El Partido Demócrata Progresista recordó a Enzo Bordabehere este Miércoles 23 de Julio, cuando se cumplen 90 años de su Asesinato en el recinto del Senado de la Nación.
“Fue un hecho que marcó el ingreso de la violencia al corazón de las instituciones democráticas, con el aval del poder”, explicaron grandes pensadores e historiadores argentinos
Ese 23 de julio de 1935 las bancas, las galerías, incluso las barras reservadas estaban colmadas de público. Se respiraba tensión. Hacía semanas que el debate por los frigoríficos británicos y el pacto con Gran Bretaña subía de tono y esa jornada sería especialmente tensa. En medio de una acalorada discusión, el senador Lisandro de la Torre se levantó de su banca y gritó al ministro de Agricultura: “¡Insolente! ¡Cobarde!”. Pocos segundos después, todo se descontroló.
La insensibilidad de ese entonces ante el asesinato llevó a que el Decreto Presidencial sobre las honras fúnebres a Bordabehere, comenzara así: “Con motivo del fallecimiento del señor senador electo…”, como si se hubiese tratado de una muerte natural. Tal vez para el poder eso era así. Eso explicaría que la misma noche del trágico hecho, el Presidente Agustín P. Justo y su esposa asistieron, como si nada hubiese ocurrido, a una velada de gala en el Teatro Colón.
El 5 de Enero de 1937 De la Torre renunció a su banca, cansado y abrumado por el silencio de la mayoría de la clase política. Dos años después, en su domicilio porteño de Esmeralda Nº 22, se pegaría un tiro en el corazón, el mismo que lo había alentado, durante demasiados años, a luchar una y otra vez.
FEDERICO STURZENEGGER ESTUVO A CARGO DE LA SECRETARÍA DE POLITICA ECONÓMICA DE ARGENTINA, DEPENDIENTE DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA DE LA NACIÓN DURANTE EL GOBIERNO DE FERNANDO DE LA RÚA. HOY ES EL MINISTRO DE DESREGULACIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL ESTADO DEL GOBIERNO DE JAVIER GERARDO MILEI.
POR MARÍA ÁNGELA MOSCATO
INTRODUCCION Nuestro país ha atravesado una de las peores crisis de tipo política, económica y social, que eclosionó el 19 y 20 de Diciembre de 2001 y culminó con la renuncia del Presidente Fernando De La Rúa y su Gabinete. Esto fue herencia del Modelo Neoliberal, que tuvo su auge en la Década del’70, principalmente durante las Dictaduras Militares en América Latina. El mismo, se extendió durante la Década del 80 y finalmente en la Década del 90 con la Introducción de los 10 Puntos del Consenso de Washington.
Los alarmantes indicadores de desempleo y pobreza hicieron que muchas personas se movilizaran a Casa Rosada exigiendo la renuncia de toda la cúpula política. Esto generó, además, una crisis de Gobernabilidad y de tipo institucional. Sin dudas, esto se debe a un fracaso del Modelo de la Administración imperante y las Políticas de Ajuste.
A lo largo de este trabajo analizaré el concepto de políticas públicas, su relación con la sociedad civil, como así también la influencia de los distintos Modelos Políticos y Económicos que permiten el desarrollo de determinadas políticas públicas. Además, haré referencia a las tensiones de estos Modelos a lo largo de la historia.
Además, mencionaré como los Modelos Políticos y Económicos definen esquemas o Modelos Determinados de Administración. Por último, haré hincapié en el surgimiento de un nuevo concepto: “Good Governance”. Todo esto se analizará en el marco de la crisis del 2001 antes descripta.
¿QUE SON LAS POLITICAS PUBLICAS?
Por políticas públicas podemos entender un conjunto de acciones realizadas por un Gobierno para alcanzar determinados fines orientados hacia el poder político, más precisamente, a su ejercicio.
En un principio, se separaba el concepto, y solo se hacía referencia a la “Política”, según al campo específico al que pertenecieran, ya sea políticas sociales, laborales, económicas, entre otras. Además, se las diferenciaba de la política entendida como relaciones de poder entre el Estado y su Administración, es decir, sus órganos de gobierno.
La diferencia entre el término “Política y Políticas” es la misma que realizaron los teóricos anglosajones respecto a politics y policies: esta última refiere a las acciones de gobierno en cuanto a la gestión pública, mientras que la primera abarca las luchas por el ejercicio del poder y la manera de ejercerlo. Mientras que las políticas gubernamentales serían, en esta concepción, producto de decisiones “Desde Arriba”, las políticas públicas responderían a demandas e inquietudes “Desde Abajo”, es decir desde la Sociedad.
Bien sabemos que implementar una política pública implica una elección política en varios sentidos. Esto permite, en primer lugar, definir la política pública como una acción de gobierno orientada a afrontar una situación socialmente problematizada. “La estructura económica, el conflicto de las clases, el interjuego de los grupos de interés, el comportamiento del entorno social o cultural del sistema político eran los factores más socorridos para dar enteramente cuenta de por qué los gobiernos decidían de la manera en que lo hacían” (Aguilar Villanueva, 1992:16).
Toda política pública, no importa cuán circunscripta o específica sea, repercute siempre en una variedad de ámbitos y grupos de población que es aconsejable sean tenidos en consideración, hasta donde sea posible, por quienes la formulan y la ejecutan. “Normalmente esto implica la necesidad de embarcarse en negociaciones y construir acuerdos que modifican el diseño original de la política pero que incrementan sus probabilidades de aceptación y por tanto de implementación” (Vilas, 2011:5).
La pregunta es cómo se construye lo socialmente relevante. Es por eso que es necesario complejizar la definición de políticas públicas, ya que la acción y solución que siga el gobierno, también depende de del diagnóstico que haga del problema. Esto también define la relación entre políticas públicas y el proyecto de un estado, ya que implican una puesta en juego del proyecto y direccionalidad política e ideológica por parte del gobernante, y también define la relación de este con la sociedad civil.
Además, las cuestiones que se encuentren dentro de la agenda de prioridades de un Estado, sin dudas estarán determinada por actores sociales que tengan el poder suficiente para instalar una cuestión socialmente problematizada.
Es decir, que la orientación del Estado influye en la estructura social y económica, como así también de la gestión y el diseño de las políticas públicas. Existe una íntima relación entre las políticas públicas, el Estado y la sociedad civil. Esto implica también, la especificidad de cada lugar a la hora de implementar determinas políticas. A su vez, los aspectos técnicos y políticos se van a cristalizar en un modelo determinado de desarrollo.
MODELOS DE DESARROLLO: ESTADO DE BIENESTAR VS. NEOLIBERALISMO
Luego de la Segunda Guerra Mundial, surgió la idea de desarrollo como sinónimo de industrialización. Esto sin dudas, conllevaba un rol más activo del Estado en cuanto a la mejora en la calidad de vida de sus ciudadanos con políticas públicas más justas y con carácter redistributivo, priorizando las de carácter laboral y referentes a la seguridad social.
En Argentina, durante el Gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955), el Estado tuvo un rol fundamental en el diseño e implementación de políticas públicas, como fue el caso del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (I.A.P.I.), los Planes Quinquenales, los Hogares Escuela, la Política Sanitaria, beneficios a la clase trabajadoras, entre otras medias. A pesar de esto, el gobierno entra en tensión con sectores de la unión democrática y la rancia oligarquía, quienes, apoyados por Estados Unidos e Inglaterra, realizan un Golpe de Estado.
Luego del Golpe de Estado del Año 1955, comenzaron a tener más predicamento las ideas de Presbich, en cuanto a la perspectiva desarrollista. Esto implicaba no solamente el crecimiento económico, sino también la modernización y el cambio de la sociedad. En este nuevo plan, se le asignaba al Estado importantes funciones productivas, pues se consideró que uno de los elementos que explicaban el estancamiento latinoamericano era la falta de empresarios que asumieran riesgos de inversión. “Solo el Estado estaba en capacidad de generar una serie de desequilibrios secuenciales con inversiones en sectores de riesgo que garantizaran la tasa de ganancia al capital” (Cao y Laguado Duca, 2014:135).
En ese contexto, toman notoriedad las ideas de la CEPAL respecto a las asimetrías que existían respecto a los países centrales y de la periferia, analizando como los países de nuestra región hicieron frente a la Crisis del ’30 con el Modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones. Sólo de esta manera, se podría superar la condición de subdesarrollo, ya que según ellos existía una gran asimetría en los precios de exportación agrícola y los bienes primarios en los países de la periferia, sumándole a ese problema, un exceso de oferta de mano de obra.
Luego de este modelo “Desarrollista”, surge el Neoliberalismo en la Década del ’70, cuando el Modelo del Estado Social entró en crisis debido a un proceso de inflación. Esto va a significar un cambio profundo en el concepto y relación Estado- Sociedad, ya que el modelo de acumulación basado en el capitalismo real, se va a ir modificando para dar lugar a uno basado en formas de acumulación, donde tienen un rol principal el sector financiero, la especulación, rentabilidad de bonos, desregulación de la economía, entre otras cosas. Lo que necesitaba la sociedad civil era libertad, y la libertad la daban los mercados. Si los mercados eran el elemento clave, la apertura al comercio internacional fue vista como la forma en que este elemento modernizador llegaba a las sociedades atrasadas (Cao y Laguado Duca, 2014).
Esta nueva imagen del Estado como problema fue en parte consecuencia de su fracaso en cumplir las funciones que le habían fijado los planes de acción anteriores, pero ésta no fue la única razón. “Por lo menos en algunos casos el Estado había estimulado de hecho un cambio estructural notable, allanando el camino para poder confiar en mayor medida en la producción industrial nacional” (Evans, 1996:17). A pesar de las críticas del neoliberalismo al Estado, podemos ver como el mismo toma un rol central a la hora de desregular la economía y asegurar las condiciones para el endeudamiento internacional.
Respecto al contexto a nivel internacional, podemos decir que este modelo de desarrollo neoliberal se consolidó principalmente en los países de América Latina durante la década del 70. Algunos hechos trascendentes como la creación de la OPEP en 1960 y la guerra de los seis días, generaron un proceso de acumulación de petróleo, dando lugar a la acumulación financiera.
El neoliberalismo tuvo su apogeo en plena guerra fría, en plena disputa entre dos grandes potencias como Rusia y Estados Unidos. Luego de la crisis del petróleo y de la caída del Muro de Berlín, comenzó a consolidarse la hegemonía unipolar de Estados Unidos y así también, surgieron organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Estas instituciones crediticias serían un mecanismo de condicionamiento, presión y extorsión para los países de la periferia, llevándolos al endeudamiento y al condicionamiento de la implementación de las políticas de ajuste.
El Modelo Neoliberal se extendió durante la década del ’80 y ’90. Si bien, en muchos países se había recuperado la democracia, el rol del Estado y la Política Económica seguía siendo la misma. La Hiperinflación y los Saqueos hacia el final de su mandato dejaron únicamente en pie el Proyecto Neoliberal: esta fue la matriz histórica que permitió al Gobierno de Carlos Menem (1989-1999) llevar adelante las que fueron, tal vez, las políticas de ajuste estructural más profundas del subcontinente (Cao y Laguado Duca, 2014).
Finalmente, en 1989 se aprobaron los diez nefastos puntos del Consenso de Washington, entre ellos: recorte del gasto público, apertura a la inversión extranjera, desregulación de la economía, liberalización de la tasa de interés. El Estado se hacía nuevamente a un lado, principalmente en materia social, para darle lugar al Mercado. Las medidas Neoliberales generaron desestructuración de los aparatos productivos, desempleo, aumento de la pobreza e indigencia.
La repercusión de las políticas económicas del Gobierno de Menem terminó se vió en 2001, ya el F.M.I. rechazó el refinanciamiento de la deuda externa. Luego se produjo el corralito, dando lugar a una crisis política y de gobernabilidad.
Además de lo descripto en cuanto a la política económica, el Neoliberalismo trajo como consecuencia un cambio en el diseño de la administración pública y, por lo tanto, la introducción de un nuevo término, “Good Governance”, que marcaría un nuevo norte a seguir dentro de la misma.
UN NUEVO PARADIGMA DE LA RELACION ESTADO-SOCIEDAD: LA GOOD GOVERNANCE
La Buena Gobernanza o “Good governance” surge como un nuevo paradigma de gestión pública, propuesto por el Neoliberalismo. El mismo implica una cierta concepción de la relación entre el estado y la sociedad que pasa, abandonando el ejercicio verticalista del poder por parte del estado, para pasar a formas más horizontales descentralizadas a través de redes y nuevos actores sociales.
A pesar de la irrupción de estos nuevos actores, Canto Sáenz afirma que no debemos confundir la participación ciudadana en el proceso de una política pública con la gobernanza. “La diferencia entre ambas es sencilla: en el primer caso los actores sociales participan, y muchas veces su participación es decisiva, pero no gobiernan; la función de gobernar, en tanto conjunto de decisiones de carácter vinculante o de observancia general, sigue siendo una función exclusiva de los gobiernos” (Canto Sáenz, 2012:340)
Este nuevo concepto surge a raíz del descrédito y pérdida del poder del Estado, fundamentados en los casos de corrupción. Es por eso que una de las premisas de este nuevo concepto es el control de la administración y la responsabilidad del mismo y sus funcionarios (accountability).
Esa visión negativa del Estado, hizo que, durante la Década del ’70, el Neoliberalismo a través de sus organismos de crédito, instalaran en nuestro continente el concepto de “Buena Gobernanza”. Si bien, se puede diferenciar la “Good governance” de ese momento histórico, con una nueva gobernanza más democrática y en sintonía con las “terceras vías”, instalada a partir del resurgimiento de las democracias en la Década del ’80; lo cierto que ambas bregaban por lo mismo. Es por eso, que autores como Canto Sáenz, no diferencian entre la Gobernanza de carácter Liberal y la de carácter Democrático. Ambas critican la ineficiencia, ineficacia y el derroche de recursos por parte de los estados tradicionales. La gobernanza de carácter democrático, añade una crítica a los partidos políticos tradicionales en cuanto a sus prácticas y a la falta de representatividad.
La experiencia en América Latina muestra que en algunos países las reformas institucionales impuestas destruyeron viejas estructuras sin contribuir a soluciones más democráticas, eficaces y estables. “El Modelo Redistributivo anterior, acusado de clientelismo y corrupción, debía ser sustituido por una intervención social directamente orientada a los grupos más vulnerables” (Graña, 2005:512).
Por otro lado, las redes de la Nueva Gobernanza si bien reflejan un mayor grado de cooperación e interacción entre el Estado y los actores sociales, alejándose del control jerárquico tradicional, lo cierto es que esas redes no dan lugar a todas las demandas sociales y producen inequidad. Esto produjo un debilitamiento de la sociedad civil, lo cual generó que el progreso económico sea más lento, ya que no actúa en conjunto con el mercado y el Estado.
Para Peters, la Gobernanza, será entendida como una meta que direcciona la actividad, que requiere instrumentos para identificar lo que la sociedad desea que se haga y, luego, examinar los medios para alcanzar las metas colectivas (Guy Peters, 2007). Este proceso, sin dudas puede devolver al gobierno y al estado una posición más central en la acción de gobernar y no deslegitimarlo.
Continuando con el desarrollo de Guy Peters, ciertos autores plantean que el Estado se queda atrás respecto de organizaciones o empresas más ágiles del medio internacional y de los grupos de interés o redes de grupo, también más ágiles, en la esfera de la elaboración de políticas internas. “La burocratización y la complejidad del proceso decisional al interior del Estado, hace imposible a los gobiernos ser actores efectivos en el plano de las Políticas” (Guy Peters, 2007:42).
Muchos otros autores hablan de la Gobernanza, subestimando las capacidades del Estado, y obviamente, sobrestimando las de los actores no estatales a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, el Estado es el único capaz de implementar metas de manera colectiva, ya que el Mercado es producto de las interacciones y no tiene mecanismos para definir metas.
Esta nueva manera de entender las relaciones de poder entre el Estado y la sociedad civil, como así también la introducción de términos como economía, eficiencia, eficacia, responsabilidad y control, van a definir un nuevo esquema de administración pública.
NEOLIBERALISMO: UN ESQUEMA GERENCIAL DE LA ADMINISTRACION
Siguiendo a Oszlak, podemos diferenciar dos modelos contrapuestos: el modelo de intelección y el otro, de interacción. El primero brega por la subordinación de la razón y el direccionamiento para el logro de determinados objetivos utilizando los medios más racionales. En el caso del segundo modelo, “la acción es producto de negociaciones y transacciones entre partes, donde la suma de las voluntades individuales hace al interés general” (Oszlak, 1980:10). Este último, está relacionado con la teoría clásica liberal de la “mano invisible del mercado”.
La administración fue evolucionando a lo largo del tiempo. Primero se dio la implantación de la administración pública burocrática, en sustitución de la administración patrimonialista, que se registró en el siglo pasado en los países europeos, en la primera década de este siglo en los Estados Unidos y en los años ‘30 en el Brasil. “La segunda evolución se está produciendo con la implantación de la administración pública gerencial, que tiene sus precedentes aun en los años ‘60, pero que, de hecho, sólo comienza a ser implementada en los años 80” (Bresser Pereira, 2007:279). Como podemos ver, ese esquema gerencial en nuestro país se instaló en la década del 60 durante la dictadura de Onganía y con Krieger Vasena como ministro de economía.
Por otro lado, el Banco Mundial se refirió al papel del Estado en las reformas económicas, y con una fuerte tonalidad normativa, este documento definió de qué asuntos debe hacerse cargo el Estado, es decir “cuáles son los temas que deben encarar las políticas públicas (estabilidad monetaria, infraestructura, preservación del medio ambiente, combate a la pobreza), dejando al libre arbitrio del Mercado todo lo demás” (Vilas, 2011:8).
A este nuevo modelo de administración pública gerencial, que también viene siendo llamada “Nueva Administración Pública” se caracteriza por los siguiente: dirigir el accionar del Estado hacia el ciudadano visto como un usuario o cliente, control de resultados, aumento de la autonomía y descentralización de la burocracia estatal, privatizaciones de empresas públicas del Estado.
Además, se instaló la idea de que el mercado genera la mejor asignación de recursos, en este marco no queda lugar alguno para el Estado. Para esta concepción, “la intervención estatal, en cualquiera de sus formas y tipos, no es sino una transferencia de ingresos y éstas, a su vez, reducen los incentivos y deforman la información acerca de las oportunidades al hacer que las tasas de retornos diverjan de la asignación competitiva” (Przeworski, 2007:144). Además, en el marco de estas ideas, prevalecerá la satisfacción del interés individual.
Como principal premisa, el esquema gerencial se encargó de dividir tajantemente lo “político” de lo “técnico”. Esto es producto de una decisión política que se basa en una visión negativa del Estado y que ve a la política como mala palabra. Sin embargo, esta distinción es totalmente maliciosa, ya que por más esfuerzo que se haga en separar lo ambos términos, es imposible. Por ejemplo, un informe técnico de asuntos de gobierno también tiene proyecciones políticas, como así también un funcionario político puede tener formación técnica.
Al distinguir la función técnica de la política, se incentivan liderazgos de tipo ejecutivos, supuestamente no contaminados por intereses políticos. Por lo tanto, se deja de lado la concepción Burocrática del Estado y Jerárquica de Weber, con funcionarios de carrera, con tareas específicas y capacitación constante; para pasar a ejecutivos gestores de proyectos provenientes de la esfera privada. De esta manera, estos nuevos liderazgos serían los encargados de introducir la lógica de Mercado dentro de la Administración Pública.
El Neoliberalismo, basado en un Modelo de interacción, hace referencia, por lo tanto, a una racionalidad de tipo política, dondelo más importante en este Modelo es la negociación política. Esto implica el ajuste de demandas entre individuos y grupos que compiten entre sí. Cada uno es libre de perseguir sus propios objetivos, lo cual supone que el poder de todos los negociadores es el mismo. Esto es una analogía con la soberanía del consumidor en el mercado.
En la racionalidad política, se plantea la imperfección de una jerarquía de fines y medios. Por lo tanto, este Modelo no se basa en la incorporación de decisiones planificadas, con un objetivo inmutable. La incertidumbre de este Modelo, hace que carezcan de importancia los objetivos fijados antes de la etapa de implementación de las políticas públicas. Esto implica que en la medida que haya oposición a esas medidas, se debe cambiar el plan inicial, realizando ajustes marginales.
Como podemos ver, se trata de un Modelo Irreal e Inaplicable. Es imposible pensar que todos los actores sociales tienen el mismo poder a la hora de negociar la implementación de ciertas políticas. Además, existe una tensión permanente entre el pueblo y aquellos que quieren imponer las políticas de ajuste fiscal. No se puede tener solamente como premisa la economía, eficacia y eficiencia; con la única finalidad que las cifras del Presupuesto “cierren” y no generen Déficit Fiscal. En este diseño de políticas, la mayor parte de la población queda excluida.
ARGENTINA DEL 2001: CRISIS DEL NEOLIBERALISMO
El Neoliberalismo se dio en varias etapas y tuvo su extensión durante la década del ’70, ’80 y ’90. La diferencia con la década del ’70, es que durante los ’80 y ’90, las políticas de shock económico se dieron en el marco democrático. En el caso de Argentina, la vuelta de la Democracia se da en 1983 con Raúl Alfonsín poniendo fin a la última Dictadura Militar Argentina que se dio a partir del 24 de Marzo de 1976. A pesar del regreso de muchas democracias en el cono sur, las mismas mostraron debilidad, principalmente en el plano económico, debido a las políticas de endeudamiento heredadas por la junta militar. La Hiperinflación generada por el plan primavera y el plan austral, hizo que el presidente Alfonsín entregara el poder seis meses antes de lo previsto a Carlos Saúl Menem.
La Presidencia de Menem se caracterizó por cambiar por completo la institucionalidad del país, con una reconfiguración del aparato administrativo del Estado y también, cambió la relación con los actores sociales. Esto se debió a que cumplió con creces los puntos establecidos en el consenso de Washington: permitió el acceso a bienes importados a menor precio, desmanteló la industria nacional, implementó la flexibilización laboral, fomentó el desempleo e introdujo la convertibilidad y el plan bonex.
La situación económica del gobierno de Menem terminó de estallar en 2001, ya que el F.M.I. rechazó el refinanciamiento de la deuda externa. Luego se produjo el corralito, dando lugar a una crisis política y de gobernabilidad. Sin dudas, esto era una crónica anunciada, ya que, tras las reformas llevadas adelante por Carlos Menem, hacia mediados de su Gobierno, el porcentaje de trabajadores precarizados superaba ya el tercio. Lejos de mejorar, la situación fue empeorando cada vez más a comienzo del Año 2000.
En el año 2001, hubo un cúmulo de situaciones adversas. En primer lugar, se perdió el financiamiento internacional, debido al rechazo del Fondo Monetario Internacional a la hora de refinanciar la deuda de nuestro país. Además, Argentina no estuvo exenta de otras crisis que se dieron a nivel mundial como, por ejemplo, el efecto Tequila en el año 1995, la crisis del Default Ruso en el 1998, la Devaluación de Brasil 1999 y la Crisis en Ecuador, en el año 1999. Estas crisis demostraron que, en ausencia de instrumentos cambiarios y monetarios, los shocks impactaban directamente sobre la economía real a través del vínculo entre los flujos de capitales, la inversión, y la tasa de interés.
Al comenzar Diciembre, el P.I.B. no dejaba de caer y, en el tercer trimestre de 2001, el movimiento adquirió un ritmo vertiginoso con un derrumbe de casi 10%. El ajuste había llegado para quedarse con la vuelta permanente de Domingo Cavallo al Ministerio de Economía, luego de su drástica performance durante la Presidencia de Menem. Además, la dos veces Ministra del Gobierno de la Alianza, Patricia Bullrich, aprobó un recorte del 13% en Jubilaciones y Salarios de Empleados Públicos.
Esas drásticas medidas trajeron como terrible resultado “54% de las personas pobres, de acuerdo a la medición de pobreza de ese entonces, 27,7 % de indigentes; 20,4 % de desocupados y una deuda externa que representaba el 130 % del PIB” (Risso, 2023:1). La sociedad se organizó y resistió a través de las movilizaciones, cacerolazos, ollas populares y asambleas barriales.
Las protestas comenzaron el 19 de Diciembre de 2001, en medio de saqueos y ruidos de cacerolas, donde unidas la clase baja y media, pedían por la Renuncia de Fernando De la Rúa. Las mismas, se extendieron al día siguiente, siendo la respuesta del Presidente, declarar el Estado de Sitio y Reprimir Brutalmente en Plaza de Mayo. Esto dejaría un saldo de 39 muertos como huella imborrable en nuestra Democracia. Luego de los enfrentamientos, Fernando de la Rúa huye en helicóptero.
CONCLUSIONES
El Modelo de Bienestar entra en crisis en la década del ’70 debido a la crítica permanente hacia el Estado y todo lo que implicaba su regulación, principalmente desde las políticas sociales. Se instaló la idea de que el Estado era Elefantiásico, ineficiente, corrupto, incapaz de darle soluciones a la sociedad. Por lo tanto, aparece el Mercado como solución final.
A pesar de las críticas hacia el Estado, el Neoliberalismo utilizó este como un aparato necesario para garantizar la desregulación de los mercados, la transnacionalización de la economía, la rentabilidad de bonos, la especulación financiera y las privatizaciones de empresas públicas. Por lo tanto, se priorizó lo individual sobre lo colectivo, lo económico sobre lo político y lo trasnacional sobre lo nacional
El modelo neoliberal se ha extendido en nuestro país a través de las décadas del ’70, ’80 y ’90, manteniendo las mismas características a lo largo del tiempo. En los ’70 comenzó la Dependencia Económica a través de la toma de Deuda con el Fondo Monetario Internacional. En los ’80, si bien se recuperó la Democracia, la Política Económica estaba condicionada por los empréstitos contraídos y finalmente, en los ’90 el Gobierno de Menem se propone como meta cumplir religiosamente los 10 puntos del Consenso de Washington.
Sumado a esto, aparecen nuevos términos como “Good Governance” el cual propone una nueva forma de administración del Estado y del ejercicio del poder, alejado de la verticalidad del Estado y con la aparición de nuevos actores sociales y las redes de gobernanza, las cuales no pueden dar lugar a todas las demandas sociales y producen inequidad. Las reformas del estado que predicaban la economía, eficiencia y eficacia, en nuestra región solo han traído consecuencias negativas en cuanto al crecimiento de la pobreza, desempleo y ciclos económicos desfavorables.
En cuanto al esquema de administración, se cambió el viejo concepto de Burocracia de Weber, la cual implicaba empleados públicos de carrera, idóneos y capacitados para cumplir tareas específicas, por un esquema gerencialista que se caracteriza por lo siguiente: dirigir el accionar del Estado hacia el ciudadano visto como un usuario o cliente, control de resultados, aumento de la autonomía y descentralización de la burocracia estatal, privatizaciones de empresas públicas del Estado. Además, se encargó de dividir de forma absoluta lo político de lo técnico, una vez más, mostrando su desprecio hacia el Estado y la política.
Finalmente, en Diciembre de 2001, no solamente entra en crisis el Modelo Neoliberal, sino también su base de legitimidad ideológica de aversión hacia el Estado y las políticas públicas de desarrollo, sostenidas a través de la “Good Governance” y el esquema Gerencialista de la Administración. Toda esa construcción del Neoliberalismo fue una farsa que culminó en la peor crisis de nuestros tiempos arrojando cifras escalofriantes en cuanto a los niveles de pobreza, desempleo e indigencia. De esto se deduce que el Mercado ha fallado como articulador social y que el único capaz de diseñar e implementar políticas públicas en beneficio de la sociedad civil y establecer metas colectivas, es el Estado.
El Neoliberalismo y el Esquema Gerencialista de la Administración fracasaron, entre otras cosas, debido a que el diseño de políticas públicas es complejo, y, por lo tanto, necesita la participación de la mayor cantidad de actores sociales posibles, teniendo en cuenta sus particularidades e intereses. Además, estas son producto de negociaciones y tensiones, que el Neoliberalismo en su “Discurso Único” busca eliminar para instalar de manera arbitraria en su agenda, las prioridades del Mercado, los Grandes Empresarios y el Capital Transnacional.
INFORME DEL CENTRO DE ECONOMÍA POLÍTICA ARGENTINA -C.E.P.A.-
Superávit Fiscal y Financiero: en Junio, el Sector Público Nacional (S.P.N.) registró un superávit fiscal primario de $0,79 billones, un resultado financiero de $0,55 billones, luego del pago de intereses de deuda por $0,24 billones.
Incremento Real en los Ingresos: los ingresos totales alcanzaron $11,58 billones, observando una un alza interanual de 1,5% en términos reales (compensó la finalización de la vigencia del Impuesto PAIS), aunque, en comparación con junio 2023, se redujeron 13,5% en términos reales. Los ingresos tributarios se incrementaron 1,9%, al ser impulsado por el aumento de 93,5% en Derechos de Exportación (último mes con la reducción en las retenciones), 72,5% en Derechos de Importación, 12,9% en Aportes y contribuciones a la seguridad social y 160,5% en Bienes Personales (en 2024 se había prorrogado el pago a agosto y septiembre). Por su parte, la recaudación del IVA se incrementó 7,6% i.a., siendo un dado relevante al ser el impuesto más significativo del sistema tributario
Gasto Consolida el Ajuste: los gastos totales del S.P.N. fueron de $10,79 billones, lo que representa una alza real de 0,6% interanual. Frente a junio de 2023, se observa una contracción de 34,8%, lo que refleja una profundización del ajuste, evidenciando la estabilidad y consolidando el ajuste realizado.
Jubilaciones: observaron una caída de 12,3% frente al mismo mes de 2023. el 10 de julio 2025 se votó un incremento para las jubilaciones y pensiones contributivas (incluye las pensiones no contributivas) de 7,2%, al igual que un aumento nominal del bono en $40.000, junto a un incremento mensual por inflación.
Universidades: se observó un incremento interanual de 64,7% en términos reales. Sin embargo, al igual que como ocurrió en junio 2024, no realizaron el pago a universidades.
Subsidios: los subsidios económicos también se retrajeron 28,4% respecto a junio de 2024. En este caso, se debe a una reducción en la compra de gas importado, por lo que conllevó a una reducción de los subsidios en energía por 28,7%. A su vez, la reducción de los subsidios al transporte, que alcanzó un 21,4%, se explica principalmente por la decisión del gobierno de discontinuar las compensaciones tarifarias al transporte público en el AMBA a través del sistema SUBE.
Transferencias a Provincias: aumentaron 136,5% interanualmente, lo que responde principalmente al cumplimiento de la medida cautelar de la Corte Suprema en favor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (C.S.J.N. 1864/2022).
Gasto de Capital y Obra Pública: se registró una nueva caída interanual de 29,9% en términos reales y 82,1% en relación con 2023. Hasta el momento no se observan señales de reactivación de la obra pública.
Partidas en Ajuste: se profundizó el recorte en el rubro “Otros programas” 31,6% en relación a junio de 2024 y 63,9% comprando contra el mismo mes de 2023. En este grupo se concentran políticas sociales como Tarjeta Alimentar, comedores, ex Potenciar Trabajo, Acompañar y Becas Progresar.
Metas con el F.M.I.: a Junio de 2025, el S.P.N. acumula un superávit de $7,69 billones. Para cumplir con la meta de septiembre ($9,30 billones), se requiere mantener un resultado positivo promedio de $0,27 billones mensuales, en línea con el superávit alcanzado en Junio.
En 1979 fue volteada en Irán la terrible Dictadura del Sha Mohammad Reza Pahlavi (impuesta por la CIA y el MI6, servicios de Inteligencia Estadounidense y Británico, respectivamente; tras derrocar en 1953 al Gobierno democráticamente electo de Mossadegh), por una Revolución popular, encabezada por clérigos islámicos, dado que éste fue el sesgo tomado en esa Nación Musulmana por la principal resistencia a esa Dictadura de perfil Occidentalizador y “Modernizador”.
Desde entonces, se estableció entre ese país y los EE.UU. una situación de tensión, prácticamente permanente. Esta se hizo aún mayor, por el apoyo dado desde entonces por el país persa a la causa de los palestinos, cuyos derechos son permanentemente pisoteados por Israel, el portaviones terrestre de los EE.UU. en Asia Occidental.
Los servicios de inteligencia Estadounidenses e Israelíes viven atribuyendo a Irán –con o sin fundamento– cuanto acto o complot de terrorismo –real o inventado– pueden, en diferentes regiones del mundo, incluida Argentina.
Así, el Programa Nuclear Iraní, fue acusado sistemáticamente por ambos países, de estar apuntado a la fabricación de bombas atómicas.
El Tratado de No Proliferación Nuclear (T.N.P.), firmado por 190 países (Irán entre ellos), en 1968, pretende impedir que otras Naciones (además de las 5 que ya habían detonado para esa fecha bombas experimentales), llegaran a poseer ese tipo de armas. EE.UU. fue la única del planeta en usarla, además, contra seres humanos, civiles en su gran mayoría. Dentro del Tratado, también Gran Bretaña, Francia, China y la Unión Soviética (o su heredera, la Federación Rusa), podrían poseerlas.
India y Pakistán no firmaron el Tratado, y cada uno de ellos fabricó bombas A, en la década de 1970. Israel tampoco lo firmó y es un secreto a voces que posee entre 90 y 200 ojivas. Algunos creen que el doble, o más.
Corea del Norte había firmado el Tratado. Pero en 2002, tras el ataque a las Torres Gemelas y la Invasión Estadounidense a Afganistán, el Presidente Estadounidense Bush, en su mensaje anual, catalogó como “Eje del mal”, a Irak, Irán y Corea del Norte, y se preparó para invadir Irak. Lo que hizo, al año siguiente, mintiendo al mundo sobre la supuesta tenencia de “Armas de Destrucción Masiva” por parte de ese país. Aunque, en realidad, sí las había tenido antes: Se las habían entregado los EE.UU. para usar en su guerra contra Irán en los 80. Pero ya no las poseían para la época de la Invasión Norteamericana.
Entre 1998 y 2007, Corea del Sur había desarrollado la “Política del Sol”, mejorando notablemente la relación entre las dos Coreas, comenzándose emprendimientos económicos conjuntos, reencuentro de familias separadas por la división en dos países y descendiendo notoriamente la histórica tensión entre ambas. Pero entonces, la explícita amenaza de Bush (que materializó en varios otros casos), cambió muchas cosas. Así, en 2003, Corea del Norte abandonó el T.N.P., y comenzó el desarrollo de armas nucleares, logrando producirlas entre 2006 y 2009.
Tanto Corea del Norte como la del Sur, desde sus creaciones, han explicitado su vocación de unificar Corea. Cada una, según su sesgo ideológico. En este contexto, se produjeron varios hechos militares, de terrorismo, etc.; en ambas direcciones; siendo la mayor la Guerra de Corea (1950-53). Pero en cambio, no ha habido hechos militares hacia terceros países (Con excepción de roces con Japón por ensayos misilísticos en sus cercanías, e intercambios de amenazas con países que previamente habían intentado medidas ilegales en su contra. Corea del Norte, además, apoyó militarmente a Rusia cuando Ucrania contratacó en el conflicto entre ambas, penetrando territorio ruso. Pero sólo en esa jurisdicción, y en cumplimiento de un pacto de defensa mutua).
Aunque EE.UU. y otros países aplicaron “Sanciones” económicas a Corea del Norte (ilegales ya que, de acuerdo a la Carta de la O.N.U., sólo su Consejo de Seguridad tiene la potestad de hacerlo), nunca se le ocurriría a EE.UU. invadir a ese país (como hizo con decenas de otros países), ni bombardearlo (como acaba de hacer con Irán). ¿La causa?: Corea del Norte tiene armas nucleares y misiles intercontinentales. Todo indica que, precisamente para eso los tiene: Para salvaguardarse de que la ataquen, y no para las maléficas e indefinidas intenciones que la propaganda occidental le adjudica.
Irán, en cambio, se mantiene como firmante del T.N.P. y afirma que -por sus propias definiciones ideológicas, además del Tratado en sí- nunca desarrollará armas nucleares.
Pero sí lleva a cabo un programa que incluye el enriquecimiento de uranio. Este procedimiento, hasta bajos niveles de enriquecimiento, no sirve para bombas atómicas, aunque sí para diversas aplicaciones pacíficas.
En las primeras etapas de este programa, la desconfianza de varios países, encabezados por EE.UU., generaron tensiones que terminaron en la firma, en 2015, del Plan de Acción Integral Conjunto (P.A.I.C.), entre Irán, los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la O.N.U. y la Unión Europea; por el cual Irán se comprometía a ciertas restricciones al enriquecimiento de uranio, a cambio del alivio de “Sanciones” Económicas que algunos de esos países mantenían en su contra.
Israel se oponía, reclamando limitaciones mucho mayores, y Donald Trump (comprometido en alto grado con el lobby sionista, al punto de reconocer: como capital de Israel a Jerusalén, anexiones ilegales de ese país y otras medida asociadas; todas en abierta violación de las Resoluciones de la O.N.U.), dijo que si ganaba las elecciones se saldría de ese acuerdo, cosa que efectivamente hizo, en 2018 (al igual que se fue del Acuerdo de París sobre cambio climático, de la UNESCO, la Comisión de DD.HH. de la O.N.U., la Organización Mundial de la Salud, etc.).
Abandonado el P.A.I.C. por los EE.UU., y restablecidas entonces muchas de las Ilegales “Sanciones” en su contra; Irán se consideró con las manos libres para continuar sin limitaciones su programa nuclear, llegando a enriquecer uranio al 60% (todavía muy por debajo del grado requerido para armas atómicas, de más del 90%; pero bastante más cerca).
Cabe señalar que antes y después de todo esto, Israel había asesinado en varias ocasiones a científicos nucleares iraníes y realizado otros sabotajes contra Irán (la mayoría de las veces sin reconocer la autoría); todo lo cual constituye violaciones a la legislación internacional, e incluso, actos de terrorismo.
Vuelto Trump al Gobierno, y en consonancia con su estilo prepotente, tanto Israel como EE.UU., aprovecharon las nuevas circunstancias, para lanzar sendos ataques militares contra Irán, violando flagrantemente el Derecho Internacional. El encumbramiento en Siria de un viejo dirigente de Al Qaeda (ahora blanqueado en su imagen), que muestra ya sin reparos sus afinidades con EE.UU. e Israel; no sólo permitió a este país consolidar y acrecentar las zonas que ilegalmente ocupa en Siria, sino limitar fuertemente la logística de Hezbollah en Líbano, y utilizar el espacio aéreo sirio para atacar a Irán.
EE.UU. e Israel se atribuyen haber dado golpes decisivos a la infraestructura nuclear iraní. Irán lo niega y subraya el haber logrado perforar, con misiles hipersónicos, el supuestamente impenetrable “Domo de Hierro” (sistema de defensa antimisiles de Israel) y, además, impactado la principal Base Estadounidense en Asia Occidental, en Qatar.
Sólo cada parte sabe, con certeza, cuánto hay de cierto en sus propios daños, y puede evaluar –condicionado a la eficacia de su propia inteligencia– los del adversario. El resto de los habitantes del planeta, debemos conformarnos con informaciones menos precisas, siendo la verdad, la primera víctima en cualquier guerra.
Además de los daños materiales y humanos, sería importante la evaluación –en el mediano plazo– de la percepción de la seguridad de Israel como destino para los emigrantes judíos. El origen mismo de ese estado, y la razón de ser de sus leyes discriminadoras de los no judíos respecto a los judíos, es atraer la emigración judía de todo el planeta. Ni los aproximadamente 1.200 muertos que produjo Hamás el 7 de octubre de 2023 (más los rehenes muertos luego por las propias acciones bélicas israelíes), ni ahora la perforación (así haya sido pequeña como afirma Israel), ayudan a los mitos que habían logrado crear sobre una “Israel segura”. Habrá que ver en los años por venir como afecta esto, a la emigración neta de judíos hacia Israel, que es vital para su supremacismo racial sobre una población árabe que tiene mayores tasas de natalidad.
Los resultados, hasta el momento, de estas acciones bélicas, al terminar en una tregua, y algunas de las características de esos ataques; dan a pensar que se está ante un juego -peligroso en cuanto a la posibilidad de generalización de una guerra, y con muertos reales en ambos bandos– en el que los principales actores negocian detrás del telón y que algunas acciones militares presentadas como ”contundentes”, son en realidad gestos que buscan que cada una de las partes no quede públicamente como “Débil” ante la opinión pública mundial, pero que los verdaderos resultados serán los de esas negociaciones (que por ahora muestran acuerdos a corto plazo, pero desacuerdos grandes a largo) y los hechos (diplomáticos y militares) públicos, son más bien formas de posicionarse mejor para las mismas. Para Netanyahu, además, estos hechos sirven para distraer la atención de Gaza, donde sigue perpetrando un Genocidio; y unificar su frente interno nacional, donde –de no ser por esos dos temas bélicos y externos– el principal debate sería y era la Corrupción y el Autoritarismo de su Gobierno.
CORTE SUR A NORTE DE LA CUENCA NEUQUINA, DONDE SE INDICA LA SECCIÓN SEDIMENTARIA, EN LA CUAL SE PODRIA REALIZAR EXPLOTACIÓN DE TIPO NO CONVENCIONAL.
POR MARÍA ÁNGELA MOSCATO
Actualmente, el Mundo está atravesando una coyuntura geopolítica incierta de constantes cambios. Además, el calentamiento global, hace que los Países del Primer Mundo incorporen una agenda de transición energética.
Ante esto, Argentina, al ser un País con vastos Recursos Naturales, tiene el desafío de saber posicionarse ante el Mundo alcanzando el Autoabastecimiento y como Proveedor de estos recursos.Es decir, tiene el dilema de lograr la Soberanía Energética, o de constituirse en una Colonia de la cual obtengan sus recursos naturales por precios bajos.
PRIMEROS HALLAZGOS EN NEUQUÉN Y ESTUDIOS REALIZADOS POR PABLO GROEBER DE LA FORMACIÓN SEDIMENTARIA DEPOSITADA EN UN MAR DE EDAD JURÁSICA, EN LA CUENCA NEUQUINA. FUE DENOMINADA CON ESE CURIOSO NOMBRE EN 1931 POR EL ESTADOUNIDENSE CHARLES EDWIN WEAVER (1880-1958), DOCTOR EN GEOLOGÍA Y PALEONTOLOGÍA, QUE LA ENCONTRÓ AFLORANDO EN TODA LA SIERRA DE VACA MUERTA.
POSICIÓN DE ARGENTINA FRENTE A LA TRANSICIÓN GLOBAL DEL SECTOR ENERGÉTICO
Las transiciones globales que inciden en el sector energético actualmente, están determinadas por la disputa entre potencias como Estados Unidos y China. En el caso de Estados Unidos, cuenta con recursos políticos y económicos para condicionar a los Países de nuestra región a través de los organismos de crédito como el F.M.I. y el Banco Mundial. A su vez, China entra en la región con yuanes para el financiamiento de obras concretas, justo en una época de replanteo de las cadenas globales de valor, la digitalización y la inteligencia artificial. Por otro lado, China ha logrado instalarse, especialmente en el Sur de nuestro país a través de Proyectos como la Etapa II del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, Diez Proyectos Eólicos y Cinco Solares, Concesiones en Litio, Inversiones en Proyectos Espaciales y de Telescopios en Neuquén y San Juan, y- tal vez– la Cuarta Central Nuclear (Atucha III), también un Puerto y Polo Petroquímico en Tierra del Fuego.
Además, en cuanto a la transición ambiental, mientras se plantea el pasaje del carbón y el petróleo al gas natural a escala global, los minerales y tierras raras se convierten en recursos críticos en el proceso hacia la electrificación, lo que implica que la descarbonización también queda atrapada en la lógica de la tensión geoestratégica. El acceso a los Commodities pone en jaque, nuevamente, la idea de la Interdependencia Planetaria (Carbajales, 2023:89). Las principales potencias mundiales, necesitan desarrollar su matriz energética incorporando energías renovables, para cuidar el medio ambiente, reduciendo la emisión de gases que acrecienten el calentamiento global. La exploración de alternativas e impulso del uso de nuevos combustibles forma parte central de la Política Energética de los Países Más Industrializados, al mismo tiempo que se impulsan los desarrollos en tecnologías orientados principalmente a mejorar la escala y eficiencia de los equipos destinados a la producción de hidrógeno verde, con foco en la electrólisis (Mateo y Suster, 2021:15).
VACA MUERTA: HACIA LA SOBERANÍA ENERGÉTICA Y EL DESARROLLO DE NUEVAS ENERGÍAS
Argentina tiene dos características positivas, por un lado, bajo riesgo geopolítico y por otro, Recursos Naturales de Primera Categoría. En el caso de estos, podemos mencionar el caso de Vaca Muerta que tiene Potencial Eólico, Solar, Litio y Cobre. Por lo que, sin dudas, constituye un horizonte futuro favorable, tanto para inversiones, como para la exportación de estos recursos. Además, tiene una formación récord de producción de crudo, por lo cual se constituye como la Segunda Reserva Mundial de Recursos de Gas Shale y la Cuarta de Petróleo Shale. Es decir, que no solo existe Autoabastecimiento físico de crudo, sino que los Saldos Exportables (potenciados luego de la pandemia por el conocimiento internacional del crudo Medanito liviano de la Cuenca Neuquina) son el gran driver para dar el salto cualitativo que permitirá al Complejo Hidrocarburífero aportar actividad masiva e ingentes Dólares a la Economía por la friolera de 20.000 Millones de Dólares de ingresos totales para 2030 (Carbajales, 2023:100).
Ese Autoabastecimiento es producto del rol del Estado en el diseño e implementación de políticas públicas, ya sea para el desarrollo local, o para la exportación de las materias primas y recursos, mediando las inversiones corporativas, tanto de las empresas públicas y privadas. El Autoabastecimiento es el resultado de un concepto de Desarrollo Económico y Energético íntimamente relacionados. Es evidente, como en contrapartida a esto, los Modelos Neoliberales aborrecen este tipo de políticas públicas, alentando modelos puramente extractivistas. A tal punto, que el vocero presidencial, Manuel Adorni, en la conferencia de prensa del día 23 de Julio de este año, afirmó lo siguiente: “Estamos dejando atrás el nefasto falso modelo de autoabastecimiento que dejó instalado el gobierno anterior” (Presidencia de la Nación, 2024:1).
En cuanto a los desafíos de Vaca Muerta, podríamos destacar la meta a alcanzar el Millón de Barriles por día de Producción No Convencional y Calidad de Exportador Neto de Crudo, como así también profundizar las exportaciones hacia los países de la región. Además, el último desafío consiste en alcanzar la fase de licuefacción para acceder a nuevos mercados como los europeos y asiáticos de GNL.
Por otro lado, Argentina cuenta con muy alta potencialidad en términos de disponibilidad de recursos para producir distintos tipos de hidrógeno, además de tener reservas de gas natural no convencional para la producción de hidrógeno azul y el acceso a fuentes renovables de energía para la producción de hidrógeno verde. Esto hace que los países desarrollados acudan a América Latina no solo por sus recursos, sino también por sus precios competitivos.
AÑO 2050: ¿HACIA UN FUTURO MÁS «LIMPIO»?
No existe una opinión unánime al respecto. El Consejo del Hidrógeno considera que para el 2050, el hidrógeno puede alcanzar el 18% de la demanda final de energía, como así también un mercado de 2,5 Billones de Dólares en ventas y alrededor de 30 Millones de empleos directos e indirectos.
El Banco de Inversiones Goldman Sachs afirma que esa transición debe ser más acelerada hacia 2050 para lograr la generación renovable de al menos 350 GW y 500 GW de capacidad de electrósis. Con ese panorama, se estima que el 100% abastecimiento energético en Europa sea renovable, incluyendo generación térmica a partir de hidrógeno.
La Matriz Eléctrica Argentina está dominada por el Gas Natural en un 60%, el cual es tres veces más limpio que el carbón y dos veces más limpio que el petróleo. Esto quiere decir que nuestro País tiene su primera transición casi terminada. Sin embargo, no es un objetivo realista y a corto plazo reemplazar fósiles por fuentes limpias, ya que se carece de las inversiones necesarias para culminar el proceso. El hidrógeno verde asoma hoy como una oportunidad para la exportación de productos fertilizantes a partir del amoníaco y de combustibles sintéticos.
Por otro lado, es necesario tener en cuenta que en algunos países estos compromisos hacia la transición energética no se van a poder mantener. Esto se debe a la aparición de Gobiernos de Extrema Derecha, que, entre otras cosas, niegan el cambio climático, por considerarlo parte de la Agenda “Globalista”. En el caso del actual Presidente Argentino, Javier Milei, afirmó lo siguiente durante el último debate presidencial respecto al cambio climático: “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y lo único que buscan es recaudar fondos para financiar vagos socialistas que escriben papers de cuarta” (Esteban, 2023:1). En sintonía con estas Ideas Negacionistas, encontramos Líderes Mundiales como Bolsonaro y Donald Trump, quien llegó al punto de retirarse del Acuerdo de París durante su última Presidencia. Ahora que es nuevamente Presidente, el magnate pone en peligro la transición hacia energías más renovables, y por lo tanto también, las Relaciones Internacionales y el Comercio Mundial, al no destinar fondos para la importación de commodities, entre ellos, hidrógeno azul y verde que puede proveerles nuestra región.
Tal vez, este panorama nos obligue a “Mirar Hacia Adentro” y a “Vivir Con Lo Nuestro”. Argentina cuenta con Recursos Hídricos, Energía Eólica y Solar. Pero, además, tiene una extensa disponibilidad de recursos para la Producción de Biocombustibles, entre los cuales sobresale la Producción de Biodiesel a partir de aceite de soja, etanol de maíz y etanol de caña de azúcar, que podrían ser aprovechadas para la obtención de hidrógeno a partir del Método de Reformado de Biocombustible, una tecnología en proceso de desarrollo y aumento de escala (Mateo y Suster, 2021:19).
Argentina debe aprovechar sus Recursos Naturales, pero además necesita contar con Sectores Industriales que permitan generar otros encadenamientos, tanto hacia atrás como adelante. En cuanto a los encadenamientos hacia atrás, es menester Rediseñar una Política Industrial orientada a la Consolidación de Diversos Tipos de Bienes de Capital: maquinaria agrícola, maquinaria para la industria procesadora de alimentos, maquinaria para la minería o maquinaria para la industria hidrocarburífera son algunos ejemplos (Coatz y Schteingart, 2015:76).
Para los encadenamientos hacia adelante, es necesario Agregar Valor a los Recursos Naturales, mientras que encadenar hacia atrás permite llevar adelante un Proceso de Sustitución de Importaciones, para ahorrar divisas y crear capacidades de exportación a mediano plazo. Esto, por último, crea beneficios en cuanto a la generación de empleo.
CONCLUSIONES
Argentina debe lograr un equilibrio entre seguridad nacional, crecimiento sostenido y sustentabilidad ecológica, como así también, tiene el desafío de sostener el Autoabastecimiento energético a lo largo del tiempo. Esto fue posible gracias a la presencia del Estado durante el Gobierno anterior a través de políticas energéticas que garantizaron el desarrollo tales como: Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, Proyectos Eólicos y Solares, concesiones en litio, inversiones en proyectos espaciales y de telescopios, entre otras.
Nuestro país cuenta con muchas oportunidades a futuro para las inversiones, ya que, por un lado, tiene con un bajo riesgo geopolítico, además de vastos recursos energéticos. Sin dudas, esto constituye un horizonte futuro favorable, tanto para inversiones, como para la exportación de dichos recursos hacia nuevos mercados y la región. Es por eso, que nuestro país debe priorizar la Interdependencia del Mercado Global y las opciones y beneficios que ofrecen los Países a la hora de invertir o importar nuestros minerales y recursos naturales, más allá de las disputas existentes entre las dos grandes potencias del concierto internacional que son Estados Unidos y China.
Vaca Muerta es una gran oportunidad en el presente y a futuro, debido a que es la Segunda Reserva Mundial de Recursos de Gas Shale y la Cuarta de Petróleo Shale. Sin embargo, es cierto que existen otras fuentes más limpias que el gas, como es el caso del hidrógeno verde que hoy está en demanda. Es por eso que, la combinación de gas natural e hidrógeno sería una buena alternativa a mediano plazo, y que, a su vez, sería más beneficiosa para el medio ambiente.
Sin embargo, los países que pueden constituirse en nuestros futuros compradores, ven peligrar la transición energética hacia energías renovables, debido a la aparición de Gobiernos de extrema derecha que aborrecen las políticas de transición hacia una matriz energética que contribuya a mitigar los efectos del cambio climático y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (O.D.S.) en materia de descarbonización y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que lo consideran parte de la “Agenda Globalista y Marxista”. Este panorama, puede ser alentador para iniciar un Proceso de Industrialización por Sustitución de Importaciones en materia energética.
Para ser un país verdaderamente Soberano, debemos lograr un adecuado Desarrollo Económico y Energético. Por eso es vital aprovechar nuestros Recursos Naturales ante un panorama que puede ser desalentador para la compra de nuestras materias primas. También es importante, contar con Sectores Industriales que permitan generar encadenamientos hacia atrás y adelante, principalmente en lo que hace a la maquinaria para la industria hidrocarburífera.
En síntesis, necesitamos un Estado Activo que fomente Políticas Públicas Energéticas y Ambientales y que a su vez sea un hábil negociador en el concierto internacional para garantizar acuerdos justos a la hora de invertir o exportar y no se trate exclusivamente de una Política Puramente Extraccionista. Solo de esa forma, nuestro país se asegurará de ser una Patria Soberana y No Una Colonia en disputa de las principales potencias en pugna.
BIBLIOGRAFIA CARBAJALES, JUAN JOSE (2023). “El futuro de Vaca Muerta en el contexto energético global”. revista Nueva Sociedad No 306, ISSN: 0251-3552, <www.nuso.org>. COATZ, DIEGO Y SCHTEINGART (2015). “¿Qué modelo de desarrollo para la Argentina?”. Boletín Informativo Techint 349 ESTEBAN, JULIO (2023). “Debate presidencial: Milei negó el cambio climático”. Página 12. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/596334-debate-presidencial-milei-nego-el-cambio-climatico MATEO, JULIO Y SUSTER, MATEO (2021). “Hacia la economía del hidrógeno Perspectivas de la agenda internacional y las oportunidades locales”. Documentos de Trabajo del CCE N° 7, Consejo para el Cambio Estructural – Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación. PRESIDENCIA DE LA NACION. SECRETARIA DE COMUNICACIÓN Y MEDIOS (2024). “Argentina volvió a tener superávit energético después de 14 años”. Conferencia de prensa del vocero presidencial. Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/noticias/argentina-volvio-tener-superavit-energetico-despues-de-14-anos
POSICIÓN DEL SINDICATO DE TRABAJADORES JUDICIALES DE LA PROVINCIA DE SANTA FE, RESPECTO A LA UBICACIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO DE LA ACUSACIÓN Y DEL SERVICIO PÚBLICO PROVICIAL DE DEFENSA PENAL, EN LA REFORMA CONSTITUCIONAL QUE SE LLEVA ADELANTE EN LA CIUDAD DE SANTA FE.
Desde el Sindicato tenemos una gran expectativa sobre la Nueva Constitución Provincial como Pacto Social de los Santafesinos, de convivencia y de garantía de los Derechos Laborales.
Entendemos que el Ministerio Público de la Acusación y el Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, de ser reconocidos en la Nueva Constitución, deben serlo dentro del Poder Judicial, para que no pierdan la protección de integrar uno de los Poderes del Estado Provincial, con todo lo que ello implica. De no ser así, de crearse la figura del Extra Poder, en vez de fortalecerse la Autonomía Funcional y Autarquía Financiera de estos, las mismas se verán debilitadas para ser sometidas en el futuro al poder político de turno, o a una mayoría circunstancial que pondrá en peligro, el ejercicio de los Derechos y Garantías consagrados en la Constitución, la propia División de Poderes y en particular los Derechos Laborales de quienes integramos esos Ministerio Públicos, sean Fiscales, Defensores, funcionarios y empleados.
La Autonomía Funcional y la Autarquía Financiera, podrán estipularse con rango constitucional, sin perjuicio de que hoy en día dichos Ministerios ya las gozan por su ley de creación. En tal sentido, no conocemos expresión alguna de la actual titular del M.P.A. Dra. Cecilia Vranicich o de los ex titulares Dres. Julio De Olazábal y Jorge Baclini, sobre alguna limitación en el ejercicio de la acción penal y/o en la planificación de la política de persecución criminal; y en el mismo sentido no escuchamos expresión alguna de la Dra. Estrella Moreno Robinson o de los ex titulares Dr. Gabriel Ganón y Jaquelina Balangione de la existencia de limitaciones para el cumplimiento de la Defensa en Juicio, con el debido proceso, las garantías constitucionales o con relación al tratamiento penitenciario de las personas privadas de libertad y/o sujeta a proceso penal
A su vez, la AUTARQUÍA FINANCIERA con relación a la plantilla de personal y a la asignación de recursos para gastos de funcionamiento y capital, son asignados por la Ley de Presupuesto Anual, en la cual intervienen en su sanción el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, no teniendo injerencia alguna el Poder Judicial para configurar la cantidad de empleados y los recursos presupuestarios para su funcionamiento.
Es por ello, que no es cierto que actualmente no gozan de Autonomía Funcional y Autarquía Financiera, muy por el contrario, la designación de personal se ajusta a derecho. Los Santafesinos sabemos que Fiscales y Defensores son designados por el Poder Ejecutivo de Turno con acuerdo legislativo, los funcionarios por concurso público a propuesta de los titulares del M.P.A. y del S.P.P.D.P., el personal administrativo por concurso público para todo el Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe, el personal de maestranza y servicio a propuesta de las titulares del M.P.A. y S.P.P.D.P. y tienen además el derecho de designar por concurso especial a cualquier persona que sea necesaria para el cumplimiento de sus fines, con cargo de funcionario o personal administrativo bajo los requisitos de su propia autonomía.
Por ello entendemos que, de corresponder una mayor Autonomía y Autarquía con rango constitucional, la misma deberá darse bajo el paraguas o dentro del Poder Judicial, UNICA GARANTÍA DE INDEPENDENCIA FUNCIONAL Y DEMOCRÁTICA, al servicio del Pueblo Santafesino.
Pero además del riesgo de la sumisión de estos Ministerios en el caso de ser Extra Poder al poder político de turno, sin contar con los contrapesos institucionales de controles republicanos, vemos como gran peligro el avasallamiento de inmediato de los Derechos Laborales de Fiscales/as, Defensores/as, Funcionarios/as y Empleados/as, que verán condicionados su Régimen Salarial y la carrera judicial que tanto costó para todos los integrantes del Poder Judicial.
En tal sentido, es voluntad de los trabajadores y trabajadoras seguir perteneciendo al Poder Judicial y no escindirse de él, pues ingresaron con pleno derecho y como opción de vida a un Poder del Estado para desarrollarse como persona humana y en familia y en progreso de toda la comunidad.
La futura ley pregonada en el articulado a considerar por los Constituyentes, nada garantiza sobre la equiparación salarial con el Poder Judicial y mucho menos la carrera judicial que hace al respeto del histórico escalafón de promoción y ascenso y a la posibilidad de acceder a mayores cargos con subrogancias en diferentes órganos jurisdiccionales y de gestión, en el Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe.
Por tanto, estando en juego la Democracia (posible y probable sumisión de estos Ministerios al poder de turno), la división histórica de los tres poderes (creando un extra-poder) y muy especialmente los Derechos Laborales de los trabajadores y trabajadoras judiciales, expresamos que la única solución viable a este planteo de mayor Autonomía y mayor Autarquía debe ser resuelta en el marco de su pertenencia al Poder Judicial, única garantía de independencia y de un freno a probable o posibles posturas antidemocráticas de futuros gobernantes.
En tal sentido instamos a todos los santafesinos y santafesinas a que acompañen a los trabajadores judiciales para que estos Ministerio Públicos continúen con mayor fortaleza en el cumplimiento de sus fines, pero dentro del Poder Judicial y la continuidad de los Derechos Laborales de quienes ingresaron a prestar tareas.
Esperamos y creemos que como lo señala el actual Art. Nº 20 de la Constitución Provincial, el trabajo debe ser protegido y por tanto sabrán entender los Convencionales Constituyentes que la actividad judicial de los Ministerios Públicos y los trabajadores/as deben ser escuchados para llevarle tranquilidad a sus familias y a toda la Provincia de Santa Fe.
LAS SANCIONES SON LA GUERRA DE LOS COBARDES: DESTRUYEN PAÍSES SIN MANCHARSE LAS MANOS DE SANGRE -JEFFREY SACHS-
POR ALEJANDRO MARCÓ DEL PONT
Las sanciones económicas, ese Látigo Moderno esgrimido por Washington y Bruselas con la solemnidad de una Cruzada Moral, se han convertido en el arma preferida del Siglo XXI: limpia en los discursos diplomáticos, sucia en sus consecuencias humanas. Bajo la retórica de proteger Derechos Humanos o garantizar seguridad internacional, lo que realmente despliegan es una violencia estructural metódica, casi tan letal como las bombas, pero con la ventaja de no manchar de rojo las portadas de los periódicos.
Los datos, fríos y contundentes, revelan un patrón: lejos de ser instrumentos quirúrgicos, las sanciones son martillos que aplastan economías enteras, desangran sistemas de salud y condenan a generaciones a la miseria, mientras los regímenes que pretenden derrocar —paradójicamente— se afianzan.
Quizás tengamos que comenzar examinando críticamente los objetivos políticos declarados por las sanciones. Las Sanciones Económicas se han convertido en un pilar de la política exterior moderna, empleadas por Estados y organismos internacionales para ejercer presión, disuadir acciones indeseables y promover el cumplimiento de las normas internacionales. Como su nombre lo indica, el primer objetivo de las sanciones se centra en el colapso económico.
Las consecuencias que las sanciones impuestas deben ser «casi tan letales como la guerra», el segundo objetivo perseguido una vez conquistado el colapso económico, es la Desestabilización del Régimen imperante en el país sancionado y su cambio eminente. Como la práctica histórica demuestra, las sanciones adoptan la forma de Embargos Comerciales Integrales. Las consecuencias quedan ocultan en sanciones más «selectivas» o «inteligentes», como congelamientos de activos y prohibiciones de visas contra individuos y entidades específicas maximizar el impacto sobre las partes responsables (normalmente líderes políticos y militares) y minimizar los efectos humanitarios adversos sobre la población general. Lo cual contradice el objetivo de cambio de régimen si el colapso económico no tiene repercusiones sociales.
Para sostener esta lógica, las sanciones suelen ser indefinidas, permaneciendo vigentes hasta que se decida levantarlas porque el efecto de colapso económico tuvo éxito o, por el contrario, ampliarlas. Este alcance a menudo conduce a un tercer objetivo, la “Extraterritorialidad”, como restricción a la Soberanía Política de Terceros Países. Es decir, los efectos Extraterritoriales de las Sanciones implican que también se espera que los ciudadanos y empresas de otros países acompañen y cumplan las sanciones, a menudo bajo amenaza de que ellos mismos sean sancionados.
La Extraterritorialidad completa el cuadro. En 2015, el BNP Paribas fue multado con U$S 9.000 millones por comerciar con Cuba e Irán. La lección fue clara: la Soberanía Europea se doblega ante el Dólar. Cuando Trump abandonó el Acuerdo Nuclear Iraní en 2018, la U.E. —que pretendía mantenerlo— vio cómo sus empresas huían presas del pánico a las represalias de Washington. Esta asimetría de poder significa que la Política Estadounidense puede dictar efectivamente el espacio operativo de las entidades de la U.E., incluso cuando la política de la U.E. apunta a un enfoque diferente.
El sistema SWIFT, esa Red Neuronal del Capitalismo Global, se convirtió en cómplice de una asfixia calculada. Cuándo se niega a un Hospital Iraní a comprar insulina o a Cuba importar jeringas —bajo amenaza de multas billonarias a bancos europeos— ¿Es un castigo colectivo disfrazado de diplomacia?
Se nos vende la ficción de sanciones «inteligentes» o «selectivas», diseñadas para estrangular solo a las élites políticas y militares. Pero la realidad desnuda esta farsa. Tomemos el caso de Irán: tras el restablecimiento de las Sanciones Estadounidenses en 2018, su P.I.B. se contrajo un 50%, las exportaciones de petróleo —el 80% de sus ingresos fiscales— se evaporaron en un 80%, y 55% de la población cayó en la pobreza. Las cifras de mortalidad cuentan otra historia: más muertes por falta de medicamentos y equipos médicos —gracias al bloqueo financiero— que en la guerra Irán-Irak.
El Embargo Estadounidense a Cuba, vigente desde 1960, es el experimento más largo de Guerra Económica. Un memorando del Departamento de Estado de 1960 lo dejó claro: Seis Décadas después, el «Generar hambre y desesperación para provocar el derrocamiento del Gobierno». El régimen sigue en pie, pero la isla acumula pérdidas por Un Billón de Dólares. El resultado: 4,2 Millones de Cubanos (37,8% de la población) no alcanzan el mínimo calórico diario. ¿Es esto «Presión Pacífica» o un Crimen de Lesa Humanidad por Goteo?
Siria, otro laboratorio de sanciones, exhibe el cinismo de imponerlas en medio de una Guerra. El 90% de su población vive en pobreza; el 66%, en pobreza extrema. Los hospitales destruidos por las bombas, que no pudieron reconstruirse porque las sanciones bloqueaban materiales de construcción; el resultado: casi 618.000 muertes y 113.000 desapariciones. Aquí la ecuación es perversa: primero se bombardea, luego se prohíbe reconstruir. Mientras, las Farmacéuticas Europeas —libres de vender vacunas a países en guerra— se negaban a enviar medicamentos a Damasco por miedo a las multas. La hipocresía tiene nombre: «Derechos Humanos» aunque lleguen degolladores al poder.
La obsesión por el «cambio de régimen» ignora un hecho incómodo: las sanciones rara vez lo logran, pero siempre consolidan el autoritarismo. En Irán, el Gobierno atribuye cada fracaso económico al «enemigo externo», canalizando el malestar hacia un nacionalismo de trinchera. En Venezuela, Maduro usó las sanciones para militarizar la economía. Es un juego perverso: cuanto más sufren los civiles, más se legitima el discurso de «Resistencia Antiimperialista». Mientras, las élites —las supuestas «víctimas» de las sanciones selectivas— prosperan en mercados negros o lavando dinero en Dubai.
Y luego está el efecto geopolítico: al aislar a un país, se lo empuja a los brazos de rivales. Rusia y China han convertido a Irán, Venezuela y Siria en clientes de sus sistemas alternativos (SPFS para pagos, petroyuan, etc.). Las sanciones, pues, aceleran la erosión del orden occidental que dicen defender.
Las sanciones no son un mal necesario; son un fracaso ético y estratégico. Matan lentamente, pero matan: según la O.N.U., 40.000 venezolanos fallecieron entre 2017-2018 por falta de medicinas debido al Bloqueo Financiero. Son, en esencia, «Genocidios de Escritorio», ejecutados con informes técnicos y reuniones en Bruselas.
Si el objetivo real fuera proteger civiles, se exigirían mecanismos de evaluación humanitaria independientes antes de imponer sanciones. Pero no es así: el Verdadero Fin es la Sumisión Política, aunque eso signifique condenar a Millones al Infierno.
FUNCIONARIOS Y EMPLEADOS DEL SERVICIO PÚBLICO PROVINCIAL DE DEFENSA PENAL (S.P.P.D.P.) DE LA DEFENSORIA REGIONAL UNO, SE MANIFESTARON POR LA PERMANENCIA DEL S.P.P.D.P. DENTRO DEL PODER JUDICIAL SANTAFESINO Y TOMARON EL COMPROMISO DE ACOMPAÑAR TODAS LAS MEDIDAS QUE SE IMPLEMENTEN AL RESPECTO Y LA FIRMA DE LOS ESCRITOS A PRESENTAR A LOS CONVENCIONALES CONSTITUYENTES.
PUEBLOS ORIGINARIOS DIAGUITA, MOCOVÍ Y QOM PRESENTES EN LA CIUDAD DE SANTA FE EN LA APERTURA DE LA SESIÓN DE LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE QUE FUE CONVOCADA PARA LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN PROVINCIAL.
Los Representantes de distintas Comunidades Originarias de la Provincia estuvieron presentes en el comienzo de la Convención Constituyente para realizar la Reforma de la Constitución Provincial.
Antes de la Conferencia de Prensa brindada en la explanada de la Legislatura Santafesina, se procedió a realizar una Ceremonia Ancestral: el Saludo a los Cuatro Vientos. Acompañaron además del Público que se reunió en el lugar, los Sindicatos de SiPrus, A.T.E. y la FESTRAM.
La idea de la presencia de los Pueblos Originarios fue acercar a cada uno de los Convencionales Constituyentes las Propuestas que pueden ser incluídas en la Reforma a la Carta Magna Provincial. Se destaca como una de las principales, la Solicitud de Reservar Bancadas con Paridad de Género, en las dos Cámaras de la Provincia de Santa Fe para Pueblos Originarios, y en caso que sea aprobada esta Propuesta, aplicarla en la próxima renovación parlamentaria.
El siguiente texto son algunas de las Propuestas elevadas a los Convencionales:
Nosotros los Pueblos Originarios buscamos que la nueva Constitución reconozca nuestra persistencia Jurídica e Institucional Preexistente a la Formación del Estado, y se garantice su Derecho a la Libre Determinación y Autonomía.
También planteamos la necesidad de que haya una Justicia “Con Perspectiva Indígena”, así como también una Representación Parlamentaria de las Comunidades Originarias. “queremos llevarnos el escuchar de los convencionales electos de que van a trabajar en nuestras propuestas”. Todos nuestros derechos están siendo avasallados a nivel Nacional y Santa Fe no puede mirar para otro lado en este aspecto. En la Provincia hay muchas problemáticas vinculadas al acceso a la tierra, la salud y la educación para nuestras comunidades. Es importante de poder consensuar un Preámbulo para la nueva Constitución, donde se incorporen cuestiones que son simbólicas para los Pueblos Originarios. El planteo parece más difícil, porque no es uno de los puntos acordados en la Ley de Necesidad de Reforma.
Otra de las iniciativas. es que se abran espacios de participación política para para nuestras comunidades originarias concreto, que puedan tener representantes propios en el Poder Legislativo. “Queremos que cada pueblo indígena de Santa Fe tenga Derecho a elegir a sus propios representantes, de acuerdo a sus costumbres ancestrales y milenarias”, La Propuesta también se complementa con la posibilidad de incluir un cupo laboral específico en el ámbito público provincial y el reclamo para avanzar hacia una Justicia “con perspectiva indígena”.
Hay una geometría perversa en los Recortes Presupuestarios que trasciende la Economía. Cuando las Diputadas Lilia Lemoine (44) y Juliana Santillán (45) defienden el Ahogo Financiero de Universidades y el Hospital Garrahan —ese Faro Latinoamericano en Salud Infantil— no ejercen poder: son instrumentos de un diseño que usa mujeres para asfixiar derechos conquistados por mujeres. La paradoja corta el aliento: legisladoras que desangran instituciones donde investigadoras, médicas y docentes construyen futuro.
El guión lo escribió el Presidente Javier Milei (54) en Davos con tinta Negacionista. Dos veces desestimó la brecha de género estructural, tildando de “Agenda Woke” —ese fantasma semántico— décadas de Luchas por la Equidad. Su retórica, mezcla de anarcocapitalismo y reduccionismo ideológico, equiparó Derechos con “Comunismo Internacional”. Pero la revelación doméstica fue más cruda: el Abogado Francisco Oneto desnudó el núcleo duro al vincular la baja natalidad con la necesidad de que “las Mujeres regresen a casa”, reservando lo público para varones.
Lemoine y Santillán encarnan esta contradicción con precisión quirúrgica. La primera, con su estética de trajes masculinos y sensualidad calculada para un nicho específico de varones consumidores de ese material, teje una imagen que distrae de argumentos vacíos. La segunda, con pose de periodista seria, borda falacias con hilo de aparente rigor. Ambas —dúo discordante en estilo, armónico en complicidad— repiten el libreto que justifica lo inexcusable: estrangular ciencia y salud infantil en nombre del ajuste.
¿Incompetencia del oficialismo? Imposible. Es la coherencia siniestra de un plan que instrumentaliza lo femenino para dinamitar la paridad. Usan a estas legisladoras para transmitir el mensaje tácito: “Tu talento es accesorio si sirves al poder de los varones”. Como Serena Joy Waterford en “El cuento de la criada” —la mujer que ayudó a erigir la tiranía que luego la encadenó—, creen negociar desde adentro. Olvidan que en el patriarcado de consentimiento (Alicia Puleo), las colaboracionistas son el primer eslabón descartable. El siguiente escalón —en una proyección lógica— será el patriarcado de coacción si fracasa este modelo de sumisión por consentimiento.
El objetivo supera lo fiscal: buscan naturalizar que la ineptitud femenina en lo público es “Norma”. Por eso promueven figuras autocontradictorias: para que su visibilidad ratifique el prejuicio. Mientras el Garrahan cancela cirugías y Laboratorios Universitarios cierran, este teatro de empoderamiento opera como cortina de humo. El verdadero ajuste no es a las cuentas: es al principio de que las mujeres deciden sobre lo colectivo.
La metáfora es antigua pero vigente: como la rana que no salta al calentarse el agua gota a gota, la sociedad normaliza lo intolerable hasta que el daño es irreversible. Lemoine y Santillán no son autoras; son telar en manos de tejedores que visten corbatas. Cuando símbolos de modernidad defienden políticas regresivas, la libertad se defiende en las urnas y en la convicción férrea de que nadie sobra en la democracia. Hoy las últimas elecciones de medio término presentan un abstencionismo preocupante. El poder que cose su propaganda con hilo femenino no merece tijeras: merece el despertar de quienes ven la costura.
(*)NOTA PUBLICADA EN LA REVISTA IMPRESA N° 20 – JULIO DE 2025