KAFKA EL ESCRITOR CORREGIDO

POR FABIAN ARIEL GEMELOTTI

Franz Kafka y Max Brod en esa combinación de literatura y quema de manuscritos que nunca fueron a parar a la hoguera. Al morir en 1924 Kafka era una celebridad en Praga; pero perdura ese mito del escritor fracasado y que nadie lo leía. «La Metamorfosis» editada en 1915 fue un éxito de ventas y circulaba en los ambientes literarios como pan caliente. Después publicará «En la Colonia Penitenciaria», otra obra muy leída en vida de Kafka.
Kafka era un checo que por ser hijo de un carnicero hablaba el alemán, el idioma comercial en Checolosvaquia. Eso lo condicionaba a no relacionarse con cierta gente porque el alemán era la lengua «culta» que no se hablaba en los ambientes laborales ni en las clases bajas.

Un judío de clase media con el alemán como idioma hizo de Kafka ese mito del «escritor aislado y abstracto». Kafka no era un escritor de muchas metáforas, sus textos son directos y sus simbolismos hay que buscarlos en la vida laboral en la cual se desempeñaba. Trabajó dos años en los Tribunales de Praga atendiendo una mesa de entradas y acomodando expedientes en casilleros. Esa vida judicial se refleja en su obra «El Proceso». El proceso se publica un año después de su muerte. ¿Es tal cual lo escribió Kafka? Sobre el tema del Kafka corregido hay muchos debates. Reine Stach, biógrafo de Kafka, dice que Max Brod corrigió la obra de Kafka «inacabada» e hizo de Kafka un mito literario. Brod fue una celebridad en vida, público 88 libros y fue el destinatario de custodiar la obra después de muerto Kafka.

«EL PROCESO» – ORSON WELLS (AÑO 1962)

Al morir Kafka dejó solamente dos novelas publicadas y un par de cuentos y artículos en revistas. Todo lo demás que conocemos de Kafka son sus novelas inacabadas y su correspondencia y cuentos dispersos que quedaron en poder de Max Brod; el «albacea» había nacido en 1884 en Praga. Se hace amigo con Kafka en la universidad pese a ser muy diferentes. Brod era de baja estatura, no muy atractivo pero muy sociable y con muchas amantes. Kafka era alto, atractivo y muy tímido con las mujeres. Kafka frecuentaba burdeles (guardaba los recibos de pagos en una caja, desaparecieron «misteriosamente» y nunca fueron publicados en ninguna biografía).

¿Es un mito literario que Kafka dijera que quería que su obra se quemara hasta el último papel? Max Brod siempre sostuvo que Kafka antes de morir, cuando ya sabía que le quedaba muy poco de vida, le había dicho que su voluntad era que quemara toda su obra. Eso queda como palabra porque no hay ninguna carta que afirme su voluntad.
Avi Steinberg dice al respecto: «Alguien ha visto alguna vez esa carta?¿Qué pasa si se trata de una gran idea de Brod?» Max Brod hizo mucho dinero con la obra de Kafka al crear un personaje literario del fracaso y la soledad. Al igual que un Prometeo moderno se hizo de fragmentos una obra de la «abstracción y el desencanto».

¿Fue corregido Kafka? La mayoría de los literatos fueron corregidos. Sabemos el caso Carver y sus editores que le censuraban las malas palabras y la pésima gramática del estadounidense. Y sabemos que Cien años de soledad de García Márquez fue corregida por su esposa (García Márquez tenía una pésima ortografía y le costaba escribir bien una frase) y que hasta le escribió nuevamente tres capítulos. Otro caso conocido es la obra de Arlt que lo corregían en vida. ¿Pero eran simples correcciones? Ninguna corrección es simple porque hasta en los mínimos detalles si se lo toca a un texto se cambia el sentido de una idea.

Brod tenía una intención, llevar a Kafka de un escritor de la vida cotidiana de Praga a un escritor sionista. Las primeras ediciones de Kafka después de muerto tienen esa lectura. Kafka era un escritor de Praga en lengua alemana con una idea muy particular de la vida cotidiana. En la metamorfosis su idea es la monstruosidad de la vida de un trabajador. Fue empleado judicial y empleado de una compañía de seguros. Era abogado pero nunca ejerció. Sabía lo que era trabajar en ambientes agobiantes como un despacho judicial y ambientes competitivos como una compañía de seguros. Eso influenció en su obra. La idea de Kafka no era una reivindicación de una religión y nunca estuvo emparentado al sionismo internacional. No le interesaba ese tema, era un escritor que hablaba de otras cosas más interesantes para él como es la vida laboral y como es un proceso judicial. La metamorfosis al ser publicada en vida del autor tuvo muchos problemas de censura. Un juez trató de prohibirla y en algunas librerías fueron sacadas de la vidriera por decisión de los libreros que la consideraban «asquerosa y monstruosa». Pero fue un éxito literario y tuvo mucha repercusión en Checoslovaquia y Alemania.

Kafka no fue un escritor desconocido pero tampoco un «escritor mundial». Fue un escritor conocido en el ambiente literario de su época. Con eso bastaba para él, fue su logro. No murió anónimo como se cree y ese mito del escritor torturado y anónimo es una creación de Max Brod.

En literatura hay mitos y leyendas de escritores. Se cree que la literatura es un bronce como se cree que los próceres de una patria no tenían debilidades sexuales ni de comida. Fueron simples mortales como cualquier mortal que trabaja y sufre y se alegra. La diferencia del escritor con cualquier otra persona que no escribe radica que el escritor trabaja su obra para hacer visible sus ideas. Como un artesano modela frases y forma un escrito. Pero vive una vida como todo el mundo y no hay nada de excepcional en Napoleón o en Kafka o en Van Goth. En este último sí podemos afirmar que fue un desconocido en vida. Las pinturas de Van Goth no tuvieron repercusión y fue un «pobre pintor» que se burlaban los conocidos porque «no sabia pintar», como le dijo su hermano en una carta. Pero ese otro tema para otro ensayo.

La literatura y su historia no es como se cree. ¿Acaso Borges caminaba abstraído por Florida? No creo en eso, caminaba como camina cualquier persona por la calle. En su época si uno veía a un tipo caminar seguramente nadie se iba a parar a aplaudir a Borges, un escritor que solamente conocía un grupito de intelectuales de Buenos Aires. Pero estamos acostumbrados a los mitos. Creemos que el sargento Cabral murió heroicamente y que Belgrano se paró firme frente a las barrancas del Paraná. Creemos que Jesús le hablaba a su padre celestial mientras agonizaba. Y creemos que los jugadores de fútbol son dioses del Olimpo que viven allá en el Cielo de Cristal.

«EL PROCESO» BASADA EN LA NOVELA DE FRANZ KAFKA. «ESTA ES LA CUMBRE DEL ARTE CINEMATOGRAFICO» CHARLES CHAPLIN.

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