DEL JESUS REAL AL JESUS MISTICO (TEOLOGIA/HISTORIA)

CRISTO DE SAN JUAN DE LA CRUZ – SALVADOR DALI, AÑO 1951-

POR FABIAN ARIEL GEMELOTTI

I)
El Jesús histórico no es el Jesús que todos conocemos. Jesús sufre varias transformaciones históricas hasta el presente. De un Jesús «normal» y tipo «simple» va mutando a un Jesús transformado en «Mito». El Jesús del Siglo I es un Jesús real que es parte de un pueblo oprimido como el hebreo súbdito de Roma y no es un Jesús mito. Es un Jesús material, tangible. Es un Jesús involucrado en el presente histórico que le toca vivir.

El mito vendrá después, porque los Evangelios no los escribe Jesús ni sus apóstoles, los escriben los creyentes con posterioridad a los hechos históricos. Esos creyentes forman un mito nuevo y de las cenizas del asesinato de Jesús nace una religión nueva en el Imperio. Jesús ya en los Siglos III y IV no es el Jesús del Siglo I. La Iglesia Católica nace sobre las bases de ese Jesús mito creación de los cristianos posteriores a los hechos históricos. No nace sobre las bases del Jesús del Siglo I. La Iglesia empieza a partir de su formación institucional a transformar a Jesús en varios Jesús. Y así pasamos del Jesús real antes del catolicismo al Jesús mito del Siglo IV y del mito al Jesús Místico de la Edad Media. Ahí parte otra forma de ver a Jesús. Si la Iglesia nace del mito, se fundamenta sobre la mística religiosa en el Medioevo.

«CRISTO CRUCIFICADO» (ENTRE 1572 Y 1577) – SAN JUAN DE LA CRUZ

Ya Jesús deja de pertenecer al mundo oriental para pasar a ser parte del mundo de Occidente. La Iglesia actual es la Iglesia que se transforma en tal en la Edad Media. Ahí empieza un conflicto nuevo para Occidente: el Poder del Papa sobre los Estados Nacionales. Surgen las Naciones Modernas y la Iglesia pasa a ser parte de las decisiones del mundo. Religión, Estado y Hombre pasan a ser una trilogía del mundo. La conquista de América se fundamenta desde lo religioso y los Estados que invaden las nuevas tierras acrecientan sus dominios en base a la Teología de Dominación.

II)
El Siglo XIX encuentra a Estados Unidos sobre bases sólidas en su devenir capitalista. La joven Nación para transformar su mundo en capitalista necesita bases sólidas religiosas y morales. Necesita de Iglesias que funden sobre la moral occidental un mundo capitalista firme. Y ahí surgen la mística espiritual de la América evangélica. Religión e Industria corren en el mismo sentido. Sobre las bases del Jesús místico se asientan los padres fundadores de Estados Unidos. Surgen cuatro iglesias fundamentales: Adventistas y la «esperanza» de la venida de Jesús. Bautistas estadounidenses de blancos y de negros. El negro norteamericano tiene contención en la Iglesia Bautista. Mormones y los fundamentos morales de la conquista del Oeste Americano. Y los pentecostales y la unidad en Jesús en la salvación por la fe. Estos últimos se ramifican en varias iglesias. De Estados Unidos parten misioneros a todos los países del mundo. Son la vanguardia del Imperialismo Norteamericano. Penetra más fácil un Jesús místico que un ejército con fusiles. Los pastores pentecostales harán el trabajo sucio que los antropólogos hicieron en el África para los europeos. Ya a principios del Siglo XX en Brasil empiezan a crecer las Iglesias Pentecostales. El Catolicismo va perdiendo adeptos, por falta de vocación y de dinero. Y de un Jesús real del Siglo I llegamos a un Jesús místico e imperialista que funda las bases del capitalismo en América. Es importante marcar que el capitalismo tiene un sustento moral muy importante para imponer su economía de plusvalía.

CENTRO DE CONVENCIONES CRISTIANO EN EL EX CINE «CAPITOL» DE LA CIUDAD DE ROSARIO

III)
Las Iglesias Evangélicas tienen la ideología de la fe. Creen que la fe es todo, «porque el pensamiento religioso no es de hecho, sino que se representa en un acto de fe» (panfleto evangélico que tiran por debajo de la puerta). Si el hombre primitivo tuvo al totem para representar su mundo espiritual, el hombre moderno tiene a Jesús y la comunicación con Jesús es «un acto de fe». Sin fe no existiría Jesús ni el mundo espiritual moderno. Las iglesias evangélicas se fundamentan sobre la fe. «La Fe mueve montañas» fundamentan en su teología los evangelistas. No creo que Jesús haya dicho esto, esta frase es una creación de los cristianos del Siglo IV y tomada literalmente por las Iglesias Evangelistas. En textos encontrados anteriores a ese siglo no aparece. En los Evangelios Apócrifos, en el texto de San Isidoro hay una frase que dice mucho: «Jesús ve a dos mujeres recoger agua de una fuente. Jesús las observa pensativo y piensa que el agua es el alimento de la vida y sin agua no hay vida». Jesús era un materialista, no habla de fe, porque la fe es un condimento de la liturgia moderna incorporado al Cristianismo. El agua es tangible, sin agua no hay vida. La vida no es una cuestión de fe, porque la vida tiene un sentido material. No sé si se puede entender este concepto que quiero explicar, a mí estas frases que estoy escribiendo me llevó años y muchos libros y mucho estudio. No es tan simple como parece. Cuando Jesús está muriendo pide perdón, un perdón que nunca pude entender. Pero si lo pensamos un poco, tiene su entendimiento. Jesús pide perdón a Jehová y no a los humanos. El Jesús material que cura y se mezcla con los pobres pide al Ser perdón por su muerte. En ese acto de perdón se ve la soledad de quienes deciden un camino de vida diferente al común de la gente. Jesús no habla de fe, habla de «perdón», porque el perdón es un acto de culpa. Jesús siente culpa por no tener «¿fe?». El tema de la fe es una construcción religiosa. No es palabra «real» de Cristo. La religión cristiana se construye sobre bases paganas: el sufrimiento de los dioses de Mesopotamia; el amor infinito de los dioses griegos; la materialidad de los Persas; y la liturgia y ritualismo sacerdotal de Roma. Sobre esas creencias se crea un mito: Jesús. Se rompe con la tradición de los hebreos y Roma crea una religión de un solo Dios. Del politeísmo griego y romano Roma pasa al monoteísmo hebreo. Era necesario, lo necesitaba porque los diferentes dioses romanos estaban en decadencia (Tácito, Plutarco, Josefo). Es un proceso histórico de cuatro siglos. Y así construyen un mito: Jesús. Del Jesús real perseguido y asesinado por Roma la misma Roma se sirve de ese Jesús real para crear su religión: La Iglesia Romana.

IV)
Ya tenemos en este ensayo dos cosas: el mito y la fe. A partir de acá se puede partir para ver lo fundamental del ensayo que estoy escribiendo: la Fe es un elemento de dominación. Las Iglesias evangélicas se sirven de la fe romana para hacer del capitalismo un «acto de fe». Sin «fe» no podría haber surgido el capitalismo. Y sin «fe» no puede haber clases dominantes tan firmes y tan decididas a eliminar al «diferente». En la Antigüedad la fe «no mueve montañas» porque los dioses antiguos son tangibles y no son un acto de fe, en las religiones modernas la «fe» es el acto político que determina todo: el golpe en Bolivia es un acto religioso de las clases dominantes. Bolsonaro en Brasil se sirve de la «fe» cuando dice: «Somos la Verdad» y las iglesias de Brasil en las favelas predican la fe y la salvación por la fe. «El pobre sin fe va al Infierno», dice un Pastor de las Iglesias Evangélicas. Milei habla de fe porque los liberales creen en la fe y tienen un componente muy religioso en su ideología económica y predican la fe, porque la fe es un futuro de prosperidad es su campaña electoral. Milei predica como un Pastor Evangelista, habla de Apocalipsis y de «un Futuro de Prosperidad».
Las Iglesias Evangélicas toman prestado de la Iglesia de Roma toda su Filosofía y hacen su propia Filosofía al Servicio del Capital.

V)
Pobres hubo siempre, no es un invento del capitalismo ni del neoliberalismo, pero la pobreza no fue siempre igual, o por lo menos hubo varias construcciones de pobreza. En el mundo Antiguo la pobreza estaba naturalizada por tres componentes fundamentales: el esclavo; el trabajador de la tierra; y el hombre libre. Se nacía pobre y se moría pobre. Se nacía rico o noble y se moría noble y rico. El hombre en el mundo Antiguo en su gran mayoría era un simple objeto, a no ser que seas noble. Se aceptaba eso como algo natural, más allá que hubo muchas rebeliones de esclavos y trabajadores, pero todas fracasaban porque los ejércitos mercenarios las arrasaban. Cuando el hombre forma el Estado, deja de ser libre, porque el Estado necesita de una clase dominante y trabajadores. El escriba, sacerdotes y el rey son la clase dominante. Después hay escalones de los dominados: comerciantes, trabajadores libres, campesinado agrario y por último el esclavo.

La esclavitud era algo tan natural que nadie la cuestionaba. El esclavo era un objeto de uso, podía servir para cualquier cosa que el amo quiera. Pero no es el esclavo de los Siglos XVIII/XIX con otro componente de sometimiento y de «uso»; el esclavo de la antigüedad es algo tan natural como tomar agua de una jarra (acá le damos otro sentido a la fuente de agua pero también es el mismo sentido) . No había racismo como lo entendemos ahora, el esclavo era esclavo más allá del color de su piel. El pobre de la Antigüedad es un paria social. Jesús fue un desclasado y su vida transcurre entre su clase social y el odio de las clases dominantes: saduceos y fariseos y romamos. A Jesús lo matan por pobre, no por otra cosa. El pobre es un objeto, y es molesto un pobre entre los pobres. Nadie levanta un dedo por Jesús, porque Jesús era una especie de «Loco Predicador», y se podría decir que la muerte de Jesús pasó desapercibida. Miles de pobres eran crucificados por hechos delictivos en todos los dominios romanos. La Cruz es sinónimo de locura y pobreza. La pobreza para muchos es como la locura. Los locos están en los bordes del sistema (Foucault).

VI)
El Mundo Capitalista tiene una diferencia muy marcada cuando se habla de pobreza: se es pobre porque «no hay capacidad de ser gente bien». El pobre del capitalismo lo es «por decisión propia, no por un orden natural» (Spring). De lo natural del mundo Antiguo con el capitalismo pasamos a la pobreza por «vago, por negro o por herencia de pobre» (concepto liberal de la pobreza). El capitalismo es «la felicidad» y quiénes son pobres «son infelices y felices al mismo tiempo» (concepto liberal). Las Iglesias evangélicas trabajan esta cuestión: «VEN AL REINO DE DIOS Y SERAS FELIZ», «DIOS ES AMOR» «ACEPTA TU CONDICION SOCIAL», frases y frases que largan y manejan para Alinear las mentes de «Todos y de Todas».
Las Iglesias Evangélicas van a la villa, y predican. Van como un Maestro en un jardín de Infantes. El pobre se muere y lo santifican. El pobre vive en la mugre y lo santifican. El pobre no come y el no comer no interesa, porque «la Salvación es por la Fe». El pobre es funcional a su propia explotación diría Marx en sus primeros escritos. Para el pastor pentecostal el pobre es pobre «Por Mandato de Dios». No ven estructuras y clases dominantes generadoras de la pobreza. Al pobre se lo convence a sangre y espada, y quienes estén en desacuerdo «irán al Infierno». El Infierno es el castigo a desobedecer la «Verdad Revelada a la Iglesia» ( y al Patrón). Pobreza, Verdad y Fe son los componentes de las Iglesias Evangélicas. «No tengas sexo, no tomes vino, no te drogues y pagame el diezmo», y el Pastor no cumple con los mandatos «porque coge, se droga y se afana el diezmo». Pero el fiel vive en la Culpa que el Pastor coloca en su cabeza.
¿Ustedes lectores tienen fe en la Fe?
Fin

FOTOGRAFIA: unosantafe.com.ar

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