
MOVILIZACION Y ACTO POR EL DERECHO A HUELGA EN LA ARGENTINA



El Gobierno de Milei es cada vez más NARCOcapitalista, desregulando los controles en los vuelos, quitando controles a la compra de bienes inmuebles y de lujo (principales formas de lavar dinero), blanqueando “Dólares del colchón” y muchas cosas más.
No sólo lo hace para tener Dólares frescos que le permitan seguir con la farra del “Súper Peso”, sino que pretende una Argentina para gánsteres, alineada totalmente a los intereses Geopolíticos de los EE.UU.
Además, hablaremos de los temas más relevantes de la Patria Grande.
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POR JORGE RENDÓN VÁSQUEZ
Es ya casi una constante que los Estados de países con economía capitalista no llegan a equilibrar sus Presupuestos.
En los Países Capitalistas más desarrollados los Déficits del Estado se han hecho enormes y en todos ellos no se ha recurrido a una elevación de los tributos para equilibrarlos ni tampoco han podido reducir los egresos. La solución ha sido prestarse dinero, tanto nacional como de otros países. Y por este procedimiento sus deudas públicas se han vuelto gigantescas y los han obligado a destinar una parte cada vez mayor de sus ingresos al pago de los intereses y a la devolución del capital al vencimiento del plazo de los bonos que acreditan esos préstamos.
En el siguiente cuadro se muestra los Estados con las deudas más grandes y los porcentajes de su producto bruto interno que ellas alcanzan. (1) Para efectos comparativos se ha incluido al Perú.

En este tema se debe considerar los siguientes aspectos: 1) Por qué los Estados de estos países han incurrido en tal magnitud de deudas; 2) Cómo podrían pagarlas y si podrían hacerlo; y 3) Qué efectos tienen esas deudas sobre la Economía y la Política.
CAUSAS DE LAS DEUDAS PÚBLICAS
En todo Presupuesto Público se incluye tres conceptos principales: los gastos corrientes en personal, bienes y servicios públicos; las obras públicas; y el pago de la Deuda Pública. Estos gastos en conjunto deben ser financiados por los ingresos del Estado procedentes de los tributos, sujetándose a la norma suprema por la cual solo se puede gastar lo que se puede financiar, como sucede en cualquier grupo familiar conducido con prudencia.
La capacidad de financiación del Estado depende de la aptitud de la economía para producir riqueza o nuevo valor. El porcentaje promedio del producto bruto interno (P.B.I.), constitutivo de este nuevo valor, que el Estado toma se sitúa en alrededor de un 20%. Una parte de este porcentaje lo percibe como impuesto a la renta, deducido del nuevo valor creado en bienes y servicios en el año y del que son deudores principalmente los empresarios; y otra como impuestos indirectos que pagan los consumidores y usuarios de bienes y servicios que son, en su mayor parte, los empresarios, los trabajadores y los pensionistas.
¿QUÉ HA SUCEDIDO EN LOS PAÍSES CAPITALISTAS MÁS ALTAMENTE DESARROLLADOS?
Por una parte, han incrementado sus desembolsos en una burocracia excesiva y con elevadas remuneraciones en los niveles más altos, en servicios públicos y en gastos militares a los que se añaden los egresos en ciertos derechos sociales, que el aparato productivo se ha resistido a financiar por la oposición de los empresarios, y las mayores sumas pagadas a los trabajadores retirados de la vida activa (gastos en servicios médicos y pensiones que aumentan con la mayor esperanza de vida).
Por otra parte, los Estados, conducidos por los partidos políticos representantes de los empresarios o afines a estos, se han abstenido de aumentar los impuestos a ellos y han aceptado los Déficits en los Presupuestos Públicos, apelando a su cobertura con préstamos de particulares, como un procedimiento normal. De este modo, el mismo dinero que podría haber ingresado al Estado como impuestos ha fluído hacia este como sumas prestadas, cuya propiedad han conservado sus “inversores”, con la ventaja de ganar un interés. Esta tendencia se impuso como una fuerza política con las ideas del neoliberalismo desde comienzos de la década del ochenta del siglo pasado. Su finalidad principal fue transferir a los empresarios una parte de los ingresos de los trabajadores. El capital constituido por esta transferencia, que ya no podía invertirse totalmente en el aparato productivo, se volcó en torrente hacia los Estados como préstamos. Para los políticos adictos al neoliberalismo esta fuente de capital fue como una bendición, puesto que les resolvía el financiamiento del presupuesto del Estado en el corto plazo, aunque la deuda pública siguiera creciendo. Pero también ha sido una causa de sosiego y conformidad para los trabajadores y pensionistas, quienes han continuado recibiendo así los servicios públicos que son ya parte de su nivel de vida. En otros términos, el Estado de Bienestar ha pasado a ser cofinanciado por la deuda pública.
Otra fuente de capital invertido en los bonos representativos de la Deuda Pública han sido los ahorros de las clases trabajadoras, como cotizaciones a fondos privados para el pago de pensiones de jubilación y como depósitos bancarios de las sumas excedentes sobre sus gastos.
Ha sido distinta la situación de ciertos Estados que se han endeudado para capitalizarse y potenciar la productividad del trabajo, de manera semejante a las empresas que recaban préstamos para adquirir medios de producción y fuerza de trabajo que pagan luego con una parte del nuevo valor creado. Tal lo que sucede en China, cuyo enorme crecimiento se explica, en parte, por su manera de usar esos capitales que puede devolver a sus propietarios sin dificultad.
¿SE PODRÍA PAGAR ESAS ENORMES DEUDAS PÚBLICAS?
La Deuda Pública implica, por una parte, el pago del interés que llega, de modo general, a un 4% anual del monto del capital prestado y, por otra, la redención o devolución del capital, por lo general, en el plazo de 10 años.
Supongamos que un Estado tome en préstamo, en cierto momento, 1,000 dólares en Bonos de la Deuda Pública con un 4% de interés anual y con un vencimiento de 10 años; y que, al año siguiente, se preste otros 1,000 dólares con igual interés y vencimiento; y asi sucesivamente. Por lo tanto, al terminar el primer año tendría que pagar el 4% de 1,000, o sea 40; el segundo año, 80; el décimo año 400 y, además, tendría que devolver los primeros 1,000 vencidos o sea en total 1,400; y así en adelante.
¿Hasta qué límite podría un Estado pagar su Deuda Pública?
Si el P.B.I. crece a razón de un 2.5% al año, el límite de endeudamiento podría ser este porcentaje, entendiendo que el nuevo valor creado por el aparato productivo se dedicaría totalmente al pago de la Deuda. Pero, en este caso, no quedaría nada para la reinversión y la economía se estancaría.
En 2024, la deuda pública de Estados Unidos llegó al 120.79% de su P.B.I. Para devolver este porcentaje en 10 años, cada año tendría que entregar el 12.8% de su P.B.I. más los intereses de su Deuda total. Pero no podría hacerlo, porque la tasa de crecimiento de su PBI es de 2.5%. Por lo tanto, no tiene otra perspectiva que seguir endeudándose para cubrir sus déficits. En más o en menos es semejante la situación de los otros países capitalistas altamente desarrollados. Están atrapados en un pozo sin salida o, en otros términos, han comenzado ya a caminar por el plano inclinado de la decadencia hacia una realidad cuyos caracteres son aún desconocidos.
EFECTOS DE LA DEUDA IMPAGABLE SOBRE LA ECONOMÍA Y LA POLÍTICA
Una de las maneras de reducir el tamaño de la Deuda sería apelar a la inflación. Una inflación del 10% disminuiría la deuda en este porcentaje. Se perjudicarían los prestamistas del Estado que perderían ese porcentaje y los trabajadores y pensionistas cuyos ingresos comprarían menos, inflación, dicho sea de paso, que podría entrar en una espiral ascendente.
Otra manera sería declarar que no se pagará la deuda, pero esto acarreraría la muerte violenta de la economía del país que lo hiciera, salvo si los Estados deudores más grandes decidieran no pagarla.
Ante esta posibilidad, los tenedores de bonos de la deuda pública tendrían que optar por venderlos ahora, a la baja, porque después nadie desearía comprarlos, ya que habría desaparecido su valor.
Otra opción sería hacer recaer en las generaciones futuras la obligación de pagar la deuda. En una reunión social en Paris, el año pasado, pregunté a un grupo de asistentes si tenían alguna idea sobre cómo pagar la deuda pública. Uno me respondió: que eso será un problema de sus nietos y bienietos. Lo que nadie dijo fue si esas generaciones aceptarán recibir esa herencia.
Finalmente, quedaría el recurso de la guerra. A los dirigentes políticos de un gran Estado deudor o de varios Estados deudores asociados se les podría ocurrir atacar a algún país y colonizarlo, como en los siglos anteriores, para capitalizarse, explotando a sus trabajadores y sus materias primas, pero esta medida podría conllevar el riesgo de que pierdan la guerra, habida cuenta de la destrucción nuclear si el Estado agredido tuviese armas para eso.
(1) http://datosmacro.expansion.com/deuda
(2) En 2024 cada euro se cotizó en promedio a 1.08 dólar de Estados Unidos.

SE INFORMA EL CAMBIO DE AULA PARA ESTA ACTIVIDAD. LA MISMA SE DESARROLLARÁ EN EL AULA NRO. 3.


POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT
En los medios hegemónicos, los think tanks liberales, los organismos internacionales y hasta en la boca de algunos Gobiernos, Comunicadores y Empresas se repite una consigna como si fuera un Dogma Revelado: la Educación y la Capacitación son la llave del Progreso Individual.
Según esta narrativa, cualquier Trabajador puede convertirse en su propio Empresario, su propio «Capitalista», si invierte lo suficiente en su conocimiento y habilidades.
Detrás de ese concepto de “CAPITAL HUMANO», repetido como mantra salvador, se esconde una operación ideológica profunda. Ya no hay explotados, solo «Emprendedores de sí mismos». Si inviertes en ti, si haces cursos, si sacas un Máster, entonces “te valorizaras en el Mercado” y, en teoría, hasta podrías mejorar tu salario. Suena bien. ¿Quién podría estar en contra?
Pero la Teoría del Capital Humano no es inocente. Fue desarrollada por Gary Becker, Economista de la Escuela de Chicago y Premio del Banco de Suecia (mal llamado “Nobel de Economía”) en 1992. Su tesis central parece sencilla:
“Los trabajadores no son solo vendedores de fuerza de trabajo, sino inversores que acumulan capital en forma de conocimientos y habilidades, el cual luego pueden rentabilizar en el mercado laboral.”
Pero esta frase, aparentemente técnica, desactiva la idea de Explotación y convierte la Precarización en Culpa Individual. Si no progresas, es porque no hiciste las inversiones correctas. Si eres pobre, es porque no supiste convertirte en tu propia PYME.
Esta Teoría reduce el conocimiento a una inversión financiera individual. Como si un curso de Excel o un Máster te convirtieran en accionista de BlackRock. En el esquema de Becker, todo se resume en tres pasos:
Pero la realidad desmiente cada uno de esos postulados. El hijo de obrero con título universitario, si logra terminar la carrera, tiene menos redes, contactos y oportunidades que el hijo de un banquero, aunque ambos tengan el mismo Máster. Profesiones que antes implicaban ascenso social —Abogacía, Medicina, Periodismo— hoy están masificadas y precarizadas. Incluso los programadores de Silicon Valley —la aristocracia obrera del Siglo XXI— generan millones para sus empresas, pero sus salarios se estancan mientras las Big Tech baten récords de ganancias.
En EE.UU., el 60% de los graduados universitarios no puede pagar sus deudas estudiantiles. Es decir, su educación sirvió más para enriquecer a los bancos que para cambiar su destino. En Argentina, según el INDEC, el 60% de los universitarios trabaja en negro o en empleos no relacionados con su formación y un 40% está en puestos que no requieren su nivel de estudios.
“La Educación es el gran igualador”, decía Sarmiento. Hoy, ese ideal liberal se recicló en el dogma de “Invertí en Ti Mismo”. La Educación ya no es un Derecho, es un producto financiero: Másters, cursos de “crecimiento personal”, plataformas de e-learning por suscripción. Si no progresas, es tu culpa. El mercado no falla, el que falla eres tú.
Pero ¿realmente el conocimiento es Capital? ¿Una persona con títulos y habilidades es un activo que genera renta para sí?
Sí, claro, genera productividad. Pero no necesariamente para el trabajador. La historia reciente muestra que la productividad creció mucho más rápido que los salarios. El resultado es claro: el conocimiento no empodera, solo hace más rentable la Explotación.
Las desigualdades salariales no reflejan cuánto invertiste, reflejan relaciones de poder. Lo que Becker llamó “Capital Humano” no es más que una operación semántica para culpabilizar al trabajador y absolver al sistema.
La idea de que tú eres un “Emprendedor de Ti Mismo” es el “Sí se puede” neoliberal en su versión emocional. Conviértete en CEO de tu fuerza de trabajo, administra tu propia PYME. Y si no te compran, es porque no supiste venderte.
Pero la verdad es otra, no importa cuántos títulos cuelguen de tu pared si lo único que tienes para vender es, tu tiempo. El Capital Humano es una ficción matemática con ecuaciones tan elegantes como vacías, que disfraza con técnica lo que es ideología pura.
El Capital Humano no existe. Lo que existe son trabajadores precarizados con diplomas, carreras universitarias al servicio del desempleo calificado, y un mercado laboral que no premia al mérito, sino al algoritmo. La estafa funciona tan bien que incluso sectores del progresismo la repiten. Como si estudiar más fuera una forma de liberación, realmente una equiparación salarial y no otra vuelta de tuerca en la maquinaria de utilización.
Lo más inquietante no es que exista un relato que repitan sin pausa el mantra del Ccapital Humano”. Lo verdaderamente preocupante es que incluso los medios progresistas, sin demasiada reflexión, han adoptado el concepto con naturalidad, como si fuera neutro, como si no escondiera una operación ideológica profunda. Lo que no implica que estudiar sea bueno.
Así, pasamos sin darnos cuenta de vender nuestra fuerza de trabajo a ser capitalistas de nuestro propio conocimiento, responsables de rentabilizar nuestra existencia. La concentración del ingreso, las oportunidades, el mercado, no están en este juego. El obrero ilustrado ya no lucha por transformar el mundo; solo quiere que su título cotice mejor en el mercado.
Y mientras se aplaude la Educación como “Movilidad Social” y niveladora de salarios, se entierra la idea de que concentración de ingreso, no es por ignorancia, sino por Estructura de Acumulación y Distribución.

POR GUSTAVO BATTISTONI
La Escuela Austriaca de economía tiene relevancia en nuestro país a partir de la Presidencia de Javier Milei y su permanente referencia a esa desvencijada concepción del mundo. El otorgamiento de la Orden de Mayo, una de las principales condecoraciones argentinas, a Jesús Huerta de Soto, un economista intrascendente a nivel académico, es un síntoma evidente de nuestra decadencia intelectual.
Pocos conocen que el primer crítico, que refutó tempranamente las falacias de la escuela fundada por Carl Menger, fue el fundador del socialismo argentino. Aunque en escritos anteriores había esbozado la defensa de la teoría del valor trabajo, lo hizo con meridiana claridad contra sus detractores en un ensayo escrito para los Anales de la Facultad de Derecho de Buenos Aires, y publicado en Octubre de 1913, con el título de Economía, Valor, Interés. El escrito es un notable alegato en favor de la teoría del valor trabajo, y adquiere una particular actualidad porque es un análisis demoledor de la concepción subjetivista que era defendida por el fundador de la Escuela, Carl Menger; y por su principal referente, Eugen Böhm von Bawerk, a quienes cita en el estudio.
Pero el estudio de Juan B. Justo no solo se limita a la defensa de la noción del Valor Trabajo sostenida por Adam Smith, David Ricardo y Carlos Marx. Desarrolla la diferencia entre el Trabajo Técnico y el Trabajo económico, de mucha actualidad en el vigente proceso de cambio tecnológico: “La adaptación inteligente e intencional del medio físico-biológico a la vida de la especie humana, constituye la actividad histórica fundamental que es la técnica. Consiste en la aplicación del esfuerzo del hombre al suelo, a las otras especies, a las materias primas, directamente, o con la herramienta y la máquina”. Y continúa: “A los fines de la técnica, danse los hombres una organización que responde, directa o indirectamente a ella, divídanse el trabajo en el taller, en la fábrica, en la tienda, en la empresa, en la ciudad, en el país y en el mundo”.
Pero la técnica, de por sí, no soluciona el problema económico, es el hombre con su actividad práctica transformadora y consciente el que debe desarrollar la economía en el proceso civilizatorio: “La actividad económica actúa directamente sobre los hombres, y quienes la ejercen están sujetos a sentimientos y expuestos a reacciones que nos inspiran y presentan en el trabajo de los animales y las cosas. Y mientras la actividad técnica, en una u otra forma, es atributo y obligación de casi todos los hombres, la mayor parte de éstos son por ahora, pasivos en la organización económica, si bien como accionistas de sociedades anónimas, y, sobre todo, en las cooperativas obreras, abiertas de hecho a todo trabajador, intervienen activamente en ella masas crecientes y ya considerables de personas”.
La demolición de la Escuela Marginalista, cuyos representantes estaban en la Austria Imperial de aquel momento, es completa: “No parece que podamos ir adelante sin establecer que todo valor es el valor de determinados trabajos y servicios humanos, y el valor de las cosas, el de los trabajos humanos que las han creado.
¿Vamos así a dar nuevo pábulo a la disputa entre los partidos del trabajo y los de la utilidad como substancia y medida del valor? En manera alguna. Todo se reduce a decir que el valor está en la utilidad del trabajo. Y esto es más que una simple solución verbal. Quiere decir que, además del trabajo técnico, hay el trabajo económico, la actividad de los hombres que calculan la mejor aplicación posible del trabajo técnico, de sí mismo y de los demás, de los hombres que reconocen la demanda y se ocupan de que ella sea atendida sin exceso. No sólo el trabajo de dirección técnica, que guía nuestra acción internacional sobre el medio físico-biológico, tiene, pues, un alto
Lo tiene también el trabajo económico, que combina y organiza los esfuerzos de los hombres en esa acción, y los dirige a satisfacer las necesidades más sentidas.
El valor de las cosas es el trabajo humano necesario para producirlas, trabajo medido no sólo por su duración sino por su intensidad, y por su calidad tanto como por su cantidad. El trabajo humano es de tanto mayor valor cuanto más inteligente, cuanto más solidario”.
Su idea de una propiedad colectiva que reemplace a la anarquía de la producción capitalista es de estricta vigencia: “No hay una conciencia colectiva que dirija y coordine los esfuerzos productivos de los hombres en la sociedad actual. Ellos se distribuyen al acaso de las inspiraciones individuales de los propietarios que disponen del capital”.
Juan Bautista Justo, máxima figura del socialismo argentino y primer traductor de El Capital de Carlos Marx al idioma castellano, fue un autodidacta en materia económica, pero de extensas y profundas lecturas. Su brillante crítica a la Escuela Austriaca de economía hace más de un Siglo, hogaño en el poder en nuestro país, lo hace nuestro contemporáneo.

POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT
En 2025, la competencia global por minerales críticos —tierras raras, litio, cobalto— y fuentes de energía —petróleo, gas, renovables— están reconfigurando el poder mundial. Esta disputa no solo define la seguridad tecnológica y militar, sino también moldea alianzas, conflictos y nuevas dependencias.
En este escenario, la Guerra Estratégica entre Estados Unidos y China ha escalado, expandiendo su alcance a distintas regiones del mundo, incluida América Latina. En solo dos décadas, la presencia de China en la región pasó de ser marginal a convertirse en una fuerza dominante.
El comercio entre China y los países latinoamericanos se multiplicó exponencialmente, de 20.000 Millones de Dólares a principios de Siglo a casi 518.000 Millones en 2024. Hoy, China es el principal socio comercial de Sudamérica y el segundo de América Latina en su conjunto.
Además, se consolidó como una fuente clave de Inversión Extranjera Directa (IED), con más de 180.000 Millones de dólares invertidos entre 2014 y 2024. Estas inversiones se han centrado principalmente en infraestructura y extracción de recursos naturales, en muchos casos canalizadas a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI). De los 33 países de América Latina, 22 ya se han sumado a esta estrategia global de Pekín.
Este avance reposiciona a América Latina como un espacio clave en el Ajedrez Geopolítico del Siglo XXI. Bajo la superficie de las relaciones diplomáticas tradicionales, se libra una guerra híbrida, donde el campo de batalla no son trincheras, sino deuda externa, tratados económicos, operaciones de inteligencia, narrativas mediáticas y alineamientos diplomáticos. Una Guerra Secundaria, pero con consecuencias primarias.
La dificultad aquí radica en la gran desventaja americana con respecto a China demostrada en el retroceso de los Aranceles de 142% a 30%. La secuencia para arribar a una cadena de suministros de tierras raras, implica para Estados Unidos un intento desesperado de mitigar su dependencia de China. Pero la cadena de suministro de estos minerales no se improvisa. Se requiere:
Es decir, tener acceso a zonas geográficas que contengan estos recursos, explotarla, refinarla para lograr una cadena de suministros propias o alternativa a la China.
Mientras que Occidente se alejó del procesamiento de tierras raras por razones ambientales, China aceptó ese costo y construyó un monopolio: controla más del 90% del procesamiento global, el 60% de las reservas y domina la producción de imanes industriales. El resultado es, “Quien controla estas Materias Primas, controla el Futuro Tecnológico, Económico y Militar” y China las controla.
Frente a su atraso, EE.UU. recurre a una estrategia conocida, recuperar control en su esfera de influencia histórica, América Latina, en las batallas por el control de recursos naturales vitales o por negar ese control a los rivales. No es mediante dictaduras o intervenciones militares directas, sino a través de métodos más sofisticados: presiones económicas, alianzas diplomáticas, militarización encubierta y guerras narrativas.
La Doctrina Monroe del Siglo XXI se activa con nuevos instrumentos, el F.M.I., el Banco Mundial, acuerdos bilaterales asimétricos y “Cooperación en Seguridad”. Mientras tanto, China despliega su propia estrategia pragmática, con Swaps Monetarios, Inversiones en infraestructura y participación en sectores clave.
El caso argentino es un ejemplo paradigmático. A la presión de organismos multilaterales como el F.M.I. y el Banco Mundial —históricamente funcionales a la política exterior estadounidense — se suma una renovada ofensiva para contener el avance de China en el Cono Sur. La administración Milei impulsa un alineamiento directo con Washington. Esto se refleja en la salida del país del BRICS, la ausencia en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe (CELAC), el distanciamiento de Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y un acercamiento al Comando Sur de Estados Unidos.
En paralelo, las relaciones con China siguen siendo indispensables. Sin swap chino, las reservas colapsarían. Sin inversión en obras, la infraestructura seguiría degradándose, como al parecer sucede. Y sin diversidad de socios, la capacidad de maniobra externa será nula.
La narrativa oficial que presenta a China como un régimen autoritario y a EE.UU. como “el faro de la libertad” ignora los costos estructurales de esa supuesta libertad: dependencia financiera del F.M.I., cesión de soberanía en materias primas, y subordinación diplomática.
Mientras tanto, otros países de la región exploran alianzas más pragmáticas. En el IV Foro China–CELAC:

América Latina se encuentra en una encrucijada histórica. Por un lado, el tutelaje estadounidense no ofrece estabilidad, pero reproduce una matriz dependiente y extractivista. Por otro, China propone inversiones directas y sin retórica moral, aunque también puede generar nuevas formas de subordinación si no se gestiona con autonomía. Ninguna de las opciones está libre de costos, pero una cosa está clara, la subordinación estructural al poder financiero y militar estadounidense no ha resuelto ninguno de los problemas fundamentales de la región —ni la pobreza, ni la deuda, ni la desigualdad -.
En este tablero de disputa global, los países latinoamericanos no pueden ser piezas pasivas. La defensa de sus recursos estratégicos, la regulación del capital transnacional, la protección de su recursos, la soberanía tecnológica y política son tareas urgentes.
Porque en una guerra híbrida, el primer paso para resistir es reconocer que se está siendo atacado.

Vamos a hablar de las Maniobras Fraudulentas en el Brasil de #Bolsonaro y la Argentina de #Milei para quedarse con dinero del sector más vulnerable de la Sociedad: los Jubilados y Pensionados.
Además, hablaremos del Tren Bioceánico Brasil-Perú, de los Conflictos en Perú, de la Asociación Estratégica entre Venezuela, Colombia y China y de los temas más relevantes de la Patria Grande.
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Con motivo del Conversatorio que se desarrollará en la Facultad de Derecho de la U.N.R. en la tarde de este Jueves, entrevistamos al Dr. Francisco Iturraspe, Director del Proyecto de Investigación «LOS DERECHOS SOCIALES EN LA CONSTITUCION DE LA PROVINCIA».
«Es muy importante la participación de todas y todos.
Debemos aprovechar la oportunidad para terminar la programación de los siguientes conversatorios».
«Invitamos especialmente a las organizaciones sociales, sindicales, ambientalistas, cooperativas, mutuales, de pueblos originarios etc. que deben ser los protagonistas principales de estos debates».
ARTICULO Nro. 20 de la Constitución de la Provincia de Santa Fe.
La Provincia, en la esfera de sus poderes, protege el trabajo en todas sus formas y aplicaciones y, en particular, asegura el goce de los derechos que la Constitución y las leyes nacionales reconocen al trabajador.
Reglamenta las condiciones en que el trabajo se realiza, incluso
la jornada legal de trabajo, y otorga una especial protección a la mujer y
al menor que trabajan.
Cuida la formación cultural y la capacitación de los trabajadores mediante institutos adecuados, tanto en las zonas urbanas como en
las rurales.
Promueve y facilita la colaboración entre empresarios y trabajadores y la solución de sus conflictos colectivos por la vía de la conciliación obligatoria y del arbitraje.
Establece tribunales especializados para la decisión de los conflictos individuales del trabajo, con un procedimiento breve y expeditivo, en el cual la ley propende a introducir la oralidad.
La ley concede el beneficio de gratuidad a las actuaciones administrativas y judiciales de los trabajadores y de sus organizaciones.
La Provincia otorga igual remuneración por igual trabajo a sus servidores.
(TEXTO VIGENTE CONSTITUCIÓN DE LA PROVINCIA DE SANTA FE AÑO 1962)

En este nuevo libro Fabián Bazán muestra la investigación llevada a cabo de este personaje que, durante más de 40 años, se dedicó a fotografiar y filmar distintas situaciones de la vida cotidiana y sexual de las personas.
Alberto Felipe Chaume, inició esta actividad en la ciudad de Santa Fe, para luego radicarse en la ciudad de Rosario, donde realizó la mayor parte de toda su obra.

