EL RESCATE DE LOS 252 VENEZOLANOS SECUESTRADOS EN EL SALVADOR

POR ALBERTO CORTÉS

El Viernes 18 se produjo la repatriación, en dos vuelos casi simultáneos, de 252 migrantes venezolanos secuestrados en el CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo), en El Salvador, enviados allí por el Régimen Estadounidense de Donald Trump hace cuatro meses. El rescate fue producto de gestiones emprendidas por el gobierno venezolano, desde el momento en que se dio el traslado de esas personas, desde los EE.UU. hacia el Salvador.

El empeño puesto por el Gobierno de Nicolás Maduro en esta tarea, empalma con una tradición en la materia, de la Revolución Cubana primero, y retomada luego por la Revolución Bolivariana en Venezuela.

Así, el concepto de Fidel Castro de “no dejar ningún hombre detrás”, fue practicado desde la temprana época en que, en 1953, en el barco “Granma”, 82 expedicionarios del Movimiento 26 de Julio, encabezados por Fidel se acercaban a Cuba, habiendo partido desde México, para conformar la primera columna guerrillera, simiente de un Ejército Popular que 5 años más tarde terminaría derrocando a la Dictadura Pro Yanqui de Fulgencio Batista. Entonces el vigía Roberto Roque cayó al mar por una fuerte ola. Fidel ordenó detener la embarcación y buscarlo por un largo rato, en el cual muchos lo daban ya por ahogado. Finalmente lo encontraron exhausto, y lograron dificultosamente rescatarlo.

En 1999, el niño Elian González, de casi seis años, y de padres cubanos divorciados; fue sacado ilegalmente de la isla por su madre, y embarcado en una lancha precaria de aluminio que naufragó, muriendo la madre y otras 10 personas. Pero Elian y otros tres sobrevivientes se aferraron a una cámara de neumático, hasta ser rescatados por pescadores y desembarcados en los EE.UU. Aunque a todas luces, tanto desde el punto de vista de la legislación Cubana como de la Estadounidense, correspondía que Elián fuera devuelto a su padre que vivía en Cuba; sus familiares maternos, cubanos anticastristas residentes en Miami, apoyados por la comunidad de ese signo, pretendieron que el niño permaneciera allí.

El pueblo cubano se movilizó y se dio una batalla política y legal que culminó con el regreso a la Isla del hoy, Ingeniero Industrial y miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas.

En 1998, cinco cubanos que se habían infiltrado en grupos anticastristas de Miami (que ya habían perpetrado varios atentados terroristas con bombas, incluyendo el asesinato de al menos, un turista italiano); fueron detenidos por autoridades estadounidenses, siguiendo la pista de los propios datos que el Gobierno Cubano les habían entregado sobre los planes de esos mismos grupos para nuevos atentados. Los 5 fueron juzgados por un tribunal completamente parcial, como reconocieron: Una corte estadounidense a la que llegó la apelación, la Comisión de DD.HH. de la O.N.U., y otros organismos de DD.HH. Hubo varias condenas perpetuas y Cuba impulsó una gran Campaña Nacional e Internacional, hasta que, en 2014, en el marco de la normalización parcial de las relaciones Cubano-Estadounidenses, Obama liberó a los que aún estaban presos.

En 2020 fue arrestado en Cabo Verde, África, durante una mera escala técnica en un viaje, Alex Saab. Este empresario, de origen colombiano, pero radicado en Venezuela, había jugado un rol importante en actividades como las cajas C.L.A.P. (Comités Locales de Abastecimiento y Producción), vitales para proveer a las familias venezolanas – especialmente las de bajos recursos – alimentos esenciales, en momentos en que las ilegales medidas punitivas unilaterales (mal llamadas “Sanciones”), estaban produciendo un daño muy importante a la Economía Venezolana (que venía de ser, durante décadas, basada casi exclusivamente en la renta petrolera que cayó abruptamente en ese momento).

El ex embajador William Brownfield afirmó que “la mejor solución sería acelerar el colapso, aunque produzca un período de sufrimiento mayor, por un período de meses o de quizás años”. Es la misma estrategia propuesta el 6 de abril de 1960 por el Subsecretario de Kennedy, Lester Mallory, para derrocar a la Revolución Cubana (que él mismo reconocía que tenía el Apoyo del Pueblo, pero que había que erosionar), y seguida por EE.UU. contra Cuba desde entonces (y también contra algunos otros gobiernos, como el de Salvador Allende, en Chile, desde 1970, y que llevó al golpe y la Dictadura Fascista Pro Yanqui y Pro Israelí de Pinochet, en 1973). Ahora aplicada también a Venezuela.

Actividades como las cajas C.L.A.P. dificultaban la Estrategia antidemocrática Estadounidense, y comenzaron a perseguir judicialmente a Saab y su esposa en diferentes países.

La detención de Saab, fue absolutamente ilegal, al punto de que el pedido de detención de interpol fue librado a posteriori de su apresamiento. También lo fue su posterior extradición a EE.UU.

Venezuela libró desde entonces una campaña internacional por su liberación, que culminó con la misma, en 2023, a través de un intercambio de prisioneros con el Gobierno de Biden.

La presión económica sobre la población, debida a las “Sanciones”, ha impulsado a muchísimos venezolanos a emigrar; y a pesar del mejoramiento relativo de la situación en los últimos tiempos, gracias a que se han ido logrando mecanismos para esquivar los efectos del bloqueo (como desarrollar la producción local de alimentos), ésta no es aun completamente normal. El retorno de muchos de esos emigrantes, especialmente desde que recrudeció la política persecutoria extrema contra ellos en los EE.UU., con Trump; ha sido facilitada activamente a través de la Misión Vuelta a la Patria (presidida por Camila Fabbri, esposa de Saab).

En este caso, la Repatriación y Liberación de los 252 fue negociada directamente entre los gobiernos de Venezuela y los EE.UU., sin intervención de El Salvador (que cobraba importante suma de dinero a EE.UU. por mantenerlos en sus prisiones). El ex Presidente español José Luis Rodríguez Zapatero actuó como mediador. Se acordó un intercambio de 252 personas, sobre las que no pesaba ningún delito (excepto la acusación, genérica, de pertenecer a la pandilla – ya desmantelada en Venezuela – “Tren de Aragua”, sin ninguna prueba y basándose en indicios como, por ejemplo, tener cualquier tatuaje) y a los que no se permitía acceso a ninguna defensa legal; por 10 estadounidenses enjuiciados (con sus correspondientes defensas) y confesos de planes terroristas y magnicidas en Venezuela.

Bukele montó en cólera por este acuerdo, hecho sin su participación. Incluso intentó impedir la salida del segundo avión, interponiendo camionetas en la pista de aterrizaje y realizando otras maniobras que casi frustran el rescate. Además, guardias salvadoreños habían disparado perdigones sobre los presos mientras se disponían a bajar de autobuses y abordar el avión, y algunos llegaron heridos.

En los dos días subsiguientes a su arribo a Caracas, fueron revisados por médicos y atendidos por funcionarios estatales que recogieron sus declaraciones y necesidades. Prácticamente todos habían sido apaleados sistemáticamente en el CECOT, les habían dicho que no saldrían de allí en toda su vida, los mantuvieron todo el día con fuertes luces encendidas, de modo que no sabían si era de día o noche, y que día era. La alimentación y el agua eran de muy mala calidad. Varios tenían afectados riñones y otros daños corporales.

Algunos fueron abusados sexualmente por los guardiacárceles. Otros declararon que éstos consumían drogas frente a ellos. Uno de los videos mostrados con testimonios era del músico venezolano Arturo Suárez, que había viajado a EE.UU. para realizar allí una obra acordada previamente, con todos los papeles en regla. Fue detenido arbitrariamente, presionado para que pidiera asilo político en los EE.UU. e hiciera acusaciones contra el Gobierno de Caracas. Como se negó fue enviado al CECOT y sometido al trato que describió.

Las autoridades venezolanas han conseguido adicionalmente la repatriación (y reencuentro con su familia) de 9 niños de esa nacionalidad que, en los EE.UU., habían sido separados de sus padres encarcelados por su condición migratoria; puestos a cargo de familias sustitutas y situaciones similares. Se estima que existen 29 niños venezolanos más en esa situación y uno de los principales objetivos del Gobierno es reunificar esas familias y permitirles volver a Venezuela. El primer caso de este tipo había sido el de Maykelis Espinoza de dos años (uno, cuando fue separada de sus padres), recuperada en mayo. La madre había sido deportada a Venezuela (creyendo, hasta que abordó el avión, que en el mismo se reencontraría con su hija) y el padre a El Salvador (creyendo que lo enviaban a Venezuela).

El Fiscal General, Tarek Williams, dio una Conferencia de Prensa anunciando la apertura de una Investigación Penal por Torturas e hizo un llamado a la Corte Penal Internacional, al Consejo de Derechos Humanos de la O.N.U. y a los organismos correspondientes, tanto de América como del mundo, para que hagan lo mismo.

CADA VEZ QUEDA MÁS CLARO CUÁLES SON LAS VERDADERAS DICTADURAS DEL CONTINENTE AMERICANO.

Un comentario en “EL RESCATE DE LOS 252 VENEZOLANOS SECUESTRADOS EN EL SALVADOR

Deja un comentario