EL AJUSTE, LA CORRUPCIÓN Y LA CORTINA DE HUMO: MILEI CONTRA LAS CUERDAS

LA CAÍDA DE LA POPULARIDAD, LOS ESCÁNDALOS QUE SALPICAN AL GOBIERNO, EL REVÉS JUDICIAL QUE LE RECONOCE A KIRCHNER UNA VICTORIA Y LA BOCHORNOSA DEPORTACIÓN DE UN ACTIVISTA BRASILEÑO CONFIGURAN UN ESCENARIO CRÍTICO PARA EL LIBERTARIO, QUE RESPONDE CON SU HABITUAL RECETA: LA PROVOCACIÓN COMO DISTRACCIÓN.

POR RAMIRO CARLOS H. CAGGIANO BLANCO (*)

El presidente Javier Milei atraviesa el momento más complejo de su gestión. Acorralado por una realidad social que desmiente sus estadísticas, salpicado por denuncias de corrupción que alcanzan a su círculo más íntimo y con una política exterior que le juega en contra, el libertario intenta desesperadamente cambiar el foco de la discusión pública. Su última maniobra —la deportación del activista humanitario brasileño Thiago Ávila— revela la lógica de un gobernante que, como Sansón, prefiere que todo explote antes que reconocer sus fracasos.

POPULARIDAD EN CAÍDA Y UN AJUSTE QUE GOLPEA

La imagen positiva de Milei se desplomó en marzo casi cinco puntos porcentuales, según múltiples consultoras, ubicándose por debajo del 40% mientras la percepción negativa trepa al 55% . No es casualidad: las consecuencias sociales de su política económica comienzan a ser insostenibles.

El ancla del ajuste recae sobre los salarios y el consumo, mientras los servicios públicos privatizados aumentan sin pausa. La merma en los niveles de consumo familiar solo no es peor por la ola de productos importados, fruto de una artificial supervalorización del peso argentino basada en el endeudamiento externo y el saqueo de los ahorros en dólares de la población —un fenómeno que el economista Serrano Mansilla denominó «colchón bank» (el banco del colchón).

El gobierno intentó presentar una baja de la pobreza al 28%, pero la población no cree en los malabares estadísticos. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que la mejora registrada en algunos indicadores responde a cambios metodológicos en la Encuesta Permanente de Hogares, no a una mejora real del bienestar . Según el mismo estudio, si se aplicaran los ponderadores actualizados, la inflación acumulada desde noviembre de 2023 sería casi 39 puntos superior a la informada oficialmente .

El cuadro se completa con fenómenos que la estadística oficial no refleja: endeudamiento récord de las familias, pluriempleo, extensión de la jornada laboral y una «uberización» que implica una precarización sin precedentes en la rutina de la sociedad.

LOS ESCÁNDALOS QUE GOLPEAN A LA «CASTA»

Milei construyó su discurso en la lucha contra la «casta» política. Hoy, la corrupción se convirtió en uno de los principales problemas para los argentinos, con un 40% de las menciones en las encuestas . El 54% de la población cree que el presidente «es más de lo mismo» .

Los casos son graves. Por un lado, el escándalo de la criptomoneda Libra, que Milei promocionó brevemente en 2025 para luego colapsar, generando denuncias de fraude por pérdidas millonarias . Pero más impactante aún es el caso de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Adorni está bajo la lupa por gastos que no condicen con sus ingresos . Según información periodística, el funcionario adquirió un apartamento valuado en 300 mil dólares y una casa en un condominio cerrado por 250 mil dólares sin justificar los fondos —altamente sospechoso ya que su salario no supera los dos mil dólares mensuales. Como si fuera poco, dos jubiladas aparecen en el contrato como quienes le habrían «fiado» 200 mil dólares mediante una hipoteca, algo inusual en el mercado inmobiliario argentino.

Adorni intentó defenderse diciendo: «Construí mi riqueza antes de entrar al gobierno. No tengo nada que ocultar» . Pero la justicia y la opinión pública no parecen convencidas.

MARCHA DEL 24 M: EL NEGACIONISMO QUE NO FUNCIONÓ

Las manifestaciones masivas del 24 de marzo se sintieron como un revés para el gobierno libertario. El video negacionista que publicaron el día 23, buscando instalar polémica —una de las principales herramientas políticas de Milei para imponer agenda— fue totalmente ignorado .

La creación de polémicas es una estrategia que Milei domina, pero esta vez no funcionó. La sociedad salió a la calle con un mensaje claro sobre memoria, verdad y justicia, mientras el gobierno intentaba, sin éxito, desviar la atención.

UNA VICTORIA JUDICIAL QUE LE DUELE

En el plano externo, las noticias tampoco son favorables. La justicia estadounidense revocó una sentencia de 16.100 millones de dólares contra Argentina en el juicio por la expropiación de YPF, reconociendo la legalidad del proceso llevado adelante en 2012 durante el gobierno de Cristina Kirchner .

El fallo del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Manhattan es una derrota para la prédica de Milei, quien quería pagarle al fondo de inversión Burford —con el que, según se dice, hubo contactos— mediante un bono perpetuo llamado «bono Kicillof». Ahora, Milei perdió la posibilidad de criticar a su principal contrincante y debió reconocer una buena medida del gobierno al que tanto atacó.

Su reacción fue contradictoria: por un lado festejó «haber ganado», por el otro insultó a los responsables de la expropiación que la justicia estadounidense acaba de avalar . «Tuvimos que venir a arreglar las cagadas que hizo el inútil, imbécil, incompetente de Kicillof», disparó, adjudicándose el mérito de un fallo que reconoce la estrategia jurídica que su gobierno heredó .

EL COSTO DE SER «EL PRESIDENTE MÁS SIONISTA DEL MUNDO»

Milei se autodefinió como «el presidente más sionista del mundo» durante un discurso en la Universidad Yeshiva . Pero su alineamiento incondicional con Israel le está pasando factura.

La pérdida de reputación de Israel por la falta de resultados en la guerra contra Irán, el alejamiento de países europeos como España, Francia e Italia, y la prohibición de celebrar la misa de Ramos en Jerusalén al obispo Pizzaballa por motivos fútiles —que enojó al mundo cristiano— repercuten directamente en la imagen del mandatario argentino .

LA CORTINA DE HUMO QUE TENSA LA RELACIÓN CON BRASIL

En este contexto tan desfavorable, Milei encontró su última cortina de humo. El 31 de marzo, en el aeropuerto de Aeroparque, el activista humanitario brasileño Thiago Ávila fue detenido junto a su esposa y su hija menor de dos años al intentar ingresar al país .

Ávila, conocido internacionalmente por su defensa de la causa palestina, participaría de la versión argentina de la Flotilla Sumud, una iniciativa de la sociedad civil que busca romper el bloqueo y llevar ayuda humanitaria a Gaza . La policía aeroportuaria lo separó de su familia, lo trasladó a una comisaría y le informó que «sabían quién era» y que no sería bienvenido .

El gobierno no escatimó esfuerzos en hacer saber que era una decisión del «alto escalón» . Tampoco midió las consecuencias de tensar la relación con Brasil, el principal socio comercial argentino.

DOCTRINA SANSÓN VERNÁCULA

La deportación de Ávila no es un hecho aislado. Es la última pieza de una estrategia desesperada: crear una cortina de humo que tape la corrupción, el fracaso económico y el aislamiento geopolítico.

Milei parece aplicar una suerte de «doctrina Sansón» vernácula: que explote Argentina para salvarme. Y si no me salvo, no importa, perecemos juntos. Pero la estrategia tiene un problema de fondo: la sociedad argentina ya no compra sus polémicas. El video negacionista del 24M fue ignorado; sus insultos a Kicillof mientras celebraba un fallo que valida la expropiación sonaron huecos; y ahora, mientras intenta distraer con un conflicto diplomático con Brasil, los argentinos miran sus bolsillos, los escándalos de sus funcionarios y las estadísticas que no cierran.

CONCLUSIÓN

Milei llegó al poder prometiendo honestidad, orden y un cambio de época. Hoy, sus funcionarios compran propiedades que no pueden pagar, sus estadísticas se caen a pedazos y su política exterior consiste en aislar al país para defender al Estado de Israel. La casta que prometió destruir tiene nombre y apellido, y está más viva que nunca. La pregunta es: ¿cuánto tiempo más seguirá la sociedad tolerando que, en lugar de gobernar, se dedique a hacer malabares con las distracciones? El ajuste lo pagan los de siempre, pero esta vez ni siquiera les dejan la dignidad de tener datos ciertos sobre su propio sacrificio.

(*) Abogado, Doctor en Letras y Comunicador Social.

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