
POR FABIAN ARIEL GEMELOTTI
Cuando Uriel se acostó en su cama se puso a meditar sobre el amor. Uriel tenía a su esposa y a dos amantes y estaba agotado de escuchar conversaciones y resolver problemas y la cuenta bancaria se le iba agotando. Uriel tenía 45 años y estaba casado con Adelina desde los veinte años. La amaba muchísimo, tenían dos hijos y una posición económica desahogada. Pero Uriel tenía dos amantes. Karina de 22 años y Úrsula de 31. Pensaba en su cuenta bancaria, en los gastos de viajes, comidas y ropa. Uriel viajaba mucho por negocios y compraba ropa costosa para su amante más joven.
Uriel se estaba cansando de esa vida, de la falta de tiempo para sus hobbies y del cansancio físico que lo hacía dormir de noche apenas apoyaba la cabeza en la almohada.
-Uriel los chicos necesitan zapatillas nuevas y dinero para ir de campamento.
Su esposa le hablaba mientras él tenía su cabeza en la almohada y pensaba en su situación financiera.
Dos clientes le debían cheques por doscientos mil dólares y Uriel estaba preocupado porque no pagaban.
-Mañana te transfiero quinientos mil dólares amor.
Uriel le da un beso a su esposa y ella se queda ahí de espalda dormida. Uriel apaga la luz. Los dos duermen en esa habitación del departamento del piso 20 de Barrio Martin.
-Amor esta tarde quiero verte.
Karina siempre lo llama a la mañana a la oficina y siempre demanda sexo. A la tarde se encuentran en un hotel alojamiento de la Terminal y pasan una hora juntos. Ella entra al hotel y pide la llave del cuarto. Se pega un baño y lo espera desnuda recostada en la cama. El se toma un taxi y va directo al hotel. Deja el auto estacionado cerca de la oficina así nadie ve el auto cerca de la Terminal. Están una hora de reloj en el hotel y hacen el amor y se miman y él se va rápido y vuelve a la oficina y Karina se va a la casa de su novio que la espera con ansias de amor.
Uriel vive agotado y el estrés del sexo lo está matando.
-Uriel tenés que ir a la Empresa de Clones.
-¿Para qué?
-Ahí fabrican personas y podés así coger con una y los clones se ocupan de las otras dos. Un día le das a tu esposa y los clones le dan a las otras dos. Y así vas intercambiando. Los clones no se enamoran y son igualitos a vos.
-Pero no me alcanza el dinero.
-Dan créditos.
Uriel entra a la oficina del gerente de la empresa de clones. Un hombre regordete y de aspecto bonachón está sentado en una silla marrón y tiene en la mano un cigarrillo y mientras hace bocanadas de humo lo observa a Uriel ahí parado frente a él.
-Señor Uriel lo estaba esperando.
-Me recomendaron esta empresa como la mejor en su rubro.
-Es la mejor, acá desde el 2028 fabricamos humanos igualitos a las personas que lo solicitan. Es una libre empresa que dentro del mercado de clones estamos orgullosos. Sí se muere su padre le hacemos otro padre igual. Y si su madre muere viene el cliente acá y le fabricamos otra madre.
-Necesito dos clones igualitos a mí porque tengo dos amantes y una esposa y vivo agotado.
-Eso es fácil señor Uriel. Nosotros por un millón de dólares le fabricamos dos clones igualitos que tengan ese rostro hermoso suyo y ese cuerpo delgado.
-Yo le hago un cheque ahora mismo y dígame para cuándo estarán.
-En tres días tiene los clones. Pero necesitamos antes un poco de su semen así nuestros científicos de laboratorio pueden trabajar. Vaya al cuartito aquel a la izquierda de mi oficina y tome un tubito verde y ahí me lo llena de semen.
Uriel va al cuartito y llena de semen el tubito verde.
A los tres días Uriel regresa a la empresa de clones. Una mujer muy bella de unos 22 años lo está esperando en el laboratorio.
-Señor Uriel ya tenemos sus clones. Yo misma anoche los probé y funcionan a la perfección.
-¿Los probó?
-Sí, hice el amor con los dos y funcionan a las mil maravillas. Soy una científica y debo probar los productos que la empresa fabrica. Antes teníamos empleadas para eso pero los costos operativos nos hizo despedir empleadas y acá el trabajo lo hacemos nosotras ahora.
Uriel se lleva los dos clones, tres personas idénticas salen de la empresa y se suben a un auto deportivo que es el auto de Uriel. Se van a una casa grande de Funes y ahí Uriel les muestra dos habitaciones a los clones donde dormirán y les dice que él les avisará cuando los necesite.
A la noche Uriel hace el amor con su esposa y la llena de besos. Esa noche duerme contento y a la mañana le manda un mensaje al celular que los clones tienen para recibir órdenes. A la tarde uno de los clones debe ir al hotel alojamiento a hacer el amor con su amante Karina y a la noche con su otra amante.
Pasa un mes y Uriel está feliz. Un día le hace el amor a su esposa y al otro día un clon duerme en su casa y lo reemplaza y Uriel puede pasar la noche con su amante más joven o con la otra amante.
Uriel se va acostumbrando a esa vida de descanso. Pero Uriel va notando que sus amantes están muy raras y su esposa también.
-Uriel ayer a la noche me hiciste el amor de una forma salvaje.
Su esposa está enloquecida de sexo. Y Uriel no entiende ese deseo de su esposa que antes se conformaba con unos besos tiernos y un ratito de sexo. Una noche Uriel termina muy agotado y a la mañana se levanta mareado y con mucho sueño.
-Uriel ayer en el telo me gustó que nos quedáramos tres horas y no una como antes.
Uriel no entiende y se pregunta por quë tres horas si siempre se quedan una. Ayer mandó a un clon a satisfacer a Karina.
-Uriel nunca antes me hiciste el amor así. Hoy a la mañana no fuiste a trabajar y te viniste acá.
Su otra amante está con los ojos saltones y esos pechos grandes se bambolean en ese escote de terciopelo. Uriel mandó a su clon a casa de su amante de 31 años ayer a la mañana.
-Vengo a hablar con la científica de la empresa.
Uriel está desencajado y pide hablar con la chica de 22 años que es la científica que fabricó los clones.
-¿Cómo anda señor Uriel? ¿Satisfecho con nuestros clones?
-Estoy muy estresado y el agotamiento me está matando. Antes de los clones mi mujer se conformaba con un ratito de sexo y mis amantes con una hora diaria y listo. Ahora mi mujer me exige que le haga de todo y mis amantes quieren sexo desenfrenado.
-Pero señor Uriel debería estar feliz. Acá en la empresa fabricamos clones a potencia X. Eso significa que los clones superan un porcentaje del cien por ciento la capacidad del humano. Desde el segundo mandato del doctor Milei en 2027 el libre mercado se impuso en Argentina y el país es una potencia mundial. Todos los ricos fabrican clones y se dedican a la pesca y al automovilismo.
-Pero señorita los clones me agotan porque mis mujeres quieren más y más y mi capacidad física es limitada.
-Señor Uriel nosotros somos el futuro de la humanidad. Hace unos días hicimos el clon de Mirtha Legrang y está más joven que nunca. Sus almuerzos se ven en todo el mundo. La señora Legrang, su clon mejor dicho, está bellísima. La verdadera Legrang ahora descansa en su residencia y se dedica a leer libros y con sus 110 años es feliz y tiene sexo con su novio más joven de 82 años.
-Señorita yo quiero devolver los clones y que lo destruyan.
-Señor Uriel para destruir los clones nosotros cobramos diez millones de dólares. Entendemos que usted está celoso y podemos solucionar eso en tres días.
-No estoy celoso, estoy agotado.
Uriel se va de la oficina y vende su propiedad y sus autos y regresa a la oficina y hace un cheque por diez millones de dólares.
La empresa destruye los clones en tres días y Uriel regresa a su vida anterior.
-Uriel quiero el divorcio porque no puedo estar casada con un pobre que ya ni tiene propiedades ni autos.
Su esposa consigue el divorcio. Uriel sufre mucho, pero todavía le quedan sus dos amantes.
Karina desaparece de su vida por arte de magia. Se entera con el tiempo que ahora es amante del regordete gerente de la empresa de clones. Úrsula su otra amante vuelve con su ex novio Pedro y se van del país.
Uriel queda solo, ya no tiene los amigos del club de tenis y vive ahora en una pensión del centro de Rosario. Perdió su trabajo de gerente con un salario de dos millones de dólares y se didica ahora a juntar cartones que vende en el depósito municipal.
-Señor Uriel usted qué hace así vestido como un indigente.
-Es que me aburri de ser rico.
-Lo admiro usted que siempre estaba con mujeres en sus autos deportivos. Yo tengo tres amantes y a mi esposa y vivo agotado.
-Yo tengo la solución para usted para que viva tranquilo y dedique su vida al tenis.
-Deme la solución.
Uriel le recomienda la empresa de clones.
Por la noche Uriel se recueste en su cama de la pensión y mira la foto de su esposa y sus amantes que tiene pegadas a la pared. Se masturba y se queda dormido.

