«CINE DE ACA» EN VENADO TUERTO

EL DOMINGO 24 DE ABRIL SE PROYECTARON CORTOS EN «1927 MULTIESPACIO» SITO EN CALLE BRASEY N° 435 DE LA CIUDAD DE VENADO TUERTO

CON LA PRESENTACION DE REGINA PELLEGRINI, MANUEL ROSSI Y RAMIRO PELLEGRINI DIO COMIENZO LA PRESENTACION DE UNA SELECCION DE CORTOS DE ANIMACION CON LOS SIGUIENTES TITULOS:

«ESTRELLAS VOLANTES», «LA DECISION» Y «RUIDO EN LA CABEZA» REALIZADOS POR MANUEL ROSSI

LUEGO SE PROYECTARON LOS ESTRENOS:

«ROJOS DE TANGO» Y «AISLADO»

Por último KIAMERA PRODUCCIONES, presentó el estreno de «LA SUPERSTICION»,

Donde tres amigos organizan un asado en una casa abandonada, enfrentándose a fuerzas misteriosas que en ella habitan…

A continuación los avances de las pelis cortas:

LA SUPERSTICION – AISLADO – ROJOS DE TANGO – ESTRELLAS VOLANTES – RUIDO EN LA CABEZA – LA DECISION
TRAILER DE «LA SUPERSTICION»

Dirección, guión y montaje: Regina Pellegrini
Producción: Ramiro Pellegrini y Manuel Rossi
Dirección de Sonido: Sebastián Pellegrini
Asistente de Dirección: Federico Baravalle
Fotografía y Cámara: Juan Ignacio Ianicelli
Elenco: Agustín Gambini, Milagros Roca, Ramiro Pellegrini, Lara Sbrizzi
Maquillaje: Lara Sbrizzi
Asesoría de Dirección Actoral: Luciano Stano
KIAMERA PRODUCCIONES

“Estrellas Volantes”, es una animación experimental premiada en la competencia de Francia “Beyond the curve international film festival” como mejor animación experimental. Esta producción está realizada mediante la técnica scratching que consiste en rayar sobre material fílmico para componer el movimiento al estilo del rosarino Luis Bras y  los canadienses Norman McLaren y Steven Woloshen.

«La Decisión», ha sido finalista en los festivales “Osaka International Film Festival 2021” en las categorías mejor corto animado, mejor guión y mejor dirección. También fue finalista de la categoría cortometrajes animados en el festival chileno RENUAC: Revelando Nuevos Actores Chilenos. Dicho film, cuenta una historia de codicia y avaricia, con un personaje que por conseguir oro termina en las entrañas de una horrible bestia que atrae a sus víctimas con tesoros.

“Ruido en la cabeza”, que ha sido finalista en la 12° Muestra «Cortos de la Polis Joven 2021» presentado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Costa Rica y que fue proyectado como parte de la selección oficial de la 8va edición del  Festival Cine Con Riesgo que se realiza en la localidad Florencio Varela de la Provincia de Buenos Aires,  ofrece un retrato de una sociedad corrupta cuyos líderes controlan a su población con insatisfacción y drogas para conseguir riqueza con su sufrimiento. 

“Aislado” ilustra un retrato del aislamiento social preventivo obligatorio que subyugó a la población argentina durante la pandemia de la enfermedad por Covid-19 durante el año 2020. Un dato interesante acerca de “Aislado”, protagonizada por Ramiro Pellegrini, es que ha sido seleccionada en muestras audiovisuales y festivales de cine a nivel internacional tales como  París Lift-Off Film Festival 2021, Lift-Off Global Network Sessions 2021, 12° Muestra «Cortos de la Polis Joven 2021» presentado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Costa Rica  y ya forma parte de la selección oficial del festival a realizarse en septiembre del 2022 Independent Video Film Festival of Youtube Art Club Pavlos Paraschakis, de Grecia. 

En cuanto a “Rojos de Tango”, es una simpática historia romántica atravesada por la premisa del tango, como nexo entre dos amantes que debaten el éxito de la pareja contra el éxito personal. Protagonizada por dos excelentes bailarines de tango, Cassandra Quinteros y Pablo Ugolini.

DE WELLS Y SUS EXTRATERRESTRES AL TITANIC – LOS EMERGENTES DEL CAPITALISMO

LA GUERRA DE RADIO FALSA PROTAGONIZA EL TERROR A TRAVES DE LOS EE.UU. TITULA LA TAPA DEL DIARIO DAILY NEWS EN EL MES DE OCTUBRE DEL AÑO 1938

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

Cuando en 1898 Wells publica «La Guerra de los Mundos» crea una nueva forma de narrar la ficción: el miedo al desastre por la invasión extraterrestre. Fines del siglo 19 cuando la ciencia ficción está incursionando en el mundo capitalista. El capitalismo va de la mano de la ciencia ficción, diría Pablo Capanna en sus grandiosos ensayos sobre el género.
El capitalismo se sostiene gracias al miedo y la amenaza. Sin miedo no hay Poder. Sin amenaza y sin fanáticos no hay sustento para el Poder. El 30 de octubre de 1938 Orson Welles transmite por radio una adaptación de La Guerra de los mundos. Se emitió como un episodio de Halloween.
Eran las 9 p.m. Recordemos que era la década del 30, los medios masivos estaban naciendo como poder de control y masificación. Esa audición despertó el miedo en los oyentes que creyeron que en verdad era una invasión extraterrestre. La gente corría por las calles y se atropellaban. Hubo suicidios, lastimados y homicidios. Los autos por las carreteras con valijas en sus techos. Fue el caos. El joven Orson Welles de 23 años no podía creer lo que pasaba. La ficción literaria fue tomada como realidad.

Después en 1941 vendrá El Ciudadano Kane, no es mi filme preferido y tampoco lo creo grandioso. Pero lo interesante que esa audición radial, a mi entender, fue más grandiosa que todo su cine. Acá tienen un bautismo de fuego los medios masivos como poder de decisión sobre la gente. Los medios deciden y explotan y forman opinión y generan también el caos.
Mi vecino el Gordo (un viejo que siempre se sienta en la vereda y sabe todo lo que pasa en el barrio) cuando ve una nube dice que va a llover y se arma una rueda de conversación sobre la posibilidad de lluvia. Yo estaba arreglando mi casa y si llovía me cagaba el día y por dentro me angustié mucho. El Gordo fue mi televisor ese día. Odio los noticieros cuando hablan del tiempo. Odio la lluvia. Odio las noticias cotidianas. No tengo TV. No tengo radio. No estoy pendiente de nada. Pero el Gordo siempre está informado y cuando uno pasa te dice las noticias del día. El Gordo es un medio masivo barrial, donde sabe si la vecina separada anda con uno nuevo o si el médico de la esquina se fue a Europa.
Los medios masivos cumplen esa función, son como el Gordo de mi barrio: la TV cumple la función de asustar sobre la lluvia y de informar pavadas para que todos salgamos corriendo en un caos como con la audición de Orson Welles.

PARTIDA DEL TITANIC DEL PUERTO DE SOUTHAMPTON EL 10 DE ABRIL DEL AÑO 1912

El Titanic en 1912 crea el caos. Me gusta la historia, porque con el Titanic podemos ver muchas cosas. De 2208 murieron 1496 personas. Los ricos iban en el primer piso y gozaban de los placeres del capitalismo. No seamos injustos, el capitalismo es hermoso si uno tiene una cuenta bancaria jugosa y es un empresario exitoso. Pero bien abajo, como escondidos como ratas salvajes, iba el desecho del capitalismo (desempleados, pobres): irlandeses, ingleses, escandinavos… la «basura» sobrante del sistema que emigraba a Estados Unidos para hacer «la América». La «basura» se ahogó casi en su totalidad, porque los botes (eran escasos en el barco) salvaron mujeres y niños, pero de las clases «superiores». El Titanic es el mayor símbolo del poder capitalista. La gente pensaba que era el fin del mundo. Se tiraban al agua y se morían congelados. Era un caos total. A los pobres los dejaron encerrados y se ahogaron. Los ricos saltaban a los botes y así sus vidas pudieron prosperar en anécdotas y libros sobre el Titanic, la literatura recordatoria de las clases acomodadas.

De la masa pobre nadie habló por años. Se hundió un símbolo de poder y grandeza.
Hay muchas cosas en común entre el Titanic y la audición radial de Orson Welles. Lo primero a marcar es que los dos sucesos son parte del capitalismo emergente, uno como masificación y poder de los medios masivos. Otro como división de clase en un transatlántico que es un símbolo del Poder Empresarial. Sin Poder y sin grandeza no hubiese crecido el capitalismo como poder de masas. Sin el poder de los medios y sin el terror y sin caos no hubiese crecido el poder de dominio y de control sobre la gente. Titanic se une así al poder mediático porque el barco hundido fue la mayor propaganda del poder: primero los ricos y la «basura» debe hundirse en el barro del mar de la desesperanza. No hay símbolo más grande del poder que el «Titanic».



Ya no está Orson Welles ni tampoco la gente cree en extraterrestres y nadie saldría corriendo o se mataría por un programa radial o de TV. Nadie se suicida por un noticiero. Ya nadie viaja en barcos. El control, el poder se tiene que ir mutando y adaptando a los tiempos. Si antes el miedo lo generaba la radio y el poder de las clases sociales estaba marcado por un camarote en un transatlántico ahora el miedo lo genera otras cuestiones. En tiempos de virus, de pandemias y de estar pendientes a lo que el Estado decide es muy difícil estar tranquilo y placentero en un sillón rascándose los sobacos. Pero no le echemos la culpa de todo al virus porque antes del virus la vida quizás era peor que con virus. El virus es como el Titanic, para la «basura» del sistema no hay diferencias entre hundirse en el mar o morir hacinados en una fábrica de Londres.

MAS DE DOS MESES DE GUERRA EN UCRANIA

VICTOR YAKUNOVICH PRESIDENTE DE UCRANIA HASTA EL 22 DE FEBRERO DEL AÑO 2014 CUANDO FUE DESTITUIDO EN EL MOMENTO QUE ANUNCIABA QUE NO FIRMARIA UN ACUERDO ECONOMICO QUE POR ENTONCES, SE NEGOCIABA CON LA UNION EUROPEA

ESCRIBE ALBERTO CORTES

El 24 de febrero, después de ocho años seguidos de incumplimiento de los acuerdos de Minsk, firmados en 2014 y 2015, para terminar la guerra del Donbass –sudeste de Ucrania– que ya había costado 14.000 muertos; la Federación Rusa atacó a Ucrania, buscando esencialmente el control de esa zona del territorio ucraniano y sus adyacencias; y la destrucción de gran parte de la infraestructura militar de Kiev, en todo el territorio.

También la “desnazificación” de Ucrania. Término más ambiguo, ya que si bien es cierto que en ese país operan fuertemente diversos grupos nacionalistas, que reivindican abiertamente la historia de los ucranianos que colaboraron con el Tercer Reich, y actúan con extrema violencia contra todo lo que sospechan de rusófilo –en un país en el que buena parte de su población es de origen ruso y de otras minorías étnicas-; no está claro como Rusia se proponía esa desnazificación.
Cabe acotar que gran parte de esos grupos, son paramilitares y han sido incorporados a las Fuerzas Armadas Ucranianas, como los batallones Azov y Aidar, y existen fundadas sospechas de ser los principales perpetradores de atrocidades varias, muchas de las cuales se adjudican luego a las tropas rusas. La masacre de Bucha, probablemente, a la cabeza.

En 2014, un golpe de estado, impulsado principalmente por esos grupos, derrocó al gobierno de Víctor Yanukovich, que acababa de anunciar que no firmaría un acuerdo económico que por entonces se negociaba con la Unión Europea.

VICTORIA NULAND EN UCRANIA (SUBSECRETARIA DE ESTADO DE LOS EE.UU. AÑO 2014)

La Subsecretaria de Estado de los EE.UU., Victoria Nuland, se paseó por entonces por la Plaza de la Independencia ó Maidán, eje de la concentración de los grupos golpistas, del brazo del embajador de los EE.UU. en el país, repartiendo galletitas entre los manifestantes.
Poco tiempo después tomó estado público un audio –que no fue desmentido por las autoridades estadounidenses, que en cambio prefirieron centrarse en denunciar a Rusia por interceptar y difundir el audio– en que los mismos personajes, discutían entre ellos quien convenía que integrara el gobierno que emergería del golpe. Nuland despreciaba la opinión de la Unión Europea al respecto y manifestaba su preferencia precisamente por Yatseniuk, casualmente quien terminó encabezando el gobierno golpista. La Subsecretaria declaró además públicamente que los EE-UU. venían invirtiendo 5.000 millones de dólares, desde la disolución de la U.R.S.S., para asegurarse un gobierno afín en Ucrania.
Se trata de la misma funcionaria que recientemente, ante la denuncia rusa de haber descubierto en Ucrania laboratorios estadounidenses de investigación para la guerra biológica –lo cual fue negado por Washington– dijo que EE.UU. tenía en Ucrania laboratorios que no les gustaría que fueran controlados por Rusia.
¿Qué opinaríamos los argentinos si el 19 y 20 de diciembre de 2001 el Vicecanciller chino –o de cualquier otro país extranjero- se hubiera paseado por la Plaza de Mayo del brazo del embajador de la misma nación, repartiendo alfajores a los manifestantes y casi en simultáneo se hubieran difundido audios de conversaciones entre ellos, proponiendo a Duhalde para encabezar un gobierno de transición y además nos enteráramos que la potencia extranjera había invertido fortunas para garantizarse el control de los próximos gobiernos argentinos?
Bien. Eso -o peor- pasó en Ucrania. Sólo que la potencia expansionista colonial, en el caso ucraniano, no es China o cualquier otro país hipotetico, sino los EE.UU.

La gota que rebalsó el vaso ahora fue la renovada intencionalidad de los EE.UU. de sumar a Ucrania a la OTAN, contra la opinión de Alemania y otros países europeos que percibían los riesgos, pero que además cuestionan la corrupción y las graves violaciones a los DD.HH. por parte de los últimos gobiernos ucranianos y de los grupos nazis que éstos han tolerado y en varios casos integrado. También las declaraciones de Zelenski sugiriendo que Ucrania, vecino de Rusia, podría anular los tratados que tiene firmados por los cuales renunció a ser potencia nuclear.

Tras más de dos meses de guerra, Rusia –a un elevado costo militar– ha alcanzado la mayoría de los objetivos que se propuso, en especial el control del sudeste ucraniano, pero es improbable que Zelenski, con los grupos nazis respirándole en la nuca, se vaya a quedar de brazos cruzados aceptando esa situación, en tanto y en cuanto tenga un flujo constante de armamento desde los EE.UU. y la OTAN.

Ninguna guerra es una buena noticia. Pero ésta sí lo es para algunos círculos: Se festeja –no públicamente, obvio– en la Casa Blanca. Se celebra también en los directorios de las empresas productoras de armamentos –las norteamericanas especialmente– y de las petroleras.

La Guerra ha servido para destruir –el tiempo dirá si temporal o definitivamente– gran parte de las relaciones comerciales entre dos vecinos próximos: Rusia y Europa, para poner a Europa más dependiente de fuentes energéticas alternativas a las rusas– de las cuales no puede prescindir totalmente a corto plazo, de todas maneras –entre ellas, el carísimo gas licuado norteamericano. También para hacer trepar velozmente las ganancias de las armamentistas. Lo que no pague durante muchísimo tiempo el pueblo ucraniano lo terminarán pagando de última los contribuyentes estadounidenses o europeos –. Las empresas energéticas, el otro ganador. Luego, vendrá otro negocio, como ya se vio en Irak: El de la reconstrucción de Ucrania.

Podría pensarse que la decisión norteamericana y europea de prescindir todo lo que puedan de los combustibles fósiles rusos sería una gran oportunidad para acelerar la descarbonización y frenar el cambio climático. Una buena noticia también para el ambiente.
No es así. En muchos aspectos, lo opuesto. Tal vez algo de ello ocurra en el mediano plazo, pero en lo inmediato, está pasando lo contrario: EE.UU. aumentó radicalmente su utilización del fracking –hipercontaminante– para tratar de remplazar parte del gas ruso. El Reino Unido comienza a discutir si no da marcha atrás en las pocas decisiones ambientalmente amigables que había tomado. Europa está considerando comprar en cantidad esos mismos hidrocarburos producidos con fracking que tiene prohibido en su propio territorio.
La potencia aún más poderosa a nivel mundial, no sólo está fogoneando la guerra, tratando de que se prolongue para desgastar a Rusia, armando a Ucrania hasta los dientes para que rusos y ucranianos se maten entre sí, al ritmo de la consigna “Animémosnos y vayan!”, sino que en los hechos está retrocediendo de los escasos gestos hacia la sustentabilidad que exhibía. Y eso, los demócratas que hoy gobiernan. Porque los republicanos, querrían hacer lo mismo, pero a toda velocidad!!!
La principal apuesta norteamericana para desgastar a Rusia, además de armar a Ucrania, es aislarla económicamente. La mayor perjudicada por ésto es Europa. Además no lo pueden hacer de golpe sin colapsar del todo la economía europea. Rusia venía preparándose desde hace tiempo, aumentando sus reservas de oro, y obviamente ha tomado muchas otras medidas para contrarrestar las “sanciones”. Al comenzar la guerra el rublo se desplomó frente al euro. Dos semanas después la tendencia cambió y hoy es el euro el que está bastante debajo. La utilización estadounidense del dólar y del sistema interbancario SWIFT como arma de guerra, ha acelerado el declive del dólar. Rusia y China, además de haber incrementado notablemente su comercio mutuo, cada vez usan menos el dólar. Lo mismo China-Arabia Saudita o Rusia-India. En África varios países usan crecientemente el yuan chino y en algunos es de curso legal. En nuestra patria grande, López Obrador ha comenzado a proponer una moneda común latinoamericana.

El verdadero enemigo que EE.UU. busca contener no es Rusia, sino China. “Enemigo” en la concepción norteamericana de que algún país tiene que ser su enemigo. No olvidar que en sólo 17 de sus 246 años, EE.UU. ha dejado de estar en guerra con alguien. Busca debilitar a Rusia como posible aliado de China o que se alejen entre sí. En esto último va para atrás.
China ya ha superado a EE.UU. en P.B.I. a paridad de poder adquisitivo y va en camino de superarlos en P.B.I. nominal. Los supera en algunas tecnologías como 5G y sistemas de posicionamiento satelital. Militarmente, en cambio, está muy por detrás, y es Rusia la que está más cercana, especialmente en armamento nuclear y armas hipersónicas.
No sería raro que en los próximos años o meses, EE.UU. promueva algún otro conflicto, esta vez en la frontera oriental de Eurasia. El reciente golpe de Estado parlamentario en Pakistán es, en el tablero de ajedrez mundial, un peón comido por EE.UU. a la nueva ruta de la Seda.

Lo que está en juego hoy en el mundo es si se acelera o se retrasa -eventualmente hasta podría impedirse -, el paso de un mundo unipolar gobernado por EE.UU. como única superpotencia, a un mundo multipolar con múltiples opciones. A los argentinos, claramente nos conviene más el nuevo tipo de planeta.

¡CON FUERZA Y UNIDAD, HAY MEJORES SALARIOS! TODOS AL PARO X 24 HS.

DURANTE ESTA SEMANA SE REALIZARON ASAMBLEAS PRESENCIALES Y VIRTUALES DE LXS TRABAJADORXS DE LAS EMPRESAS DE CABLE Y CONECTIVIDAD DE TODO EL PAIS, EN LAS QUE SE APROBO POR UNANIMIDAD EL PARO NACIONAL DE 24 HORAS, CON PERMANENCIA EN LOS LUGARES DE TRABAJO, CONVOCADO POR EL CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL DE NUESTRO GREMIO, A REALIZARSE A PARTIR DE LAS 00 HORAS DEL DIA DE HOY JUEVES 5 DE MAYO DE DEL AÑO 2022

QUE NO NOS CALLEN LA VOZ, DIFUNDAMOS POR TODOS LOS MEDIOS POSIBLES

PORQUE ARGENTINA MERECE OTRO DESTINO

CONSULTA POPULAR VINCULANTE SOBRE LA DEUDA EXTERNA

Artículo 1°. – Convocase al electorado de la Nación Argentina a CONSULTA POPULAR VINCULANTE de conformidad con lo prescripto por el Artículo N° 40 de la Constitución Nación, y la ley 25.432.

Artículo 2°. – La pregunta a consideración del electorado será la siguiente: ¿Está de acuerdo que el Congreso de la Nación apruebe el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para pagar la deuda contraída por el gobierno de Macri entre los años 2018-2019?

Artículo 3.- La Consulta Popular convocada deberá realizarse de manera improrrogable dentro de los 120 días de la fecha, no pudiendo ser efectuada antes de los 60 días.

Articulo 4.- El P.E.N. deberá disponer las medidas que sean necesarias a los efectos de la consulta popular, dando instrucciones a los organismos correspondientes para su instrumentación.

Artículo 5.- El P.E.N. deberá informar al electorado sobre el contenido del tema sometido a la consulta popular, dando amplia publicidad a los objetivos de la misma.

Artículo 6.- Comuníquese al Poder Ejecutivo

Completá tus datos y firmá la petición en el siguiente enlace:

CONSULTA POPULAR VINCULANTE SOBRE DEUDA EXTERNA | Soberanxs

ESTE MIERCOLES 4 DE MAYO DESDE LAS 19:00 HORAS TE ESPERAMOS EN EL COMPLEJO CULTURAL «ATLAS» DE LA CIUDAD DE ROSARIO

PARA PODER HACER REALIDAD UNA ARGENTINA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA

EN MARCHA PARA LA CONSTRUCCION DE UNA ESPERANZA FEDERAL

AMADO BODOU, ALICIA CASTRO Y GABRIEL MARIOTTO EN LA CIUDAD DE PARANA

LA REALIDAD DE LA ESCRITURA Y EL NEGOCIO ESPURIO DEL PAPEL

A CONTINUACION TRANSCRIBIMOS EL DISCURSO INAUGURAL DEL ESCRITOR GUILLERMO SACCOMANNO EN LA FERIA DEL LIBRO EDICION 2022 EN LA SOCIEDAD RURAL DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES -C.A.B.A.-

Meses atrás, en febrero, ante la inminencia de esta Feria, Silvina Friera publicó en Página/12 un artículo donde desarrollaba la problemática de la falta de papel que afecta muchos países. A la escasez de papel, producto de la pandemia y el aumento en los costos de energía en el mundo, se le suman en nuestro país los problemas habituales: la industria del papel es oligopólica, el papel se cotiza en dólares, y aun cotizando en dólares, tiene inflación y ningún tipo de regulamiento desde el Estado. En consecuencia, para las editoriales pequeñas y medianas se torna muy difícil planificar la edición e impresión de libros.

GUILLERMO SACCOMANNO, BIROME EN MANO Y LA TRADICIONAL MAQUINA DE ESCRIBIR PORTATIL, «LETTERA 35» DE OLIVETTI

La falta de papel se debe a la menor producción de las dos empresas productoras de papel para hacer libros. Una es Ledesma, propiedad de la familia Blaquier/Arrieta, una de las más ricas del país, apellidos vinculados con la última dictadura en crímenes de lesa humanidad, además de relacionados con la Sociedad Rural, escenario en el que hoy estamos. La otra empresa es Celulosa Argentina. Su directivo es el terrateniente y miembro de la Unión Industrial José Urtubey, conectado con la causa Panamá Papers.

PLANTA DE CELULOSA ARGENTINA S.A. EN CAPITAN BERMUDEZ (PROVINCIA DE SANTA FE)

Los oligopolios han producido menos por problemas internos y por la pandemia. Y cabe destacarlo: han destinado su producción a papel para embalar o para cajas, y no tanto al papel de uso editorial. Para hacer un libro de unas 160 páginas, con una tirada de 2.000 ejemplares, se necesitan entre papel interior y papel de tapa más de 150.000 pesos de inversión.

PLANTA PRODUCTORA DE PAPEL PROPIEDAD DE LEDESMA ARGENTINA S.A.

Un editor independiente proponía como solución la intervención del Estado. Por ejemplo, la creación de una papelera del Estado. Pero, por supuesto, como no ocurrió en el escándalo Vicentin, es improbable que suceda su intervención. Sería un hallazgo, en la crisis que atravesamos, crear una papelera con participación del Estado, que nuclee a los cartoneros y a las cooperativas.

Al leer esta noticia me pregunté qué tenía esto que ver conmigo, con la hoja en que empezaba a escribir este texto una noche en el bosque. En los últimos treinta años, desde que me afinqué en Villa Gesell, esta “tierra elegida” como la llamábamos con mi amigo Juan Forn, escribo con una birome negra en un cuaderno de hojas lisas. Me gusta el fluir de esta escritura en silencio, una grafía que se vincula con el dibujo, y el dibujo, a su vez, me devuelve a mí mismo. Así me pregunto quién soy, y si esta ignorancia no es la que induce a la búsqueda de un sentido que a menudo se me rehúye. La escritura, conjeturo, debe saber más de mí que yo. Tal vez esta sea la razón por la que en los últimos años me dediqué a la lectura y escritura de notas sobre poesía.

En tanto, con la birome negra en un cuaderno, escribí en la ciudad, en micros, en trenes, en el mar y también en el bosque. Y fue en el bosque donde mi escritura se volvió más reconcentrada y, a un tiempo, abierta, tratando de conectar en un modo zen el uno con el todo. El monje taoísta vietnamita Thich Nhat Hanh dice que la hoja donde escribo contiene el árbol del que proviene, desde la semilla, pasando por la lluvia, el sol, las estaciones, una historia concerniente a la naturaleza ante la que no puedo hacerme el distraído. Intentaré evitar irme por las ramas.

Hace un instante comentaba el silencioso acto de la escritura con el destino final que uno puede, con suerte, atribuirle: la publicación. A qué precio, vale preguntarse. En un posteo de un editor independiente leí que imprimir un libro de 290 páginas cuesta tres cuartos de un millón de pesos, aproximadamente más de 700.000 pesos. Además, vaya detalle, no son pocos los autores que pagan una parte de la edición con tal de ver publicada su obra.

Debe haber sido en noviembre. Cuando fui convocado a la inauguración de esta Feria experimenté sentimientos contradictorios. Me acordé de la biblioteca de mi padre perseguido político en la casa de un Mataderos de calles de tierra, hedor de frigoríficos y curtiembres. En esos años fue la toma del Lisandro de la Torre y la insurgencia barrial ante los carriers y los tanques. La biblioteca estaba en el fondo de casa, en un galpón lindante con el gallinero, era vasta y en sus estantes, tablones hasta el techo de cinc, cargadísimos, convivían, entre otros, Bakunin y Zola, Barbusse y Dostoievski, Maupassant y Marx, Arlt y Martínez Estrada.

Me vi más tarde, a los quince, cuando empecé a trabajar de cadete en una agencia de publicidad. Me detenía en las librerías de la avenida Corrientes y en los puestos de usados de Tribunales. Cuando el dinero no me alcanzaba robaba los libros. A los quince iba formando mi propio programa de lecturas: Sartre, Hemingway, Camus, Pavese, Vitorini, Duras, Pasolini, Guinzburg, Faulkner, Woolf, McCullers, O’Connor, Hamsun. Descubría a Gelman, Bustos, Bignozzi, Bailey, Porchia, Thenon, Urondo y Pizarnik. Leía El Escarabajo de Oro y La Rosa Blindada. Era el tiempo de, entre otros, Castillo, Guido, Dal Masetto, Hecker, Rivera, Orpheé, Puig, Lynch, Briante, Gallardo y Piglia. Siempre pensé que el premio mayor para una escritora o un escritor debe ser que una piba, un pibe, detecten mañana tu libro en una bandeja de usados, ese entusiasmo al encontrar y encontrarse. Todavía lo sostengo. Desde esta construcción de mi escritura hablo esta noche.

La Feria siempre me generó tensión. Y no sólo porque uno se se topa con un injuriante pabellón Martínez de Hoz, que homenajea al esclavista y saqueador de tierras indígenas, antepasado del tristemente célebre economista de la última dictadura. Decir Feria implica decir comercio. Esta es una Feria de la industria, y no de la cultura aunque la misma se adjudique este rol. En todo caso, es representativa de una manera de entender la cultura como comercio en la que el autor, que es el actor principal del libro, como creador, cobra apenas el 10% del precio de tapa de un ejemplar. En esta Feria se han escuchado y se siguen escuchando discursos bien intencionados acerca de la función del libro, de su trascendencia, su empleo como objeto tanto de placer como de herramienta educativa. En fin, discursos que pronto habrán de ser olvidados.

Cuando fui convocado planteé dos cosas: leer los discursos de quienes me antecedieron y el pago de honorarios. Sólo pude leer, gracias a la inquietud de Ezequiel Martínez, los últimos cuatro o cinco discursos. La organización de la Feria, presumo, no conserva los anteriores, lo que puede interpretarse como desidia hacia lo que esas voces reclamaron en cada oportunidad. Con respecto a mis honorarios, a Ezequiel, además de honesto periodista cultural, hijo de un gran escritor, no puso reparo. Es más, coincidió en que se trataba, sin vueltas, de trabajo intelectual. Y como tal debía ser remunerado, aunque hasta ahora, como tradición, este trabajo hubiera sido, gratuito. No creo que mencionar el dinero en una celebración comercial sea de mal gusto. ¿Acaso hay un afuera de la cultura de la plusvalía?

Quiero aclararlo, en los años que llevo publicando debí demandar a varias editoriales, incluyendo alguna progresista, para recuperar los derechos de publicación de un libro una vez vencido el período del contrato y otros incumplimientos de cláusulas acordadas. En esas demandas me asistió el amigo Oscar Finkelberg, un especialista en derechos de autor. Tomás Eloy Martínez supo agradecerle a Finkelberg en una dedicatoria haberle probado que los derechos de autor son también derechos humanos.

Nuestra relación con los editores es siempre despareja. Nos sentamos en desventaja a ofrecer nuestra sangre, no otra cosa es la tinta. El editor es propietario de un banco de sangre compuesto por un arsenal de títulos publicados siempre en condiciones desfavorables para quienes terminan donando prácticamente su obra.

De manera que, desde que recibí el ofrecimiento de intervenir acá, no pude menos que, todo un trabajo, todos los días dedicarme a pensar de qué iba a hablar, qué decir. En principio, me dije, debía y debo agradecer a quienes me propusieron como forma de reconocimiento a mi producción. Pero elegí, elijo, ahondar en la tensión. Es decir, elijo la sinceridad. Más tarde, a través de algunos amigos, algunos editores, y no daré nombres, supe de quienes se opusieron al pago. Su argumento consistía en que pronunciar este discurso significaba un prestigio. Me imaginé en el supermercado tratando de convencer al chino de que iba a pagar la compra con prestigio. Entre quienes cuestionaban el pago de honorarios no faltó quien planteara que, de pagar, la cifra dependería de la extensión del discurso. Me pregunté a cuánto podría reducirse la suma si yo decidía resolver el discurso, en modo patafísico, con un aforismo. Además, convinieron esos editores, si se me pagaba, se establecía un antecedente que perjudicaba los intereses de la Feria. ¿Qué los sorprendía? Es que quienes me precedieron en este lugar, comprometidos con la defensa del libro, nunca habían cobrado. El uso que de estas figuras hizo la Feria en función de su propio prestigio ha sido mala fe ideológica y no se obviar. Por tanto, soy el primer escritor que cobra por este trabajo.

Como se apreciará, me limito a narrar hechos y describir. Procuro una narración realista que puede ilustrar los porqués de mi tensión en esta Feria y preguntarme cuánto en ella, más allá de las presentaciones de libros, mesas redondas y debates, es su real interés en la literatura, su significación. A esta Feria, queda claro, le importan más los libros que más se venden, que, como es sabido, suelen ser complacientes con la visión quietista del poder. Conviene quizá que lo aclare: la literatura que me interesa –trátese de ensayo, poesía, narrativa—, ilumina, perturba, incomoda y subvierte.

Otra situación que no se puede soslayar es que las sucesivas crisis económicas han afectado no sólo la industria editorial. No es una novedad que nuestro país ha superado el 40% estadístico de pobreza y que la línea de hambre es impiadosa. En su introducción a Los hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros, John Steinbeck escribió: “Hay muchas personas que olvidan, cuando crecen, lo mucho que les costó aprender a leer. Quizá se trate del mayor esfuerzo emprendido por un ser humano, y debe afrontarlo cuando niño. Un adulto rara vez sale triunfante de esa empresa, la de reducir la experiencia a un orbe de símbolos. Los seres humanos han existido durante mil millares de años, y sólo han aprendido este prodigio en los últimos diez últimos millares de los mil millares”. Corresponde entonces preguntarse si un chico con hambre está en condiciones de realizar esa operación, asimilar conocimiento cuando no ha asimilado alimento.

Al mismo tiempo, si retornamos a la crisis del papel, no podemos dejar de lado el crimen impune de las políticas extractivas que sustenta el estado y contribuye al desastre de la naturaleza. No me desvío demasiado: hace un tiempo también leí en The Guardian que la estadística de millones de fugitivos de los desastres climáticos supera los millones de refugiados por desastres bélicos: aproximadamente dieciséis conflictos bélicos en la actualidad. En nuestro país los incendios forestales son tan graves como los efectos asesinos del gaseo pesticida. A propósito, les recomiendo el libro del fotorreportero Pablo Piovano. En esas imágenes espectrales de seres deformados podrán observar eso que los medios invisibilizan, una tragedia ninguneada y oculta que no es tan espectacular como las secas de cuencas acuíferas y los incendios. Tampoco, se me dirá, es pertinente traer acá la indigencia de los pueblos originarios y sus territorios que históricamente les pertenecen y les fueron expropiados a partir del genocidio roquista. Sin embargo, tanto el asesinato de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel como la represión sobre el pueblo mapuche están en línea directa con esta estrategia de expoliación y entrega de recursos.

La teoría literaria, sostiene el marxista irlandés Terry Eagleton, es, ni más ni menos, que teoría política. Leída desde esta perspectiva, desde sus orígenes, nuestra literatura está signada por la violencia política: el indio, la mujer y el inmigrante son las víctimas y han sido y siguen siendo muchas veces escamoteadas. Toda nuestra literatura, incluso aquella que se define como de evasión, aunque se haga la otaria, también tiene que ver con la violencia política. Es que, me digo, si escribimos no podemos jugarla de inocentes. Si me remito a los versos de John Donne queda claro por quién doblan las campanas. Doblan por nosotros.

Otra pregunta me queda picando: ¿es una paradoja o responde a una lógica del sistema que esta Feria se realice en la Rural, que se le pague un alquiler sideral a la institución que fue instigadora de los golpes militares que asesinaron escritores y destruyeron libros? En lo personal, creo que esta situación simbólica refiere una violencia política encubierta.

Cuando pregunté, antes de venir, por qué la Feria se realiza aquí y no en otro espacio, Ariel Granica, hijo del editor exilado en el ’76, tuvo el gesto solidario y comprensivo de explicarme que no hay otro lugar de magnitud capaz de albergar tantos expositores y facilitar el ingreso de una multitud. De producirse un cambio de geografía, me dijo, dependería de la colaboración del Estado en facilitar un predio afín. Le cité el ejemplo de la Feria de Guadalajara. Y Granica me informó que dicha Feria, a diferencia de esta, dispone no sólo del respaldo sino también del apoyo económico del Estado mexicano.

Si la Feria le paga una fortuna a la Rural, esto justifica la cuantiosa cifra del alquiler de los predios de los expositores. De modo que quien visita esta Feria, debe contemplar que al costo de la entrada debe sumarle el precio del libro. Alguna vez esta Feria tuvo como lema propiciar la relación del autor con el lector. La sombra del dinero enturbia, como vemos, la naturaleza de esa conexión.

Quiero, en este relato, plantear otra pregunta: si este es el cuadro de situación de la Feria, que no es nuevo, en medio de esta crisis económica que depreda nuestro país, ¿quiénes son los lectores que llegan al libro sino los de una clase media pauperizada, siempre y cuando no gasten demasiado en la gaseosa y los panchos?

Acá se habla de los riesgos de la industria, se repite retórica la necesidad del acceso a los libros, se habla y se habla. Parafraseando a Greta Thumberg, blablablá. Pero cómo hablar de lectores, me pregunto, si se elude desde los estamentos gubernamentales la enseñanza y el aliento de la lectura, que no se arregla ingenuamente repartiendo fascículos literarios en las canchas ni con una candorosa primera dama leyendo cuentos a los chicos de vacaciones en Mar del Plata. No me voy a detener acá en los exabruptos fascistas de la ministra de Educación porteña, tampoco en el menosprecio del ministro de Cultura porteño por los premios municipales a la labor de creadores en literatura, teatro, música y artes visuales, subsidios a menudo en riesgo. Pero no puedo pasar por alto a un reciente ministro de Educación nacional que, al encarar una enésima reforma educativa, declaraba no hace tanto que estábamos ante un “proceso de reorganización” pedagógico. “Los límites de mi lenguaje son los de mi mundo”, escribió Wittgenstein, pensamiento que ese ministro seguramente ignorará. Subrayo los términos del ministro: “proceso de reorganización”. Tzvetan Tdorov afirma que un país que ha padecido campos de concentración tiene el corazón comido por gusanos. Me pregunto entonces cuál es la calidad educativa en nuestro país que ha sufrido ya suficientes reformas educativas para que, encima, un ministro, pueda expresarse en estos términos. No creo necesario extenderme abarcando la situación siempre precaria de los docentes en el país donde fue asesinado el maestro Fuentealba y en los últimos años otros maestros murieron por la explosión de las garrafas en escuelas convertidas en comederos.

La literatura que me gusta no baja línea. Y lo que escribo en esta hoja tampoco baja línea. Simplemente soy descriptivo, estas son las cosas que se juegan para quienes elegimos este oficio. Inexorable, la tensión me impulsa hacia un nervioso desorden enumerativo. Asumo el riesgo de ser malentendido y juzgado como aguafiestas. Pero, a pesar del frenesí y la euforia de la organización y su expectativa en la facturación, nuestro presente no tiene mucho de festivo. Quienes me han leído saben que, acá, ahora, persisto en sostener una contrariada coherencia. Estoy convencido, estos datos y anécdotas tienen que ver con la escritura. No la determinan, pero inciden más de lo que me gustaría cuando viene el momento de publicar.

A pesar de todo, no soy pesimista. Son varias las generaciones que, en el presente, desde la diversidad y la disidencia, están generando escrituras cuestionadoras. La crisis que afecta a la industria es tanto una realidad como la de quienes, a pesar de las dificultades colectivas y personales de toda índole, persisten en la escritura y creen que, si bien la escritura no puede transformar el mundo, puede hacerlo un poco mejor.

La vida es breve, uno escribe contra la fugacidad. Escribir es el intento muchas veces frustrado de capturar instantes de belleza, registrarlos para que sobrevivan a pesar de la finitud. Se escribe en soledad, pero no ajeno a las contradicciones de lo social. Hace falta una gran tolerancia al fracaso para este oficio. “Escribo porque sufro”, dice John Berger. Y lo dice “con la esperanza entre los dientes”. Y esta es una verdad que no se transa.

MIENTRAS ESCRIBIA ESTE TEXTO, PARA ALIVIAR LA TENSION, CON LA CONSCIENCIA DE QUE ESTE DISCURSO PRONTO SERA OLVIDO, SALI A LA NOCHE, AL BOSQUE. ME ACERQUE A UN ARBOL AÑOSO, LO TOQUE, RESPIRE LA OSCURIDAD.

AL VOLVER A LA MESA, A LA BIROME NEGRA Y A LA HOJA, ALGO HABIA PASADO, UNA ESPECIE DE GRATITUD.

Y SEGUI ESCRIBIENDO. NO CAMBIARIA ESTE OFICIO POR NADA.

CELULOSA ARGENTINA S.A.

FUENTE: elcohetealaluna.com

TODXS EN LUCHA, POR LA UNIDAD DEL PUEBLO ARGENTINO

EN EL MARCO DE UN NUEVO DIA INTERNACIONAL DE LXS TRABAJADORXS, NOS VOLVEMOS A ENCONTRAR EN LAS CALLES LUCHANDO EN UNIDAD POR NUESTRAS REIVINDICACIONES

El contexto económico y social crítico que vivimos nos afecta al conjunto de quienes vivimos de nuestro trabajo. La brutal inflación, que devalúa de manera constante los salarios e ingresos de los sectores populares, es expresión de la puja distributiva y de la estrategia con la que los sectores concentrados de la economía pretenden conservar y ampliar sus ganancias a costa de nuestras condiciones de vida.

En esta fecha histórica seguimos dando la pelea por salarios dignos, por una justa distribución de la riqueza, por una reforma tributaria progresiva que distribuya ingresos hacia los sectores populares, y contra la estafa y las políticas neocoloniales del Fondo Monetario Internacional (F.M.I.). 

HOY COMO AYER, ¡LA DEUDA ES CON EL PUEBLO!

ORGANIZAN Y CONVOCAN AL ACTO:
COAD
AMSAFE Rosario
Asociación de Trabajadores del Estado (A.T.E.) – Rosario
C.T.A. Autónoma – Rosario
Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario (S.O.E.A.R.)
Sindicato de Jaboneros – Rosario
Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (Si.Pr.U.S.) – Rosario
Frente de Organizaciones en Lucha (F.O.L.)
Corriente Clasista y Combativa (C.C.C.)
Barrios de Pie