

POR EDUARDO ALFONSO DEPETRIS
COSIFICAR AL TRABAJADOR
Cosificar: Convertir algo en cosa. Considerar como cosa algo que no lo es, por ejemplo, una persona. (Diccionario de la Real Academia).
Dicho término ha sido, y sigue siendo, utilizado tanto por antropólogos como por sociólogos para definir una de las características del Capitalismo, la Cosificación de los trabajadores. La necesidad de convertir en objetos a las personas, de tal forma que se las pueda medir cuantitativamente y no cualitativamente.
Como ya expresó uno de los fundadores de la Teoría Sociológica Clásica, George Simmel, en su obra La Filosofía del Dinero, «la tendencia es reducir el valor del hombre a una expresión monetaria» (Simmel, 1907/1978:356).
Una vez que un trabajador se ha convertido en objeto, las empresas son capaces de cuantificarlo y reducirlo a un mero valor monetario.
¿Cuánto vale un analista? ¿Cuánto vale un programador? ¿Cuánto vale un ingeniero de telecomunicaciones? ¿Cuánto vale un peón rural, un obrero metalúrgico, de la construcción, de comercio, etc.?
Es de esta manera como un trabajador se convierte en un recurso con mayor o menor valor, dependiendo de las necesidades del mercado laboral y en el caso de no tener ningún valor o no existir mercado laboral para tales recursos, se convierte desempleado; o sea, algo prescindible, innecesario, accesorio, superfluo, sustituible.
Multitud que en la actualidad suma millones y se acrecienta aceleradamente, con la visión económica de la vida, la política, las relaciones sociales, etc., que tienen como fuente o razón fundamental el lucro, y el ser humano es solo un instrumento para incrementarlo.
Los Trabajadores, por su estado de necesidad, hipo-suficiencia y falta de organización, se ven obligados a aceptar que los Empresarios los equiparen a simple maquinaria, y los exploten a su antojo y deseo.-
Es el Empleador quien decide el tiempo de la jornada laboral, salario, vacaciones, etc., aunque un derecho de orden público los regule; el derecho impone un deber ser del contrato de trabajo, el empleador su ser, basado en su poder frente al dispoder y estado de necesidad del dependiente.
Es así que las Empresas frente a los contratos laborales, convenios colectivos, estatutos de los trabajadores -normativa que regula sus relaciones-, no los consideran un obstáculo para ejercer la presión y coerción que sea necesaria para que sus industrias, sus recursos, realicen jornadas laborales por encima de las horas estipuladas o para denegar solicitudes de vacaciones en caso de que éstas perjudiquen los objetivos de la empresa, o para reducirles el sueldo en caso de que tengan que presentar beneficios a la junta de accionistas, y en el peor de los casos prescindir de tales “Recursos” si estos se convierten en cargas económicas o simplemente en maquinaria anticuada o inútil, algo que en el sector de las tecnologías es bastante factible.
Y EL SER HUMANO?… AUSENTE CON PRESUNCIÓN DE FALLECIMIENTO
Una vez que el trabajador es cosificado, sus valores personales desaparecen, ya que lo único que interesa al empresario es la utilidad y el beneficio económico que puede obtener a través de su explotación laboral.
Ya no importa el cuidado familiar, el tiempo de ocio, el descanso adecuado y necesario, la salud (tanto física como mental), etc.
Los Empresarios no pueden dar valor a estas necesidades básicas ya que en caso de admitirlas obstaculizarían el objetivo principal de toda Empresa, o sea el Lucro, incrementar el capital.
Los Trabajadores del sector de las Tecnologías, no pueden presumir de su organización sindical. La mayoría de empresas que cuenta con representación sindical lo hace a través de los denominados comités de empresa, organizaciones verticales que se convierten más en un obstáculo para los trabajadores que en un aliado, aparte de que al empresario le otorga una herramienta más para poder expandir su autoridad, ya que al tratarse de una organización vertical sólo se tiene que enfrentar a unos pocos «elegidos», en vez de tener que enfrentarse a la presión ejercida por toda la plantilla. Lo que probablemente produciría muchos más quebraderos de cabeza al patrón y mejores condiciones laborales a los trabajadores.
Ante la inhumana instrumentalización de los trabajadores, más la acelerada y flagrante pérdida de derechos laborales, amerita la construcción de una organización gremial horizontal en las empresas, a través de secciones sindicales, lo que permitirá la realización de los acuerdos entre iguales en asambleas, y a su vez les permitirá contrarrestar en la tensión polémica de intereses con los titulares de los medios de producción y el continuo y creciente ataque a los trabajadores, tanto por parte de los empresarios como de sus herramientas de coerción, partidos políticos y sindicatos verticales.
La Cosificación de los Trabajadores, no es ni más ni menos que la mercantilización de las relaciones sociales dentro del sistema capitalista, lo que nos conduce a que el trabajo, entendido como relación laboral, sea percibido como ajeno y como un instrumento, u objeto (o cosa) que puede ser usado, vendido, intercambiado por dinero.
Además, la cosificación determina la consciencia, es decir, la relación que los sujetos tienen con el mundo, ya que, al encontrarse alienadas, su cuadro de valores vitales perturbado, las personas perciben la realidad de manera fragmentaria.
En el feminismo, se entiende por cosificación a aquella representación de la mujer, en la que solo se tienen en cuenta sus cualidades físicas o su función reproductiva, sin hacer referencia a sus sentimientos o a sus atributos intelectuales; se niega su hominidad, se la considera solo un instrumento.
Este tipo de representación genera que las mujeres sean percibidas como objetos y desprovistas de su subjetividad y es una forma de violencia simbólica que produce desigualdad entre los géneros.
Casos de cosificación del Trabajador:
1º) Un trabajador de una fábrica es concebido como un elemento del proceso productivo sin tener en cuenta los rasgos que posee en tanto ser humano.-
2º) Un trabajador que vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario.-
3º) Un operario de la línea de montaje, ya que solo es consciente de una parte del proceso productivo y no de la totalidad de este.-
4º) Todos los empleados son engranajes fundamentales para que esta compañía funcione tan bien como una máquina, idolatrar la productividad, olvidándonos por completo como funcionamos y operamos los humanos.
