ENTREVISTA A REMIGIA CÁCERES

REMIGIA CACERES -SECRETARIA NACIONAL DE DISCAPACIDAD DE LA CENTRAL DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LA ARGENTINA-

Compartimos con Nuestros Lectores el Reportaje realizado a la Secretaria Nacional de Discapacidad de la C.T.A. de los Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina.

«El Proyecto de la Emergencia en Discapacidad tuvo Dictámen favorable en la Cámara de Diputados y estamos esperando el Dictámen del Senado. Nosotros tenemos muchas expectativas buenas. Esperamos que pueda salir una Normativa que sea favorable para las Personas con Discapacidad»

«Hoy sabemos que el Recorte del Gobierno Nacional vino para los sectores menos favorables de la población, esto es para las Personas con Discapacidad. Javier Milei vino con una Licuadora, vino con una Motosierra y alcanzó al sector más vulnerable que son las Personas con Discapacidad, que en porcentaje, llegan a ser casi un 12% del total de la Población de la República Argentina».

«Lo primero que recortó para las Personas con Discapacidad fue en el ámbito de la Salud y la Medicación, y luego fue atrás de las Pensiones. En este momento están sacando más de 200.000 Pensiones y están apuntando a la Provincia de Buenos Aires, ya que hay una cantidad más grande de Personas con Discapacidad y este odio que tiene hacia la figura del Gobernador Axel Kicillof».

«Sabemos que los requisitos que se le piden no se pueden cumplir dentro del plazo de los 30 días luego que a la persona le llega una Carta Documento, porque el vaciamiento que hay en atención de la Salud es terrible, eso lo sabemos todos y esto es dificil de cumplir. Esto trae mucha angustia, y el 80% de estas personas son mujeres, que son madres, que son hijas y que van a pagar la olla, que están bancando con su mísera pension (hay que recordar que en algunos casos no alcanzan los $ 200.000.-) que para la inflación que tenemos, lo vemos todos los días que estas cifras no alcanzan para nada, así que la situación es bastante crítica».

REFLEXIONANDO SOBRE HECTOR GERMÁN OESTERHELD

POR M. DE LA VEGA (*)

Héctor Germán Oesterheld -o simplemente Germán, el cual era su nombre de guerra- fue un erudito escritor que vivió principalmente en la primera mitad del S.XX y murió en manos de las milicias rioplatenses al servicio de los intereses globales estadounidenses. Militante y guerrillero de izquierdas, vivió la gran traición del hombre gris que se hizo con el poder en base a traiciones. Fue expulsado de la plaza junto con muchos otros verdaderos materiales descartables humanos.

Autor de la hoy icónica obra “El eternauta”, su trabajo como historietista rompe las barreras del tiempo, pero también de la coherencia y las contradicciones. El eternauta es tan cautivador que no conoce de ideologías, idiomas ni partidos como barreras para llegar al corazón de sus lectores. Pero lamentablemente si conoce muy bien de heridas que no cierran.

La creación de un desaparecido en manos de la última dictadura militar en la República Argentina hoy es víctima de la ironía de la historia. Es símbolo (robado y por la fuerza) de un movimiento político que traicionó descaradamente los espacios de lucha que Germán protagonizó y que fue menospreciado por quienes hoy creen ser protagonistas elegidos por quién sabe que inexistente fuerza moral superior a todos los hombres.

Duele ver la creación de Oesterheld en manos de gente que practica maquiavélicamente un cainismo tan vil que haría llorar a José Hernández y su mítico Martín Fierro en tal intensidad que los versos que hablan de los hermanos serían borrados en tinta que se mezcla con lágrimas de patria dolida. Y por el otro lado en la encerrona de verdugos está el mismísimo mundo anglosajón con sus intereses extranjeros en forma de compañía de entretenimiento representada por una N mayúscula color rojo que es tan popular hoy en día.

Duele saber que lo único rojo vinculado a la obra de Germán sea el color del logo de una compañía extranjera transnacional como así también que su creación flamea en banderas de movimientos políticos que lo traicionaron a él y a los suyos dejándoles en manos de los lacayos del imperio.

Mientras tanto sus restos no aparecen.

Y nos seguimos preguntando…

¿DONDE ESTÁ OESTERHELD?

(*) NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA NRO. 18 – MAYO DE 2025

¿QUIÉN SERÁ EL NUEVO PAPA?

POR ARIEL ROLFO (*)

El Papa Francisco, despues de un papado solamente cuestionado por los sectores más conservadores de la iglesia pero venerado por millones de católicos alrededor del mundo que vivieron su papado como un bálsamo renovador de la iglesia y vivificante para los fieles, ha fallecido y ha dejado un gran legado.

El Papa del “fin del mundo” fue un Papa que integro las periferias a un vaticano europeísta, que supo tener un sincero dialogo interreligioso, que procuro el Ecumenismo del Cristianismo.

Su Magisterio con el Báculo de Pedro por una lado dejo una visión doctrinal de una Iglesia Abierta más cercana a su feligresía recuperando una Sinodalidad olvidada y necesaria, una Iglesia sensible a las necesidades espirituales, sociales y materiales de las personas, una Iglesia con una impronta política valiente para definirse sobre la problemática internacional contemporánea, una Iglesia con un perfil más humanista que ritual formalista.

Por otro lado institucionalmente también dejo una gran renovación en el Colegio Cardenalicio con incorporación de clérigos de las periferias con sensibilidad en la accion pastoral social que posiblemente tendrá una gran potencialidad para que la Iglesia Católica se aggiorne institucionalmente en forma verdaderamente cristiana y terrenal a las necesidades sociales y espirituales contemporáneas. Siendo que el 80% de los cardenales han sido nombrados por Francisco esto tambien probablemente incidirá en el nombramiento del nuevo Papa y su perfil pastoral.

Por otra parte con su testimonio de vida Francisco dejó no solo un gran vacío por su estatura y perfil de liderazgo doctrinal institucional sino también un gran Mensaje Evangelizador profundamente Humanista consolidado con su acción pastoral en terreno para el mundo todo.

Ahora ya muchos analistas empiezan a tratar de vislumbrar quien puede ser el nuevo Papa.
A veces se apelan a argumentaciones fundamentadas en la incidencia determinante que tendrán los poderes globales y de las elites de poder en la nominación del nuevo Pontífice.
Otras están fundamentadas en las intrigas palaciegas internas del Vaticano basadas casi en exclusividad en las visiones doctrinales dogmáticas más progresistas o más conservadoras de los distintos sectores internos en disputa.

Para poder avanzar en el intento de arribar a conclusiones o especulaciones que nos orienten en ese aspecto es de utilidad poder caracterizar sintéticamente la Iglesia Católica en su faz funcional institucional.

• La Iglesia Católica y en particular el Vaticano en su faz institucional es fundamentalmente una organización cerrada donde se libran disputas internas de sectores poder en función de concepciones doctrinales dogmáticas, ambiciones de espacios institucionales e intereses de esos sectores internos por sobre los intereses de poderes externos que impulsan proyectos globales que pueden llegar en cierta medida a influir pero no a determinar el nuevo sucesor Papal.

• La disciplina de sus integrantes, la organicidad institucional y orgánica interna de funcionamiento de milenios privilegia por sobre las disputas internas la preservación de una Institución Milenaria Monolítica ya que esta garantiza con su existencia la “supervivencia espiritual y material de toda la burocracia jerárquica de la clase clerical”.

• El nuevo Papa será en definitiva el que, en función de las operatorias internas en el Colegio Cardenalicio, pueda concitar el mayor apoyo de los sectores internos en disputa por sus concepciones dogmáticas doctrinarias pero tambien por sus intereses materiales y ambiciones de poder institucionales. Posiblemente el escenario electoral en el Colegio Cardenalicio exigirá modelar las alianzas posibles que contemplen y compatibilicen tres criterios:

  1. Sensibilidad ideológica (progresistas, moderados, conservadores).
  2. Intereses institucionales (Curia romana, episcopados fuertes, Sur Global, principales Ordenes y organizaciones religiosas católicas).
  3. Gobernabilidad futura (capacidad de unir a la Iglesia post-Francisco).
    • La complejidad existente en el interior del Colegio Cardenalicio por las razones expuestas y tambien considerando eventos históricos anteriores en la elección del Papa se hace muy difícil presagiar quien puede ser el nuevo Papa. Mas alla de la existencia de aquellos que son considerados los candidatos más probables, que siempre los hubo en cada elección, tambien es de reconocer que muchas veces hubo sorpresas como aconteció en los casos de Juan Pablo II y del Papa Francisco.

• También, más allá de los perfiles conservadores o progresistas aparentes de los candidatos al Papado, en perspectiva histórica debe considerarse que por ejemplo Juan XXIII y Francisco fueron elegidos con expectativas modestas o de moderación, pero reconfiguraron profundamente la agenda de la Iglesia. En términos estratégicos, Francisco y Juan XXIII son comparables como figuras transformadoras que rompieron con la lógica institucional del momento proyectando su legado al futuro.

Sea quien sea el sucesor, por la incidencia que tiene la Iglesia Católica a nivel mundial, mi anhelo es que sea alguien mantenga la Sinodalidad de la Iglesia impulsada por Francisco, que sea alguien que tenga una Acción Pastoral al Servicio de la Humanidad y de los Más Necesitados, que sea un Pastor con olor a Oveja como lo fue el Papa Francisco.

JORGE BERGOGLIO, PAPA FRANCISCO. ILUSTRACION: https://www.instagram.com/muchasdistracciones/

(*) NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA NRO. 18 – MAYO DE 2025

LA NUEVA SERVIDUMBRE DIGITAL

HACIENDO CLIK EN LA FOTO PRESENCIAS EL PROGRAMA A TRAVES DE YouTube

Más allá de las penurias que padecen los trabajadores y trabajadoras en la Argentina de #Milei el Mundo está atravesando una onda de precarización de Millones de Trabajadores cuyo común denominador es la nueva forma que adopta la Servidumbre Digital, al mismo tiempo en que se va consolidado una Oligarquía Multinacional en torno a las Corporaciones Dueñas del algoritmo.

Además hablaremos de los temas más relevantes de la Patria Grande.

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GUERRA SISTÉMICA

EL INTENTO ESTADOUNIDENSE DE CONTENER EL SUEÑO CHINO

POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

EL GRAN DESAFÍO ES QUE EL SUEÑO CHINO NO SEA LA PESADILLA DE ESTADOS UNIDOS

El «Día de la Liberación» de Donald Trump, el 2 de Abril de 2025, marcó el lanzamiento formal de un conjunto de aranceles globales radicales. Fue el punto culminante de meses de anuncios y la señal más clara del nuevo orden que propone su regreso al poder.

Para muchos analistas, ese día fue el inicio simbólico de un segundo colapso del orden mundial en apenas cuatro décadas, el Primero fue la disolución de la Unión Soviética en 1991, que inauguró la era unipolar; el Segundo, este quiebre actual que consolida la transición hacia un mundo multipolar.

Según el enfoque que se adopte, el inicio de la llamada «guerra sistémica» entre Estados Unidos y China podría situarse en Mayo de 2015, con el lanzamiento del plan «Made in China 2025« que delineó un ambicioso proyecto nacional para el desarrollo de una industria manufacturera avanzada. Otros, en cambio, ubican su origen en 2018, cuando Trump aplicó aranceles por 50.000 millones de dólares a productos chinos bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Desde entonces, una secuencia de medidas arancelarias —Trump, luego Biden, y nuevamente Trump— marcan una continuidad estratégica que China anticipó y para la que se ha venido preparando.

Desde su primer mandato, Trump utilizó los aranceles no sólo como herramienta comercial, sino como mecanismo de presión para que sus socios colaboraran —de manera poco diplomática— con dos objetivos clave: reducir el costo de la deuda estadounidense y mejorar la balanza comercial. No es un detalle menor que EE.UU. mantenga déficits con 110 de los 195 países del mundo. Solo en 2024, el déficit comercial global de EE.UU. fue de 1,2 billones de dólares, concentrado en un 69% en solo cuatro regiones: China (25%), la Unión Europea (20%), México (15%) y Vietnam (14%).

Aquí aparece el primer gran error estratégico, subestimar la preparación china. Desde al menos 2018, dicha nación ha entendido que estaba ante una confrontación estructural y se ha preparado como tal, posicionándose como un competidor sistémico.

En apenas cuarenta años, China ha atravesado uno de los procesos de industrialización y urbanización más veloces de la historia. Mientras que a Inglaterra y a Estados Unidos les tomó dos siglos consolidar su estructura urbana e industrial, China lo logró en cuatro décadas.

En 1950, solo un 13% de su población era urbana. En 2024, ese número alcanzó el 66%, y se proyecta que superará el 75% para 2030. Las ciudades chinas con más de un millón de habitantes pasaron de 15 en 1980 a más de 120 en la actualidad. En paralelo, 850 millones de personas salieron de la pobreza, y entre 600 y 700 millones conforman hoy una clase media con capacidad de consumo, un dato fundamental para entender la nueva configuración del mercado global.

Durante la unipolaridad, el sistema internacional delegó funciones: Occidente administraba las finanzas, China se encargaba de las manufacturas, y los países del Sur Global abastecían de materias primas. Con apoyo corporativo occidental, China acumuló capital, tecnología y experiencia para convertirse en la «fábrica del mundo«. En 2024, su superávit comercial con EE.UU. fue de 300.000 Millones de Dólares. Pekín no solo es el principal exportador mundial, sino también el segundo mayor acreedor del planeta.

La potencia asiática avanzó en la modificación de sus cadenas de valor, sustitución de importaciones, captación de materias primas y diversificación de exportaciones. Sólo el 15% de sus ventas externas tienen como destino el consumidor estadounidense. Ha logrado reducir su dependencia, fortalecer su mercado interno y blindarse frente a sanciones, como las vinculadas a las tierras raras.

China controla la mayor parte de la producción mundial de estos minerales esenciales para vehículos eléctricos, smartphones y armamento avanzado. Aunque nunca ha ejercido del todo esa influencia, su mera amenaza desestabiliza los mercados globales. Ninguna contramedida estadounidense tiene semejante capacidad disruptiva.

Por otro lado, las exportaciones de EE.UU. a China —soja, algodón, carne de res— son reemplazables. Países como Australia, Brasil o Argentina pueden llenar el vacío. En cambio, los productos que China vende a EE.UU., como maquinaria, semiconductores, teléfonos inteligentes, computadoras, discos rígidos o componentes electrónicos, están incrustados en la cadena de valor Estadounidense, y su reemplazo es mucho más complejo. Los aranceles, entonces, castigan más al fabricante Norteamericano que al productor Chino.

Trump enfrenta una realidad incómoda, China está mejor posicionada. Su sistema planificado, su ecosistema industrial integrado (autos eléctricos, I.A., baterías de litio, misiles) y su estrategia a largo plazo le permiten resistir mejor un conflicto de larga duración. Desde 2018, China ha demostrado resiliencia, ofreciendo diálogo, pero sin ceder. En contraste, la política estadounidense está atrapada por ciclos electorales, intereses corporativos y guerras internas entre élites. En Washington reina el corto plazo; en Pekín, la planificación centralizada y estratégica.

Además, los fabricantes chinos han aprendido a sortear los aranceles. Muchas empresas han trasladado su producción al sudeste asiático. En 2024, las exportaciones de China a Vietnam aumentaron un 17%. En paralelo, Vietnam registró un superávit comercial de 124.000 Millones de Dólares con EE.UU. La producción sigue siendo china, solo que ahora aparece bajo otra bandera.

La gran pregunta es si Trump tiene tiempo suficiente para reindustrializar Estados Unidos. Esta ambición choca con las propias élites financieras —BlackRock, Vanguard, State Street— y con una Reserva Federal que responde a intereses globalizados, no nacionales. El neoliberalismo, con su lógica de reducción de costos y deslocalización, ha desmontado la capacidad productiva estadounidense durante décadas. No se puede revertir eso con simples aranceles.

Hoy, China ya no es solo la fábrica del mundo. Se ha convertido en un enorme Mercado de Consumo. Apple vende allí el 18% de sus productos; Tesla, el 36%; Nvidia, el 17%; Volkswagen, el 10%, entre otras. Las Empresas no solo fabrican en China: dependen de los consumidores chinos.

La visita del CEO de Nvidia, Jensen Huang, a Beijing, tras la prohibición de Trump sobre la venta del chip H20, revela lo que está en juego. La Empresa estima perder 5.500 millones de Dólares por esta medida. ¿A cambio de qué? ¿Cómo se explica este retroceso en una narrativa que promueve el Libre Mercado?

La Guerra Comercial no es solo una batalla de Aranceles es una lucha por el diseño del nuevo orden mundial. Y en esta Guerra Sistémica, China parece haber hecho los deberes con más profundidad y previsión. La política estadounidense, atrapada entre ciclos electorales y disputas internas, corre el riesgo de destruir más de lo que construye.

En el fondo, lo que está en juego es que el Sueño Chino no se convierta en la Pesadilla de Estados Unidos. Pero ese deseo no se puede imponer con medidas de corto alcance ni con discursos inconsistentes. Hace falta estrategia. Y, sobre todo, tiempo. Algo que Trump —y quizás todo Occidente— ya no tienen.

FUENTE: https://eltabanoeconomista.wordpress.com/

ARGENTINA BAJO EL PROTECTORADO DEL F.M.I.

A PARTIR DEL DICTADO DEL DECRETO-LEY NRO. 15.970 DEL AÑO 1956, LA REVOLUCIÓN «FUSILADORA» DE SEPTIEMBRE DE 1955 APROBÓ EL INGRESO DE LA REPÚBLICA ARGENTINO A ESTE ORGANISMO DE CRÉDITO, HERRAMIENTA FUNDAMENTAL PARA FRENAR EL CRECIMIENTO DE LOS PAÍSES SOMETIDOS A SUS DESIGNIOS.
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POR JORGE LUIS ELIZONDO

El  D.N.U. 179/2025,  aprobado en escandalosa sesión  por la Cámara de Diputados, dio vía libre al gobierno y su equipo económico para que el país se endeude nuevamente con el Fondo Monetario Internacional.

EL DECRETO VIOLA LA CONSTITUCIÓN Y LEYES VIGENTES

  1. Se han negado atribuciones propias del Congreso. Tres Incisos del Art. Nro. 75 de la Constitución Nacional determinan inequívocamente que son funciones del mismo: “4) Contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación. 7) Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación. 22) Aprobar o desechar tratados concluidos con las demás naciones y con las organizaciones internacionales y los concordatos con la Santa Sede.”
  2. Se  ha violado la Ley Nro. 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, vigente desde el 3 del Marzo de 2012 dispone en su artículo 2º “que todo programa de financiamiento u operación de crédito público realizados con el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), así como también cualquier ampliación de los montos de esos programas u operaciones, requerirá de una ley del Honorable Congreso de la Nación que lo apruebe expresamente”.

No cabe duda alguna de que es imposible equiparar un Decreto de Necesidad y Urgencia con “una ley del Honorable Congreso de la Nación que lo apruebe expresamente”.

  • Llegando al colmo del absurdo, el Poder Legislativo aprobó una deuda futura a contraer por el Estado, hasta ese momento totalmente desconocida.

Pero las evidentes irregularidades en las que se incurrió –como ha ocurrido en otras oportunidades en nuestro país- no impidieron que se arribara a un acuerdo con el organismo multilateral, que fue presentado como un éxito por el gobierno. Se destacan el ingreso de U$S 20.000, con una primera transferencia de U$S 12.000 millones y entregas trimestrales, previo monitoreo sobre el cumplimiento de las exigencias del F.M.I.

En la Argentina actual, la capacidad para aceptar los hechos consumados parece ilimitada, pues nadie recuerda el origen ilícito del acuerdo: un D.N.U. dictado por el Ejecutivo sin necesidad ni urgencia alguna, aceptado por una de las Cámaras, que aprobó una deuda futura y desconocida.

Abundan los comentarios periodísticos sobre los efectos de la eliminación del cepo al dólar ahorro, el valor del dólar y el aumento de la inflación; pero hay muy pocos acerca de las líneas fundamentales del ajuste impuesto por el F.M.I.:  el Gobierno debe alcanzar un Superávit primario del 1,6% del P.B.I. en 2025, lo que implicará un recorte aún más drástico del gasto público., que incluye reducción de subsidios, reforma tributaria, y reforma previsional, además de privatización de empresas estatales en el 2026.

LA EXIGENCIA DE LA “REFORMA LABORAL”

El gran capital local y transnacional ha recibido con satisfacción la noticia de que el F.M.I. exige una “Reforma Laboral Integral”, con el supuesto fin de “favorecer la competitividad e integración global de la Argentina en el Mundo”.

Considera que la Ley Nro. 27.742 (“Ley Bases”) es sólo un “buen comienzo” de un proceso sistemático de destrucción del Derecho del Trabajo, que incluye la eliminación de la ultractividad en los convenios colectivos, la creación de un “fondo de cese” o “fondo de despido”, un “reglamentación detallada” del derecho de huelga, que implicaría su virtual prohibición.

A partir de la Ley Nro. 14.250 de Convenios Colectivos se establece en nuestro país la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo.

La ultraactividad consiste en que -vencido el plazo por el que se firmó el convenio colectivo- sus cláusulas continúen vigentes, pudiendo ser sustituido sólo por un nuevo convenio que sea producto de la discusión de las partes sindical y empresaria.

La ultraactividad permitió la subsistencia en nuestro país de convenios colectivos celebrados en la década del ’70, que mejoraron las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores, en virtud de la lucha desplegada por sus organizaciones sindicales y políticas.

El “fin de la ultraactividad”, uno de los sueños de la burguesía local, tuvo su más clara expresión legislativa a través de la Ley Nro. 25.250 –más conocida como “Ley Banelco”- que el Congreso sancionó en el 2000. El escándalo de las coimas en el Senado para lograr la aprobación de esta “Reforma Laboral” de principios de siglo, la difusión de los mínimos detalles de la “operación” de la SIDE por parte de los medios periodísticos: el ministro Flamarique, el jefe de la SIDE Santibáñez y otros personajes de menor relevancia, han dejado en un olvidado segundo plano cuáles fueron las motivaciones y los objetivos políticos perseguidos por el gobierno de De la Rúa.

La recesión que sufríamos por entonces, el crecimiento de la legión de desocupados, y la situación de debilidad de la clase trabajadora y sus direcciones sindicales, determinó que el poder económico exigiera una urgente “Reforma Laboral” que pusiera fin a la ultraactividad de los convenios colectivos por actividad (mayoritarios en la Argentina) y privilegiara a los convenios de ámbito menor (es decir los de empresa o sectoriales) sobre los de ámbito mayor (los de rama o actividad). Tal fue la posición sostenida por la Unión Industrial Argentina (U.I.A.), entre otras entidades empresarias, con el fin de lograr nuevos convenios desfavorables aprovechar la situación de debilidad de la clase trabajadora y de sus direcciones sindicales, imponiendo condiciones 

Es por ello que el fin de la ultraactividad era y es todavía uno de los objetivos centrales de las corporaciones transnacionales y la burguesía local. 

A través de Ley Nro. 25.250 (Boletín Oficial 02/06/2000, declarada nula por el Congreso de la Nación)  el gobierno de De la Rúa pretendió terminar con la ultraactividad al establecer la pérdida de vigencia de las cláusulas contenidas en los convenios colectivos en un plazo de dos años contados a partir de la fecha en la cual una de las partes lo hubiere denunciado formalmente.

Veintitrés años después, el D.N.U. 70/2023  –prohijado por economistas y políticos que tuvieron activa participación en el gobierno de la Alianza, como el actual Ministro de Desregulación- sustituye el Artículo 6º de la Ley Nro. 14.250 por el siguiente: “Una convención colectiva de trabajo, cuyo término estuviere vencido, solamente mantendrá subsistentes las normas referidas a las condiciones de trabajo establecidas en virtud de ellas (cláusulas normativas) y hasta tanto entre en vigencia una nueva convención colectiva o exista un acuerdo de partes que la prorrogue”.  “El resto de las cláusulas (obligacionales) podrán mantener su vigencia sólo por acuerdo de partes o por la específica prórroga dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional”.

El texto actual de la Ley Nro. 14.250 dice: “Una convención colectiva cuyo término estuviera vencido mantendrá la plena vigencia de todas sus cláusulas, hasta que una nueva convención colectiva la sustituya, salvo que en la convención colectiva se hubiese acordado lo contrario”.

¿Cuál es el propósito del D.N.U. 70/2023?: que la convención entre en una suerte de estado de agonía. Solamente algunas de sus normas mantendrían su vigencia (las referidas a condiciones de trabajo). El resto de las cláusulas sólo continuarían vigentes por acuerdo de partes o por la prórroga dispuesta por el Poder Ejecutivo. El objetivo es presionar a las organizaciones sindicales para que, en una situación agravada por la política anti-industrial y recesiva del gobierno, con despidos masivos en el Estado y la actividad privada, con una creciente desocupación y salarios pulverizados por la inflación, accedan a negociar nuevos convenios colectivos “modernos”, es decir a la baja, para incrementar aún más la tasa de ganancia de las empresas.

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala Feria, resolvió en la Sentencia Interlocutoria No. 1 del 3 de Enero de 2024 en autos “Confederación General del Trabajo de la República Argentina c/Poder Ejecutivo Nacional s/ Incidente” dictar una medida cautelar suspendiendo la aplicabilidad de lo dispuesto en el capítulo laboral del D.N.U. 70/2023, hasta tanto se recaiga sentencia definitiva sobre la cuestión de fondo ventilada en estos actuados.

El D.N.U. 70/2023 no ha sido dejado sin efecto por el Congreso de la Nación, ya que sólo el Senado lo ha rechazado, ni tampoco existe una sentencia judicial definitiva que lo declare inconstitucional y nulo de nulidad absoluta.

Por lo tanto, la sentencia de la Cámara Nacional del Trabajo no parece constituir un obstáculo insalvable para la clase dominante y su gobierno, más aún cuando una de las condiciones impuestas por el F.M.I. impone realizar reformas laborales y previsionales, en perjuicio de los derechos de los trabajadores en actividad y jubilados.

Como lo demuestra la historia de los acuerdos con el F.M.I., desde el primero de ellos, los programas impuestos por el organismo tuvieron siempre los mismos objetivos:  algunos sectores debían aumentar mucho sus ganancias para estimularlos en su capacidad productiva y permitirles una rápida capitalización. Y esos mayores ingresos debían ser extraídos del resto de la población, ya que no era previsible un aumento de la producción a corto plazo. [1]

No existen muchas diferencias con las consecuencias de la aplicación de las recetas neoliberales durante el período 2015-2019 y durante los años 2024 y 2025 a través del brutal ajuste aplicado por el actual gobierno.

El pretexto para las “Motosierras” y las “Licuadoras” es siempre el mismo: se fabrica o exagera una “Crisis Argentina”, que iría mucho más allá de la crisis mundial del capitalismo. Como en la época de Prebisch, la crisis es siempre es la peor, la “Más Aguda”, se crean pretextos indemostrados o fantasías tales como el riesgo de una supuesta inflación del 17.000 % que el actual gobierno habría frenado, siempre señalando como únicos responsables a los gobiernos populares que han beneficiado a los trabajadores y el pueblo.

El capital financiero internacional y la clase dominante local, su gobierno actual y las exigencias del Fondo Monetario Internacional  imponen un modelo de país que excluye la posibilidad de un Estado social, intervencionista, que ni siquiera admite las regulaciones. Ni la actividad científica y espacial, ni el desarrollo ferroviario y la fabricación de vagones, ni los astilleros y las centrales hidroeléctricas son aceptadas como funciones propias del Estado.

Para hacer posible la estabilización de este régimen, se hace necesario evitar que los trabajadores recuperen el valor de sus salarios, que la rentabilidad alcanzada por el gran capital a partir del 2016 sea aún mayor. Por ello el Secretario de Trabajo Julio Cordero –del grupo Techint- no homologa las negociaciones paritarias que impliquen un aumento superior a lo que el gobierno considera el índice de inflación. En síntesis: se busca que los salarios crezcan menos que los precios, y se persigue la derrota política y el debilitamiento de las organizaciones sindicales.

El nuevo “Acuerdo” del Ejecutivo actual con el Fondo Monetario Internacional, tanto o más ilegal que el que cerrara el Gobierno de Macri en el 2018, afecta las posibilidades de la reconstrucción del país, haciendo imposible su reindustrialización y agravando su dependencia económica y política.  Tal situación afectará aún más el empleo, que ya ha disminuido sustancialmente a partir de Diciembre de 2023.

La política del actual gobierno, el acuerdo con el F.M.I. y los proyectos de reforma laboral y previsional son violatorios de los pactos internacionales de derechos humanos, que la Constitución reformada en 1994 reconoce expresamente:

1.       La Declaración Universal de los Derechos Humanos sancionada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 determina que “1.- toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. 2.- Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. 3.- Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. 4.- Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. La Declaración insta a los Estados a adoptar medidas progresivas de carácter nacional e internacional que aseguren el reconocimiento y aplicación universales de los derechos.  

2.      La libertad de reunión pacífica y asociación son derechos básicos de los trabajadores que han sido ratificados por organismos internacionales: A) La Asamblea del 14/9/2016 del Consejo de Derechos Humanos de la O.N.U.; b) El OG 23 Art. 7 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (P.I.D.E.S.C.), ratificado por ambos países.

4.       La prevención del fraude, la exclusión discriminatoria y la protección contra el despido arbitrario son expresamente reconocidos como derechos de los trabajadores en la Asamblea General de la O.N.U. del 21/12/2005, Arts. 3 y 8; así como por la Resolución Nro. 32/3 de la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U., Asamblea General del 2016.

El acuerdo con el F.M.I. afecta las posibilidades de reconstrucción del país, su reindustrialización e independencia económica, y es violatorio de los derechos humanos, por la imposición al país de reformas económicas, fiscales, laborales y previsionales que implican empeorar aún más las condiciones de trabajo y de vida de nuestro pueblo.+


[1] «Panorama de la Economía Argentina”, Volumen II N° 8, Mayo de 1959, Director: Moyano Llerena, fs. 28/29

MITO, GEOPOLÍTICA Y SOBERANÍA ARGENTINA

LOS SOCIOS OCULTOS SON EL SOPORTE DEL PRESENTE PARA TRANSFORMAR EL FUTURO

POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

En los tiempos antiguos, cuando los dioses aún caminaban entre los hombres, existía una Deidad llamada Tlazotéotl, la tejedora de futuros. En su palacio colgaba un gran espejo de obsidiana pulida, donde los mortales podían asomarse para ver los días por venir.

Un día, un joven guerrero, cansado del hambre y las luchas de su pueblo, subió a la montaña sagrada para pedirle a Tlazotéotl una visión del porvenir. Compasiva, la Diosa lo condujo hasta el espejo. Allí vio ciudades resplandecientes, hombres vestidos con ropas finas, máquinas voladoras como aves, y niños riendo en calles limpias. Sin embargo, debajo de cada imagen de abundancia, el guerrero descubrió agotamiento, tierras áridas, ríos envenenados, el colapso de aquellas máquinas y risas apagadas. Cada promesa brillante ocultaba una sombra creciente.

—“¿Por qué me muestras esto? ¿Acaso el futuro no es mejor?”— preguntó el guerrero.

La Diosa sonrió con tristeza:

“El futuro siempre parece luminoso desde lejos, porque los hombres necesitan creer que sus esfuerzos valdrán la pena. Pero el camino no se acorta con deseos. Cada época inventa su propio mañana perfecto… solo para descubrir que el verdadero problema siempre estuvo en el presente.”

Este mito resuena en nuestra realidad. Hoy, el presidente argentino propone un plan económico que, en tres décadas, podría acercar al país a un nivel similar al de Estados Unidos. “Si me dan 35 años podríamos ser como EE.UU.» declaró. Sin embargo, los indicadores actuales parecen contradecir esa visión. El sueño de un futuro resplandeciente exige enfrentar, con urgencia, los problemas del presente.

Aquí entran en escena los socios ocultos: los sostenes del presente que permiten imaginar un futuro transformado. En el periodo del Raj británico, entre 1858 y 1947, los ingleses se apoyaron en soldados indios para sostener su dominio colonial. Sin este sistema militar, el saqueo de India y la sustentabilidad del imperio británico no hubiesen sido posibles.

Hoy, en Argentina, los soldados locales serían las élites extranjerizadas, los medios que celebran la entrega de recursos, una clase media que respalda al gobierno y una sociedad en general distraída. Este tipo de proyecto político, que da pasos hacia una dependencia creciente de EE.UU., no podría avanzar sin un entramado colaborativo interno. El futuro y su promesa pueden ser un analgésico eficaz para encubrir un presente doloroso.

En paralelo, la reactivación de la guerra comercial durante el segundo mandato de Donald Trump ha redefinido las relaciones económicas globales, afectando especialmente a las economías emergentes como las latinoamericanas.

China, segundo socio comercial de América Latina y principal de Sudamérica, desempeña un rol estratégico como comprador de materias primas y proveedor de manufacturas, bienes de capital e insumos. Absorbe el 13% de nuestras exportaciones y es responsable del 22% de nuestras importaciones.

En cuanto a inversiones, China concentra su presencia en Brasil, Argentina, México, Perú y Chile. En particular, Argentina ha recibido inversiones en sectores clave como la energía y la infraestructura.

Sin embargo, la reciente ofensiva del secretario del Tesoro de EE.UU. en Argentina, y la visita del nuevo jefe del Comando Sur, almirante Alvin Holsey, revelan la creciente presión de Washington para limitar los vínculos estratégicos con China. Uno de los focos es el swap de monedas renovado en abril de 2025 por 5.000 millones de dólares, instrumento clave para aliviar la fragilidad externa del país.

Lejos de expresar una preocupación genuina por la economía argentina, EE.UU. ve en este acuerdo una amenaza a su influencia. Si el swap proviniera del F.M.I., el Departamento del Tesoro no solo lo avalaría, sino que exigiría su expansión. La presión para desactivarlo busca, en el fondo, disciplinar a un país que se atreve a diversificar sus alianzas.

Detrás del discurso sobre “prácticas financieras opacas” se esconde un objetivo estratégico: impedir que Argentina fortalezca vínculos fuera del eje occidental. ¿Por qué deberíamos considerar una amenaza el acceso a yuanes que estabilizan reservas y financian obras vitales, mientras se acepta como normal la dependencia crónica de dólares y organismos multilaterales?

La ofensiva Estadounidense no se limita al swap. También intenta frenar inversiones chinas en sectores sensibles como el litio, la energía nuclear, los ferrocarriles, e incluso la participación en proyectos logísticos como el Estrecho de Magallanes. No se trata de altruismo, sino de la defensa de una hegemonía que se tambalea ante el nuevo orden multipolar.

Exigir que Argentina elija entre China y EE.UU. es negar la realidad geopolítica contemporánea. La soberanía no consiste en alinearse, sino en ampliar opciones, diversificar socios y negociar desde el interés nacional. Las inversiones chinas no son una traición, sino una estrategia pragmática.

Si EE.UU. quiere mantener su influencia en América Latina, deberá competir con propuestas reales, no con presiones. De lo contrario, su poder se erosionará no por el avance de otros, sino por su propia arrogancia.

El problema no es sólo la presión externa, sino la disposición interna a actuar como un protectorado. El futuro siempre se presenta como fabuloso, pero el presente que lo gesta suele ser desdichado.

EL ÚLTIMO LIBRO DE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

POR MARIANO M. E. ROMANO

Si el lector viera la cantidad de veces que el cursor volvió a su inicio se volvería puto. Visto desde afuera la percepción que de mí tuviera el observador semejaría a ver a uno de esos dementes golpeando la cabeza en una celda acolchada. Pero precisamente he ahí la búsqueda en la misma inconformidad en la cual me hundo como un submarino alemán en las aguas del Mar del Norte y no fue sino en esas oscuras y heladas aguas en que hallé la inspiración como un kraken impiadoso.

El motivo de mi karma: El último libro de Fabián Ariel Gemelotti: “El inefable Doctor Klon”. Una vez más el polígrafo de Azcuénaga calienta mi mente con golpes de furca cargados de amor y sexo; de distopía y realidad, de pasión y anhedonia. Pares opuestos, engañosamente opuestos a simple viste, pero baste escarbar un poco y revelarse la maravillosa amalgama creativa que, como un pulpo negro, difícilmente te suelte y tú, querido lector, difícilmente quieras soltarte aunque reniegues de ello.

Esta nueva pieza literaria no es para lectores que pequen de hipócritas con lo que la lectura habrá de generarles. Deberán leerlo prescindiendo de toda moralina y de todo prurito evitando estúpidos aspavientos que marquen distancia entre lo leído y lo que hace lo leído en su sangre. Si así fuera, no leas esta literatura porque no es para ti como tampoco te corresponde ser lector de estos párrafos que desgrano con sumo placer.

Es que entiende, estimado lector, Fabián Ariel Gemelotti no escribe libros, él te está regalando su vida en cada una de sus creaciones vaciándose de sí mismo. Ingrato aquél que desprecie ese holocausto leyendo sin hacerse cargo de lo que la lectura genera en sus venas. Por eso, querido lector entrégate a ese llanto, a esa alegría, a la palpitación de tu erección o al derrame de tus fluidos que el recorrer del libro te provocan. Solo así podrías leer con plenitud este nuevo libro que aquí desmenuzo.

A través de nueve relatos el nuevo libro de Gemelotti discurre mayormente en escenarios del futuro y recuerdos del pasado que no hacen sino otra cosa que hablar con precisión quirúrgica de los tiempos contemporáneos. ¿Acaso podríamos decir que esos años futuros, 2248, 2099 o 2038 no son acaso contemporáneos o muy cercanos a juzgar por los precipitados y vertiginosos cambios que se suceden uno tras otro?

No es sino en ese juego del espacio-tiempo que Fabián propone en sus relatos que nos encontramos con la desnuda realidad que el presente nos pone frente a nuestras almas desamparadas donde la esperanza abandonó hace rato la caja de Pandora. Un relato del presente que se evade en líneas de tiempo como un juego de espejos que no reflejan ninguna luz de esperanza.

En forma de mujer, el amor y la muerte bailan en esa curva del espacio tiempo que recorre los relatos una danza que no termina de cerrarse entre el fuego del amor y el hielo de la muerte –sabemos que el infierno está en la Antártida -.

Nunca dejan de arder porque nunca dejan de morir. En el futuro las amadas mueren, pero no muere el amor y no muere el recuerdo. El amante, que recuerda nunca deja de morir porque dentro de sí hay una llama que nunca deja de apagarse.

MISMOS PROBLEMAS, DISTINTOS PERSONAJES

POR MANUEL ROSSI (*)

La avanzada de ultraderecha es la principal protagonista de la década que transitamos. Algunos cuestionarán, absurdamente y solo para distraer, el concepto de ultraderecha consultando al mismo tiempo por los motivos de la ausencia de uso de la palabra “ultraizquierda”.

La razón es simple: la derecha arrebata el eje del mundo en su afán de dominación, por lo tanto, no puede existir otra medida más que la derecha a la hora de definir a un accionar político.

La misma derecha devora todo a su paso, haciendo que solo sea compuesto de conservaduría y cinismo la totalidad del espectro político. La misma derecha define lo que está bien y lo que está mal. Entonces, se trata de si sos enemigo o aliado.  Se trata de polarización, lo que no es derecha es necesariamente binario: bueno o malo.

Y lo binario no entiende de exceso: se es enemigo o no. Se le dispara o no se le dispara. Por eso no hay “ultraizquierda”: porque la izquierda es sencillamente eliminable.

Las lógicas de correr las barreras de lo permitido es el matiz reinante desde principios de siglo –no hay duda en esto, solo hay que pensar en el accionar de los personajes que abrieron las puertas del periodo histórico corriente como Bush, Chávez y Putin- y así fue como se normalizó el hecho de que atentar contra el bienestar público sea una opción elegible. Situación que trae de vuelta discursos fallidos pero que cuando la locura se certifica de cotidiano vuelve a tener lugar en el tablero de ajedrez de la realidad.

Hoy en día vuelven a brillar por su incompetencia, liderazgos arquetípicos del tristemente célebre neoliberalismo tecnócrata vinculado muy estrechamente con el monetarismo, y su famosamente nefasto disfraz noventero argentinísimo “Menemismo”.

En ese entonces, en un torbellino de mentiras, especulaciones, traiciones y piedra libre para la peor de las miserias éticas que se le pueda ocurrir al diseñador de un catálogo del infierno en la tierra ocurrían cosas que no estaban planificadas por nadie. Claro, a los ingenieros del averno rioplatense, a veces se les salían las cosas de control.

A los amantes del shock les gusta jugar con las vidas de las personas y siempre tienen a mano el manual de instrucciones para reprimir. Pero algunas otras veces, algunas voces no están en ningún manual, ni previstas en ninguna planilla de Excel, ni en el consejo de expertos.

Así fue la aparición de Norma Plá, un pequeño cortocircuito inesperado en los diagramas del sistema, que protagonizó la defensa contra el abandono y desfalco de una clase social, planificado desde una estructura piramidal que hacía negocio con la muerte durante la última década del Siglo XX ocupando el tantas veces mancillado sillón presidencial.

Dicen que la grieta es ideológica, moral, ética…

Tantas cosas se han dicho al respecto…

Y lo que más describe a la grieta es el hecho de si se hacen negocios con la muerte o con la vida de las personas.

Existen dos capitalismos, el capitalismo de la vida y el capitalismo de la muerte.

El primero regla de la A a la Z en post del progreso y bienestar de unos pocos colmando de monetarismo hasta el hartazgo. Sólo cuando se necesita expandir la población. El segundo es el que golpea a los jubilados hoy en día, cuando se necesita que la gente viva poco, trabaje mucho y no progrese, para concentrar la riqueza en pocas manos llenas de sangre y plusvalía.

Hoy vivimos el capitalismo de la muerte, donde los sujetos son recursos para concentrar la riqueza de unos pocos que deliran con viajar al planeta Marte. Siendo Marte, un reflejo de lo que realmente somos: un paraíso de muerte.

Hoy, 2025, las élites sueñan con colonizar otros planetas, mientras que en la década del 90 prometían viajes a la estratósfera. El más horrible de los remakes que cualquier pantalla pueda proponer.

Volviendo a los jubilados, hay una gran diferencia, pero notable similitud al mismo tiempo, de cómo se desarrolla su plan de ejecución ante un poder nefasto y corrupto que vive de la muerte: hubo un hombre que los defendió. Por simple ideal. Un megamillonario. Pero uno que fue un error del sistema durante toda su vida.

¿Se imaginan si un megamillonario que no necesita nada da la cara en los medios defendiendo a los jubilados?

Jamás pensarías que alguien como Bill Gates o Jeff Bezos pudiera hacer algo así…

Pero la verdad es que, aunque inverosímil eso, de hecho, ocurrió.

Más precisamente con un deportista.

¿Se imaginan si hoy en 2025, alguien como Lionel Messi, que no necesita de nada ni de nadie, estuviera entre protestantes ante las cámaras de televisión exigiendo que a quienes trabajaron toda su vida no se les abuse monetariamente ni se les niegue salud básica?

Totalmente inverosímil, ¿verdad? Pero eso… No es ficción, es historia: ocurrió.

De entre tantas otras cosas que hacen inverosímil y hasta ridículo al personaje en cuestión, esta es, sin duda una de las huellas más importantes que dejó y que se convirtió en bandera para que en este 2025 el fútbol vuelva a ser protagonista, pero por una razón más que encomiable: la defensa de la tercera edad ante el atropello gubernamental.

Diego Armando Maradona, personaje polémico si los hay, dejó huellas que, aunque el actual vocero presidencial y sus acosadores de internet asalariados quieran borrar, la Historia con letra h mayúscula y sus protagonistas – el pueblo- transforman en bandera a pesar de los errores y delitos que ese ser humano cometió.

Polémico, pero inolvidable. ¿A dónde se ha visto que una persona a la cual no le hacía falta nada,- quizás amor propio y salud mental, pero eso es otro tema- que había llegado a la cima y más allá del éxito profesional, que el dinero no le era escaso, que a donde fuera era admirado y tantas otras bonanzas más…

…saliera a las calles a defender a los más abandonados de nuestra sociedad?

Eso es algo inédito. Algo inédito, que inspiró hoy en 2025 a las hinchadas de todo el fútbol argentino a defender a los viejos.

Increíble, pero al parecer, el ser humano lleno de dolor y tragedia que fue Maradona murió.

Pero el Diego de la gente, sigue más vivo que nunca, haciendo ruido al que no quiere escuchar.

Haciendo Lío, como Jorge Mario Bergoglio recomendó hacer por el Amor al Prójimo y en Defensa de los Débiles. Ambos siguen vivos, siendo incómodos para el poder.

A veces la sensación de que todo está perdido y de que la anomia social es la ley suprema dan pie a pronósticos y análisis pesimistas, con la horrenda sensación de que todo vale, no hay límites y la sociedad está fragmentada mientras el único valor es el que cotiza en bolsa.

Pero no: si, hay límites. Y hasta a veces, los valores comunes –o en su defecto- el límite de tolerancia ante la inmoralidad une: en este caso, el abuso contra los más débiles. No se puede jugar sin compartir la pelota, y no se puede jugar contra alguien que está pasando hambre. Eso no es juego, es abuso.

Y eso es lo que une a las hinchadas argentinas: no se puede jugar con abusivos, y no se puede jugar si un amigo la está pasando mal. Porque eso no es juego, es abuso. Y si el otro sufre, no se puede jugar. Hay que parar la pelota.

Eso es lo que une a un cuervo y a un bostero en el cielo: defender a los débiles y la agraciada imposibilidad de perder la empatía por los amigos con los que se juega.

Siempre habrá un halo de misterio en porqué una pelotita encandila hasta al más erudito, o al más elevado, o al más poderoso. Y eso es porque en el ritual de los estadios hay lugar para todos. Desde los pibitos hasta los viejitos.

Lamentablemente otros piensan diferente. Hoy los megamillonarios quieren para el pueblo vidas cortas, más productivas que nunca y para ellos viajar a marte mientras intentan vencer a la muerte con píldoras e inyecciones. Jamás veremos al mejor jugador del mundo o a un monarca eclesiástico gambeteando al poder por defender a los jubilados o a los más débiles. Eso paso una sola vez. No volverá a pasar. Pero ver gente rica volviéndose loca por poder mientras habla de naves espaciales…

…Eso si que lo vemos, y es solo el comienzo.

(*) NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA NRO. 17 – ABRIL DE 2025