

MIENTRAS EN ARGENTINA EL GOBIERNO DE JAVIER GERARDO MILEI DESTROZA EL SISTEMA LEGAL DE LOS TRABAJADORES, EN MÉXICO UNA MAREA DE COLOR GUINDA (DEL MOVIMIENTO MORENA), IMPULSA UNA TRANSFORMACIÓN LABORAL HISTÓRICA QUE BIEN PODRÍA SER FARO PARA AMERICA LATINA
POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO
El pasado Miércoles, el Senado Mexicano aprobó por unanimidad la Reducción de Jornada Laboral de 48 a 40 Horas Semanales, un avance civilizatorio que devolverá tiempo de vida a más de 13,5 Millones de Personas.
La Reforma, impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, es un ejemplo de gradualismo con consenso. La Reducción será de dos horas por año a partir de 2027 hasta alcanzar las 40 horas en 2030. Lejos de ser una medida apresurada, el Gobierno ha privilegiado el diálogo con el Sector Empresarial para garantizar que la transición sea viable y no destruya empleo, protegiendo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.
Este es solo el último capítulo de una Política de Estado iniciada con la llegada de Morena al Poder, que ha priorizado la Recuperación del Salario Mínimo por encima de cualquier dogma fiscal. Los números son contundentes y dibujan una Realidad Opuesta a la que se vive en el “Paraíso” Anarcocapitalista de Milei:
- 2018: El salario mínimo era de 88 pesos diarios (herencia del Neoliberalismo).
- 2024: Cerró en 248,93 pesos diarios.
- 2026 (proyectado): Gracias a un nuevo aumento del 13% acordado por consenso, ascenderá a 315,04 pesos diarios.
Esto representa un incremento acumulado de casi el 258% desde 2018. En la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario superará los 440 pesos diarios. Esta política, lejos de generar la temida inflación o la hecatombe empresarial que pronosticaban las cámaras patronales, ha demostrado ser un motor de recuperación del mercado interno y la dignidad obrera.
Es cierto, la reforma de las 40 horas no ha estado exenta de debate. Sectores sindicales y de oposición señalan que el texto no garantiza explícitamente dos días de descanso obligatorio, lo que consideran una deuda pendiente. Sin embargo, la propia presidenta Sheinbaum y su secretario del Trabajo han sido claros: la lógica de la reforma apunta a una jornada de ocho horas diarias, lo que por simple aritmética resulta en cinco días de trabajo, y el Gobierno confía en que la práctica y futuras adecuaciones a la Ley consolidarán ese Derecho.
Frente a un panorama regional donde algunos Gobiernos eligen el Ajuste y la Precarización como camino, México demuestra que es posible Crecer con Igualdad. El camino no es perfecto, pero la dirección es clara: Más Derechos, Mejores Salarios y una Vida Más Digna para quien trabaja. Mientras en Argentina se apagan las luces de los Derechos Laborales, en México se enciende la esperanza de un futuro con menos horas de reloj y más horas de vida.
