EMPATE CON GARRA CHARRÚA

Por Manuel Rossi

Luego de un tormentoso fin de semana, el Domingo se hizo la luz. Y la cuarta fecha de la competencia Primera C Metropolitana continuó su andar, en particular, en Rosario con la visita del equipo Asociacion Deportiva Berazategui al Estadio Gabino Sosa. La casa de Central Córdoba.

Las hinchadas amigas de estos dos clubes se fusionaron en las gradas con banderas que se entremezclaban, pero sin dejar de mostrar la clara hegemonía del local. Y la fanfarria no se hizo esperar, los sonidos de trompetas, trombones, bombos y platillos pusieron el color necesario a la soleada jornada sin respiros.

La política no es ajena al fútbol: la memoria se hizo presente con trapos que recordaban la tan agredida fecha del 24 de Marzo, que conmemora el último Golpe de Estado en nuestro querido país. Y del cual el deporte no fue ajeno, testigo de esto fue la bandera que se desplegó con presencia.

El ambiente es decorado tambien por los cantos de los vendedores ambulantes que ofrecen valioso alivio ante el poderoso sol del domingo, llevando de aca para allá su mercaderia refrescante que consiste en aguas, gaseosas, helados, y otras golosinas para amenizar la jornada deportiva.

Los parlantes decoran la espera del evento con musica: cumbias y tangos dedicadas al club rosarino, y clasicos del rock nacional relacionados al futbol. A falta de diez minutos de empezar el partido, sigue llegando gente.

Tres minutos antes de las tres y media de la tarde, entran al campo de juego los arbitros y los equipos. Al iniciar el partido, el equipo naranja se posicionaba en segundo lugar de la Zona A, con 7 puntos pruebas de su buen inicio de campaña. El rival y local, estaba quinto en la Zona B con 5 puntos que cualquier Hincha del Charrúa defiende con garras y dientes.

Suena el silbato inicial, y comienza el juego: con el local ocupando el arco del lado de la Plaza Vigil y la visita defendiendo su terreno del lado de calle Juan Manuel de Rosas.

Berazategui viene a defender su posición alta en la tabla de posiciones, no es un equipo fácil ni improvisado: a los dos minutos hace la primer llegada al arco rival, pero los rosarinos no van a regalar nada. Rápidamente incomodan el arco del visitante naranja con una atrevida chilena que no prospera y termina en atajada.

El primer tiempo es equilibrado, Central Córdoba consiguió dominio progresivamente a lo largo del primer tiempo a pesar de que Berazategui estaba mejor parado. Pero a fin de cuentas, con empuje y trabajo, los rosarinos son protagonistas de la primera parte del encuentro. Sin embargo, el primer episodio de este cuento concluye con muchos foules, momentos de tensión y momentos de pelota parada. Pero sin goles.

Comienza el segundo tiempo, esta vez, Berazategui atacará el arco de calle Juan Manuel de Rosas y Central Cordoba intentará defender el honor de su estadio enfocandose en el arco que da a la Plaza Vigil.

Al comenzar el complemento, el Charrúa está adormecido y desordenado. Berazategui parece ser que impone condiciones sin demasiado esfuerzo, mientras la hinchada local se impacienta e incomoda. Algunos exigen cambios cual experto apretando el frio metal del alambrado, a veces en entusiasmo acalorado que deriva en violencia verbal excesiva que tiene al Director Técnico como principal objetivo.

Los minutos corren y parece que no hay mas idea de juego que el foul, mientras que la visita está dispuesta a todo para seguir escalando en el campeonato. A los cuatro minutos del segundo tiempo, el equipo de casaca naranja cosecha su calma y empeño: desde el corner, hacen un pase corto con el cual crean un centro, que concluye en gol.

La visita festeja el gol con un abrazo grupal, los hinchas rosarinos se impacientan y las cabinas de radio de prensa visitante se ensordecen en sus habitáculos.

Los cambios se suceden uno tras otro a medida que el reloj corre, a veces interrumpiendo el partido, como lo hacen tambien aquellos foules que llegan a lesionar jugadores de ambos bandos.

Según avanza el transcurrir el partido, el Charrúa se va afirmando en su juego, logrando llegadas al arco rival cada vez mas punzantes. Pero Berazategui no afloja, sigue en su concentrada manera de jugar, no se duerme: es el mismo rival dificil los 90 minutos del partido muy a pesar de la triquiñuela malintencionada de querer hacer tiempo con cualquier oportunidad que se le presente.

El reloj devora lo que queda de partido, y parece que la visita va a liquidar el encuentro en cualquier momento. Pero la Garra Charrúa demuestra, pisa fuerte e insiste, logra escaramuzas que llegan a asustar al rival y entusiasmar al público. Ataques que son decorados y embellecidos con la música de la banda, entre bombos y platillos.

Frente a un enfurecido equipo local, Berazategui no se achica. Pero en una hábil recuperación de pelota en medio campo, comienza una desenfadada contra que concluye en gol del jugador con camiseta número 8 casi con tiempo cumplido.

Siendo las 17:26hs del domingo 22 de Marzo de 2024, el Club Atlético Central Córdoba de Rosario, logra el merecido empate que es fervientemente celebrado por la Hinchada. El sector mas febril exige con altanería gritando hacia las cabinas de radio de prensa visitante que también griten el Gol del Empate. Mientras tanto, luego del festejo de gol, el DT local arremete contra aquellos hinchas desubicadamente exigentes, siendo calmado por sus asistentes técnicos dejando de lado el exabrupto pasional para volver a enfocarse en el juego.

También es destacable mencionar que, desde los sectores más febriles de la hinchada gritan a quien metió la redonda en arco visitante la frase: «Cuanto valés, pibe!!!» mientras la alegría se apodera del estadio.

Quizas por los esfuerzos del gol, el autor del empate se resiente y debe ser reemplazado a minutos antes de concluir el partido al cual le agregaron lo mínimo indispensable.

Berazategui quiere llevarse los tres puntos y arremete el arco local, pero la jugada termina en una atajada azulgrana. Inmediatamente, la ultima jugada del Charrúa inicia desde el arco, parece muy bien planteada, hasta el punto de hacer ilusionar con el desempate una victoria a último momento. Se dan buenos pases, con los tiempos justos, precisos, avanzando. Se cruza el medio campo, se acerca al terreno rival. La gente se entusiasma, pide y alienta.

Pero el silbato final interrumpe la ráfaga de lucidez que encendió los corazones charrúas apagándolos con un balde de agua fria de tiempo, ya era demasiado tarde.

A las 17:30 de la tarde de un soleado domingo de cielo celeste despejado regalo de un otoño que recien llega, las hinchadas amigas ven empatar a sus equipos, que fueron parte del paisaje de la ciudad más futbolera del país: Rosario.

Así, Central Córdoba gana un punto que lo deja con 6 unidades, ubicandolo escolta del punto de la Zona B: Lamadrid, junto a Sportivo Barracas, Cañuelas y Yupanqui. Al menos hasta el momento, dado que el Lunes 23 se completa la fecha con partidos como Argentino de Rosario contra Yupanqui.

Mientras tanto, el empate en la ciudad del Monumento a La Bandera, frustra los sueños de ser puntero al equipo de casaca naranja, que queda segundo con 8 puntos por debajo de Sacachispas en la Zona A.

LA GARRA CHARRÚA DEJA SUS HUELLAS: este zarpazo de domingo soleado tiene muchas consecuencias. Entre ellas, seguir soñando por pelear el ansiado Ascenso a la Primera B.

LA GUERRA DE LOS CORREDORES: EL MODELO DE GLOBALIZACIÓN DEL SIGLO XXI

 NO SE TRATA DE IDEOLOGÍAS, SINO DE QUIÉN CONTROLA LOS NODOS DE TRANSFERENCIA

POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

En el tablero geopolítico de 2026, los Corredores Comerciales han dejado de ser simples infraestructuras para convertirse en el campo de batalla definitivo. No se lucha por territorios, sino por el control de los flujos que mueven la economía mundial. Y en el centro de esta tormenta, emerge un país que concentra las miradas de todas las potencias: Irán. Lo que está en juego no es un programa nuclear ni una disputa ideológica. Es algo mucho más profundo: quién controlará el sistema circulatorio de la economía global durante las próximas décadas. La «Verdadera Guerra» por Irán es, en esencia, una Guerra por el modelo de globalización que prevalecerá en el Siglo XXI.

Para entenderlo, hay que mirar el mapa con otros ojos. No como una colección de fronteras, sino como una red de arterias por donde viajará la energía y las mercancías que mueven el mundo. Y en ese mapa, Irán ocupa una posición que ningún otro país puede igualar, es el único territorio que ofrece una conexión terrestre continua entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, y simultáneamente entre China y el Mediterráneo. Imaginemos el tablero euroasiático. Al norte, Rusia busca desesperadamente una salida al sur que esquive las sanciones occidentales. Al este, China necesita una ruta terrestre segura hacia Europa que burle la armada estadounidense.

Al sur, India ansía acceder a los mercados de Asia Central sin tener que pasar por su rival paquistaní. Irán es la respuesta a todas estas necesidades. Su geografía es única: posee costas en el Caspio y en el Golfo Pérsico, y su territorio conecta naturalmente Asia Central con Mesopotamia y el Mediterráneo. Quien controle Irán tendrá la llave que abre o cierra la integración de todo el Continente Euroasiático. Por eso, cuando hablamos del conflicto actual entre EE. UU./Israel e Irán, miramos al lugar equivocado si solo observamos los intercambios de misiles.

La verdadera guerra se libra por los corredores, y los ataques israelíes a posiciones iraníes en Siria y Líbano que tienen un objetivo estratégico claro: impedir que Teherán consolide su salida al Mediterráneo. Como señala un reciente análisis académico, la región de Medio Oriente ha resignificado su participación internacional, convirtiéndose en un centro neurálgico y estratégico para las iniciativas de conectividad multidimensional.

En esta partida global, hay tres grandes proyectos compitiendo por dominar el flujo de mercancías entre Asia y Europa. Cada uno representa una visión geopolítica diferente y tiene a grandes potencias respaldándolo. El primero es el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), el proyecto que Rusia, India e Irán han impulsado silenciosamente durante años. Se trata de una red multimodal de 7.200 kilómetros que conecta Mumbai con San Petersburgo a través de los puertos iraníes y el Mar Caspio. Los datos son elocuentes: esta ruta reduce los tiempos de tránsito entre un 40% y un 60%, y los costes hasta un 55% en comparación con la ruta tradicional a través del Canal de Suez.

Para hacerse una idea, lo que antes requería 40 días de navegación ahora puede hacerse en 25. Las mercancías que fluyen por esta arteria son el corazón de la economía euroasiática: petróleo crudo, solo las exportaciones de Rusia a India alcanzaron 88,9 millones de toneladas en 2023-2024, fertilizantes, India aumentó sus importaciones desde Rusia un 20%, trigo, carbón, metales y productos agrícolas. El recientemente completado ferrocarril Rasht-Astara ha sido un hito crucial: permite que las mercancías rusas lleguen al océano Índico sin pisar el Canal de Suez, esquivando así cualquier posible bloqueo occidental (en amarillo en el mapa).

El segundo corredor es la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), conocida como la Nueva Ruta de la Seda, el megaproyecto con el que China aspira a reconfigurar el comercio global. Lanzada en 2013, posiciona a Irán como puente entre Asia Central, el Golfo Pérsico y el Mediterráneo. En 2019, Teherán firmó un acuerdo de cooperación de 25 años con Pekín valorado en 400.000 millones de dólares, enfocado en infraestructuras ferroviarias y portuarias (en rojo en el mapa).

En 2025 se inauguró un ferrocarril directo desde Xian a Teherán, profundizando una integración que ya es imparable. Las ventajas son abrumadoras: mientras que la ruta marítima tradicional requiere entre 30 y 40 días para llevar mercancías de China a Europa, el corredor terrestre a través de Irán reduce ese tiempo a solo 15 días. Para productos de alto valor como electrónica o maquinaria, la diferencia es determinante. Pero hay un factor geopolítico aún más importante: esta ruta permite a China evitar el llamado «Dilema de Malaca», el riesgo de que la armada estadounidense pueda bloquear sus suministros energéticos en el estrecho que da acceso al océano Índico. El corredor China-Irán-Turquía es, en palabras de los estrategas chinos, el «bypass definitivo» contra la hegemonía naval estadounidense.

Ante el avance de estos proyectos euroasiáticos, Estados Unidos e Israel impulsaron en 2023 el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC). Anunciado con gran pompa en la cumbre del G20, este corredor pretende conectar India con Europa a través de Arabia Saudita, Jordania e Israel. Su objetivo es explícitamente geopolítico: crear una ruta que evite completamente a Irán, aislando a Teherán y ofreciendo una alternativa bajo control occidental. El puerto israelí de Haifa se convertiría en la puerta de entrada de las mercancías indias a Europa, compitiendo directamente con el iraní Chabahar. Sin embargo, el IMEC enfrenta obstáculos considerables. La guerra en Gaza y la escalada regional han retrasado su desarrollo. Además, como ha señalado recientemente el embajador de Egipto en India, el Canal de Suez no puede ser excluido del comercio global, proponiendo en su lugar una red comercial más flexible que integre a Egipto en lugar de marginarlo.

Para entender la magnitud de lo que está en juego, hay que observar los «cuellos de botella» del comercio marítimo tradicional. Estos puntos son extremadamente vulnerables, y quien los controle puede influir decisivamente en los precios globales de la energía.

Por el estrecho de Ormuz, de solo 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, transitan aproximadamente 20,5 millones de barriles diarios de petróleo, lo que representa entre el 20% y el 25% del consumo mundial. En marzo de 2026, las tensiones han reducido los tránsitos diarios a menos de 40 buques en días de crisis, acercándose peligrosamente a cero. La capacidad de Irán para amenazar este paso es su principal arma de disuasión. Como señalan los analistas, más allá de un bloqueo físico, el simple aumento de la percepción de riesgo puede disparar las primas de seguro y hacer que el estrecho sea intransitable en la práctica.

El estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, ve pasar 6,5 millones de barriles diarios. La inestabilidad generada por los ataques hutíes ha forzado el desvío de gran parte del tráfico hacia el Cabo de Buena Esperanza, encareciendo los fletes un 40%. El Canal de Suez, por su parte, cerró 2025 con una caída del 3,4% en el tránsito de buques. Las toneladas transportadas se estancaron en 525 millones, evidenciando que las rutas alternativas están empezando a absorber carga. Egipto ha perdido aproximadamente 13.000 millones de dólares en ingresos por peajes en el último año.

En este complejo tablero, ¿qué papel juega Israel? La respuesta es simple, pero contundente. Su supervivencia como potencia regional dominante depende de que Irán no consolide su posición como nodo central de Eurasia. La estrategia israelí tiene varias capas. Primero, la fragmentación del eje chiita. Israel busca romper la continuidad terrestre Teherán-Bagdad-Damasco-Beirut. Si este eje se consolida, Irán obtiene una salida al Mediterráneo que anula la relevancia del IMEC. Los ataques en el Líbano y Siria responden directamente a este objetivo.

Segundo, la promoción del Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC). Israel apuesta a convertirse en el guardián comercial del Mediterráneo oriental. El puerto de Haifa compite directamente con el iraní Chabahar por ser la puerta de entrada de las mercancías indias a Europa. Tercero, el concepto del «Gran Israel». Aunque a menudo se presenta como una reliquia bíblica, la visión de un Israel que se extiende desde el Nilo hasta el Éufrates tiene implicaciones geopolíticas muy concretas. Implica el control efectivo o la influencia hegemónica sobre territorios clave para los corredores alternativos: la costa libanesa y siria, el valle del Jordán, y las rutas que conectan Irak con el Mediterráneo. Desde la perspectiva iraní, el «Gran Israel» y el «Gran Oriente Medio» de Estados Unidos son dos caras de la misma moneda: un orden regional donde Israel es la potencia dominante y los estados nacionales árabes y persas están fragmentados y debilitados.

Analicemos los probables ganadores y perdedores de esta competencia geopolítica. India es, paradójicamente, la gran favorecida. Es el único país que participa simultáneamente en el INSTC y en el IMEC. Invierte en Chabahar para acceder a Asia Central, pero también desarrolla el corredor con Estados Unidos e Israel. Esta posición de equilibrio le otorga una capacidad de negociación única.

Rusia ve en el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) su salvavidas económico hacia el sur. Ante el cierre de mercados europeos, la ruta que conecta con India a través de Irán se ha vuelto existencial. El comercio bilateral casi se duplicó en 2024. China juega la partida más larga. Su BRI avanza independientemente de quién gane las batallas inmediatas. Puede financiar infraestructuras en ambos lados y adaptarse a cualquier escenario. Su capacidad para integrar a Irán en su red comercial, pese a las sanciones, es una demostración de poderío geoeconómico.

Egipto enfrenta una amenaza de supervivencia. El Canal de Suez pierde su monopolio a medida que el INSTC y el IMEC ganan tracción. Los ingresos por peajes, vitales para su economía, están en riesgo estructural. La propuesta egipcia de convertir el corredor en una red más flexible es un intento desesperado por no quedar marginado. Irán, si pierde la guerra, corre el riesgo de quedar reducido a una vía exclusiva para China y Rusia, perdiendo el acceso a los mercados globales. La diferencia entre ser un pivote global o un apéndice regional es, para Teherán, una cuestión de supervivencia. Los puntos de estrangulamiento tradicionales, como Ormuz, Bab el-Mandeb y Suez, ven erosionado su papel a medida que los corredores terrestres ofrecen alternativas más seguras y predecibles. La volatilidad y las primas de riesgo jugarán en su contra.

Si Estados Unidos e Israel lograran una victoria militar decisiva sobre Irán, con un cambio de régimen que alinee a Teherán con Occidente, el mapa se reconfiguraría radicalmente. China perdería su acceso terrestre seguro a Europa, Rusia quedaría embotellada en el norte, y el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC) se consolidaría como la ruta dominante. Israel se convertiría en el nodo central del comercio entre Asia y Europa.

Sin embargo, este escenario requiere una intervención militar masiva y un control posterior del territorio iraní, algo que parece improbable dada la fatiga de guerras en Oriente Medio y la profundidad estratégica de Irán. El escenario más probable a corto plazo es el de estancamiento y coexistencia entre rivales. Irán sobrevive, comienza a reconfigurar el Medio Oriente, pero sigue bajo sanciones. La inestabilidad crónica en Ormuz y Bab el-Mandeb desvía tráfico hacia las rutas terrestres. El INSTC y la BRI prosperan como alternativas más seguras, mientras el IMEC avanza lentamente, afectado por la inestabilidad regional. En este escenario, los grandes beneficiados son claramente Irán, Rusia, China y la India.

La volatilidad energética será la norma, con precios sensibles a cualquier chispa en la región, lo que pone bajo la lupa la matriz energética mundial y su vulnerabilidad. Un escenario menos probable pero no imposible sería una negociación entre las grandes potencias para establecer reglas claras que garanticen el flujo por los estrechos a cambio de concesiones mutuas. Esto requeriría un nivel de cooperación que hoy parece utópico, pero no puede descartarse si los costes del conflicto se vuelven insoportables para todos.

Lo que estamos presenciando no es una guerra convencional. Es una batalla por la arquitectura misma del comercio global en el siglo XXI. Y en esta batalla, las victorias militares pueden ser irrelevantes si no van acompañadas del control efectivo de los flujos económicos. Irán seguirá siendo el pivote, el cerrojo que abre o cierra la integración euroasiática. ¿Israel seguirá siendo la tenaza que busca cerrarle el paso al Mediterráneo? China, Rusia, India y las potencias occidentales seguirán tejiendo alianzas y financiando infraestructuras.

Pero al final, la pregunta decisiva no es quién controla más territorio, sino quién controla los caminos por donde viajará la energía y las mercancías que mueven el mundo. Como señala un reciente análisis, en esta vinculación entre los proyectos geopolíticos y la participación de los actores regionales, se hace necesaria una condición clave y escasa: la estabilidad. Tan escasa como el agua en la región. Y sin ella, ningún corredor, por ambicioso que sea, podrá cumplir su promesa. La guerra de los corredores no ha hecho más que empezar. Y sus consecuencias definirán el equilibrio de poder global durante las próximas décadas.

BRASIL: DERECHA VS. SALUD

EN SU CRUZADA ANTICIENTÍFICA, LA DERECHA BRASILEÑA ATENTÓ CONTRA LA VIDA Y LA SALUD

POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO

Hay crímenes que dejan rastros. Hay otros que dejan vacíos. Y hay aquellos que dejan un vacío imposible de llenar, porque lo que se llevaron no era un objeto ni un presupuesto, sino una posibilidad entera de futuro. Dos casos recientes, aparentemente desconectados —la pérdida de la patente internacional de la polilaminina y la muerte del rector Luiz Carlos Cancellier— revelan, en verdad, las dos caras de una misma máscara: la de una derecha oscurantista que, en su cruzada contra la Universidad Pública, atenta deliberadamente contra la vida y la salud de los Brasileños.

La primera es una herida en el Patrimonio Científico Brasileño. La investigadora Tatiana Coelho de Sampaio, de la UFRJ, desarrolló durante más de una década la polilaminina, una proteína con el potencial de regenerar médulas espinales y devolver la movilidad a personas con tetraplejia. El conocimiento era Brasileño, los fondos eran públicos y la Patente Internacional estaba en trámite. Hasta que llegó el ajuste fiscal de la mano de la PEC (minirreforma constitucional) del Techo de Gastos de Michel Temer que limitaba el gasto público a la recaudación fiscal. Y, finalmente, el desmonte sistemático de la Ciencia bajo Jair Bolsonaro. La Universidad Federal de Río de Janeiro dejó de pagar las tasas de mantenimiento de la Patente en el exterior. Resultado: la Patente Internacional se perdió para siempre. Hoy, cualquier laboratorio extranjero puede producir y comercializar este tratamiento sin pagar un centavo a Brasil. La investigadora, para evitar que también se perdiera la Patente Nacional, la pagó de su propio bolsillo durante un año. El conocimiento desarrollado con dinero público quedó secuestrado por la lógica del ajuste, mientras los Brasileños con lesiones medulares —que podrían tener en la Polilaminina una esperanza— continúan esperando. Y la Universidad se ve privada de fondos que podrían llegar desde los mismos laboratorios que hoy lucran con los resultados de una investigación en la que no invirtieron absolutamente nada. No, no es capitalismo: es secuestro del Trabajo Ajeno para aumentar sus fortunas.

La segunda es una herida en la dignidad humana y en la autonomía de las instituciones. Luiz Carlos Cancellier era rector de la Universidad Federal de Santa Catarina. En septiembre de 2017, ya con Temer en la Presidencia, la comisaria de la Policía Federal Erika Mialik Marena —integrante de la fuerza tarea de la Operación Lava Jato en Curitiba— comandó la Operación Ouvidos Moucos. Más de cien policías irrumpieron en la Universidad. Cancellier fue esposado, llevado a prisión en régimen máximo, humillado públicamente. Tres semanas después, sin poder soportar el acoso institucional y la destrucción de su reputación, se suicidó saltando desde un centro comercial en Florianópolis.

¿El resultado de las investigaciones posteriores? El Tribunal de Cuentas de la Unión concluyó, en 2023, que Cancellier no había cometido ninguna irregularidad. La delegada, en lugar de ser sancionada, fue promovida: se convirtió en asesora del entonces ministro de Justicia, Sergio Moro, y continuó su carrera ascendente. Nadie respondió por la muerte del rector.

Estos dos casos no son incidentes aislados. Son el producto de un mismo proyecto político que entiende la universidad pública no como un bien estratégico, sino como un enemigo a destruir. La derecha oscurantista opera con dos brazos coordinados: el del estado de austeridad, que desfinancia la ciencia hasta hacerla estéril, y pone en manos del mercado los beneficios de sus logros científicos,y el del estado policial, que criminaliza a sus gestores hasta hacerlos desaparecer. En la UFRJ, el brazo económico le arrebató a Brasil el derecho sobre un avance médico de alcance global. En la UFSC, el brazo represivo le arrebató la vida a un rector íntegro. En ambos casos, el mensaje es el mismo: la universidad pública que produce conocimiento, que cura, que piensa críticamente, no tiene lugar en el proyecto de país que esta derecha quiere construir.

Y aquí está el dato más perturbador: las pérdidas son irreparables. La patente internacional no se recupera. La vida de Cancellier no se restaura. Lo que queda es el vacío de lo que pudo haber sido y no fue.

No es corrupción lo que se combate. Es inteligencia. No es gasto público lo que se ajusta. Es soberanía. No es justicia lo que se ejerce. Es terrorismo institucional.

Por eso, cuando se habla de «cruzada anticientífica», no es una metáfora. Es una descripción literal. La derecha oscurantista brasileña declaró la guerra al conocimiento producido en la universidad pública porque sabe que ese conocimiento —libre, crítico, comprometido con la vida— es el principal obstáculo para su proyecto de poder.

HOY EN CIENCIAS ECONÓMICAS DE LA U.N.R.

Se cumplen 50 años de la última Dictadura Cívico-Militar que tuvo nuestro País y Nosotrxs elegimos tener Memoria!

Lxs invitamos a participar de este conversatorio que se realizará este viernes 20/03 a las 17:30 Horas en la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística (U.N.R.).

Un espacio de análisis y reflexión sobre las dimensiones económicas, políticas y sociales de uno de los períodos más críticos de la historia argentina.

Te esperamos!

LA IMPOSTURA DE LA INJUSTICIA

POR DANIEL BUSTOS

Cristina Fernández declaró en Comodoro Py en la causa llamada «Cuadernos». Se trata de una causa armada (y el adjetivo no es casual) en base a unas fotocopias de unos supuestos cuadernos cuyos originales habían sido quemados por su propio autor y que luego fueron «recuperados» parcialmente. Los cuadernos fueron supuestamente escritos por un chofer semianalfabeto, pero que escribía con una prosa que envidiarián Shakespeare o Neruda. Pero aparte estaban llenos de correcciones, tachaduras y enmiendas, hechas con lo que era evidentemente era otra tinta y otro trazo. Y detallaban, supuestamente, el movimiento de empresarios que pagaban coimas al gobierno en época de Cristina.

Con pruebas tan endebles, se inicia una causa que recae, por «azar», como casi todas las causas en su contra en el juzgado del inefable juez Bonadío (de manifiesta enemistad con la imputada) y del fiscal Stornelli (más conocido en Comodoro Py como Extorsionelli).Y cuando digo CASI todas no es retórico, es exacto, porque de 10 causas que deberían sortearse en 12 juzgados 9 «cayeron» en ése «Casualmente». Hay matemáticamente una chance en 6 millones de que éso suceda, y después dicen que no hay persecución política ni mafia judicial! El modus operandi de éste último es citar a los empresarios aludidos uno por uno, detenerlos, y amenazarlos con dejarlos encarcelados por tiempo indeterminado si no se «arrepienten» y acusan a alguien de más arriba. Luego, detener también a continuacion a éste último y repetir el mismo procedimiento hasta llegar a la cabeza, y objetivo desde un principio: ergo, Cristina.

Ante tamaño apriete y chantaje varios optan por «cooperar» con tal de salir en libertad. O sea, eran capaces de admitir que participaron del asesinato de Kennedy con tal de zafar. Pero luego, denuncian la verdad: que fueron extorsionados y obligados a declarar lo que sea para liberarlos, práctica común de éste fiscal. La mayoría de los títulos de los medios hegemónicos resaltan el título de que Cristina «no respondió preguntas», con la intención deliberada de insinuar o sugerir a la opinión pública que éso indicaba una supuesta velada aceptación de su culpabilidad o ausencia de argumentos para defenderse.

Nada más alejado de la realidad. Pero en una sociedad en que la gente apenas lee el título de las noticias, y a veces de corrido y a medias, no es extraño que éso suceda. Cristina, en su brillante alegato, que pocos se habrán tomado la molestia de escuchar o leer (casi nadie lo publica completo) desenmascara detalladamente la operación política, mediática y judicial que la condenó en la causa vialidad, como los vínculos y la inconcebible y vergonzosa connivencia de Mauricio Macri, querellante desde el Estado en la causa con jueces y fiscales participantes de la misma con los que se juntaba en su quinta a comer asado o jugar al fútbol o al tenis; y la que pretende hacerlo en ésta nueva causa armada e inventada por Bonadío y Stornelli, y se pregunta (LES pregunta) cómo puede ser que ése tipo no haya sido citado siquiera a declarar cuando está denunciando por extorsión con decenas de chat como prueba, por ejemplo.

Los demuele con datos, denuncias y pruebas contundentes (nombres, apellidos y circunstancias) de cómo los empresarios eran apretados para acusarla so pena de podrirse en la cárcel, y aún así nadie lo hizo, ni la mencionó jamás en ninguna declaración. Ni resulta de la supuesta investigación ninguna conversación o chat en la que se la mencione.

O sea, más allá del circo mediático y judicial NO HAY ABSOLUTAMENTE NINGUNA PRUEBA CONCRETA EN SU CONTRA.

Es más, éso mismo es totalmente coincidente con lo que denuncia en su momento el hasta hace poco ministro de justicia de Milei, Cúneo Libarona, abogado de uno de los empresarios chantajeados y extorsionados por éste personaje siniestro que insólitamente sigue en su cargo como si nada. Aparte de todo lo que expone previamente Beraldi con más rigor jurídico.

Y por supuesto, niega rotundamente todos los cargos realizados sin absolutamente ninguna prueba objetiva en su contra que los avale. Y relata cómo investigaron sus cuentas, allanaron sus dos casas (en Buenos Aires y El Calafate), demolieron paredes en busca de supuestos falsos fondos y excavaron media Patagonia y no encontraron NADA.

Por supuesto que se defendió, y cómo. Y se pregunta aparte cómo por ejemplo Macri, con más de 250 causas en su contra, algunas flagrantes y de más vieja data, como por ejemplo Correo Argentino o Parques Eólicos, ni siquiera es llamado a declarar por ésos mismos tribunales. O la causa por la deuda externa contra Toto Caputo, en que permitió que se fugaran él y sus amigotes al exterior los 45000 Millones de Dólares del préstamo del F.M.I. contrariando las propias normas del organismo sin que acá quedara un peso, sigue cajoneada.

Causas, por cierto, apoyadas en pruebas infinitamente más sólidas y de público conocimiento que éste mamarracho con que pretenden imputarla. Todo lo cual demuestra la escandalosa doble vara y la velocidad, o no, de la «justicia» según desde y hacia dónde es la acusación. Aparte, se pregunta cómo el presidente Milei puede afirmar, como ha hecho muy suelto de cuerpo, que «él es presidente que encarceló a Cristina». No es que existen (o deberían existir) los poderes independientes ?

Tamaña confesión de inmiscuirse abiertamente en otro poder del Estado, no debería ser, como mínimo, motivo de juicio político ? Pero claro, ésto pasa desapercibido entre tantas aberraciones e imposturas que se naturalizan, y nadie se escandaliza por ello. De paso, dice todo éso sin apoyarse en ningún papel. Les parece entonces que se considera culpable y no está diciendo a gritos que es INOCENTE??? Y no se presta a la farsa de las preguntas porque cree, y coincido completamente, que los que tienen que responder varias preguntas incómodas (y no pueden hacerlo, porque son simples personeros del poder fáctico y la mafia judicial que ordena ésas aberraciones juridicas) son las que pretenden juzgarla.

Cómo para que tomen nota los que hablan y opinan ligeramente, en base a un título o con absoluto desconocimiento de causa. Cristina es INOCENTE. Y es víctima de un linchamiento mediático y judicial ordenado por el poder fáctico que no la juzga por sus errores, que los tuvo como cualquier ser humano, sino, sin ningún lugar a dudas, precisamente por sus aciertos, que es lo que no le perdona.

JORNADA DE FORMACIÓN DOCENTE «GENOCIDIO, MEMORIA Y DEMOCRACIA»

JUEVES 19 DE MARZO DESDE LAS 18:00 HORAS EN LA CARPA DE LA RESISTENCIA, PLAZA SAN MARTIN, DE LA CIUDAD DE ROSARIO. PANEL INTEGRADO POR: DR. DANIEL FEIERSTEIN, DRA. MATILDE BRUERA Y DRA. JESICA PELLEGRINI.

A 50 años del golpe genocida, desde COAD, en el marco de nuestro plan de lucha, invitamos a una jornada de formación docente: Genocidio, Memoria y Democracia. ¿Con qué nuevos horizontes y didácticas contamos para diseñar nuestras clases en la Universidad?

Una convocatoria para pensar las huellas del golpe en el presente y la potencia político-pedagógica de nuestro rol docente universitario. Esta propuesta es parte de un ciclo de formación didáctica que se proyecta desarrollar durante el año, con el objetivo de renovar críticamente nuestras prácticas pedagógicas universitarias.

Frente al desfinanciamiento, la precarización docente y el intento de vaciar la Universidad pública en la actualidad, reafirmamos que enseñar es un acto profundamente político. La disputa no es sólo presupuestaria, es también una disputa por los sentidos. Por eso, la didáctica se vuelve un territorio estratégico. No alcanza con transmitir contenidos sobre memoria y derechos humanos, necesitamos revisar críticamente nuestras metodologías didácticas, innovar en las formas de enseñanza y construir herramientas que permitan abordar el genocidio, la memoria y la democracia desde perspectivas situadas y emancipadoras.

Defender la Universidad pública es también transformar nuestras prácticas docentes. La memoria no es solo un contenido vinculado con el pasado, es una forma de enseñar y de sostener la democracia en cada aula en clave de futuro.