
POR FABIAN ARIEL GEMELOTTI
Mi esposa Liliana me vino a buscar hoy a la escuela para que la acompañe a hacer unas compras al Alto. Liliana vino con un pantalón ajustado que le marca muy bien el cuerpo y se puso una remera rosa sin corpiño, sus senos ahí bien duros bamboleando con deseos. Liliana todavía mantiene su figura, pero Liliana mañana cumple 40 años.
Mientras Liliana compra ropa me quedo sentado en un banco en el patio de comida y suena el celular y es un wassap.
-Hola profe.
Es Catherine. Catherine es alumna de quinto año del Superior. Es muy lúcida y lee mucho.
-Profe estoy leyendo una novela muy linda «Corre, corazón».
-¿Quién escribió esa novela Catherine?
-Es una novela de un amor turbulento entre una alumna de 18 años y su profesor mucho más grande. La escribió una escritora argentina llamada Florencia Zimmerman.
-No conozco la novela Catherine.
-Decime Cathe profe.
-Soy tu profesor, no tu amigo Catherine.
-Podemos ser amigos, yo lo admiro mucho.
-¿Qué querés saber Catherine?
-Usted profe dígame si puede recomendarme un buen libro sobre amores de mujeres de mi edad con hombres adultos.
-Hay muchos, mañana en clase te digo.
-Es que estoy enamorada de alguien más grande.
-Catherine yo no soy un consultor romántico.
-Pero usted es muy culto.
-Soy profesor de literatura nada más. Así me gano la vida Catherine.
-Decime Cathe y no Catherine.
-Estoy esperando a mi esposa que está comprando ropa.
-¿Qué edad tiene su esposa profe?
-Cumple 40 años mañana.
-Uhhh… está viejita ya.
-Catheribe mantengamos las formas y te pido respeto.
-Perdón, es que mi mamá tiene 40 y está achacada. Tiene mucha celulitis.
-Bueno señorita tengo que dejar de hablar porque ahí veo a mi esposa que viene y nos vamos.
-Un beso profe en la mejilla.
No le contesté y guardé el celular en el bolsillo. Liliana me observa pensativa y me pregunta con quién chateaba. Le dije que con un amigo. Se quedó pensativa.
A la noche estaba leyendo una novela de Peter Coram y suena el celular. Es un wassap.
-Hola profe…
-Catherine son las diez de la noche.
-¿Su esposa?
-Se está duchando.
-¿No se bañan juntos?
-¿Qué necesitas querida?
-Me gusta que me digas querida. Necesito contarle algo.
-Escucho, pero que sea breve que estoy leyendo.
-Me duele mucho las piernas. Hoy fui al gimnasio y estoy con dolores.
-Pero yo soy profesor de literatura no médico.
-Necesito unos masajes. Decile a tu esposa que vas a una reunión y pasá por mi casa a tomar una copa de vino.
-Catherine ya estás pasando los límites.
-Es que estoy excitada profesor.
No le contesté y apagué el celular. Liliana aparece desnuda y se acuesta a mi lado. Me pone la mano sobre el pene y me lo acaricia. Me da un beso en los labios y me susurra que le haga el amor. Estoy muy agotado del trabajo y le digo que me duele la cabeza. Liliana me aprieta el pene con violencia y se da vuelta en la cama y siento que llora.
A la mañana estaciono el auto a dos cuadras del Superior de Comercio. Me quedo sentado pensando en Liliana. Y estoy pensando cuando suena el celular. Es un wassap.
-Hola profe.
-¿Qué pasa Catherine?
-Anoche pensé en vos.
-Yo también Catherine.
-Quiero coger con vos, que me chupes toda en un telo.
-¿Dónde estás Cathe?
-Me gusta que me digas Cathe. Estoy a una cuadra del hotel Ideal, sentada en el cordón de la vereda.
Enciendo el auto y doblo y me encuentro con Oroño y le pegó derecho hasta abajo. Estoy muy nervioso y pienso en el cumpleaños 40 de Liliana. La vista se me nubla y estoy transpirando y el corazón me late a mil.
En seis minutos llego a donde está Catherine. Paro el auto y le abro la puerta y sube y me da un beso en la mejilla. Es muy linda, rubia de ojos claros y está con una pollerita ajustada y una remera de colores que le dejan los senos pequeños apuntando al deseo.
Entramos al Ideal. Estaciono el auto en la playa de estacionamiento y bajamos y nos metemos a la habitación que la chica de la entrada nos indicó. Es una habitación de dos pisos con una pileta bastante grande para refrescarse. Hay un champán en una mesa y bocaditos.
-Profe yo siempre quise coger con vos.
-Cathe soy un hombre de 42 años y tengo esposa. Es una locura todo esto.
-No se va a enterar su esposa. Soy discreta. Soy muy buena en la cama.
Catherine se desnuda y sus senos son pequeños y sus piernas delgadas y su cabello rubio le llega al hombro. Se apoya en mi pecho, no es muy alta y tengo que inclinar la cabeza para besarla. Nos besamos un rato y la aparto y me desnudo. Se mete en la piscina y me meto detrás de ella. Me quedo apoyado contra los azulejos y el agua me llega a la parte alta de mi pecho. Catherine se arrima y me agarra el pene con una mano. Me lo acaricia con una ternura muy especial. Le agarro los cachetes de la cola y la subo a mi cintura y la penetro. Catherine grita con fuerza y me muerde salvajemente.
-Profe soy feliz.
-Catherine esto es una locura, se llegan a enterar en la escuela y voy a tener que renunciar.
-Profe nadie se va a enterar que cogimos.
-Es la primera y última vez. Después que nos vayamos de acá quiero que no me mandes más wassap.
-Prometido profe. Nunca más.
Catherine está en la cama del piso alto de la habitación y estoy a su lado. Se me acurruca y queda como un bebé en mi pecho.
-Profe su esposa es muy bella. ¿Coge bien la vieja?
-Muy bien Catherine.
-Alguna vez ella lo engañó.
-No lo sé, no me preocupa eso.
-Yo la vi una vez con un joven en un bar.
-¿Qué?
-Con un muchacho de unos veinticinco años.
-Bueno, tenemos que irnos Catherine.
-Profe usted tiene una verga muy dura pese a su edad de 42. Yo con 18 años nunca vi algo así. Coge muy bien.
-Nos vamos que hoy el cumpleaños de Liliana.
-Quiero que me prometa algo profe.
-Dale, decime.
-Esta la última vez que vamos a vernos. Hágame el culo, lo tengo virgen y quiero entregárselo a un hombre como usted.
Se pone boca abajo y se abre de piernas y le pongo una almohada abajo de la cintura y le lamo el agujero y lo lleno de saliva y le meto mi pene hasta el fondo. Catherine grita y llora. Es un grito de locura.
A la noche estoy en la cama con .mi esposa y se arrima a mi lado y me toca el pene y me susurra que la coja. Le digo que me duele la cabeza. Se da vuelta en la cama y siento que suena el celular de ella. Es el sonido de un wassap. Agarra el celular y siento que chatea con alguien. Siento que ríe. La siento feliz. Yo me doy vuelta en la cama y trato de dormir pero no puedo dormir. Catherine está en mi mente.

