
ESCRIBE H. STURGISS[*]
El Gobierno actual de la República Argentina es un Gobierno de Idiotas. Con este concepto, Idiotas, me refiero a lo siguiente: es factible, real, posible y estadísticamente probable el ser un completo Idiota y que nunca te equivoques ni te ocurra nada malo. Pero eso no anula que seas un Idiota porque basas tu no-fracaso percibido como éxito en premisas que están equivocadas. Peor es, si tu no-fracaso percibido como éxito se sustenta en el fracaso ajeno.
La distorsión de la percepción de la realidad es aún más profunda. Pero en lo fáctico indica idiotez a pesar de lo contextual. La decadencia de los temporales ganadores es total. Milei, es Saigón.
¿Pero qué es Saigón, y por qué recurro a este sustantivo propio?
Saigón fue la capital del territorio denominado por fuerzas extranjeras como “República de Vietnam”, comúnmente llamada “Vietnam del Sur”, durante el período de lucha por la independencia de Vietnam de la ocupación occidental de los territorios colindantes al mar de la China meridional.
Hasta mediados de Siglo XX, el territorio era ocupado por el Imperialismo Francés, y luego de la Segunda Guerra Mundial los Procesos de Descolonización que se dieron de manera natural en algunos casos y en otras más artificiosamente tuvieron ecos que inspiraron a los habitantes de la entonces llamada “Indochina Francesa” al mismo tiempo que el Marxismo-Leninismo hizo contacto con las ínfulas independentistas de personajes como Ho Chi Minh, nombre de guerra que adoptó un erudito de una familia de élite del territorio colonial galo que tuvo la oportunidad de tener una buena vida que permitió estudios en Francia, donde tuvo contacto con las ideas socialistas, entre otras corrientes ideológicas claramente rojas.
Pero, ¿Qué significa ser Saigón? Esto no es un texto en donde el Viet Cong, el Viet Minh o las fuerzas Revolucionarias del Norte de Vietnam sean protagonistas. No, en estas líneas se trazará un paralelismo entre las fuerzas de ocupación francesas, la influencia de Estados Unidos y los Vietnamitas Pro Capitalistas proyectados en dirección hacia adelante 71 años en posterior y geográficamente en el sur del sur del sur: la otrora denominada tierra denominada Provincias Unidas del Río de La Plata.
Para tales fines, retrocedamos en el tiempo y preguntémonos: ¿Por qué fracasó Saigón? ¿Por qué perdió Estados Unidos, la gran potencia del Siglo XX luego del relativo éxito de la Guerra de Corea y el propagandístico e ilusorio protagonismo de la Segunda Guerra Mundial?
La respuesta es fatal y precisa: Saigón no era un lugar fuerte. Era una parva de dependientes de un clientelismo sin arraigo, de consumo indiscriminado y de presuntos valores que en realidad eran prestados. En algún momento las autoridades Norteamericanas creyeron, con ciega fe en la famosa “Teoria del Dominó” –la cual planteaba que un país al instaurar un determinado sistema político influiría en sus vecinos a hacer lo mismo- que inyectar de capitales otro país más en Asia-Pacifico crearía otro bastión de fieles socios en los negocios globales. Era habitual que funcione, y a la larga un mote coronó la estrategia: “Los 4 tigres asiáticos”: Singapur, Corea del Sur, Hong Kong, Taiwán.
Pero, a pesar de que hoy en dia hay tentación en denominar a Vietnam como el quinto tigre, en aquel entonces, en Vietnam no funcionó. Los incompetentes son incapaces de procesar el error, y avanzan irreflexivamente en un rumbo al que ellos bautizan como éxito, y esto es quizás un mecanismo clave para entender tanto a la Colonia Norteamericana responsabilidad de Eisenhower, Kennedy, Johnson y Nixon.
Para la Década del Sesenta la élite conservadora del territorio se había refugiado en el sur bajo el manto protector de la bandera de estrellas y bandas con el mando de Morrison, padre del cantante de la famosa Banda de Rock, quien inspiró con su tortuosa relación con su hijo la creación del más icónico vinculo paterno de la historia del cine: Luke Skywalker y Darth Vader.
Mientras Jim vivía su juventud entre codearse con los futuros grandes directores de la historia del cine y los excesos del mundo de la música, su padre oficiaba de auténtico rector de un Imperialismo insaciable que no paraba de cavar la tumba de una de las más grandes potencias político económicas de la historia de la humanidad. Pero desde el principio era una construcción sin cimientos, dado que, luego de la escisión posterior a la Independencia respecto de Francia, la constitución de un nuevo país resulto débil identitaria y políticamente a pesar del apoyo financiero y militar de la potencia número uno de Occidente.
Si bien una gran masa afluente desde el norte se relocalizó ante el rechazo al comunismo, el sur tenía sus propias faltas de cohesión: el budismo era reprimido ante un catolicismo violentamente impuesto, la culturización norteamericana condicionaba a la población al mismo tiempo que la corrupción de la Dictadura del líder Diem resquebrajaba los pilares ya debilitados del Régimen.
Entonces, Saigón era más una puesta en escena que un verdadero Proyecto de País. Y esto lo podemos proyectar directo sobre la Argentina actual: Corrupción? Si, Espert, Adorni, Karina, el propio Presidente Milei y el ex Jefe de Gabinete cuyo prontuario se vincula ni mas ni menos que con el apellido Cositorto.
La corrupción, es total. La entrega, también: Peter Thiel campa a sus anchas en territorio gaucho cual yankee cociendo beef steak Y barbecue entre el frondoso verde de la Selva Vietnamita como se puede ver en las primeras escenas de “Apocalypse Now” donde el protagonista es convidado en plena reunión con sus superiores militares de comida típicamente norteamericana en pleno corazón del territorio vietnamita.
Hoy en Argentina no se trata de carne vacuna, si no de pollo: los pobres rioplatenses tienen un nuevo estigma que cargar sobre sus espaldas: KFC, la famosa marca de pollo frito invade las calles sudamericanas con un alimento pésimo a presuntamente bajo costo. Y subliminalmente, golpea con la ironía de las siglas. Por años el mal llamado gran diario argentino –que de grande solo tiene el tamaño de sus mentiras y de argentino no tiene nada- denominó a la última persona que gobernó para el Pueblo con las siglas CFK. Hoy el Pueblo Argentino no recibe de los libres del mundo un grito de salud, sino todo lo contrario: Kentucky Fried Chicken quita salud mientras Cristina Fernández de Kirchner sigue presa.
Mientras tanto, Javier Milei campa a sus anchas rodeado de incompetentes, corruptos, delincuentes y drogadictos que simulan un Gobierno de un País totalmente entregado a los intereses de Estados Unidos al igual que en Saigón se lideró una Banda Criminal adicta a todo tipo de excesos montados en la soberbia y financiado por las peores billeteras del Capital Industrial de ambas costas del país del baseball.
En entrevistas y debates políticos, Javier Milei ha amenazado a los Argentinos de dividir el país entre los seguidores de “las Ideas de la Libertad” y quienes no quieran dejar de ser fieles al “Comunismo” refiriéndose al Justicialismo de centro derecha que implicaba el Frente De Todos liderado por Alberto Fernández y Cristina Fernández.
Nada mas lejos de cualquier bandera roja que un Fernández, sin importar a cual nos refiramos. Si bien las banderas rojas parecen elevarse ante la desazón que provoca en el Pueblo el auge Libertario, la realidad es que la Saigón Porteña lejos está de enfrentar un posible alzamiento de un enemigo que alze hoz y martillo como símbolo de lucha.
Lo que si es real en este rompecabezas que huele a los pantanos de Vietnam es la entrega total y absoluta de un puñado de personas que visten las más altas telas que un funcionario pueda hacer desfilar por un Palacio de Gobierno que vive en excesos mientras los Estados Unidos de América Gobiernan, con política de saqueo, sometimiento, persecución, odio a la identidad local y nativa, y muerte programada que recuerda al fríamente calculado Holomodor del puño de hierro de Stalin sobre Ucrania en 1933, que asesinó masivamente hambre mediante a la población de las tierras que son el origen de la Rusia histórica.
Milei, es Saigón. Por la falta de valores, por la cobardía y por los excesos. El Presidente actual ha dicho que lo sacarían de la casa rosada con los pies para adelante, en otra de sus típicas provocaciones infantiles y sobredimensionadas dando a entender que el Poder no se le será arrancado de las manos tan fácilmente.
Con esto, podemos captar, que las lógicas de Guerra Civil con motivos ideológicos están en su ADN. Milei es Saigón, y caerá como lo hizo el Régimen de Diem. Lo que no sabemos, es si la estrepitosa derrota que la historia tiene guardada para el será frente a Rojos como el tanto pregona tener de enemigos o si solo será el Nacionalismo lo que hara pedazos sus sueños económicos lo suficiente para huir junto con Peter Thiel en un helicóptero en una horrible reversión de escape que homenajee tanto a Fernando De La Rúa como a los salvatajes norteamericanos en la embajada de Saigón.
Quizás el antiguo nombre de Ho Chi Minh City es demasiado portentoso para Javier. Quizás sea un patético remake de aquel que supo ser adversario de Juan Domingo Perón en las urnas pero que la historia le regaló al igual que al famoso General las masas del Pueblo coreando su nombre, con la diferencia de que pedían por su renuncia contrastando con las voces que alguna vez se oyeron un 17 de Octubre de 1945.
La historia pone a cada uno en su lugar. Milei, tendrá el lugar del Saigón Argentino. Estaremos expectantes, porque esto está en desarrollo, y los que no tienen mas valores que los que cotizan en bolsa y solo son valientes de la boca para afuera pero jugando de visitante no hacen mas que arrugar… tienen la espada de Damocles mas cerca de lo que cree.

[*] NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA TABLOIDE Nº 3 – JULIO DE 2026
