MALVINAS, SOBERANÍA INTEGRAL DEL SIGLO XXI

HACIA UNA DOCTRINA DE PODER SOBERANO

El 2 de Abril es una de las fechas más trascendentales y sensibles del calendario civil y patriótico de la Argentina. Oficialmente, se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas de 1982.

Honramos el heroísmo de nuestros Combatientes y Veteranos de Guerra. Su sacrificio es el faro que guía nuestro compromiso innegociable con la recuperación de nuestro territorio.

Ante la reconfiguración del Orden Global hacia una Multipolaridad competitiva, el espacio politico nacional Peronismo Federal Unido sostiene que la Soberanía no es un concepto estático, sino un ejercicio de poder. Reivindicamos la gesta del 2 de abril como el hito de determinación nacional que puso en jaque el Anacronismo Colonial, y Honramos la Memoria de los Caídos como el mandato supremo de nuestra política exterior.

Reivindicamos a la Argentina como Nación Bicontinental, poniendo el foco en el valor estratégico del Paso Bioceánico, la Antártida y las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Promovemos una articulación diplomática multidimensional y multilateral activa, como herramienta de presión sistémica sobre el Reino Unido. En el Comité Especial de Descolonización de la O.N.U.: Exigir no sólo el diálogo, sino la actualización de las Resoluciones que reconozcan el carácter expoliador de la base militar de Mount Pleasant, la cual desestabiliza la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (Z.P.C.A.S.).

Acentuar que la Resolución Nº 2065 de la O.N.U. encuadra el caso como Colonialismo: Establece que las Malvinas son un Territorio Colonial que debe ser descolonizado.

Excluye la «Autodeterminación»: A diferencia de otras colonias, la O.N.U. entiende que en Malvinas no hay un «Pueblo» Sojuzgado, sino una Población Trasplantada por la Potencia Ocupante. Por ende, la solución debe pasar por la Integridad Territorial.

En la O.E.A. y el T.I.A.R.: Revitalizar el principio de Solidaridad Hemisférica, denunciando la presencia de potencias intrarregionales en el Paso Bioceánico como una amenaza a la seguridad del continente.

Presión en el G-20 y Mercosur: Promover una cláusula de «Soberanía y Recursos» que inhabilite a empresas que operan ilegalmente en Malvinas de acceder a mercados regionales y contratos estatales en las economías emergentes.

Recomponer el bloque regional de la CELAC y UNASUR para que la Causa Malvinas sea el eje de una Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, aislando logísticamente a la base militar de Mount Pleasant. No puede haber paz regional con una fortaleza militar extranjera apuntando al corazón del Atlántico Sur.

MNOAL (Movimiento de Países No Alineados): Denunciar en este foro el carácter extractivista y neocolonial de la ocupación, sumando el respaldo de las potencias emergentes del Sur Global.

O.N.U. (C-24): Exigir el cumplimiento de la Resolución Nº 2065, vinculando la disputa con el control del Paso Bioceánico y el acceso a la Antártida, activos críticos en la geopolítica del siglo actual.

Reequipamiento y Soberanía Digital: En la era de la guerra híbrida, la inversión en ciberdefensa, tecnología satelital y vigilancia electrónica es una prioridad de seguridad nacional para blindar nuestra infraestructura crítica y proteger el patrimonio bicontinental.

SOLICITAR A LOS ORGANISMOS MULTILATERALES MENCIONADOS ACCIONES CONCRETAS:

Cierre de Puertos: Prohibir de forma efectiva el ingreso a cualquier puerto del Cono Sur de barcos con bandera ilegal de las islas o que presten servicios logísticos a la base de Mount Pleasant.

Control del Espacio Aéreo: Denegar el uso del espacio aéreo regional para vuelos comerciales o militares que tengan como destino u origen las islas ocupadas.

La Vía Judicial Internacional:elevar demandas específicas ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS) por:

Litigar contra las empresas transnacionales que Explotación Ilegalmente nuestros Recursos.

“NO NOS SENTAMOS A NEGOCIAR SI LAS ISLAS SON NUESTRAS; NOS SENTAMOS A NEGOCIAR CUÁNDO Y CÓMO SE RETIRA EL OCUPANTE».

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES PERONISMO FEDERAL UNIDO.

LOS MISMOS FINES QUE LA REFORMA LABORAL DE LA DICTADURA

HOY A TRAVÉS DE LA LLAMADA «LEY DE MODERNIZAZCIÓN LABORAL», EL PODER ECONÓMICO LLEVA ADELANTE EL PLAN INICIADO POR JORGE RAFAEL VIDELA, CON LA LEY Nº 21.297/76 SANCIONADA EL DÍA VIERNES 23 DE ABRIL DE 1976.

ESCRIBE JORGE LUIS ELIZONDO

Multitudes de Argentinas y Argentinos, Miles de Personas de todas las edades y de diferentes Sectores Sociales, Marcharon y llenaron plazas en todo el país este 24 de Marzo, bajo las consignas de “Nunca Más” y “Memoria, Verdad y Justicia”, sepultando la ilusión del gobierno de que era posible reivindicar a la dictadura, negando el genocidio perpetrado.

El Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, ejecutado por las tres armas, fue planificado por las Corporaciones Transnacionales, la Oligarquía y la Gran Burguesía Argentina —por entonces nucleada en la Asamblea Permanente de Empresarios (APEGE)—. Además, fue anunciado con anticipación y celebrado con grandes titulares por los mismos medios hegemónicos que hoy proclaman su amor eterno a la república y la constitución. 

Las Fuerzas Armadas no tuvieron demasiadas dificultades para tomar el control absoluto del Estado, ya que buena parte de este ya estaba bajo su control operacional. Durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón se dictaron los Decretos Nº 1368/74, que estableció el estado de sitio en todo el país, Nº 261/75, que dispuso la intervención del Ejército en Tucumán en el llamado “Operativo Independencia”, Nº 2770, Nº2771 y Nº 2772/75, por los que se crearon el Consejo de Seguridad, el Consejo de Defensa, la subordinación a este último de la Policía Federal y del Servicio Penitenciario, y se ordenó el “Aniquilamiento de la Subversión”.

La Dictadura de las tres armas que se alzaron contra la Constitución reestructuró el Estado argentino a la medida de los intereses de la gran burguesía y los grupos económicos nacionales y transnacionales.

El Plan Económico de Martínez de Hoz destruyó la industria nacional, colonizó y endeudó al país. Entre Marzo de 1976 y Diciembre de 1983, la Deuda Externa escaló de 7.800 a 45.100 Millones de Dólares (un 364%).

El Banco Central fue dirigido por un joven Domingo Cavallo, de la Fundación Mediterránea. Su mecenas fue Fulvio Pagani, dueño de Arcor. Cavallo fue el promotor de la estatización de la deuda privada de los grupos económicos nacionales, entre los que se contaban Socma, Bridas, Perez Companc, Bulgheroni, Renault Argentina, Grupo Clarín, diario La Nación, Papel Prensa, por un monto total de 23.000 millones de dólares. El Grupo Macri se benefició con una deuda estatizada de 236 millones de dólares.

REPRESIÓN Y RESISTENCIA OBRERA

La Dictadura se fijó como objetivo el aniquilamiento de la combativa dirección del movimiento obrero y popular y de toda oposición al terrorismo de Estado.

Se prohibió el Derecho de Huelga y todo tipo de Actividad Sindical, se ocuparon militarmente las Empresas de mayor concentración obrera, se intervinieron universidades y sindicatos.

El terror instaurado creó las condiciones para una feroz redistribución regresiva del ingreso a favor de los capitalistas y el consecuente empobrecimiento de los trabajadores, que de representar el 50% del ingreso nacional descendió a menos del 20%.

La resistencia obrera y popular se vio reflejada desde un principio por las retenciones de tareas y quites de colaboración —con el fin de burlar la prohibición del derecho de huelga—, desembocando en las huelgas ferroviaria y de Luz y Fuerza. El primer acto resistente contra el golpe fue en el Depósito de Locomotoras de Alta Córdoba del Ferrocarril Belgrano, el mismo 24 de marzo de 1976. Este acto fue encabezado por el dirigente anarquista Negrini, quien murió como consecuencia de las torturas en la base aérea de Chamical, provincia de La Rioja. La Huelga de los Trabajadores de Luz y Fuerza de 1977 fue una de las más importantes por su organización y extensión. La dictadura secuestró al secretario general del sindicato, Oscar Smith, quien continúa desaparecido.  El primer Paro General de 1979, impulsado por la Comisión de los 25, y luego el Gran Paro Activo del 30 de Marzo de 1982, que sufrió una dura represión, no fueron suficientes para poner en riesgo la continuidad de la dictadura.

A partir de la Nulidad de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final promovida por el Gobierno de Néstor Kirchner, se reabrieron los procesos contra los militares, las fuerzas de seguridad y sus cómplices civiles por crímenes de lesa humanidad.

Pero las causas judiciales contra los responsables civiles y eclesiásticos de las desapariciones y otros delitos se desarrollan con dificultades inmensas, ya que parte del Poder Judicial nunca dejó de poner trabas a su juzgamiento y condena. En particular, han sido beneficiados los empresarios autores y cómplices de delitos cuyas víctimas fueron trabajadores de sus empresas.

LA MUTILACIÓN DE LA LEY DE CONTRATO DE TRABAJO

Pocos días después del golpe, en Abril de 1976, la llamada Ley Nº 21.297/76 —obra de los integrantes de la Comisión de Asesoramiento Legislativo (C.A.L.), que funcionaba en el Congreso clausurado por la Dictadura— derogó 25 artículos y reformó otros 97 (sobre un total de 301) de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744, sancionada en 1974.  Sus objetivos eran “restablecer la autoridad del empleador en la empresa”, eliminando las limitaciones a la misma, “prescindir de innecesarios procedimientos de contralor”, “eliminar disposiciones que establecen el aumento automático y proporcional de salarios de convenio en caso de modificaciones al salario mínimo vital y móvil”. 

EL CAPITULO VI: “EFECTOS DE LA HUELGA Y OTRAS MEDIDAS DE ACCIÓN DIRECTA” FUE ELIMINADO TOTALMENTE

El Art. Nº 243 reafirmaba el carácter suspensivo de la Huelga sobre los efectos de la relación laboral y que la participación en ella no puede ser causa de despido, ni aun en caso de haber mediado intimación a reintegrarse al trabajo por parte del empleador.

Consideraba trato discriminatorio incorporar a algunos trabajadores y dejar afuera a otros luego de una huelga.

El Art. Nº 244 Prohibía contratar “carneros” para sustituir a los trabajadores en huelga.

El Art. Nº 245 determinaba que corresponde pagar los días de Huelga cuando las medidas de fuerza obedecieron a culpa del empleador.

LAS CONSECUENCIAS DE ESTA SUPRESIÓN HAN POSIBILITADO HASTA HOY:

El despido de los trabajadores en huelga, que pueden contarse por centenares de miles desde 1976 a la fecha. Cabe recordar el festival de privatizaciones concretado durante los ’90 durante la presidencia de Menem, y la represión contra la huelga ferroviaria, los cierres de ramales y los 100.000 despidos, de los que se ha jactado el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo. 

La contratación de rompehuelgas o carneros para hacer fracasar las medidas de fuerza.

El trato discriminatorio hacia los que participan en las huelgas o en cualquier conflicto, reincorporando algunos y dejando sin trabajo a otros.

Que el carácter suspensivo de la huelga se transforme en los hechos en un motivo de extinción del contrato de trabajo.

Que el pago de los días de huelga sea negado, aun cuando el empresario haya reconocido la justicia del reclamo accediendo al mismo. Y lo más grave es que sea el criterio de la mayor parte de los jueces de nuestro país.

La supresión de estas garantías -que nunca fueron recuperadas en 50 años-convierte el ejercicio del derecho de huelga, herramienta de resistencia de los trabajadores, en un riesgo para la subsistencia de sus puestos de trabajo.

La inexistencia de garantías para su ejercicio lo convierte en muchos casos en un derecho meramente declarativo, que sólo es válido y eficaz cuando cuenta con el respaldo de la organización gremial o cuando es programado por sus direcciones, con propósitos políticos, sin consulta alguna con los trabajadores.

La supresión de este título elimina un vínculo necesario entre el derecho colectivo y los derechos individuales de los trabajadores. El ejercicio de los Derechos Colectivos debe estar garantizado por la prohibición al empleador de cometer represalias contra los participantes del movimiento. La desaparición de estas garantías individuales de la participación en el ejercicio de un derecho colectivo de raigambre constitucional se traduce en una grave limitación de este.

2. El ius variandi y su ejercicio abusivo

El art. 71 de la Ley 20.744 reglamentaba este derecho del empleador a “introducir todos aquellos cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo, en tanto esos cambios no importen un ejercicio irrazonable de esa facultad, ni alteren modalidades esenciales del contrato, ni causen perjuicio material ni moral al trabajador”. 

En el caso de ejercicio abusivo por parte del empleador, el trabajador podía optar por considerarse despedido sin causa y reclamar los haberes indemnizatorios correspondientes o accionar judicialmente a fin de restablecer las condiciones alteradas, mediante un procedimiento sumarísimo. Esta última opción fue derogada por la dictadura.

Recién el 24 de abril de 2006, después de 24 años, mediante la ley 26.088, que establece una nueva redacción del artículo 66 de la Ley de Contrato de Trabajo, los trabajadores pudieron recuperar este derecho a optar por el restablecimiento de las condiciones alteradas por el ejercicio abusivo del ius variandi.

La llamada Ley de Modernización Laboral 27.802 restableció el texto de la dictadura. Quien sufre un ejercicio abusivo del ius variandi (un traslado, una rebaja salarial, una extensión de la jornada, etc.) sólo tiene derecho a darse por despedido.  Nunca a reclamar la restitución del derecho injustamente violado.

3. Accidentes y enfermedades inculpables

El Art. Nº 227 de la Ley de Contrato de Trabajo original establecía: “Corresponde al trabajador la libre elección de su médico, pero estará obligado a someterse al control que se efectúe por el facultativo designado por el empleador”.

En caso de discrepancias entre los médicos, el empleador deberá solicitar a la autoridad de aplicación la designación de un médico oficial, quien producirá un dictamen que resuelva el conflicto.

“Si el empleador no cumpliere con este requisito, se estará al certificado presentado por el trabajador”.

Este artículo establecía un justo equilibrio entre el derecho del trabajador a la libre elección del médico y el del empleador al control de la enfermedad certificada por aquel. 

Prevé que, en caso de discrepancia entre los médicos, el empleador debe reclamar la intervención del médico que designe el Ministerio de Trabajo. En caso de que no proceda de esta forma, se reconoce la validez del certificado del médico del trabajador.

El Artículo Nº 210 de la Dictadura determina: “El trabajador está obligado a someterse al control que se efectúe por el facultativo designado por el empleador”. El “Legislador” de 1976 lo establece como potestad casi ilimitada del empleador.

La Ley 27.802/26 sostiene el mismo criterio que la reforma de la Dictadura.

CONCLUSIONES

La Ley Nº 27.802/26, que el Gobierno ha denominado «Ley de Modernización Laboral», contiene disposiciones claramente inconstitucionales y anticonvencionales, que suprimen, desconocen y/o restringen gravemente derechos reconocidos por el art. 14 bis de la Constitución nacional y pactos internacionales con jerarquía constitucional.

Rebaja de las indemnizaciones por ruptura sin causa del contrato de trabajo, que promueve el crecimiento de los despidos en todo el país.

Ultra flexibilización de la jornada de trabajo, generalización de los bancos de horas, vulnerando el derecho a la jornada limitada y al pago de las horas extras.

Desconocimiento de relaciones laborales en el caso de los trabajadores de plataformas.

Limitaciones injustificadas y discriminatorias de derechos de los trabajadores/as rurales, de las trabajadoras de casas particulares.

Exclusión de los trabajadores marítimos y fluviales de la Ley de Contratos de Trabajo.

Derogación de los estatutos del periodista y del viajante.

Derogación de la Ley de Teletrabajo Nº 27.555.

Restringe hasta anular el ejercicio del derecho de huelga.

Las Asambleas y demás Derechos Sindicales de los Trabajadores pueden ser limitados por los Empleadores.

Reducción de aportes patronales al ANSES, que serán redirigidos al Fondo de Asistencia Laboral (F.A.L.), para financiar los despidos sin causa.

Sostenemos que el actual gobierno ultraderechista y la mayoría del Congreso han sancionado la cuarta oleada de flexibilización, precarización y destrucción del derecho de trabajo. La primera fue protagonizada por la dictadura cívico-militar de 1976-1983. 

Se trata en ambos casos del cumplimiento de los objetivos del gran capital transnacional y local: garantizar una redistribución aún más regresiva del ingreso. La reducción salarial puede ser absoluta y lograrse a través de la fuerza -como ocurriera en las dictaduras cívico-militares de 1955 y 1976-, pero con mayor frecuencia a través del aumento de la productividad del trabajo, ya fuera por la intensificación de los ritmos de producción, como por la incorporación de nueva tecnología o por ambos factores a la vez.

En virtud del dominio del capital financiero a escala mundial, el empleo se ha convertido en la principal variable de ajuste, tanto a nivel de la macroeconomía como de la microeconomía. En el primer caso, las políticas económicas han contribuido a la elevación de la rentabilidad por el recurso de la austeridad monetaria y reducción del déficit fiscal, en nombre de la lucha contra la inflación. En lo microeconómico, por la flexibilización del empleo y del trabajo. De ello se desprende que -contrariamente a lo que sostienen quienes reclaman supresión o rebaja de impuestos sobre el capital- el principal objetivo de este no es el aumento de la inversión productiva, sino la minimización del costo de la fuerza de trabajo, objetivo que el gran capital ha logrado en nuestro país. 

(*) FOTOGRAFIA/IMAGEN: SUPLEMENTO ESPECIAL DOMINGO 25 DE ABRIL DEL DIARIO «CLARIN», BUENOS AIRES, REPÚBLICA ARGENTINA.

RECONOCIMIENTO A HEROÍNAS DE LA GUERRA DE MALVINAS

ANÁLISIS DEL FALLO DE LA CÁMARA FEDERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN EL EXPEDIENTE «REYNOSO, ALICIA MABEL C/E. N. MINISTERIO DE DEFENSA – FUERZA AÉREA ARGENTINA S/PERSONAL MILITAR CIVIL DE LAS FF.AA. Y DE SEGURIDAD».

POR MARÍA ÁNGELA MOSCATO

    HECHOS

    La demandada, es decir, el Ministerio de Defensa, interpuso un recurso de apelación contra la sentencia dictada en la instancia de grado que reconoció el derecho de la actora a percibir los beneficios para los ex combatientes instituidos en la ley 23.109 y el decreto 1244/98, afirmando que la Sra. Reynoso no cumplía con los requisitos necesarios. Por lo tanto, el punto fundamental era decidir si la actora, en su condición de personal militar de enfermera de la Fuerza Aérea Argentina, por sus servicios prestados en el Hospital de campaña reubicable de Comodoro Rivadavia, revestía o no la condición de ex combatiente por su participación en el conflicto bélico de Malvinas y si le correspondía el beneficio que reclamaba. 

    MARCO NORMATIVO Y JURISPRUDENCIA

      El Art. 1° del Decreto Nº 1244/98 determinaba un complemento mensual equivalente al ochenta y cinco por ciento (85%) de la asignación básica correspondiente al Nivel E del Agrupamiento General del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del Sistema Nacional de Empleo Público para el personal de la Administración Pública Nacional que acreditara la condición de excombatiente en las acciones bélicas desarrollados en el teatro de operaciones del Atlántico Sur, entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. 

      Por otro lado, el Decreto Nº 509/88 reglamentario de la Ley Nº 23.109 en su Artículo 1 establecía: “a los efectos de la Ley Nº 23.109 se considerará Veterano de Guerra a los ex soldados conscriptos desde el 2 de Abril al 14 de Junio de 1982 que participaron en las acciones bélicas desarrolladas en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur, cuya jurisdicción fuera determinada el 7 de Abril de dicho año y que abarcaba la plataforma continental, las Islas Malvinas, Georgia y Sándwich del Sur y el espacio aéreo correspondiente. 

      En cuanto a lo jurisprudencial, la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo “Gerez, Carmelo Antonio c/ Estado Nacional- Min de Defensa s/ Impugnación de resolución administrativa-proceso ordinario”, efectuó un minucioso análisis para reconocer el carácter de veterano de guerra y estableció tres criterios: pauta temporal, ámbito geográfico y acción bélica. Luego, la Corte volvió a pronunciarse sobre esa causa, reiterando los tres parámetros mencionados, pero no definió el concepto de “acción bélica”. Por lo tanto, habría que evaluar las condiciones subjetivas en cada caso para determinar el carácter de veterano de guerra. Es por eso, que la Cámara tuvo en cuenta principios fundamentales a la hora de decidir dar a lugar al reclamo de la señora Reynoso: igualdad, no discriminación y perspectiva de género. 

      PRINCIPIOS DE IGUALDAD, NO DISCRIMINACION Y PERSPECTIVA DE GÉNERO

        La Cámara definió que la accionante demostró haberse desempeñado como Personal Militar de Enfermería en el “Hospital Reubicable de Comodoro Rivadavia” durante el conflicto bélico de las Islas Malvinas. Además, citó el Artículo Nº 33 del Convenio de Ginebra el cual busca “aliviar la suerte que corren los heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña”. Por lo tanto, el edificio del hospital, el material y los depósitos del establecimiento quedaron sometidos al derecho de la guerra durante el conflicto bélico, por lo que su personal tuvo protección brindada por el Convenio mencionado y esa situación llevó a prescindir la rigurosidad en torno al cumplimiento del requisito geoespacial. Por eso, las exigencias para establecer la condición de veterano de guerra contempladas en el Decreto Nº 1244/98 implicaban una cuestión utópica tratándose del personal sanitario. 

        La desigualdad normativa radica en la posibilidad de obtención del reconocimiento en el caso de un civil enfermero por el simple hecho de realizar tareas de apoyatura y sin embargo, a la enfermera Reynoso se le exigía la condición extra de haber tenido que entrar en combate. Por lo tanto, los servicios de la Sra. Reynoso no se distinguían de las desarrolladas por quienes combatieron en el campo de batalla. Esto sin dudas, se trató de un accionar discriminatorio en razón del género de la actora.

        Finalmente, la Cámara adoptó la perspectiva de género a la hora de resolver la controversia, ya que afirmó que el hecho de pensar en un conflicto únicamente desde el combate físico, invisibilizaba la contribución de otras actividades en el conflicto bélico y además prolongaba la instalación de estereotipos de género en la sociedad. Además, hizo referencia a la ley 26.485, particularmente en el artículo 2 inciso “e” el cual establece entre los objetivos de dicha norma: “La remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres”. 

        ANALISIS DE LOS PRINCIPIOS MENCIONADOS EN EL FALLO

          En cuanto al concepto de igualdad, es necesario hacer una distinción entre la igualdad formal y la estructural. El viejo paradigma de la igualdad formal plasmado en el Artículo Nº 16 de la Constitución Nacional proclama que todos son iguales ante la ley. Como sostiene Alda Montejo en su obra “Cuando el género suena, cambios trae”: “hasta ahora, la igualdad jurídica o igualdad ante la ley de hombres y mujeres, se ha reducido a creer que con otorgarle a las mujeres los mismos derechos que ya gozan los hombres y darle una protección especial en ciertos casos debido a su función reproductora de la especie, se elimina la discriminación sexual”. En palabras de Roberto Saba: “Esta versión se vincula, por un lado, con una visión descontextualizada de la situación de cada individuo, como contraria a una visión sociológica o contextualizada de una realidad social más amplia que contempla a pertenencia de ese individuo a un grupo que se encuentra sometido a ciertos tratos o prácticas sociales como consecuencia de ser ese grupo”. 

          En cuanto a la jurisprudencia, la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo “González de Delgado, Cristina y otros c/ Universidad Nacional de Córdoba, el Dr. Petracchi, establece lo siguiente: “las categorías fundadas en el sexo no deben usarse para crear o perpetuar la inferioridad legal, social y económica de la mujer. En todo caso, las clasificaciones fundadas en el sexo pueden ser utilizadas para compensar a las mujeres por las inhabilidades que ellas han sufrido a través de la historia”. Al afirmar que el Estado no puede perpetuar la inferioridad legal, social y económica de la mujer, se incorpora al análisis sobre la igualdad de trato ante la ley mucho más amplio que el limitado principio de razonabilidad funcional o instrumental. Sin dudas, una mirada más compatible con el concepto de igualdad estructural, receptado en el Artículo Nº 75 Inciso Nº 23 que hace referencia a la promoción de medidas de acción positiva que garanticen la igualdad de oportunidades, distinguiendo en particular a los niños, mujeres, ancianos y personas con discapacidad.

          CONCLUSIONES

          La desigualdad entre el hombre y la mujer fue instalada por un sistema patriarcal de relaciones sociales jerárquicas, a través del cual se imponen estereotipos de género sobre como deben ser y actuar los hombres y mujeres. Los mismos, se trasladan a las tareas y trabajos que cada persona puede realizar en función de su género. Dora Barrancos afirma que: “Resultaba moralmente inaceptable que las mujeres se desempeñaran en la vida pública, pues el fundamento de esta creencia aludía a la norma natural que mandaba ocuparse de la lumbre hogareña, reproducir y asistir a los suyos”. Es decir, que lo único que dignificaba a las mujeres era el hecho de casarse y tener hijos. 

          Si bien este paradigma es cada vez más discutido, todavía existe discriminación hacia las mujeres a través de la violencia simbólica. La misma es definida según la Ley Nº 26.485, Art Nº 5 Inciso Nº 5, de la siguiente forma: “La que, a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”

          En el fallo “Reynoso Alicia Mabel c/ E.N. Min de Defensa- Fuerza Aérea Argentina s/ Personal militar  civil de las FFAA y de Seg”, la Cámara Federal de la Seguridad Social tuvo en cuenta principios fundamentales (igualdad, no discriminación y perspectiva de género) para poder garantizar la verdadera igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Es necesario analizar la realidad política, jurídica y social con perspectiva de género y así deconstruir los estereotipos que han sido instalados a lo largo de la historia. 

          ¡TODOS AL OBELISCO!

          Las Organizaciones Sindicales, Políticas y Sociales convocamos a un Banderazo por Malvinas en Homenaje a Nuestros Héroes, reafirmando el compromiso irrenunciable con la Soberanía Nacional.

          Jueves 2 de Abril – 13:00 Horas
          Plaza de la República – Obelisco

          A 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, reivindicamos la Memoria de Quienes Lucharon por Nuestra Patria y sostenemos, más vigente que nunca, el Reclamo Histórico por la Soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

          Malvinas y el Paraná expresan una misma causa: la defensa integral de la soberanía nacional frente a los intereses extranjeros y las políticas de entrega.

          Convocamos a todas las organizaciones del campo popular, centrales sindicales, movimientos sociales, estudiantiles, culturales y a la comunidad en su conjunto a ser parte de esta jornada de memoria, lucha y compromiso.

          VENÍ CON TU BANDERA

          EL AJUSTE, LA CORRUPCIÓN Y LA CORTINA DE HUMO: MILEI CONTRA LAS CUERDAS

          LA CAÍDA DE LA POPULARIDAD, LOS ESCÁNDALOS QUE SALPICAN AL GOBIERNO, EL REVÉS JUDICIAL QUE LE RECONOCE A KIRCHNER UNA VICTORIA Y LA BOCHORNOSA DEPORTACIÓN DE UN ACTIVISTA BRASILEÑO CONFIGURAN UN ESCENARIO CRÍTICO PARA EL LIBERTARIO, QUE RESPONDE CON SU HABITUAL RECETA: LA PROVOCACIÓN COMO DISTRACCIÓN.

          POR RAMIRO CARLOS H. CAGGIANO BLANCO (*)

          El presidente Javier Milei atraviesa el momento más complejo de su gestión. Acorralado por una realidad social que desmiente sus estadísticas, salpicado por denuncias de corrupción que alcanzan a su círculo más íntimo y con una política exterior que le juega en contra, el libertario intenta desesperadamente cambiar el foco de la discusión pública. Su última maniobra —la deportación del activista humanitario brasileño Thiago Ávila— revela la lógica de un gobernante que, como Sansón, prefiere que todo explote antes que reconocer sus fracasos.

          POPULARIDAD EN CAÍDA Y UN AJUSTE QUE GOLPEA

          La imagen positiva de Milei se desplomó en marzo casi cinco puntos porcentuales, según múltiples consultoras, ubicándose por debajo del 40% mientras la percepción negativa trepa al 55% . No es casualidad: las consecuencias sociales de su política económica comienzan a ser insostenibles.

          El ancla del ajuste recae sobre los salarios y el consumo, mientras los servicios públicos privatizados aumentan sin pausa. La merma en los niveles de consumo familiar solo no es peor por la ola de productos importados, fruto de una artificial supervalorización del peso argentino basada en el endeudamiento externo y el saqueo de los ahorros en dólares de la población —un fenómeno que el economista Serrano Mansilla denominó «colchón bank» (el banco del colchón).

          El gobierno intentó presentar una baja de la pobreza al 28%, pero la población no cree en los malabares estadísticos. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que la mejora registrada en algunos indicadores responde a cambios metodológicos en la Encuesta Permanente de Hogares, no a una mejora real del bienestar . Según el mismo estudio, si se aplicaran los ponderadores actualizados, la inflación acumulada desde noviembre de 2023 sería casi 39 puntos superior a la informada oficialmente .

          El cuadro se completa con fenómenos que la estadística oficial no refleja: endeudamiento récord de las familias, pluriempleo, extensión de la jornada laboral y una «uberización» que implica una precarización sin precedentes en la rutina de la sociedad.

          LOS ESCÁNDALOS QUE GOLPEAN A LA «CASTA»

          Milei construyó su discurso en la lucha contra la «casta» política. Hoy, la corrupción se convirtió en uno de los principales problemas para los argentinos, con un 40% de las menciones en las encuestas . El 54% de la población cree que el presidente «es más de lo mismo» .

          Los casos son graves. Por un lado, el escándalo de la criptomoneda Libra, que Milei promocionó brevemente en 2025 para luego colapsar, generando denuncias de fraude por pérdidas millonarias . Pero más impactante aún es el caso de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

          Adorni está bajo la lupa por gastos que no condicen con sus ingresos . Según información periodística, el funcionario adquirió un apartamento valuado en 300 mil dólares y una casa en un condominio cerrado por 250 mil dólares sin justificar los fondos —altamente sospechoso ya que su salario no supera los dos mil dólares mensuales. Como si fuera poco, dos jubiladas aparecen en el contrato como quienes le habrían «fiado» 200 mil dólares mediante una hipoteca, algo inusual en el mercado inmobiliario argentino.

          Adorni intentó defenderse diciendo: «Construí mi riqueza antes de entrar al gobierno. No tengo nada que ocultar» . Pero la justicia y la opinión pública no parecen convencidas.

          MARCHA DEL 24 M: EL NEGACIONISMO QUE NO FUNCIONÓ

          Las manifestaciones masivas del 24 de marzo se sintieron como un revés para el gobierno libertario. El video negacionista que publicaron el día 23, buscando instalar polémica —una de las principales herramientas políticas de Milei para imponer agenda— fue totalmente ignorado .

          La creación de polémicas es una estrategia que Milei domina, pero esta vez no funcionó. La sociedad salió a la calle con un mensaje claro sobre memoria, verdad y justicia, mientras el gobierno intentaba, sin éxito, desviar la atención.

          UNA VICTORIA JUDICIAL QUE LE DUELE

          En el plano externo, las noticias tampoco son favorables. La justicia estadounidense revocó una sentencia de 16.100 millones de dólares contra Argentina en el juicio por la expropiación de YPF, reconociendo la legalidad del proceso llevado adelante en 2012 durante el gobierno de Cristina Kirchner .

          El fallo del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Manhattan es una derrota para la prédica de Milei, quien quería pagarle al fondo de inversión Burford —con el que, según se dice, hubo contactos— mediante un bono perpetuo llamado «bono Kicillof». Ahora, Milei perdió la posibilidad de criticar a su principal contrincante y debió reconocer una buena medida del gobierno al que tanto atacó.

          Su reacción fue contradictoria: por un lado festejó «haber ganado», por el otro insultó a los responsables de la expropiación que la justicia estadounidense acaba de avalar . «Tuvimos que venir a arreglar las cagadas que hizo el inútil, imbécil, incompetente de Kicillof», disparó, adjudicándose el mérito de un fallo que reconoce la estrategia jurídica que su gobierno heredó .

          EL COSTO DE SER «EL PRESIDENTE MÁS SIONISTA DEL MUNDO»

          Milei se autodefinió como «el presidente más sionista del mundo» durante un discurso en la Universidad Yeshiva . Pero su alineamiento incondicional con Israel le está pasando factura.

          La pérdida de reputación de Israel por la falta de resultados en la guerra contra Irán, el alejamiento de países europeos como España, Francia e Italia, y la prohibición de celebrar la misa de Ramos en Jerusalén al obispo Pizzaballa por motivos fútiles —que enojó al mundo cristiano— repercuten directamente en la imagen del mandatario argentino .

          LA CORTINA DE HUMO QUE TENSA LA RELACIÓN CON BRASIL

          En este contexto tan desfavorable, Milei encontró su última cortina de humo. El 31 de marzo, en el aeropuerto de Aeroparque, el activista humanitario brasileño Thiago Ávila fue detenido junto a su esposa y su hija menor de dos años al intentar ingresar al país .

          Ávila, conocido internacionalmente por su defensa de la causa palestina, participaría de la versión argentina de la Flotilla Sumud, una iniciativa de la sociedad civil que busca romper el bloqueo y llevar ayuda humanitaria a Gaza . La policía aeroportuaria lo separó de su familia, lo trasladó a una comisaría y le informó que «sabían quién era» y que no sería bienvenido .

          El gobierno no escatimó esfuerzos en hacer saber que era una decisión del «alto escalón» . Tampoco midió las consecuencias de tensar la relación con Brasil, el principal socio comercial argentino.

          DOCTRINA SANSÓN VERNÁCULA

          La deportación de Ávila no es un hecho aislado. Es la última pieza de una estrategia desesperada: crear una cortina de humo que tape la corrupción, el fracaso económico y el aislamiento geopolítico.

          Milei parece aplicar una suerte de «doctrina Sansón» vernácula: que explote Argentina para salvarme. Y si no me salvo, no importa, perecemos juntos. Pero la estrategia tiene un problema de fondo: la sociedad argentina ya no compra sus polémicas. El video negacionista del 24M fue ignorado; sus insultos a Kicillof mientras celebraba un fallo que valida la expropiación sonaron huecos; y ahora, mientras intenta distraer con un conflicto diplomático con Brasil, los argentinos miran sus bolsillos, los escándalos de sus funcionarios y las estadísticas que no cierran.

          CONCLUSIÓN

          Milei llegó al poder prometiendo honestidad, orden y un cambio de época. Hoy, sus funcionarios compran propiedades que no pueden pagar, sus estadísticas se caen a pedazos y su política exterior consiste en aislar al país para defender al Estado de Israel. La casta que prometió destruir tiene nombre y apellido, y está más viva que nunca. La pregunta es: ¿cuánto tiempo más seguirá la sociedad tolerando que, en lugar de gobernar, se dedique a hacer malabares con las distracciones? El ajuste lo pagan los de siempre, pero esta vez ni siquiera les dejan la dignidad de tener datos ciertos sobre su propio sacrificio.

          (*) Abogado, Doctor en Letras y Comunicador Social.

          LA DIPLOMACIA DE AMIGOS Y FAMILIARES: EL NEORREALISMO PATRIMONIAL

          CUANDO EL ESTADO SE CONVIERTE EN UN VEHÍCULO PARA LOS NEGOCIOS PRIVADOS DE UNA CORTE.

          POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

          Cuando Steve Witkoff, un promotor inmobiliario de Nueva York y socio habitual de golf de Donald Trump, aterrizó en Moscú en marzo de 2025 para negociar una tregua en Ucrania, la imagen era tan inusual como reveladora. A miles de kilómetros, en Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, permanecía en segundo plano, mientras el enviado personal del presidente —sin experiencia diplomática previa, sin respaldo del Consejo de Seguridad Nacional y con sus propios negocios en la mira— conducía las conversaciones que podían definir el futuro de Europa del Este.

          Witkoff no era una excepción. A su lado, o a veces por delante, operaba Jared Kushner, yerno del presidente, que ya en el primer mandato había asumido la “paz en Oriente Medio” como si se tratara de una cartera más de su empresa familiar. Ambos, junto a un puñado de leales, constituyen el núcleo de lo que algunos analistas han denominado la “diplomacia de amigos y familiares” (friends-and-family diplomacy). Bajo esta lógica, las relaciones internacionales dejan de ser un asunto de Estado para convertirse en transacciones privadas de una élite cercana al presidente, con consecuencias profundas para la coherencia estratégica de Estados Unidos y para el equilibrio de poder global.

          Lo que está en juego no es un simple cambio de estilo. Es una mutación en la naturaleza misma del poder estadounidense. Para entenderla es necesario reconstruir los pilares que se están demoliendo y, sobre todo, medir el coste de un modelo que prioriza el beneficio inmediato del círculo íntimo por encima de la proyección de largo plazo del país.

          El orden internacional liberal que emergió tras la Segunda Guerra Mundial descansaba en dos principios esenciales: el reconocimiento mutuo de la soberanía externa de los Estados y la primacía del derecho como fundamento de la legitimidad política y como límite al ejercicio del poder. Sobre esos cimientos se construyeron las Naciones Unidas, el sistema de Bretton Woods y las alianzas de defensa colectiva que dieron forma a la hegemonía estadounidense.

          La administración Trump, en su segundo mandato (2025-2026), ha emprendido una anulación sistemática de esos principios. Pero el fenómeno va más allá de una política exterior errática o de un aislacionismo ocasional. Según el análisis publicado por la revista Le Grand Continent en febrero de 2026, la clave para interpretar esta etapa es el concepto de “neorrealismo”. No se trata de defender un interés nacional dentro de un marco institucional estable, sino de “reconfigurar el sistema internacional para colocar a un pequeño grupo de personas cercanas al soberano en el centro de los flujos materiales y estatutarios que lo atraviesan, maximizando sus ganancias”.

          Este neorrealismo no tiene nada que ver con el realismo clásico de Morgenthau o Kissinger, donde la raison d’État prevalecía sobre cualquier interés particular. Es, más bien, una suerte de neomonarquismo. El Estado se pone al servicio de una corte compuesta por familiares, amigos de negocios y leales, y la política exterior se convierte en un instrumento de acumulación patrimonial de ese círculo. La lealtad personal reemplaza a las instituciones impersonales; la transacción inmediata suplanta a la estrategia de largo plazo.

          En cualquier administración anterior, los asuntos de guerra y paz habrían sido gestionados por el secretario de Estado, con el debido escrutinio del Congreso y la supervisión del Consejo de Seguridad Nacional. Sin embargo, en la actual Casa Blanca, el aparato formal ha sido marginado.

          Marco Rubio, un político con carrera y convalidado por el Senado, ha visto cómo sus competencias se diluyen ante la presencia de dos empresarios inmobiliarios sin experiencia diplomática. Witkoff, amigo personal de Trump y socio en campos de golf, ha sido el rostro de las negociaciones con Rusia, Israel y los países del Golfo. Kushner, yerno del presidente, ha manejado el expediente palestino y la normalización con los Emiratos Árabes Unidos como si se tratara de un portafolio de inversión más.

          Ambos operan al margen de los canales tradicionales. Dirigen lo que el European Council on Foreign Relations (ECFR) ha llamado la “franquicia de pacificación independiente” de Trump: un circuito paralelo que no rinde cuentas al Congreso, que no sigue los cables del Departamento de Estado y que mezcla los intereses nacionales con los negocios personales de sus integrantes. En la práctica, el Secretario de Estado se convierte en un actor secundario, encargado de rubricar acuerdos ya cocinados en la esfera privada.

          La elección de Witkoff y Kushner no es accidental. Ambos provienen del sector inmobiliario y conciben los conflictos territoriales bajo la lógica del real estate: Gaza, Cisjordania o el Donbás no son escenarios de derechos humanos o derecho internacional, sino activos subutilizados que pueden ser “desarrollados”.

          Este enfoque ha generado acusaciones de conflictos de interés que han llegado incluso al Senado. Según una investigación impulsada por la senadora Elizabeth Warren en noviembre de 2025, Witkoff habría utilizado su posición para beneficiar sus propias empresas: mientras negociaba un acuerdo tecnológico con Emiratos Árabes Unidos, un fondo soberano de ese país estaba invirtiendo dos mil millones de dólares en World Liberty Financial, una empresa de criptomonedas vinculada a Witkoff. Kushner, por su parte, ha gestionado miles de millones de dólares provenientes de fondos soberanos del Golfo, los mismos países con los que negoció durante el mandato de Trump.

          La línea entre la política exterior y los negocios privados se difumina hasta desaparecer. Y no se trata de casos aislados: la lógica de fondo es que los acuerdos internacionales —desde la reconstrucción de Ucrania hasta la normalización con Arabia Saudita— son presentados como “oportunidades de inversión” para el círculo cercano al presidente. El Estado actúa como catalizador de negocios particulares.

          Si hubiera que elegir una imagen que condense esta nueva diplomacia, sería la reunión entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Donald Trump en julio de 2025. El lugar escogido no fue la Casa Blanca ni una cancillería europea, sino el club de golf de Trump en Turnberry, Escocia.

          Al sacar la negociación de los canales multilaterales y trasladarla a una propiedad privada del presidente, la Casa Blanca impuso una dinámica de “anfitrión‑invitado” donde las reglas de la Organización Mundial del Comercio o los tratados de la Unión Europea perdían peso frente a la relación personal. Según el European Policy Centre, el resultado fue que Europa aceptó términos cercanos a la “extorsión”: congelar los aranceles a cambio de concesiones limitadas, pero en realidad aumentando barreras no arancelarias y debilitando la cohesión interna de la UE frente a otros bloques.

          La cumbre de Turnberry no fue una anomalía, sino el espejo de un formato: la política exterior se privatiza, se traslada a espacios controlados por el soberano y se reduce a una transacción bilateral donde el vínculo personal reemplaza al derecho internacional.

          Para quienes observan desde fuera, la política exterior de Trump puede parecer caótica, contradictoria o simplemente impredecible. Sin embargo, bajo la superficie existe una estructura coherente: un modelo de centro y radios (hub & spoke). En el centro se encuentra el soberano (Trump), y desde allí parten radios que conectan directamente con otros líderes (Netanyahu, Putin, Orbán, el príncipe heredero saudí) a través de intermediarios de confianza personal (Witkoff, Kushner, el propio Trump en llamadas directas).

          La capacidad técnica, la experiencia regional y la memoria institucional son reemplazadas por la proximidad ideológica y los intereses comerciales compartidos. No se trata de defender un interés nacional definido por la tradición de política exterior estadounidense, sino de armar el sistema internacional para colocar a un pequeño grupo de personas en el centro de los flujos materiales.

          Esta estructura tiene una debilidad fundamental: la falta de profundidad estratégica. Los negocios familiares buscan retornos de inversión rápidos. Las rutas comerciales seguras, los equilibrios monetarios y las alianzas duraderas requieren décadas de mantenimiento institucional que este modelo ignora. Al difuminarse la línea entre el interés del Estado y el del negociante, se abren además puertas a que potencias rivales “compren” influencia no a través de los canales oficiales, sino mediante la inversión en los negocios personales de los enviados.

          Aquí es donde la distinción de estrategia estadounidense bajo el modelo de “amigos y familiares” se enfrenta a un rival que opera bajo una lógica radicalmente distinta, el capitalismo de Estado chino.

          Pekín actúa como una corporación integrada verticalmente, con planes quinquenales, metas de largo plazo (como el desarrollo de inteligencia artificial o la ruta de la seda 2.0) y una disciplina partidaria que subordina los intereses individuales de las élites a la estrategia nacional. Mientras Washington envía promotores inmobiliarios a negociar la paz, Beijing despliega diplomáticos formados en escuelas de élite, ingenieros para construir puertos en el Índico y bancos de desarrollo para financiar infraestructuras con décadas de maduración.

          La consecuencia es una asimetría estructural. Como advierten informes del Real Instituto Elcano y Brookings Institution, el vacío dejado por la diplomacia estadounidense está siendo llenado sistemáticamente por China. Los países del Sur Global perciben que los acuerdos con EE. UU. son volátiles, dependientes de la relación personal con el círculo de Trump y susceptibles de revertirse en el próximo ciclo electoral. En cambio, las inversiones chinas, aunque exigentes, ofrecen una apariencia de continuidad institucional.

          La diplomacia de clubes privados (Mar‑a‑Lago, Turnberry) proyecta además una imagen de “oligarquía” que aliena tanto a las democracias liberales como a los países en desarrollo que buscan reglas claras y previsibilidad. EE. UU. está intentando competir con la capacidad industrial masiva de China usando herramientas tácticas y personales. Es, en esencia, llevar un contrato de construcción a una guerra de arquitecturas.

          Este formato no solo debilita la proyección estadounidense, sino que conduce a errores de cálculo evitables. La delegación de las negociaciones sobre Ucrania a Witkoff, sin una estrategia clara respaldada por el Departamento de Defensa o la inteligencia europea, ha llevado a una serie de congelamientos tácticos que benefician a Rusia. En Oriente Medio, el enfoque de “desarrollo inmobiliario” para Gaza ha ignorado la complejidad política y social del enclave, alimentando la inestabilidad.

          El resultado es una paradoja: cuanto más se concentra la política exterior estadounidense en maximizar ganancias para el círculo íntimo, más se erosiona la capacidad del país para influir en el sistema internacional que heredó de la posguerra.

          No se trata de un caos sin sentido, sino de una lógica coherente de acumulación patrimonial. El sistema estadounidense ha cambiado la métrica del éxito: de “hacer grande a Estados Unidos” a “enriquecer a un puñado de personas cercanas al poder”. Y esa mutación tiene un coste.

          La historia nos recuerda que los imperios no suelen caer por derrotas militares fulminantes, sino por la erosión interna de sus instituciones. Cuando el Estado se convierte en un vehículo para los negocios privados de una corte, la capacidad de proyectar poder a largo plazo se diluye. China, con su maquinaria estatal enfocada en metas a 2050, no necesita igualar el poderío militar de EE. UU. de manera simétrica; le basta con ocupar los espacios que el patrimonialismo transaccional abandona.

          La pregunta que queda en el aire, para los lectores europeos, para los analistas del Sur Global y para los propios estadounidenses, es si esta deriva es reversible. Por ahora, la evidencia sugiere que el modelo de “diplomacia de amigos y familiares” maximiza ganancias de corto plazo para un grupo reducido, pero hipoteca la influencia y la previsión de la nación que durante décadas fue el principal garante del orden liberal.

          «LOS TELOS DE ROSARIO»

          UN ANÁLISIS DEL DESARROLLO HISTÓRICO Y ETIMOLÓGICO SOBRE LOS ALBERGUES Y HOTELES A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, Y DESDE LUEGO UN CATÁLOGO DESCRIPTIVO DE LOS HOTELES EN LA CIUDAD DE ROSARIO.

          POR MARIANO M. E. ROMANO

          Observamos en la portada un largo y profundo pasillo de un telo en tonalidades apagadas del rosa, el blanco y el negro. Resulta inevitable pensar en una vagina en la cual el lector se va adentrando hasta el rojo final donde se adivina un matafuegos. Observamos también el título y el subtítulo. “LOS TELOS DE ROSARIO – Sexo en la ciudad de Rosario”. Un título que atrapa a primera vista al lector ansioso de novedades. Un título que es como una mujer hermosa que no se puede dejar de admirar entre otras tantas mujeres. Un título que hace que un libro no sea un libro más. Luego el libro podrá o no gustarte, pero es imposible que su título pase indiferente en los anaqueles y en las bateas de las librerías. Nada me persuadirá de lo contrario. Como dije, la portada, inevitablemente te adentra al libro propiamente dicho y hacia allí vamos, querido lector.

          Obviaremos el prólogo por el sólo motivo de que ha sido escrito por mí y acá lo importante lo escrito por Fabián.

          El libro consta de diez capítulos y sesenta y seis páginas. Antes de su publicación parte de su contenido preliminar apareció en la página web del periódico “De Puño y Letra” a lo largo de diez publicaciones y allí continúa hasta la fecha para quien desee consultar. Posteriormente ese contenido fue editado y ampliado hasta culminar en el libro que aquí nos convoca.

          Aquel lector que se haya adentrado en el libro y busque entre sus páginas una especie de catálogo descriptivo de los telos de Rosario, al llegar al final de sus páginas habrá de sentirse un poco burlado. Pero el libro, y ninguna cosa escrita, querido lector, esta hecha para todos por igual y está bien que así sea. Es que el telo, en esta literatura, funciona como un punto de encuentro para muchas otras cuestiones que inquietan a su autor.

          El libro está lleno de preguntas. En un mundo donde todos buscan certezas las preguntas molestan como moscas. ¿Qué es la memoria? ¿Se coge menos? Se pregunta el autor en el primer capítulo. ¿Tiene sentido escribir en la epoca de las redes sociales? ¿Es mala la libertad? Plantea en el segundo capítulo. ¿Qué es un telo? ¿A qué vamos a él? Plantea en el capítulo cuatro. ¿Por qué el rosarino es tan pija? Dice en el séptimo. A todas ellas Fabián intenta contestarlas desde su posición de contemplador de las cosas que vio, vivió y sintió en su dilatada experiencia en los telos. Allí donde muchos van solo a coger, el autor elabora un ecléctico ensayo de tinte histórico / antropológico / biográfico y político – si acaso esta última categoría no englobaría a todas la demás

          El primer capítulo inaugura el desarrollo del tema. Gemelotti nos ilustra sobre las fuentes en las cuales abrevó para desplegar su obra. Seguidamente desbroza un sintético desarrollo histórico y etimológico sobre los albergues y hoteles a lo largo de la historia de la humanidad. La historia no falta en ningún ensayo del autor, rasgo fiel que denota su formación académica en la disciplina. Será éste capítulo el más extenso y académico del libro y también el que brinda al lector embelesado por el título aquello que buscaba, un catálogo descriptivo de los telos de la ciudad con algunas notas personales de vivencias del autor en esas entrañas donde palpitan las libertades.

          El final del párrafo anterior es deliberado. Si bien la referencia a los telos se repite a lo largo de todos los capítulos del libro no es menos cierto que el telo es la excusa para otras cuestiones más profundas el capitulo dos aborda dos cuestiones: la libertad y lo prohibido. Los telos como ámbitos de la libertad y de la fantasía, como reductos en los cuales las máscaras se caen y los fugaces huéspedes pueden ser todo lo libres que no pueden ser en un mundo reprimido. “El telo es el lugar prohibido donde se transgrede. Ahí la mujer casada engañar al marido y el hombre casado a su esposa. Después vuelven a sus hogares y no pueden contarle a sus parejas sus aventuras sexuales.

          En el telo sus fantasías se hicieron realidad”. Cualquier otra acotación a esta cuestión abunda de innecesaria. Sostiene el autor que una sociedad más libre sexualmente atenta contra la existencia de los telos porque en esos momentos lo prohibido pierde sustancia y el telo, es el lugar de lo tabú, de lo prohibido, de lo anónimo, de lo clandestino.

          Quien entra a la lectura del libro de los telos poco a poco va quedando desnudo. El libro desnuda al lector y desnuda cuestiones que no siempre están del todo explicitadas o no son temas de los cuales se hable en forma nutrida en las tertulias actuales. El capítulo tres desnuda el costado de la prostitución masculina. La prostitución ha quedado en el debate diario a intercambio sexo que hacen mujeres en favor de hombre que pagan por ello, pero menos conocido es la versión inversa. Mujeres que pagan plata a cambio de sexo a hombres. Es como si la palabra prostitución no se aplicara este último caso. Hay un imaginario dando vueltas de que las mujeres no necesitan pagar para tener sexo. Pero eso queda desmentido en este capitulo. Hay mujeres que pagan a prostitutos a cambio de sexo en un telo.

          El capitulo cuatro hace una circunscripción del telo a la localidad rosarina y desarrolla y desmitifica toda esa cuestión historiográfica que asocia a la ciudad de Rosario con la prostitución y el rufianismo de le dio a la ciudad el mote de “la Chicago Argentina”. Seguidamente plantea la cuestión de para qué va la gente a un telo y brinda la contundente respuesta: “ a coger y nada más que para coger. Se va al telo para disfrutar. El telo tiene que ver con el goce” . Afirmación que viene a tren de lo desarrollado en el capítulo anterior y que luego, en el capítulo siete, el autor ampliará el campo de finalidades por el cual la gente va a un telo.

          El capitulo cinco consiste en un análisis de conyuntura actual desde una perspectiva socioeconómica. Tiempos de recesión, de caída de puestos laborales, salarios planchados y consumo en franca caída libre. ¿Dónde irá la gente a coger si es que coge? Es impensable poder solventar unas horas de sexo en un telo cuando apenas se puede hacer frente a cubrir las necesidades básicas. No solo falta el deseo las ganas de tener sexo sino que, si aún quedan algunas ganas de sexo será en casa o en las zonas oscuras de las zonas publicas y sin condón porque están caros. Las prostitutas y los prostitutos verán mermados sus ingresos por falta de clientes y no les quedará otra que ofrecerse para sexo virtual quien lo pueda pagar. Lo económico condiciona la sexualidad por que la carencia económica reduce el goce y sin goce no hay telo que aguante.

          “Cuando uno llega a una ciudad que no conoce quiere saber dónde hay un telo” . Esta frase del capítulo seis dejar lugar a una nueva mirada de cómo conocer una ciudad, según el telo, será la idiosincracia de una ciudad. Telos para ricos, telos para pobres, telos para blancos, telos para negros, telos para todos.

          ¿No será acaso que el telo es un lugar para la nostalgia de tiempos pasados? No solo la crisis económica golpea a los telos, también los cambios de costumbres y modas, la falta de sexo mismo y el auge de las drogas. El telo es esa cosa de música funcional donde sonaba Fausto Papetti o Kenny G. Así discurre el capítulo siete del libro entre otras cavilaciones.

          En su capítulo ocho el autor complementa esa funcionalidad del telo como un lugar ya no exclusivamente de sexo sino como un lugar en el cual se puede ser. Un lugar donde a veces la genitalidad pasa a un segundo plano y se convierte en un espacio para dos. Un espacio donde tan solo hablar y poder ser uno mismo. Donde las parejas pueden olvidarse un poco del trajín y de la monotonía. Un lugar sin pantallas ni redes sociales. Un lugar donde ser libres, como ese que buscaban Winston Smith y Julia en 1984 de Orwell. Un lugar en el campo donde ser libres de la eterna vigilancia del gran hermano. Un telo es una zona de exclusividad de la más íntima libertad.

          Los dos últimos capítulos divagan sobre el amor. Hay amor en un telo o no hay amor en telo. No es la pregunta. “El amor es un juego que alguna vez debe terminar” sentencia Fabián y ese juego es acaso la vida misma. Un juego que a veces se juega en un telo, comienza en un telo o finaliza en un telo. “Era reemplazable ese amor en el Belgranito”. El telo sirve para darnos cuenta de qué va eso del amor. Y sirve para darnos cuenta también que en ese lugar o se dice la verdad o se miente. Nunca se sabe si los gritos de placer que allí nacen responden a un goce real o a un teleteatro de ATC. Pero sin duda un telo sirve para expandir lo sentidos.

          “El telo es el telo. Si tu novia te pide te lo pide llevala. Sino la lleva otro”. Concluye el autor en su más contundente estilo este libro sobre el cual se me ha encomendado escribir.

          Y así como entramos, salimos de las páginas de este libro donde un telo es una excusa para poder hablar de todo aquello que no se habla. La alcurnia y la falsa moralina de una sociedad hipócrita que habla en sus tertulias en voz bajita de “lo que hicieron en los telos”, tanto hombres como mujeres. Como si fuera un secreto que debe resguardarse de oídos ajenos. Un tabú. Un tema que causa escozor y escandaliza a quien ose plantearlo en voz alta. Pero, gente idiota, quien no fue a un telo tiene muy a bien preguntar qué se siente ir a un telo, y la curiosidad mata al gato.

          En el fondo, querido lector, es totalmente humano, totalmente instintivo, ir saciar nuestros apetitos y los bajos instintos en lugares abyectos y decadentes. Y allí donde impera el prurito y el fingido buen gusto impera el fariseísmo y la mendacidad.

          Este libro, querido lector, habla en voz bien alta sobre todo aquellos que se habla en voz baja. No es un libro para hipócritas y para pacatos. Esta gente detesta estos libros porque los deja totalmente desnudos y en evidencia y, escandalizándose en la turba, habrán de tener muy a bien ir a leerlo a un telo de punta a punta.

          En lo personal estoy convencido de que este libro tendrá su justo reconocimiento y retribución en la posteridad. Como todo lo maldito.

          CAÍDA DEL SALARIO DOCENTE EN SANTA FE

          Desde el gremio que nuclea a los Docentes Privados de la Provincia de Santa Fe manifestaron su profunda preocupación por el deterioro del salario durante la actual gestión del Gobernador Maximiliano Pullaro, señalando una fuerte caída en el Ranking Nacional de Ingresos.

          Al respecto, el titular de SADOP Rosario, Martín Lucero, informó que “según datos relevados a partir de un informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), el salario docente en Santa Fe pasó del quinto lugar en 2023 al puesto número trece en la actualidad, lo que evidencia una pérdida significativa de poder adquisitivo”.

          “Estos números desmienten el relato del Gobierno Provincial, que insiste en que la docencia santafesina es la mejor paga del país. La realidad muestra todo lo contrario: un fuerte retroceso en comparación con otras Provincias”, añadió el representante de los Docentes Privados.

          En ese sentido, remarcaron que esta situación representa “una radiografía clara y contundente del Deterioro Salarial” que han sufrido las trabajadoras y los Trabajadores de la Educación desde el inicio de la gestión de Pullaro.

          Asimismo, Lucero recordó que “durante la campaña y en el inicio de su mandato, el Gobernador había prometido la continuidad de las paritarias y la implementación de cláusulas gatillo como herramientas para evitar la pérdida del poder adquisitivo. Hoy vemos que esas promesas no se han cumplido y que los salarios han quedado rezagados frente a la inflación”.

          Para finalizar, Lucero indicó que “este escenario explica el creciente malestar en el sector: Las Maestras y los Maestros de la Provincia están atravesando un Proceso de Empobrecimiento que genera un fuerte descontento con el Gobierno Provincial”.

          Los datos mencionados surgen de un informe solicitado al CESO (Centro de Estudios Scalabrini Ortiz), y subrayaron que se trata de información objetiva que refleja con claridad la situación actual del Salario Docente en Santa Fe.

          LA ARGENTINA DEL DEMENTE MILEI -PARTE I-

          POR FABIÁN ARIEL GEMELOTTI

          Un Demente, Psicópata, un tipo Perverso Gobierna Argentina. Y fue votado Democráticamente. Milei no es un dictador a fusil en mano ni tampoco un gobernante que pusieron ahí las fuerzas del Congreso. Milei fue elegido por el pueblo, un pueblo que también tiene algo de demencia y perversidad.

          Aclaro que no voy a hacer una serie de escritos con estadísticas y citando autores para adornar estos textos. No es mi costumbre, no soy un investigador. Soy observador de lo cotidiano. Escribo ensayos y novelas.

          En 2023 la gente puteaba a Massa. Y en parte era puteable a simple vista, pero Massa no era el chico malo de la película. A Massa lo amasaron las corporaciones y lo arrinconaron y le metieron una inflación que iba a terminar en hiper. El malo no era Massa, el malo era Milei con cara de pavo y de sorete atravesado en la garganta. Milei fue el Gran Hermano del reality de la Argentina pos pandemia. Fue apareciendo de a poco en la TV y las redes. No era conocido hasta que el Poder dijo que era el indicado para llevarlo a la Rosada y arrasar con todo.

          Milei se transformó en el Profeta de la Generación Z y de los Viejos Alcahuetes y soretes que odian a Perón: taxistas, comerciantes de medio pelo y algunos jubilados resentidos de mortadela y vino tinto.

          Esos viejos vinagre que encontramos en todos los barrios y son homofóbicos, Anti Peronistas y tienen el pito chico. Esos viejos unidos a los Z llevaron a Milei a ganar en segunda vuelta las Elecciones Presidenciales. Y Massa, el Ministro de Economía de Alberto, fue vapuleado y catapultado a un segundo puesto.

          Y se empezó a destrozar a Alberto. Los hombres de Milei, el Soldado de Peluca del Poder, empezaron a destrozar la figura de Alberto. Y una vez destrozado tuvieron vía libre para empezar poco a poco a Destrozar a la Población.

          La gente se fue endeudando y quedando sin nada de ahorros. Era saquear y saquear. Vinieron a hacer mierda a la clase media, porque la clase media es la única que podía oponerse a Milei.

          Y ahora, ¿qué mierda pasa que nadie reacciona? Dejemos las respuestas para la segunda parte.