EL PROBLEMA ARGENTINO Y EL PRÉSTAMO DE EE.UU.

POR ARIEL ROLFO

El Gobierno de Javier Milei, autodefinido como “Especialista en temas de crecimiento económico con y sin dinero” demostró en los hechos que solo es un inepto en la gestión de gobierno y un especialista en generar Deuda Pública.

Durante su gestión la Deuda Pública creció más de 90 Mil Millones de Dólares durante el primer año y medio de la administración de Javier Milei.

El incremento estuvo vinculado no sólo a los préstamos de organismos internacionales (cerca de u$s 50.000.- Millones) para conjurar la crónica falta de divisas del país, sino también a la colocación masiva de Letras de Capitalización (Lecap).

Ahora después de la sangría de divisas que generó la bicicleta financiera organizada por el timbero Luis Caputo, su Ministro de Economía, nuevamente necesita un “Plan Platita” para poder sostener una cierta estabilidad hasta las Elecciones de Octubre.

Como buen cipayo para lograrlo recurrió a Donald Trump que es su Amo Imperial ante el cual se postra él y subordina al país. 

Además del espaldarazo politico expresado por Donald Trump a Javier Milei daría la impresión por las declaraciones del Secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent que se lograría conseguir Dólares frescos para llegar a Noviembre y quizás para afrontar pagos de vencimiento de deuda hasta mediados del años próximo.

Por supuesto que nada es gratis ni solidario en el relacionamiento internacional y mucho menos con una gestión de gobierno claramente imperialista como la de Donald Trump que muestra una voracidad geoeconómica y geopolitica sin límites en sus acciones con otros estados.

Por esta razón habrá que estar atentos y ver cuáles son los condicionamientos y peticiones que hará el Hegemon yanqui para otorgar la “Ayuda Financiera”. Algunas de ellas son conocidas y tienen que ver con eliminar la influencia China en la región por lo que por ejemplo la eliminación de Swap con China seria uno de ellos.

El problema adicional de coloniaje financiero que se generara, algo que siempre alienta en estas instancias EE.UU., serían aquellas peticiones o acuerdos anexos que muy posiblemente tendrán que ver con la apetencia que tienen respecto de nuestros recursos naturales y de algunos puntos geográficos estratégicos de nuestro territorio como el caso de la potencial instalación de una Base de Submarinos en Ushuaia, lo cual sería catastrófico desde el punto de vista de nuestra Soberanía y llevaría décadas revertir.

“EL PRÉSTAMO”

Según publicación del Secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent las formas en que EE.UU. ayudaría a la Gestión de Javier Milei seria:
-Comprar Bonos Argentinos en Dólares
-Otorgar un importante crédito stand-by a través del Fondo de Estabilización Cambiaria
-Comprar deuda gubernamental secundaria o primaria
-Swap de 20.000 Millones de Dólares con el Banco Central.

De todas estas alternativas una de las principales a considerar en la coyuntura es el swap de U$S 20.000 Millones, ya que esta instancia podría tener una mayor operatividad para implementarla y fundamentalmente la posibilidad de disminuir las chances del Congreso de bloquear esta operatoria.

Este tipo de acuerdo no es nuevo para nuestro país, ya que tiene actualmente un convenio de esa naturaleza con China por cerca de U$S 18.000.-

Un swap de monedas o currency swap, explicado en forma simple es un acuerdo financiero entre dos bancos centrales para permutar o intercambiar una cantidad de determinada de una moneda por otra, con el compromiso de revertir la operación en el futuro a un tipo de cambio pactado.  

El principal objetivo de estos acuerdos es asegurar liquidez en moneda extranjera y contribuir a la estabilidad del sistema financiero aunque en el acuerdo también se pacta los usos específicos del mismo que dan el margen de maniobra para su utilización.

Inicialmente, los swap funciona para aumentar las reservas brutas y no impacta en las netas, que son las reservas que el B.C.R.A. tiene de libre disponibilidad para usar.

El mecanismo diseñado por el Tesoro de EE.UU. permite girar Dólares a cambio de pesos depositados en Nueva York, evitando en cierta manera el filtro del Congreso Argentino.

«El mecanismo a implementar localmente sería entonces que Milei recurrirá a un D.N.U. para aprobar el SWAP y en este punto es donde sí tendrán que expedirse las dos Cámaras. El SWAP tendrá plena vigencia desde su firma pero, si las dos Cámaras lo rechazan, sería derogado. O sea que para consolidarlo alcanza con el apoyo de una sola de las Cámaras.»

EL PROBLEMA ECONÓMICO ARGENTINO

Si bien existen problemas financieros en Argentina ya sea por el pago de Deuda Externa y falta de Dólares suficientes para mantenerlo dentro de una banda de cotización hasta las elecciones para que no haya corridas bancaria y no se desmadre la economía, en realidad el problema del pais es del Modelo Economico Neoliberal implementado que es:
* Especulativo financieramente.
* Con ajuste de tarifas y servicios.
* Con severo enfriamiento de la economía productiva para dominar la inflación
* Con apertura de importaciones y cierre de fábricas con la consecuente pérdida de fuentes de trabajo.
* Pauperización socioeconómica que pulverizó el consumo y por lo tanto el ciclo virtuoso de la economía.   

En la decisión del voto, lo que cuenta es la carestía de la vida y la creciente pauperización. Las operaciones financieras internacionales carecen de importancia.

Por mas ayuda financiera que ingrese del exterior sin cambio del Modelo Economico, algo probable y seguro, solamente se estará postergando la caída de un gobierno cipayo al servicio de los grupos económicos concentrados y generando una destrucción mayor del pais dejando una dependencia aun mayor que la actual.

También es de considerar que este oxigeno financiero posiblemente no tenga un gran impacto en la orientación electoral de octubre ya que la realidad vivencial pauperizada de la población que no llega a fin de mes o directamente no puede comer, que no puede pagar los servicios o que no puede comprar los medicamentos seguirá inalterable sin modificarse ya que ello es consecuencia del modelo económico del Gobierno de Javier Milei.

EL PROBLEMA POLITICO ARGENTINO

El problema politico argentino actual es el de siempre, existen Dos Argentinas antagónicas que luchan por imponer su modelo de pais y hasta que una no derrote definitivamente a la otra esta historia pendular del pais continuara.

Hoy gobierna una de ellas, la Argentina Oligárquica, Neoliberal y Cipaya en favor de los Grupos Económicos Concentrados (Oligarquía Contemporánea Argentina) y del Hegemon Imperial. Si no se logra controlar, revertir y destruir esta Argentina nefasta será difícil revertir la situación actual

Únicamente si la otra, la Argentina Nacional y Popular logra desde su organización, su lucha y empoderamiento retomar el Poder de Estado y pueda:
– Ejecutar un Plan de Gobierno que recupere un Estado Gestor de una Economia al servicio del pais, que genere crecimiento con distribución e inclusión social
– Recuperar la Soberanía Política con un relacionamiento equilibrado con el mundo y nuestros vecinos.
– Promover responsablemente la Ayuda y la Justicia Social para revertir a corto y mediano plazo la desnutrición, el hambre, la pauperización socioeconómica, la educación popular masiva de calidad, la inserción social y laboral de la población toda.

Cuando podamos recrear, como antaño, una Argentina Nacional y Popular con un Modelo Político al servicio de Pais y del Pueblo como el mencionado recién ahí podremos decir que hemos empezado a resolver el problema politico argentino.  

MILEI, EL PERONISMO Y EL SUICIDIO DE LA IZQUIERDA ARGENTINA

ESCRIBE JORGE RENDÓN VÁSQUEZ

El 10 de Diciembre de 2023 Javier Milei asumió la Presidencia de la República Argentina. La había obtenido en la segunda vuelta del 19 de Noviembre de ese año con el 55.65% de los votos frente al 44.35% de su opositor, el peronista Sergio Massa, al que algunas encuestas daban por ganador.

En ese momento la economía argentina era un desastre: la inflación de 2023 fue de 211,4%; el precio del Dólar U.S.A. libre subía todos los días; la economía decrecía; las nuevas inversiones casi habían desaparecido; y la pobreza se extendía. 

Esa hiperinflación se debía a las emisiones inorgánicas de dinero por el Banco Central para que el Estado pudiera pagar sus egresos que los ingresos no cubrían, egresos provocados, en su mayor parte, por una burocracia peronista abundante que había sido entronizada en los organismos del Estado existentes y en los creados para recibirla; y por los subsidios a los consumos de la población iguales para todos: del gas, la gasolina, la electricidad, los pasajes, los alimentos, los gastos médicos, las pensiones, trámites diversos, etc., etc. Todos los meses el Ministerio de Economía pedía y recibía billetes impresos sin respaldo por millones de millones de pesos para sus pagos. Obviamente, esta inflación astronómica iba reduciendo, el poder adquisitivo de los salarios, sueldos y pensiones. El Estado también se prestaba dinero del exterior que nunca tuvo la intención de pagar. La deuda pública había llegado a unos 400.000 millones de dólares. 

Tan catastrófica situación era la consecuencia del modelo económico del Partido Peronista para mantenerse en el poder por elecciones más de treinta años. Se basaba en la idea de que dándole al pueblo billetes inorgánicos la mayoría de este seguiría retribuyéndole con sus votos, una idea con milenios de práctica cuyo fondo es muy simple: si a un grupo humano le das dinero o bienes sin pedirle nada a cambio te adorará mientras se los des y querra siempre más, pero si dejas de dárselos te odiará aunque te hayas quedado sin nada. Como en la Argentina, el Peronismo daba billetes que el gobierno hacía imprimir a raudales cada mes no llegaba al punto de ser odiado.

Con este procedimiento, el Partido Peronista en el poder se convirtió en una casta con capacidad para dar y quitar.

En las elecciones de 2023, la reacción contra tal política vino principalmente de las clases propietarias y, en su mayor parte, de las llamadas clases medias, cuyo voto fue para Milei con la esperanza de que este y su grupo erradicaran la catástrofe crónica que postraba a la Argentina y crearan las condiciones para el relanzamiento del crecimiento económico.

Milei y el conjunto de expertos del más elevado nivel en el gobierno están cumpliendo lo que prometieron: han terminado con el déficit presupuestario del Estado y con la emisión inorgánica de dinero; han suprimido casi todos los subsidios; han estabilizado la cotización del dólar al que liberaron de los cepos cambiarios; la inflación ha caído al 1.9% mensual y se prevé que continuará su descenso; se están deshaciendo del personal estatal excedente (la sociedad solo necesita el personal estrictamente indispensable para la prestación de los servicios públicos); están promoviendo las inversiones; han aumentado la seguridad, atacando la criminalidad.

No se espera, desde luego, que la inflación desaparezca en seguida con las medidas adoptadas. La tendencia inflacionaria continuará aún varios meses, puesto que hay todavía en circulación muchos pesos emitidos antes de diciembre de 2023 que mantienen una tendencia a la elevación de los precios. Regularmente la cantidad de moneda a emitirse por el Banco Central solo debe equilibrar el crecimiento del P.B.I. para facilitar la adquisición de las nuevas mercancías creadas. La cantidad de dinero fiduciario en circulación, dada la abstención del gobierno de Milei de emitir nueva moneda, será equilibrada con un aumento de la producción de bienes y servicios, es decir con un aumento de la oferta, incremento que estimulará la recuperación de la confianza en el peso.

Complementariamente, la cotización del dólar y de otras divisas extranjeras tenderá a estabilizarse cuando más personas ahorren en pesos en lugar de comprar dólares. Erradicada la inflación y restituida la confianza en el peso, es posible que más gente tienda a ahorrar en esta moneda ante la devaluación al parecer inevitable del dólar. 

El Peronismo, los grupos de izquierda y otros se enfrentan al Gobierno de Milei y a sus medidas económicas con manifestaciones continuas en las calles y con su oposición en el Congreso de la Nación, valiéndose de su mayoría obtenida antes de 2023. Los ataques a Milei del Peronismo y sus aliados de la izquierda se centran en la calificación de derechista. En el Congreso, tratan de echar abajo su plan económico, aprobando gastos del Estado en pensiones y otros rubros que solo podrían financiarse con emisiones inorgánicas de dinero, una actitud inconstitucional e irracional destinada a ganar el apoyo de los sectores populares a los que se ofrecen esos egresos. Esas decisiones del Congreso son inconstitucionales porque infrinjen el artículo 4º de la Constitución que dispone: “El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro nacional formado del producto de derechos de importación y exportación, de la venta o locación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las demás contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nación o para empresas de utilidad nacional.” En otros términos, los gastos deben ser financiados con los ingresos, lo que implica que las leyes que infrinjan esta disposición son nulas. “Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y decisión de todas las causas que versen sobre los puntos regidos por la Constitución” (Const., art. 116º).

El Peronismo ya ha cantado victoria, apoyándose en el resultado de las Elecciones de Septiembre de este año para representantes congresales de la provincia de Buenos Aires, en las que obtuvo el 47% de los votos frente al 34% de los votos por La Libertad Avanza, el partido de Milei.

En realidad, el Peronismo conserva su mayoría en esa provincia con un porcentaje algo mayor al obtenido en las elecciones de 2023: 44.94%. Ese año, La Libertad Avanza de Milei obtuvo el 26.61%, menos de lo alcanzado en setiembre del presente año.

Lo sucedido en la provincia de Buenos Aires ha suscitado en algunos grupos capitalistas cierta desazón ante la hipótesis, propuesta por algunos periodistas, de que el Peronismo pueda alcanzar la mayoría en las Elecciones Legislativas de Octubre próximo.

Esta hipótesis no pasa, sin embargo, de ser eso, puesto que es posible que la gran mayoría de ciudadanos argentinos, “las personas de bien” a las que alude Milei, sigan apoyandolo con objetividad y confianza para continuar caminando hacia una Argentina estable y rica, dejando en minoría al Peronismo y a los grupos de la llamada izquierda a quienes no les interesa superar el descalabro económico y presupuestario que ellos promovieron tan bien con la fórmula, que reproducen sus propuestas y actos en el Congreso, consistente en la emisión de dinero inorgánico. Y no pueden tener otra propuesta, porque la única manera de darle a la Argentina estabilidad y crecimiento económico es con las medidas que Milei y su grupo están poniendo en práctica desde el gobierno.

Que el Peronismo se aferre a esa manera de proceder es explicable por su base social: los sectores de la burguesía, pequeña burguesía y determinados grupos de trabajadores y sus dirigentes que han aprovechado el ejercicio del poder en beneficio personal y de sus allegados. 

En este juego, los grupos de izquierda solo cuentan para el Peronismo como aliados (tontos) útiles. Estos grupos tampoco tienen un proyecto viable para la economía argentina, ni les ha sido necesario tenerlo a tono con sus concepciones distópicas. No han podido ver que el Capitalismo tiene aún mucho camino por recorrer y que la producción, el mercado y los consumidores son una realidad de todos los días, en la que ellos también viven. 

Lo coherente con la necesidad de terminar el camino emprendido por Milei para dejar atrás la inflación y otros males correlativos de la Argentina es dejarlo actuar, porque no hay otras fórmulas que las suyas. Las contradicciones de la sociedad no desaparecerán por eso, pero entonces surgirán otras modos de resolverlas.

El papel de furgón de cola que los grupos de izquierda están jugando es una manera de optar por el suicidio político y desaparecer finalmente de la escena.

ARGENTINA: EL ESPEJISMO DE LA ESTABILIDAD

DEUDA Y VACIAMIENTO DE LA DEMOCRACIA ARGENTINA EN LA ERA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (F.M.I.)

POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT

La economía argentina contemporánea se asemeja a una meticulosa puesta en escena teatral, donde el decorado de una supuesta normalización macroeconómica intenta ocultar los cimientos podridos sobre los que se erige. El Gobierno Nacional, en un estado de extrema fragilidad política tras el veredicto contundente de las urnas en la Provincia de Buenos Aires, se aferra a un relato de éxito que la realidad material se encarga de desmentir a diario.

A medida que el modelo exhibe sus grietas, un nerviosismo particular comienza a recorrer los pasillos de las corporaciones y los directorios de las grandes empresas. Se trata de un malestar paradójico. Por un lado, los sectores concentrados de la economía –especialmente el sector financiero, el agroexportador y las grandes empresas de energía– registran utilidades extraordinarias. Sus negocios, en el corto plazo, son excelentes. Sin embargo, esta misma elite detecta con pánico la falta de un marco político estable que garantice la continuidad de este rumbo más allá de la coyuntura inmediata y, como resulta crucial, más allá de la figura misma del presidente Javier Milei.

La idea de garantizar la continuidad del rumbo económico aún a costa de la caída del Gobierno que lo impulsa no es nueva en la historia argentina; es, de hecho, un leitmotiv de nuestra dependencia. El establishment económico ha demostrado históricamente una flexibilidad admirable en cuanto a las formas políticas, siempre y cuando el contenido económico se mantenga incólume. La última dictadura cívico-militar, el menemismo, el macrismo e incluso el albertismo han sido, en distintos grados, alternativas admisibles para las elites. Lo que estas experiencias tienen en común es que, en su momento, fueron funcionales a la imposición de un orden macroeconómico específico, basado en la primacía financiera, y la subordinación al capital global.

La gran innovación –o victoria– del establishment en el ciclo actual ha sido la internalización, por parte de una porción significativa de la clase política tradicional y de amplios sectores sociales, de ciertos dogmas como si fueran verdades técnicas incuestionables, despojándolos de su profundo contenido político y social. El equilibrio fiscal a cualquier costo es el emblema de este éxito.

Lo que en cualquier manual serio de economía es un instrumento de política coyuntural –y potencialmente recesivo– se ha convertido en un fetiche, en un sinónimo de «buena gestión» per se, divorciado por completo de sus efectos sobre el nivel de actividad, el empleo y el bienestar social. Esta aceptación acrítica del ajuste como única ortodoxia posible es el cordón umbilical que permite imaginar una transición «ordenada»: se puede cambiar a los actores en el escenario, siempre y cuando no alteren el guion escrito por los acreedores internacionales.

En este contexto, el análisis del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) resulta luminoso al señalar que la proscripción judicial de Cristina Fernández de Kirchner trasciende por completo una mera pulseada política o un caso aislado de lawfare. Representa la necesidad estructural de disciplinar judicialmente a todo el sistema político tradicional. Cuando un modelo económico es incapaz de generar consenso social, de construir legitimidad a través de resultados que beneficien a las mayorías, y se sostiene únicamente en base a una frágil coalición de intereses concentrados y represión del descontento, el mecanismo de la competencia electoral se vuelve un riesgo inmanejable.

La democracia, en su sentido sustantivo de soberanía popular para decidir el rumbo económico, es un estorbo. Por lo tanto, es imperioso deslegitimar, judicializar y, de ser posible, proscribir a cualquier fuerza opositora que, incluso de manera tibia, represente una amenaza a la «hoja de ruta». No se persigue a Cristina Fernández por sus supuestos delitos, sino por lo que representa. El disciplinamiento se convierte así en la condición sine qua non para la continuidad del programa de ajuste, una garantía de que, gane quien gane las elecciones, las políticas centrales no variarán.

Como lo expone con agudeza el doctor en ciencias sociales Alejandro Horowicz, esto explica la paradoja de una «transición controlada». La oposición política, en su conjunto, carece no solo de un modelo alternativo coherente, sino incluso de un conjunto mínimo de medidas de política económica que se desmarquen del dogma imperante. Su crítica es a menudo vacía, se centra en los «modales» y la «forma» del Gobierno de Milei, pero no en el fondo de su programa. ¿El resultado? Una lógica perversa pero impecable: cuando nadie en el arco opositor tiene una alternativa real, todos, en esencia, terminan suscribiendo el mismo programa, el dictado por el Fondo Monetario Internacional. La política se reduce a una mera gestión de la austeridad con distintos estilos.

Dependiendo de la velocidad a la que se degrade el modelo –una variable que hoy parece acelerarse–, las elites ya están preparando sus planes B. Estas alternativas no representan una ruptura, sino una «recarga» del mismo programa, pero con una cara más presentable y modales menos agresivos. La economía, en este esquema, deja de ser una ciencia para transformarse en el arte de las apariencias.

Por lo tanto, se puede activar un «reset» del gobierno. Se puede forzar una salida anticipada a través de una asamblea legislativa o de una compleja coalición de gobernadores. Pero las alternativas admisibles dentro de este juego son únicamente aquellas que no alteren un ápice el orden macroeconómico impuesto.

Para desentrañar la perversidad de este consenso social en torno al equilibrio fiscal en un país con el 50% de su población en la pobreza, es necesario realizar un desvío por la teoría económica clásica, específicamente por la obra de John Maynard Keynes. En 1919, Keynes escribió «Las consecuencias económicas de la paz» movido por la indignación. Había participado como representante del Tesoro británico en las negociaciones del Tratado de Versalles y renunció ante la imposibilidad de hacer entrar en razón a los vencedores de la Primera Guerra Mundial, que impusieron a Alemania reparaciones de una magnitud astronómica y mecánicamente imposibles de pagar. La vigencia de su análisis para la Argentina de hoy no es una mera analogía; es un espejo casi perfecto.

Keynes desnudó la lógica simple pero mortal de una deuda denominada en moneda extranjera y el problema de la transferencia interna. Un país que le debe a otro –o al F.M.I.– en dólares, no puede pagarle imprimiendo pesos. Necesita conseguir dólares. Solo hay tres formas realistas de hacerlo:

  1. Exportar más de lo que se importa: generar un superávit comercial vendiendo bienes, servicios o recursos naturales al mundo.
  2. Endeudarse más: pedir prestados nuevos dólares para pagar los viejos dólares que se deben, una espiral piramidal que solo posterga y agrava el problema.
  3. Vender el patrimonio: enajenar los activos nacionales –empresas públicas, recursos naturales, tierras– a compradores extranjeros que paguen en divisas (el programa máximo de las privatizaciones).

El núcleo de su argumento, y lo que es absolutamente central para Argentina, es el problema de la «transferencia», un proceso de doble conversión que implica dos fases críticas y terriblemente dolorosas:

Fase 1: la transferencia interna (o El superávit fiscal macabro)
Antes de poder comprar dólares, el Estado debe reunir una enorme cantidad de su moneda local (pesos). Para juntar esos pesos, no tiene más remedio que:

  • Aumentar impuestos y/o reducir el gasto público de manera brutal. Esto es la austeridad. En el caso argentino, la narrativa de la «presión tributaria alta» –promovida por las elites– ha servido para descartar casi por completo la vía de aumentar impuestos a los sectores de mayor capacidad contributiva (renta financiera, grandes fortunas, exportadores). Por lo tanto, el ajuste recae de manera abrumadora en la segunda variable: el recorte del gasto.

Este esfuerzo fiscal contractivo es el que crea el superávit primario: el gobierno, en pesos, recauda más de lo que gasta internamente. Pero este superávit no es un signo de salud; es el síntoma de una hemorragia interna. Es un «ahorro forzado» extraído de las entrañas de la economía doméstica. Para lograrlo, el gobierno:

  • Elimina subsidios al transporte, la energía y los servicios públicos. La nafta, el gas y la luz se vuelven artículos de lujo, encareciendo toda la cadena de producción y el costo de vida.
  • Recorta brutalmente los presupuestos de salud, educación, ciencia y tecnología. Los hospitales públicos se quedan sin insumos, las escuelas se caen a pedazos, los investigadores emigran.
  • Congela pensiones y salarios de estatales, que se desploman en términos reales frente a una inflación galopante, profundizando la recesión al eliminar el poder de compra de la población.

Fase 2: la transferencia externa (La conversión final)
Una vez que el Estado ha logrado su «victoria» macabra –ha juntado miles de millones de pesos empobreciendo a su población–, debe convertir esos pesos en dólares. Aquí surge otro problema keynesiano: esa conversión masiva puede deprimir aún más el valor de la moneda local, si las elites exportan y necesitan un tipo de cambio devaluado, generando más inflación y haciendo, paradójicamente, que cada vez se necesiten más pesos para comprar la misma cantidad de dólares. Finalmente, con los dólares comprados gracias a un sistema extraccionista de exportaciones privadas, el gobierno realiza el pago puntual a sus acreedores internacionales.

El F.M.I., los mercados financieros y los editorialistas del establishment felicitan al Gobierno por su «disciplina fiscal» y su «compromiso con los compromisos». Es la consagración de la apariencia. Keynes argumentaría, hoy como ayer, que este esfuerzo no solo es moralmente obsceno en un país con índices de pobreza récord, sino que es económicamente insostenible. Una población empobrecida y una economía devastada no pueden generar la riqueza real necesaria para pagar la deuda en el futuro. El superávit se logra no porque la economía sea más eficiente y pujante, sino porque se ha empobrecido a su gente hasta el hueso.

El experimento económico en curso en la Argentina va mucho más allá de un simple plan de ajuste. Es parte de una ofensiva estratégica de mayor alcance cuyo objetivo final es el vaciamiento definitivo de la democracia. En este nuevo régimen, la soberanía popular queda confinada a elegir cada cuatro años entre gestiones tecnocráticas que varían en su estilo, pero no en su sustancia, todas ellas comprometidas con la misma hoja de ruta predefinida por los acreedores y los grupos de poder económico. Las elecciones se convierten en meros mecanismos de validación residual de una arquitectura de poder que se decide en otra parte.

Lo más llamativo, y quizás lo más trágico, es el grado en el que este relato ha sido internalizado. La obsesión por el equilibrio fiscal como un fin en sí mismo, desconectado de cualquier consideración sobre el desarrollo, el empleo o la justicia social, es el triunfo supremo de la apariencia sobre la sustancia. Es la victoria de una elite que ha logrado que se naturalice como sentido común que el bienestar de los mercados de deuda es infinitamente más importante que el bienestar de la mitad de la población que está bajo la línea de pobreza.

PROYECTO PRESENTADO EN EL CONCEJO MUNICIPAL DE ROSARIO

PROYECTO DE ORDENANZA Nº 277.033/25 A CONSIDERACIÓN DE LA COMISIÓN DE GOBIERNO

La iniciativa surge a partir del planteo que hicieron los ex combatientes indígenas en consecuencia del trabajo que ellos vienen realizando, un trabajo militante, de una causa propia, donde se ha planteado la necesidad de trabajar en conjunto y llevar al Concejo Municipal de Rosario esta propuesta para que se difunda la participación que han tenido las Comunidades Indígenas en la Guerra de Malvinas».

Paralelamente la norma determina que la autoridad de aplicación de la presente Ordenanza será el  Comité Organizativo y Cultural de los Pueblos Originarios de Rosario que, en coordinación con el Instituto del Aborigen Santa Fe sino  llevará adelante actividades divulgación y de fomento de esta fecha.

Los integrantes de la comunidades consideraron que instituir el día 26 de Agosto de cada año como el día del Veterano y caídos indígenas en la de Guerra de Malvinas en Homenaje revuelta del Gaucho Rivero quién en 1833 recupera con un grupo de combatientes indígenas el territorio de Malvinas.

A continuación se transcribe los fundamentos vertidos oportunamente por los referentes de la comunidades Daniel Naporichi, Rosana Esquivel, Óscar talero ,

Desde el Comité Organizativo y Cultural de los Pueblos Originarios de Rosario, queremos instituir el día 26 de agosto de cada año como el Día del Veterano y Caídos Indígenas en la de Guerra de Malvinas en Homenaje a la revuelta del Gaucho Rivero quién en 1833 recupera con un grupo de combatientes indígenas el territorio de Malvinas.

Esta fecha es elegida por el Colectivo de veteranos indígenas, actualmente compuesto por  veteranos y las familias de los caídos indígenas hasta el momento de las Naciones Qom y Moqoit, el escritor QOM, Juan Chicco, han realizado un trabajo de visibilización y recuperación histórica de la participación indígena en la defensa de la soberanía de los territorios de Malvinas. Estamos convencidos de que conocer la historia de los ex Combatientes Indígenas tiene un propósito descolonizador.

Su lucha en Malvinas en el año 1982 nos trae a la memoria a aquellos indígenas qom combatieron junto al Gaucho Rivero hace 180 años, iniciando un reclamo que no cesa hasta el presente. En la defensa de nuestra Soberanía los pueblos indígenas siempre estuvieron presentes y, de hecho, en la Guerra de Malvinas ocurrida en el año 1982 nuestros pueblos acudieron una vez más al llamado de la Patria. Si hacemos un breve resumen de la lucha por la independencia, nos encontramos con que los pueblos indígenas allí permanecieron para defender nuestra soberanía.

En las invasiones inglesas de 1806 y 1807 los ejércitos de Belgrano tenían en sus filas más de 200 indígenas. Y remitiéndonos a San Martín, desde San Lorenzo hasta su entrada triunfal en Perú, tuvo en sus filas a soldados indígenas.

El cabildo de Buenos Aires registra que el 17 de agosto de 1806, para hacer frente a los colorados, como así denominaban a los ingleses invasores, se presentó el indígena Felipe, quien en nombre de dieciséis caciques pampas y tehuelches ofreció hombres, caballos y auxilios para enfrentarlos, y así lo hicieron.

El Cacique Catemilla después informó que a raíz de los hechos acaecidos con los colorados y la permanente amenaza de estos, se habría efectuado la paz con los Ranqueles de las Salinas Grandes para defender la frontera hasta Mendoza y acordar con los Pampas a hacer lo propio con toda la costa sur hasta patagones.

La Gaceta de Buenos Aires del 8 de junio de 1810 dice que para la Junta no debe haber diferencia entre el militar español y el militar aborigen, ambos son iguales y siempre debieron serlo. Cuando una delegación de indígenas se presentó en El Plumerillo, el libertador José de San Martín les dijo: «Los he convocado para hacerles saber que los españoles van a pasar de Chile con sus ejércitos para matar a todos los aborígenes y robarles sus mujeres e hijos. En vista de ello y, como yo también soy indio, voy a acabar con los Godos que les han robado a ustedes las tierras de sus antepasados, y para ello, pasaré los Andes con mi ejército y esos cañones. Pero necesito el permiso de ustedes que son los dueños del País.» En 1824 Estanislao López crea el cuerpo de Lanceros del Sauce, formados por abipones.

En la batalla de Cepeda en 1820, según Bartolomé Mitre, se escuchaba, en medio del fragor de la lucha, el sonido ronco del cuerno de los regimientos indígenas. Los Coyas de Yavi se mantuvieron fieles a la revolución propagada por Belgrano y el ejército del norte, aun después de la retirada de éste hacia Tucumán en 1812.

Esta adhesión de los Coyas a la Revolución determinó los límites del norte del país. El General Güemes tenía en su ejército a soldados indígenas. No en vano cuando muere los diarios porteños dirían «Murió el abominable cacique Güemes.» El General realista Pezuela tenía redactado un informe que fue secuestrado por el General San Martín, en el cual hacía mención de algunos combatientes por la lucha de la independencia y decía así: «Padilla, Camargo, Cárdenas, Umaña, son indios o mestizos de la cla- se más oscura» Allá por el año 1833, meses después de que los británicos usurparan las Malvinas, para ser más exacto en Agosto de ese año, el gaucho Rivero recupera las islas Malvinas; y de las 8 y 10 personas que actuaron en esa gloriosa misión, el 60 % pertenecía a los pueblos indígenas; ni que hablar de la Guerra de Malvinas que es el tema que nos ocupa en este trabajo. Nos pareció importante hacer este pequeño resumen histórico para aportar datos concretos, que no sólo acrediten la participación indígena en Malvinas, sino que también visibilicen la participación Indígena desde el inicio mismo de la lucha por la soberanía nacional.

El objetivo de las jornadas es visibilizar la presencia de indígenas en la defensa del territorio (Guerra de Malvinas); elaborar materiales educativos sobre la temática para luego solicitar la incorporación al currículo educativo provincial, tal como hemos solicitado con el 19 de Julio (Conmemoración de la Masacre de Napalpi) y proponer que todos los 26 de agosto se conmemore también en Rosario el día de excombatiente indígena, porque en esa fecha el gaucho Antonio Rivero quien tenía sangre charrúa junto a un grupo de indígenas y criollos recuperaron las Islas Malvinas y estuvieron al gobierno de las mismas, donde izaron la bandera Nacional Argentina, hasta el 7 de enero de 1834. Desde la conformación del estado argentino, la presencia y resistencia indígena ha sido negada por la historia oficial que reservo al movimiento indígena un lugar de «conflicto interno», sin embrago a través de estudios y revisión histórica de la historia cada vez esta mas presente la presencia y acompañamiento indígena con el proyecto nacional y popular que coincide con las reivindicaciones de patria grande actuales.  El rescate de la memoria oral y escrita de nuestra historia esta siendo también  impulsada desde la ciudad de Rosario.

El incansable Secretario de la Primera Junta Mariano Moreno redactó una serie de Leyes y Decretos donde «los criollos e indios» podían ocupar los más altos cargos de la administración del Estado, y así mismo en el escalafón militar, teniendo en cuenta únicamente sus aptitudes y capacidades para el puesto no el color de la piel o su origen. Juan José Castelli por su parte, cuando se encuentra con el Ejercito Auxiliador en el Alto Perú resuelve conmemorar el primer aniversario de la Revolución nada menos que en Tiahuanaco. Para ello el 25 de mayo de 1811 invitó a las comunidades aledañas a un acto que realizó en la Puerta de Sol. Ciertamente Castelli había marchado hasta lo que hoy es Bolivia, porque la Revolución necesitaba metálico, la plata de Potosí, pero también estábamos huérfanos de historia.

La Revolución tenía apenas un año y Castelli decidió conmemorar esa fecha en el maravilloso complejo de Tiahuanaco uniendo nuestros orígenes como país recién nacido a lo más profundo de la América milenaria. En ese acto de una trascendencia que tanto historiador oficial intento opacar, Castelli declara la abolición de la esclavitud de los indígenas y deroga el «impuesto al indio».

Con una orientación similar, Manuel Belgrano propuso el 9 de julio de 1816 cuando se declara nuestra independencia en la «casita» de Tucumán. Allí nuestros mejores patriotas con Belgrano a la cabeza propusieron como forma de gobierno una monarquía incaica atem- perada con capital Cuzco. Por eso el Dr. Bartolomé Mitre, quien va a delinear, desmemoria mediante nuestro Historia Oficial, en la biografía que le dedica a Belgrano destina todo el extenso capitulo XXIX llamado «El Inca» donde se esmera con ahínco a ridiculizar «la ocurrencia? de tener un rey de patas sucias sacado de una choza». Para mayor irritación del director de La Nación, el creador de nuestra bandera introdujo en ella al sol flamígero de los incas. Así fue como nos vestimos y abrigamos con símbolos ancestrales.

José de San Martín es otro que tuvo tan presente a los pueblos originarios y que dejó para la posteridad aquella frase con la que tanto racista se atraganta y jamás logra deglutir, aquella que escribió de puño y letra en su famosa Orden General de 1818 cuando señaló: «combatiremos en bolas como Nuestros Paisanos los Indios». Y no solo eso, antes de cruzar la cordillera, solicitó «autorización» a los caciques que lo consideraban peñy y lonko, es decir hermano y cacique. Esa gente maravillosa murió tan pronto: Moreno en 1811, Castelli en 1812, Belgrano en 1820, Guemes en 1821 y San Martín marchó al exilio en 1824. Años más tarde, el país quedó en manos de gobernantes que olvidaron los principios de Mayo, individuos que diseñaron un país para pocos enquistado en la renta de la aduana de Buenos Aires dando la espalda al interior.

De ese modo no solo invisibilizaron a los indígenas sino que reintrodujeron la esclavitud tras las sangrientas «entradas» ejecutadas en la Patagonia y el Chaco con el cruel reparto de indios. Palabras de Psicólogo Marcelo Valko en el Primer Homenaje a un excombatiente indígena «Eugenio Leiva» en Chaco.

El objetivo de hacer conocer la presente iniciativa de los legisladores de la ciudad de Rosario  tiene como intención recuperar la identidad Malvinas desde una visión colectiva, esta es la verdad histórica, el justo reconocimiento a nuestros veteranos y caídos indígenas, es la que queremos mostrar y contar, hay que descolonizar culturalmente hacia dentro, y es por lo expuesto, que solicito la aprobación del proyecto de ordenanza.

                                                                  ORDENANZA

Articulo 1º
Establezcase en la ciudad de Rosario que cada 26 de Agosto se conmemore el día 26 de Agosto de cada año como el día del Veterano y Caídos Indígenas en la de Guerra de Malvinas en homenaje revuelta del Gaucho Rivero quién en 1833 recupera con un grupo de combatientes indígenas el territorio de Malvinas.asi como el reconocimiento a los ex combatientes indígenas que participaron en el conflicto bélico de 1982

Artículo 2º
Establécese que la autoridad de aplicación de la presente ordenanza será el Comité Organizativo y Cultural de los Pueblos Originarios de Rosario, en coordinación con el Instituto Provincial del Aborigen Santafesino y la Dirección de Pueblos Originarios de la Municipalidad de Rosario, quienes Elevarán adelante actividades de difusión, fomento cultural, educativas y conmemorativas alusivas a la fecha.

Artíiculo 3º
El Departamento Ejecutivo Municipal arbitrará los medios necesarios para garantizar |a efectiva implementación de la presente ordenanza y su difusión en ámbitos Educativos, culturales y comunitarios de la ciudad.

Articulo 4°
Comuníquese al Departamento Ejecutivo municipal

UNA APROXIMACIÓN A LO QUE ES UN TELO (PARTE IX)

ESCRIBE FABIÁN ARIEL GEMELOTTI

Estamos acá en este mundo podrido que nos tocó en suerte en el sorteo de haber nacido. No esperamos nada pero esperamos todo. El sexo como placer y como amor; no hay amor sin placer, pero hay placer sin amor. El telo tiene que ver con el no amor y también con el amor. Esas tardes con alguien que uno amó y no puede olvidar. Esas caricias por un cuerpo imperfecto que para uno fue perfecto. «Te amo y te amaré por siempre», dicen los amantes. Los amantes sienten que ese momento de placer va a ser eterno en ese amor que se están jurando.

Todos hemos sufrido por amor, una y mil veces. Otros una vez sola. Otros dos veces en la vida. No siempre se pueden encontrar dos cuerpos que se amen intensamente porque el amor es así; el amor es un juego que alguna vez debe terminar. No hay ganadores ni perdedores. El tiempo ayuda a olvidar. Uno se olvida. Viene otro amor que también se terminará. Y el juego se hace eterno. Eso es el amor. El amor es un juego de fluidos, de cuerpos, de mentes, de deseos que se hacen carne.

Una tarde cualquiera en el Belgranito, el telo por calle Eva Perón. Un telo de «pobres». Pintado de rosa como una casa entre vieja y nueva; ahí van los obreros y sus novias y amantes. Ahí la pieza está decorada como una casa de los setenta. Fui una vez sola, con un gran amor. Un amor que pensaba que era irreemplazable. Después al terminar el juego sentí vacío, que me moría. Y con los años vino otro amor. Era reemplazable ese amor de esa tarde en el Belgranito

A mí personalmente me gusta el Metro, el mejor telo de Rosario. No hay otro igual. Tiene ese aire de telo de cogidas ricas. Uno entra a la habitación y siente los gritos de la habitación cercana. Todos gritan ahí. Uno no sabe si gritan de pasión o esos gritos son de falsedades. Porque en el amor también hay mentiras: «sos la mujer de mi vida», uno dice y ellas dicen: «nunca amé a otro hombre así». Muchas veces esas mentiras son necesarias o uno siente en ese momento que son verdades eternas.

Siempre me pregunto quién fue mi gran amor, si Alejandra, si Natalia, si Aylén, si Nicool o si Catherine. No tengo una respuesta certera. Cada una ocupó una época de mi vida.
Esta saga sobre telos no terminó todavía. No es de lo mejor que he escrito. Pero es valiosa para mí.

LA IMPORTANCIA DEL ÁRTICO Y ANTÁRTICO. LOS DERECHOS ARGENTINOS SOBRE MALVINAS E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR

ESCRIBE ALBERTO CORTÉS

Las regiones árticas y antárticas del planeta son, en general, muy poco tenidas en cuenta, suponiendo que, por su escasa población producto del clima, tienen una relevancia despreciable, en comparación con los continentes más habitados.

Sin embargo, con una importancia rápidamente creciente en las próximas décadas, su gravitación económica y estratégica está muy lejos de carecer de significación.

El Polo Norte se ubica en el océano Ártico y no en tierra firme como el Polo Sur, pero está cubierto por una capa de hielo permanente.

La región ártica, que lo rodea, abarca partes de Rusia, Estados Unidos (Alaska), Canadá, Dinamarca (Groenlandia), Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia. Todos esos países, excepto los dos últimos, tienen costas sobre el océano Ártico, pero Canadá y Rusia son los países que poseen la mayor parte.

El cambio climático, al producir el derretimiento de hielos en todo el planeta, está causando significativas modificaciones en la navegabilidad y el acceso a minerales en la zona (que es afectada a un ritmo cuatro veces mayor que el conjunto de la Tierra). Países como China, el primer exportador y segundo importador del mundo, están particularmente interesados en el desarrollo de las rutas por esta zona, ya que reducen sustancialmente el tiempo de navegación entre el país asiático y Europa, comparadas con la actual ruta del Canal de Suez, en Egipto.

La reducción del hielo permite pensar en el desarrollo de tres rutas claves: la del Norte (bordeando la costa septentrional de Rusia), el Paso del Noroeste (ídem, pero de Canadá) y la Ruta Transpolar.

El predominio ruso en la región es destacado, ya que además de la extensión de sus costas, posee más rompehielos que la suma de todos los de los demás del mundo, y es el único con algunos de propulsión nuclear. Acaba de sumar uno de combate, de avanzada tecnología, y anunciar un mega proyecto que integraría toda la ruta transártica con transporte fluvial en varios ríos que desembocan en el Ártico y corredores ferroviarios.

De allí el interés (y la desmesura) de Trump de pretender comprarle Groenlandia a Dinamarca (en contra de los deseos de ese país europeo, y de la propia población local, que apunta, en cambio, a la independencia); y de transformar nada menos que a Canadá en parte de los EEUU (lo que causó el airado rechazo de los canadienses y su gobierno, como era de esperar).

La única zona de acceso estadounidense a esta región es su estado de Alaska. Fue comprada a Rusia en 1867, cuando el zar Alejandro II, que venía de haber perdido once años antes la Guerra de Crimea frente a otros imperios (británico, francés y otomano principalmente), y que estaba necesitado de fondos; temía, además, que tarde o temprano, ese territorio le fuera arrebatado por la fuerza.

La zona es rica en petróleo y gas (tercera parte de las reservas mundiales), cobalto, litio y níquel. Groenlandia tiene grandes reservas de tierras raras y muchos otros minerales críticos. La falta de prospección detallada y las limitaciones tecnológicas –en camino de ser superadas– son los principales obstáculos a su explotación, además de los factores geopolíticos.

El recurso pesquero también está fuertemente afectado por el cambio climático: Especies de zonas árticas se ven sometidas a estrés, pero otras provenientes de mares más templados se extienden hacia allí, abriéndose nuevas áreas y temporadas pesqueras.

En el otro extremo del globo, la Antártida es el cuarto continente más extenso, después de Asia, América y África.

Posee uno de los mayores yacimientos mundiales de carbón y hierro. Más importante es aún su mar, con grandes yacimientos de petróleo y gas.

Se rige por el Tratado Antártico, firmado en 1959 por doce países, a los que se sumaron, posteriormente, treinta y ocho más. Prohíbe las actividades militares y la extracción de minerales (hasta 2048, ya no tan lejano), las explosiones nucleares y la eliminación de residuos de ese tipo. Promueve la investigación científica (varios miles de científicos de diversas naciones realizan hoy experimentos) y protege el frágil medio ambiente local. Está dividida en sectores administrados por varios países.

Argentina posee uno de esos sectores. Representa más del 25% de la superficie total del país. Gran Bretaña, apoyándose en su posesión de hecho de Malvinas y otras islas argentinas del Atlántico Sur, reivindica un sector que abarca el 100% del argentino y parte del chileno.

La usurpación de Malvinas, en 1833, fue perpetrada en articulación de ese imperio con los Estados Unidos. Un año antes, la fragata norteamericana Lexington, había atacado, con bandera falsa, las islas y destruido sus defensas. Hay constancias de reuniones entre diplomáticos de ambas naciones durante el curso del año 1832, en las que se habría intercambiado información, y la conformidad estadounidense a la ocupación británica, en tanto no interfirieran en la depredación norteamericana de los recursos naturales. Como antes sí había hecho la representación de Buenos Aires.

Hoy, la posesión de esas islas es fundamental no sólo para Gran Bretaña, sino para la OTAN, como ya se evidenció en la Guerra de 1982.

Los EE.UU. mantienen flotas y bases en todos los mares del mundo, como parte esencial de su hegemonía mundial –ya en declive-, y estas Islas, que tienen a su alcance el paso entre los océanos Atlántico y Pacífico (Pasaje de Drake y Estrecho de Magallanes), son claves para el dominio de esas rutas, además de la actual pretensión estadounidense de una base en Tierra del Fuego.

Tanto por estas razones, como por la proyección sobre la Antártida, y por las propias riquezas naturales de los mares en torno de las Islas, es obvio que el Reino Unido (y los EE.UU.), se aferrarán con uñas y dientes a esas posiciones.

¿Podrá entonces Argentina, en algún momento, recuperar efectivamente su soberanía sobre sus islas? ¿Cuándo?

Para responder a estas preguntas hay que observar la evolución de los imperios coloniales europeos en América, África, Asia y Oceanía.

Cuando España fue invadida por las tropas napoleónicas y luego dividida por luchas internas entre constitucionalistas y absolutistas, fue la oportunidad para que los pueblos hispanoamericanos lograran su independencia. Incluso, ésta se vio amenazada de nuevo temporalmente, al ser repuestos en el trono Carlos IV, e inmediatamente su hijo Fernando VII. La contrafensiva colonialista española logró entonces, por un tiempo, revertir todas las independencias que se habían logrado en Suramérica, excepto la del Río de la Plata. La nueva ofensiva independentista, desde el sur con San Martin y el norte con Bolívar, consiguió volver irreversible el proceso liberador.

En agosto de 1941, Roosevelt consiguió arrancar a un golpeado Churchill la “Carta del Atlántico”, en la que se prometía una posguerra sin colonias. Los propios EE.UU. otorgaron (en 1946) la libertad a su propia dependencia: Filipinas, a la que habían sometido en 1898. Ello había ocurrido, después de traicionar su anterior promesa de la independencia a los filipinos (para lograr su apoyo en la guerra de EE.UU. contra España,). Para subyugarlos, llevaron adelante un genocidio que causó la muerte de cientos de miles de ellos, con ejecuciones sumarias, torturas sistemáticas, campos de concentración. La apuesta (en 1941) fue que, en un mundo sin colonias, Europa perdería este monopolio de sus relaciones coloniales, y los pujantes EE.UU. podrían penetrar en las excolonias, mediante relaciones, ahora neocoloniales.

La situación fue aprovechada por los movimientos liberadores de África, Asia y Oceanía, para intentar imponer su propia agenda. De esta manera, obtuvieron su independencia casi todos los países africanos y varios de Asia y Oceanía.

O sea que –otra vez- el debilitamiento de los imperios europeos fue la condición inicial para la finalización de las relaciones coloniales. Sin embargo, ese debilitamiento había ocurrido también –en los casos africano y asiático– tras la Primera Guerra Mundial; sin que los pueblos del luego llamado Tercer Mundo alcanzaran la independencia (aunque sí la lograron entonces, en cambio, en Europa, naciones antes sometidas por el imperio austro-húngaro. En los otros continentes, las colonias alemanas pasaron simplemente a manos de Gran Bretaña, Francia, Bélgica y otras).

La mayor fortaleza de las fuerzas independentistas autóctonas y la existencia de un bloque socialista anticolonial (U.R.S.S.-China), tras la Segunda; permitieron en cambio la emancipación de gran parte de las colonias.

Hoy presenciamos el declive de la hegemonía norteamericana en el mundo, y el surgimiento de un mundo multipolar con otras potencias globales y regionales que compiten e incluso superan la hegemonía anterior, en muchos aspectos.

Cuando el poder relativo de los EE.UU. (y sus aliados más estrechos como Gran Bretaña) en el planeta haya disminuido lo suficiente, será la hora en que Argentina pueda aspirar seriamente y en un plazo mucho menor que en la situación presente, a integrar completamente su territorio. Una razón más para apostar a ese mundo multipolar sin hegemonías, y para revertir la política mileísta de relaciones carnales con EE.UU. e Israel. Mientras tanto, es fundamental mantener firme y coherentemente el reclamo por los legítimos derechos argentinos sobre todas aquellas islas.

UNA CONSTITUCIÓN QUE NACE VULNERANDO LOS DERECHOS DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS

El jueves 11 entró en vigencia la nueva Constitución de la Provincia de Santa Fe, con la gran mácula de avasallar derechos legítimos de trabajadores y trabajadoras judiciales que prestan servicio en el Ministerio Público de la Acusación (M.P.A.) y en el Servicio Público Provincial de la Defensa Penal (S.P.P.D.P.), ambos llevados, sin su consentimiento, al nuevo Ministerio Público, el cual está fuera de los tres poderes del estado provincial (Título 4).

Según las Disposiciones Transitorias, en la Número 17 referida a los trabajadores y trabajadoras del M.P.A. y S.P.P.D.P. dice “Son traspasados de pleno derecho y de manera inmediata conjuntamente con sus respectivos cargos… Se les respeta la remuneración, funciones y ámbito geográfico de prestación de servicios y pautas que protejen el derecho a la carrera”. En la Número 18, referida a los trabajadores y trabajadoras que prestan servicios en las Defensorías civiles y en el Ministerio Pupilar, expresa “Se trasladarán con sus respectivos cargos al Ministerio Público de la Defensa… respetando la remuneración, funciones y ámbito geográfico de prestación de servicios. Una ley debe contemplar el plazo, las pautas del traspaso y protección del derecho a la carrera”.

Los segundos deben esperar una ley para que los traspasen y los primeros, INTEMPESTIVAMENTE pasan al Ministerio Público.

Como se verá, a los empleados judiciales (como objetos que se pueden trasladar de un lugar a otro a gusto y  placer) en ningún momento se les permitió hacer uso de la opción de pasar a ese nuevo Ministerio Público o continuar perteneciendo al Poder Judicial.

Todos estos trabajadores y trabajadoras rindieron el concurso de ingreso al Poder Judicial, ingresaron a trabajar en el Poder Judicial, prestaron juramento en el Poder Judicial, vienen desarrollando su carrera en el Poder Judicial al que apostaron como opción de vida y ahora, por disposición de esta nueva Constitución, son obligados a trabajar en un organismo que no pertenece al Poder Judicial.

Lo que dicen ambas disposiciones transitorias es una promesa que no sabemos si se va a cumplir y cómo. Los trabajadores estamos hartos de promesas. El respeto a la remuneración es a la actual remuneración porque nada habla sobre el futuro. El respeto a las funciones es a las funciones actuales. No sabemos que funciones desempeñarán en el futuro. Por otro lado, “las pautas que protejan el derecho a la carrera” NO HAY CARRERA porque al dejar de pertenecer al Poder Judicial se les priva de continuar la CARRERA JUDICIAL como el acceso a cargos de mayor jerarquía y subrogancias en otros fueros (Civil, Laboral, Familia, etc.)

Esto demuestra, una vez más, la soberbia del bloque de Unidos (Socialistas, UCR y Pro) en la Comisión de Reforma del Poder Judicial y otros organismos del Estado, ya que, cuando se debatieron esas cláusulas transitorias, no escucharon al resto de los bloques ni a éste Sindicato, que propuso agregar la posibilidad de que los trabajadores puedan optar por quedarse en el Poder Judicial o pasar al nuevo Ministerio Público.

La votación salió 35 a 32. El resto de los bloques entendió que se debía respetar a los trabajadores y trabajadoras. El bloque de Unidos (Socialistas, UCR y Pro) les prohibió poder organizar su futuro a trabajadores y trabajadoras judiciales que nunca quisieron salir del Poder Judicial.

Ni la Dictadura Militar les negó el derecho a opción a los trabajadores, ya que el Registro General se escindió en la década del 70 del Poder Judicial para pasar a depender del Poder Ejecutivo y, con la sanción de la ley 8180 en el artículo 5to., la propia dictadura militar reconoció el derecho a opción a los trabajadores para continuar sus tareas dentro del Poder Judicial. Sobran las Palabras.