
CONFERENCIA ONLINE – ENLACE CON EL MUNDO ARABE: MIRADA SOBRE EL PATRIMONIO Y EL LEGADO



GISELA GENTILE – ALEJANDRO MAIDANA – BERNARDO SARAVIA – AGUS BARCOS

Interpelamos la realidad, generamos los debates más picantes, amplificamos todas las voces y escuchamos muy buena música ¿Algo más? Se nos olvidaba, nos sintonizas los lunes 17 a 19 hs por Aire Libre 91.3 MHz
10° TEMPORADA EN LA FRECUENCIA MODULADA DE ROSARIO

ESCRIBE ARIANNA ALVAREZ AVALO [1]
¿Dónde estaban los que unen las palabras «ayuda» y «humanitaria» cuando Estados Unidos prohibió la entrada de un buque proveniente de China con insumos para enfrentar la Covid y ayudar al pueblo cubano?
¿Dónde estaban cuando Trump prohibió la ayuda monetaria a las familias en la isla, cuando recrudeció una política inhumana en medio de una crisis mundial y una enfermedad mortal, cuando prohibió la compra de ventiladores a empresas norteamericanas, cuando dejó barcos de petróleos en el mar?
¿Dónde estaban cuando más el pueblo los necesitó?
La principal ayuda humanitaria para todos los cubanos sería la eliminación total del Bloqueo. Si no estás de acuerdo no eres humano, ni quieres ayudar a nadie. Casualmente son los mismos que pusieron el grito en el cielo cuando Cuba ayudó al buque Inglés porque nadie más quiso hacerlo…
Los cubanos somos solidarios de por sí. No necesitamos ningún corredor «humanitario» oportunista con claros fines políticos cuando tenemos miles de hermanos en todas partes siendo ese corredor humanitario sin tanto bombo y platillos por años.
Hay organizaciones de solidaridad con Cuba que llevan años enviando donaciones y durante la pandemia no han cesado. Es público los proyectos, organizaciones, ONGs, iglesias y centros que envían ayuda a Cuba.
Si quieren ayudar por qué nunca se han puesto en contacto con estas organizaciones y grupos de cubanos? ¿Por qué ahora es que hacen directas y cartelitos haciéndose los héroes mientras han sido cómplices de los abusos más grandes contra el pueblo de Cuba?
Desde Italia, Canadá, Islas Canarias, España, Inglaterra, Alemania, Panamá… han enviado insumos y ayuda verdaderamente humanitaria, desde medicamentos, jeringuillas, hasta dinero. Y siguen armando contenedores para enviar, esquivando las miles de trabas que impone el Bloqueo para poder hacer llegar el cargamento a puerto cubano.
A todos ellos, nuestro más sincero agradecimiento.
Duele mucho cada vida que se pierde, duele mucho la situación de hospitales y centros de aislamiento, duele mucho la escasez pero no somos ni remotamente el peor país de la región. Y aunque la matemática me parece inoportuna cuando se trata de vidas humanas, es hora de mostrar algunos datos para quienes quieren vendernos el caos y el abandono. Estos datos son de ayer pero la situación no ha cambiado mucho, o al menos no para bien.
Miami Dade con solo 2.717.000 de habitantes ha tenido 504 mil casos de Coronavirus y 6472 muertes (1.28% de los casos confirmados)
En la Florida con el doble de habitantes que en Cuba solamente, han tenido 37.895 muertos. Pedimos ayuda humanitaria para la Florida?
Madrid con 6.752.763 de habitantes ha tenido 739.000 casos y 15.469 muertos (2.09% de los casos confirmados)
Río de Janeiro con 6.748.000 de habitantes ha tenido 973.000 casos y 56.321 muertes (5.78% de los casos confirmados). De ayer para hoy casi 200 muertes más.
La Región metropolitana de Chile con 7.112.808 de habitantes ha tenido 661.000 casos y 17.377 muertes (2.62% de los casos confirmados)
Así podría seguir mostrando los datos de ciudades de la región y del Primer mundo donde, con muchos menos habitantes, el manejo de la pandemia ha sido catastrófico y nadie ha pedido la tan anciada «intervención humanitaria».
Luego está Cuba quien ha controlado esta pandemia por más de un año sin llegar al colapso de los sistemas de salud y que con 11.333.483 de habitantes ha presentado 218.396 casos y 1431 muertes (0.65% de los casos confirmados).
No tengo mucho más que decir… Cuba no tiene las condiciones necesarias ni está remotamente cerca, según la resolución de la O.N.U., para pedir o aceptar una intervención humanitaria. No hay un conflicto bélico, ni estamos cerca de la media del mal manejo pandémico en la región. No me voy a prestar para ingenuidades tontas y campañas orquestadas.
Ejemplos de sobra hay de «Ayudas humanitarias» que terminaron en intervenciones militares y derrocamientos de gobiernos con intereses económicos detrás y con miles de muertes de civiles, a pesar de que la ONU estipula que debe existir el respeto a la soberanía. Por solo citar algunos tenemos a Panamá, Yugoslavia, Haití, Irak, Libia, etc. ¿Qué, quién estuvo detrás, directa o indirectamente, de todas esas «ayudas humanitarias»?
Pues los mismos abusadores de siempre que no nos dejan vivir en paz y que ahora dicen «preocuparse» por nuestro bienestar. Cinismo político y oportunismo imperial.
Me niego a ser utilizada. Toda la ayuda es bienvenida y el agradecimiento será eterno. La solidaridad de los grupos que se encuentran en el exterior y que no han parado de buscar las vías para enviarnos insumos son la verdadera ayuda humanitaria, son el único corredor humanitario que ha existido hasta la fecha. Las organizaciones están, las vías están, los mecanismos existen, la intención está. Si quieren ayudar a sus hermanos cubanos háganlo de corazón y desinteresadamente como solo puede ser la verdadera solidaridad.
Cuba necesita de todos, pero para hacer por ella. Dejen de buscar figurar en redes, que aquí hay vidas que salvar.
¡¡¡FUERZA CUBA!!!

[1] UNIVERSIDAD DE LAS ARTES
VIDEOCONFERENCIA DEL COLEGIO DE ABOGADOS 2° CIRCUNSCRIPCION



La “Corriente de Abogados y Abogadas Laboralistas 7 de Julio” efectuó una presentación formal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación requiriendo que se declare la nulidad de la Acordada del 10 de Septiembre de 1930 que creó la doctrina que justificó los golpes institucionales en nuestro país, y que se abstengan tanto la Corte como los tribunales inferiores de sustentar sus pronunciamientos con citas de fundamentos de normas emitidas durante gobiernos de facto o de debates habidos en su proceso de creación (por ejemplo en la espuria Convención Constituyente de 1957).
La presentación no pide la declaración de nulidad de la normativa dictada en períodos de ruptura de la institucionalidad -planteo que podría ser articulado en concreto por cada interesado-, pero sostiene que por respeto al Estado de Derecho y al sistema Democrático es imperativo que los órganos encargados de administrar “justicia” no invoquen como criterios de autoridad para fundar sus sentencias actuales los argumentos ni las intenciones de quienes rompieron el Estado de Derecho ni de quienes fueron funcionales a ellos en tales momentos de nuestra historia.
Junto con la Corriente de Abogados y Abogadas Laboralistas 7 de Julio firmaron la presentación, el Grupo de Litigio Estratégico, Abogados/as de Mendoza por la Justicia Social, Nace un Derecho, Compromiso Ciudadano para la Justicia Social y AJUS La Plata, Beriso y Ensenada.


CORREA-DI MARIA-LO CELSO-MESSI-SCALONI APELLIDOS LIGADOS AL FUTBOL DE LA CIUDAD DE ROSARIO Y QUE ESTE DOMINGO 10 DE JULIO HAN ESCRITO UNA PAGINA MAS DE GLORIA PARA EL FUTBOL DE LA REPUBLICA ARGENTINA AL OBTENER LA COPA AMERICA EDICION 2021



ESCRIBE ALBERTO CORTES
Un comando integrado aparentemente por mercenarios colombianos y haitianos con ciudadanía norteamericana asesinó esta semana al presidente haitiano Jovenel Moïse.
Haití, ocupa la parte occidental de la isla la Española, originalmente “descubierta” por Colón –para los europeos, porque obviamente los taínos y caribes que vivian en ella ya la conocían-.
En cierto momento los españoles abandonaron esa parte de la isla, que fue poblada posteriormente por bucaneros y filibusteros franceses, terminando como colonia de Francia, que instaló allí plantaciones basadas en el trabajo esclavo de africanos, contra los que se produjeron las mayores atrocidades. El temor de que los negros –ampliamente mayoritarios– algún día se rebelaran y tomaran represalias impulsó el terror como política para impedirlo, similarmente a lo ocurrido en otras sociedades basadas en el esclavismo capitalista, como Brasil, EE.UU. y otras islas caribeñas.
Llegó a ser la colonia más lucrativa del Caribe y una de las más ricas del mundo, alcanzó a producir el 75% del azúcar mundial, además de otros productos. Era el destino de un tercio de todos los esclavos que llegaban a América, que tenían un promedio de vida de 21 años.
Tras la Revolución Francesa de 1789, varios sectores de la colonia alentaron expectativas emancipadoras y en 1791 comenzó una larga y cruenta guerra que condujo, en 1804, a la independencia del país de Francia y a la emancipación de los esclavos. Fue la primera Nación Independiente de América Latina y la única rebelión de esclavos triunfante en la historia de la Humanidad. Todos los blancos que quedaban fueron ejecutados.
La Revolución Haitiana tuvo un enorme impacto geopolítico, difícil de exagerar. No sólo por su ejemplo. Ya de por sí muy preocupante para todos los esclavistas y colonialistas, y que los indujo a ponerle los mayores obstáculos para que una sociedad de ex esclavos autogestionados no pudiera prosperar. Además, alteró sustancialmente las condiciones del mercado mundial, por la importancia de las producciones que desde allí se exportaban, y posibilitó otros cambios, incluso en América del Norte, que en síntesis, significaron una reducción del poder europeo y un incremento del norteamericano, en la región del Caribe. Con el tiempo, este mar llegaría a ser considerado por los EE.UU. como un “mare nostrum” (Nuestro mar), tal como los romanos habían considerado al Mediterráneo dos milenios antes.
Ningún país reconoció a Haití diplomáticamente, y recién en 1825 Francia aceptó la independencia y levantó el bloqueo, pero sólo a cambio de grandes privilegios comerciales y de una indemnización gigantesca (por tierras y esclavos), que recién en 1947 se terminó de pagar.
En 1915 fue invadida por los EE.UU., que la ocuparon hasta 1934, dejando una fuerza armada formada según sus intereses, como hicieron en Nicaragua y en Dominicana.
Históricamente ha habido tensiones entre una elite mulata y una mayoría negra. Entre 1957 y 1986 se instaló la más larga –no la única- de las dictaduras: de François Duvalier primero, y luego de su hijo Jean-Claude, apoyados en la mayoría negra y en el ejército.
En 1991 fue elegido presidente el sacerdote Jean-Bertrand Aristide, partidario de la teología de la Liberación. Derrocado pocos meses después, volvió al gobierno con acompañamiento de la presión internacional tres años después para terminar su mandato, que en esta segunda presidencia mostró bastante influencia norteamericana. Reelecto en 2001, su tercer gobierno estuvo más inclinado hacia la izquierda y fue derrocado nuevamente en 2004.
Haití tiene la renta per cápita más baja de todo el hemisferio occidental, y es el país más pobre de toda América. Está en la posición 145 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano de la O.N.U.
Aproximadamente un 80 % de la población vive en la pobreza.
Ha sufrido una deforestación extrema, principalmente para obtener carbón vegetal para consumo o venta, calculándose que en los últimos 35 años, se ha talado el 75% de los bosques originales.
En 2010 sufrió el terremoto más devastador de los últimos 200 años, que destruyó gran parte del país y aceleró la migración hacia otros países. También ha sido afectado en los últimos años por una epidemia de cólera y dos huracanes, además del COVID actual.
Desde hace varios años, la violencia urbana viene en ascenso, con pandillas que controlan barrios enteros de la capital y practican en forma masiva los secuestros extorsivos. En marzo la policía intentó entrar por la fuerza a uno de los barrios controlados por pandillas, en el sur de la capital. Fue repelida. 4 policías resultaron asesinados y ni siquiera fue posible rescatar sus cadáveres que quedaron en manos de estos grupos, que prometieron darles sepultura por su cuenta.
Jovenel Moïse, un rico empresario bananero, venía siendo cuestionado desde hace meses, con grandes movilizaciones en su contra. No sólo por sus políticas neoliberales, sino también porque su mandato finalizó en febrero de este año, aunque por una interpretación por fuera de la Constitución y de los antecedentes, pero con el apoyo –entre otros– de los EE.UU., Moïse sostenía que recién terminaba en febrero de 2022.
Fueron detenidos y en algunos casos muertos por la policía, acusados por el magnicidio, más de dos docenas de colombianos, varios de ellos ex militares. Ya se han dado muchos otros casos de ex militares de esta nacionalidad actuando como mercenarios en varios países, principalmente de medio oriente. Colombia no ha firmado la convención de la O.N.U. de 1989 contra el uso de mercenarios.
Los sectores populares de Colombia –país donde ya han ocurrido 50 masacres en lo que va de 2021, además de 80 asesinatos por las fuerzas de seguridad durante la protesta social que lleva ya más de dos meses– se preguntan si Colombia, casi una base norteamericana en Sudamérica y miembro de la O.T.A.N., ha comenzado a exportar sus violaciones de DD.HH.
Los de Haití, mientras tanto, además de reclamar el esclarecimiento del magnicidio, advierten que este hecho no se vaya a convertir en una nueva excusa para la intervención extranjera, que en sus últimas versiones tuvo disfraces de Naciones Unidas, la MINUSTAH, acusada de más de 2000 abusos sexuales, gran parte contra menores. El gobierno actual de Haiti ha pedido precisamente a EE.UU. y O.N.U. 500 efectivos, supuestamente para proteger infraestructura.
Cual es el gobierno actual, es otro tema: Haití es una República Semipresidencialista. Un presidente –como el ahora asesinado– es elegido por votación popular ó –en ciertos casos de vacancia– por el parlamento.
Moïse había designado, dos días antes de su muerte otro primer ministro, que estaba en proceso de formar gabinete y aún no había asumido. Por ello tomó las riendas en este momento Claude Joseph, que en realidad estaba de salida, con cierto disgusto del designado Ariel Henry. Casi todo el parlamento tenía su mandato vencido desde hace más de un año y sólo estaban activos diez de los treinta senadores. Ocho de éstos acaban de elegir un presidente interino. Hay obviamente ingredientes para un eventual conflicto de poderes. Para el 26 de setiembre estaban previstas las elecciones de todos los cargos pendientes, incluido el presidente. Junto a la elección Moïse convocó a un referéndum para cambiar la Constitución, aun cuando la actual prohíbe ese camino para la reforma constitucional.

Mientras en el mundo se discute el futuro del trabajo para una humanidad que sufre la doble tragedia de la pandemia de Covid-19 y las peores consecuencias de un capitalismo cada vez más salvaje, los principales grupos económicos argentinos pretenden importar políticas económicas, laborales y sociales que, como otras en el pasado, significarán mayor enriquecimiento de los poderosos a costa de mayor explotación y sufrimiento de los miles de millones de trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.
La flexiseguridad, promovida por los gobiernos de Países Bajos y Dinamarca y extendida a gran parte de Europa, consiste en combinar la flexibilización laboral con una supuesta “seguridad” laboral basada en subsidios al desempleo y a la formación de los desempleados que han perdido su trabajo. Es decir: manos libres para los empresarios y los costos sociales a cargo de los Estados.
Llega a la Argentina, bajo el nombre de “Mochila Argentina”, de la mano de la nueva conducción de la UIA -con los mismos dirigentes e ideas arcaicas y fracasadas de otros tiempos- y el apoyo del aparato empresarial, mediático, judicial y político que quiere la vuelta al neoliberalismo, e incluso de algún parlamentario de extracción sindical que parece haber perdido el rumbo y olvidado sus orígenes.
Se propone liquidar aspectos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo, como la indemnización por despido, y su reemplazo por un seguro de desempleo, así como una mayor flexibilización de las relaciones laborales.
Y mientras estos grandes grupos económicos intentan hundir las esperanzas de millones de trabajadoras y trabajadores, vemos cómo se reabren las paritarias teniendo como horizonte inmediato el 45% para no perder frente a la inflación y el gobierno nacional establece que el salario mínimo, vital y móvil debe llegar al 35% de aumento.
Es evidente, entonces, que a esta pretendida “mochila argentina” se le oponen en todo el mundo -incluso en Chile, considerado como el modelo a seguir por las derechas-, múltiples proyectos e iniciativas de reducción de la jornada y los días de trabajo como forma de avanzar hacia un nuevo paradigma económico, social y ambiental en línea con los objetivos universales de la ONU y la OIT.
Por estas razones y, sobre todo, porque no estamos dispuestos a resignar nuestros derechos sin dar pelea, condenamos públicamente esta pretensión del gran capital y, como CTA de les Trabajadores, nos sumamos a todas las corrientes del movimiento obrero que tampoco han dudado en repudiar este nuevo intento de flexibilización, precarización laboral, desempleo y pobreza de nuestra clase trabajadora.


En el día de ayer, se conoció la denuncia formulada por el actual Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, respecto de la ayuda armamentística realizada por el ex-Presidente Mauricio Macri, a cargo del Poder Ejecutivo Nacional durante el período 2015-2019, en apoyo al Golpe de Estado contra el Gobierno Constitucional de Evo Morales realizado en el mes de Noviembre de 2019.
La historia vuelve a repetirse, y es la actitud que tomó la República Argentina en la Guerra del Brasil contra el Paraguay (1864/70), sumándose en 1865 junto al Uruguay, por eso se la denominó la GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA, y que se constituyó en un exterminio al pueblo paraguayo.
Estas son las declaraciones del Presidente Luis Arce Catacora:
«Repudiamos el apoyo del gobierno del ex-presidente de la República Argentina, Mauricio Macri, al Golpe de Estado que vivimos el año 2019 en el Estado Plurinacional de Bolivia. El envío de material bélico para reprimir al pueblo boliviano contraviene las normas internacionales»
En una rápida respuesta, el Presidente de nuestro país envió la siguiente misiva:

