EN SU CRUZADA ANTICIENTÍFICA, LA DERECHA BRASILEÑA ATENTÓ CONTRA LA VIDA Y LA SALUD
POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO
Hay crímenes que dejan rastros. Hay otros que dejan vacíos. Y hay aquellos que dejan un vacío imposible de llenar, porque lo que se llevaron no era un objeto ni un presupuesto, sino una posibilidad entera de futuro. Dos casos recientes, aparentemente desconectados —la pérdida de la patente internacional de la polilaminina y la muerte del rector Luiz Carlos Cancellier— revelan, en verdad, las dos caras de una misma máscara: la de una derecha oscurantista que, en su cruzada contra la Universidad Pública, atenta deliberadamente contra la vida y la salud de los Brasileños.
La primera es una herida en el Patrimonio Científico Brasileño. La investigadora Tatiana Coelho de Sampaio, de la UFRJ, desarrolló durante más de una década la polilaminina, una proteína con el potencial de regenerar médulas espinales y devolver la movilidad a personas con tetraplejia. El conocimiento era Brasileño, los fondos eran públicos y la Patente Internacional estaba en trámite. Hasta que llegó el ajuste fiscal de la mano de la PEC (minirreforma constitucional) del Techo de Gastos de Michel Temer que limitaba el gasto público a la recaudación fiscal. Y, finalmente, el desmonte sistemático de la Ciencia bajo Jair Bolsonaro. La Universidad Federal de Río de Janeiro dejó de pagar las tasas de mantenimiento de la Patente en el exterior. Resultado: la Patente Internacional se perdió para siempre. Hoy, cualquier laboratorio extranjero puede producir y comercializar este tratamiento sin pagar un centavo a Brasil. La investigadora, para evitar que también se perdiera la Patente Nacional, la pagó de su propio bolsillo durante un año. El conocimiento desarrollado con dinero público quedó secuestrado por la lógica del ajuste, mientras los Brasileños con lesiones medulares —que podrían tener en la Polilaminina una esperanza— continúan esperando. Y la Universidad se ve privada de fondos que podrían llegar desde los mismos laboratorios que hoy lucran con los resultados de una investigación en la que no invirtieron absolutamente nada. No, no es capitalismo: es secuestro del Trabajo Ajeno para aumentar sus fortunas.
La segunda es una herida en la dignidad humana y en la autonomía de las instituciones. Luiz Carlos Cancellier era rector de la Universidad Federal de Santa Catarina. En septiembre de 2017, ya con Temer en la Presidencia, la comisaria de la Policía Federal Erika Mialik Marena —integrante de la fuerza tarea de la Operación Lava Jato en Curitiba— comandó la Operación Ouvidos Moucos. Más de cien policías irrumpieron en la Universidad. Cancellier fue esposado, llevado a prisión en régimen máximo, humillado públicamente. Tres semanas después, sin poder soportar el acoso institucional y la destrucción de su reputación, se suicidó saltando desde un centro comercial en Florianópolis.
¿El resultado de las investigaciones posteriores? El Tribunal de Cuentas de la Unión concluyó, en 2023, que Cancellier no había cometido ninguna irregularidad. La delegada, en lugar de ser sancionada, fue promovida: se convirtió en asesora del entonces ministro de Justicia, Sergio Moro, y continuó su carrera ascendente. Nadie respondió por la muerte del rector.
Estos dos casos no son incidentes aislados. Son el producto de un mismo proyecto político que entiende la universidad pública no como un bien estratégico, sino como un enemigo a destruir. La derecha oscurantista opera con dos brazos coordinados: el del estado de austeridad, que desfinancia la ciencia hasta hacerla estéril, y pone en manos del mercado los beneficios de sus logros científicos,y el del estado policial, que criminaliza a sus gestores hasta hacerlos desaparecer. En la UFRJ, el brazo económico le arrebató a Brasil el derecho sobre un avance médico de alcance global. En la UFSC, el brazo represivo le arrebató la vida a un rector íntegro. En ambos casos, el mensaje es el mismo: la universidad pública que produce conocimiento, que cura, que piensa críticamente, no tiene lugar en el proyecto de país que esta derecha quiere construir.
Y aquí está el dato más perturbador: las pérdidas son irreparables. La patente internacional no se recupera. La vida de Cancellier no se restaura. Lo que queda es el vacío de lo que pudo haber sido y no fue.
No es corrupción lo que se combate. Es inteligencia. No es gasto público lo que se ajusta. Es soberanía. No es justicia lo que se ejerce. Es terrorismo institucional.
Por eso, cuando se habla de «cruzada anticientífica», no es una metáfora. Es una descripción literal. La derecha oscurantista brasileña declaró la guerra al conocimiento producido en la universidad pública porque sabe que ese conocimiento —libre, crítico, comprometido con la vida— es el principal obstáculo para su proyecto de poder.
Se cumplen 50 años de la última Dictadura Cívico-Militar que tuvo nuestro País y Nosotrxs elegimos tener Memoria!
Lxs invitamos a participar de este conversatorio que se realizará este viernes 20/03 a las 17:30 Horas en la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística (U.N.R.).
Un espacio de análisis y reflexión sobre las dimensiones económicas, políticas y sociales de uno de los períodos más críticos de la historia argentina.
Cristina Fernández declaró en Comodoro Py en la causa llamada «Cuadernos». Se trata de una causa armada (y el adjetivo no es casual) en base a unas fotocopias de unos supuestos cuadernos cuyos originales habían sido quemados por su propio autor y que luego fueron «recuperados» parcialmente. Los cuadernos fueron supuestamente escritos por un chofer semianalfabeto, pero que escribía con una prosa que envidiarián Shakespeare o Neruda. Pero aparte estaban llenos de correcciones, tachaduras y enmiendas, hechas con lo que era evidentemente era otra tinta y otro trazo. Y detallaban, supuestamente, el movimiento de empresarios que pagaban coimas al gobierno en época de Cristina.
Con pruebas tan endebles, se inicia una causa que recae, por «azar», como casi todas las causas en su contra en el juzgado del inefable juez Bonadío (de manifiesta enemistad con la imputada) y del fiscal Stornelli (más conocido en Comodoro Py como Extorsionelli).Y cuando digo CASI todas no es retórico, es exacto, porque de 10 causas que deberían sortearse en 12 juzgados 9 «cayeron» en ése «Casualmente». Hay matemáticamente una chance en 6 millones de que éso suceda, y después dicen que no hay persecución política ni mafia judicial! El modus operandi de éste último es citar a los empresarios aludidos uno por uno, detenerlos, y amenazarlos con dejarlos encarcelados por tiempo indeterminado si no se «arrepienten» y acusan a alguien de más arriba. Luego, detener también a continuacion a éste último y repetir el mismo procedimiento hasta llegar a la cabeza, y objetivo desde un principio: ergo, Cristina.
Ante tamaño apriete y chantaje varios optan por «cooperar» con tal de salir en libertad. O sea, eran capaces de admitir que participaron del asesinato de Kennedy con tal de zafar. Pero luego, denuncian la verdad: que fueron extorsionados y obligados a declarar lo que sea para liberarlos, práctica común de éste fiscal. La mayoría de los títulos de los medios hegemónicos resaltan el título de que Cristina «no respondió preguntas», con la intención deliberada de insinuar o sugerir a la opinión pública que éso indicaba una supuesta velada aceptación de su culpabilidad o ausencia de argumentos para defenderse.
Nada más alejado de la realidad. Pero en una sociedad en que la gente apenas lee el título de las noticias, y a veces de corrido y a medias, no es extraño que éso suceda. Cristina, en su brillante alegato, que pocos se habrán tomado la molestia de escuchar o leer (casi nadie lo publica completo) desenmascara detalladamente la operación política, mediática y judicial que la condenó en la causa vialidad, como los vínculos y la inconcebible y vergonzosa connivencia de Mauricio Macri, querellante desde el Estado en la causa con jueces y fiscales participantes de la misma con los que se juntaba en su quinta a comer asado o jugar al fútbol o al tenis; y la que pretende hacerlo en ésta nueva causa armada e inventada por Bonadío y Stornelli, y se pregunta (LES pregunta) cómo puede ser que ése tipo no haya sido citado siquiera a declarar cuando está denunciando por extorsión con decenas de chat como prueba, por ejemplo.
Los demuele con datos, denuncias y pruebas contundentes (nombres, apellidos y circunstancias) de cómo los empresarios eran apretados para acusarla so pena de podrirse en la cárcel, y aún así nadie lo hizo, ni la mencionó jamás en ninguna declaración. Ni resulta de la supuesta investigación ninguna conversación o chat en la que se la mencione.
O sea, más allá del circo mediático y judicial NO HAY ABSOLUTAMENTE NINGUNA PRUEBA CONCRETA EN SU CONTRA.
Es más, éso mismo es totalmente coincidente con lo que denuncia en su momento el hasta hace poco ministro de justicia de Milei, Cúneo Libarona, abogado de uno de los empresarios chantajeados y extorsionados por éste personaje siniestro que insólitamente sigue en su cargo como si nada. Aparte de todo lo que expone previamente Beraldi con más rigor jurídico.
Y por supuesto, niega rotundamente todos los cargos realizados sin absolutamente ninguna prueba objetiva en su contra que los avale. Y relata cómo investigaron sus cuentas, allanaron sus dos casas (en Buenos Aires y El Calafate), demolieron paredes en busca de supuestos falsos fondos y excavaron media Patagonia y no encontraron NADA.
Por supuesto que se defendió, y cómo. Y se pregunta aparte cómo por ejemplo Macri, con más de 250 causas en su contra, algunas flagrantes y de más vieja data, como por ejemplo Correo Argentino o Parques Eólicos, ni siquiera es llamado a declarar por ésos mismos tribunales. O la causa por la deuda externa contra Toto Caputo, en que permitió que se fugaran él y sus amigotes al exterior los 45000 Millones de Dólares del préstamo del F.M.I. contrariando las propias normas del organismo sin que acá quedara un peso, sigue cajoneada.
Causas, por cierto, apoyadas en pruebas infinitamente más sólidas y de público conocimiento que éste mamarracho con que pretenden imputarla. Todo lo cual demuestra la escandalosa doble vara y la velocidad, o no, de la «justicia» según desde y hacia dónde es la acusación. Aparte, se pregunta cómo el presidente Milei puede afirmar, como ha hecho muy suelto de cuerpo, que «él es presidente que encarceló a Cristina». No es que existen (o deberían existir) los poderes independientes ?
Tamaña confesión de inmiscuirse abiertamente en otro poder del Estado, no debería ser, como mínimo, motivo de juicio político ? Pero claro, ésto pasa desapercibido entre tantas aberraciones e imposturas que se naturalizan, y nadie se escandaliza por ello. De paso, dice todo éso sin apoyarse en ningún papel. Les parece entonces que se considera culpable y no está diciendo a gritos que es INOCENTE??? Y no se presta a la farsa de las preguntas porque cree, y coincido completamente, que los que tienen que responder varias preguntas incómodas (y no pueden hacerlo, porque son simples personeros del poder fáctico y la mafia judicial que ordena ésas aberraciones juridicas) son las que pretenden juzgarla.
Cómo para que tomen nota los que hablan y opinan ligeramente, en base a un título o con absoluto desconocimiento de causa. Cristina es INOCENTE. Y es víctima de un linchamiento mediático y judicial ordenado por el poder fáctico que no la juzga por sus errores, que los tuvo como cualquier ser humano, sino, sin ningún lugar a dudas, precisamente por sus aciertos, que es lo que no le perdona.
JUEVES 19 DE MARZO DESDE LAS 18:00 HORAS EN LA CARPA DE LA RESISTENCIA, PLAZA SAN MARTIN, DE LA CIUDAD DE ROSARIO. PANEL INTEGRADO POR: DR. DANIEL FEIERSTEIN, DRA. MATILDE BRUERA Y DRA. JESICA PELLEGRINI.
A 50 años del golpe genocida, desde COAD, en el marco de nuestro plan de lucha, invitamos a una jornada de formación docente: Genocidio, Memoria y Democracia. ¿Con qué nuevos horizontes y didácticas contamos para diseñar nuestras clases en la Universidad?
Una convocatoria para pensar las huellas del golpe en el presente y la potencia político-pedagógica de nuestro rol docente universitario. Esta propuesta es parte de un ciclo de formación didáctica que se proyecta desarrollar durante el año, con el objetivo de renovar críticamente nuestras prácticas pedagógicas universitarias.
Frente al desfinanciamiento, la precarización docente y el intento de vaciar la Universidad pública en la actualidad, reafirmamos que enseñar es un acto profundamente político. La disputa no es sólo presupuestaria, es también una disputa por los sentidos. Por eso, la didáctica se vuelve un territorio estratégico. No alcanza con transmitir contenidos sobre memoria y derechos humanos, necesitamos revisar críticamente nuestras metodologías didácticas, innovar en las formas de enseñanza y construir herramientas que permitan abordar el genocidio, la memoria y la democracia desde perspectivas situadas y emancipadoras.
Defender la Universidad pública es también transformar nuestras prácticas docentes. La memoria no es solo un contenido vinculado con el pasado, es una forma de enseñar y de sostener la democracia en cada aula en clave de futuro.
El nuevo libro de Fabián Ariel Gemelotti no es un catálogo de hoteles de Rosario. Quienes busquen direcciones, fotos, información «turística» no lo va a encontrar en este libro nuevo del autor más provocador de la literatura argentina contemporánea. Los telos de Rosario es un libro político y filosófico.
El libro comienza con un planteo intelectual sobre la memoria que es la bibliografía necesaria para narrar una crónica. Ahí el lector piensa qué estoy leyendo. La tapa del libro engaña y es el caballo de Troya para hacernos pensar sobre la memoria, sobre libros y sobre los placeres humanos «que son despojados al morir el escritor».
Ese capítulo primero nos introduce en la historia de la hotelería desde la antigüedad al presente. Y se corre, como por arte de magia, a la historia del «telo» en la Argentina.
Después en los capítulos que siguen el autor va planteándose si es posible seguir escribiendo en la era digital y nos dice que sí es posible pese a la información rápida que consumen las nuevas generaciones. El libro todavía es posible y escribir es revolucionario.
El libro también, fiel a su título, cuenta historias de telos rosarinos. La historia del carnicero del barrio nos sumerge en la infidelidad como goce de ese placer de luces rojas y hombres y mujeres anónimos en esos pasillos de hoteles baratos de la Terminal de Ómnibus. El Metro como hotel del placer urbano en una ciudad donde «todos se dicen DECENTES y esconden sus pasiones carnales».
¿Por qué el autor nombra como el mejor telo a un telo de sábanas pegoteadas de semen? Porque el goce del telo no sabe de lujos ni olores a perfumes caros, sabe de goces y fantasías. Y la mujer pacata va al telo a gozar con el chongo al cual le paga cien mil pesos para que le haga sexo oral. La mujer casada puede ser tu compañera de trabajo o la vecina de enfrente; en el telo son anónimos los amantes.
El libro Los telos de Rosario es muy crítico de las políticas liberales de Milei. Y lo pone como responsable del cierre y clausura del placer en Argentina. Reivindica a Perón y a Cristina y glorifica las políticas peronistas.
¿Es un libro sobre sexo? Sí, pero sabemos que el sexo es un hecho político y por eso los autores que hablan de sexo son censurados y reprimidos por el Poder.
La apuesta solitaria de Milei: el riesgo de mandar tropas a una guerra donde todos los demás se cubren
En los últimos días, una versión comenzó a circular por los pasillos de la Casa Rosada con la fuerza de un misil: el gobierno de Javier Milei evalúa seriamente la posibilidad de enviar tropas argentinas a Medio Oriente si Estados Unidos se lo solicita. La información, publicada por el periodista Jonatan Heguier en El Destape, no fue desmentida por el oficialismo. Por el contrario, algunos militantes libertarios la celebraron en redes, evocando la gesta de Carlos Menem en la Guerra del Golfo de 1990.
Mientras el presidente se autoproclama «el líder más sionista del mundo» y declara a Irán como enemigo de Argentina, el resto del tablero internacional juega otra partida. Una mucho más pragmática, más fría y, sobre todo, más inteligente. La pregunta que debería hacerse la diplomacia argentina no es si quiere acompañar a sus «aliados incondicionales», sino qué pasa si la apuesta sale mal. O incluso si sale bien.
El rumor de las tropas y el fantasma de Menem
«Menem lo hizo», dicen con sorna en el entorno libertario. Es cierto: en 1990, Argentina envió dos buques y 450 marinos al Golfo Pérsico para apoyar el bloqueo contra Irak. Pero aquella fue una decisión tomada en un contexto de alineamiento automático con Estados Unidos que, con el tiempo, mostró sus magros resultados. Hoy, la situación es aún más riesgosa.
Una «altísima fuente de la gestión libertaria» reconoció al portal El Destape que, si Washington lo pide, «se consideraría el pedido y se avanzaría». El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a poner paños fríos: «No participamos de la guerra, pero sí de un apoyo, una filosofía y una alineación con Estados Unidos e Israel». Una diferencia sutil que, en la jerga diplomática, suena a la clásica «neutralidad activa» de otros tiempos, pero que en los hechos implica subir la apuesta al máximo.
Europa e India: el arte de cubrirse
Mientras en Buenos Aires se especula con enviar soldados, las potencias medias y los aliados tradicionales de Estados Unidos hacen exactamente lo contrario: se cubren.
Pedro Sánchez continúa después de que el martes el Gobierno denegara el permiso a las fuerzas estadounidenses para usar las bases de Morón y Rota en su ofensiva contra Irán. A partir de ahí, las reacciones se sucedieron en cascada: enfadado, Trump amenazó con «cortar todo el comercio» con España y el presidente Sánchez compareció ante los medios para criticar el conflicto «ilegal» y rememorar el ‘No a la guerra’ de 2003. El magnate estadounidense respondió llamando «perdedores» a España.
España, a pesar de las críticas oportunistas de la oposición y la presión de Donald Trump, ha negado el uso de las bases de Rota y Morón a las fuerzas estadounidenses en su ofensiva contra Irán e, inclusive, criticó el ataque al país persa. Sin embargo, Sánchez envió la fragata ‘Cristóbal Colón’ a Chipre amparándose en la defensa de la base militar que Reino Unido tiene en el país.
Francia desplegó el portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental. Pero al mismo tiempo, Emmanuel Macron salió a aclarar que «Francia no forma parte de esta guerra». El objetivo del portaaviones, dice, es estrictamente defensivo: proteger a los 400.000 franceses en la zona y, sobre todo, garantizar que los petroleros galos puedan seguir cruzando el estrecho de Ormuz. Poder militar al servicio del comercio, no de la ideología.
El caso de la India es todavía más elocuente. Dos días antes del ataque, el primer ministro Narendra Modi visitó Israel, abrazó a Benjamin Netanyahu y le juró apoyo incondicional. Pero al mismo tiempo, Nueva Delhi negociaba en secreto con Teherán para que sus petroleros tuvieran paso libre por el Golfo. Y hay más: la fragata iraní IRIS Dena, hundida por un submarino de Estados Unidos el 4 de marzo frente a las costas de Sri Lanka, había participado días antes en ejercicios navales con la India. Las 84 víctimas fatales de ese ataque, cuyos restos fueron repatriados esta semana, son la prueba trágica de que el juego geopolítico tiene consecuencias reales. Pero también demuestran que se puede tener vínculos con Israel sin romper con Irán.
El blindaje latinoamericano: México y Brasil protegen su mercado interno
Mientras el gobierno argentino especula con el envío de tropas y celebra el alineamiento automático, los dos principales socios de la región han puesto en marcha un operativo de blindaje económico para que la guerra no la paguen sus ciudadanos. El contraste no puede ser más brutal.
México: acuerdo de precios y ajuste fiscal
El gobierno de Claudia Sheinbaum renovó esta semana un acuerdo voluntario con el 96% de las estaciones de servicio del país para mantener el litro de gasolina regular (magna) por debajo de los 24 pesos, unos 1,4 dólares. La medida, que estará vigente durante los próximos seis meses, busca evitar que la escalada del conflicto en Medio Oriente se traslade al bolsillo de los mexicanos.
Pero el tope no es la única herramienta. El gobierno mexicano también activó el mecanismo del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que funciona como un amortiguador: cuando el precio internacional del petróleo sube, el gobierno puede reducir o eliminar temporalmente este impuesto para absorber el incremento y evitar que llegue al surtidor. En los hechos, México está usando su política fiscal para desconectar el precio interno de la volatilidad externa. Y ojo, esto no es gratis: si las presiones se mantienen, el costo recaudatorio lo asume el Estado.
Brasil: subvenciones y aranceles a la exportación
El gobierno de Lula da Silva fue por más. Ante la suba del crudo, Brasil anunció una batería de medidas fiscales que combinan el alivio directo con la intervención sobre las exportaciones.
Por un lado, el gobierno eliminó dos impuestos federales sobre el gasoil (o diesel) y otorgará una subvención directa a productores e importadores, lo que en conjunto representa un alivio de 0,64 reales por litro en las gasolineras (algo en torno al 10%). La decisión de enfocarse en el diesel no es casual: es el combustible clave para el agro, que se prepara para una cosecha histórica, y para los transportes.
Por otro lado, y esto es central, Brasil decretó la imposición de un arancel a las exportaciones de crudo. El objetivo es doble: estimular el procesamiento en las refinerías locales hasta su máxima capacidad para garantizar el abastecimiento interno, y compensar el impacto presupuestario de las subvenciones, estimado en 30.000 millones de reales (unos 5.700 millones de dólares). Además, la Agencia Nacional del Petróleo tendrá nuevos poderes para fiscalizar aumentos considerados «abusivos» y la retención especulativa de existencias.
«Un productor que mantiene sus costos de producción no puede, en virtud de un conflicto externo, empezar a ofrecer precios extraordinarios, no puede ser beneficiado por la guerra», sentenció el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, dejando en claro la filosofía que guía estas medidas.
El caso argentino: micropricing, pero sin Estado
¿Y qué pasa en Argentina mientras México y Brasil despliegan este arsenal de políticas públicas para proteger a sus ciudadanos?
Aquí la historia es distinta. El gobierno de Javier Milei, fiel a su dogma de liberación de precios, no tiene herramientas ni voluntad para intervenir. Pero lo más llamativo es que, en los hechos, ni siquiera puede aplicar su propia receta.
El viernes pasado, ante la disparada del crudo, el CEO de YPF, Horacio Marín, salió a llevar calma: «YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles», prometió . La estrategia, bautizada como «micropricing», consiste en aplicar aumentos pequeños y frecuentes para seguir la evolución del mercado internacional sin pegar un salto brusco que encienda la inflación.
En la práctica, durante la primera semana de marzo la nafta súper ya registró un aumento del 3,64% y el gasoil acumuló un incremento del 5,86% . Es decir, los precios suben, pero suben «de a poquito».
El problema, como advirtió esta semana un informe de JP Morgan, es que esta estrategia tiene un límite. Si el precio del Brent se mantiene en niveles altos durante varios meses, la brecha entre los costos internacionales y los precios domésticos se ampliará hasta un punto en que YPF ya no pueda absorber la compresión de sus márgenes. En ese momento, el gobierno enfrentará un dilema incómodo: permitir un ajuste relevante en los combustibles —con impacto directo en la inflación— o absorber el costo cuasifiscal de mantenerlos artificialmente bajos, algo que choca de frente con el compromiso de equilibrio fiscal.
El contraste regional es elocuente. México y Brasil usan el Estado como escudo: acuerdos de precios, ajustes impositivos, subvenciones, aranceles a la exportación y controles contra la especulación. Argentina, en cambio, se limita a que una empresa (mayoritariamente estatal, dicho sea de paso) administre los aumentos con cuentagotas para que no se note tanto. No hay política de Estado, hay una decisión corporativa de no «espantar» al consumidor en un contexto de alta inflación.
El callejón sin salida de Milei
El problema de fondo es que la estrategia de Milei no tiene salida. Analicemos los dos escenarios posibles.
Si gana Irán, el efecto dominó en el mundo árabe puede ser devastador para Argentina. Los países de la Liga Árabe —con los que nuestro país tiene superávit comercial— ya han visto cómo el 70% de las bases militares de Estados Unidos en la región fueron inutilizadas por los misiles iraníes. La confianza en el paraguas americano se resquebraja. Si Teherán, una potencia musulmana, sale fortalecida, el «efecto contagio» puede llevar a esos socios comerciales a mirar con recelo a un país que se puso del lado de sus enemigos.
Si gana Estados Unidos, el panorama no es más alentador. Esta guerra le está costando a la Casa Blanca 11.000 millones de dólares en apenas 12 días. Cuando termine, Washington necesitará recuperarse. Y el botín —el control del Golfo Pérsico y su petróleo— se lo quedará él. A Argentina le quedará, en el mejor de los casos, un diploma de honor y una palmada en el hombro. «Gracias por las intenciones, muchachos, ahora nosotros tenemos que pagar nuestra guerra».
Conclusión
Mientras India, Francia e Italia despliegan complejas operaciones de equilibrio geopolítico, mientras México y Brasil blindan su mercado interno con todas las herramientas del Estado, en Buenos Aires se acaricia la idea de mandar tropas a un conflicto que no es el nuestro, mientras los combustibles suben en silencio con la excusa del «micropricing».
Es la diferencia entre quienes entienden la política internacional y la política económica como herramientas para proteger a su pueblo, y quienes las conciben como una aventura ideológica.
Milei parece decidido a jugar su última ficha en un casino donde, gane quien gane, el único que pierde es él. Y, sobre todo, los argentinos.
Basada en el Libro «Abu, que hacías de Pibe» de Ernesto Lorenzo Serrano
Versión Libre y Dirección de Manu Fiore. Producción Ejecutiva de Mercedes Córdoba. Actuaciones de Joaquín Garde, Lautaro Zencic y Nicolas Puglisi.
Música Original de Cristian Luna, Audiovisuales de Flor Cabrera, y Redes por Tam Ecker.
SINOPSIS DE OBRA En una esquina cualquiera del Conurbano, tres amigos de toda la vida se reúnen para jugar un partido que nunca llega. Lo que parece una tarde más se convierte en una despedida. El barrio late en cada silencio, en los relatos que se repiten como mantras, en la risa que tapa lo que duele.
Barrio Tesis es una obra coral que transita la frontera entre la memoria y la pérdida, entre lo que fue y lo que está por irse. En un tiempo suspendido, los personajes resisten como pueden al cambio, a la despedida…
DOMINGOS 22 Y 29 DE MARZO 20 HORAS LA ORILLA INFINITA – COLÓN 2148 (Rosario)
«Siendo una Compañia con amplia trayectoria y multiples producciones significativas en el ambito teatral y cultural de la región, tanto en lo espectacular, como en la formacional, es nuestra intención, compartir con ustedes nuestro trabajo, y acercarnos a ustedes en la busqueda de establecer nuevos lazos en este oficio nuestro.»
Manu Fiore / Mercedes Córdoba
Compartimos también la entrevista a Lautaro Zencic en el podcast «Eh! Emprendedores Hablando» , donde se indaga en la obra Barrio Tesis y otras en las que el actor participó:
Lo de Franco en la largada del Gran Premio de Australia 2026 fue una locura total, ¡se nos paró el corazón a todos! Cuando se apagaron las luces del semáforo, el Racing Bulls de Liam Lawson directamente no se movió y se quedó «clavado» en su cajón de salida. Colapinto venía ganando velocidad desde atrás y, casi sin visibilidad por el resto de los autos, se encontró de golpe con el monoplaza de Lawson totalmente detenido en el medio de la pista. Acá tenés cómo fue el momento exacto:
Reflejos de oro: A puro instinto, Franco pegó un volantazo violento hacia la derecha para no comérselo de atrás a más de 200 km/h.
A nada del muro: La maniobra fue tan jugada que el Alpine pasó a milímetros del auto de Lawson y casi termina rozando la pared del circuito de Albert Park.
Caos evitado: Gracias a esa reacción, evitó un choque masivo que podría haber involucrado a varios pilotos que venían ciegos detrás de él.
El costo: Aunque salvó el auto, el pibe perdió tres posiciones en ese desvío y, para colmo, después se ligó una penalización de 10 segundos porque los comisarios detectaron un movimiento ilegal en el procedimiento de salida justo antes del incidente.
Incluso el mismo Franco reconoció después de la carrera que tuvo «muchísima suerte» y que los reflejos lo salvaron de un accidente que pudo terminar muy mal.
LA PENALIZACIÓN
Franco recibió una durísima sanción de 10 segundos de «Stop and Go», debido a una infracción en el procedimiento de largada cometida por su equipo, Alpine. Los motivos de la penalización:
Error humano de Alpine: Un mecánico del equipo tocó o acomodó el auto de Franco cuando faltaban menos de 15 segundos para el inicio de la vuelta de formación.
Reglamento estricto: Según las normas de la FIA, una vez que se da la señal de los 15 segundos, ningún personal puede tocar el monoplaza. Si esto ocurre, el piloto debe largar obligatoriamente desde el pit lane.
Agravante por no cumplir: Como Franco no salió desde el pit lane y largó desde la grilla normalmente, los comisarios le aplicaron el «Stop and Go», que es una de las sanciones más severas antes de la descalificación.
EL IMPACTO EN LA CARRERA
Pérdida de tiempo: Franco tuvo que entrar a boxes, detener el auto por completo durante 10 segundos (sin que los mecánicos pudieran tocarlo) y luego volver a salir. Esto le costó aproximadamente 30 segundos totales de tiempo de carrera.
Caída al fondo: Tras cumplir la sanción en la vuelta 5, el argentino cayó al puesto 20 (último), lo que arruinó cualquier chance de pelear por los puntos a pesar de su gran ritmo posterior que lo llevó a remontar hasta el puesto 14.
El director de Alpine, Steve Nielsen, reconoció públicamente el error y pidió disculpas al piloto argentino por haber condicionado su debut en la temporada 2026.
QUÉ ES UN «STOP AND GO»?
Es la sanción de tiempo más pesada que te pueden clavar en carrera sin llegar a la descalificación directa. Básicamente, te obligan a «parar y seguir», pero con condiciones que te arruinan el ritmo por completo. Acá te explico cómo funciona y por qué es tan brava:
En qué consiste: El piloto tiene que entrar a boxes, detenerse en su cajón de estacionamiento durante 10 segundos exactos y luego volver a salir a pista.
Prohibido tocar el auto: A diferencia de una parada común, nadie del equipo puede tocar el coche mientras se cumple la sanción. No te pueden cambiar las gomas, ni limpiar el visor, ni tocar un alerón. Recién en la vuelta siguiente podrías entrar de nuevo para hacer un cambio de neumáticos real.
Pérdida de tiempo total: Aunque la parada sea de 10 segundos, entre que entrás al pit lane (con el límite de velocidad), frenás y volvés a acelerar para salir, terminás perdiendo unos 30 segundos en total respecto a los demás.
Por qué se la dieron a Franco: Alpine cometió un error reglamentario: un mecánico tocó el auto cuando faltaban menos de 15 segundos para la vuelta de formación. Al no largar desde el pit lane como correspondía, la sanción de Stop and Go fue obligatoria.
Otras causas: También se aplica por maniobras peligrosas, como causar un choque de manera temeraria o ignorar banderas azules repetidamente.
DE PUÑO Y LETRA SPORTS. Pasión Rosarina para el País y el Mundo.
Desde este mes de Marzo podrás encontrar esta nueva publicación impresa junto a la «De puño y letra» que vos conocés. En esta ocasión analizamos el momento que vive el equipo rojinegro, y la espera de su hinchada para que se dé vuelta la taba, y que N.O.B. comience a ganar y sumar puntos en en la Liga Profesional.
Además como todos los meses podrás encontrar en la versión impresa de la Revista, una Nota sobre Tecnología y Educación: El Rol del Estado frente a la Brecha Digital, realizada por la Dra. María Ángela Moscato.