ARTIGAS EN EL RECUERDO

23 DE SEPTIEMBRE: A 170 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE JOSE GERVASIO ARTIGAS, LIDER DE LA “OTRA REVOLUCION”

artigas

ESCRIBE: FACUNDO DI VINCENZO

A 210 años de la Revolución en el Río de la Plata, los vaivenes de integración y desintegración en los que se encuentra nuestra región convierten en necesaria e imprescindible una revisión de aquel acontecimiento, en donde los revolucionarios hablaban de americanos y no de uruguayos, paraguayos o argentinos. Uno de estos líderes fue José Gervasio Artigas (Montevideo, 1764-1850), probablemente el más lúcido y completo de todos, como señala el historiador uruguayo Roberto Ares Pons en Uruguay. Provincia o Nación: En Artigas está el germen de todas las soluciones nacionales: independencia política y económica, federalismo, unión rioplatense, mercado regional, progreso armonizado con la tradición, democracia”.

Entre otras cuestiones, me interesa resaltar que, como han ya observado varios estudiosos del tema, su ubicación en la génesis histórica que lleva a la conformación del Estado Nación en Uruguay sigue resultando problemática. En una reunión del Grupo de Estudio e Investigación de Historia y Pensadores del CEIL “Manuel Ugarte” (UNLa), el compañero Emmanuel Bonforti señaló que con Artigas ocurre algo muy extraño. Si bien es una figura imprescindible para el nacionalismo uruguayo, no aparece en tres fechas “Patrias” fundamentales: el 19 de abril, donde se conmemora el desembarco de los 33 orientales de 1825; 18 de julio, Jura de la Constitución Nacional; y 25 de agosto, declaración de la independencia, ambas fechas de 1830. En resumen, Artigas no estuvo presente en ninguno de estos tres acontecimientos y, paradójicamente, es reconocido como el principal prócer de los orientales.

¿A qué se debe esta paradoja respecto a la ubicación del prócer oriental? Su principal biógrafo, Washington Reyes Abadie, alude a las diferencias existentes entre la concepción de los hombres del patriciado montevideano y bonaerense que motorizaron la Revolución y la concepción de Artigas en relación a lo que entiende él por una Revolución. Tulio Halperin Donghi, que fue un historiador que de ninguna manera podría ubicarse dentro del Campo Nacional –Revisionismo Histórico o Izquierda Nacional–, en su buen libro Revolución y Guerra. Formación de una elite dirigente en la Argentina Criolla afirma que Artigas, la Banda Oriental y el Litoral forman parte de un proceso que él titula como “La otra Revolución”. En otras palabras, hubo una Revolución que se desencadena en mayo de 1810 y en Buenos Aires, pero también hay otra Revolución que será liderada por Artigas en la Campaña Oriental. Otro renombrado y posicionado historiador rioplatense, Juan Pivel Devoto, en su libro Historia de la República Oriental del Uruguay, toma como punto de inicio de esa República al 18 de julio de 1830: “cuando fue solemnemente jurada la primera carta constitucional”.

¿Cuál es la operación que ha realizado con Artigas la historiografía académica en el Río de la Plata? ¿Qué sentido tiene recordar hoy al Protector de los Pueblos Libres si no es con sus ideas, proclamas y perspectivas? En pocas palabras, Artigas no fue un líder de Patria Chica, tampoco fue uno que buscó posicionar a su terruño para mejorar las condiciones de una prosperidad dependiente –Rivadavia, Urquiza, Mitre, Sarmiento–, menos aún fue un republicano “de constituciones (letras muertas)”, sino que llevó a cabo con los suyos un sistema abierto de participación popular en asamblea, un pueblo oriental en armas, sí, pero también con “letras vivas”, planteadas entre todos y todas y expresadas en proclamas y exigencias. Demasiadas cuestiones para olvidarlo, o peor, para que ciertos académicos lo recuerden como no se debe.

FUENTE: Revista “Movimiento” – Nro. 25 – Septiembre de 2020 – Partido Justicialista

COVID-19 EN EL MUNDO: SITUACION DE LOS TRABAJADORES EN ESPAÑA

Una ambulancia en las urgencias de un hospital de la Comunidad de Madrid

LAS COMISIONES OBRERAS DE MADRID EXIGEN LA DECLARACION DEL ESTADO DE ALARMA EN TODA LA REGION

Para las Comisiones Obreras el estado de alarma aportará la seguridad jurídica adecuada para poder retroceder a las fases 1 o 2 según los municipios.

El sindicato considera que la gravedad de la crisis sanitaria por la que atraviesa la Comunidad de Madrid obliga a tomar medidas más contundentes en colaboración con el Gobierno de la Nación, y reprocha al Ejecutivo de Díaz Ayuso las discriminatorias, clasistas e ineficaces medidas adoptadas el pasado viernes.

Este es el momento de tomar medidas más contundentes para afrontar la grave crisis sanitaria que afecta a la comunidad, con el preocupante aumento de nuevos casos y de fallecimientos a causa del COVID-19 que se producen a diario. Ante esta situación, el sindicato ha exigido la declaración del estado de alarma para toda la región, en contraposición a las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo que preside Isabel Díaz Ayuso el pasado viernes, y que ha tachado de “discriminatorias, clasistas e ineficaces” al restringir la movilidad solo en zonas en las que la clase trabajadora es la más afectada.

Es necesario que el Gobierno Regional y el Gobierno Nacional actúen de forma conjunta para establecer los términos de este nuevo estado de alarma y atajar la crisis de salud pública y, como consecuencia, también social y económica por la que atraviesa la Comunidad de Madrid. La solución, a juicio del sindicato, no puede pasar únicamente por la adopción de medidas restrictivas para la movilidad, sino que es imprescindible que estas últimas vayan acompañadas de mayores inversiones en el capítulo sanitario –contratación de personal sanitario y rastreadores, refuerzo en Atención Primaria-, y otras medidas encaminadas a minimizar el riesgo de contagio en ámbitos como el educativo –reducción de ratios, contratación de personal sanitario y de más profesores en los centros educativos, por ejemplo-, o en el transporte público.

Desde el sindicato han recordado que durante los últimos cuatro meses han reiterado sus exigencias y advertencias al Gobierno de Ayuso en cuanto a la necesidad de reforzar el sistema sanitario público. Así, han exigido la prórroga de los 10.100 efectivos de los que aún no se han recuperado 2.500 que se liquidaron después de la primera ola de la pandemia en un contexto sanitario ya deficitario en términos de plantillas, para atender el agotamiento de los efectivos y cubrir su carencia estructural.

Con la Atención Primaria colapsada, el número total de rastreadores contratados por la Dirección General de Salud Pública es de 210, cuando en el rango inferior de estándares internacionales se requieren al menos 1.200. «El incumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno Regional ha sido constante desde que comenzase esta pandemia», lamentan desde CCOO. De este modo, sin rastreadores ni profesionales sanitarios suficientes, las plantillas actuales se encuentran «extenuadas y con mucha tensión» para hacer frente a una segunda ola.

Por ello, desde CCOO han recriminado a Díaz Ayuso su insistencia en anunciar bajadas de impuestos –en referencia a su intervención en la Asamblea de Madrid durante el debate sobre el estado de la región-, mientras luego «se queja de no tener suficientes recursos» para hacer frente a la crisis actual. Así, la solución pasa por esa intervención conjunta entre ambos Gobiernos para coordinar sus actuaciones frente a la “improvisación, la negligencia y la incapacidad de la que hecho gala» el Gobierno de coalición de PP y Ciudadanos.

La Comunidad de Madrid requiere una dirección de esta crisis «con criterios científicos, un plan viable y realista que responda a todos los déficits anunciados y actúe con decisión». «Una evolución del contagio galopante –añaden- que si no se frena llegará el fin de semana a los 1.000 contagios por 100.000 habitantes, cuatro veces más que la media española, exige coger al toro por los cuernos, retroceder a las fases 1 o 2 por municipios y no tener miedo a declarar el estado de alarma que garantice la seguridad jurídica necesaria». Según CCOO, «cuanto más se tarde en resolver la crisis sanitaria actual, mayor será el daño para la economía y para la sociedad».

CUBA SIENDO CUBA

TREMENDO ALEGATO Y DENUNCIAS DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE CUBA MIGUEL DIAZ CANEL BERMUDEZ

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba: 'Yo no tengo nada contra el  reguetón' | El Comercio

FUE EN EL DEBATE GENERAL DEL 75° PERIODO ORDINARIO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS.

Señor Secretario General:

Señor Presidente:

Una epidemia global ha cambiado drásticamente la vida cotidiana. De un día para otro, se contagian millones y mueren miles de personas cuya esperanza de vida era superior gracias al desarrollo. Sistemas hospitalarios de alto nivel de prestaciones han colapsado y las estructuras de salud de países pobres sufren de su incapacidad crónica. Drásticas cuarentenas convierten en virtuales páramos a las ciudades más populosas. La vida social no existe fuera de las redes digitales. Teatros, discotecas, galerías, incluso escuelas, son clausurados o redimensionados.

Nuestras fronteras se han cerrado, nuestras economías se contraen, nuestras reservas se agotan. La vida sufre el radical rediseño de costumbres ancestrales y la incertidumbre desplaza a la certeza. Hasta los mejores amigos se desconocen bajo las mascarillas que nos salvan del contagio. Todo cambia.

Tanto como la solución a la pandemia, urge ya la democratización de esta indispensable Organización, para que responda de manera efectiva a las necesidades y aspiraciones de todos los pueblos.

El anhelado derecho de la humanidad a vivir en paz y seguridad, con justicia y libertad, base de la unión de las naciones, es constantemente amenazado.

Más de 1.9 billones de dólares se dilapidan hoy en una insensata carrera armamentista sustentada en la política agresiva y guerrerista del imperialismo, cuyo máximo exponente es el actual gobierno de Estados Unidos, responsable del 38 por ciento del gasto militar global.

Hablamos de un régimen marcadamente agresivo y moralmente corrupto, que desprecia y ataca al multilateralismo, emplea el chantaje financiero en su relación con las agencias del sistema de Naciones Unidas y con una prepotencia nunca antes vista se retira de la Organización Mundial de la Salud, de la UNESCO y del Consejo de Derechos Humanos.

Paradójicamente, el país que aloja a la sede de la ONU también se aparta de tratados internacionales fundamentales, como el Acuerdo de París sobre cambio climático; repudia el consensuado acuerdo nuclear con Irán; impulsa guerras comerciales; pone fin a su compromiso con instrumentos internacionales de control en la esfera del desarme; militariza el ciberespacio; multiplica la coerción y las sanciones unilaterales contra aquellos que no se pliegan a sus designios y patrocina el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos mediante métodos de guerra no convencional.

En esa línea de comportamiento, divorciada de los viejos principios de la coexistencia pacífica y del respeto al derecho ajeno a la autodeterminación como garante de la paz, el gobierno presidido por Donald Trump, además, manipula con fines subversivos la cooperación en el ámbito de la democracia y los derechos humanos, mientras en su propio territorio proliferan prácticamente sin control, las expresiones de odio, racismo,  brutalidad policial y las irregularidades del sistema electoral y el derecho al voto de los ciudadanos.

Urge reformar las Naciones Unidas. Esta poderosa organización, que emergió del millonario costo en vidas de dos guerras mundiales y como resultado de la comprensión universal de la importancia del diálogo, la negociación, la cooperación y la legalidad internacional, no puede demorar más su actualización y su democratización. El mundo actual necesita tanto de la ONU como aquel en el cual nació.

Algo muy especial y profundo ha fallado, cuando se asiste de modo cotidiano y permanente a la violación de los principios de la Carta de la ONU, y cuando es cada vez más frecuente el uso o amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.

No hay modo de sostener por más tiempo, como algo natural e inamovible, un orden internacional desigual, injusto y antidemocrático, que antepone el egoísmo a la solidaridad y los intereses mezquinos de una minoría poderosa a las legítimas aspiraciones de millones de personas.

A pesar de las insatisfacciones y las demandas de transformación que, junto a otros estados y a millones de ciudadanos del mundo, pedimos a las Naciones Unidas, la Revolución cubana defenderá siempre la existencia del organismo al que debemos el poco, pero imprescindible multilateralismo que sobrevive a la prepotencia imperial.

Más de una vez, ante este mismo foro, Cuba ha reiterado su voluntad de cooperar con la democratización de la ONU y con la defensa de la cooperación internacional que sólo ella puede salvar. Como dijo el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y cito: “Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.” Fin de la cita.

Señor Presidente:

Retomando la gravedad del momento actual, que muchos atribuyen únicamente a la pandemia de la COVID-19, considero fundamental advertir que su impacto rebasa con creces el ámbito sanitario.

Por sus nefastas secuelas, la impresionante cantidad de muertes, el daño a la economía mundial y el deterioro de los niveles de desarrollo social, la expansión de la epidemia en los últimos meses angustia y desespera a líderes y ciudadanos de prácticamente todas las naciones.

Pero la crisis multidimensional que ha desatado demuestra claramente el profundo error de las políticas deshumanizadas impuestas a ultranza por la dictadura del mercado.

Hoy somos dolorosos testigos del desastre al que ha conducido al mundo el sistema irracional e insostenible de producción y consumo del capitalismo, décadas de un injusto orden internacional y de aplicación de un crudo y desenfrenado neoliberalismo, que ha agravado las desigualdades y sacrificado el derecho al desarrollo de los pueblos.

A diferencia del excluyente neoliberalismo, que separa y desecha a millones de seres humanos, condenándolos a sobrevivir con las sobras del banquete del uno por ciento más rico, el virus de la COVID 19 no discrimina entre unos y otros, pero sus devastadores impactos económicos y sociales serán letales entre los más vulnerables, los de menos ingresos, los mismos en el mundo subdesarrollado que en los bolsones de pobreza de las grandes urbes industrializadas.

Según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a los 690 millones de personas que pasaban hambre en 2019, podrían sumarse 130 millones como consecuencia de la recesión económica causada por la pandemia. Estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirman que se han perdido más de 305 millones de empleos y que más de mil 600 millones de trabajadores ven amenazados sus medios de subsistencia.

No podemos enfrentar la COVID-19, el hambre, el desempleo y la creciente desigualdad económica y social entre individuos y entre países como fenómenos independientes. Urge implementar políticas integrales en las que el ser humano sea la prioridad, y no las ganancias económicas o las ventajas políticas.

Sería criminal dejar para mañana decisiones de ayer y de hoy. Es un imperativo impulsar la solidaridad y la cooperación internacional para amortiguar el golpe.

Sólo las Naciones Unidas, con su membresía universal, tiene la autoridad y el alcance necesarios, para retomar la justa pelea por eliminar la impagable deuda externa que, agravada por los efectos socioeconómicos de la pandemia, atenta contra la sobrevivencia de los pueblos del Sur.

Señor Presidente:

La aparición del SARS-CoV-2 y los primeros indicios de que amenazaba con provocar una pandemia, no tomaron a Cuba desprevenida.

Con la experiencia de décadas de enfrentamiento a epidemias terribles, algunas de ellas deliberadamente introducidas como parte de la guerra permanente contra nuestro proyecto político, se pusieron en práctica de manera inmediata un grupo de medidas sustentadas en nuestras capacidades y fortalezas fundamentales: un Estado socialista organizado, responsable de velar por la salud de sus ciudadanos, con capital humano altamente calificado y una sociedad con elevado grado de participación popular en la adopción de decisiones y en la solución de sus problemas.

La aplicación de esas medidas, junto al conocimiento acumulado en más de 60 años de ingentes esfuerzos para crear y fortalecer un sistema de salud de calidad y alcance universal, así como la investigación y el desarrollo científicos, han permitido no sólo preservar el derecho a la salud de todos los ciudadanos, sin excepción, sino enfrentar la pandemia en mejores condiciones.

Lo hemos logrado pese a las duras restricciones del prolongado bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos, recrudecido brutalmente en los dos últimos años, incluso en tiempos de pandemia, como prueba de que ese es el componente esencial de su política de hostilidad hacia Cuba.

La agresividad del bloqueo ha escalado a un nivel cualitativamente nuevo, que refuerza su condición de impedimento real y determinante para el manejo de la economía y el desarrollo de nuestro país. El gobierno estadounidense ha intensificado especialmente la persecución de las transacciones financieras de Cuba y, desde 2019, adopta medidas violatorias del Derecho Internacional, para privar al pueblo cubano de la posibilidad de adquirir el combustible que requiere en su quehacer cotidiano y para su desarrollo.

Con el fin de dañar y demonizar la Revolución cubana y a otros que califica como adversarios, Estados Unidos publica listas espurias carentes de legitimidad, con las que se arroga el derecho de imponer al mundo medidas coercitivas unilaterales y calificaciones infundadas.

No pasa una semana sin que ese gobierno emita declaraciones contra Cuba o imponga nuevas restricciones. Sin embargo, resulta paradójico que haya rehusado a calificar como terrorista el ataque perpetrado contra la Embajada de Cuba en Washington, el 30 de abril de 2020, cuando un individuo armado con un fusil de asalto disparó más de 30 cartuchos contra la sede diplomática y confesó después su intención de matar.

Denunciamos la doble moral del gobierno estadounidense en la lucha contra el terrorismo y exigimos que se condene públicamente este brutal ataque.

Reclamamos que cesen la hostilidad y la campaña difamatoria contra la labor altruista de la cooperación médica internacional de Cuba que, con elevado prestigio y resultados verificables, ha contribuido a salvar cientos de vidas y a reducir el impacto de la enfermedad en diversas latitudes. Personalidades internacionales y organizaciones sociales de notable prestigio han reconocido la labor humanista desplegada por la Brigada Internacional Médica Especializada en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias ¨Henry Reeve¨ abogando porque le sea concedido el Premio Nobel de la Paz.

Mientras el gobierno de Estados Unidos ignora el llamado a aunar esfuerzos en el combate a la pandemia y se retira de la OMS; Cuba, en respuesta a solicitudes recibidas y guiada por la profunda vocación solidaria y humanista de su pueblo, refuerza su cooperación con el envío de más de 3 mil 700 colaboradores, organizados en 46 brigadas médicas, a 39 países y territorios afectados por la COVID-19.

En este sentido, condenamos el chantaje gansteril con que Estados Unidos ha presionado a la Organización Panamericana de la Salud con el propósito de utilizar ese organismo regional como instrumento de su enfermiza agresión contra nuestro país.  Siempre, la fuerza de la verdad echará por tierra las mentiras, y la historia colocará los hechos y a los protagonistas en su lugar. El ejemplo de Cuba prevalecerá.

Nuestros consagrados trabajadores de la Salud, orgullo de una nación formada en el ideario martiano de que Patria es Humanidad, recibirán o no el Premio que merece su nobleza, pero hace años que ganaron el reconocimiento de los pueblos bendecidos por su labor sanitaria.

El gobierno de Estados Unidos no oculta su intención de aplicar nuevas y más duras medidas agresivas contra Cuba en los próximos meses. Declaramos una vez más, ante la comunidad internacional que nuestro pueblo, orgulloso de su historia y comprometido con los ideales y la obra de la Revolución, sabrá resistir y vencer.

Señor Presidente:

Las pretensiones de imponer la dominación neocolonial a Nuestra América, declarando públicamente la vigencia de la Doctrina Monroe, contravienen la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Queremos ratificar públicamente en este escenario virtual, que la República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional, la unión cívico-militar y destruir la obra iniciada por el Comandante Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

Rechazamos también las acciones de Estados Unidos dirigidas a desestabilizar a la República de Nicaragua, y corroboramos la invariable solidaridad con su pueblo y gobierno, liderados por el Comandante Daniel Ortega.

Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que exigen justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.

Reafirmamos nuestro compromiso histórico con la libre determinación y la independencia del hermano pueblo de Puerto Rico.

Apoyamos el legítimo reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas, Sándwich del Sur y Georgias del Sur.

Reiteramos el compromiso con la paz en Colombia y la convicción de que el diálogo entre las partes es la vía para alcanzar una paz estable y duradera en ese país.

Apoyamos la búsqueda de una solución pacífica y negociada a la situación impuesta a Siria, sin injerencia externa y con pleno respeto a su soberanía e integridad territorial.

Demandamos una solución justa al conflicto del Oriente Medio, que pasa por el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental. Rechazamos los intentos de Israel de anexar nuevos territorios de Cisjordania.

Expresamos nuestra solidaridad con la República Islámica de Irán ante la escalada agresiva de los Estados Unidos.

Reafirmamos nuestra invariable solidaridad con el pueblo saharaui.

Condenamos enérgicamente las sanciones unilaterales e injustas contra la República Popular Democrática de Corea.

Ratificamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

Rechazamos la intromisión extranjera en los asuntos internos de la República de Belarús y reiteramos nuestra solidaridad con el presidente legítimo de ese país, Aleksandr Lukashenko y el hermano pueblo bielorruso.

Condenamos la injerencia en los asuntos internos de la República Popular China, y nos oponemos a cualquier intento de lesionar su integridad territorial y su soberanía.

Señor Presidente:

Las preocupantes circunstancias actuales han hecho que, por primera vez en los 75 años de historia de la Organización de las Naciones Unidas, nos veamos obligados a reunirnos de modo no presencial.

La comunidad científica de Cuba, otro orgullo de la nación que desde el triunfo de la Revolución de los justos, anunció al mundo su propósito de convertirse en un país de hombres y mujeres de Ciencia, trabaja sin descanso en una de las primeras vacunas que están en fase de ensayo clínico en el mundo.

Sus creadores y otros investigadores y estudiosos, articulados con el sistema de Salud, desarrollan protocolos de atención a las personas contagiadas, a las recuperadas y a la población de riesgo, que nos han permitido mantener las estadísticas de la epidemia en torno al 80 por ciento de personas contagiadas salvadas y un índice de letalidad por debajo de la media continental y mundial.

“Médicos y no bombas”, anunció un día el líder histórico de la Revolución Cubana y principal promotor del desarrollo de las Ciencias en Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Esa es nuestra divisa. Salvar vidas y compartir lo que somos y tenemos, al precio de cualquier sacrificio, es lo que brindamos al mundo desde las Naciones Unidas, a la que sólo pedimos un cambio a tono con la gravedad del momento.

Somos Cuba.

Luchemos juntos por la promoción de la paz, la solidaridad y el desarrollo.

Muchas gracias.      

 Fuente:  CAPAC – CLUB ARGENTINO DE PERIODISTAS AMIGOS DE CUBA

                 

DESDE LA COAD CONVOCAN A UN PARO UNIVERSITARIO DE 48 HORAS

El día de ayer lunes 21 se realizó una Asamblea Docente por medios virtuales, en la que participaron alrededor de 100 compañerxs. 

▶️ Como ya venimos informando, en paritarias locales se reclamó a la UNR el pago de un bono compensatorio por los gastos que venimos teniendo para llevar adelante nuestro trabajo en el marco de la pandemia, así como la necesidad imperiosa de que las licencias que debamos tomar generen reemplazos. Ante la falta de respuesta positiva a estos pedidos y en vista de los resultados de la votación realizada los días pasados, la asamblea resolvió implementar en el ámbito local un PARO de 48 hs.  para los días lunes 28 y martes 29. La modalidad del mismo será de Paro activo, es decir paro acompañado con foros virtuales sobre distintos temas, coordinando con el movimiento estudiantil.

▶️ Asimismo en el plano nacional la asamblea resolvió ratificar la necesidad de exigir en la paritaria salarial del próximo 24/9 un aumento de salario inmediato del 12%, retroactivo a septiembre, el reconocimiento de la pérdida del poder adquisitivo desde noviembre de 2015 y un programa para su recomposición. A su vez también el otorgamiento a nivel nacional de un bono compensatorio por los gastos propios del teletrabajo. 

▶️ En vistas al plenario de Secretarixs Generales de CONADU de esta tarde, la Asamblea resolvió llevar la propuesta de iniciar un plan de lucha a nivel nacional, coordinado con otras federaciones, para lograr las reivindicaciones planteadas, comenzando por adherir al paro de 24 hs. ya establecido por la CONADU Histórica para el próximo 28 de septiembre. A la vez instar a que CONADU impulse junto con las otras federaciones una votación nacional para consultar a toda la docencia universitaria el plan de lucha a seguir. 

▶️ En caso de que el plenario de Secretarixs Generales de CONADU no resuelva medidas de acción directa, la asamblea resolvió realizar una consulta a nivel local para establecerlas en coordinación con otras Federaciones y/o Asociaciones de Base.

▶️ La Asamblea hizo un llamado al movimiento estudiantil, a sus Centros de Estudiantes y a su Federación, a unirnos en esta grave emergencia, superando falsas contradicciones, a sumar esfuerzos en la defensa de la educación pública, coordinando acciones solidarias también fuera del ámbito universitario, en colaboración con las organizaciones de base que combaten los efectos desastrosos de la pandemia en barrios populares. 

Entre otras, se resolvió también:

– Expresarse en defensa de la democracia y de la vida, ejerciendo una activa solidaridad con todxs lxs compañerxs directamente afectadxs por la pandemia y extremando las medidas para cuidarnos a nosotrxs y a lxs otrxs.
– Rechazar que el costo de la actual situación de crisis deba ser pagado por quienes vivimos de nuestro trabajo. Insistimos en la implementación de una ley de emergencia que establezca un impuesto a las grandes fortunas como un primer paso hacia una sociedad mas justa y equitativa.
– Solicitar al gobierno nacional la prórroga del decreto que prohíbe los despidos, el cual vence el 30 de setiembre amenazando a gran cantidad de trabajadorxs.
– Repudiar la insubordinación de parte de la policía de la provincia de Buenos Aires rodeando la residencia presidencial, así como todo acto y manifestación que ponga en peligro el sistema democrático y la estabilidad del gobierno legítimamente elegido por el pueblo.
– Apoyar la propuesta de nuestrxs jubiladxs para que la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, en trámite en el Parlamento, garantice el poder adquisitivo de la jubilación y su recomposición con un mínimo inmediato de 30.000 pesos.
– Reclamar que en el presupuesto nacional 2021 presentado ante el Parlamento se incluyan los fondos necesarios para garantizar la continuidad del funcionamiento de la universidad, con salarios dignos y condiciones de trabajo adecuadas.
– Hacer público un informe sobre el presupuesto de la UNR para evidenciar la posibilidad material de realizar un resarcimiento económico por los gastos en servicios y herramientas tecnológicas que venimos realizando durante este período tal como hizo la UNLu y para la implementación de reemplazos en todas las unidades académicas para garantizar el derecho a las licencias, así como en potenciar jerarquías y dedicaciones docentes o potenciar la planta para fortalecer cátedras que actualmente se ven muy sobrecargadas. Esta última cuestión someterla a votación asociada a medidas de lucha si no se concretan en la paritaria particular.
– Volver a implementar una campaña que visibilice todo lo que estamos haciendo y padeciendo docentes y estudiantes a fin de lograr legitimar nuestros reclamos, destacando el rol de la educación pública y contra cualquier intento privatizador o de mayor precariedad laboral.
– Declarar que la acreditación del conocimiento que cada docente pueda decidir, acorde a la libertad de cátedra con que desarrollamos nuestra actividad, no puede ser materia de protocolo alguno, sino dispuesto por el propio docente según su leal saber y entender.
– Ver la posibilidad de la viabilización de un amparo colectivo para que la Obra Social de la UNR se haga cargo de los costos que generan los hisopados covid19 para sus afiliadxs.
– Crear un espacio de denuncia anónima ante situaciones de acoso laboral existentes.

RECIENTE APARICION DEL CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA DE LAS AMERICAS

Nueva publicación aborda nudos y líneas de acción para
hacer más eficiente la persecución penal en Las Américas

¿Cuál es la realidad en seguridad y justicia en Latinoamérica y El Caribe? ¿Cuál es el costo del delito para las personas? ¿Pueden las fiscalías y policías ser más eficientes? Estas interrogantes son parte de los temas que aborda la nueva publicación del Centro de Estudios de Las América (CEJA) y la Universidad Alberto Hurtado bajo el título: “Documento de Trabajo CEJA® Persecución Penal Efectiva Y Estado De Derecho: Desafíos Y Líneas De Acción Para América Latina”.

En el texto, los autores dan cuenta de por qué se han deteriorado los niveles de paz y seguridad en el continente durante el último decenio y cómo han impactado en estos indicadores el surgimiento de mecanismos de criminalidad organizada transfronteriza, delitos informáticos, redes y cadenas de grupos criminales asociados; la aparición de nuevos delitos en el ámbito financiero; así como la repercusión de la migración y desplazamientos de personas originadas por problemas de persecución política, violencia estatal, amenazas, violencia y persecución de organizaciones criminales y narco-delincuentes.

En la publicación además se constata que la presión social y reformas judiciales en los países que contaron con los recursos para la construcción de nuevos recintos carcelarios y la ampliación o modificación de las existentes, para alojar a personas sirviendo penas o condenas, detenciones o prisiones preventivas, ha contribuido al aumento sostenido de la población penal (cantidad de encarcelados en general) y de encarcelados no condenados en la región.

Ante este panorama se proponen líneas de acción específicas en áreas e instituciones tan importantes de la cadena de seguridad y justicia, como son los Ministerios Públicos, las policías y el impulso a mecanismos de solución de conflictos que promuevan salidas tempranas y alternativas que, por una parte, visibilicen a las víctimas, y que simultáneamente, interrumpan carreras criminales, y ayuden a fortalecer la reinserción temprana de los condenados.