EL LUMPENAJE Y EL PROLETARIADO EN MARX Y EN ENGELS

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

En 1848 Marx y Engels escribieron «El Manifiesto Comunista», de ahí viene el término lumpen -del alemán: lumpen- («andrajoso», «sucio» «vago»). Cuando Marx y Engels definen al «vago» de los barrios proletarios de París lo hacen para diferenciar al trabajador proletario de las fábricas que trabajaba 12 horas por día y darle identidad de clase contra el «vago» y «delincuente» que vivía del robo y arrebato.
Era común en París y Londres en el Capitalismo Temprano que los lúmpenes se dediquen al robo callejero y tenían como víctimas a los obreros cuando de madrugada iban a las fábricas o de noche o a cualquier hora. Se robaban la ropa que era vendida en los suburbios. Ese lumpenaje no estaba organizado en grupos, eran parias del sistema. Por eso Marx y Engels los define como «el Lumpenaje sin clase social» (el desclasado, el sin clase o mejor definido sería el que no se identifica con un conjunto social). Para eso Marx posteriormente a la revolución del 48 escribe El dieciocho brumario, una parodia de los sucesos revolucionarios de 1789 comparados con 1848, pero en El Dieciocho el protagonista es el proletariado a diferencia de 1789 cuando la burguesía se sirve del lumpenaje para tomar las calles de París. 

KARL HEINRICH MARX

En «El Capital» de Marx y Engels se retoma la teoría de las clases sociales y se le da una orientación económica a diferencia que en «El Manifiesto Comunista» donde tenían una definición «social». En el libro primero capitulo 24 se dice en El Capital: «los sin clase son un elemento que no producen bienes, no sirven para el trabajo y al acumulador no les interesa porque están al margen de la explotación». Esto me recuerda ya  en el siglo veinte la Novela 1984, ahí Orwell nos muestra que El Gran Hermano no necesita controlar al sector «marginal» (de las periferias de las ciudades) porque ese sector no produce bienes, vive de la sobra y de la basura que es el sobrante de bienes de los sectores explotados. 

FRIEDRICH ENGELS

Los Fascismos en el Siglo XX toman el término «lumpen» para incorporar a ese sector como fuerza de choque contra la burguesía y a diferencia de lo que planteaba Marx y Engels de «apoderarse del capital y de la propiedad privada» lo que plantean los fascismos es «distribuir el capital y apoderarse de la propiedad privada para fortalecer al Estado». Los fascismos se caracterizaron por Estados fuertes con control de la producción en manos de una clase dirigente que «distribuye». La Alemania de Hitler crea prosperidad económica y la producción es abundante: todos los obreros tienen auto y heladera y casa. A diferencia de lo que se cree normalmente el fascismo y el nazismo crean Estados prósperos, pero para crear esos Estados eliminan a la burguesía judía en un genocidio de Estado. Después esa prosperidad se transforma en guerra y expansión territorial y destrucción de esos Estados como consecuencia de la locura de sus líderes (Italia, Alemania y Rusia). El genocidio de Estado es la ambición territorial y de acumulación capitalista. Los Estados liberales no necesitan un genocidio tan visible porque su acumulación se da como consecuencia del robo a otros Estados de pre capitalismo  y de divisiones de clase bien marcadas y con una moral al servicio del capital. Son dos Estados diferentes, el Estado Totalitario Fascista y el Estado con Participación Privada de Estados Unidos e Inglaterra. La Segunda Guerra Mundial es una guerra capitalista para repartir territorios y definir las formas de acumulación. Cada país en guerra aplica sus formas y el país destruido debe absorber esas formas del país/países vencedores.

La diferencia con el Peronismo que entra en escena en 1945/6 es muy distinta a los fascismos porque el Peronismo no se sirve del lumpenaje, al contrario, lo incorpora y forma una clase media de bienestar. El Peronismo no quiere salir del Capitalismo, es parte del Capitalismo al igual que el Liberalismo o el Fascismo; eso hay que tenerlo bien claro. 

Son métodos diferentes de manipulación de los sectores del trabajo. Diferentes formas que va tomando el Capitalismo dentro del sistema de Explotación y Acumulación. En definitiva tanto uno como el otro tienen una sola consecuencia: la propiedad privada puede estar en manos privadas o del Estado en la acumulación y tanto una como otra funcionan como explotación del sector de mano de obra que vende su fuerza de trabajo al dueño del capital. 

Ya el Siglo XXI nos asombra porque rompe todos los esquemas históricos, porque todos los Estados están sometidos a intereses financieros del Gran Capital. Marx y Engels y también los fascismos pierden vigencia y son «Superados» por nuevas formas de explotación: el desempleo crea un lumpenaje que ya no vive del robo callejero únicamente, «el andrajoso» del Manifiesto comunista se ha transformado en el narco y marginal empresarial que se sirve de la pobreza estructural para incorporar «soldados» a su tropa. En el Siglo XXI tenemos un F.M.I. fuerte con préstamos a países en bancarrota que los hacen dueño del país deudor y los organismos de capital se transforman en legisladores y definidores de elecciones de ese país.

Ahora el Lumpen y Desclasado tomó identidad fuerte de clase y ya no es el Lumpen sin clase definida.
EL LUMPEN MODERNO SABE EN QUE LUGAR ESTA Y ES FUNCIONAL AL ACUMULADOR Y MUY UTIL PARA EL EXPLOTADOR.

P.D. Hay que dejar en claro que hay «Desclasados» en todas las Clases Sociales y es un tema para ampliar en un próximo artículo.

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