LA ASUNCION DE GUSTAVO PETRO, NUEVO PRESIDENTE DE COLOMBIA

LA ESPADA DE SIMON BOLIVAR EXHIBIDA EN LA ASUNCION DEL PRESIDENTE DE COLOMBIA GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO

ESCRIBE ALBERTO CORTES

El Domingo 7 asumieron Gustavo Francisco Petro Urrego y Francia Elena Márquez Mina, la Presidencia y Vicepresidencia de Colombia. Mientras que en el caso Mexicano, por ejemplo, hay que remontarse hasta Lázaro Cárdenas, 80 años antes de López Obrador, para encontrar un Presidente Progresista; en el Colombiano hay que volver casi 200, hasta Bolívar mismo, Presidente de la Gran Colombia para conseguir algo así.

En una plaza Bolívar colmada, en las puertas del Congreso Nacional, Petro ordenó, apenas asumido, que se trajera la espada de Bolívar, cuya presencia en la plaza el saliente Duque no había autorizado. Además de las obvias connotaciones históricas de la reliquia en la lucha por la independencia y la unidad latinoamericana, hay que recordar que dicha espada fue secuestrada en 1974 por el M-19 –movimiento guerrillero al cual perteneció Petro– y recién devuelta en 1991, al firmar este grupo un acuerdo de paz. El candidato Presidencial del M-19, Comandante Carlos Pizarro, fue uno de los cuatro candidatos presidenciales asesinados en esos años. Su hija, la actual senadora María José Pizarro, colocó a Petro la banda presidencial.

En las extensas listas de personalidades presentes a quienes Petro y el Presidente del Congreso que lo precedió en la palabra se dirigieron, además del pueblo de Colombia –lo más importante, como dijo-; brilló por su ausencia representante especial alguno de los EE.UU., a pesar de ser Colombia en toda su historia tal vez el país de América Latina con más lazos con el país del norte. El rey de España –criticado luego en su país por no haberse parado frente a la espada, como los demás invitados– era el único mandatario europeo, a pesar del status especial de Colombia en la OTAN. Abundaron los jefes de Estado Latinoamericanos y Caribeños, incluido el argentino. También fueron mencionados el Vicepresidente de Irán y al Presidente del Congreso Argelino. Petro incluyó a seis invitados de Honor que mencionó por sus nombres: un pescador, una líderesa juvenil, una barrendera, un campesino cafetero, un silletero (o vendedor de flores) y una vendedora ambulante, de diferentes regiones del país.

La situación de minoría parlamentaria en que había quedado tras las elecciones el Pacto Histórico, fuerza que llevó a Petro a la presidencia, está en principio revertida por las alianzas parlamentarias que se lograron tejer en los últimos meses, y que le garantizan mayoría en ambas cámaras.

Esto estuvo facilitado por la amplitud de las tareas esenciales inmediatas a encarar, reflejadas en el discurso del presidente.

Comenzando por la paz, tras un conflicto armado de 60 años, pero que culminaron en realidad 2 siglos completos de guerra perpetua. Definió a su gobierno como el de la vida y de la paz: La Paz Total, a través del diálogo nacional y en cada región. Con el compromiso de cumplir los Acuerdos de Paz de 2016, ninguneados por Duque, y seguir a rajatabla las recomendaciones de la Comisión de la Verdad, que contó 800.000 muertos por ese conflicto.

Reclamó para ello al mundo, incluidas las Naciones Unidas, cambiar la política contra las drogas. La “Guerra a las Drogas” (política impuesta al mundo por los EE.UU., aclaramos nosotros), ha fracasado rotundamente y conducido al debilitamiento de los Estados y fortalecimiento de las mafias. Ha causado un millón de muertos, la mayoría colombianos, en los últimos 40 años, y causa la muerte de 70.000 norteamericanos por sobredosis anualmente.

Un dato no menor es la designación como ministro de Defensa de Iván Velásquez, quien como fiscal y magistrado tuvo un papel fundamental en la persecución judicial del paramilitarismo y su vinculación con la política, que ya ha llevado –hasta ahora– a la condena de unos 50 congresistas. En un país donde las fuerzas armadas, formadas en la doctrina del enemigo interno, han jugado un rol fundamental en el terrorismo de Estado, es central revertir ese proceso, si se quiere avanzar hacia la paz. Ese terrorismo ha incluso desbordado las fronteras del país, siendo mercenarios colombianos la mayoría del comando que asesinó al presidente de Haití.

El flamante presidente denunció la desigualdad social, caracterizando a Colombia como uno de los países más desiguales del mundo y propuso una Reforma Tributaria y políticas de redistribución para comenzar a revertirlo.

Planteó reformas en salud, pensiones, contrato laboral y educación. Obviamente, estos términos, en boca de Gustavo Petro tienen connotaciones distintas y diametralmente opuestas al tipo de reformas tributarias, previsionales y laborales que propugnan por estas tierras los representantes del macrismo y del neoliberalismo en general. Se trata de reformar para salir del neoliberalismo, no para hundirse aún más en él.

Enunció la necesidad de una Sociedad del conocimiento, priorizando la educación y mencionando que sociedades más pobres que Colombia invirtieron prioritariamente durante décadas en educación, y hoy son sociedades del conocimiento, en una implícita referencia a Cuba.

Caracterizó a Colombia como un país que puede y debe recuperar su soberanía alimentaria perdida, incrementando la producción de alimentos con la empresa privada y el campesinado. Aportando técnicas, riegos, semillas mejoradas desde el Estado, entregando desde este momento las tierras incautadas a narcos y delincuentes a las cooperativas campesinas y otras organizaciones sociales, incluidas las femeninas, involucrando además a las fuerzas armadas en la construcción de infraestructura y en la salud.

Postuló la igualdad de género no permitiendo que las mujeres tengan menos oportunidades laborales y ganen menos que los hombres, que tengan que dedicar el triple o cuádruple de horas a las tareas del cuidado, que estén menos representadas en las instituciones. Ya es hora de equilibrar la balanza.

El Futuro verde es posible. Reclamó al mundo acción y no hipocresía. Son los ricos del mundo los emisores de los gases de efecto invernadero acercando al ser humano a su extinción. Colombia tiene en cambio la mayor esponja de esos gases después de los océanos, que es la selva amazónica. Reclamó un Fondo Mundial para salvar esa selva y propuso cambiar deuda externa por inversión en ese salvataje.

Prometió un gobierno descentralizado llevando al Estado a cada rincón de Colombia donde hoy está ausente, y también propuso la unidad latinoamericana por encima de las diferencias ideológicas como postularon Bolívar, San Martín, Artigas, Sucre, O´Higgins; ennumerando además proyectos concretos posibles de acción conjunta. Jerarquizar las relaciones con África, de dónde provenimos, alianza de pueblos afros en América, con el mundo Árabe y con el Este Asiático, promoviendo la paz por sobre la guerra.

Sintetizó todos estos puntos en un decálogo, en el que también agregó una estrategia integral de seguridad que vaya desde acabar con el hambre hasta la persecución de las organizaciones criminales. Priorizar la lucha contra la corrupción, ordenando que los cuerpos de inteligencia no seguirán sirviendo para la persecución política ni de periodistas sino la de la corrupción. Comprometió la defensa de la biodiversidad, contra la deforestación, y el impulso de las energías limpias, cerrando con el cumplir y hacer cumplir la Constitución. Cabe apuntar que la actual Constitución Colombiana de 1991, también llamada Constitución de los Derechos Humanos, fue fruto de los acuerdos de paz de entonces, con el M-19.

Además de la asunción del 7, tres días antes, Petro participó de una Ceremonia de posesión ancestral, simbólica y espiritual con los pueblos originarios en el llamado corazón del mundo en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Asumido Petro, Colombia y Venezuela acaban de designar embajadores mutuos. Las relaciones diplomáticas entre ellas fueron cortadas por Venezuela tras la llamada “Batalla de los Puentes”, en febrero de 2019, cuando desde Colombia principalmente se intentó una especie de invasión desestabilizadora que fracasó. El propio John Bolton, asesor de Trump, al decir que él había organizado varios golpes de Estado, mencionó al montado contra Venezuela, aclarando que había salido mal. Por supuesto no mencionó los que sí salieron bien, porque las consecuencias de los mismos aún se continúan.

GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO RECIBIO LA BANDA DE MARIA JOSE PIZARRO, HIJA DEL ASESINADO CARLOS PIZARRO, COMPAÑERO DEL AHORA PRESIDENTE EN TIEMPOS DEL M-19 -FOTOGRAFIA: REUTERS/LUISA GONZALEZ-

¿LOS RUSOS SON LOS NUEVOS JUDIOS?

DEPORTACION DE LOS JUDIOS DE MÜNSTER -ALEMANIA- AL GUETO DE RIGA (13 DE DICIEMBRE DE 1941)

ESCRIBE RAMIRO CAGGIANO BLANCO

Todo el mundo sabe que Hitler culpó, infundada e injustamente, a los judíos de todos los problemas de Alemania. Y pasó de la retórica a la acción en lo que su gobierno siniestro denominó “LA SOLUCION FINAL” y que hoy se recuerda como una de las páginas más tristes e ignominiosas de la historia.

Pero parece que algunos mandatarios y mandatarias de algunos países, que vivieron de cerca esa traumática experiencia, no aprendieron la lección y hoy repiten la misma retórica de culpabilidad y exclusión, de forma atenuada, por cierto, ahora en relación a los rusos. Nos estamos refiriendo a los premieres de Ucrania, Letonia y Finlandia y al alcalde madrileño.

Empezando por Zelenski, quien declaró,  en una entrevista al Washington Post, que “Occidente tiene que introducir nuevas sanciones y cerrar las fronteras para todos los rusos. No hay que separar a los que apoyan la guerra de los que están en contra de ella. A los que se han ido del país [Rusia] hay que obligarlos a volver al país [a Rusia]. Que lo entiendan. ¿Que toda la población no puede ser responsable? Sí que puede. La población ha elegido a ese gobierno y no lucha contra él, no le discute nada. Los rusos tienen que vivir en su propio mundo hasta cambiar su filosofía. Necesitamos una prohibición de entrada para todos los ciudadanos de la Federación Rusa al menos por un año”.  

Zelenski ciertamente no será nazi, pero gran parte de su discurso sí se coaduna, sin ningún tipo de cortapisas, con el discurso ultranacionalista que se ha estado creando, legitimando y naturalizando en Ucrania durante los  últimos 20 años.

Y a é se le suman las primeras ministras de Finlandia y Estonia. La madataria finlandesa, Sanna Marin, considera que «no está bien que los rusos vivan una vida normal«, porque «Rusia libra una brutal guerra de agresión agresiva» (redundancia incluida). Por su parte, su homóloga estonia, Kaja Kallas, cree que hay que prohibir la presencia de rusos en Europa porque «viajar a Europa es un privilegio y no un derecho humano«.

El alcalde ultraderechista de Madrid, José Luis Martínez Almeida, no les va en zaga: proclamó, en un programa radial (que a la postre resultó ser una broma de humoristas rusos) “Creo que es necesario castigar a los BASTARDOS rusos aquí en Madrid”.

Y cuando ya todo parecía excesivo, el canciller de Estonia, Urmas Reinsalu, decidió llevar a la acción la prédica de Kaja Kallas y prohibir el ingreso a dicho país báltico a los rusos. Según Reinsalu, la medida entrará en vigor el próximo 18 de agosto, y que las únicas excepciones serán los empleados de misiones diplomáticas en Estonia y sus familiares, los trabajadores en el sector del transporte internacional de mercancías y pasajeros, y quienes participen en tareas humanitarias, así como los familiares cercanos de los estonios o de quienes tengan permiso de residencia permanente.

No estamos ni a favor ni en contra de la incursión rusa en territorio ucraniano iniciada el 24 de febrero, sin embargo nada justifica este tipo de discursos contra la población general de un país (en este caso, de Rusia) y por ello es imprescindible, a nuestro entender, desarticular ese tipo de discurso de odio, máxime cuando viene de altos mandos gubernamentales. La humanidad ya ha sufrido lo suficiente con este tipo de manifestaciones discursivas como para repetir la experiencia.

VER CINE NO ES LEER CINE

SILVIO MARIO VALLI FUE DESTACADO PERIODISTA DE CINE, TEATRO Y ESPECTACULOS DE LA CIUDAD DE ROSARIO, REALIZANDO SU TAREA EN VARIAS EMISORAS DE RADIO, EL DIARIO «LA CAPITAL» Y EL RECORDADO PROGRAMA DE LOS MEDIODIAS POR CANAL 5 «EL CLAN»

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

Una cosa es ver Cine y otra leer Cine. Decía Silvio Mario Valli que el Cine se debe leer, y no mirar como hace la mayoría de la gente. Eran fines de los ochenta y en el bar La Capital nos juntábamos fanáticos del cine a hablar de cine y de fútbol.
Esas mesas eran raras, porque ahí estábamos estudiantes de Historia, de Filosofía, de Antropología, de Letras, de Derecho, de Arquitectura y dos de Ingeniería. Ahí conocí a Valli y a Gary Vila Ortiz. De Valli se aprendía mucho y del Gary todo. Tipos que sabían de cine cuando uno recién empezaba a leer cine y el cine se metía en uno en el cuerpo.
Yo estudiaba Historia y también cursaba Derecho, y el Gary se sentaba a mi lado y te hablaba de Borges. Y uno aprendía, porque para aprender hay que saber escuchar al que sabe más que uno. Y yo no sabía nada cuando era universitario (quizás todavía no sepa nada, uno nunca termina de aprender y aprender es algo diario). Y ahí teníamos a un crítico de Cine como Valli y al mejor escritor de Rosario como al Gary.
Después en las aulas de Humanidades, Liliana Herrero (que nos daba Grecia 1), nos mataba con su soberbia y su desprecio al Cine Norteamericano y al Gary. Nunca la soporté, por ser soberbia y porque te rebajaba cuando uno no había leído un libro que ella sí había leído.
En Humanidades hay que leer todo o por lo menos decir que se leyó tal libro y saber de qué trata ese texto. Pero eso no importa, porque estaba el Turco, un docente que amaba el cine Norteamericano y a veces iba a tomar un café con nosotros al bar. De esa mesa de cinéfilos uno aprendió lo poco que sabe de cine. Y recuerdo con cariño esas charlas que fueron más valiosas que muchas clases de la facultad.

El cine es como un libro, se debe leer y no mirar. ¿Qué quiero decir? Cuando uno ve un filme se remonta siempre a otro filme. Un filme son escenas y diálogos y el ritmo del filme es igual al ritmo de la lectura de un libro. El cine se mira (se mira porque son imágenes pero se debe leer y no mirar) con la vista y la memoria de otros filmes. Si veo Expreso de medianoche me remonta a clases de Historia y a la cultura turca. Y me pregunto por qué me gusta tanto el filme si la cultura turca es degradada en el filme. Y no me interesa que la degraden porque el filme tiene esa cosa y ese ritmo que me hace olvidar de todo y me mete en el filme como me meto en una novela de Verne en sus personajes. Eso es cine, meterse en el filme y ese filme se hace carne en uno. Eso es leer cine. Ver cine es prender la TV y sentarse y ver las imágenes sin remontarte a otra cosa. Eso lo que está pasando con el cine en la actualidad, se mira y no se lee.

Valli amaba el Cine Francés. Creo que era su preferido. Valli decía de Danton (el filme de Wajda) que era una genialidad y se leía como una novela clásica. Gérard Depardieu me llega mucho en ese filme. Danton desafía al poder de Robespierre (un genial Pszoniak) y al final todos son guillotinados. Vi el filme en el cine Palace unos años después del estreno cuando se repuso. Y me senté en el último asiento y transpiré como bestia (40 grados de calor) con los ventiladores de techo del cine que largaban aire caliente. Pero Danton me metió en muchos otros filmes. Me marcó como filme y como marca de película que me haría investigar el Terror en Francia.

El Cine se lee y no se mira. Me gusta esa frase. Soy de la generación de los que veíamos cine en los cines y de los comienzos del VHS. Veíamos cine en el idioma original, no traducidos al español con ese acento pésimo de Colombia o México. Digo pésimo porque esos modismos no son los nuestros del habla cotidiana y si uno mira un filme hablado en español pierde sentido el filme.
Uno miraba Cine Norteamericano con las voces originales en inglés. Leíamos cine como leer un clásico en italiano y no en español. Carpenter llegaba con las voces originales. Los zombies eran zombies y Drácula era Drácula. Los gritos eran con voces reales. No eran gritos colombianos. Era Cine de Estados Unidos en inglés. Eso es leer cine. Eso es cine. Uno iba al Imperial o al Radar y veía a Rambo hablando en inglés. Y después uno alquilaba el video o se compraba el vídeo cuando lo vendían los vídeos club después de cumplir la función de alquiler y la cinta estaba muy gastada. Pero quería la cajita porque ahí estaba la información del filme. No había internet y para conocer directores había que preguntarle al que sabía de directores. Y así se formaba el cinéfilo, en el cine y el VHS y hablando de cine en los bares. El trasnoche era para ir en pareja. Y tu novia quería ver tal filme y uno iba y miraba cine de amor y te remontaba a otros filmes.
Todo servía. Había que aprender de cine, no había redes sociales ni internet y los libros de cine eran carísimos. Y un día un amigo me habla del cine y la dictadura y yo quería saber y tomamos miles de cervezas y así me fui informando. Eso era cine, leíamos el filme como el niño de Cinema Paradiso.

El Cine es diversión sobre todo y como entretenimiento es lo mejor que te puede pasar. Las maquinitas de video, el Cine y las figuritas siempre estarán asociadas a la diversión y la diversión es el mejor pasaje para viajar al conocimiento. Y como decía Heidegger: «la única forma de aprender Filosofía es leyendo Filosofía».

Silvio Mario Valli fue el Mejor Crítico de Cine que tuvo nuestro país, y este escrito fue realizado pensando en él.

Nota de la Redacción: «El Clan», Programa emitido por el Canal 5 de Rosario, desde el año 1979 a 1987. Llegó a tener alrededor de 60 puntos de raiting, superando a Canal 3 que en ocasiones, retransmitia noticieros realizados desde la ciudad de Buenos Aires.

RAUL GRANADOS (BANDONEON) – ELBIO MARTINEZ (BANJO) – PADRE IGNACIO APARICIO (ARPA) – RAUL MUÑOZ (CLARINETE) – LUIS YORLANO (SAXOFON) – JORGE CANEPA (GUITARRA) – ALBERTO GONZALO (TROMBON) – SILVIO MARIO VALLI (TUBA) – ALFREDO VELAZCO FERRERO

APOYAMOS LA MEDIDA DE FUERZA DE CTERA – REPUDIAMOS LA CRIMINALIZACION DE LA PROTESTA

El Miércoles 10 de Agosto la CTERA (federación gremial que nuclea a lxs docentes del nivel inicial, primario, secundario y terciario) llevará adelante un Paro Nacional contra la criminalización y judicialización de la protesta social y en repudio a la condena a Santiago Goodman, militante y referente sindical docente de la provincia de Chubut.

La causa contra Santiago Goodman fue armada en el contexto de la dura pelea salarial que la docencia de Chubut desarrolló en el año 2018. Durante el conflicto, lxs trabajadorxs no solo sufrieron el desconocimiento a sus demandas, sino también la represión y la judicialización como método para amedrentar la lucha.

La condena llega en un contexto de grave crisis social que degrada los ingresos y la calidad de vida del conjunto de lxs trabajadorxs. La protesta social es la principal herramienta democrática con que contamos como pueblo para pelear por nuestras reivindicaciones: criminalizarla y judicializarla no solo es violar un derecho humano básico, sino que constituye un grave mensaje en un momento donde distintos sectores de trabajadorxs nos disponemos a tomar las calles para enfrentar la crisis.

Desde COAD apoyamos la medida adoptada por la CTERA y acompañamos sus consignas. CONADU, como una de las federaciones nacionales de la docencia universitaria, debería expresar su solidaridad convocando a plegarse a la medida de fuerza. Compartimos la nota solicitando al Plenario de Secretarixs Generales de CONADU que resuelva la adhesión al paro de CTERA.

¡Si tocan a unx, nos tocan a todxs! NO a la criminalización de la protesta. Salarios dignos para la docencia de todos los niveles educativos.

EL CANAL MAGDALENA: UN DESAFIO SOBERANO

INFORME DEL CENTRO DE ECONOMIA POLITICA ARGENTINA -C.E.P.A.-

CONCLUSIONES:

* La Realización del Proyecto del Canal Magdalena comprende una obra estratégica, con la capacidad de transformar la geografía económica nacional y reafirmar la Soberanía sobre las vías navegables
* En términos geoestratégicos, brinda una salida directa al mar y mejora la conectividad fluviomarítima, lo cual contribuye a la integración al mundo, así como también posibilita la consolidación de la Argentina Bicontinental y la conexión de los espacios nacionales marítimos continentales, insulares y antárticos.
* Actualmente, el Canal Punta Indio es la única vía de ingreso (y egreso) a los puertos del Río de la Plata, el Río Paraná y el Río Uruguay, tanto para buques de ultramar provenientes de Europa, Asia u otras partes del mundo, como para buques que provienen del sur de nuestro país. Esto implica que los buques que parten de un puerto argentino a otro puerto argentino, deben pasar por aguas de uso común y solicitar autorización de una autoridad marítima extranjera para transitar.
* Como contrapartida, el Canal Magdalena, permite una autonomía para el comercio exterior de nuestro país, al habilitar un recorrido fluvial sin condicionamientos externos hasta la salida al mar. Al tiempo que permitirá a las embarcaciones de cabotaje realizar un recorrido completo por aguas de administración nacional en su recorrido entre puertos argentinos.
* Los beneficios económicos y de navegación del Canal Magdalena pueden sintetizarse en algunos puntos claves:
* Del conjunto de las demoras que actualmente se producen en la Vía Navegable Troncal, el 65% se genera en el Canal Punta Indio. 
* La mejora en los tiempos de navegación absolutos podrá incrementarse entre un 4 y 10% (dependiendo la traza definitiva) para el tráfico del norte y un 80% para el tráfico del sur.
* Esta reducción en los tiempos de navegación, tiene como correlato directo que la utilización del Canal Magdalena le generaría al sistema de navegación nacional entre USD 85 millones y USD 89 millones  de ahorro anual. 
* A su vez, por ser un canal de navegación más eficiente, se generan mejores condiciones de seguridad para el transporte fluvial, lo que también redundará en menores costos de cabotaje.
* El nuevo recorrido de navegación permitirá fortalecer economías locales y promover el ingreso de divisas al país, como resultado de la provisión de servicios a los buques que hoy se brindan desde Uruguay.
* Adicionalmente a los ahorros por costos de navegación y tiempos de espera, la ejecución de la obra implica menores costos de mantenimiento debido a las características de su sedimentación y que es un canal más corto.  
* Finalmente, el beneficio económico de un potencial traslado de servicios para buques que utilicen el Canal Magdalena se estima en USD 154  millones en el escenario más optimista y USD 60 millones, por año, en el caso más moderado. 
* De manera tal que, si se realiza un cálculo lineal que tenga en cuenta los ahorros generados por la mejora en la navegación y los ingresos en dólares vinculados a la eventual captación de servicios a los buques, el Canal Magdalena presenta la potencialidad de generar beneficios por entre USD 145 millones y USD 243 millones por año.
* Las condiciones técnicaspara avanzar con la construcción del Canal Magdalena ya están dadas: se cumplió con la confección de los pliegos licitatorios, las instancias de participación ciudadana que marca la normativa y las consultas a nivel internacional que exigen los acuerdos suscriptos por el Estado Argentino.
* Si bien el sistema troncal ha funcionado de forma correcta durante las últimas dos décadas y se han mejorado las condiciones de navegación y previsibilidad de nuestra vía navegable, es posible identificar falencias y aspectos a mejorar. A lo largo de este informe se han señalado dificultades que expresan la necesidad de un perfeccionamiento del sistema, tanto para fortalecer la soberanía, como la infraestructura fluvial y lograr una reducción de costos logísticos. 
* La ejecución del Canal Magdalena presenta una solución logística a estas dificultades. A partir de lo expuesto, es posible concluir que, en el corto plazo es viable y necesario avanzar con esta obra, que implicaría una transformación fundamental para la infraestructura fluviomarítima, la eficiencia en la navegación y sobre todo, un cambio radical en la geografía económica y política nacional.
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También puede descargar el informe en este enlace (formato PDF).

EN COLOMBIA EL CAMBIO YA COMENZO

GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO

POR RAMIRO CAGGIANO BLANCO

El Domingo 7, en Plaza de Bolívar de Bogotá, se abrió un período de Esperanza para Colombia y América Latina con la asunción de Gustavo Petro y Francia Márquez a la Presidencia. El flamante Presidente pidió hacerlo con la presencia de la espada de Bolívar que es “la espada del pueblo”, un verdadero mensaje diplomático, una señal de hacia dónde se inclinará su política exterior: enfriar relaciones con Venezuela, como ya había anticipado en la campaña electoral, y estrechar lazos con América del Sur. Y por si había alguna duda, en su discurso se refirió a la unidad latinoamericana. Eso se suma a la gira que la vicepresidenta, Francia Márquez, realizó por diferentes países sudamericanos la semana pasada.

En la ceremonia también nombró las 800 mil víctimas de los militares y paramilitares y reafirmó su compromiso con “la paz total”, un paso imprescindible, junto a la igualdad social, hacia la “Colombia Humana”, lema con el que llegó a la Presidencia del país caribeño.

Cuanto a la igualdad, ya ha nombrado 10 ministras de los 19 ministerios (aun falta una designación), lo que condice con la política “cremallera” (cierre), criterio adoptado al confeccionar la lista de candidatos a legisladores en la que se aseguraba que una mujer sería electa por cada candidato hombre, uno y una.

Y en pos de la “SOLIDARIDAD E IGUALDAD SOCIAL”, antes de finalizar la mañana de su primer día como presidente [lunes 8] envió al congreso un Proyecto de Ley para Reformar el Sistema Tributario. Se trata de un proyecto que, en términos generales, responde a las recomendaciones de expertos de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), La Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo) y la CEPAL (Comisión económica para América Latina). Según la propuesta legislativa, la mayor carga tributaria recaerá en el sector relacionado a la explotación extractivista, y en los contribuyentes más adinerados lo que redundará, automáticamente, en la reducción de los índices de desigualdad.

SIN DUDAS, UNA «COLOMBIA MAS HUMANA»

NOEMI BRENTA EN HUMANIDADES Y ARTES DE ROSARIO

Invitamos a concurrir este Viernes a partir de las 18:00 Horas, a la presentación del Libro de Noemí Brenta sobre la Historia de la Deuda Externa Argentina, será en el Salón de Actos de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, en el marco del 75° Aniversario de su creación, llevada a cabo el 9 de Agosto del año 1947.

FACHADA DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y ARTES DEPENDIENTE DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO

AUSPICIA E INVITA:

¡FELICITACIONES COLOMBIA! VAMOS POR LA PATRIA GRANDE

GUSTAVO PETRO ASUMIO EL DOMINGO 7 DE AGOSTO LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA DE COLOMBIA, ESTE ES EL TEXTO DE SU DISCURSO COMPLETO QUE COMPARTIMOS CON NUESTROS LECTORES:

Llegar aquí indudablemente implica recorrer una vida. La vida inmensa que nunca se recorre sola. Aquí está mi madre, Clara, nada existiría en mi mente en este momento sin ella. Aquí está mi padre, Gustavo, caribeño, aquí están mis hermanos Adriana y Juan que me aguantan.
Aquí están mis hijos, Nicolás Petro, Nicolás Alcocer, Andrea y Andrés, Sofá y Antonella, mis pequeñas que florecen de corazón y alma. Aquí está Verónica Alcocer, quien me ha acompañado, quien me ha dado descendencia, la vida misma. Quien el amor ha hecho todo posible. Aquí no estará para acompañarme solamente sino para acompañar a las mujeres de Colombia en su esfuerzo para salir adelante, para crear, para luchar, para ser. Para superar la violencia dentro y fuera de las familias, para construir la política del amor.
Aquí está como en el recorrido de mi existencia, el pueblo. Las manos humildes del obrero, aquí están las campesinas y las que barren las calles. Aquí están los corazones del trabajo, las ilusiones de quien sufre, aquí están las mujeres trabajadoras que me han abrazado cuando decaigo, cuando me siento débil, el amor al pueblo, a la gente que sufre excluida, es el que me tiene aquí para unir y construir una nación.

Así acaba Cien Años de Soledad de nuestro querido Gabriel García Márquez.
«Todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra». Los colombianos y las colombianas hemos sido muchas veces en nuestra historia enviados a la condena de lo imposible, a la falta de oportunidades, a los NO rotundos. Quiero decirles a todos los colombianos y todas las colombianas que me están escuchando en esta Plaza Bolívar, en los alrededores, en toda Colombia y en el exterior que hoy empieza nuestra segunda oportunidad.
Nos la hemos ganado. Se la han ganado. Su esfuerzo valió y valdrá la pena. Es la hora del cambio. Nuestro futuro no está escrito. Somos dueños del esfero y podemos escribirlo juntos, en paz y en unión.
Hoy empieza la Colombia de lo posible. Estamos acá contra todo pronóstico, contra una historia que decía que nunca íbamos a gobernar, contra los de siempre, contra los que no querían soltar el poder. Pero lo logramos. Hicimos posible lo imposible. Con trabajo, recorriendo y escuchando, con ideas, con amor, con esfuerzo. Desde hoy empezamos a trabajar para que más imposibles sean posibles en Colombia. Si pudimos, podremos.
Que la paz sea posible. Tenemos que terminar, de una vez y para siempre, con seis décadas de violencia y conflicto armado. Se puede. Cumpliremos el Acuerdo de Paz, seguiremos a rajatabla las recomendaciones del informe de la Comisión de la Verdad y trabajaremos de manera incansable para llevar paz y tranquilidad a cada rincón de Colombia. Este es el Gobierno de la vida, de la Paz, y así será recordado.

La paz es posible si desatamos en todas las regiones de Colombia el diálogo social, para encontrarnos en medio de las diferencias, para expresarnos y ser escuchados, para buscar a través de la razón, los caminos comunes de la convivencia. Es la sociedad toda la que debe dialogar sobre cómo no matarnos y sobre cómo progresar. En los diálogos regionales vinculantes convocamos a todas las personas desarmadas, para encontrar los caminos del territorio que permitan la convivencia. No importa los conflictos que allí allá, se trata precisamente de evidenciarlos a través de la palabra, de intentar sus soluciones a través de la razón. Es más democracia, más participación lo que propongo para terminar con la violencia.
Pero convocamos, también, a todos los armados a dejar las armas en las nebulosas del pasado. A aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición definitiva de la violencia, a trabajar como dueños de una economía próspera pero legal que acabe con el atraso de las regiones.
Para que la paz sea posible en Colombia, necesitamos dialogar, dialogar mucho, entendernos, buscar los caminos comunes, producir cambios.
Claro que la paz es posible si se cambia, por ejemplo, la política contra las drogas, por ejemplo, vista como una guerra por una política de prevención fuerte del consumo en las sociedades desarrolladas.
Es hora de una nueva Convención Internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado, que, ha dejado un millón de latinoamericanos asesinados, durante estos 40 años, y que deja 70.000 norteamericanos muertos por sobredosis cada año. Que la guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilitó los Estados.
Que la guerra contra las drogas ha llevado a los Estados a cometer crímenes y ha evaporado el horizonte de la democracia. ¿Vamos a esperar que otro millón de latinoamericanos caigan asesinados y que se eleven a 200.000 los muertos por sobredosis en Estados Unidos cada año? O más bien, cambiamos el fracaso por un éxito que permita que Colombia y Latinoamérica puedan vivir en paz.
Que la igualdad sea posible. El 10 % de la población colombiana tiene el 70 % de la riqueza. Es un despropósito y una amoralidad. No naturalicemos la desigualdad y la pobreza. No miremos para otro lado, no seamos cómplices. Con voluntad, políticas de redistribución y un programa de justicia vamos a hacer una Colombia más igualitaria y con más oportunidades para todos y todas.
La igualdad es posible si somos capaces de crear riqueza para todos y todas, y si somos capaces de distribuirla más justamente. Por eso proponemos una economía basada en la producción, el trabajo y el conocimiento. Y es por ello por lo que proponemos una reforma tributaria que genere justicia. El llevar una parte de la riqueza de las personas que más tienen y más ganan, para abrirle las puertas de la educación a toda la niñez y la juventud., no debe ser mirado como un castigo o un sacrificio. Es simplemente el pago solidario que alguien afortunado hace a una sociedad que le permite y le garantiza la fortuna. Si somos capaces de llevar una parte de la riqueza que se crea, a los niños y niñas desnutridas a través de algo tan simple como pagar los impuestos de ley, seremos más justos y estaremos más en paz. No es un asunto solo de caridad, es un asunto de solidaridad humana. La solidaridad es lo que ha permitido que los pueblos sobrevivan y logren las máximas conquistas de la cultura y de la civilización.
No hemos avanzado como humanidad compitiendo, lo hemos hecho ayudándonos. Por eso estamos vivos en este planeta. Seremos iguales cuando el que más tiene al pagar sus impuestos lo haga con gusto, con orgullo, sabedor que ayudará a su prójimo niño, niña, bebé, joven, mujer, a crecer sano, a pensar, a vivir con la plenitud que da la nutrición y la educación del cerebro y del alma.
La solidaridad está en el impuesto que paga el que puede pagarlo y en el gasto del Estado que va a quienes lo necesitan por su infancia, por su juventud, por su vejez.
Por eso hemos planteado una reforma tributaria, una reforma de la salud y de las pensiones, una reforma del contrato laboral, una reforma de la educación. Por eso hemos priorizado en el presupuesto la infraestructura de la educación, de la salud, del agua potable, de los distritos de riego y de los caminos vecinales.

Los impuestos no serán confiscatorios, simplemente serán justos, en un país que debe reconocer como aberración la enorme desigualdad social en la que vivimos, en un Estado que debe proteger la transparencia del gasto, y en una sociedad que se merece vivir en paz.
Ser una sociedad del conocimiento, es decir una sociedad donde todos sus integrantes tengan el máximo de escolaridad y cultura, no es una utopía. Pueblos más pobres que nosotros hace décadas son ahora sociedades del conocimiento solo porque invirtieron durante décadas y con prioridad en la educación pública.

Llego el momento de devolverle la deuda a nuestra educación pública para que alcance a todos y todas y sea de calidad.
Llego el momento de ser conscientes que el hambre avanza. Que avanza por todo el mundo porque se derrumbó una idea de seguridad alimentaria basada exclusivamente en el comercio internacional. El comercio internacional en sí mismo no es ni positivo ni negativo, pero si no se maneja con inteligencia y se planifica puede destruir economías y vidas. El mundo hoy aprende la importancia de la soberanía alimentaria. La soberanía alimentaria es la garantía que toda sociedad debe tener para consumir sus nutrientes indispensables. Colombia es un país que debe y puede gozar de soberanía alimentaria para lograr el hambre cero. Una misión del Estado con todo el sector privado que quiera unirse debe garantizar la plena alimentación sana de toda la sociedad colombiana y lograr excedentes de exportación. En la tierra en donde el ser humano descubrió el maíz debemos producir de nuevo maíz. El Estado tendrá que brindar riegos, créditos, técnicas, semillas mejoradas, protección, el campesinado y la empresa privada puede brindar el trabajo y el empeño cotidiano para lograr que nuestros campos vuelvan a producir los alimentos que necesita nuestro pueblo.
Volveremos a construir distritos de riego con el Ejército y casas campesinas y caminos vecinales con los soldados de la Patria. Ejército, sociedad y producción pueden unirse en una nueva ética social indestructible. Los helicópteros y los aviones, las fragatas, no solo sirven para bombardear o disparar, también sirven para crear la primera infraestructura de la salud preventiva del pueblo colombiano.
Solo si producimos seremos ricos y prósperos como sociedad. La riqueza está en el trabajo y el trabajo es cada vez más, de la inteligencia.
Por eso, a partir de hoy, todos los bienes en extinción de dominio de la SAE pasarán a ser la base de una nueva economía productiva administrada por las organizaciones campesinas, por las cooperativas urbanas de jóvenes productivos, y por las asociaciones populares femeninas. Que la igualdad de género sea posible. No podemos seguir permitiendo que las mujeres tengan menos oportunidades laborales y que ganen menos que los hombres, que tengan que dedicar el triple o cuádruple de horas a las tareas de cuidado, que estén menos representadas en nuestras instituciones. Ya es hora de combatir todas esas desigualdades y equilibrar la balanza. Que el futuro verde sea posible. El cambio climático es una realidad. Y es urgente. No lo dicen las izquierdas ni las derechas, lo dice la ciencia. Tenemos y podemos encontrar un modelo que sea sostenible económica, social y ambientalmente. Solo habrá un futuro si equilibramos nuestras vidas y la economía de todo el mundo con la naturaleza. La ciencia ha anunciado la extinción posible de la especie humana en apenas uno o dos siglos por los efectos en la salud que traería la crisis climática. El virus del covid le mostró a toda la humanidad la alerta viva y real de esta posibilidad. La ciencia no parece equivocarse. Por eso desde esta Colombia le pedimos al mundo acción y no hipocresía. Nosotros estamos dispuestos a transitar a una economía sin carbón y sin petróleo, pero poco ayudamos a la humanidad con ello. No somos nosotros los que emitimos los gases efecto invernadero. Son los ricos del mundo quienes lo hacen, acercando al ser humano a su extinción, pero nosotros si tenemos la mayor esponja de absorción de estos gases después de los océanos: La selva amazónica. Uno de los pilares del equilibrio climático y de la vida en el planeta es la selva amazónica. ¿Vamos a dejar que se destruya esa selva para llegar al punto de no retorno en la extinción de la humanidad? O, ¿amos a salvarla con la humanidad misma que quiere seguir viviendo en esta tierra? ¿Dónde está el fondo mundial para salvar la selva Amazónica? Los discursos no la salvarán. Podemos convertir a toda la población que hoy habita la amazonia colombiana en una población cuidadora de la selva, pero necesitamos los fondos del mundo para hacerlo. Si es tan difícil conseguir esos dineros que las tasas carbón y los fondos del clima pactados deberían otorgar para salvar algo tan esencial, entonces, le propongo a la humanidad cambiar deuda externa por gastos internos para salvar y recuperar nuestras selvas, bosques y humedales. Disminuyan la deuda externa y gastaremos el excedente en salvar la vida humana. Si el FMI ayuda a cambiar deuda por acción concreta contra la crisis climática, tendremos una nueva economía próspera y una nueva vida para la humanidad. Se acabaron los «no se puede» y los «siempre fue así». Hoy empieza la Colombia de lo posible. Hoy empieza nuestra segunda oportunidad. Desde hoy, soy el presidente de toda Colombia y de todos los colombianos y colombianas. Es mi deber y mi deseo. Colombia no es solo Bogotá. El Gobierno del Cambio será descentralizado. Les prometo que vamos a estar y trabajar en todo el país, desde Leticia hasta Punta Gallinas, desde Cabo Manglares hasta Isla San José. Duele mucho la ausencia del Estado en muchos puntos del país. Ya no más. Voy a trabajar para que el lugar de nacimiento no condicione tu futuro y para que el Estado diga presente en cada rincón de Colombia. Agradezco la presencia de presidentes, presidentas y otros representantes de los pueblos hermanos de Latinoamérica y del mundo. En tiempos en los que vemos a naciones hermanas bombardeándose, aquí, en el corazón de Colombia, en el corazón de Latinoamérica, hay una decena de presidentes y presidentas de la región, con diversidad ideológica y diferentes trayectorias, pero todos unidos y unidas compartiendo esta verdadera fiesta de la democracia. Ya es hora de dejar atrás los bloques, los grupos y las diferencias ideológicas para trabajar juntos. Entendamos de una vez y para siempre que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y que juntos somos más fuertes. Hagamos realidad esa unidad con la que soñaron nuestros héroes, como Bolívar, San Martín, Artigas, Sucre y O’Higgins. No es una utopía ni es romanticismo. Es el camino para hacernos fuertes en este mundo complejo. Hoy necesitamos estar más juntos y unidos que nunca. Como dijo alguna vez Simón Bolívar: «La unión debe salvarnos, como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros». Pero la unidad latinoamericana no puede ser una retórica, un mero discurso. Acabamos de vivir quizáslo peor de la pandemia del covid, y América Latina no fue capaz de juntarse, de coordinarse, para comprar las vacunas más baratas, prácticamente fue usada sin capacidad de negociación, dispersa en sus gobiernos. ¿Vamos a tener una Latinoamérica sin capacidad de investigación científica? ¿Una Latinoamérica sin capacidad de coordinar sus servicios de salud, sin capacidad de coordinar las compras de medicamentos de manera unificada? Latinoamérica se junta en algunas instituciones, pero no en proyectos concretos. ¿Hemos acaso logrado la conexión de todas nuestras redes de energía eléctrica? ¿Hay una red de energía eléctrica que cubra a toda América? ¿Hemos logrado que las fuentes de nuestras energías sean limpias? ¿No es acaso hora de impulsar las empresas petroleras públicas y nuestras empresas de transmisión eléctrica a construir el instrumento empresarial y financiero latinoamericano que avoque las inversiones en la generación de las energías limpias y en la transmisión de esa energía a escala continental? Colombia hará su énfasis internacional en alcanzar los acuerdos más ambiciosos posibles para frenar el cambio climático y defender la Paz mundial. No estamos con la guerra. Estamos con la Vida. Buscaremos mayores alianzas con África de donde provenimos, buscaremos una alianza de pueblos afros en américa, buscaremos que San Andrés sea un centro de salud, cultural y educativo del Caribe antillano; de allí saldrán todos los embajadores y embajadoras de Colombia para las Antillas. Buscaremos una alianza con el mundo árabe en el camino de transitar hacia las nuevas economías descarbonizadas. Buscaremos juntar nuestra Buenaventura y nuestro Tumaco con el este asiático rico y productivo. Nuestro himno, que es uno de los más lindos del mundo, dice «sentir o padecer». Colombia acumula siglos de padecimiento. Una madre que no puede darle de comer a su hijo, la padece. Un joven que emigra porque no encuentra oportunidades, la padece. Una abuela o un abuelo que no tiene una pensión digna, la padece. La Colombia que soñamos, la Colombia que queremos, la Colombia que nos merecemos es la Colombia que queremos sentir. La Colombia que vibra, que se esfuerza, que añora y trabaja para alcanzar la paz. Que quiere una tierra próspera, con igualdad de posibilidades indistintamente del lugar donde nació, independientemente de cómo se apellidan sus padres o de cuál sea su color de piel. Esa es la Colombia que queremos sentir y por la que trabajaremos hasta el último día de nuestro mandato. En este primer discurso como presidente de Colombia, frente al poder legislativo, y frente a mi pueblo, quiero compartir mi decálogo de gobierno y mis compromisos. 1. Trabajaré para conseguir la paz verdadera y definitiva. Como nadie, como nunca. Vamos a cumplir el Acuerdo de Paz y a seguir las recomendaciones del informe de la Comisión de la Verdad. El «Gobierno de la Vida» es el «Gobierno de la Paz». La paz es el sentido de mi vida, es la esperanza de Colombia. No podemos fallarle a la sociedad colombiana. Los muertos se lo merecen. Los vivos lo necesitan. La vida debe ser la base de la paz. Una vida justa y segura. Una vida para vivir sabroso, para vivir feliz, para que la dicha y el progreso sean nuestra identidad. 2. Cuidaré de nuestros abuelos y abuelas, de nuestros niños y niñas, de las personas con discapacidad, de las personas a las que la historia o la sociedad ha marginado. Haremos una «política de cuidados» para que NADIE se quede atrás. Somos una sociedad solidaria, que se preocupa y ocupa del prójimo. Que su Gobierno también lo sea. Haremos una política sensible al sufrimiento y dolor ajeno, con herramientas y soluciones para crear igualdad. 3. Gobernaré con y para las mujeres de Colombia. Hoy, aquí, empieza un gobierno paritario y con un Ministerio de Igualdad. ¡Al fin! Con nuestra vicepresidenta y ministra Francia Márquez vamos a trabajar para que el género no determine cuánto ganas ni cómo vives. Queremos igualdad real y seguridad para que las colombianas puedan caminar tranquilas y no temer por sus vidas. 4. Dialogaré con todos y todas, sin excepciones ni exclusiones. Este será un gobierno de puertas abiertas para todo aquel que quiera dialogar sobre los problemas de Colombia. Se llame como se llame, venga de donde venga. Lo importante no es de dónde venimos, si no a dónde vamos. Nos une la voluntad de futuro, no el peso del pasado. Vamos a construir un Gran Acuerdo Nacional para fijar la hoja de ruta de la Colombia de los próximos años. El diálogo será mi método, los acuerdos mi objetivo. 5. Escucharé a los colombianas y colombianos como he venido haciendo en todos estos años. NO se gobierna a distancia, alejado del pueblo y desconectado de sus realidades. Todo lo contrario: se gobierna escuchando. Vamos a diseñar mecanismos y dinámicas para que todo colombiano se sienta escuchado en este Gobierno. No quedaré atrapado entre las cortinas de la burocracia. Estaré cerca de los problemas. Caminaré al lado y junto a los colombianos de todos los rincones. Solo quien está cerca puede entender y ponerse en el lugar del otro. 6. Defenderé a los colombianos y colombianas de las violencias y trabajaré para que las familias se sientan seguras y tranquilas. Lo haremos con una estrategia integral de seguridad. Colombia necesita una estrategia que vaya desde los programas de prevención hasta la persecución de las estructuras criminales y la modernización de las fuerzas de seguridad. Las vidas salvadas será nuestro principal indicador de éxito. El crimen se combate de muchas maneras. Todas imprescindibles. Quiero defender a las familias colombianas de la inseguridad diaria y cotidiana: sea de la violencia machista o de cualquier otra violencia. 7. Lucharé contra la corrupción con mano firme y sin miramientos. Un Gobierno de «cero tolerancia». Vamos a recuperar lo que se robaron, vigilar para que no se vuelva a hacer y transformar el sistema para desincentivar este tipo de prácticas. Ni familia, ni amigos, ni compañeros, ni colaboradores… nadie queda excluido del peso de la Ley, del compromiso contra la corrupción y de mi determinación para luchar contra ella. 8. Protegeré nuestro suelo y subsuelo, nuestros mares y ríos. Nuestro aire y cielo. Nuestros paisajes nos definen y nos llenan de orgullo. Y, por eso, no voy a permitir que la avaricia de unos pocos ponga en riesgo nuestra biodiversidad. Vamos a enfrentar la deforestación descontrolada de nuestros bosques e impulsar el desarrollo de energías renovables. Colombia será potencia mundial de la vida. El Plantea Tierra es la «casa común» de los seres humanos. Y Colombia, desde su enorme riqueza natural, va a liderar esta lucha por la vida planetaria. 9. Desarrollaré la industria nacional, la economía popular y el campo colombiano. Sin distinciones ni preferencias. Vamos a acompañar y apoyar a todo aquel se esfuerza por Colombia: el campesino/a que se levanta al alba, el artesano/a que mantiene viva nuestra cultura, el empresario/a que crea trabajo. Necesitamos de todos y todas para crecer y redistribuir riqueza. La ciencia, la cultura y el conocimiento es el combustible del siglo XXI. Vamos a desarrollar la sociedad del conocimiento y la tecnología. 10. Cumpliré haré cumplir nuestra Constitución. La que dice en su artículo 1: “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general”. Desarrollaremos, también, una nueva cobertura legal para hacer sostenible, justo e igualitario nuestro desarrollo. La ley, como dice Paolo Flores d’Arcais, es el poder de los que no tienen poder. Necesitamos mejores leyes, nuevas leyes al servicio de las grandes mayorías y garantizar su cumplimiento. Confío mucho en que los debates en nuestras asambleas legislativas sean fructíferos y ofrezcan resultados para la sociedad colombiana. Hay mucha tarea y confío plenamente en nuestros representantes. Y finalmente, uniré a Colombia. Uniremos, entre todos y todas, a nuestra querida Colombia. Tenemos que decirle basta a la división que nos enfrenta como pueblo. Yo no quiero dos países, como no quiero dos sociedades. Quiero una Colombia fuerte, justa y unida. Los retos y desafíos que tenemos como nación exigen una etapa de unidad y consensos básicos. Es nuestra responsabilidad. Termino aquí con lo que me dijo una niña arhuaca en la ceremonia de posesión ancestral que hicimos el viernes en la Sierra Nevada «Para armonizar la vida, para unificar los pueblos, para sanar la humanidad, sintiendo el dolor de mi pueblo, de mi gente aquí, este mensaje de luz y verdad, esparza por tus venas, por tu corazón y se conviertan en actos de perdón y reconciliación mundial, pero primero, en nuestros corazón y mi corazón, gracias». Esta segunda oportunidad es para ella, y para todos los niños y niñas de Colombia.

HOY EN EL SINDICATO DE CORREO: LA HERENCIA DE FINES DEL SIGLO XX Y LAS POLITICAS SOCIALES

«ENDEUDAMIENTO EXTERNO Y CAMBIOS EN EL PARADIGMA DE BIENESTAR Y EN LOS MODELOS DE INTERVENCION SOCIAL», aborda los condicionamientos históricos en los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, y en las políticas sociales, productivas y de distribución de las riquezas.
Su autora, Adriana Clemente es Licenciada en Trabajo Social. (U.B.A.), Doctora en Ciencias Sociales (FCSs/U.B.A.), especialista en Políticas Sociales (FCSs/U.B.A.) y en Investigación Social (FCE/UNER), Directora del Centro de Estudios de Ciudad de la Facultad de Ciencias Sociales (2015- hasta la actualidad), Profesora de posgrado en Planificación y Evaluación de Políticas Sociales en: Facultad de Ciencias Sociales (U.B.A.), Facultad de Arquitectura y Urbanismo (U.B.A.), Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y Universidad Nacional de Rosario (U.N.R.)