LA EPICA VICTORIA DE LULA Y LOS DESAFIOS FUTUROS

LULA GANO POR MAS DE 2 MILLONES DE VOTOS, LO QUE PUEDE DAR LA IMPRESION DE SER POCO, PERO NO ES ASI YA QUE, DESDE LA VUELTA DE LA DEMOCRACIA, EN BRASIL NUNCA SE USO TAN DESCARADA E ILEGALMENTE LA MAQUINA DEL ESTADO POR UN CANDIDATO.

ESCRIBE RAMIRO CAGGIANO BLANCO

Lula ganó las elecciones en Brasil por una diferencia de 2 millones de votos en un padrón electoral de 156. Puede parecer poca diferencia pero es mucho dado que se le ganó al mayor y más eficaz uso de la máquina pública en la campaña electoral que se tradujo en:

1- una  “CRUZADA SANTA”, cercenando las voces de quienes declaraban votar a Lula en los templos neopentecostales, y en las iglesias católicas con bolsonaristas que interrumpían misas y hostigan a los sacerdotes que no se declaran a favor del candidato de extrema derecha;

2- en un masivo acoso laboral de los empleadores bolsonaristas a los trabajadores para que voten a su candidato, lo que constituye delito;  y

3- en el uso de la Maquina del Estado con Fines Electorales mediante planes sociales creados dos meses antes de las elecciones, lo que está prohibido por la ley electoral.

Sin embargo, lo que se esperaba es que el uso de las instituciones del Estado fueran utilizadas en beneficio del candidato a la reelección ¡el día de las elecciones! Para el domingo 30, Bolsonaro tenía preparada nuevas patrañas con las fuerzas del orden: los “Operativos” de la P.R.F. (policía caminera federal) en el nordeste para evitar que los electores voten a Lula. La región nordeste tiene el 27% del padrón electoral y Lula ganó con el 67% de los votos en el primer turno. Hay relatos de personas que, por vestir la camiseta de la selección, con la que se identifica la ultraderecha brasilera, o tener una calcomanía de Bolsonaro pasaban sin ser retenidos, así como calcomanías de la campaña de Lula arrancadas de los parabrisas y banderas “decomisadas” por agentes de la PRF. Fue tan “exitoso” este operativo “colador” que en algunos de los estados del nordeste el índice de abstención fue 5% superior al de los estados del sudeste, donde no hubo “operativos”, tal vez por haber sido la región que más votos le dio al candidato perdedor en la primera vuelta.

A lo largo de la semana tras las elecciones, otro de los mitos que se cayó fue el de que Lula no tendría mayoría en el congreso. Nada más equivocado: los partidos que hasta ayer constituían la base aliada de Bolsonaro ya están cambiando de lado y prometen apoyar la gestión de Lula, así como lo hicieron en el pasado. Inclusive periodistas “bolsonaristas” y hasta pastores de iglesias neopentecostales están haciendo lo mismo. El pragmatismo oportunista hace que los actores políticos se acomoden hacia quien encabeza el gobierno. Bolsonaro lo sabe y está desesperado porque, sin el “poder de la lapicera”, como a él le gusta decir, puede ir a la cárcel sin escalas por más de 58 causas acumuladas en su mandato de presidente y otras tantas como diputado, pendientes en la suprema corte de Justicia.

A eso se debe su negativa estratégica a reconocer la derrota mientras agitaba en las redes sociales una “resistencia patriótica”, que nada tiene de patriótica y sí mucho de criminal, primero cortando las rutas en los estados del sur, sudeste  y centroeste (región donde Bolsonaro obtuvo más votos) y, el miércoles 2, yendo a las puertas de los cuarteles a pedir un golpe de estado “para salvar al país del comunismo”.

Por otro lado, desde el jueves 3 se vienen desarrollando las reuniones del equipo de transición del gobierno electo, compuesto por Geraldo Alckmin, Gleisi Hoffmann y Aloísio Mercadante. Como resultado de esas reuniones, el viernes 4, los representantes del gobierno electo denunciaron un descalabro en las cuentas públicas de 400 mil millones de reales (unos 80 mil millones de dólares) y que no habría presupuesto para programas sociales como “farmacia popular”, programa de “merienda escolar” ni para el “auxilio Brasil” que volverá a llamarse bolsa familia, algo así como asignación familiar, como históricamente se denominó.

Mientras tanto Lula, después de haber almorzado con Alberto Fernández el lunes y de conversar telefónicamente con varios mandatarios mundiales, entre ellos Macron y Biden, se tomó unas minivacaciones en una playa en el sur de Bahia, estado en el que ganó con el 70% de los sufragios.

Aún antes de asumir el 1 de enero, participará de la Cumbre del  Clima, COP 27, en Egipto por invitación del presidente del país anfitrión. También sería invitado a la reunión de Davos, según fuentes periodísticas.

La Nordea Asset Management, una de las 20 mayores gestoras de patrimonio del mundo, con activos cercanos a los 237 mil millones de euros, retiró las restricciones para realizar inversiones en títulos de la deuda pública del gobierno brasileiro después de que Luiz Inácio Lula da Silva apuntara que va a actuar fuertemente en la defensa del medio ambiente e de que la exministra del Medio Ambiente, Marina Silva, tendrá un papel destacado en su gobierno.

Lula ganó y todo parece volver a su cauce político normal, sin embargo, el nuevo presidente va a tener una tarea inmensa, hercúlea, para recuperar la institucionalidad en todos los frentes, administrativos, judiciales, militares, de las fuerzas del orden, etc. porque lo que recibe es una república desbastada y una masa de gente, derechizada y militante, dispuesta a todo con tal de no dejarlo cumplir su mandato.

ESTE VIERNES SE ESTRENA EN EL CINE EL CAIRO EL DOCUMENTAL UNICOS «LA HISTORIA SOBRE LOS TROVADORES DEL NORTE»

PORTADA DEL DISCO EDITADO POR MUSIC-HALL AÑO 1966

UNICOS “La historia de Los Trovadores del Norte” es un Documental Biográfico Musical en Homenaje al legendario conjunto rosarino. Fue creado y liderado por «Bolito» Rubín junto a su hermano Remundo Rubín hace 65 años dejando una huella inolvidable en la época del boom del folklore argentino. Se destacaron por sus voces únicas y su compromiso social.

En la actualidad su hijo Fernando Rubín mantiene viva la memoria de la agrupación asumiendo como un legado la responsabilidad de seguir recorriendo escenarios.

El documental incluye material de archivo y cuenta con emotivos testimonios de quienes los conocieron desde sus inicios, además de personalidades como Víctor Hugo Morales, Víctor Heredia y Antonio Tarragó Ros.

Idea y producción general: Anahí Rubín
Con el apoyo del Ministerio de Cultura de Santa Fe
Género: Documental. Testimonial. Histórico.
Año de producción: 2021 – 2022.
Fecha de estreno: Viernes 11 de noviembre de 2022. Rosario, Santa Fe
País: Argentina.
Duración: 45 minutos. Formato: Full H



POR LA PLENA VIGENCIA DE UN DERECHO COLECTIVO EN DEFENSA DE LOS TRABAJADORES

JUNIO DEL AÑO 2016 – MASIVA CONCENTRACION DE TRABAJADORES EN LA CIUDAD DE ROSARIO CONTRA EL AJUSTE Y LOS DESPIDOS EN LA PLAZA «SANTIAGO MONTENEGRO», DECENAS DE SINDICATOS Y ORGANIZACIONES NUCLEADOS EN EL MOVIMIENTO SINDICAL ROSARINO (M.S.R.) SE MANIFESTARON JUNTO A ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLITICAS, «EN DEFENSA DEL TRABAJO Y LA PRODUCCION NACIONAL»

CON MOTIVO DE REALIZARSE EL I CONGRESO NACIONAL DE DERECHO DEL TRABAJO, ORGANIZADO POR LA ASOCIACION DE ABOGADOS Y ABOGADAS LABORALISTAS DE ROSARIO A DESARROLLARSE LOS DIAS 10, 11 Y 12 DE NOVIEMBRE EN NUESTRA CIUDAD, PRESENTAMOS LA ENTREVISTA REALIZADA A LA VICEPRESIDENTA DE LA ASOCIACION, EVA JULIANA CALABRIA.

17 DE OCTUBRE DE 2022 MOVILIZACION OBRERA A LA PLAZA DE MAYO PARA CELEBRAR EL DIA DE LA LEALTAD

EL HISTORICO TRIUNFO DE LULA

LUIZ INACIO LULA DA SILVA PRESIDENTE DE LA REPUBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL A PARTIR DEL 1° DE ENERO DE 2023

ESCRIBE ALBERTO CORTES

El Triunfo de Lula en la Segunda Vuelta de la Elección Presidencial en Brasil es sin duda una excelente noticia no solamente para los sectores populares de todos los países de América Latina y del mundo, sino también para un espectro más amplio: Todos los sectores políticos que alientan una perspectiva medianamente democrática de la sociedad, aún cuando lo hagan desde un punto de vista que incluya una defensa del orden económico social existente.

La elección de Bolsonaro en las elecciones de 2018 sólo fue posible por la proscripción de Lula (Lawfare mediante) y el apoyo, prácticamente unánime de las clases dominantes brasileñas al candidato de la ultraderecha, con lo que esto implica en términos de aparatos, recursos económicos y control de los medios de difusión, unificados frente a la posibilidad de un nuevo triunfo de la izquierda, a la que habían logrado desplazar después de un golpe parlamentario contra Dilma Russeff, pobre de argumentos como pocos.

Los cuatro años de gobierno de Bolsonaro, fueron aprovechados por éste para consolidar una base social de características fascistas, como se evidencia en las manifestaciones tras la derrota, sobre todo por sus características violentas, que hasta el propio Bolsonaro tuvo que salir a desalentar parcialmente, en las que no faltaron los saludos nazis; y también en los asesinatos de simpatizantes del PT, con Marielle Franco como su caso más notorio, que se sumaron a los históricos homicidios de militantes ecologistas y los de los escuadrones de la muerte y casos de gatillo fácil.

El desgobierno frente a la pandemia, el aislamiento internacional de Brasil, con peleas como la que tuvo con el presidente francés Macron, su afinidad con el trumpismo en momentos en que los EEUU están presididos por los demócratas; los pobres resultados en materia económica, sus choques con la prensa, debilitaron incluso el apoyo de las clases dominantes hacia Bolsonaro.

Sin embargo, la amplitud del apoyo de ciertos sectores evangelistas, y de clases medias, especialmente altas, y el desarrollo de su base fascistoide y fascista en base a estos elementos, determinaron un triunfo no tan amplio de Lula como muchos esperaban en base a encuestas.

Las cámaras legislativas y una buena parte de las gobernaciones han quedado en manos de la derecha. Esto era de esperarse y no es para desesperarse en cuanto al margen de maniobra que Lula tendrá para gobernar. El P.T. ha gobernado siempre con parlamentos adversos y sin embargo, especialmente en los gobiernos de Lula ha mostrado gran capacidad de llegar a acuerdos en el Congreso con fuerzas que no son afines.

De 513 miembros de la Cámara de Diputados, el partido de Bolsonaro –al cual se afilió recientemente– cuenta con 96 diputados y el PT y aliados llegan a 80. Pero la gran mayoría del cuerpo pertenece al Centrão, una constelación de partidos de centro derecha que se mueven principalmente por acuerdos de cargos y otras prebendas, antes que por consideraciones ideológicas. Para aproximarse a entender las particularidades del sistema político brasileño, muy distinto al argentino en cuanto a legitimar y hasta institucionalizar prácticas que aquí se dan, pero que son mal vistas; existe por ejemplo, un período al final de cada legislatura (marzo en este año), durante el cual los parlamentarios deciden si se quedan en el partido en que están o pasan a otro, principalmente en función de las posibilidades de reelección que éstos les ofrecen. Gerardo Alckmin, por ejemplo, el vice electo con Lula (de centro derecha), ya está en su noveno partido.

Las principales transformaciones que se plantea Lula, por otra parte, no son construir el socialismo (cosa que el P.T. no se planteó, ni mucho menos, como tarea de gobierno inmediata tampoco en ninguno de sus gobiernos anteriores). Son tareas mucho más modestas y factibles de permitir llegar a acuerdos con fuerzas bastante conservadoras. Retomar los programas sociales desmantelados por Bolsonaro para revertir el espectacular crecimiento del hambre de los últimos años será la primera prioridad.

Además, la naturaleza Presidencialista del Sistema Constitucional Brasileño, incluyendo el manejo de las relaciones exteriores, dan al nuevo presidente un margen de acción importante, más allá de la correlación de fuerzas que haya en el Congreso. Es de esperar el impulso a la integración de América Latina, incluyendo la rejerarquización del Mercosur, la CELAC y la UNASUR, mejorando sustancialmente las relaciones con Argentina y apoyando su ingreso al BRICS.

La ultraderecha fascista brasileña no se resigna aún a la pérdida del balotaje y golpea literalmente las puertas de los cuarteles. Pero a pesar de la obsecuencia de Bolsonaro con los EE.UU., a los cuales cedió el uso de la base aeroespacial de Alcántara y fue miembro entusiasta del malogrado Grupo de Lima para intentar promover un golpe de Estado en Venezuela bajo el obvio comando de Washington; la naturaleza trumpista de su régimen genera en el gobierno de Biden tanto o más desconfianza que el P.T., y varios ex secretarios de defensa y Jefes de Estado mayor norteamericanos suscribieron recientemente un documento sobre la subordinación de los mandos militares a las constituciones que significan una clara advertencia de que EE.UU. no avalará aventuras golpistas en Brasil.

JAIR BOLSONARO ACTUAL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL

La reticencia de Bolsonaro a reconocer la derrota y su breve y tardío discurso poselectoral constituyeron probablemente intentos de tantear otros caminos no constitucionales primero , y después, de mostrar y mantener el poder que el voto le ha dejado –a pesar de la derrota en las presidenciales- a nivel de legisladores y gobernadores, e impedir –hasta donde pueda- la dilución de este poder a través de los múltiples acuerdos que Lula intentará, y seguramente conseguirá en muchos casos, con objetivos puntuales, con sectores del gran bloque de la derecha. El bolsonarista gobernador electo de San Pablo, el mayor estado del país, generador de un tercio del PBI, ya se mostró dispuesto al diálogo con Lula, por ejemplo.

La abstención, junto con Ucrania, por parte de Brasil en la votación en Naciones Unidas donde 185 países rechazaron, por trigésima vez, contra los únicos votos de EEUU e Israel, el bloqueo norteamericano a Cuba; constituye la carta de despedida del régimen bolsonarista que no quiere votar contra EEUU aún cuando toda la región e incluso prácticamente todo el planeta lo hagan.

Seguramente esta será la última vez que Brasil vote así en la ONU, pero además, y a pesar del considerable poder remanente del fascismo en Brasil, es probable que el país de mayor peso en Latinoamérica juegue en los próximos años un rol positivo en la región.

DOCUMENTALES REALIZADOS POR NESTOR ANTONIO SULEIMAN FUERON PRESENTADOS EN ESPAÑA, FRANCIA Y ARGELIA

CON LA PARTICIPACION EN CADA UNA DE LAS PRESENTACIONES DE SU REALIZADOR NESTOR ANTONIO SULEIMAN

Presentación de los documentales “Diáspora en el Sahara” y “Muñiz el argentino en la Revolución Argelina”, en Barcelona, Vigo (Galicia), Paris y Argel.

En España auspiciaron como anfitriones Organizaciones de Solidaridad con la Causa Saharaui y el Bloque Nacionalista Galego.

En París fue proyectado en la Escuela de Ciencias Sociales, donde cursan alumnos de postgrado, el Documental del Argentino que contribuyó a la Independencia de Argelia.

Argel fue sede de la Conferencia que se realizó en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y contó como expositor a Néstor A. Suleiman, realizador de ambos documentales de referencia. En esta oportunidad participaron los embajadores de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Chile, Brasil, de la República Árabe Saharaui Democrática y un representante del cuerpo diplomático argentino en el país anfitrión de la conferencia. Asistieron a este evento alumnos de la Carrera de Diplomacia y funcionarios de la Cancillería Argelina.

PRIMER CONGRESO NACIONAL DE DERECHO DEL TRABAJO ORGANIZADO POR LA ASOCIACION DE ABOGADOS Y ABOGADAS LABORALISTAS DE ROSARIO

EN EL MARCO DEL DEBATE DE IDEAS, SIEMPRE NECESARIO Y POSITIVO EN DEMOCRACIA, LA ASOCIACION DE ABOGADAS Y ABOGADOS LABORALISTAS DE ROSARIO ORGANIZA SU PRIMER CONGRESO NACIONAL DE DERECHO DEL TRABAJO, DEL QUE PARTICIPARAN ABOGADAS, ABOGADOS, JUEZAS, JUECES, TRABAJADORAS, TRABAJADORES Y ESTUDIANTES. EL OBJETIVO CENTRAL SERA EL ANALISIS DE IDEAS EN TORNO AL DERECHO DEL TRABAJO, CON VISTAS A LA DEFENSA DE SUS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Y LA AMPLIACION DE SUS INSTITUTOS PROTECTORIOS, CON EJE EN EL BIENESTAR DE LAS PERSONAS QUE TRABAJAN.

La actividad se llevará a cabo en nuestra ciudad los días 10, 11 y 12 de Noviembre
de 2022 y contará con expositores y participantes de distintas Provincias (Santa Fe,
Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Entre Ríos) y ciudades (Rosario,
Santa Fe, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Alta Gracia, Mar del Plata, Quilmes).
Partiendo de la “Vigencia y necesidad de avance del derecho protector de las
personas que trabajan”
se abordarán los siguientes temas:

Principios Fundamentales, Protección frente al Despido, Jornada de Trabajo, Solidaridad, Accidentes y Enfermedades del Trabajo, Derecho Colectivo, Expansión del Derecho del Trabajo.

En el convencimiento de que el Derecho del Trabajo es un Derecho vivo que debe
responder a la realidad cambiante, entendemos que es importante participar en los
debates por futuras reformas, pero teniendo en cuenta la esencia protectoria e
íntima vinculación con el Bloque de Constitucionalidad Federal de esta rama del
derecho. En tiempos donde abundan las falacias y los planteos destemplados,
queremos aportar pautas de análisis con profundos fundamentos jurídicos,
históricos, sociológicos y económicos.

Las personas que trabajan y sus sindicatos deben ser actores fundamentales en
este tipo de debates, no meros espectadores. Por eso, invitamos a compartir tres
jornadas de reflexión sobre cuestiones tan trascendentales, como son los derechos
de la mayoría de la población, las trabajadoras y los trabajadores.

EL LINK PARA REALIZAR TU INSCRIPCION Y PARTICIPAR DEL CONGRESO ES EL SIGUIENTE:
http://forms.gle/DmfTkbnXQDt5huSo6

BRASIL ESTA DECIDIENDO -EN ESTE MOMENTO- SU FUTURO ENTRE DEMOCRACIA Y FASCISMO

POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO

Más de 156 millones de brasileños están acudiendo masivamente a los lugares de votación este domingo (30), para elegir al Presidente de la República entre Luiz Inácio “Lula” da Silva y  Jair Bolsonaro. El primero no sólo representa a las fuerzas democráticas, de izquierda y hasta de centroderecha a juzgar por los últimos apoyos recibidos de anteriores contrincantes y de muchos “bolsonaristas” arrepentidos, y a la Justicia Social, sino también a la normalidad republicana. El segundo, en cambio, es la antipolítica, la mentira como plan de gobierno, la truculencia como método y el uso de las fuerzas del estado para callar a los disidentes, aún a los del mismo signo político que no se alineen dócilmente a los designios coyunturales del “jefe”.

Lula ganó en primera vuelta, con 57.259.504 votos (48,43%), contra 51.072.345 (43,2%) y quedó a tan solo 1,57% de vencer el pleito. Las últimas encuestas del día sábado 29 le dan una ventaja entre 2,2 y 8 puntos, lo que nos habla de 2 cosas: de un resultado reñido, disputado voto a voto, y de un sector de la sociedad brasileña que, envalentonada y orgullosa, muestra su verdadera naturaleza violenta, escondida bajo la engañosa capa de la “cordialidad brasileña”.

Cuando un Presidente Nordestino (región postergada económica, social y culturalmente) trajo un poco de igualdad y justicia social, alimentando a los miserables y abriendo las puertas de la Universidad, reducto histórico de “las Elites” gobernantes que educaban sus hijos en Europa, (principalmente en la universidad portuguesa de Coimbra), se abrió la Caja de Pandora y de ella afloraron los monstruos fascistas. 

“Hagamos que este país vuelva a la normalidad. Tratemos de reconstruir todo lo que hemos hecho. Estaba funcionando y estaba creciendo. América del Sur se fortalece”, dijo Lula en conferencia de prensa momentos antes de encabezar una marcha, el Sábado (29), en la Avenida Paulista en São Paulo, que congregó a una multitud en el corazón del establishment industrial.

Sin embargo, la “normalidad” de Lula es la anormalidad de Brasil, uno de los países más desiguales e injustos del planeta, fruto de una clase media alta que no quiere “reconstruir” lo que los gobiernos del P.T. hicieron y, por ello, se identifican con un líder en la versión más cruda y desnuda: Jair Bolsonaro. A ello se le suma una gran masa de trabajadores fuera del sistema de protección legal, los “uberizados”, que se resienten contra lo que no tienen, pero en el fondo desean, y que denominan “privilegios”: vacaciones, domingo no laborable, jornada de 8 horas, indemnización por despido arbitrario, etc. y conforman lo que se llama el “bolsonarismo”.

Durante el último debate del Viernes pasado (28), en la principal Cadena de Televisión Brasileña, Lula recordó que los mejores momentos que vivió el país ocurrieron cuando él gobernó, de 2003 a 2010. Fue el momento de la afirmación de la democracia y la soberanía nacional, de la inserción de Brasil en el mundo con una perspectiva de paz, desarrollo y cooperación. Fue también un período de crecimiento económico, progreso social y participación popular en la definición de los destinos del país.

Nada de eso importa al “bolsonarismo” el que, tras la lógica del “sí, estoy mal pero ellos están peor”, prefiere mirar hacia otro lado ante hechos evidentes como que en los últimos 4 años, bajo Jair Bolsonaro, Brasil sufrió un grave retroceso económico, social y se convirtió en un paria internacional. El país vio vilipendiada su soberanía, expoliadas sus riquezas naturales por la voracidad de las multinacionales y vaciada de contenido su democracia.

Como resumió el propio Lula, en una entrevista posterior al último debate del viernes por la noche: “Estas elecciones no son para mí ni para mi oponente. Estas elecciones son para garantizar el régimen democrático y la mejora de la calidad de vida de las personas”.

No se puede pronosticar un resultado y habrá que esperar hasta que se compute el último voto. La victoria de Lula es la clave para abrir el camino a un nuevo ciclo político, en el que se le ponga fin a la destrucción sistemática  de las instituciones de la República y se construya un Brasil democrático y soberano, con progreso social. 

Sin embargo, la tarea no será fácil porque, aunque Bolsonaro pierda las elecciones, el “Bolsonarismo” está de pie y presentará batalla.

LAS MAL LLAMADAS SANCIONES

ESCRIBE ALBERTO CORTES

El Consejo de Seguridad de la O.N.U. acaba de resolver sancionar a una serie de personas y entidades vinculadas con la violencia delincuencial en Haití, incluyendo congelación de activos, prohibición de viajes y otros, comenzando por Jimmy Chérizier (alias «Barbecue»), jefe de la más importante federación de pandillas del país.

Este es un ejemplo de sanciones por la O.N.U. Para encontrar el anterior hay que remontarse a 2017 y estaba referido a Mali. Son aplicaciones del artículo 42 de la Carta de las Naciones Unidas que autoriza a ese Consejo a “decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones…medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones …, así como la ruptura de relaciones diplomáticas”.

Los artículos que siguen al 42 están referidos al uso de la fuerza militar por parte de las Naciones Unidas, a través de contingentes integrados por tropas de diversos países, si las sanciones del artículo 42 se consideraran insuficientes.

Así, y si bien el artículo 51 aclara que subsiste el derecho de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado, hasta que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz, está claro que esto está referido a una situación provisoria y temporal exclusivamente. Además, únicamente bélica.

A nivel mundial o de los continentes, no existen autoridades estatales por encima de las naciones, que puedan aplicar sanciones a las partes del sistema internacional como ocurre dentro de un país, una provincia o un municipio, donde la autoridad estatal correspondiente puede sancionar desde una infracción de tránsito, en el nivel municipal, hasta un acto de terrorismo a través de la justicia provincial o federal.

Pero si existen normas del derecho internacional, no legisladas por un ente supranacional, sino conformadas por los acuerdos signados por países, especialmente los acuerdos multilaterales firmados por numerosas naciones, de los cuales la Carta de la ONU es precisamente la más importante. Al firmarla y ratificarla, cada estado se compromete a acatar su letra, su espíritu, y las resoluciones posteriores que de ella se deriven.

Está claro entonces que ninguna nación, ni grupo de naciones puede atribuirse el derecho a sancionar a otros, si ello no es resuelto por el Consejo de Seguridad. Es como si un vecino intentara multar a otro por estacionar en la vereda o –más trágicamente, pero lamentablemente real– algunos intentaran linchar o lincharan a una persona, porque consideraran que ha cometido un delito. Es decir, es la ley de la selva, donde en realidad no hay ley y lo que se impone es la fuerza del más fuerte, el matón del barrio.

Todo lo anterior puede resultar extraño para quien mira las noticias y se encuentra permanente con que los Estados Unidos y también con frecuencia la Unión Europea mantienen sanciones contra Cuba, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Bielorrusia, Siria Yemen y decenas de países más, contra funcionarios del Líbano, etc. En algún caso muy particular, como sería el caso de Rusia por su invasión a Ucrania, podrían tal vez invocar como argumento el derecho a legítima defensa colectivo planteado – sólo como excepción provisoria, en el art. 51 de la Carta de la ONU -, pero ese argumento inclusive sería absolutamente inexistente en todos los demás casos.

Como con el matón del barrio, lo determinante no es la ley, sino la capacidad del uso de la fuerza bruta, precisamente desconociendo las leyes, en este caso el derecho internacional. 

Los EE.UU. se autoasignan la superioridad moral para juzgar qué países constituyen un peligro nuclear, auspician el terrorismo o violan los DD.HH. Todo esto a pesar de ser los únicos que han usado bombas nucleares, que con más frecuencia han violado la soberanía de otros estados, que han promovido y protegido de mil formas el terrorismo y que han sido el sostén de muchas de las peores dictaduras del mundo, muchas veces llegadas al poder por la intervención de la CIA, desde la del Sha de Irán hasta Pinochet en Chile.

Luego, a partir de esos juicios, emiten sanciones que, como en el caso del matón de barrio funcionan en cierta medida por dos factores: La capacidad del matón de ejercer la fuerza bruta y el temor de los demás miembros de la comunidad hacia el matón.

Las flamantes sanciones contra personas y entidades en el caso haitiano o la intervención militar –sólo como zona de exclusión aérea– en Libia en 2011 fueron ejemplos de situaciones en las que el Consejo de Seguridad de la O.N.U. aprobó las medidas y por lo tanto se encuadran en el derecho internacional. Puede no gustarnos el carácter antidemocrático de ese Consejo (y de la estructura de las Naciones Unidas en general), donde 5 países tienen derecho a veto y los demás, en su mayoría, ni a voto. Podemos repudiar la intervención en Libia que redujo al país que detentaba el más alto nivel de desarrollo humano de África a un estado casi tribal y que fue posible porque ni Rusia ni China se animaron a vetarla en un tiempo en que todavía los EE.UU. eran la única superpotencia indiscutible, muy distinto de lo que pasa hoy. Lo que no podemos negar es que esas sanciones sí se encuadraban dentro de la legalidad internacional. No lo hacen en cambio todas las demás decretadas por EE.UU. y su satélite, la Unión Europea.

Estos últimos tienen el control del sistema SWIFT, a través del cual se realizan la mayoría de las transacciones bancarias en el mundo. La decisión, por ejemplo de desconectar del mismo a algunos bancos rusos, crea bastantes problemas al giro comercial normal de ese país. Sea legal o ilegal, tiene su efecto; igual que las armas de los matones en el barrio. Además, todavía la mayoría de las transacciones internacionales se hacen en dólares, reforzando la capacidad de la Casa Blanca de perturbarlas. Hay empresas que temen quedar sancionadas por EE.UU. y evitan comerciar con los países o personas que éstos estigmatizan, preventivamente. Sin mencionar que los EE.UU. siguen teniendo hasta ahora el por muy lejos mayor presupuesto militar del mundo y bases en todo el planeta, ampliamente más que cualquier otro país.

Increíblemente, en el caso del papelón del avión venezolano en Argentina, el juez Villena consultaba si el avión o los tripulantes estaban sancionados por EE.UU. y tenía en cuenta prohibiciones de las leyes de ese país que no existen en la legislación argentina. ¿Un juez argentino debe guiarse por las leyes de Argentina para determinar la legalidad de personas o cosas, o debe consultar leyes de otros países, para colmo, violatorias del derecho internacional? ¡Otro que teme al matón del barrio! En este caso, el matón tiene esbirros locales para reforzar sus chantajes: Varios dirigentes del PRO.

La Ley Helms Burton de 1996, parte del esquema de bloqueo a Cuba, se inmiscuye incluso en la política y las empresas de terceros países, al punto que un diario de derecha, como «El País» de Madrid, decía en ese momento: “Independientemente de las críticas que se hagan al Inmovilismo cubano, una prohibición planetaria de comerciar con La Habana no deja de constituir una imposición que ningún País Soberano puede admitir. España es seguramente uno de los más afectados”.

EE.UU., en la era Trump, llegó incluso a sancionar a los fiscales de la Corte Penal Internacional que osaron empezar a investigar crímenes de guerra cometidos por tropas norteamericanas en Afganistán, y a amenazar con lo mismo a empresas alemanas que participaban de la construcción del gasoducto Nordstream 2, que a EE.UU. no agradaba.

Semejante nivel de descaro por parte del país del norte ya ha empezado a tener sus consecuencias: Cuando pretendía que sus históricos aliados Arabia Saudita y Emiratos Árabes echaran a Rusia de la OPEP, éstos no sólo se han negado sino que han decidido conjuntamente reducir la producción de petróleo, en contra de los deseos norteamericanos. Han comenzado a desarrollarse sistemas financieros ajenos al dólar y al Swift. Se ha incrementado notablemente el comercio entre Rusia y varios de los más importantes países de Asia y el Mundo. Otros hechos en Asia Occidental como el acuerdo que acaban de firmar Israel y Líbano sobre fronteras marítimas, para posibilitar destrabar la explotación de los yacimientos gasíferos en la zona, es un triunfo del Líbano, y en especial del partido más votado allí: Hezbollah. Es un acuerdo que ha sido muy criticado en Israel, pero que no tiene más remedio que firmar si quiere ayudar a aliviar en algo la situación energética – y también económica en general- de Europa, donde se están produciendo grandes manifestaciones en contra de la crisis en muchísimos países, y han caído gobiernos. En el caso del Reino Unido, varios en pocos meses.

EE.UU. pretende un cerco sobre lo que muchos de sus geoestrategas han definido como el núcleo de dominación del mundo: Eurasia. Presionó en Ucrania hasta lograr una guerra, en el Oeste. Presiona en el Este, alentando el secesionismo de Taiwán de China. También lo hace más tímidamente en el Ártico al Norte. Pues bien, el Sur (Asia Occidental, mal llamado Medio Oriente) se le está debilitando.

Llamar “SANCIONES” a las medidas coercitivas unilaterales adoptadas por algunos países contra otros por fuera del derecho internacional es sólo una manera de querer hacer pasar con pinta de legalidad lo que sólo se sostiene (y a medias), por el matonismo planetario de algunos países.

LAS LIBRERIAS DE VIEJO DE ROSARIO

ESCRIBE JUDITH BELMONTE [1]

Hoy a la mañana me puse a leer un libro que ayer compré en Buchin Libros; Las librerías de viejo de Rosario del escritor Fabián Ariel Gemelotti. Me sorprendió la tapa del libro, predomina el rojo y el negro y tiene la foto de una librería de viejo de la ciudad.

Mientras caminaba a mi departamento iba pensando en esa tapa y me venía a la memoria esos libros de tapa dura de los años ochenta donde predominaba en la editorial Bruguera el rojo y el negro. Al llegar a mi apartamento me desvestí y me pegué una ducha y me envolví en una toalla y me tiré en mi diván a leer el libro. Leo el prólogo y me viene a la memoria, como en una catarata donde el agua fluye desesperada, los anteriores escritos de Fabián Gemelotti (sus escritos censurados y prohibidos). Hace años había leído su novela Las putas chupa pijas, una novela que me hizo destornillar de risa; dos mujeres en una ciudad futurista secuestran a un hombre y lo encierran en una casa y lo violan en forma violenta. Nunca había leído algo tan salvaje y violento antes de esta novela de Gemelotti. Y el prólogo de Marquinez de Las librerías de viejo de Rosario no habla de esta novela, a mi entender la novela más violenta escrita por un argentino. 

El prólogo de Marquinez es excelente, pero no nombra las novelas de Gemelotti como La Verga Saltarina y su novela pornográfica El Adolescente que se volteaba a la maestra en los recreos.

Gemelotti es un escritor minimalista y me sorprendió su libro de librerías y me gustó muchísimo. Ese recorrido por las librerías de viejo y ese amor a los libros y narrado con un estilo minimalista me volvió loca de pasión. 

Siempre tengo en la mesita de luz el primer libro de Fabián Gemelotti, Entre calenturas y otras cosas. Ese libro lo conseguí por una amiga en 1996 cuando fue publicado. En esos años era una adolescente y ese libro fue mi primera experiencia en calenturas con un hombre. Me hacía chorrear de ganas de tener sexo oral a medida que leía el libro.

«Las librerías de viejo de Rosario» no es un libro erótico ni pornográfico, no te hace calentar como las novelas censuradas y prohibidas de Gemelotti. La virtud de este libro de librerías es que te hace pensar en libros y te trae a la memoria el amor por la literatura, ese amor que tenemos las que amamos los libros.

[1] LICENCIADA EN LETRAS