LA CONDENA A CRISTINA

EDITORIAL: GALERNA – FECHA DE PUBLICACIÓN: 1º DE ABRIL DE 2023 – PRIMERA EDICIÓN – IDIOMA: ESPAÑOL – 368 PÁGINAS
ISBN-10: 9505569378ISBN-13: 978-9505569373

POR ALBERTO CORTÉS

El Fallo de la Corte Suprema de Justicia, sin duda marca un antes y un después en la política argentina.

Los únicos dos periodistas que siguieron completo el juicio (en Comodoro Py, es decir los tribunales federales de la ciudad de BsAs, controlados por el macrismo, ya que; violando el principio de “cosa juzgada”, el tema se juzgó dos veces, en diferentes ámbitos), Raúl Kollman y Sofía Caram (y otros como Irina Hauser), resumieron en los últimos días, en diversos espacios periodísticos, la enorme cantidad de irregularidades e inconsistencias de las condenas, ahora confirmadas por la Corte en un fallo que termina de abrochar el fin de la justicia y en una enorme medida, de la democracia, en Argentina.

Por supuesto que medios como Clarín y La Nación también tuvieron que dedicar artículos de revisión sobre la causa, que vale la pena leer y comparar con los antes citados, para resaltar la pobreza (y en muchos casos, directamente falsedad) de los argumentos con los que intentan respaldar el fallo de los supremos, o desviar debates que saben que no pueden dar.

Más allá de la causa en sí, la rapidez absolutamente insólita (comparada con las demás causas que caen en sus manos) de la Corte Suprema, para resolver de manera tal, que incidiera en forma determinante en el proceso electoral en curso; es posiblemente el rasgo más distintivo de la decisión.

Cristina había anunciado su intención de ser candidata a Diputada Provincial (los que en la Pcia. de Bs. As. se eligen en, y por, cada una de las 8 secciones electorales en que se divide esa provincia) por la 3ª sección; la más grande, y en la que –por su historia política y configuración social– todos los observadores dan por descontado el triunfo del peronismo; y en todo caso, la única duda razonable podía estar en si ese triunfo allí iba a ser por un margen lo suficientemente grande como para compensar o no, derrotas en otras secciones que hicieran aparecer al mileísmo o al justicialismo como vencedores en la totalidad de la provincia (todo ello en términos principalmente simbólicos, ya que lo que se eligen no son ejecutivos unipersonales, sino legisladores; o sea que, lo único efectivamente en juego, son bloques parlamentarios más grandes o más chicos de cada uno de estos sectores y de otros).

Como la misma Cristina lo planteó, una buena (o mala) perfomance en esa elección, habría influido muy probablemente (tal vez en efecto “ola”, favorable o desfavorable), en las legislativas nacionales de un mes después, y la presencia de Cristina como candidata allí, aunque fuera a un cargo relativamente menor; podría (o no) haber generado un resultado preocupante para la Libertad Avanza, que –al menos sin esa componente– tiene la expectativa de un buen resultado electoral en octubre.

Expectativa generada –hay que dejarlo claro-, no en un masivo respaldo de la ciudadanía a sus políticas. Sino en que la falta (con visualización suficiente), de alternativas creíbles a la nefasta gestión del mileísmo, hace que una gran parte de la población se retraiga, no vote. Así, las minorías que sí lo apoyan (ya sea por ceguera y fanatismo, porque pertenecen al muy selecto grupo de reales beneficiarios de esta política, o porque disfrutan -por ahora- del efímero efecto de “Plata Dulce” que Milei trata desesperadamente que dure hasta octubre, al menos), sumado al hecho de que L.L.A. pone en juego muy pocas bancas (por su floja o nula presencia en 2019 y 2021, que es cuando fueron electas las bancas que ahora renuevan), le pueden permitir cantar victoria el 26 de octubre.

Sin embargo, más que al mileísmo, esta situación (con Cristina candidata), preocupaba al poder real de la Argentina; formalmente una “democracia”, pero en verdad una plutocracia, de formas aparentemente democráticas.

El PRO, y no L.L.A., entre las fuerzas políticas, había sido el abanderado del objetivo de proscribir a Cristina. El proyecto de “ficha limpia”, otro mamarracho – en este caso legislativo -, claramente con nombre y apellido, destinado a impedir que los argentinos (o al menos los bonaerenses de la 3ª sección), pudieran decidir por su propia voluntad (y no las del poder económico, medios de prensa hegemónicos y jueces corruptos), fue estandarte del PRO; y cayó, por el empuje de los legisladores del peronismo, el F.I.T. y aliados; pero ayudado en forma determinante por Milei; que finge celebrar la proscripción de Cristina, pero maniobró por detrás para tratar de impedirla. Por especulaciones electorales: Tanto de la elección de C.A.B.A., como por la suposición de que una polarización con Cristina le conviene.

En cambio, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), Confederaciones Rurales Argentinas (C.R.A.), y el Foro de Convergencia Empresarial salieron públicamente a lamentar la caída del proyecto macrista.

Una Corte Suprema, de sólo 3 Miembros -tal vez la más pequeña del mundo-, con dos de ellos nombrados inconstitucionalmente por decreto por Macri (luego muy dudosamente “Blanqueados”, pasándolos por el Senado, después de que el atropello ya había sido consumado, con total beneplácito de estos “próceres”), y un tercero, de no mejores antecedentes; concretó el asalto final al derecho de los argentinos a elegir. Esto, después del fracaso macrista y el doble discurso mileísta, en el Congreso, que les impidieron proscribir por otro camino.

Rosenkrantz, y su socio Bouzat fundaron la O.N.G. Asociación para la Defensa de la Competencia que sirvió para proteger los intereses de Clarín en varios negocios, además de haber servido directamente como abogado del grupo. Tiene también antecedentes en defensa de las posiciones más retrógradas en materia de Diversidad Sexual y DD.HH.

Carlos del Frade, hoy Diputado Provincial, investigó como Periodista a otro Cortesano, en su originaria Rafaela (Santa Fe) y expresó: “Ricardo Lorenzetti es hoy el que le da doctrina de ética, política y justicia a todos los argentinos. Pero Ricardo Lorenzetti fue, durante los años ’90, el abogado de las prepagas del PAMI, las que saquearon la obra social más importante de la Argentina. Cuando la Asociación Médica del Departamento Castellanos denunció esto, comenzó a lloverle una seguidilla de juicios que terminaron desbancando a aquella comisión directiva que lo había denunciado..”. La mayor parte de los ejemplares del libro donde mostraba la lucha de esa comisión directiva contra la mafia de Lorenzetti fueron encajonados, para que no circularan; y el autor, convocado por el ahora ya miembro de la Corte a una extraña reunión que olía a intento de soborno para tapar su pasado.

Aunque algunos intentan mostrar los Antecedentes “Peronistas” de Rosatti y Lorenzetti, como prueba de la “Imparcialidad” de la Corte, en realidad ellos no son sino una prueba más de que en ese Movimiento coexisten todavía sectores que se identifican con los intereses populares y otros que trabajan para sus peores enemigos. En este caso, como difícilmente se pudiera esperar otra cosa, los tres se mostraron totalmente permeables a las presiones del poder económico que, tanto entre las sombras, como abiertamente a través de sus órganos periodísticos, reclamaron la proscripción de la ex Presidenta.

Su presupuesto es impedir que a corto plazo, ante una eventual debacle del Gobierno de Milei (muy probable después de las elecciones, por el agotamiento de un esquema financiero insostenible que cada vez más rápidamente se va fumando las divisas que trabajosamente logra conseguir, a costa de endeudarnos cada vez más gravosamente a todos los argentinos, y mientras hunde la economía real del país) no haya a la vista cercana, una posibilidad de alternativa política distinta del modelo de saqueo total que propone el neofascismo hoy imperante.

La proscripción, sin embargo, ha operado, en los primeros días, en sentido bastante opuesto al que desearían esos sectores, que parecen haber olvidado que Perón –incluso antes de haber ocupado por primera vez la presidencia– se convirtió en lo que fue después, a partir de que lo metieron preso (y lo rescató la movilización popular del 17 de octubre de 1945). Y también, que la violencia política masiva de raigambre popular apareció, precisamente porque lo proscribieron durante 18 años.

Cristina, se ha transformado desde el fallo, en un centro de referencia político mucho más fuerte e incuestionable (al menos al interior de un Peronismo que venía con una o más internas agitadas) que antes.

Habrá que ver como decanta esto, tanto en las elecciones de 2025, como en los años por venir. La unidad de ese movimiento (y otros sectores), parece ser la primera receta lógica para resistir los embates que sufre. Sin embargo, aunque esa unidad pueda ser la receta para ganar elecciones, si es encabezada por sectores no mucho menos conservadores que los que aparecen en la vereda de enfrente; el resultado suele ser gobiernos como los de Alberto, que legitimó la deuda de Macri y le sirvió la mesa a Milei.

En las Elecciones de este año, que son particulares en cada provincia, hay muchos rincones de la geografía, en los que las “Unidades” disponibles parecen tener ese sabor.

Deja un comentario