TOPOS DE LA EMBAJADA… PERONISTAS DE CARTON

POR ARIEL ROLFO

EL ENTRISMO Y LA INFILTRACION

El Entrismo en el Peronismo fue en los años 70 una táctica política mediante la cual agrupaciones de izquierda —principalmente Marxistas y Trotskistas— se integraron en el Movimiento Peronista para influir en sus bases y radicalizar su doctrina hacia el Socialismo.

Pero ese Entrismo no sólo fue por izquierda sino que la infiltración por derecha también existió y seguramente hoy sigue existiendo, los poderes coloniales no dejan de implantar y promocionar sus Caballos de Troya dentro de los Movimientos Nacionales.

Hoy se habla mucho de los infiltrados de EE.UU. en el Chavismo pero poco se habla de infiltrados en el peronismo como si fuéramos inmunes, algo que no es así ya que la operatoria imperial es a nivel regional y global.

El General Perón con profundo conocimiento de esta operatoria decía que «El peronismo crea sus anticuerpos» refiriéndose a la capacidad del Movimiento Justicialista de generar las defensas internas para depurar a los elementos que le hacen daño o son ajenos a sus principios fundamentales, una idea que Juan Domingo Perón conceptualizaba como la autodefensa orgánica del Movimiento similar a un organismo biológico que genera sus defensas para protegerse de enfermedades o agresiones externas, permitiendo su propia purga y fortalecimiento.

TOPOS DE LA EMBAJADA Y PERONISTAS DE CARTON

Hay veces que hay buenos compañeros confundidos por sentidas enunciaciones de supuestos lideres ortodoxos de los principios doctrinarios, pero que en ocasiones son verdaderos camaleones políticos o verdaderos Caballos de Troya de la embajada yanqui desempeñando ese papel que objetivamente destruye desde adentro el movimiento respondiendo a intereses personales y al servicio de intereses extranjeros.

No suelo particularizar los análisis pero por lo grave de las declaraciones de Guillermo Moreno y su incidencia en sus seguidores este desarrollo no es un desarrollo conceptual sino concretamente una crítica política con las distintas implicancias que tienen los dichos de Guillermo Moreno en la entrevista realizada con Nacy Pazos (link adjunto).

Esta crítica no se hace desde cualquier lugar sino que se realiza desde los principios soberanistas y sobre todo, desde la Doctrina Peronista (soberanía política, independencia económica y justicia social).

El Marco doctrinario de análisis critico qué exige el peronismo es soberanista, antimperialista y de respeto a la autodeterminación de los pueblos.

El Peronismo no es “pro” ninguna de ninguna potencia, es esencialmente nacional, popular, antimperialista y latinoamericanista. Su brújula es:
Soberanía Política: decidir sin tutelas externas (ni Washington, ni Beijing, ni nadie).
Independencia Económica: industrializar con planificación, cuidar divisas, defender recursos estratégicos.
Justicia Social: el trabajo como ordenador, la comunidad organizada, estructura socio-económica para la movilidad social.

Tercera Posición: desde la perspectiva geopolítica es no subordinarse a ningún imperio, es buscar la autonomía estratégica, es comerciar con todos, es alinearse servilmente con ninguno; es construir poder propio y regional defendiendo la autodeterminación de los pueblos y condenando el imperialismo opresor.

Con ese marco, se evaluara todo lo dicho por Guillermo Moreno.
La Crítica central que puede hacerse es que confundir soberanía nacional con “subirse al carro” del Hegemon Imperial tiene poco de peronismo.

1) Moreno presenta a Trump como “Parcialmente Peronizado” (aunque la realidad es que Guillermo Moreno está muy Trumperizado… habría que ver por qué?) y propone en forma ingenua y maniquea leer el mundo en clave como “América para los Americanos”.

Esto lo proclama con una ignorancia supina o directamente con mala intención política diciendo que esa frase (que es la máxima imperialista histórica de EE.UU. respecto a Latinoamérica), comulga con una “visión peronista” induciendo a pensar que es para todos los americanos en general. Una verdadera falacia y cretinada geopolítica evidente Ahí reside y está gran parte del núcleo del “error” doctrinario Morenista:

“América para los americanos” núcleo de la Doctrina Monroe es, históricamente sin lugar a dudas como quedo comprobado en varias instancias históricas, una consigna funcional al predominio colonial estadounidense en el continente.

Aunque Moreno en forma malintencionada y con Soberbia Política la “reinterprete”, en la práctica sin lugar dudas siempre opero y opera como doctrina imperial de patio trasero de EE.UU.: “nadie hace nada soberanamente sin permiso del poder imperial que manda”.

El Peronismo en esencia Soberanista no reemplaza la subordinación globalista por una subordinación hemisférica. Cambiar “Globalización” por “Protectorado Regional” no es soberanía: es otro tipo de dependencia, algo a lo que claramente cualquier Peronista autentico y bien nacido debe evidenciar.

En la Doctrina Justicialista, la Soberanía no se delega en un sheriff externo como Trump o cualquier otro, se construye.

2) El Peligro doctrinario, legitimar el “Derecho del Más Fuerte”:
Moreno naturaliza que, si EE.UU. decide (en una forma totalmente imperial), Groenlandia “ya sabe el final”, y que Canadá “es lo que sigue” y que después vendría Malvinas (una imbecibilidad geopolítica supina) . Ese proceder de Trump no es Peronismo: es realismo cínico colonial sin principios peronista ni soberanistas.

El Peronismo verdadero sin desconocer los poderes imperiales es un movimiento nacional antimperialista parte de la Soberanía Política y la Autodeterminación de los Pueblos, no de la resignación ante los dictados del poder militar colonial.

Decir “no hay ninguna posibilidad” como dice Guillermo Moreno porque el presupuesto de defensa de EE.UU. es enorme equivale a sostener que la legitimidad nace de la fuerza. Ese razonamiento cipayo en consecuencia justifica cualquier atropello imperial (y él mismo dice “el Fin No Justifica los Medios”, pero en última instancia su argumento geopolítico, siempre maniqueo, termina haciendo exactamente eso).

Un Soberanismo serio y coherente, como fija la Doctrina Peronista, no se arrodilla ante la correlación de fuerzas desfavorable sino que la reconoce para organizar poder nacional propio para conquistar la soberanía y autonomía estratégica de la nación,.

3) Autodeterminación de los Pueblos: Las incoherencias y la doble vara.
Moreno relativiza la autodeterminación cuando le incomoda para justificar el proceder imperial de Trump (Groenlandia/Canadá) y la invoca en forma maniquea e infundamentada cuando le conviene (Malvinas “debería venir junto con Canadá”).

Desde un soberanismo coherente la autodeterminación no es un comodín. Si se defiende el principio se lo defiende siempre y si se lo cuestiona, se debe argumenta con consistencia.

Malvinas se debe sostener por muchas razones además de integridad territorial, descolonización y usurpación, no idiotamente en función de una posición colonial del capricho geopolítico de turno en Washington.

Si la recuperación de Malvinas depende de un cambio de humor en la Casa Blanca, entonces esto es claudicación y no es soberanía: es “a ver si el imperio nos hace un favor a los argentinos como nación colonial. ”. Esto también es escupir sobre la memoria de los Héroes de Malvinas.

4) La Tercera Posición maliciosamente mal interpretada y convertida en “Alineamiento con EE.UU.”
Moreno con un fundamento conceptual neoliberal, y en el fondo funcional a los intereses y la geopolítica yanqui en su patio trasero, sugiere que como Trump “nacionaliza” Argentina debería “alinearse” y “preocuparse” por el peligro Chino donde los heretiza como si fueran nuestro mayor peligro. Curiosa valoración política la de Moreno ya que China nunca propicio golpes de estado con gobiernos antinacionales y antiperonistas como si lo hizo EE.UU.

Este alineamiento que propone Guillermo Moreno es exactamente lo contrario de la Tercera Posición:

La autonomía estratégica de la nación exige no alinearse políticamente con ningún Hegemon y diversificar vínculos, no romper puentes políticos internacionales por ideología alineada con un Poder Imperial y mucho menos si es el que nos coloniza.

El Peronismo Soberanista en principio no es ni “anti-China” ni “anti-USA”: es pro-Argentina y a partir de ahí surge nuestro posicionamiento en relación a otros países.

Por supuesto que “No preocuparse” por el mercado interno y por el impacto de países industriales como China o EE.UU. es infantil en un mundo donde las cadenas productivas, la tecnología, el financiamiento, las inversiones están repartidas y compiten por mercados. Pero la soberanía se ejerce negociado desde una posición soberana y con inteligencia multipolar, no con dogmas tendenciosos y primitivos.

El resultado de la propuesta de Guillermo Moreno es simple: pide abandonar el no-alineamiento y elegir un bando. Eso no es Tercera Posición simplemente eso es dependencia de un Poder Colonial…. Nada más Antiperonista y en contra de la Tercera Posición.

5) El Cliche “Trump Peronista” es una reducción grotesca de la Doctrina Peronista:
Guillermo Moreno llama “Peronista” a un programa de Reindustrialización Estadounidense, Control de Dividendos o Medidas Anti-Especulativas, etc.. Aún si algunas herramientas se parecen a las que implementó el Peronismo en su accionar histórico, la Doctrina Peronista no es un catálogo de medidas sueltas sino un Modelo de País y un Proyecto Soberanista de Nación con el respeto a la Autodeterminación de los Pueblos, algo claramente antagónico con un Imperialista como Donald Trump, algo que daría la impresión que Guillermo Moreno ignora o esconde.

El Peronismo también es movilidad social, fortalecimiento del salario real, negociación colectiva, producción con inclusión. Es Comunidad Organizada sin estigmatizaciones sociales persecutorias, no es solamente “un Líder Caricaturesco grosero y prepotente que es fuerte mediáticamente” con un discurso formalmente Nacionalista pero, que a diferencia de Peronismo, ese es el Nacionalismo de un Estado Nación Imperial.

Confundir “nacionalismo de una potencia colonial” con “justicialismo” es un error conceptual idiota o malintencionado: una cosa es el nacionalismo imperial del dominador y otra muy distinta el nacionalismo emancipador de un país dependiente que busca emanciparse. No son equivalentes y casi siempre son opuestos con pocas instancias de sinergias, aunque pueden llegar a existir puntualmente como por ejemplo ocurrió con el caso de la California Oil en los primeros gobiernos peronistas.

6) El Caso Venezuela: relativizar o a justificar golpes de estado y secuestro de lideres electos por “operaciones concertadas de elites” es una interpretación justificatorio totalmente antiperonista.
Moreno describe artificiosamente la situación venezolana como “operación concertada” y el “reciclaje” del chavismo, algo subjetivo quizás posible pero hasta ahora sin fundamentos.

Reduce, simplifica, justifica e intenta una explicación racional, en función de justificar una acción imperial, de procesos políticos complejos en función roscas de élites (“se recicla”, “se reordena”) donde en ese análisis está ausente el papel del pueblo Chavista como así también los principios de la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia extranjera en asuntos internos de las naciones como debería estarlo en un núcleo valorativo central en el pensamiento peronista.

Normaliza que las resoluciones políticas se diriman por acuerdos de cúpula bajo presión externa, cuando el peronismo reivindica esencialmente la legitimidad y la voluntad popular, algo que en Venezuela quedo explicito en las últimas movilizaciones masivas en todo el país: Libertad a Maduro y no a la coacción del Imperialismo Yanqui.

Un Soberanismo Peronista serio no romantiza injerencias ni “Acomodos” Geopolíticos, defiende la no intervención extranjera y la autodeterminación de los pueblos como reglas de supervivencia para países coloniales, algo totalmente ausente en el discurso de Guillermo Moreno que siempre tiene declaraciones funcionales a los intereses de la Geopolítica Yanqui donde no hace falta evidenciar que siempre la misma esta enfrentada a los intereses latinoamericanos.

7) Malvinas usada como ficha en un tablero ajeno.
Moreno dice infundada y livianamente que “con Canadá tiene que venir Malvinas”, como si fuera parte del mismo paquete de limpieza “extracontinental” en América.

Esto además de una ignorancia supina, un cretinismo geopolítico y un infantilismo político de parte de Guillermo Moreno (digo esto por ser piadoso) degrada la Causa Malvinas:

Ese razonamiento además de peligroso por la falacia geopolítica que entraña reduce la Causa Malvinas en moneda de cambio de un rediseño imperial.

La subordina a una estrategia que no controlamos. La presenta como “consecuencia” de lo que haga EE.UU., no como política soberana del Estado argentino (diplomática, regional, económica, cultural, de defensa).

Peronismo soberanista es lo contrario: Malvinas es una causa nacional permanente, no derivado de un “Nuevo Orden” dictado desde afuera y por nuestros enemigos imperiales históricos.

CONCLUSIÓN FINAL

¿Qué hay detrás de los dichos de Guillermo Moreno?
Desde Soberanismo Peronista, lo de Guillermo Moreno tiene un hilo conductor preocupante y en gran medida repudiable:
* Reemplaza la Tercera Posición por un “realismo” que termina justificando al colonialismo del más fuerte.
* Confunde “Nacionalismo Imperial del Poderoso” con “Justicialismo en un País Dependiente”.
* Subordina causas nacionales como Malvinas a la agenda de un Hegemón Imperial.
* Desvaloriza, en función de no impugnar la acción imperial de EEUU., la autodeterminación de los pueblos y principio de no intervención.
* Propone capciosamente una lectura binaria (pro-China vs pro-U.S.A.) donde induce que deberíamos tomar partido por uno de los bandos, algo incompatible con Tercera Posición Justicialista (que también tiene un componente geopolítico) y la autonomía estratégica de la Nación.

En pocas palabras: Ese posicionamiento de Guillermo Moreno no es Soberanismo Justicialista sino que descaradamente es Funcionalismo Geopolítico y Alineamiento con el opresor imperial disfrazado bajo un discurso Soberanista. En otras palabras lo de Guillermo Moreno es Peronismo de Cartón.

En esta circunstancia nada más adecuado que terminar con una frase de ese patriota pensador argentino Don Arturo Jauretche:
«Si malo es el gringo que nos compra, peor es el criollo que nos vende».

Link video Entrevista a Guillermo Moreno
https://www.youtube.com/watch?v=hDYdponq_CU

Deja un comentario