplir” (Cap. IX). Inmediatamente, en el siguiente, expresa y resuelve el interrogante: “¿Por qué yo he sufrido siempre ante la injusticia? ¿Por qué yo no me resigné jamás a ver a pobres y ricos, como una cosa natural y lógica? ¿Por qué siempre sentí indignación ante los dueños del poder y del dinero que explotaban a los humildes y a los pobres? Demasiadas preguntas hubiesen quedado sin respuesta si no hubiese encontrado a Perón en mi camino, y en él, la causa de mi Pueblo. No, no es el azar lo que pone a los hombres y mujeres al frente de las grandes causas. Por el contrario, parece que las grandes causas preparasen el alma de sus hombres y mujeres”.

    En el capítulo que titula “Sobre mi elección”, nos remarca una gran verdad: “En la vida de los pueblos, como en la vida de los hombres, no todo lo hace el destino. Es necesario que los pueblos como los hombres, ayuden a su destino (…) El país estaba solo. Marchaba a la deriva sin conducción y sin rumbo. Todo había sido entregado al extranjero. El pueblo sin justicia, oprimido y negado. Países extraños y fuerzas internacionales lo sometían a un dominio que no era muy distinto a la opresión colonial”. Y en capítulo “El camino que yo elegí”, estos irrebatibles conceptos: “¿De qué hubiesen valido tres años de Revolución si al término de la guerra hubiésemos caído de nuevo en los brazos de nuestros tradicionales explotadores imperialistas? ¿Nos hubiese valido acaso la reforma social en un país sin riqueza y sin trabajo, entregado con las manos atadas a la voluntad extraña del capitalismo internacional? Todo eso vio Perón con más claridad que nunca desde el día que fue presidente. Lo cierto es que todo ese inmenso trabajo que debía empezar con la organización del mismo gobierno y cuya primera etapa culminó con la reforma constitucional, no podía dejarle sino muy escaso tiempo para mantener contacto con el pueblo. Y si no hubiésemos buscado juntos una solución y la hubiésemos hallado, la voz del pueblo -la de nuestros ´descamisados- hubiese llegado a la torre de gobierno cada vez más apagada y tal vez hubiese terminado por callar. Por otra parte era necesario mantener encendido en el pueblo su fervor revolucionario. La revolución apenas había sido puesta en marcha y debía Perón cumplir todas las etapas desde el gobierno mismo. Esto podía hacerse pero a condición de que el pueblo mantuviese su fervor revolucionario y no fuese ganado por la prédica de los ´hombres comunes´ para quienes todo acto revolucionario aparece como una imprudencia imperdonable (…) Yo elegí ser ´Evita´ para que por mi intermedio el pueblo y sobre todo los trabajadores, encontrasen siempre libre el camino de su Líder”.

    En “Eva Perón y Evita”, sus palabras nos evidencian otras verdades y su profundo amor por su pueblo: «Nunca la oligarquía fue hostil con nadie que pudiera serle útil. El poder y el dinero no tuvieron nunca malos antecedentes para un oligarca genuino”. Y en el capítulo siguiente: “Cuando elegí ser ´Evita´ sé que elegí el camino de mi pueblo. Nadie sino el pueblo me llaman ´Evita´ (…) Cuando un obrero me llama ´Evita´ me siento con gusto ´compañera´ de todos los hombres que trabajan en el país y aún en el mundo entero (…), lucho codo a codo con los obreros, como si fuese de ellos una compañera más de taller o de fábrica”. En el capítulo XXI, “Los obreros y yo”, aclara: “No todos los descamisados son obreros, pero, para mí todo obrero es un descamisado (…) Son las fuerzas poderosas que sostienen el andamiaje sobre cuyo esqueleto se levanta el edificio mismo de la Revolución. El Movimiento Peronista no podría definirse sin ellos”. Y en el siguiente reafirma que el Justicialismo quiere llegar “a una sola clase de hombres: la de los que trabajan (…) No queremos que nadie explote a nadie y nada más. Esto es lo que Perón ha querido asegurar para su pueblo y ha quedado bien asentado en la nueva Constitución».

    En el capítulo titulado “Además de la Justicia”, observamos esto que anticipan tiempos posteriores: “Desde el día que me acerqué a Perón advertí que su lucha por la justicia social sería larga y difícil. Cuando él fue explicándome sus propósitos (y sus propósitos eran nada menos que invertir todo un sistema económico capitalista en uno más digno y humano y por lo tanto más justo) se confirmaron mis presentimientos: la lucha sería larga y difícil! (…) Solía decirme (Perón) en 1945: La justicia social exige una redistribución de todos los bienes del país para que haya así menos ricos y menos pobres. Pero, ¿cómo podrá redistribuir los bienes de un país un Gobierno que no tenga en sus manos el poder económico. Por eso es necesario que yo dedique todos mis esfuerzos para asegurar la Independencia Económica del País. Habrá que nacionalizar todo lo que sea un medio de dependencia económica; y todo lo que importe una salida innecesaria de riqueza nacional. ¡Así habrá más bienes para el pueblo! ¡Así el pueblo tendrá lo que necesita o por lo menos todo lo que a él le pertenece!”. Así es que se debe remarcar que Evita ya nos advirtió: “Nuestra riqueza era una vieja mentira para los hijos de esta tierra”. Y que para Evita “el Pueblo es el Pueblo en marcha hacia la consolidación de la Justicia Social”.

    • «Mi Mensaje». Desde los tiempos de su operación Evita trabajaba en este nuevo libro. A pesar de su estado de salud, y cuando los médicos se lo permitían escribía. El lenguaje de Evita es el mismo al de su discurso del 22 de agosto de 1951, y también de los que pronunció posteriormente. Es la mujer fuerte que un día resolvió que “no estaba enferma” para poder dedicarse sin horario a la causa del pueblo, como nos dice Fermín Chávez en la presentación a este libro en 1987. Esas 79 carillas revelan la dimensión humana y revolucionaria de Eva Perón, a quien su Pueblo llamaba Evita.

    Ya desde un principio Evita nos dice: «En estos últimos tiempos, durante las horas de mi enfermedad, he pensado muchas veces, en este mensaje de mi corazón. Quizás porque en ´La Razón de mi vida´ no alcancé a decir todo lo que siento y lo que pienso, tengo que escribir otra vez. (…) Quiero decirles la verdad (…) Yo puedo decir ahora lo mucho que se miente, todo lo que se engaña, y todo lo que se finge». En el capítulo “Los Enemigos del Pueblo”, precisa: “Los dirigentes de mi pueblo tienen que ser fanáticos del Pueblo nada más. Si no, se marean en la altura; y no regresa”. Y en el capítulo VII, “Yo he medido con la vara de mi corazón la frialdad y el fanatismo de los hombres. Si alguna cosa tengo que reprocharle a las altas jerarquías militares y clericales es precisamente su frialdad y su indiferencia frente al drama de mi Pueblo (…) Los tibios, los indiferentes, las reservas mentales, los Peronistas a medias me dan asco”.

    Al referirse al Imperialismo Capitalista, en el capítulo IX: “Yo lo he visto de cerca en sus miserias y en sus crímenes. Se dice defensor de la justicia mientras extiende las garras de su rapiña sobre los bienes de todos los pueblos sometidos a su omnipotencia. Se proclama defensor de la libertad mientras va Encadenando a todos los Pueblos que de buena o mala fe tienen que aceptar sus inapelables exigencias”. Y en el capítulo siguiente “Los que se entregan”: “Pero más abominable que el Imperialismo son los hombres de las Oligarquías Nacionales que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o por sonrisas la Felicidad de sus Pueblos”. No duda en afirmar en el capítulo “El odio y el amor”: “De mí no se dirá jamás que traicioné a mi pueblo, mareada por las alturas del poder y de la glorias.

    Eso lo saben todos los pobres y todos los ricos de mi tierra. Por eso me quieren los descamisados y los otros me odian y me calumnian”.

    Asimismo, en “Los altos círculos”, no deja de advertir para que no haya equívocos: “No soy antimilitarista ni anticlerical; en el sentido en que quieren hacerme aparecer mis enemigos. Lo saben los humildes Sacerdotes del Pueblo que también me comprenden a despecho de algunos altos dignatarios del clero rodeados o cegados por la oligarquía. También lo saben los hombres honrados que en las Fuerzas Armadas no han perdido contacto con el Pueblo. Los que no quieren comprenderme son los Enemigos del Pueblo metidos a militares (…) La Patria sufre o es feliz en el pueblo que la forma”. En “Vivir con el pueblo”, expresaba sobre algunos “dirigentes obreros entregados a los amos de la oligarquía por una sonrisa, por un banquete o por unas monedas. Yo los denuncio como traidores” (…) cuando un Dirigente Sindical se entrega al deseo de dinero, de poder o de honores es Traidor y merece ser castigado como un Traidor”.

    Y en “Las formas y los principios” anuncia como anhelo a efectivizar: “Mi mensaje está destinado a despertar el alma de los pueblos de su modorra frente a las infinitas formas de opresión”, y casi finalizando en “Mi voluntad Suprema”, este concepto que sintetiza su Mensaje: “quiero vivir eternamente con Perón y con mi Pueblo. Esta es mi voluntad absoluta y permanente, y será también cuando llegue mi hora, la última voluntad de mi corazón, yo estaré con ellos para que sigan adelante por el camino abierto de la Justicia y de la Libertad hasta que llegue el día maravilloso de los Pueblos (…) Yo estaré con ellos, con Perón y con mi Pueblo para pelear contra la Oligarquía vendepatria y farsante, contra la raza maldita de los Explotadores y de los Mercaderes de los Pueblos”.

    • “Escribe Eva Perón”. Antes de los dos libros que hemos tratado, el diario “Democracia”, publicó varios artículos que Evita había escrito, entre ellos el del 27 de Octubre de 1948 que se tituló “La Mujer Argentina apoya la Reforma”; también ese año, los días 27/30 de Noviembre viajó a Mendoza y Córdoba precisamente con la finalidad de sostener la Reforma Constitucional.

    Por ello, es imprescindible tener presente que la Biblioteca del Congreso de la Nación el año 2019, en el marco del 100 Aniversario del Nacimiento de Eva Perón, publicó en edición facsimilar el libro «Escribe Eva Perón», que contiene el conjunto de escritos de su autoría redactados en 1948 y compilados posteriormente por el diario «Democracia” con dicho título. Fueron escritos entre Julio y Noviembre de ese año, y en todos está presente el mismo tono de indignación que le provocaba la miseria y la indiferencia de los más ricos que tanto caracterizó sus más famosas alocuciones. Edición en la cual se encuentra su pensamiento sobre la nueva Constitución.

    Así es que debemos traer a nuestro tiempo contemporáneo estos trascendentes conceptos reeditados en dicho libro. Recorramos entonces algunos de sus conceptos:

    • “Por qué soy Peronista”: “Si el pueblo fuera feliz y la patria grande, ser Peronista sería un derecho; en nuestros días, ser Peronista es un deber. Por eso soy Peronista. Soy Peronista, entonces, por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal y por apasionada solidaridad y gratitud a mi Pueblo… Mi dignidad de Argentina y mi conciencia ciudadana se sublevó ante una patria vendida, vilipendiada, mendicante ante los Mercaderes del Templo de las Soberanías y entregada año tras año, gobierno tras gobierno, a los apetitos foráneos del capitalismo sin patria y sin bandera».
    • “Significación social del Descamisado”. Desde el punto de vista social, la palabra ´descamisado´ superó su acepción idiomática. Se transforma en sinónimo de lucha, de anhelo de reivindicaciones de justicia, de verdad. (…) La significación social del ´Descamisado´ surge de su condición de vanguardia de la nacionalidad (…) El ´Descamisado´ ha dejado de ser elemento de explotación humana para convertirse en factor de progreso, de Unidad Nacional, de bienestar colectivo. En esto residen su fuerza y su virtud. Su fuerza, porque responde a los imperativos político-sociales que valorizan el rol de los trabajadores en la sociedad moderna. Su virtud, porque para los ´descamisados´ sus propias reivindicaciones se entrelazan y se confunden con las necesidades presentes y futuras de la Nación. De ahí que la grandeza de la patria se va elaborando por la dignificación del pueblo.
    • “La Justicia Social se consolida con una mayor producción”: “El General Perón nos ha dicho que todas las conquistas sociales y la ampliación del bienestar de que goza la clase trabajadora argentina depende, esencialmente de los mismos trabajadores. Y que para lograrlo había que partir de dos bases fundamentales: la organización de los trabajadores en sus sindicatos y el aumento de la producción (…) La organización sindical da a la clase trabajadora el instrumento específico para sus propias conquistas y para colaborar decisivamente en la reordenación social y nacional; el aumento de la producción le ofrece la posibilidad de concretar en mejoras esos derechos que sostiene cuando se organiza sindicalmente. Un derecho que no se puede concretar es como si no existiera”.
    • “Después que uno está perdido no lo salvan ni los Santos”: “Al referirme en este artículo a la Constitución Nacional, no pretendo intervenir en la discusión de si debe o no ser modificada, porque para los que pertenecemos al Pueblo, ese hecho es ya indiscutible y, en consecuencia, indiscutido. Tampoco esgrimir los argumentos comunes de algunos improvisados Constitucionalistas de nuestros días, al alcance de todos, como la ´sopa hecha´. Entre lo sabio que nuestra Constitución establece, se encuentra la forma en que ha de modificársela, en su todo o en sus partes, para lo cual fija tres claras y definidas etapas: Ley del Congreso, decisión plebiscitaria del Pueblo, Convención Nacional (…) Los políticos en desuso, que antes sirvieron a medias al Estado y a los consorcios extranjeros, defienden los últimos reductos de la quimera de ´volver a ser´. Ellos creen aún posible la ´marcha atrás´ de un pueblo que ha descubierto su destino y ha roto sus cadenas”.
    • “Significado Nacional del 17 de Octubre”: Que el 17 de Octubre es una fecha definitivamente incorporada a las que señalan nuestras gestas de más acentuado sabor popular y más efectivo contenido nacional ya es incuestionable, como es incuestionable que nada ni nadie logrará borrarla de la vida de nuestro pueblo. Tiene para nuestra independencia económica y nuestra evolución social, el mismo significado que el 25 de Mayo tuvo para nuestra Independencia Política (…) abrió las perspectivas para una nueva política económica, una nueva política social y una etapa superior, nueva también por ser más fraternal y más justa, en la vida común de todos los argentinos”.
    • “Ante la tercera batalla electoral”: “El Peronismo, Movimiento Popular Justiciero en lo Social, Recuperador en lo Económico y Soberano en lo Político, va a librar su tercera batalla electoral. Las que precedieron a la que se avecina señalaron nuestro triunfo en una proporción que sorprendió a nuestros adversarios (…) Fueron triunfos del Pueblo, alcanzados en urnas de cristal por lo transparentes y limpias de cualquier presión (…) Ahora, frente a la nueva cita que se ha dado la nacionalidad para inscribir en la Constitución los Derechos de los Trabajadores y consolidar sus conquistas, el Peronismo volverá a demostrar que es mayoría y que esa mayoría está definitivamente enrolada en la causa progresiva, recuperadora y revolucionaria que inspira y dirige el general Perón (…) Ese fue el contenido de la última elección; y la que se avecina tiene por objeto, mediante su incorporación a la Constitución Nacional, fundamentar más sólidamente las conquistas logradas».
    • “El pueblo quiere soluciones argentinas para los problemas argentinos”: “La historia del hombre es la historia de una búsqueda incesante de la Justicia (…) Los argentinos integramos un pueblo singularmente amante de la Justicia (…) La articulación de la reforma constitucional que va a realizarse es una etapa de esa azarosa y noble búsqueda de la Justicia. Ya no es justo, por ejemplo, para nosotros, ni para nadie, el individualismo económico y jurídico. Los pueblos claman por sus derechos, claman, mejor, por su derecho esencial a la vida. Y la Constitución que nos rige está inspirada en ese Individualismo Económico y Jurídico que ha perdido validez por su injusticia. Debe hacerse notar (…) Hoy es imperioso, porque el País no puede vivir encuadrado en moldes antiguos, que lo ciñen y lo ahogan (…) «No vivimos en un laboratorio. Vivimos debatiéndonos en un campo de batalla. Hay que estar alertas, porque el desfallecimiento, es la derrota, como lo es el estancamiento, la morosidad (…) Se advierte la responsabilidad inmensa que tenemos ante las futuras generaciones argentinas. Hay que procurarles un estatuto fundamental adecuado a su desarrollo (…) Luego de dos guerras trascendentales, y de conmociones sociales y psicológicas profundas, nadie cree que un pueblo deba vivir esclavizado a un texto frio, a una Constitución antigua, mientras que se destaca, como verdad incontrovertible, que la Constitución deber estar al servicio del Pueblo. Porque no hay tiranía peor que la de la Ley, cuando es inadecuada a las necesidades del conglomerado social». (…) Es preciso dar a la propiedad un nuevo sentido, un sentido social, quitándole al vocablo y al concepto que denomina su peligroso sentido egoísta. Y es preciso, en fin, devolverles a los argentinos lo que no siempre ha sido y debe ser argentino (…). La inminente intervención de la mujer en la vida política argentina, impone la consideración de normas jurídicas correspondientes en el nuevo estatuto constitucional. Además, el pensamiento inspirador del General Perón ha trascendido al pueblo, movilizándolo a favor de las reformas. Ese pueblo ha sentido sus necesidades, las conoce y las impondrá en la Asamblea Constituyente. Por ellas, sustentó la revolución típicamente argentina, que estamos viviendo. El Pueblo, pues, inspirado por su conductor, desea que se consolide en un cuerpo constitucional lo que esta Revolución ha logrado, para que luego, al amparo de normas justas, pueda desarrollarse la existencia nacional en su plenitud. Quiere ese Pueblo soluciones humanas para los problemas humanos, y soluciones argentinas para los problemas argentinos. Económicamente independiente y socialmente feliz, afianzado sobre un texto constitucional justo”.
    • No podemos dejar de señalar estos otros conceptos que integran ese libro: “Ayuda social, sí; limosna no. Este debe ser también un lema revolucionario. Es necesario que aparezca, científicamente interpretado, como el complemento imprescindible de la Justicia Social”. Pero, tampoco dejaremos de remarcar que expresó: “Lo que les duele es que yo no haya representado un papel decorativo de la mujer del Presidente, sino el papel de una mujer que, interpretando los dolores, o las ansias y las esperanzas del pueblo argentino, puso su corazón, su juventud y su vida al servicio de la causa de los necesitados”. Y que el 22 de agosto de 1951 en el “Cabildo Abierto” que se llevó a cabo en la Av. 9 de Julio de la ciudad de Buenos Aires, entre otras cosas dijo: “Yo no soy más que una mujer del pueblo argentino, una descamisada de la Patria, pero una descamisada de corazón, porque siempre he querido confundirme con los Trabajadores, con los ancianos, con los niños, con los que sufren, trabajando codo a codo, corazón a corazón con ellos”.

    Después el 31 de agosto, a las 20,30 horas por radio y con voz muy pausada pero que brotaba de lo más hondo de su ser, dice: “Quiero comunicar al pueblo argentino mi decisión irrevocable y definitiva de renunciar al honor con que los trabajadores y el pueblo de mi patria quisieron honrarme en el histórico Cabildo Abierto del 22 de agosto (…), esta determinación surge de lo más íntimo de mi conciencia, y por eso es totalmente libre (…) mi gran ambición personal: que de mí se diga, cuando se escriba el capítulo maravilloso que la historia dedicará al Presidente, que hubo a su lado una mujer que se dedicó a hacerle conocer las esperanzas del pueblo, y que, a esa mujer, el pueblo la llamaba cariñosamente Evita. Eso es lo que quiero ser”.

    Al tener conocimiento del motín que el general Menéndez realizó el 28 de Septiembre, pocos días después que Evita renunciara a integrar la fórmula presidencial con Perón, propuesta por la C.G.T. con el apoyo de grandes sectores de su Pueblo, y pese a su delicado estado de salud que ya tenía, dirigió un mensaje radial a los descamisados. Y en “Mi Mensaje”, en el capítulo “El gran delito”, denunció: “Y a medida que los trabajadores se organizaban constituyendo la más poderosa fuerza del país, la oligarquía infiltrada también en las Fuerzas Armadas preparaba la reacción (…) lo atacaron por mí (…); Yo fui el gran pretexto! ¡La verdad, la auténtica y pura verdad es que la gran mayoría de los que no quisieron a Perón por mí, tampoco lo quieren sin mí! (…) Aquél día, el 28 de Septiembre, yo me alegré profundamente de haber renunciado a la vicepresidencia de la República el 22 y el 31 de agosto. Si no, yo hubiese sido otra vez el gran pretexto”.

    Llegó el 17 de Octubre de ese año, Día de la Lealtad, y Evita nos deja este invalorable mensaje en palabras inolvidables, al decir que “con Ustedes tengo una deuda sagrada: a mí no me importa si para saldarla tengo que dejar jirones de mi vida, yo sé que Ustedes recogerán mi nombre y la llevarán como Bandera a la Victoria”.

    • Por todo ello, es imprescindible tener presente conceptos transcriptos de Eva Perón. Por su estrecha relación con el Pueblo, su lucha por los Trabajadores y desposeídos, y su entrega por la Justicia Social en la senda que recorrió junto a Perón. De tal modo, la convierten en ícono del Movimiento de masas y en una de las figuras más importantes de la Historia Argentina del Siglo XX.

    Hemos de insistir, Pueblo para Evita significa Pueblo en marcha. Su lucha y amor por el Pueblo no dejó de acompañarla hasta último momento. Se siente hermanada con ese Pueblo y sostuvo con firmeza que no se puede lograr la grandeza de un País con un Pueblo que no tiene bienestar. Su Mensaje “está destinado a despertar el alma de los Pueblos de su modorra frente a las infinitas formas de opresión”. Y en sus textos del diario “Democracia” están relevantes conceptos sobre el necesario Debate Constitucional, pues bien advirtió Evita: “Hoy es imperioso, porque el País no puede vivir encuadrado en moldes antiguos, que lo ciñen y lo ahogan (…) No vivimos en un laboratorio. Vivimos debatiéndonos en un campo de batalla. Hay que estar alertas, porque el desfallecimiento, es la derrota, como lo es el estancamiento, la morosidad”; y concluyó “como verdad incontrovertible, que la Constitución deber estar al Servicio del Pueblo. Porque no hay tiranía peor que la de la Ley, cuando es inadecuada a las necesidades del conglomerado social».

    Que los tiempos han cambiado dicen. Que hay otras realidades! Pero, si sólo es preciso recorrer la historia y observar nuestra realidad contemporánea, del País y del Mundo, para observar que las carencias de los Pueblos y la incidencia de los factores externos e internos con la financiarización de la economía y el “Neoliberalismo” se agravaron, y en el ámbito de la Constitución “Real” se encuentra el sostén de esta lamentable situación de injusticia social y dependencia nacional. Evita ya lo prevenía. Lo que se ha impedido es que la Argentina mediante la arquitectura filosófico-política y la fisonomía técnico-jurídica de la Constitución Nacional de 1949 haya podido efectivizar sus objetivos de Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.

    Los acontecimientos que ocurrieron a partir del 16 de Septiembre de 1955, que se profundizaron desde el 13 de Noviembre de ese año al concretarse el “Golpe dentro del Golpe”, fue lo que Evita advertía y lo que se debía impedir. Pero, el 7 de Diciembre de 1955 se dictan las “Directivas Básicas”, el 5 de Marzo de 1956 el nefasto Decreto Nº 4161, y el 27 de Abril de 1956 la “Proclama” para abrogar la Constitución Nacional de 1949, que inicia el retroceso de casi cien años para volver a la Constitución de 1853. Esa que Evita bien calificó. Pero también vino después la “Supraconstitucionalidad de facto” implementada a partir de esa ilegal e ilegítima instancia, aparece el F.M.I. y sus condicionamientos, como asimismo tiempos de Democracias Parciales con proscripción a los sectores mayoritarios del País; y luego otros Golpes de Estado con sus “Actas, Objetivos y Estatutos”. También dos Asambleas Constituyentes”; y una descomunal “Deuda Externa”. Así, con el Consenso de Washington llegó la generación de las Constituciones “Neoliberales”, y a nuestro país la Reforma de 1994. También el Lawfare, las Fake News, los algoritmos y la Big Data.

    En general la dirigencia se aferró a un debate en la epidermis de las cuestiones de fondo y quedaron al margen los problemas estructurales. Ese fue el marco que regló esta etapa de la vida del Pueblo Argentino. No obstante intentos políticos de pocos años que no llegaron a modificar la esencia de la Constitución “Real”, que nos “Ahoga” y “Asfixia”.

    Mucho se podría agregar, pero suficiente tener presente estos conceptos de Evita, para tener claro que estamos muy lejos de aquellos tiempos de “Liberación o Dependencia”. Así es que aún la Constitución Nacional de 1949 sigue oculta, no integra nuestros Antecedentes Constitucionales. Ni el debate político, académico, y popular; y de tal modo se veda el debido conocimiento de sus principios básicos, pórtico del Nuevo Constitucionalismo.

    Entonces, en nuestro tiempo, desde el debate coyuntural es necesario alcanzar el plano estructural. Será imprescindible abrir y profundizar el Debate Político y Constitucional, y avanzar, en la senda hacia el alto objetivo de consolidar un Proyecto Nacional y Popular con una Nueva Constitución para el País de los Argentinos en este siglo XXI.

    [*] Publicado en el libro titulado “El Campo Popular saluda a la CONSTITUCIÓN NACIONAL DE 1949. Actualidad y vigencia”. Ediciones Nuestra Agenda, Buenos Aires, 2022.

    CONMOCIÓN Y PAVOR

    CUANDO EL IMPERIALISMO DE SIEMPRE SE VISTE DE HUMANITARIO

    POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO

    «SHOCK AND AWE» (GOLPE Y CONMOCIÓN) se vendió como una Doctrina quirúrgica y humanitaria, pero su historia revela lo contrario: desde Hiroshima (300.000 Muertos) hasta Irak (Devastación y Saqueo Cultural), su aplicación ha sido tierra arrasada con ropaje técnico. El Poder Militar no garantiza victorias estratégicas, y la historia sigue escribiéndose según la fórmula «Destrucción y Pillaje»

    1. ¿QUÉ ES EL «SHOCK AND AWE»? LA DOCTRINA SEGÚN ULLMAN

    La Doctrina del «Shock and Awe» (Conmoción y Pavor) fue formalizada en 1996 por Harlan K. Ullman y James P. Wade en un informe para la Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos. Su objetivo era crear una nueva doctrina militar post-Guerra Fría, denominada «Dominio Rápido» (Rapid Dominance).

    La idea central no es la destrucción masiva en sí, sino paralizar la voluntad y percepción del enemigo para que se rinda sin ofrecer resistencia efectiva. Se busca que el adversario se sienta tan vulnerable que cualquier oposición parezca inútil. Se trata de un golpe psicológico que opere más sobre la mente del enemigo que sobre su infraestructura física.

    Ullman definió cuatro objetivos clave:

    • Paralizar las fuerzas enemigas y su capacidad de mando.
    • Aislar al enemigo de fuentes de información y apoyo externo.
    • Generar un colapso de la moral y la cohesión social.
    • Lograr una victoria rápida con el mínimo uso de fuerza posible.

    2. DESMITIFICACIÓN DE LOS «ANTECEDENTES HISTÓRICOS» (JAPÓN Y PANAMÁ).

    Hiroshima y Nagasaki: La contradicción interna de la Doctrina

    Ullman y Wade citaron las bombas atómicas como el ejemplo supremo de «shock and awe», aquel que forzó la Rendición Japonesa. Sin embargo, esta cita es contradictoria con los propios principios de su doctrina.

    Recordemos que Ullman definió su estrategia como un medio para lograr una «victoria rápida con el mínimo uso de fuerza posible». Pero Hiroshima y Nagasaki representan exactamente lo opuesto:

    300.000 muertos civiles en los bombardeos atómicos.

    Millones de afectados por la radiación y sus consecuencias genéticas a lo largo de generaciones.

    Una destrucción masiva que no fue «quirúrgica» ni «mínima», sino total y sin distinción entre objetivos militares y civiles.

    Esta contradicción no es casual. Revela que el «shock and awe» es, en el fondo, una versión edulcorada y «humanizada» de la violencia masiva, que busca presentar como «quirúrgica» una lógica que, en su esencia, sigue siendo la de la aniquilación. Pero los números —300.000 muertos, generaciones de afectados— desmienten cualquier pretensión de «mínimo uso de fuerza».

    3. IRAK (2003): NO FUE «SHOCK AND AWE», FUE «TIERRA ARRASADA»

    La campaña de bombardeos sobre Bagdad y Mosul en 2003 fue presentada por los medios como la aplicación de la doctrina «Shock and Awe». Sin embargo, el propio Ullman ha discrepado rotundamente:

    Lo que ocurrió fue un bombardeo de saturación de 48 horas, no un ataque quirúrgico. La doctrina de Ullman buscaba un «equivalente no nuclear» que paralizara psicológicamente; el Pentágono aplicó potencia de fuego masiva para allanar el camino a las tropas terrestres.

    Más que «shock and awe», la devastación de Bagdad y Mosul se pareció más a la de Stalingrado en 1942-1943, cuando la Alemania nazi redujo la ciudad a escombros mediante bombardeos de saturación y ataques de artillería masiva. La diferencia es que en Stalingrado hubo una resistencia que duró meses; en Irak, la superioridad tecnológica aplastó cualquier defensa organizada.

    El saqueo arqueológico: Mientras las tropas estadounidenses aseguraban los pozos petrolíferos, permitieron el saqueo masivo del Museo Nacional de Irak y los yacimientos de Nimrud y Nínive. Desaparecieron más de 15.000 piezas arqueológicas. Esta acción recuerda al expolio de Napoleón en Egipto (1798), que saqueó obeliscos y la famosa Piedra Rosetta bajo la excusa de «proteger el patrimonio para la ciencia».

    Pero esta lógica de «tierra arrasada» con saqueo cultural no es nueva ni exclusiva de la modernidad occidental. Es un patrón recurrente en la historia del imperialismo:

    – El saqueo de Persépolis (330 a.C.): Los generales de Alejandro Magno, tras conquistar el imperio persa, incendiaron y saquearon la ciudad ceremonial de Persépolis, llevándose tesoros incalculables y destruyendo símbolos de la cultura persa. La justificación fue «vengar» la invasión persa de Grecia, pero el resultado fue el mismo: pillaje y apropiación cultural. El fuego y el saqueo de Persépolis se convirtieron en un símbolo de la destrucción de una civilización por otra.

    – La Primera Cruzada (1099): Cuando los cruzados tomaron Jerusalén, masacraron a la población musulmana y judía y saquearon sistemáticamente la ciudad, llevándose reliquias y tesoros a Europa. La justificación era religiosa, pero la lógica era la misma: debilitar al enemigo y enriquecer al vencedor. El botín fue tan abundante que los cronistas de la época describieron las calles llenas de oro, plata y telas preciosas.

    – La invasión de Constantinopla (1204): Los ejércitos de la Cuarta Cruzada, desviados por intereses venecianos y por la promesa del dogo Enrico Dandolo de pagar la deuda de los cruzados con Venecia, saquearon la capital bizantina, robando iconos, relicarios y obras de arte que aún hoy adornan iglesias y museos de Venecia y otras ciudades europeas. Fue el mayor saqueo de una ciudad cristiana por parte de otros cristianos, y su lógica fue puramente depredadora. El botín más famoso de este saqueo son los cuatro caballos de bronce de la época de Constantino, que hoy lucen en la terraza de la basílica de San Marcos en Venecia, que originalmente adornaban el Hipódromo de Constantinopla. Napoleón Bonaparte los llevó a París en 1797, pero fueron devueltos en 1815. Este expolio es un ejemplo perfecto de cómo el arte y la cultura se convierten en trofeos de guerra, una práctica que se repite a lo largo de los siglos.

    Irak fue el fraude de «shock and awe». Fue arrasamiento masivo con saqueo cultural incluido, una práctica colonialista que repite los patrones del imperialismo de todos los tiempos, desde Alejandro, ahora presentado con un lenguaje técnico y un discurso humanitario que oculta su verdadera naturaleza depredadora.

    4. VENEZUELA (3 DE ENERO DE 2026): LA VERDADERA APLICACIÓN DE LA DOCTRINA

    Por primera vez en la historia, la Doctrina de Ullman se aplicó en su forma pura:

    Ataque quirúrgico: Bombardeos sobre centros de decisión (Palacio de Miraflores, Estado Mayor) y captura de Nicolás Maduro.

    Sin ocupación terrestre masiva: No hubo invasión con tropas de infantería a gran escala.

    Sin bombardeo de saturación: El ataque fue preciso, no indiscriminado.

    Efecto psicológico puro: La confusión, el silencio de radio y la desaparición del líder fracturaron el Régimen en horas.

    Sin saqueo cultural: A diferencia de Irak, no hubo pillaje de museos o yacimientos, aunque hubo un apoderamiento del comercio del petróleo y un tutelaje político muy semejante al de los protectorados de fines del Siglo XIX.

    El propio Ullman comentó que esta operación validó su principio al lograr el cambio de Régimen con el «uso mínimo de la fuerza» y sin bajas estadounidenses. Sin embargo, nada dice de los guardias cubanos que entregaron sus vidas y del casi centenar de víctimas venezolanas.

    5. IRÁN (28 DE FEBRERO DE 2026): EL FRACASO DE LA DOCRINA

    La operación «Epic Fury» sobre Irán fue diseñada como un golpe quirúrgico para decapitar el liderazgo iraní y provocar un colapso político, aplicando la misma lógica que en Venezuela. Sin embargo, el resultado fue muy diferente:

    Fracaso en producir el colapso político: El régimen no se fracturó, sino que se unificó bajo un estandarte de supervivencia nacional y religiosa, convirtiendo al líder asesinado en un mártir. 30 millones de personas en las calles para su funeral dan testimonio de ello. La muerte del líder no generó vacío de poder, sino un nuevo símbolo de resistencia.

    La resistencia iraní: Irán no aceptó las «reglas» del «shock and awe». Su estrategia de paciencia y dispersión se basó en asumir una mayor tolerancia a las bajas y en comprender que el poderío aéreo no puede doblegar la voluntad de una nación que lucha por su supervivencia. La estructura de poder iraní, descentralizada en el IRGC, los clérigos y las milicias proxy, demostró ser más resiliente que el sistema personalista venezolano.

    El Eje de la Resistencia: Irán no solo descentralizó su defensa, sino que construyó una red de fuerzas aliadas en toda la región —el denominado «Eje de la Resistencia»— que incluye a Hezbollah en el Líbano, los hutíes en Yemen, milicias chiíes en Irak y Siria, y Hamás en Palestina. Esta red permitió a Irán expandir el conflicto a múltiples frentes de manera coordinada, golpeando intereses Estadounidenses e Israelíes en toda la región sin necesidad de movilizar sus propias fuerzas convencionales. El «shock and awe» estaba diseñado para un solo objetivo; se encontró con una hidra de cabezas múltiples.

    Apuesta por tecnología asimétrica: Lejos de intentar competir en la carrera de armamento convencional —aviones cazas, portaaviones, tanques de última generación—, Irán apostó por tecnologías más baratas y efectivas para la guerra asimétrica: drones kamikaze, misiles balísticos y supersónicos, y sistemas de defensa costeros. Estas herramientas, fabricadas con recursos propios o con asistencia de aliados como Rusia y China, permiten a un país en desarrollo infligir daños desproporcionados a un costo reducido, saturando sistemas de defensa carísimos como el Iron Dome o los sistemas AEGIS de la Armada estadounidense. Un dron de pocos miles de dólares puede inutilizar un buque de guerra de mil millones. Esta lógica de «guerra de pobres contra ricos» convierte la superioridad tecnológica del agresor en una desventaja: cada misil interceptado cuesta millones, mientras que el atacante gasta fracciones de esa cantidad.

    El antecedente Vietnamita: Esta estrategia de paciencia, dispersión y desgaste no es nueva. Tiene un precedente claro y exitoso en la guerra de Vietnam (1955-1975), donde Ho Chi Minh y el general Võ Nguyên Giáp aplicaron una lógica similar contra la potencia militar más poderosa del mundo. La estrategia Vietnamita se basaba en tres pilares que Irán replicó con éxito.

    Asumir una mayor tolerancia a las bajas: Sabían que EE.UU. no podía sostener políticamente una guerra de larga duración con bajas crecientes. La opinión pública estadounidense fue un frente de batalla clave.

    No buscar victorias decisivas en el campo de batalla: En lugar de enfrentar a las fuerzas estadounidenses en combates convencionales, optaron por la guerra de guerrillas, el desgaste y la paciencia. Cada soldado estadounidense muerto era una victoria estratégica.

    Internacionalizar el conflicto: Vietnam recibió apoyo de la U.R.S.S. y China, pero también supo construir una narrativa de Lucha Anticolonial que resonó globalmente, aislando políticamente a EE.UU.

    Irán aplicó esta misma lógica en el Siglo XXI: no buscó destruir al agresor, sino hacerle pagar un costo político, económico y humano tan alto que la Guerra se volviera insostenible. El «shock and awe» fracasó en Vietnam, y fracasó en Irán, porque ninguna cantidad de bombas puede doblegar a un Pueblo que ha decidido resistir.

    La subestimación de la defensa y la represalia: Irán no solo resistió, sino que contraatacó. Cerró el Estrecho de Ormuz, golpeó objetivos en toda la región y expandió el conflicto a múltiples frentes, infligiendo un costo económico y político global que el agresor no anticipó. La Guerra ya no era un «Golpe Quirúrgico», sino un incendio regional.

    La ecuación de costos se invirtió: el agresor gastó miles de millones en proyectiles de intercepción, mientras Irán desgastaba su capacidad con una fracción de ese presupuesto, exactamente como ocurrió en la selva vietnamita décadas atrás.

    CONCLUSIÓN: LAS CONTRADICCIONES DEL «SHOCK AND AWE» Y LA LÓGICA DEL PILLAJE

    En definitiva, el «Shock and Awe» es una doctrina que se vende como precisa y humanitaria, pero que en sus antecedentes, en sus aplicaciones y en sus resultados revela la misma lógica de violencia masiva y dominación imperial que ha caracterizado a las potencias de todos los tiempos.

    La «Modernidad» no inventó el saqueo ni la devastación; simplemente los envuelve en un lenguaje técnico y psicológico que oculta su verdadera naturaleza. Desde Persépolis hasta Bagdad, pasando por Jerusalén, Constantinopla y El Cairo, la historia del Imperialismo es la historia del pillaje. Los caballos de bronce de San Marcos son un recordatorio tangible de que el arte, la cultura y la memoria de los Pueblos han sido, durante milenios, moneda de cambio en la Guerra entre Imperios.

    HOY EN LIBRERÍA OXIMORON

    Alberto H. Tricarico es Director cinematográfico egresado de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (E.N.E.R.C.). Investigador, crítico y escritor. Docente de Cine en la Universidad de La Punta (San Luis) y en la E.N.E.R.C. Cuyo (Provincia de San Juan).

    Realizador de diversos cortos y mediometrajes. Realiza consultoría y asesoramiento en desarrollo de Proyectos Audiovisuales. Es Coordinador y Disertante en Cursos de Iniciación y Perfeccionamiento en Cine. Dicta además, Seminarios y Conferencias tanto de Cine como de Literatura.

    EE.UU., ARANCELES E INGENIERÍA POLÍTICA EN BRASIL

    LA IDEA ES EROSIONAR LA GOBERNABILIDAD ACTUAL PARA FAVORECER UN RETORNO DE LA DERECHA EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES BRASILEÑAS.

    POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

    Hay una paradoja que atraviesa por completo la nueva ofensiva arancelaria de Estados Unidos contra Brasil. Washington decidió castigar comercialmente a un país con el que no pierde, sino que gana. La contradicción desaparece cuando se abandona la contabilidad comercial y se observa la geoeconomía. El arancel adicional del 25%, que entra en vigor desde el 22 de Julio, no está diseñado principalmente para equilibrar Importaciones y Exportaciones.

    Funciona como una herramienta de coerción, encarece la autonomía regulatoria brasileña, altera los incentivos de sus élites económicas y coloca un costo visible sobre las decisiones de un gobierno que Washington considera demasiado independiente. El comercio es el instrumento; la disciplina política, tecnológica y estratégica es el objetivo.

    Eso no significa que Washington dicte el resultado electoral, pero sí que intenta influir en el clima de competencia. El arancel opera como un mensaje a empresarios, exportadores y élites políticas: el costo de sostener ciertas líneas de autonomía puede subir si Brasil no se alinea con la arquitectura preferida por EE.UU.

    Críticos estadounidenses y brasileños coinciden en que el Superávit Comercial histórico de EE.UU. hace aún más llamativo el castigo. ¿Por qué castigar a un socio con el que se gana? La respuesta yace en capas más profundas: control de cadenas de suministro, acceso a recursos estratégicos y, sobre todo, el temor a un Brasil que se atreve a construir infraestructuras de Soberanía sin pedir permiso. Aquí entra el verdadero dolor de cabeza para las élites financieras estadounidenses: el PIX.

    Según datos oficiales, EE. UU. acumuló un Superávit Comercial de bienes con Brasil de US $14.400 millones solo en el último año (un aumento del 112,8% respecto al año anterior). En los últimos 15 años, el superávit acumulado de EE.UU. con Brasil alcanza los US$ 424.500 millones.

    La narrativa oficial habla de proteger al trabajador estadounidense, pero los pasillos de Washington y los despachos de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) revelan una verdad mucho más oscura: se trata de castigar la autonomía estratégica de un país que se atrevió a construir infraestructuras de poder al margen del oligopolio financiero de Wall Street y Silicon Valley.

    Para comprender la magnitud de esta agresión, es imperativo mirar más allá del acero y la soja, y dirigir la mirada hacia el campo de batalla más sensible y sofisticado de esta disputa: el sistema PIX, que no es solo un sistema de pagos instantáneos, sino una pieza maestra de ingeniería financiera pública que, desde su lanzamiento en 2020, ha transformado radicalmente el mercado interno brasileño.

    Desarrollado por el Banco Central de Brasil (BCB), permite transferencias gratuitas o de costo mínimo las 24 horas, sin intermediarios costosos. Hoy procesa miles de millones de transacciones mensuales, abarcando desde el pago del verdulero hasta grandes operaciones empresariales. Su adopción masiva —casi 200 millones de usuarios— ha democratizado las finanzas, reducido la exclusión bancaria y, de paso, desplazado a los grandes ganadores del antiguo régimen: Visa, Mastercard, Google Pay y otros intermediarios privados.

    La disputa no se limita a Visa o Mastercard. Estados Unidos reunió en un mismo expediente los pagos electrónicos y las medidas judiciales brasileñas contra X, Meta, Google y otras plataformas. Son conflictos diferentes, pero tienen un elemento común: la resistencia estadounidense a que un Estado periférico determine las reglas de infraestructuras digitales dominadas históricamente por corporaciones norteamericanas.

    PIX es un dolor de cabeza no solo por el mercado que ya ocupa, sino por el precedente que establece. Demuestra que un banco central puede construir una red pública eficiente, reducir las rentas de los intermediarios y organizar la economía digital sin entregar toda su arquitectura a empresas extranjeras. Si el modelo se replica en otras economías emergentes, la pérdida potencial para las redes privadas será mucho mayor que la del mercado brasileño.

    Esta embestida económica contra el PIX y el sistema financiero brasileño no es un fin en sí mismo, sino el combustible para una maquinaria de intervención electoral sin precedentes en la historia reciente de las relaciones hemisféricas. Al estrangular sectores clave de la economía brasileña a apenas meses de las elecciones de octubre de 2026, la administración Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, están ejecutando un plan de condicionamiento político.

    El objetivo es generar el dolor económico suficiente para que el electorado lo atribuya a la incapacidad diplomática del Gobierno de Lula, pero sin provocar un colapso sistémico que desestabilice la región. Es la creación de una profecía autocumplida. Estados Unidos impone aranceles para dañar la economía, y luego señala el daño económico como prueba de que el gobierno actual es un desastre y debe ser reemplazado.

    Sin embargo, la verdadera genialidad cínica de esta medida reside en su diseño selectivo. La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) no ha aplicado un muro arancelario ciego; ha dejado fuera actores de manera quirúrgica. La lista de aranceles del 25% no golpean indiscriminadamente. Productos clave —carne de res, café, partes de aeronaves, metales raros, petróleo y ciertos commodities— quedan exentos. Esta selección de casi 2.000 ítems (según estimaciones de impacto) revela cálculo político y económico preciso. Sectores con fuerte lobby en Washington o alineados con intereses estratégicos estadounidenses se salvan. Mientras tanto, bienes industrializados, maquinaria y manufacturas más expuestas al mercado interno brasileño cargan con el peso de la medida.

    La élite agroexportadora y financiera (bolsonarista o pragmática), la carne de res (JBS, Marfrig, Minerva) y el café (grandes cooperativas de Minas Gerais y Espírito Santo, y exportadores como Cecafé), son la base electoral y financiera del bolsonarismo (la bancada ruralista). Figuras como Wesley Batista (JBS) o Marcos Molina (Minerva), y políticos como Tereza Cristina, operan con un pragmatismo feroz. Aunque son el núcleo duro de la derecha, su lealtad es al negocio, no a una ideología rígida. Buena parte de la élite agropecuaria brasileña siente una mayor afinidad política, cultural y empresarial con Estados Unidos, pero no puede aceptar una ruptura con China.

    Al quedar exentos, el Gobierno de EE.UU. les envía un mensaje claro: «Nosotros protegemos sus negocios si ustedes mantienen la estabilidad y no se radicalizan contra Washington». Esto neutraliza cualquier presión que el agronegocio pudiera ejercer sobre el gobierno de Lula para que rompa relaciones con EE.UU., y valida la narrativa de Flávio Bolsonaro en Washington de que «el verdadero Brasil productivo» es aliado de EE.UU. El petróleo (Petrobras, 3R Petroleum, Enauta) y la aviación civil (Embraer) son élite que trasciende la división Lula vs. Bolsonaro. Son actores sistémicos. Embraer (con Francisco Gomes Neto como CEO y los Batista como accionistas) y el sector del petróleo dependen de tecnología, de financiamiento y de cadenas de suministro estadounidenses.

    Los Aranceles no son aleatorios; están diseñados para golpear el corazón del Proyecto de «Reindustrialización» del actual Gobierno y de la Clase Trabajadora organizada. El acero y siderúrgica (Gerdau, Usiminas, CSN), autopartes, maquinaria, calzado, textiles y ciertos productos procesados de madera y muebles. Ésta es la burguesía industrial tradicional (representada por la FIESP en São Paulo o la CNI) y el sindicalismo organizado (centrales sindicales históricamente alineadas con el PT y el lulismo).

    El golpe a la reindustrialización, al encarecer un 25% las exportaciones de valor agregado, hace inviable que la industria brasileña compita en EE. UU., frenando cualquier intento de Brasil de dejar de ser un mero exportador de materias primas. Estas industrias emplean a millones de personas en el ABC Paulista y en el sur del país (bastiones electorales importantes). El cierre de plantas o la reducción de horas por la caída de exportaciones genera desempleo y descontento social, que se atribuye directamente a la gestión económica de Lula.

    En este tablero se juega la ambivalencia estratégica brasileña, una doctrina histórica de autonomía que ahora enfrenta sus límites más duros. Desde la era de Getúlio Vargas hasta el Itamaraty moderno, Brasil ha cultivado el “no alineamiento activo”: comerciar con todos, alinearse con ninguno, posicionarse como líder del Sur Global. Lula lo actualizó con los BRICS, el G20 y su énfasis en el multilateralismo. “Queremos comerciar con EE. UU. y con China”, repite. El problema aparece cuando la neutralidad deja de ser creíble o cuando una de las potencias interpreta esa ambigüedad como alineamiento encubierto con el adversario.

    Si la Ley de Reciprocidad a los aranceles se aplica de manera simétrica y sin una estrategia de desescalada, Brasil puede terminar pagando más de lo que gana, subirán costos de importación, se van a tensionar las cadenas productivas y crecerá la incertidumbre empresarial. Además, la represalia puede empujar más comercio hacia China, reforzando el “efecto rebote” que ya varios analistas describen: Washington castiga y Brasil compensa, pero el gran beneficiado estructural termina siendo Pekín. En ese sentido, la ambivalencia deja de ser una herramienta de autonomía y pasa a ser un canal de subordinación indirecta a una nueva dependencia.

    Brasil conserva tamaño, capacidad diplomática y centralidad económica, aunque su liderazgo regional se debilita cuando su política exterior se percibe más reactiva que estratégica o cuando se lo ve atrapado entre el conflicto con EE. UU. y la dependencia creciente de China. La hegemonía regional no se pierde solo por comerciar con China; se erosiona cuando el vecino concluye que Brasil ya no ofrece bienes públicos regionales claros, previsibilidad ni un proyecto de integración creíble.

    Los casos de Venezuela y Cuba, donde la influencia brasileña se ha reducido a una mera gestión de daños humanitarios y migratorios, son el testimonio de esta pérdida de soberanía regional. Brasil ha dejado de ser el arquitecto de la integración sudamericana para convertirse en un actor reactivo, atrapado en el fuego cruzado de las grandes potencias.

    La ambivalencia estratégica, que en su origen fue un escudo para proteger la soberanía nacional en un mundo hostil, se ha transformado en el talón de Aquiles de la potencia regional. Al intentar no elegir entre el imperio tecnológico estadounidense y el imperio manufacturero chino, Brasil termina siendo castigado por el primero y subordinado por el segundo. La lección que emerge de este julio de 2026 es amarga y reveladora: en el siglo XXI, la soberanía no se puede negociar mediante la equidistancia. O se construyen infraestructuras de poder propias, inatacables y blindadas, como lo es el PIX, y se está dispuesto a defenderlas con todo el costo político y económico que ello implique, o se termina siendo un mero espectador en la subasta de los propios recursos nacionales.

    Brasil dispone desde 2025 de la Ley de Reciprocidad Económica, que permite suspender concesiones comerciales, de inversión y de propiedad intelectual en respuesta a medidas extranjeras que perjudiquen al país. La aplicación no es automática: debe existir una evaluación técnica, participación de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil (Camex) y definición de los productos o concesiones afectados.

    Una represalia simétrica e indiscriminada del 25% sobre todas las importaciones estadounidenses sería políticamente vistosa, pero económicamente poco inteligente.  El verdadero campo de batalla es el PIX porque convierte la Soberanía en infraestructura. Estados Unidos no solo ve un sistema de pagos; ve un modelo replicable que debilita la Renta de sus intermediarios financieros y reduce su capacidad de disciplinar Economías Emergentes.

    Para Brasil, defender este sistema de pagos no es solo defender una herramienta tecnológica, sino preservar autonomía regulatoria, inclusión financiera y una palanca de poder en la transición hacia una arquitectura económica más multipolar.

    MARCHA POR JUBILACIONES DIGNAS Y CONTRA LA REPRESIÓN

    Este Miércoles 22 de Julio a las 11:00 Horas distintos Sindicatos y Movimientos Sociales de la región convocamos a una Marcha desde PAMI (San Lorenzo Nº 926) hasta ANSES, en Defensa de las Jubilaciones, Contra el Ajuste y la Represión del Gobierno Nacional.

    Las Jubilaciones son una de las principales variables del Ajuste con las que el Gobierno de Milei implementa una fenomenal transferencia de ingresos desde lxs Trabajadorxs hacia los sectores más ricos del País.

    Hoy la gran mayoría de lxs Jubiladxs del País cobra haberes por debajo de la línea de la pobreza. Y frente a las legítimas protestas, el Gobierno de Milei adopta semana a semana una política de represión y criminalización brutal contra lxs jubiladxs.

    Los Sindicatos y Movimientos Sociales en todo el País nos movilizamos también este Miércoles contra el Hambre, por Salarios Dignos, por Educación y Salud para Todxs. Al mismo tiempo que la Movilización, distintas organizaciones comunitarias y de desocupadxs realizarán cortes de calle y ollas populares en diferentes puntos de Rosario.

    En Unidad peleamos por Jubilaciones Dignas, por el Acceso a la Salud y la Educación, contra el Saqueo y la Entrega de la Soberanía, por Salarios y Estabilidad Laboral. BASTA DE AJUSTE Y REPRESIÓN.

    EL FONDO DE ASISTENCIA LABORAL (F.A.L.) SU REGLAMENTACIÓN: FUNCIONAMIENTO Y ZONAS GRISES

    ESCRIBE SEBASTIÁN MAZZOLINI[*] [**]

    La Ley de Modernización Laboral N° 27.802, introduce una institución inédita en el derecho laboral general argentino: el Fondo de Asistencia Laboral (F.A.L.). Reglamentado por Dec. Nº 408/2026, prorrogó su entrada en vigencia hasta el 1° de Noviembre de 2026. Se trata de una de las novedades institucionales más relevante de la reforma, en MATERIA de Extinción del Contrato de Trabajo.

    El F.A.L. impone la creación de un Patrimonio de afectación específica, jurídicamente separado del Patrimonio General del Empleador, inembargable e inenajenable por sus acreedores. Cada empleador constituye una cuenta individual a su nombre, administrada por una entidad habilitada por la Comisión Nacional de Valores (C.N.V.), instrumentada necesariamente como fideicomiso financiero o fondo común de inversión supervisado por ese organismo.

    La C.N.V. debe autorizar los vehículos de inversión admisibles,fiscalizar su funcionamiento, adquiriendo así un rol central en la operatividad del sistema. Los recursos del F.A.L. no ingresan al patrimonio del empleador ni al del trabajador hasta que se produce el evento que activa su utilización: la extinción del contrato de trabajo.

    Se financia con una contribución de pago mensual, a cargo exclusivo del empleador, y se calculan sobre la misma base que las contribuciones patronales al S.I.P.A. Las alícuotas son: 1% mensual para grandes empresas y 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas.

    El P. E. puede incrementar esas alícuotas hasta el 1,5% y 3% respectivamente, previa aprobación de la Comisión Bicameral del Congreso. La recaudación se canaliza a través de ARCA , que actúa como agente de derivación hacia la entidad administradora, sin asumir responsabilidad por insuficiencias o falta de disponibilidad del fondo. Las comisiones de la entidad administradora no pueden superar el 1% anual sobre el activo administrado, y ninguno de los conceptos involucrados está gravado por IVA.

    Tiene como objetivo alegado cubrir las indemnizaciones por extinción del contrato de trabajo sin justa causa (Art. N° 245 L.C.T., según nuevo texto), y puede extenderse a la suma pactada libremente entre las partes para el supuesto de desvinculación por voluntad concurrente (Art. N° 241 L.C.T.).

    OPERAN DOS EXCLUSIONES ABSOLUTAS

    (a) trabajadores con menos de doce meses de registración a la fecha de la extinción: el empleador debe afrontar la indemnización con patrimonio propio; y (b) trabajadores no registrados, respecto de quienes el FAL no presta cobertura bajo ninguna circunstancia.

    El Trabajador no tiene acción directa contra el Fondo. Este es el punto estructuralmente más relevante para el litigante. Conforme el Art. N° 68 de la Ley y la Reglamentación del Decreto N° 408/2026, el Trabajador no tiene Acción Directa contra el Fondo ni contra la entidad administradora: el único obligado frente al Trabajador sigue siendo el Empleador. La insuficiencia del Fondo no altera esa responsabilidad patronal. El Trabajador despedido que no cobra su indemnización debe demandar al Empleador, no a la entidad administradora del fondo.

    Zonas grises de la reglamentación. El Decreto N° 408/2026 regula los procedimientos de validación y pago (Art. N° 17), la transferencia del fondo ante cesión de establecimiento o reorganización empresaria (Art. N° 22) y el procedimiento ante quiebra o liquidación del empleador (Art. N° 72 de la Ley).

    Sin embargo, persisten interrogantes no resueltos: la reglamentación no determina el procedimiento concreto para verificar el supuesto de exclusión por falta de doce meses de registración; no regula el régimen transitorio para contratos iniciados antes del 6 de marzo de 2026 con antigüedad parcial; y no aclara qué ocurre si la C.N.V. no habilita vehículos de inversión suficientes antes del 1° de Noviembre de 2026, fecha en que la obligación de ingreso de contribuciones se vuelve exigible.

    La implementación práctica del sistema depende críticamente de resoluciones complementarias de la Secretaría de Trabajo, A.R.C.A. y la C.N.V., aún pendientes de dictado.

    CONCLUSIÓN

    El F.A.L. es una institución de diseño técnicamente elaborado pero de implementación aún incierta. Su potencial para reducir el pasivo contingente de las empresas y la litigiosidad laboral depende de que las alícuotas sean suficientes para capitalizar la obligación indemnizatoria a lo largo del tiempo -algo que solo podrá evaluarse con datos empíricos- y de que la infraestructura regulatoria (entidades administradoras habilitadas, sistemas de A.R.C.A., normativa de la C.N.V.) quede operativa en tiempo y forma.

    Mientras tanto, el operador jurídico debe tener presente que el régimen indemnizatorio sustantivo no se ha modificado: el empleador sigue siendo el único deudor del trabajador, y la insuficiencia del fondo es su propio riesgo.

    Desde el punto de interés del trabajador, el F.A.L. tiene para con ellos efectos prácticamente inocuos. Quizás podamos encontrar un beneficio potencial en la circunstancia no menor , de que el F.A.L. pueda transformarse en un instrumento que mejore la solvencia de los empleadores al momento de afrontar un débito laboral.

    En su análisis no debemos perder la referencia acerca de que la Ley N° 27.802 no es una norma de estricto destino laboral. El Ejecutivo decidió incluir, junto al F.A.L., a otras herramientas con claro destino económico e impositivo, como las vinculadas al Impuesto a las Ganancias, I.V.A., Impuestos Internos, etc .

    El F.A.L. tiene como objetivo principal fortalecer el Mercado de Capitales, ( como ha ocurrido en Brasil, Chile, Colombia o Austria), más que transformarse en un instrumento para atacar el problema indemnizatorio de la Argentina.

    El tiempo dirá si la expansión de ese Mercado de Capitales, traerá efectos beneficiosos a los trabajadores, tales acceso a créditos hipotecarios baratos, financiamiento de planes de vivienda, entre otras.

    En suma para aquellos que ven en la Ley N° 27.802 un espacio en donde se ha consagrado la pérdida generalizada de conquistas sociales y laborales , deberán tener presente que el F.A.L. no es, ni en un ápice, corresponsable de esa situación .

    En aras de adelantar el futuro podemos preguntarnos si estas ideas y prácticas de la década del ‘90, que la Ley de Modernización ha rescatado, serán útiles para atacar la Desocupación y el Trabajo No Registrado.
    La respuesta desde la lógica pseudo Einsteniana “La locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes” nos diría que No, que ese modelo fue probado y que ya ha fracasado.

    Pero los que los promueven piensan distinto, y se aferran a otra realidad argentina incontrastable. Somos ejemplo en la Academia Económica Mundial de como todo lo esperable tiene resultado distinto en nuestro querido país. Así quizás, repitiendo iguales conductas tengamos resultados distintos, demostrando que el genial Einstein no siempre tenía razón.

    [*] Abogado — Profesor de Relaciones Laborales y de la Seguridad Social Facultad de Ciencias Económicas y Estadística (U.N.R.).
    [**] NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA TABLOIDE Nº 3 – JULIO DE 2026

    ESTRENO DE DOCUMENTAL EN EL LUMIÈRE

    «POESÍA ABIERTA, REBELDÍA Y LIBERTAD» un Documental que narra la historia del Ciclo de reuniones semanales para compartir poesía y música que comenzó en plena Dictadura y perduró durante más de quince años.

    La presentación será el Jueves 23 de Julio, en el Centro Cultural Cine Lumiere, sito en calle Vélez Sarsfield Nº 1027 de la ciudad de Rosario.

    Estarán presentes el Director del film y los Músicos entre otros participantes.

    La actividad es con Entrada Gratuita. Los esperamos.

    EL SEXO EN VIAJE AL FIN DEL DÍA

    CRÍTICA LITERARIA DE ARIEL AUGUSTO BARRIOS

    En Viaje al fin del día, Fabián Ariel Gemelotti convierte el sexo en uno de los ejes centrales de la narración. No se trata de un erotismo refinado ni romántico, sino de un sexo directo, físico y muchas veces brutal, que acompaña la violencia, la pobreza, la corrupción y la decadencia social de la Rosario que retrata la Novela.

    Por su nivel de explicitud, la obra puede emparentarse con autores como Charles Bukowski, Henry Miller y Louis-Ferdinand Céline, donde el cuerpo aparece sin idealización y el lenguaje busca impactar al lector. Al mismo tiempo, el retrato de los sectores marginales recuerda por momentos a Roberto Arlt, aunque con un lenguaje mucho más contemporáneo y descarnado. La intensidad sentimental de la relación entre Fabián y Nicolee introduce un contrapunto que, en algunos pasajes, recuerda a las historias de amor trágico presentes en Alejandro Dumas, aunque trasladadas a un ambiente noir y suburbano.

    La novela presenta una amplia diversidad de experiencias sexuales. El protagonista, Fabián, mantiene relaciones con varias mujeres y desarrolla un vínculo amoroso profundo con Nicolee. Su sexualidad aparece como heterosexual, pero también como impulsiva y contradictoria: el deseo convive con la culpa, la violencia y la necesidad afectiva.

    Nicolee representa la dimensión más romántica de la Novela. Su relación con Fabián está basada tanto en el deseo como en el afecto y la protección mutua. El sexo entre ambos suele presentarse como un espacio de refugio emocional dentro de un mundo hostil.

    Gala vive su sexualidad con libertad y sin culpa. Mantiene distintas relaciones y acepta prácticas sexuales diversas. Su personaje representa una sexualidad libre, aunque atravesada por la marginalidad y la supervivencia.

    Calipso, personaje central de la novela, es presentado como una persona homosexual o de identidad trans dentro del universo narrativo. Su sexualidad se muestra con absoluta naturalidad dentro de la historia y ocupa un lugar importante en el desarrollo de la trama. Además de los episodios de humor y provocación, Calipso revela un pasado de abuso sexual que aporta una dimensión dramática y humana al personaje.

    Celeste, la hija de Calipso, mantiene una relación afectiva y sexual con Fabián. Su participación es breve, pero muestra otra forma de intimidad dentro del relato.

    Fernanda aparece como un personaje dominado por el deseo y la infidelidad. Su sexualidad es presentada desde una perspectiva abiertamente corporal, sin romanticismo, y vinculada al aburrimiento de la vida cotidiana.

    Abigail representa una sexualidad despreocupada y hedonista, asociada al riesgo y a un ambiente dominado por la violencia, circunstancia que termina teniendo consecuencias trágicas para el personaje.

    En conjunto, la Novela incorpora personajes heterosexuales, homosexuales y trans sin convertir esa diversidad en el tema principal de la obra. La orientación sexual de los personajes forma parte de su identidad narrativa y del ambiente que construye la historia. Algunos diálogos utilizan expresiones ofensivas o estigmatizantes, pero esas expresiones pertenecen a las voces de determinados personajes y no constituyen necesariamente la posición del autor.

    Comparada con novelas como Trópico de Cáncer de Henry Miller, Mujeres de Bukowski o Viaje al fin de la noche de Céline, Viaje al fin del día comparte la voluntad de romper tabúes mediante un lenguaje frontal. Sin embargo, la novela de Gemelotti incorpora además una fuerte dimensión política y social ligada a la Rosario contemporánea, donde el sexo nunca aparece aislado, sino entrelazado con el narcotráfico, la pobreza, la corrupción, el amor y la violencia.

    En definitiva, el sexo en Viaje al fin del día es explícito, libre, provocador y funcional a la narración. No busca idealizar el deseo, sino mostrarlo como una de las fuerzas que impulsan a personajes atrapados en un mundo degradado. Esa combinación de realismo sucio, crítica social y diversidad de experiencias sexuales constituye uno de los rasgos más distintivos de la Novela.

    JUAN B. JUSTO Y EL SOCIALISMO

    POR GUSTAVO BATTISTONI

    En Junio de 2025, Javier Milei vociferó, desaforado, ante miles de  liberticidas españoles: ¡Muerte al Socialismo! La escritura de estas notas tiene que ver mucho con esa infausta intervención. Reivindicar la figura de Juan B. Justo y sus luchas, es aclarar cuáles son las ideas esenciales de una concepción del mundo que ha hecho extraordinarios aportes, no solo en la República Argentina, sino en todo el mundo.

    Para el insigne fundador, el Socialismo era mucho más que una Teoría Económica o un simple reclamo político. Era un impulso vital y luminoso, la apertura a un Mundo Nuevo. Lo concebía como una infinita siembra de ideas y un inmenso germinar de costumbres, cuyo propósito final era acabar con el dolor inútil, y regalarle a cada ser humano una vida que fuera digna de ser vivida.

    En su visión, el Socialismo era el credo de las mentes emancipadas, y la síntesis más bella del Progreso Humano. Lo abrazaba como un nuevo ideal positivo, capaz de reemplazar a las antiguas creencias que ya resultaban demasiado estrechas para el vuelo de la inteligencia y los sentimientos del hombre. Manuel Ugarte, en su brillante artículo La hora de las Izquierdas, de 1931, afirma acertadamente “…la obra del Dr. Justo, a quien debemos el soplo renovador más importante que ha pasado sobre nuestro país después de la independencia”.

    No veía al Movimiento Emancipador solo como la protesta de los oprimidos contra sus explotadores, sino como la Lucha de la Verdad contra la Mentira, ese embuste que sostenía la frágil estructura de la Sociedad de su época. Además, tenía una concepción dignificadora sobre quiénes eran los verdaderos protagonistas de este Movimiento histórico. A diferencia de quienes creían que el Socialismo era un refugio para los débiles, contradiciendo a Federico Nietzsche, consideraba que el socialismo era la causa de los fuertes.

    Los fuertes, según su mirada militante, eran los Trabajadores, los olvidados y explotados que con sus manos edificaban las ciudades, movían los barcos y sostenían el mundo. Soñaba, esperanzado, con que este Movimiento, guiado siempre por la luz de la educación, elevara el espíritu y la mente del Pueblo Trabajador. 

    Su horizonte era construir una Sociedad humana libre e inteligente, hermanada en la justicia, y sostenida en la propiedad colectiva de los medios de producción. Era, en esencia, la marcha imparable y consciente de la humanidad hacia su propia libertad.

    Consideraba que el Socialismo de cuño marxista, estaba firmemente basado en las Ciencias Económicas e históricas. Esta base científica, hogaño, es lo que permite que el Socialismo deje de ser una mera utopía, y se presente ante la inteligencia como una magnífica Síntesis del Progreso Humano.

    Veía en la verdad científica, el único camino para redimir a las masas. Se preguntaba cómo evitar el sufrimiento y la degradación humana sin iluminar la mente del Pueblo, sin educarla para más altas formas de convivencia social. Es la Doctrina del Socialismo Científico Moderno, la que le enseña al proletariado cómo conquistar su Libertad y hacerse dueño de la Naturaleza.

    Juan B. Justo formuló su más conocida definición del Socialismo en el año 1902, que se destaca por su precisión:

    El Socialismo es la lucha en defensa y para la elevación del pueblo trabajador, que, guiado por la Ciencia, tiende a realizar una Libre e Inteligente Sociedad Humana, basada sobre la Propiedad Colectiva de los medios de producción”.

    Afirmaba en la misma exposición: “El socialismo resulta de la extensión de la conciencia política del pueblo y tiende a ampliarla y profundizarla aún más; es causa y efecto del sufragio universal; su razón de ser, lo que le da fuerza y eficacia; llama a todos a la acción política y a todos da luces a la acción consciente”.

    En 1913, reafirmando su concepción, planteaba enriqueciendo su definición del Socialismo: “Entendido como la elevación de la masa del pueblo por su propio esfuerzo, colectivo y consciente, el Socialismo tiene en sí todo lo necesario para llegar a la VERDAD HISTÓRICA, el sentimiento que estimula a la acción, la necesidad de ver claro para conducirla. Su aporte ha sido, pues, decisivo, también en el terreno de la teoría. Ha comprendido la preponderancia de los fenómenos de la producción en el cuadro de lo propiamente histórico, la subordinación de las Instituciones políticas y jurídicas a la técnica y a la economía, la incesante evolución social que es la Historia misma, la caducidad fatal de toda ley escrita que se oponga a la expansión de las fuerzas técnico-económicas”.

    Es interesante recordar en estos momentos de Gobierno Liberticida, lo que decía en su Conferencia de 1902, sobre el papel del Estado en la sociedad: “La clase trabajadora de los países más cultos, ve en el Estado el coordinador y regulador de las relaciones de los hombres en la producción, función cuya importancia se acrece a medida que los procesos técnicos se concentran y sistematizan y que el pueblo es llamado a influir mediante el sufragio universal”.                                                                                                                                                                                                                         En el mundo contemporáneo, y siguiendo las enseñanzas de Juan B. Justo, el Socialismo es un despertar vivo y constante de los oprimidos, una marcha consciente hacia la dignidad humana. El destino final de este largo y empinado viaje es transformar el Mundo desde sus cimientos, apuntando hacia una Comunidad Humana donde reine la armonía y la inteligencia, sostenida por un pilar inquebrantable: que las tierras, las máquinas y todos los recursos tecnológicos con los que se genera la vida, pertenezcan a todos por igual.

    Este ideal nace de una fractura profunda en la sociedad: el choque inevitable y natural entre quienes acumulan los medios para producir y quienes solo poseen su esfuerzo físico o mental para sobrevivir. Sin embargo, esta contienda no se plantea como un acto de venganza ciega o destructiva, sino como una acción organizada, moral y constructiva.

    Se trata, en esencia, de conquistar mejoras mensurables en la existencia concreta. El Socialismo es la voluntad enérgica de un pueblo que se educa, se agrupa en sindicatos, y participa activamente en las decisiones de su tierra, utilizando la Cooperación Voluntaria para romper, eslabón por eslabón, las cadenas de las opresiones de clase, género y nacional. Emilio Frugoni, el gran Socialista Uruguayo, afirmaba que no hay peor Dictadura que la miseria. 

    Para Juan B. Justo, la lucha de clases se define como el antagonismo político fundamental entre Capitalistas y Asalariados, constituyendo la gran fuerza que empuja hacia adelante a las sociedades modernas. Esta contienda es una resistencia del pueblo trabajador contra la explotación a la que lo sujeta la clase social propietaria de los medios de producción

    El antagonismo se manifiesta cuando los trabajadores, reconociendo su opresión compartida, aúnan sus esfuerzos para defenderse colectivamente y elevar su situación en la sociedad. El pueblo trabajador le asigna a esta lucha un objetivo último e ideal: la Socialización de los Medios de Producción y de Cambio, es decir, el paso del reino de la Necesidad al reino de la Libertad.

    No queremos terminar este texto sin recordar las lúcidas observaciones de José Arícó, sobre el Socialismo del fundador del Partido Socialista Argentino, desarrolladas en su libro La Hipótesis de Justo:“El punto fuerte del razonamiento de Justo, lo que hace de él un pensador ´Moderno´ en el estricto sentido de la palabra, es decir, un político capaz de analizar la situación argentina en las nuevas condiciones creadas por una profunda extensión de las bases de la sociedad capitalista y por un ascenso notable de la voluntad organizativa del proletariado mundial, reside, en su reconocimiento y de la posibilidad de la formación de un partido político autónomo de las masas trabajadoras argentinas separado del resto del movimiento democrático y popular”.

    Y continúa observando:” Los trabajadores argentinos, en el acto mismo de su constitución de su organización política propia, creaban los presupuestos necesarios para que su lucha por la conquista de una democracia económica implicara de hecho la realización de la democracia política”.

    La hipótesis de Justo, plantea José Aricó, es el proyecto estratégico más coherente de Nacionalización de las masas, de incorporación de los Trabajadores a la vida nacional, y de construcción de una democracia social avanzada en la Argentina, previo a la llegada del peronismo.

    Justo, sigue planteado el marxista cordobés, buscaba que el socialismo se arraigara en la vida política y social argentina como una parte de ella misma, y no como un fenómeno de importación ajeno a la propia realidad del país. Para ello, intentó establecer una relación de continuidad y cambio con el pensamiento liberal-democrático del siglo XIX, buscando constituir al Socialismo como parte de la historia democrática de las clases populares.

    Aunque Justo tomó de Marx el concepto de la lucha de clases, lo despojó de ciertas visiones ortodoxas y lo vinculó directamente con la creación de instituciones prácticas que los trabajadores podían construir frente al capital: el partido político (el Partido Socialista), los sindicatos y las cooperativas. Luis Pan, en su libro Juan B. Justo y su tiempo, sostiene que el Reformismo Justista es anterior a las reflexiones sobre el tema de Eduard Bernstein.

    El Proyecto Socialista del autor de Teoría y Práctica de la Historia, no se limitaba a los obreros urbanos, sino que proponía un Programa de Reformas Económicas, Políticas y Sociales, basadas en articular las transformaciones socialistas con una democracia agraria. Su estrategia pretendía prolongar la Acción Socialista al mundo rural, para construir un bloque social entre los trabajadores urbanos, y los pequeños y medianos productores agrarios.

    Concebía el Socialismo como un resultado inevitable del avance de la cultura política y de la democratización de las instituciones. Consideraba que el Socialismo Moderno contaba, quizás un poco ingenuamente, con el poder de la razón histórica, y que el Partido Socialista, como la porción más activa del pueblo, debía enseñarle a los Trabajadores a comprender su situación de clase oprimida. 

    En cuanto a las razones del fracaso de Justo para constituir una opción de poder, señala José Aricó, son que quedó aprisionado por una visión cientificista, y un exceso de confianza en el poder de las ideas, lo que lo llevó a confundir, con cierto mecanicismo, la relación directa entre la posición de los Individuos en la Economía, y sus comportamientos Políticos y Sociales.

    No logró entender la compleja dialéctica mediante la cual los Trabajadores podían transformar la sociedad, ni calculó la enorme capacidad de absorción e integración que el Estado demostraría tener a partir de las reformas electorales de 1912. Como consecuencia, corrientes como el yrigoyenismo primero, y el peronismo décadas después, terminaron imposibilitando la penetración del Socialismo en las Clases Populares Argentinas.

    El Ideario Socialista, a partir de la brega de Juan B. Justo, y del Movimiento Social consciente de sus intereses de clase, sigue iluminando la política argentina. Depende de nosotros, continuar su Lucha, para la instauración de un Mundo sin verdugos ni explotados.