EMPATE CON GARRA CHARRÚA

Por Manuel Rossi

Luego de un tormentoso fin de semana, el Domingo se hizo la luz. Y la cuarta fecha de la competencia Primera C Metropolitana continuó su andar, en particular, en Rosario con la visita del equipo Asociacion Deportiva Berazategui al Estadio Gabino Sosa. La casa de Central Córdoba.

Las hinchadas amigas de estos dos clubes se fusionaron en las gradas con banderas que se entremezclaban, pero sin dejar de mostrar la clara hegemonía del local. Y la fanfarria no se hizo esperar, los sonidos de trompetas, trombones, bombos y platillos pusieron el color necesario a la soleada jornada sin respiros.

La política no es ajena al fútbol: la memoria se hizo presente con trapos que recordaban la tan agredida fecha del 24 de Marzo, que conmemora el último Golpe de Estado en nuestro querido país. Y del cual el deporte no fue ajeno, testigo de esto fue la bandera que se desplegó con presencia.

El ambiente es decorado tambien por los cantos de los vendedores ambulantes que ofrecen valioso alivio ante el poderoso sol del domingo, llevando de aca para allá su mercaderia refrescante que consiste en aguas, gaseosas, helados, y otras golosinas para amenizar la jornada deportiva.

Los parlantes decoran la espera del evento con musica: cumbias y tangos dedicadas al club rosarino, y clasicos del rock nacional relacionados al futbol. A falta de diez minutos de empezar el partido, sigue llegando gente.

Tres minutos antes de las tres y media de la tarde, entran al campo de juego los arbitros y los equipos. Al iniciar el partido, el equipo naranja se posicionaba en segundo lugar de la Zona A, con 7 puntos pruebas de su buen inicio de campaña. El rival y local, estaba quinto en la Zona B con 5 puntos que cualquier Hincha del Charrúa defiende con garras y dientes.

Suena el silbato inicial, y comienza el juego: con el local ocupando el arco del lado de la Plaza Vigil y la visita defendiendo su terreno del lado de calle Juan Manuel de Rosas.

Berazategui viene a defender su posición alta en la tabla de posiciones, no es un equipo fácil ni improvisado: a los dos minutos hace la primer llegada al arco rival, pero los rosarinos no van a regalar nada. Rápidamente incomodan el arco del visitante naranja con una atrevida chilena que no prospera y termina en atajada.

El primer tiempo es equilibrado, Central Córdoba consiguió dominio progresivamente a lo largo del primer tiempo a pesar de que Berazategui estaba mejor parado. Pero a fin de cuentas, con empuje y trabajo, los rosarinos son protagonistas de la primera parte del encuentro. Sin embargo, el primer episodio de este cuento concluye con muchos foules, momentos de tensión y momentos de pelota parada. Pero sin goles.

Comienza el segundo tiempo, esta vez, Berazategui atacará el arco de calle Juan Manuel de Rosas y Central Cordoba intentará defender el honor de su estadio enfocandose en el arco que da a la Plaza Vigil.

Al comenzar el complemento, el Charrúa está adormecido y desordenado. Berazategui parece ser que impone condiciones sin demasiado esfuerzo, mientras la hinchada local se impacienta e incomoda. Algunos exigen cambios cual experto apretando el frio metal del alambrado, a veces en entusiasmo acalorado que deriva en violencia verbal excesiva que tiene al Director Técnico como principal objetivo.

Los minutos corren y parece que no hay mas idea de juego que el foul, mientras que la visita está dispuesta a todo para seguir escalando en el campeonato. A los cuatro minutos del segundo tiempo, el equipo de casaca naranja cosecha su calma y empeño: desde el corner, hacen un pase corto con el cual crean un centro, que concluye en gol.

La visita festeja el gol con un abrazo grupal, los hinchas rosarinos se impacientan y las cabinas de radio de prensa visitante se ensordecen en sus habitáculos.

Los cambios se suceden uno tras otro a medida que el reloj corre, a veces interrumpiendo el partido, como lo hacen tambien aquellos foules que llegan a lesionar jugadores de ambos bandos.

Según avanza el transcurrir el partido, el Charrúa se va afirmando en su juego, logrando llegadas al arco rival cada vez mas punzantes. Pero Berazategui no afloja, sigue en su concentrada manera de jugar, no se duerme: es el mismo rival dificil los 90 minutos del partido muy a pesar de la triquiñuela malintencionada de querer hacer tiempo con cualquier oportunidad que se le presente.

El reloj devora lo que queda de partido, y parece que la visita va a liquidar el encuentro en cualquier momento. Pero la Garra Charrúa demuestra, pisa fuerte e insiste, logra escaramuzas que llegan a asustar al rival y entusiasmar al público. Ataques que son decorados y embellecidos con la música de la banda, entre bombos y platillos.

Frente a un enfurecido equipo local, Berazategui no se achica. Pero en una hábil recuperación de pelota en medio campo, comienza una desenfadada contra que concluye en gol del jugador con camiseta número 8 casi con tiempo cumplido.

Siendo las 17:26hs del domingo 22 de Marzo de 2024, el Club Atlético Central Córdoba de Rosario, logra el merecido empate que es fervientemente celebrado por la Hinchada. El sector mas febril exige con altanería gritando hacia las cabinas de radio de prensa visitante que también griten el Gol del Empate. Mientras tanto, luego del festejo de gol, el DT local arremete contra aquellos hinchas desubicadamente exigentes, siendo calmado por sus asistentes técnicos dejando de lado el exabrupto pasional para volver a enfocarse en el juego.

También es destacable mencionar que, desde los sectores más febriles de la hinchada gritan a quien metió la redonda en arco visitante la frase: «Cuanto valés, pibe!!!» mientras la alegría se apodera del estadio.

Quizas por los esfuerzos del gol, el autor del empate se resiente y debe ser reemplazado a minutos antes de concluir el partido al cual le agregaron lo mínimo indispensable.

Berazategui quiere llevarse los tres puntos y arremete el arco local, pero la jugada termina en una atajada azulgrana. Inmediatamente, la ultima jugada del Charrúa inicia desde el arco, parece muy bien planteada, hasta el punto de hacer ilusionar con el desempate una victoria a último momento. Se dan buenos pases, con los tiempos justos, precisos, avanzando. Se cruza el medio campo, se acerca al terreno rival. La gente se entusiasma, pide y alienta.

Pero el silbato final interrumpe la ráfaga de lucidez que encendió los corazones charrúas apagándolos con un balde de agua fria de tiempo, ya era demasiado tarde.

A las 17:30 de la tarde de un soleado domingo de cielo celeste despejado regalo de un otoño que recien llega, las hinchadas amigas ven empatar a sus equipos, que fueron parte del paisaje de la ciudad más futbolera del país: Rosario.

Así, Central Córdoba gana un punto que lo deja con 6 unidades, ubicandolo escolta del punto de la Zona B: Lamadrid, junto a Sportivo Barracas, Cañuelas y Yupanqui. Al menos hasta el momento, dado que el Lunes 23 se completa la fecha con partidos como Argentino de Rosario contra Yupanqui.

Mientras tanto, el empate en la ciudad del Monumento a La Bandera, frustra los sueños de ser puntero al equipo de casaca naranja, que queda segundo con 8 puntos por debajo de Sacachispas en la Zona A.

LA GARRA CHARRÚA DEJA SUS HUELLAS: este zarpazo de domingo soleado tiene muchas consecuencias. Entre ellas, seguir soñando por pelear el ansiado Ascenso a la Primera B.

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