DE TODO LABERINTO SE SALE DESDE ARRIBA

LA FAMOSA FRASE QUE DE UN LABERINTO, «SE SALE POR ARRIBA» DEL ESCRITOR Y POETA LEPOLDO MARECHAL HA TENIDO DIVERSAS EXPLICACIONES, DESDE PSICOLOGICAS HASTA BIBLICAS. LA PALABRA LABERINTO MAS ALLA DE LA FIGURA TRADICIONAL DEL LABERINTO FISICO, PODEMOS DEFINIRLA EN LAS CUESTIONES POLITICAS Y SOCIALES COMO «SITUACION CONFUSA Y ENREDADA, A LA CUAL NO SE LE ENCUENTRA SALIDA»

ESCRIBE ANTONIO MUÑIZ

Una vez más Cristina Fernández pateo el tablero y cambio el escenario. Demolió las paredes del laberinto donde la sociedad argentina esta aprisionada.

Se colocó nuevamente en el centro del escenario político,  luego de meses de soportar un ataque político mediático y judicial, que alcanzó sus puntos máximo con el atentado a su vida y la condena a prisión y la inhabilitación a ocupar cargos públicos.

Su respuesta desconcertó al resto de los jugadores, propios y opositores, dejando a todos en la intemperie.

La oposición envuelta en sus querellas comiteriles, peleando el reparto de un poder que hoy carecen y del que están bastante lejos de tener asegurado, salvo en algunas encuestas hechas a medida para alimentar el ego de alguno dirigentes, nadie hoy puede asegurar a un año vista el resultado electoral en 2023.

La oposición, casi en su conjunto celebró la sentencia contra Cristina Fernández, como una victoria  política y el renunciamiento a ocupar cargos futuros, como una aceptación de su derrota.  Como decíamos la oposición sigue en una interna suicida, donde prevalece la estrategia de los sectores más duros de la derecha argentina, prohijada por grupos económicos, que juegan “a cuanto peor, mejor”, tensando la cuerda hasta sus límites.

“Cárcel o muerte” proponen para enfrentar a la principal figura opositora, como objetivo político. Una locura, en un país con nuestra historia de muerte y sangre, casi desde sus inicios fundacionales. Creen realmente que «muerto el perro se acabó la rabia»?  Creen que por la violencia o la proscripción de líderes populares pueden modificar la realidad política de un pueblo?   Doscientos años de historia muestran lo contrario, desde el fusilamiento de Dorrego hasta nuestros días, pasando por los oprobiosos golpes cívicos militares que tenían como objetivo, la desperonizacion del país.

EN EL FRENTE DE TODOS:

Por otro lado las fuerzas que confluyen en el Frente de Todos, también sintieron el golpe de la movida de Cristina Fernández. Por un lado el miedo a perder “el dedo sabio” de Cristina que conducía y daba sentido al conjunto. La pérdida de la conducción provoca zozobras, un miedo a quedar huérfanos,  en el peronismo, acostumbrado desde su fundación a líderes fuertes, como Juan Domingo Perón, con gran apoyo popular que marcaban el rumbo estratégico. También es real que hoy el Frente deTodos es una alianza heterogénea, solo sostenida por el liderazgo de Cristina Fernández y también es justo reconocer, por el espanto que provoca en amplios sectores del regreso del macrismo al poder.

Y LA DECISION DE CRISTINA FERNANDEZ:

Sin querer entrar en análisis psicológicos sobre las acciones y decisiones de Cristina Fernández, es necesario comprender desde un análisis político sus intenciones.

Es probable que Cristina Fernández nunca haya pretendido ser candidata en 2023, Seguramente dejo correr la posibilidad de “Cristina 2023” como un manera de en principio mantener sobre su figura la Unidad de todo el espacio, por el otro conservar poder para enfrentar a los sectores de la derecha que la vienen hostigando sin piedad y por último, no menor,  es muy difícil que un dirigente político renuncie a un caudal de aprobación del 30/40 %  y del amor de su pueblo, gratuitamente.

En principio la vice presidenta mostro una vez más una capacidad de interpretar el momento político, de leer la realidad, de medir los tiempos, pocas veces vista en un dirigente político argentino. Por el otro mostró  con esos gestos una actitud moral y ética desconocida en la dirigencia tradicional argentina.

Se liberó de trabas políticas o conveniencias personales para dar la pelea. Va a pararse en el centro del ring a devolver golpe por golpe. Eligio y le puso nombre a los enemigos, “la mafia jurídica, mediática, política y económica”

En primer lugar dijo basta a esa Democracia Formal, jaqueada y cooptada por los grupos económicos desde 1976 a fecha, pero que alcanzaron su punto máximo con la toma directa del gobierno y del poder durante la gestión Macri. El contubernio empresario, mediático, judicial, servicios de inteligencia, interno  y externos, ha ido creciendo y concentrando poder a pasos agigantados, aun durante este gobierno, del que ella forma parte. Es  clara evidencia de la complicidad de muchos sectores macristas que operan impunemente dentro de las estructura del actual gobierno, en segundas o tercera líneas, pero que son claves a la hora de hacer funcionar o no el aparato del estado. Las recientes denuncias de coimas, cohecho, dadivas, entre fiscales jueces servicios con el auspicio económico de Magneto del grupo Clarín, que llegan hasta la medula misma del gobierno de Alberto Fernández,  muestra la  obscenidad y la putrefacción de todo el sistema.

Este modelo de funcionamiento mafioso se repite una y otra vez desde hace décadas, un poder que desde las sombras conduce y condiciona los destinos de una nación. Seguramente esto sucede en muchos países del mundo, no es fenómeno nuevo, es el capitalismo prebendario y saqueador en su peor versión. Pero mal de muchos consuelo de tontos.

Cristina Fernández no solo le dijo basta, sino que también le puso nombre y apellido a cada uno de los actores, por lo menos a los principales, la Justicia Federal de Comodoro PY, que en muestra de su impudicia y su creencia en ser intocables e impunes no han dejado delito por cometer y encima en grabaciones de sus conversaciones muestran el deprecio por nosotros, el común de los ciudadanos. Se nos burlan en la cara.

Y mostró  con nombre, apellido y foto al gran capo mafioso Hector Magnetto, Ceo del Grupo Clarin, y artífice de todas las maniobras de corrupción y negociados en contra del Estado y de los habitantes del país, desde las primeras privatizaciones en la época del Golpe Militar 1976/83, pasando por su época dorada el Menemismo.

No descubrió nada nuevo, todos sabemos y sabíamos cómo funciona la red de corrupción en este país y quiénes son sus jefes, pero todos callamos, hablábamos y denunciábamos en general, casi sin nombrarlos, pero ella le puso nombre y apellido, los mostró , denunció  su impudicia , mostró donde está la podredumbre en este sistema cooptada por el dinero y lo negocios.

Tal vez esos grupos mafiosos, todavía no se dieron cuenta, del tremendo cachetazo que Cristina Fernández les pegó, los puso en evidencia y eso es mortal para este tipo de negocios fraudulentos.

Se inicia un etapa de “mano pulite” y depuración muy fuerte. Por más complicidades políticas con que pretendan taparlo, les será muy difícil pararlo.

Por supuesto la batalla no será sencilla, en principio puso en marcha a  gran parte del aparato kirchnerista que ha salido a pedir juicio político a los primeros acusados. Seguramente en la semana próxima de harán las denuncias en el Consejo de la Magistratura.

Todos esperamos que se avance en las dos batallas centrales: contra la Corte Suprema, organismo que con su defección y complicidad ha permitido que la gangrena avance sobre todo el cuerpo social, y la Ley de Medios para romper los Monopolios Mediáticos que lidera hoy el Grupo Clarín.

La nueva posición de Cristina Fernández seguramente tensionará aún más los conflictos políticos ya existentes. Obligará al Frente deTodos a generar las acciones y decisiones que no tomó  en estos tres años, y obligará a su vez a las fuerzas de la oposición, a los sectores económicos con intereses en el mercado interno, las pymes, a las organizaciones de la comunidad, etc,   a definirse claramente de qué lado de la grieta están.

Además y por último en esta nota, la lucha no será sencilla porque la situación internacional está muy complicada, sobre todo para países periféricos como Argentina, y una situación económica muy volátil en lo interno.

Sera necesario mucha voluntad política, mucha organización popular, una movilización permanente y mucho coraje, como el que demostró Cristina Fernandez, para dar la batalla final.

Continuara…

PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL DERECHO DEL TRABAJO

JORGE RENDON VASQUEZ REALIZANDO SU EXPOSICION SOBRE EL TEMA «LA PROTECCION FRENTE AL DESPIDO ARBITRARIO Y LA DEMOCRATIZACION DE LAS RELACIONES LABORALES» (QUINTO PANEL DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE DERECHO DEL TRABAJO – VIERNES 11 DE NOVIEMBRE DE 2022 EN LA SEDE DE GOBIERNO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO). FOTOGRAFIA: GENTILEZA DE LA ASOCIACION DE ABOGADOS Y ABOGADAS LABORALISTAS DE ROSARIO

ESCRIBE JORGE RENDON VASQUEZ [*]

PUNTO DE PARTIDA 

Al Derecho del trabajo se le ha definido, prima facie, como el conjunto de normas destinadas a regular las relaciones surgidas por la prestación del trabajo por una persona para un empleador,  en relación de dependencia y por una remuneración, y las  relaciones colectivas de los conjuntos de trabajadores con sus  empleadores o los conjuntos de estos. 

Esta definición, circunscrita al plano de la superestructura  jurídica, ignora la razón de ser de esta rama del derecho. Como las demás normas del ordenamiento legal de cada país, el Derecho del  Trabajo es el resultado de la acción y decisión de las instancias de la superestructura política, u organización del Estado, a la cual la ciudadanía ha confiado la función de emitir las normas jurídicas.  No obstante, y a pesar de este inmenso poder, el Estado no es autónomo en la formulación y aprobación de las normas. Por su  naturaleza social es, en gran medida, un plano intermediario entre la estructura económica, que exige o impone la necesidad y los caracteres de las normas, y los grupos a los que estas son  destinadas. 

Por lo tanto, la normativa laboral, como elenco de prescripciones de conducta, es inerte, no puede actuar por sí  misma. Como todas las normas jurídicas, cada una de las suyas es una creencia o postulación de cierto comportamiento o estado,  respaldado por una sanción material para asegurar o garantizar  su acatamiento, que obra en la conciencia de quienes la inspiran y  reclaman, de quienes la aprueban y de sus destinatarios, como titulares de los derechos declarados y obligados a cumplirlos.1 

La dependencia del Derecho del Trabajo de la estructura económica es más ostensible que en otras relaciones sociales,  puesto que su objeto es encuadrar los derechos y obligaciones de  las partes —empleadores y trabajadores— en la producción de los  bienes y servicios. De allí que el Derecho del Trabajo sea el más inmediato a la Economía y que cada una de sus normas tenga una significación monetaria, como límites para empresarios y  trabajadores en la distribución del valor creado. Correlativamente, al regular estas relaciones conflictivas, el Derecho del Trabajo encuadra legalmente la Lucha de Clases entre Empresarios y  Trabajadores, y señala las maneras de atenuarla y canalizarla hacia a una solución, en mucho transitoria, puesto que, siendo el conflicto entre ambas partes permanente, resurge poco después. 

EL PASADO 

Histórica y socialmente, el Derecho del Trabajo es una expresión de la Evolución del Sistema Capitalista. Surgió hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, impulsado, por una parte, por las ideologías Marxista y Anarquista que se propusieron erradicar la Explotación de la Clase Obrera, y, por otra, como la concesión de un sector de la clase capitalista, motivada por su convencimiento de que al otorgarse ciertos derechos a los obreros se podría atenuar su protesta y alejarlos de las tentativas de acabar con el capitalismo, expropiando las empresas, propuestas  por aquellas ideologías. La confluencia de ambas corrientes de opinión llevó a los gobiernos de los países europeos con un capitalismo más desarrollado a emitir algunas normas que los obreros pedían, e incluso, en ciertos casos, a dictarlas contra la  voluntad de los empresarios para evitar que la animadversión de  los obreros se convirtiera en revueltas y revoluciones. 

BARRICADA REALIZADA DURANTE EL CONFLICTO DEL AÑO 1871 EN PARIS -TERCERA REPUBLICA FRANCESA-

Hacia fines del siglo XIX, en la legislación de algunos países europeos se comenzó a utilizar la figura del Contrato de Trabajo,  atribuyéndole ciertos caracteres distintos de los contratos civiles de locación de servicios y locación de obra, que enmarcaban la  relación laboral hasta ese momento.2 

A comienzos del siglo XX, las normas laborales se perfilaban  ya como una nueva rama del Derecho por su número creciente e  importancia. En Alemania, el profesor socialdemócrata Phillip Lotmar denominó a este conjunto Derecho del Trabajo (1902), y,  en Italia, el profesor Ludovicco Barassi, Derecho Laboral (1901).3 

El primer paso hacia la Constitucionalización de esta nueva rama del Derecho tuvo lugar en Febrero de 1917, en México, cuando los asambleístas de varias tendencias, incluidos algunos dirigentes laborales, reunidos en la ciudad de Querétaro, incorporaron en el texto de la Constitución el largo artículo 123º, dividido en 30 incisos declarativos de los Derechos Laborales y de Seguridad Social por los cuales los trabajadores habían venido luchando. A pesar de su importancia, este avance repercutió muy poco en el exterior y  en México mismo el capitalismo obstaculizó su aplicación. 

La Constitución de Weimar de 1919 consolidó la nueva  legislación laboral y de seguridad social en Alemania, haciéndola  una expresión del entendimiento entre la parte de los obreros  liderada por el partido Socialdemócrata y los partidos de la  burguesía, representados en la Asamblea Constituyente, un pacto  por el cual se admitía la subsistencia del régimen capitalista y la  libertad de oferta y demanda, limitados por los derechos sociales y  la intervención del Estado en la economía. 

Otra manifestación del pacto social, adoptado en un espacio  mayor, fue la creación de la Organización Internacional del  Trabajo en 1919 por el Tratado de Versalles, que puso fin a la  Primera Guerra Mundial. Se le atribuyó la función de operar como un gran centro de negociación anual entre los delegados de los  gobiernos y las organizaciones de empleadores y trabajadores, cuyos acuerdos pueden ser convenios internacionales, susceptibles  de incorporación en la legislación interna de los estados miembros  por la ratificación, y recomendaciones complementarias no  ratificables. El primer convenio adoptado por la O.I.T. ese mismo año tuvo como objeto el reconocimiento de la jornada de ocho horas  por la cual los obreros habían luchado casi un siglo.4 El Derecho del Trabajo advino, por lo tanto, como la impronta  del acuerdo social destinado a atenuar la conflictividad social, con  más intensidad que en otras ramas del Derecho y, con este  carácter, se reprodujo en los demás países. De una manera u otra,  la lucha de las clases capitalista y trabajadoras y la necesidad  social de atenuarla han determinado, desde entonces, la aparición  de sus normas y su modificación, con una tendencia al  mejoramiento de la situación económica de los trabajadores, salvo  en ciertos momentos de retroceso, como el impulsado por la  corriente neoliberal desde la década del 80’ del siglo pasado. Afirmada esta vía evolutiva, la mayor parte de la clase obrera  y de sus ideólogos se alejó de la vía revolucionaria para cambiar la  sociedad. Colocados en una posición minoritaria, quienes  preconizaban la revolución social fueron obligados a sumarse a la  corriente mayoritaria, aunque sin perder la esperanza de un  cambio radical que no ha llegado en los cien años siguientes en la  sociedad occidental.5 

En América Latina, la acción de los trabajadores en la  conquista de los derechos sociales no ha tenido los mismos  caracteres y fuerza que en los países europeos, salvo en algunos  momentos. Aunque disponían de organizaciones sindicales, estas  han carecido de la fuerza necesaria para imponer por sí los  cambios requeridos, salvo en uno que otro momento, y su presencia  política ha sido difusa y, en muchos casos, contemplativa y  resignada. Las leyes de contenido social se debieron, en su mayor  parte, a gobiernos de la burguesía, populistas, dictatoriales y  progresistas, con fines concurrentes a sus vinculaciones y  planteamientos económicos, para atraerse las simpatías de los  trabajadores, calmarlos o beneficiarlos. 

La Declaración de Derechos Humanos, aprobada por las  Naciones Unidas en diciembre de 1948, fue otra expresión del  pacto social a escala internacional, a consecuencia de la Segunda  Guerra Mundial. Le añadió a la legislación laboral algunas normas  y reforzó otras, con el efecto de extender el Derecho del Trabajo en los países que ya lo tenían y elevarlo a un rango constitucional, o establecerlo en los que no lo tenían. 

EL PRESENTE 

En la segunda mitad del siglo XX, esta rama del Derecho se  consolidó como una parte esencial de la legislación en casi todos  los países del mundo, como una expresión del Pacto Social que, con  más o menos extensión, regía su vida de relación social y como un  efecto del crecimiento económico. 

En el siglo XX, el Producto Neto Interno (P.N.I.) en los países capitalistas más evolucionados ha aumentado unas veinte veces,  lo que significa una disponibilidad de más bienes y servicios para  todos, aunque la distribución haya sido desigual.6 En los países con  un capitalismo menos desarrollado, como los de América Latina,  el P.N.I. ha crecido menos. 

La teoría, o doctrina laboralista, generada a partir de las  corrientes de pensamiento marxista, socialdemócrata, cristiana o de un signo sólo solidario y la enseñanza universitaria han influido decisivamente para el reconocimiento de la importancia del  Derecho del Trabajo. También las conferencias anuales de la  Organización Internacional del Trabajo y la difusión de sus  convenios han contribuido a institucionalizar las normas laborales  y de seguridad social. 

El examen del desarrollo del Derecho del Trabajo podría articularse en torno a cuatro aspectos: su expansión, la naturaleza  económica y jurídica de los derechos de las partes, la aplicación de  sus normas y la subsistencia de la informalidad. 

EXPANSION DEL DERECHO DEL TRABAJO 

A pesar de su marcha ascendente, el Derecho del Trabajo presenta aún problemas inherentes a su extensión que obedecen  al grado de desarrollo del capitalismo en cada país y,  correlativamente, a su nivel de institucionalización política, social  y cultural. 

Estos niveles corresponden a los países altamente  industrializados; a los de capitalismo intermedio; y a los de  capitalismo poco desarrollado. 

En todos, la extensión depende de la creación de empresas, de  la correlación entre la población urbana y la agraria, del tamaño  de la administración pública, de la informalidad y del control de la aplicación de la legislación laboral. 

En los países altamente industrializados, la mayor parte  europeos, Estados Unidos, Canadá, Japón, Nueva Zelandia, Israel  y algunos otros, la población urbana es mayor al 90% de la  población total, y la agraria tiende a reducirse a menos del 5%.  Casi toda la producción de mercancías se efectúa en empresas y  está destinada al mercado, y el control de la legislación laboral por el Estado es altamente eficiente y la intervención de las  organizaciones sindicales muy activa. La informalidad es marginal y, en términos generales, de muy poca importancia económicamente. El personal de la administración estatal se rige  por normas específicas laborales.  

En los países de capitalismo en desarrollo, entre los cuales se  cuentan los de América Latina, la población urbana oscila  alrededor del 80% y la agraria del 20%. 

La expansión del Derecho del Trabajo se ha dado en una dirección vertical y otra horizontal. 

La primera está determinada por los derechos sociales inmanentes al contrato de trabajo creados, tanto en el ámbito de las relaciones individuales como en el de las relaciones colectivas. 

En el primero, se han generalizado, con diversos alcances: la  jornada de 8 horas y la semana de 48, los descansos semanales, en  feriados y anuales, la remuneración mínima, los pagos con  sobretasa por horas extras y trabajo nocturno, los denominados  aguinaldos o gratificaciones, los pagos diferidos hasta la  terminación del contrato de trabajo, la protección contra los  riesgos del trabajo y otros derechos de origen legal y convencional.  En ciertos países, se ha admitido la estabilidad en el trabajo y su  efecto: la reposición del trabajador en el empleo si el despido carece  de causa válida; en otros, en este caso, sólo se ha concedido una  indemnización que, en realidad, convalida la inestabilidad. 

En el plano de las relaciones colectivas, se ha reconocido la  libertad sindical, la negociación colectiva y la huelga. Un  instrumento primordial el control de la aplicación de la legislación  laboral por el Estado ha sido la inspección del trabajo. Asimismo, la función de los fines comunes de la sociedad, como la administración del Estado,  la prestación de los servicios públicos, la construcción de obras  públicas y la promoción de ciertos valores necesarios para ciertos  grupos sociales y para el desarrollo de la economía, la defensa y la  seguridad de la población y del Estado.” 

“Estos caracteres del derecho de propiedad son inherentes también a los derechos sociales, surgidos por la evolución social.”  […] 

“Los derechos sociales se han consolidado como el activo  patrimonial más importante de las personas que deben trabajar  para existir. De esa naturaleza económica, social y jurídica  dimanan tres de sus caracteres más importantes: su función  alimentaria, entendida como capacidad de satisfacer las necesidades personales y familiares de los trabajadores, según el  grado de desarrollo económico, social y cultural de sus países; su indisponibilidad por las autoridades legislativas y ejecutivas; y la irrenunciabilidad por sus titulares, para defenderlos de las  exacciones a que podrían exponerse por desconocimiento o por la  necesidad de emplearse. Al Estado, por consiguiente, no le es  posible eliminarlos ni reducirlos en provecho de los empleadores,  lo que, de hacerlo, equivaldría a transferirles a estos una parte de  la propiedad de los trabajadores sin pago. Al contrario, el Estado tiene el deber de ampliarlos para restituirles su poder adquisitivo,  ponerlos en correspondencia con el progreso económico y dar a los trabajadores una participación en las utilidades, cuyo costo adicional pasa, por lo general, al precio de los bienes producidos»8. Esto ha significado que el derecho de propiedad, en la  mente de los capitalistas y los funcionarios y jueces que les son adictos, tiene como objeto el capital, mas no la fuerza de trabajo, cuyo valor, reconocido por la ley, es susceptible de confiscación en  provecho de los empleadores. 

Desde el lado de los trabajadores, ha habido una acción y resistencia, destinadas, casi por completo, a defender los derechos adquiridos gracias a la ideología crítica, buena voluntad, canalizado, en gran parte, como una contienda de abogados. 

Esta situación ha determinado que los abogados de una y otra parte se hayan vuelto expertos en la aplicación de las normas,  cualquiera que sea su contenido, cuyo origen no discuten, puesto que no es su función. Unos y otros hurgan los textos legales en busca de las frases, a veces disimuladas, que podrían convencer a las autoridades administrativas y a los jueces a decidir a su favor. 

Sin embargo, en este enfrentamiento, la posición de las partes no es igual, a los empresarios, su poder económico les reporta una influencia remarcable en las instancias políticas y administrativas y, en consecuencia, la ventaja de obtener leyes, decretos,  resoluciones y sentencias a su conveniencia. Esta influencia llega a doblegar, incluso a funcionarios y jueces tenidos por probos, por amistad, temor reverencial, la espera de una ventaja, la simpatía de clase, el estatus o el cohecho. Es la fuerza del sistema. Un abogado que defienda con rectitud a los trabajadores es conflictivo y peligroso para ciertos empresarios y sus políticos, y lo anotan en  la lista negra de sus corporaciones que comunican a funcionarios y jueces. Complementa esta modalidad, la persecución de  determinados abogados fieles a los trabajadores, sobre todo cuando los países caen bajo la férula de dictaduras o su régimen es de democracias arbitrarias y de estados de emergencia. El paso de los abogados laboralistas por las prisiones y las torturas complementarias o su asesinato suelen registrarse en sus  currículos como méritos, aunque no envidiables para sus colegas. 

La desigualdad de los abogados en el campo de las relaciones  laborales se manifiesta también en la diferencia enorme de sus ingresos. Los empresarios pagan muy bien a los suyos, en tanto que los trabajadores, a pesar de que juntos sí podrían, no pagan tanto a quienes los defienden y, en muchos casos, esperan la  prestación de sus servicios ad-honorem, invocando su simpatía por alguna ideología de cambio social, o recurriendo a alguna O.N.G. interesada. 

La contienda jurídica se refleja en el plano de la teoría o la doctrina laboralista que se encargan de impulsar las asociaciones  de abogados dedicados a las relaciones laborales. Hasta mediados  de la década del 80’ la tendencia era su agrupación en una sola  asociación, y la reunión de congresos, conferencias o coloquios nacionales e internacionales en los cuales se conversaba, más que debatía, las posiciones de los miembros, con una inclinación hasta  ese momento favorable al principio pro-operario de la legislación  laboral. Después, a consecuencia de la ola ideológica neoliberal,  que en el campo del Derecho del Trabajo se manifestó con la  denominación de flexibilidad o desregulación, los abogados  empresariales orientaron a esas asociaciones hacia la aceptación y  difusión de esta tendencia ideológica.9 Algunos profesores  universitarios y abogados, que habían sostenido el carácter defensivo de los trabajadores del Derecho del Trabajo, prefirieron  convertirse a la nueva religión, más rentable. Disconformes, los  abogados leales a los trabajadores constituyeron asociaciones  separadas10, y otros grupos de abogados crearon otras.11 Esta  división trasluce también la lucha de clases en el plano de las doctrinas laboralistas. 

FORMALIZACION E INFORMALIDAD DE LAS RELACIONES LABORALES 

La economía formalizada se realiza en empresas registradas para fines laborales y tributarios, incluidas las pertenecientes a un solo propietario, con trabajadores que gozan de los derechos sociales creados por la ley y la convención colectiva.  

En cambio, la economía informal elude el registro, y sus  trabajadores no perciben las remuneraciones previstas por la ley ni los derechos sociales laborales y de seguridad social. Es el reino  de la libertad absoluta de oferta y demanda, como en el siglo XIX.  En algunos países de América Latina, representa más del 50% de  la actividad económica total. 

La informalidad y su permanencia se originan por un nivel bajo de desarrollo del capitalismo, el traslado de la población  agraria a la ciudad, empujada por la falta de tierras y empleo, la  ausencia o insuficiencia de control estatal, cierta voluntad del  capitalismo para el cual los bajos salarios en la informalidad son la base sobre la que se estratifican los salarios en las empresas formalizadas, y la ignorancia, incapacidad para defenderse y resignación de los trabajadores de este ámbito. 

Para un grupo de trabajadores, el trabajo informal es su posibilidad inmediata de obtener un ingreso económico con la inversión de un capital insignificante o sin este. Es el caso de la  mayor parte de adultos y niños que llegan del campo a la ciudad,  sin formación profesional o de trabajadores migrantes de otros  países. Se guarecen en cualquier parte y se instalan en la vía  pública, ofreciendo los bienes que adquieren o reciben por encargo.  A este grupo se suman los trabajadores que perdieron el empleo o  que no han podido obtener un empleo inicial, y se convierten en vendedores o artesanos ambulantes. Su permanencia en estas  ocupaciones informales se torna, por lo general, indefinida para la  mayor parte de ellos. Algunos logran acumular un capital y  emplean a otros, posesionándose del sitio que ocupan en la calle que pueden alquilar o ceder. Hay también empresarios que  encaran la producción informal en locales con trabajadores  contratados no registrados ni sujetos a la legislación laboral. En  ciertos casos, se trata de grandes instalaciones, como asientos  mineros, fábricas y establecimientos comerciales. 

Como en otros países, “La creación de las categorías de  microempresas y pequeñas empresas en el Perú tuvo por objeto  tentar la formalización de las empresas informales, primero,  facilitándoles el registro y simplificándoles los requisitos contables  con el Decreto Legislativo 705, del 5/11/1992, que fracasó; y, luego, con el atractivo de una reducción de los derechos sociales de los  trabajadores de las microempresas a la mitad, por la Ley 28015,  del 2/7/2003.12 […] Si el comerciante o productor informal gana  absteniéndose de someterse a las leyes y sabiendo que las  sanciones serán leves o no lo alcanzarán, rechazara la inscripción  y otros trámites por más sencillos que sean. […] Para reducir la  informalidad se requiere una educación dirigida, ciertos estímulos  y ayudas del Estado (crediticias, tributarias, de formación y  asesoramiento, etc.), control y plazos que pueden ser largos.”13 

EL FUTURO 

El Futuro es un período de duración indefinida. Comienza en el instante siguiente a aquel en el que estamos, y lo que suceda en él es susceptible de conocerse por la prolongación de los hechos del  presente según las leyes de su repetición hasta que sus  contradicciones internas y externas los hagan variar. 

Las Relaciones Laborales y el Derecho del Trabajo están sujetas también a esas leyes. Se puede saber qué ocurrirá con ellas dentro de una semana, el mes siguiente y hasta un año después o más,  proyectando hacia adelante la manera cómo evolucionaron en el  pasado inmediato. Luego, la visión se va tornando difusa hasta perderse en la nada, y es ya imposible e inútil tratar de ver,  suponer o adivinar lo que podría venir seguida. 

Esto nos deja en el período inmediato al presente que podría prolongarse en el corto y, con alguna posibilidad, en el mediano plazo. 

Las proyecciones tendrían que aludir a los hechos fundamentales que conforman las Relaciones Laborales y el  Derecho del Trabajo. 

En el plano económico, admitida la continuación del sistema capitalista hasta que otro lo sustituya, persistirán sus términos  constitutivos: la clase capitalista, en su expresión de conjunto de  empleadores, y las clases trabajadoras que les prestan servicios.  La relación entre ambos grupos seguirá formalizándose como el  contrato de trabajo y los derechos y obligaciones que le son  inherentes. Salvo como una aberración, no se podría volver a la  incorporación forzada de los trabajadores a los centros de  producción ni a la vida familiar.14 Análogamente, las relaciones de  trabajo en la administración pública seguirán rigiéndose por un  contrato de trabajo especial. 

De moverse la sociedad hacia la expansión de la propiedad empresarial estatal15, las relaciones de trabajo no podrían cambiar  en lo fundamental. Seguirán encuadradas por el contrato de  trabajo, puesto que, desde el lado de los trabajadores, la  incorporación a la empresa o a otros centros laborales no podría  violentar su voluntad. En cambio, el acceso de los trabajadores a las empresas y la administración pública no podría depender de la  voluntad de sus propietarios, ejecutivos o funcionarios, sino de la  necesidad de contratarlos, de su formación profesional, de la  igualdad de oportunidades y de la disponibilidad de recursos para  pagarles, sobre todo en la administración pública, cuyo empleador  es la sociedad y su fuente de financiamiento los tributos que son  limitados. Ello debido a que la razón de ser de la existencia de los  centros de trabajo es la producción de bienes materiales y servicios  para la satisfacción de las necesidades individuales y sociales, utilizando el trabajo humano, el que, además de su condición de  fuerza energética y mental, es el medio de procurarles a los  trabajadores los ingresos que les posibilitan la existencia y el  bienestar. Correlativamente, los derechos sociales no podrían ser  reducidos en su calidad y magnitud ya alcanzadas. 

Tanto en el caso de una economía capitalista como de otra que la continúe, el mejoramiento de los derechos sociales seguiría el ritmo del crecimiento de la producción y tendría que ajustarse a una atribución mayor del valor creado a los trabajadores, sin  afectar la parte destinada a reproducción y a la sociedad para la atención y expansión de los servicios públicos. 

Siguiendo la línea de la evolución de las fuerzas productivas,  la división social del trabajo y la apropiación privada del producto,  habrá de continuar reduciéndose el número de trabajadores  empleados por las crisis periódicas de superproducción, como ha  venido aconteciendo desde la aparición del capitalismo, y de  manera permanente.16 

Desde la década del 30’ del siglo XX, en los países capitalistas  más altamente desarrollados, se ha tratado de conjurar las crisis  y el desempleo masivo que acarrean con una intervención decisiva del Estado, consistente en el otorgamiento de crédito a las  empresas, la construcción de obras públicas, el suministro de  ayudas a los desempleados y a las personas de menores recursos y  el armamentismo.17 Una parte de esa intervención fue la instauración de una política de empleo a ejecutarse en los planos económico y jurídico, y la institucionalización del seguro de  desempleo como un derecho social. Luego de la Segunda Guerra Mundial, se generalizó la formación profesional como un conjunto  de acciones integradas, a cargo de los gobiernos, las universidades y las organizaciones empresariales y sindicales, también en los  países más desarrollados, para llevar a cabo la primera formación,  el reciclaje, la readaptación y la promoción. Asimismo, se reguló la  movilidad geográfica de los trabajadores. 

A pesar de la intervención estatal, algunos autores  entendieron que la innovación de las máquinas y los  procedimientos de trabajo seguirían reduciendo el número de  trabajadores necesario para la producción y la circulación de  mercancías, como una tendencia irreversible.18 En efecto, ciertos  cambios en las técnicas de operación productiva han disminuido el  número de trabajadores ocupados en determinadas fases de la  producción o las han eliminado. Sin embargo, esas mismas  innovaciones han absorbido una gran cantidad de trabajadores con  otras calificaciones y para ocuparse de tareas distintas, en lo cual  las políticas de formación profesional han jugado un rol  determinante.19 Proseguirá expandiéndose el trabajo a distancia en ciertas ocupaciones. Las estadísticas muestran que la población ha continuado creciendo, aunque a tasas desiguales, según el  desarrollo económico de los países, y que ha aumentado también  el número de trabajadores, lo que desvirtúa los pronósticos  catastróficos de un desempleo insoluble, ocasionado por el  perfeccionamiento de los medios de producción y las nuevas  invenciones en este campo. 

Un efecto de la mayor productividad del trabajo, que tiende a  exceder la capacidad de absorción de los mercados, por la limitación de las necesidades y los ingresos, será la disminución del número de horas de trabajo diarias y semanales y la  prolongación del descanso anual. Esta adaptación no se logrará,  sin embargo, automáticamente. Como cualquier otro cambio  importante de las normas laborales, por cuanto estas tienen un  costo económico, sobrevendrá como epílogos de la lucha social en  la forma de compromisos o de soluciones en vía de autoridad.20 

Por otro lado, la reducción de la tasa de natalidad (menos del  1.5%), sobre todo en los países más desarrollados económicamente, seguirá disminuyendo, en el mediano plazo, la posibilidad de sustituir a las personas mayores que salen del trabajo con nuevos  trabajadores. Algunos de ellos han debido acudir a una  inmigración selectiva para procurarse la fuerza de trabajo que  requieren. En ciertos casos, el desempleo, la apetencia por  insertarse en sociedades con mejores niveles de vida o los conflictos bélicos han estimulado la formación de corrientes de personas en edad laboral, por lo general sin la formación profesional requerida,  con sus familias o sin ellas, que se trasladan a otros países con la esperanza incierta de ser recibidos. En algunos, se ha permitido su ingreso, inaplicando las normas que reservan el trabajo a los  nacionales, por la influencia de ciertos grupos empresariales que  podrían emplear esa mano de obra, pagándole la remuneración  mínima o menos y sin derechos sociales. Es posible que estas  migraciones, organizadas por tratantes que lucran con ellas, continúen si los países de donde parten no las retienen,  desarrollándose y promoviendo el empleo nacional, y si los países  de destino les deparan alguna esperanza. 

El envejecimiento de la población, por los avances en el cuidado de la salud y el bienestar general debido a la disposición  de mayores recursos, ha repercutido en las relaciones laborales,  por una parte, disminuyendo la recaudación de aportes sobre la  masa laboral empleada, dado el financiamiento de la seguridad  social por cotizaciones, y, por otra, al aumentar el número de  personas fuera del trabajo con derecho a la percepción de  pensiones y cuidados de salud que se incrementan a medida que  aumenta la edad de las personas protegidas. Como esta situación es irreversible, tendrá que modificarse radicalmente el sistema de financiamiento de la seguridad social y hacerlo depender de la  captación directa de una parte del ingreso nacional, por la vía del impuesto. 

En algunas personas en trance de retiro de la actividad laboral al llegar a la edad máxima para el trabajo hay cierta proclividad a mantenerse en sus empleos o colocarse en otros. Ello,  en gran parte, porque el trabajo ha condicionado su vida y sienten  que la inactividad los empuja a un vacío insoportable. El dilema es si los empleos disponibles deben ser ocupados por ellas o por jóvenes u otras personas en edad laboral desempleados o que  esperan esos puestos. En los países más desarrollados económicamente, el retiro de las personas llegadas a la edad de la jubilación no se discute, puesto que los problemas del empleo son graves. En cambio, en algunos países de América Latina, ciertas  personas titulares de un empleo en la administración pública, que  llegan a la edad de la jubilación, suelen prevalerse de sus relaciones para quedarse en él, si las tienen, sin ninguna  consideración por otras personas con la expectativa de ocupar esos  empleos. Tal vez pueda generarse algunas formas de trabajo  individual o asociado de beneficio a la comunidad a cargo de las  personas mayores que quieran y puedan efectuarlo. Se ha hecho  cada vez más frecuente que muchas de ellas, con niveles medios y superiores de lectura, se sientan inspiradas para escribir sus  biografías, relatos o poemas que publican, por lo general, con sus  recursos. 

En suma, de una manera general, los cambios en la Legislación  Laboral y de Seguridad Social seguirán reflejando la correlación de fuerzas entre los conjuntos de personas que trabajan y las  empresas, entidades o personas que los contratan, con una magnitud equivalente, como en el caso de los países europeos y otros altamente industrializados, y con menos equiparidad en los  países de América Latina y otros menos desarrollados. En todos  ellos, la posibilidad de cambios in melius seguirá dependiendo de  la conciencia de los trabajadores, de la fuerza de su organización  sindical y política, y del nivel general de conocimiento de los  ciudadanos de ser ellos quienes deciden sobre la organización y las  funciones del Estado. 

[*] Profesor Emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima -República del Perú-
1 Cfm. mi libro El derecho como norma y como relación social. Teoría general  del Derecho, Lima, EDIAL, 4ª edición, 2,000, nº 46.
2 Carlos Marx en El Capital, cuya primera edición fue de 1867, había denominado Contrato de Trabajo a la relación entre un capitalista y un obrero.  3 En cierta literatura hispánica sobre el Derecho del Trabajo se planteó, desde  fines de la década del 40’ del siglo pasado, el tema del tipo de relación que existió entre Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza. Fue un  entretenimiento, cuya finalidad subliminal apuntaba a hacer de la España  Medioeval, en los tiempos de las expediciones a ultramar de sus aventureros  contratados, el origen del Derecho del Trabajo, dando por cierto que esos personajes existieron realmente. Hubieran debido, más bien, investigar la intención de Miguel de Cervantes y Saavedra cuando los creó para burlarse  de la opresiva sociedad en la cual tuvo que vivir. Que la relación entre Quijote  y Sancho fuese laboral, es indiscutible, como fueron también laborales las del Amo y el Esclavo, del Señor Feudal y el Siervo, del Maestro y el Operario y el Aprendiz, del Patrón y el Trabajador que se alquila en los Contratos de Locación de Servicios, relaciones tipificadas por la dependencia económica y jurídica,  como sucede en la relación entre el capitalista y el trabajador libre que le  presta servicios por un contrato de trabajo, legalmente admitido sólo desde  fines del siglo XIX; y, en todas estas relaciones la finalidad es posibilitarle al  amo, señor, maestro, patrón y capitalista, quedarse con la plusvalía creada  por el trabajo. ¿De qué plusvalía desposeía Don Quijote a Sancho, su escudero,  qué empresa tenía, qué mercancías vendía, era amo, señor, maestro, patrón o  capitalista? En esto, no entran esos imaginativos autores. En Internet se encuentra información sobre tan extravagante tema.
4 Sobre la formación y la evolución del Derecho del Trabajo mi libro Teoría  General del Derecho del Trabajo, Lima, Grijley, 2007, tomo I, 2ª edición. 5 Cfm. mi artículo Derechos sociales y revolución, publicado en la revista  Reflexión, Lima, mayo 2015, y en la Revista de Derecho del Trabajo y  Seguridad Social, Lima, diciembre 2016.
6 Michael Parkin, Economía, México, Ed. Pearson Educativa, 2009, 8ª edición,  pág. 461; Thomas Piketty, L’économie des inegalités, Paris, Éd. La  Découverte, 2015: “la parte del ingreso del trabajo en el valor agregado, que  incluye las cotizaciones sociales pagadas por los trabajadores, no ha  aumentado entre 1920 y 1995”. Thomas Piketty desarrolla con mayores datos  la desigual distribución del PBI en Le capital au XXIème siécle, Paris,  Éditions du Seuil, 2013.
7 La semana de 35 horas estuvo precedida por una intensa campaña  ideológica. La hizo posible el Partido Socialista en el gobierno, siendo ministra  de Trabajo Martine Aubry; Gilbert Cette, Dominique Taddei, Réduire la durée  du travail. Les 35 heures, Librairie Général française, 1998.
8 Los párrafos citados entre comillas son parte de mi artículo De dónde viene  y adónde va el Derecho del Trabajo (18/3/2019), revista Análisis Laboral de  Lima, edición especial por sus 500 números.
10 La más importante es la Asociación Latinoamericana de Abogados  Laboralistas, fundada en la localidad de Campos do Jordão, estado de Saõ  Paulo, el 1 de mayo de 2000. Cuenta con varias filiales nacionales. 11 Entre ellas la Asociación Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la  Seguridad Social “Guillermo Cabanellas”.
12 El gobierno de Alan García Pérez, del Partido Aprista, extendió el régimen  laboral de las microempresas a las empresas que tienen hasta 100  trabajadores, con el decreto Legislativo 1086, del 27/6/2008, que no entraba  en la delegación de facultades legislativas que se le había conferido. 
13 Parte tomada de mi libro El capitalismo, una historia en marcha… hacia  otra etapa, Lima, 2018, pág. 408.
14 La esclavitud practicada por el gobierno nazi, hasta que fue derrotado en  1945, y otros casos marginales de ese sistema están absolutamente proscritos  de la convivencia humana y del derecho. 
15 No hay una noción admisible de socialismo. ¿Es la economía totalmente  estatizada y regida por planes obligatorios? En todo caso, el socialismo  denominado “real” desapareció con sus regímenes políticos en Europa del Este  a fines de la década del ochenta y comienzos de la del noventa del siglo pasado.
16 Paul Krugman, Pourquoi les crisis reviennent toujours, Paris, Editions du  Seuil, 2009. 
17 John Maynard Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero,  México, Fondo de Cultura Económica. Franklin Delano Roosevelt en 1933  emprendió una intensa intervención del Estado para sacar al capitalismo de  la crisis de 1929 con su política del New Deal (Nuevo Trato), pero sin llegar a  domeñar del todo a la crisis que terminó en 1941, cuando Estados Unidos tuvo  que entrar a la Segunda Guerra Mundial.
18 Jeremy Rifkin, El fin del trabajo, Buenos Aires, Barcelona, Ed. Paidos,  1996, “En práctica totalidad de las actividades manufactureras más  importantes, la mano de obra se sustituye sistemáticamente por máquinas.  En la actualidad millones de hombres y mujeres trabajadores en el mundo se  encuentran atrapados entre las prerrogativas de la nueva era económica y  una creciente marginación debido a la introducción de las nuevas tecnologías  que permiten sensibles ahorros de mano de obra.”, pág. 174; Dominique Méda,  El trabajo, un valor en peligro de extinción, Barcelona, edit. Gedisa, 1998;  Viviane Forrester, L’horreur économique, Paris, Editions Fayard, 1996; Olivier Mazel, Les chômages, Paris, Ed. Le Monde-Marabout, 1993.
19 André Gorz, Metamorfosis del trabajo, Madrid, Editorial Sistema, 1995.
20 La eficacia de la reducción de las horas de trabajo semanales en la  ampliación de las posibilidades de empleo quedó demostrada cuando en  Francia se adoptó la semana de 35 horas. Diecinueve autores, que participaron en una investigación sobre este tema, concluyeron: “En el plano  cuantitativo, la travesía del desierto del empleo parece, en efecto, acabarse en  1997, cuando se inauguraron cinco años en los que el empleo, en el sector del  mercado, creció súbitamente 15% por el efecto de un ciclo de vigorosa  actividad, que combina la reducción de las cotizaciones sociales pagadas por  los empleadores y la baja a 35 horas de la duración semanal legal del trabajo.  Cuando se pensaba que con esta medida se había perdido el secreto del  crecimiento y con él la creación de empleos, la economía francesa creó, en el  curso de este período, más empleos como nunca había sucedido antes: más de  2 millones entre 1997 y 2002, de los cuales más de 600,000 sólo en el año  2,000.” DARES, Las políticas del empleo y el mercado de trabajo, Paris,  Éditions La Découverte, 2003, pág. 13.

  

REPUDIO DE LA CENTRAL BOLIVARIANA SOCIALISTA DE TRABAJADORES DE VENEZUELA AL FALLO DE LA JUSTICIA ARGENTINA

ANDRES BASSO – JORGE GORINI – RODRIGO GIMENEZ URIBURU JUECES DEL TRIBUNAL ORAL FEDERAL N° 2 QUE CONDENO A CRISTINA ELISABET FERNANDEZ A SEIS AÑOS DE PRISION E INHABILITACION PERPETUA ESPECIAL PARA EJERCER CARGOS PUBLICOS

CONOCE LOS FALLOS DEL PODER JUDICIAL QUE TE QUITAN DERECHOS

INFORME DEL CENTRO DE ECONOMIA POLITICA ARGENTINA -C.E.P.A.-
1. Se meten con tus derechos como consumidor/a
👉🏼 Buscá la boleta, ¿cuánto pagás por internet? Probablemente pagarías menos si la justicia no hubiese frenado el decreto que en 2020, fijó que las telecomunicaciones son un “servicio esencial” con precios regulados.

👉🏼 Quizás tenés la suerte de acceder a una prepaga: ¿cuánto pagás de cuota? Porque la justicia habilitó los aumentos, luego de que el año pasado las prepagas impulsaran una cautelar para subir sus precios (Spoiler: desde 2021 registran aumentos de 216% vs inflación 195,1%).

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2. Deciden sobre la política económica, aunque nadie los votó para eso
❎ Entregan los pocos dólares del país a las importadoras: en septiembre una compañía importó neumáticos recurriendo a cautelares nada menos que en 30 ocasiones. 

❎ En agosto de 2022, una cautelar permitió la importación de 20 millones de dólares en “toallas”.

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3. Limitan tus derechos como trabajador y trabajadora 
❌ En 2022, la Asociación de Abogados/as Laboralistas denunció el desfinanciamiento del fuero laboral, la existencia de Juzgados del Trabajo vacantes y de expedientes paralizados en el tiempo.

❌ En octubre de este año, un fallo judicial favoreció a una empresa láctea que despidió a 26 trabajadores por participar de una protesta gremial. Es decir, si te organizás y protestás, también la justicia se mete con tu derecho. 

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4. Se meten con los derechos de las mujeres y diversidades
✖️ Si querés abortar, la ley te asiste pero la justicia te lo impide. El año pasado un fallo judicial en San Juan impidió a una mujer practicar un aborto legal por una cautelar presentada por su ex marido, negando el derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo, ley sancionada en 2020.

✖️ En 2019, en la ciudad de Tucumán, Lucia de 11 años ingresó a un hospital público con 23 semanas de gestación producto de una violación. La madre de la niña pidió ante la Justicia tucumana la ILE, medida que fue dilatada durante semanas, hasta que fue obligada a realizarse una cesárea.

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5. Cuando le toca elegir entre vos y el poder económico, el Poder Judicial no parece tener dudas 
◼️ El ejemplo más paradigmático es haber limitado a la AFIP a exigir planificación fiscal a los contadores y abogados de las empresas, a diferencia de lo que sucede en la mayoría de los países, con el objetivo de evitar que informen dónde tienen sus inversiones. De nuevo, fue Pablo Cayssals quien decidió que no se aplique la resolución 4838.

◼️ En plena pandemia, la AFIP impulsó una moratoria destinada a las pymes. Razonable ¿no? Pero la justicia habilitó a dos grandes empresas que lo solicitaron, a ser incluidas, porque la medida era “discriminatoria”. La segmentación por tamaño, que es una decisión de política económica, tampoco puede hacerse…

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6. La cuestión sanitaria no queda afuera
🔹 En el actual contexto de rebrote de contagios por Covid-19, un Juzgado marplatense decidió suspender, sin fundamentos, la vacunación en niños de seis meses a 16 años.

🔹 Ese mismo juzgado no se priva de nada. Ya se había expedido en contra del pase sanitario y de la plena implementación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

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7. Condicionan el derecho a la información
⏺️ ¿Estamos hablando de algo reciente? Al contrario, en 2009 la justicia dio lugar a la cautelar que presentó el Grupo Clarín contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

⏺️ También el juez Pablo Cayssials, en 2014, aplicó una cautelar para evitar la transferencia de oficio del Grupo Clarín.

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FLEXIBILIDAD E INESTABILIDAD LABORAL… ALGUNOS DE SUS RESPONSABLES FACTICOS

POR EDUARDO ALFONSO DEPETRIS

Existe una «Tensión Polémica», entre la programación Constitucional que la comunidad se dió y la concesión a los sectores que gestionan la economía y la política que debemos apresar para comprender el fenómeno del Derecho de los Trabajadores.-

Esta comprensión nos permite no discurrir meramente en un análisis teórico del deber ser del Derecho, teniendo en consideración, que los Derechos Positivos son la reproducción de la transacción jurídico político con los factores de poder que imponen la juridización de sus intereses.-

Amerita considerar, este análisis lo realizamos en un pais sub-desarrollado, condicionado por deudas externas, sujeto a un estatuto de la dependencia, necesitado de capitales, y en el que culturalmente se impone la identificación de estabilidad laboral y protección del derecho a trabajar con el despido indemnizado; ergo, no se protege contra el despido arbitrario.- [*] *] Trabajo, Derecho y Sociedad – autor. Helios Sarthou – fs. 49/51 – ed.: Fundación de Cultura Universitaria

TENSION POLEMICA ENTRE REALIDAD Y DERECHO

Antes de analizar jurídicamente o de hacer una mera crónica del ser del problema de la estabilidad en el empleo, consideramos amerita analicemos esta controversia  entre realidad, interés empresarial y proyecto de relación de trabajo construida por la Constitución Nacional, Derechos Humanos y normativa infra-constitucional.-

Internarnos en el dominio jurídico sin estas reservas de la realidad que tiende a transformar puede ser una deserción al análisis racional, al que pretendemos introducirnos.-

La inestabilidad en el empleo provoca una angustia permanente tanto en el trabajador como en su familia, atento su dependencia del mismo, lo cual permite un chantaje permanente.-

Esta amenaza está presente a toda hora ya que no existe ninguna llave que asegure en justicia que pueda retener el empleo, lo que crea una carga emocional permanente por el riesgo de perderlo, o no encontrarlo y su  pasaje a la marginalidad junto con su familia, ello hace imprescindible la estabilidad plena en el trabajo.-

CONTEXTO DE LA TENSION POLEMICA

Esta tensión no es solo entre un empleador y un trabajador, se encuentra inserta en un plano internacional, nacional, político, económico, social y geopolítico.-

En mayor o menor medida tienen incidencia en la tensión polémica que vivencia el Derecho de los Trabajadores y en este caso específico la «estabilidad en el empleo» decisiones tales como las que analizaremos ut-retro.-

La recesión de 1970, que provocó la caída de los precios de manufacturas, por competencia internacional que socababa la rentabilidad de la industria de los E.E.U.U., la induce a desechar el fordismo y asumir el  modelo japonés «toyotismo», lo que trajo aparejada una fuerte precarización laboral con reducciones de personal, debilitamiento de las Asociaciones Sindicales; esto significó una reducción de costos fijos empresarios, mayores ganancias y  mayor competitividad empresarial.-

En 1990, por la caída de las “punto com.”, el capital financiero ve disminuir sus réditos por lo que apuesta a las telecomunicaciones, internet… etc., dejando así instaladas las bases e infraestructura de la economía digital consecuencia del crecimiento exorbitante del capital fijo.-

En la crisis del 2008 y su abrupta baja de los intereses y rentabilidad habilitan la economía digital apostando a las compañías tecnológicas, como las “startups tecnológicas”, organizaciones humanas de gran capacidad de cambio y desarrollo de productos o servicios de enorme innovación requeridos por el mercado.-

Esta transformación acelera la desocupación, la flexibilidad e inestabilidad laboral ya que se debilita la capacidad de negociación del trabajador que resigna derechos y garantías en su desesperación por subsistir.-

La aparición de las plataformas digitales trae consigo trabajo ultra-precarizado, inestable, servil, carente de derechos y garantías laborales.-

INCIDENCIA DE LA RAZON ECONOMICA

Según Max Weber la abstención de la aplicación de la razón económica con anterioridad a que ella se impusiera no se debió a una cuestión jurídica, técnica, ni económica, sino que fue solo ideológica, de donde dimana que es posible racionalizar la vida desde distintas perspectivas, puntos de vista y en diversas direcciones.-

La característica determinante de la razón económica es su estrechez unidimensional, ya que solo tiene una consideración contable en base a la que ordena y planifica el logro de su objetivo económico; el hombre existe para el negocio y no a la inversa.-

La única relación entre los hombres es el dinero, entre las clases la fuerza y con la naturaleza es instrumental.-

Despoja al trabajo como al trabajador de calidad humana y el hombre es convertido en cosa es solo un costo laboral.-

El costo laboral, del trabajo de un ser humano, no considerado tal, debe ser calculable, previsible y preciso, de forma tal que le permita cuantificar el volumen, precio y ganancia por unidad de mercancía.-

Por otra parte calcula el rendimiento del trabajador y lo mide con independencia de su individualidad, calidad humana y motivaciones, o sea, despojado de su personalidad, fines, deseos; es una simple fuerza de trabajo intercambiable, comparable que sirve a fines ajenos e independientes de el.-

El trabajador es una realidad separada del trabajo y su vida cosificada depende de decisiones ajenas.-

Para la razón económica imperante la actividad productiva carece de todo objetivo, ya que es un simple medio para ganar dinero, una especie de ganarse la vida dejando de formar parte de la vida.-

En igual sentido, Friedrich Hayek, manifiesta:

«… que la locución Justicia Social carece de significado, debido a que se trata por su propia naturaleza de una afirmación indemostrable como cualquier afirmación de carácter negativo;»

» … que la apelación a la Justicia Social no servirá de inspiración a nuestro comportamiento.-«

» …que la llamada Justicia Social es un intento de justificar moralmente lo que carece de justificación moral ya que se trata de un concepto incompatible con las normas de toda sociedad libre donde solo es lícito imponer normas que sean de universal aplicación.-«

«…la Justicia en el sentido de sometimiento a normas de recto comportamiento es condición indispensable a la colaboración entre hombres libres»

«…que quienes atacan la concentración de riqueza son incapaces de advertir que lo que crea la riqueza, no es el esfuerzo físico, ni el simple hecho de ahorrar e invertir, sino, la acertada orientación de los recursos hacia los empleos más productivos»  [*] *] 1] Friedrich Hayek: «Derecho, Legislación y Verdad» T.II – «El espejismo de la Justicia Social» – Unión Editora S.A. – Madrid 1979 -fs. 164 y sgtes.]

Esta doxa de la razón económica pretende sustentar la universalidad e imperatividad de la ciencia económica, que es una ciencia, mas es una ciencia social, inserta en la vida, o sea, como lo afirma Arturo Orgaz -en su libro de introducción al Derecho- una ciencia que fija tendencia dentro de ciertos límites y está sujeta a valoraciones y significantes, por ser obra de los hombres.-

Se trata más fundamentalmente de una racionalidad política de intereses económicos «de los que mandan» que consiste en imponer a nivel mundial cierta lógica del capital hasta convertirla en parte de las subjetividades y norma de las existencias.

 Toda crisis económica, como la de 2008, se interpreta en los términos de esa racionalidad y solo recibe respuestas que sean compatibles con la misma.

La ausencia de alternativas no es tan solo la manifestación de un dogmatismo en el plano intelectual, sino la expresión de un funcionamiento sistémico a escala mundial.

EL PAPEL DEL F.M.I.

El F.M.I., como todo acreedor condiciona la conducta de sus deudores, ya que este, en principio, debe disponer de sus bienes al efecto de pagar la deuda; mas no es cualquier acreedor, es el representante de los países más poderosos del mundo, con más un detalle, E.E.U.U. tiene poder de veto en sus decisiones, siendo así más que un acreedor, un instrumento geopolítico y como consecuencia de ello fija recomendaciones y políticas a seguir por sus deudores, afirmando:

1°] la necesidad de la liberalización de los mercados de bienes, laboral, comercial;

2°] debe reducirse el gasto público y  la utilización de políticas económicas debe hacerse solo en casos precisos, con reglas mecánicas preestablecidas y por ellos monitoreadas;

3°] el desempleo es una consecuencia de las distorsiones y rigideces del mercado, provocada por ciertos impuestos, la ley de salario mínimo, vital y móvil, ley la anti-despidos, que impiden el mercado retorne a su equilibrio y normalidad;

4°]  la economía por si sola tiende a su producto potencial, o sea la cantidad máxima de bienes y servicios que una economía puede generar operando a máxima eficiencia, es decir, a plena capacidad;

5°] la mínima intervención del estado y solo en casos puntuales;

6°] a mayor proporción de ingreso empresario, mayor inversión y crecimiento económico;

7°] la oferta tracciona la economía tal como surge de la teoría del derrame;

8°]  la política de incentivo de la demanda carece de impacto real a largo plazo;

9°] el desplome de la producción y el desempleo es consecuencia del cambio de preferencias del trabajador que dedica más tiempo al ocio y a la de rigideces que impidieron la conexión entre trabajador y empleador; 

10°] la política de distribución de la riqueza en hogares de menor capacidad de ahorro es perjudicial, ya que tiene un impacto negativo en la inversión;

11°] la producción aumenta por la competencia de la empresa y del trabajo y tiene un impacto negativo en el salario real;

12°] el aumento de la oferta de trabajo no garantiza mayor demanda, aunque bajen los salarios.-

En este mundo financieramente globalizado, la deuda externa del pais, en moneda extranjera, en manos de tenedores no residentes en el pais, regulada por leyes extranjeras; genera profundos problemas debido a la depreciación monetaria, el deterioro de la soberanía ya que no se acatan las políticas públicas y povocan severas crisis de la balanza de pagos.-

La estructura económica Argentina es muy concentrada y fuertemente extranjerizada, lo cual provoca profundización de la restricción externa, remisión de utilidades fuera del país, formación de activos externos y fuga de capitales.-

El F.M.I. en varias oportunidades se instaló en el B.C.R.A, al  efecto de controlar la política económica promoviendo políticas contractivas para reducir la inflación a corto plazo,  basado en la hipótesis de que se alcanzará un equilibrio a largo plazo.-

Los acuerdos con el F.M.I. traen como consecuencia:

*-] redistribución regresiva de ingresos,

*-] expansión del endeudamiento,

*-] apertura indiscriminada y desregulación de la economía,

*-] desfinanciación del Estado,

*-] fuga de capitales,

*-] des-industrialización,

*-] elevado déficit externo de la balanza comercial,

*-] reprimarización de las exportaciones,

*-] concentración y extranjerización de los principales mercados,

*-] regresividad distributiva de los ingresos, precariedad laboral, pauperización general,

*-] Maxi devaluaciones,

*-] reducción del gasto público,

*-] alto nivel de precios, desregulación,  ajuste perpetuo,

*-] déficit cero, en un contexto recesivo y de endeudamiento,

El F.M.I. se coloca en una situación de fuerza frente al país debilitado y frágil exigiéndole lo que llama «reformas estructurales», que no son más que: desprotección de los trabajadores, apertura del sistema jubilatorio al capital financiero privado, reducción de la presión tributaria a las empresas y reducción del gasto público.-

Con respecto a Argentina, el F.M.I. afirma que nuestros problemas surgen como consecuencia del elevado costo del trabajo, las jubilaciones y gastos del Estado.-

Estos acuerdos cercenan la soberanía Nacional y la democracia, ya que asumen el poder de decisión Nacional, el F.M.I. y los acreedores privados, lo que se refuerza con la prórroga de Jurisdicción de los conflictos que se susciten.- [*] *] «Análisis del modelo de la economía global del organismo financiero internacional – ¿cómo piensa el F.M.I.? que la realidad no moleste a la teoría» –

EL TEMOR COMO INSTRUMENTO DE INESTABILIDAD LABORAL

La razón económica aneja a «sus virtudes» la amenaza de la pérdida del empleo, instrumentada en los llamados «Acuerdos Comerciales», que más que acuerdos son instrumentos que imponen las grandes empresas, sobre todo en los países subdesarrollados; son instrumentos para controlar la sociedad, la economía, para minar la seguridad de los trabajadores incrementando su hiposuficiencia, lo que les permite un mayor disciplinamiento minando su seguridad.-

El Banco Mundial considera que «el incremento de la flexibilidad en el mercado de trabajo, a pesar de su mala fama, y de que se ha adoptado como un eufemismo de disminución de salarios y de despido de trabajadores» … «es esencial en todas las regiones del mundo (…) Las reformas más importantes implican el levantamiento de restricciones a la movilidad laboral y la flexibilidad salarial, así como desvincular los servicios sociales de los contratos laborales».

La flexibilidad laboral es una meta de la razón económica dominante, que exhorbita los objetivos propios del derecho de los trabajadores, ya que lo despoja de los atributos tuitivos y humanistas que hacen a su esencia para subordinarlos a la productividad, eficiencia y retrotraerlo  a una relación civilista de autonomía de la voluntad, como contribución a la solución de la supuesta crisis económica de las empresas.-

En ese mismo sentido se pretende instrumentalizar el derecho laboral desnaturalizando sus caracteres ontológicos, desintegrándolo en favor de valores económicos como la eficiencia, productividad, a contrapelo de su origen en el constitucionalismo social que lo convirtió en un derecho esencial para la persona humana, la solidaridad, el humanismo, todos valores rescatados del personalismo cosificador del hombre de trabajo, como lo era en el arrendamiento civil, lugar al que pretenden retornemos.-

Para lograr ese objetivo se inculpa a las garantías que amparan de su hiposuficiencia a los trabajadores de hipergarantismo, responsable de la frustración empresaria, pretendiendo impere el orden público económico sobre el social.-

Este supuesto orden público económico, es supuesto, debido a la imposibilidad de identificar el interés empresarial con el interés general que ampara el derecho al trabajo y su estabilidad, la salud e higiene en el trabajo, la limitación de la jornada laboral.-

El Derecho de los trabajadores no pretende ir más allá de regular la justicia en las relaciones de trabajo, equilibrar las partes del contrato desigualmente situadas, por ello reconoce que los problemas económicos, sociales y políticos tienen otro orden de solución que le es ajeno.-

La flexibilidad y desregulación laboral toman a este derecho como chivo emisario de la supuesta crisis estructural y de gestión del sistema.-

La crisis no es laboral, por ello, no hay motivo que pague sus consecuencias la mano de obra, además, no se dan instrumentos jurídicos para comprobar, dar seguimiento, control de la suerte económica de la empresa, a los trabajadores.-

Solo, una afirmación de quienes se benefician con la flexibilización; luego, estamos ante una impostación para transferir el riesgo de trabajo, pretendiendo hacerle pagar los defectos estructurales de la economía de mercado -a los dependientes-, ocultando sus verdaderas causales; el objetivo:  alterar el principio de ajenidad del riesgo empresario que tipifica esta materia.-

De esa forma en épocas de crisis el obrero soporta las limitaciones de las ganancias empresarias.-

Sus resultados son gravemente lesivos para la estabilidad en el trabajo ya que se provoca, enfrentamiento entre trabajador estable vs. temporal, la empresarización del trabajo subordinado, el empresario de si mismo, trabajo a domicilio, nuevas formas de contratos de trabajo atípicos; todo ello mina las raíces de la seguridad en el empleo, dinamita la continuidad de la relación laboral.-

Incide también la transformación tecnológica que afecta a la estabilidad por sustitución de puestos de trabajo, incorporando elementos objetivos a la flexibilidad laboral, entuertos que deben enfrentarse desde contratos de solidaridad, o de recapacitación; siempre con un respeto estricto de los principios fundamentales de la disciplina.- [*] *] Helios Sarthou – op.cit. – fs. 53/55

Como se puede observar de lo que se trata es de derogar los beneficios de orden público sostenidos en Derechos Humanos que permiten una vida digna del trabajador y la posibilidad de que puedan elaborar sus propios proyectos de vida en libertad, como así también quitarles los derechos sociales que les garantizan la salud, la seguridad social, … etc; los que destruyen en el altar de las mayores ganancias.-

La flexibilidad laboral fuerte sostén de la inestabilidad en el trabajo, es siempre hacia abajo, ya que las normas de Derecho Laboral fijan mínimos inderogables, asentados en el ius cogens internacional, mínimos inamovibles que tratan destruir.-

La movilidad laboral, no es la libertad de que los trabajadores puedan trasladarse, mudarse donde mejor les plazca, tal como lo señalaba Adam Smith en su teoría del Mercado, se trata solo del derecho a despedir, cuando se quiera, como quiera, abonando la menor indemnización posible o nada, todo ello de acuerdo con los intereses del inversor, el capital y el libre movimiento de las empresas, convirtiendo al trabajador en una mercancía más; por ello, ignorando su calidad de ser Humano y convirtiendo sus derechos en anecdóticos, secundarios y la estabilidad en el empleo solo una pieza de museo.-

Estos acuerdos fijan esas reformas que llaman esenciales y que son impuestas por el Banco Mundial y el F.M.I., para dar su visto bueno en las negociaciones internacionales, deudas externa de los países del tercer mundo.-

Al respecto cuando Alan Greenspan testificó ante el Congreso de los EE:UU en 1997 expresó que una de las bases de su éxito económico era que estaba imponiendo lo que él mismo llamó “una mayor inseguridad en los trabajadores”. 

«»»Si los trabajadores están más inseguros, eso es muy “sano” para la sociedad, porque si los trabajadores están inseguros, no exigirán aumentos salariales, no irán a la huelga, no reclamarán derechos sociales: servirán a sus amos tan donosa como pasivamente. 
«»»Y eso es óptimo para la salud económica de las grandes empresas. [*] *]  Noam Chomsky: El trabajo académico, el asalto neoliberal a las universidades y cómo debería ser la educación – «Ssociologos – blog de sociología y actualidad

La pregunta clave para quienes controlan lo que ellos llaman el «mercado de mano de obra es:

¿Cómo conseguir una mayor “inseguridad” de los trabajadores?

Y su respuesta:

Esencialmente, no garantizándoles el empleo, manteniendo a la gente pendiente de un hilo que puede cortarse en cualquier momento, de manera que mejor que estén con la boca cerrada, acepten salarios ínfimos y hagan su trabajo; y si por ventura se les permite servir bajo tan miserables condiciones durante un año más, que se den con un canto en los dientes y no pidan más.- 

Durante los últimos 25 años, en este período de repliegue de crisis de la democracia, los salarios se han estancado o han bajado para la mayor parte de la fuerza de trabajo, para los trabajadores no cualificados, y las horas de trabajo han aumentado espectacularmente; esto se comenta, por supuesto, en la prensa económica, que lo describe como “un desarrollo deseado de trascendente importancia”, con trabajadores obligados a abandonar sus “lujosos estilos de vida”, mientras los beneficios empresariales son “superlativos” y “estupendos” (Wall Street Journal, Business Week y Fortune) [2] 2]  Noam Chomski –

Estos son determinantes fácticos de la falta de estabilidad laboral, surgidos de una política económico-social impuesta por los intereses mandantes, que llevan a su vez a una política jurídico-laboral flexibilizadora y desreguladora.-

De allí se infiere una reglamentación legislativa que no respeta lo regulado en la Constitución Nacional y que produce una crisis de la estabilidad sujeta a los mandatos de políticas de ajuste, de atraso cambiario, re-estructuraciones empresariales sin las reconversiones prometidas, crisis empresariales, ciertas o no, que solo expulsaron mano de obra; siempre «acorde, las reglas del mercado» y el «trabajo mercancía».-

Amén de esta crisis externa el Derecho del trabajo, también padece una crisis endógena, enmarcada en la política jurídico-laboral, que como proyección de las razones fácticas señaladas, produce una flexibilidad y desregulación de todas las garantías de los derechos de los trabajadores.-

Se conceptualiza, esta agresión jurídico-social como «hipergarantismo» y su objeto es atenuar, disminuir y desproteger con distinta gradualidad los derechos constitucionales, ya que llevan al desconocimiento de lo reglado en el art. 14 bis -C.N.-, mediante su incorrecta invalidación reglamentaria.- [*] *] Helios Sarthou – Tiempo, Trabajo y Sociedad – T-II – fs. 51/52

RAZON TECNOLOGICA Y ESTABILIDAD

Las nuevas tecnologías provocan una fuerte precarización e inestabilidad  general no solo en el campo laboral, sino también en el Psíquico y social; imponiendo en el mundo del trabajo incertidumbre y miseria económica.-

A su vez la globalización del universo laboral trae como consecuencia el trabajador migrante y condiciones de labor más desfavorables e inestables.-

La aparición de los robots, presentados como símbolo de progreso es causa de desesperación de los obreros que no saben si tendrán trabajo y si podrán mantener su prole.-

Larry Page, citado como intelectual de Silicon Valley por el filósofo Franco Berardi, afirma que de colocar en el mercado Google todos los adelantos científicos que tiene en su poder desaparecerían la mitad de los trabajos del mundo.-

La precarización, inestabilidad  y falta de puestos de labor no es solo un problema para los trabajadores simples, rústico, poco sofisticados; lo es también para profesionales, técnicos, intelectuales.-

Ello se debe a que la big-data con su poderosa capacidad de acumulación de datos, los que a su vez los elabora, produce síntesis y conclusiones, convierte a profesionales tales como abogados, médicos, ingenieros etc. en innecesarios.-

A su vez la razón económica reinante acelera vertiginosamente la actividad humana para lograr mayor productividad y beneficios.-

La actividad humana a la que nos referimos es la actividad de la mente, la que en su presteza es limitada frente a la presura de la máquina.-

Esta circunstancia tiene instalado el riesgo de que todas estas personas se conviertan en excedentes de la estructura lucrativa, siendo así  el nuevo sino de la inestabilidad, precariedad.-

Las exigencias de la sociedad competitiva, frente a las limitaciones humanas, estimulan un colapso inevitable  de precariedad psicológica, que el jornalero y los profesionales, etc. están obligados a soportar y su naturaleza no está preparada para ello.-

De esta realidad proviene  inestabilidad, flexibilidad y precariedad laboral que conviven con la tecnología del trabajo.-

Se provoca también la fragmentación del trabajo, del tiempo de trabajo; ya que la empresa no requiere más al trabajador permanente, ahora demanda solo fragmentos temporales de su trabajo que la red combina.-

Este incremento de la inestabilidad y precarización en el trabajo es causa de la miseria económica, psíquica, de exclusión social, del trabajador desesperado, del migrante, etc..-

Esta verdad agravó la fragilidad ocasionada al fin de la industrialización, con la desterritorialización social, productiva y cultural, que ya había motivado una fuerte precarización laboral, de la subjetividad y social.-

El jurista Francés Alain Supiot, sobre la misma razón y su incidencia en el Cosmos del Trabajo, categoriza el fenómeno como “revolución informática” y afirma que esta transformación ejerce poder sobre el cuerpo y el cerebro del trabajador precarizado carente de derechos y garantías y, amen de ello, provoca cambios en las instituciones.-

El Mundo del Trabajo pasa de la mano de obra al cerebro conectado y la relación de dependencia no se caracteriza ya por obedecer órdenes, sino que ahora cumple objetivos asignados por una plataforma y debe reaccionar al tiempo real de la señal digital; luego, se le impone un nuevo “taylorismo” más des-humanizante.

CINES, PIZZERIAS Y TELOS EN LA ROSARIO QUE YA NO LO ES

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

Rosario supo tener una noche muy diferente a la actual; una noche de cine y del cine a la pizzería y de la pizzería al telo. Las parejas ( u ocasionales romances ) siempre terminaban en el telo. Eran los ochentas o principios de los noventa, una época lejana en el tiempo que transcurrió en una mezcla de filmes de terror y policiales y un polvo en el telo.

La palabra telo es una combinación que viene del lunfardo, según los diccionarios de lunfardo que están ahí en mi biblioteca y no es necesario citar a rajatabla. Acá la bibliografía es oral, lo que un amigo te comenta o lo que uno vivió y perdura en la memoria como historias que jamás se publicaron en papel. Hay una historia negada por los Historiadores Rosarinos, esa Historia de la Noche Marginal o No Marginal pero que no es el establishment que los intelectuales de la ciudad quieren plasmar en la literatura rosarina.

Está Prostitución y Rufianismo, un libro que se construye más como mito que como realidad oral de lo que fue Rosario. En ese libro se habla desde un lugar privilegiado del intelectual convencional que quiere hacer de Rosario una Chicago de Policías y Prostitutas y moralidad y malas costumbres. Es el libro de los intelectuales del Establishment Rosarino. No lo considero buena bibliografía, pero sí un libro interesante y que hay que tener en la biblioteca. Después tenemos a Álvarez y su historia de Rosario. Un libro necesario pero del cual no se puede decir que es la cúspide de la historia de la ciudad. Y después tenemos los diarios de Rosario que construyeron una historia de Rosario ficticia y al servicio de la clase empresarial. Solamente consulto los matutinos por su fotografía, La Capital supo tener buenos fotógrafos y tengo mi archivo personal en mi biblioteca de diarios y revistas. 

No quiero desprestigiar la bibliografía sobre Rosario, hay cosas interesantes y cosas que no lo son; pero prefiero la bibliografía oral y lo que la memoria conserva como testimonio de una Rosario jamás narrada.

EL BAR «LA BUENA MEDIDA» EN ESTOS TIEMPOS

En los ochenta el telo fue muy importante, porque el telo era al cine como la medialunas al café con leche. Íbamos al cine y después a comer pizzas. Estaba la Pizzería Argentina (todavía está) y la Buena Medida, los bares que uno frecuentaba. El Ancla ya era otra cosa, el bodegón del mondongo y si tenías unos pesos de más que sobraran en el bolsillo. Primero conocías a la chica en el Barrio o la Facultad si tenías la suerte de estudiar una carrera universitaria. Los sábados el trasnoche era obligatorio porque en la butaca los besos de lengua estaban «permitidos» en esa obscuridad donde solamente había parejas. Los solitarios del cine iban a la tarde, pero ir al cine solo de noche era agarrarte una calentura muy grande si no tenías una teta para manotear. 

El Cine Radar era la panasea de las parejas. O el Gran Rex. Uno iba con la novia nueva y entre besos y caricias la pareja se iba conociendo. Te daban un programa especial en los trasnoches que siempre terminaban arrugados y mojados por la transpiración del culo del pantalón porque se guardaban en el bolsillo de atrás. Eso no importaba porque todavía uno no pensaba al objeto como algo coleccionable. 

Después del cine era obligatorio ir a comer pizzas porque era la forma romántica de convencer a la chica para luego ir al telo. 

Mi viejo me contaba que en su época se decía amueblada, como si en ese lunfardismo el sexo estuviera asociado a un mueble. Pero después descubro que amueblada está asociado a algo así como «amurado» y «sucio», una forma de relacionar al sexo con la «suciedad moral», la trampa de llevar engañado ahí a la mujer. Mi padre me decía que no era fácil llevar a una chica a un hotel porque las chicas eran vigiladas por los padres. En los bailes iban con la madre y para bailar había que pedir permiso a la señora madre y si la madre aceptaba la chica salía a bailar; pero nada de toqueteos o de lentos. Era el tango y la poesía de la tristeza. 

Pero en los ochenta hay otra onda que ya venía de los setentas. En los ochentas había que coger porque la «liberación» pos dictadura trajo toda una nueva concepción del sexo. El cine era otro y la forma de ver cine era algo nuevo porque ir al cine era ir a la obscuridad y al silencio. El cine de los cuarentas y cincuentas fue un cine del ruido y se comía y en algunos cines hasta se fumaba. Esa obscuridad trajo que ir al cine con una chica era la previa del telo. La chica lo sabía y nuestros padres también. Las chicas adquieren libertad de decisión y quieren sexo ocasional. Ya no es «pecado» ir con el novio abrazados y darse un buen beso en una esquina. Los asaltos en las casas (el asalto era un baile con mucho rock y cervezas donde había roce de los cuerpos) eran la ocasión de conocer a alguien.

Los telos de la Terminal de Ómnibus eran los más concurridos. Ya ir a la Circunvalación a Las Brujas o El gato negro era para el que tenía auto o moto. Eran caros esos telos y los que iban después contaban aventuras extravagantes como si hubiesen ido a una aventura de película norteamericana. Jugaba ahí la fantasía porque eran telos de «lujo» y el objetivo que era tener sexo era lo único que importaba. Los telos de la Terminal eran los más comunes pero había uno que tenía cama redonda. Conseguir esa cama redonda era una suerte que no todos tenían. Una vez con una novia conseguimos la cama redonda y mi novia llevó una cámara de fotos y le sacaba fotos a la cama para mostrarle luego a las amigas. Recorrimos la habitación y perdimos mucho tiempo en contemplar todo el mobiliario. A las dos horas te llamaban y tenías que irte porque tu turno había terminado.

Tiempos de cine, pizzerías y telos y donde no había inseguridad y donde había amor y pasión y unas ganas locas de besar a quien amabas porque eran los tiempos de la liberación sexual.

BAR «EL ANCLA» UBICADO EN CALLE SAN JUAN ESQUINA MAIPU DE LA CIUDAD DE ROSARIO

POR MAS MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

COMPARTIMOS CON NUESTROS LECTORES EL DOCUMENTAL DE JORGE JÄGUER «ME LLAMO BRANDAZZA. ME SECUESTRA LA POLICIA» – AÑO 2006

La Historia de Tacuarita Brandazza, secuestrado y asesinado por la Dictadura Militar en Rosario en Noviembre de 1972, es testimonio del espíritu que entonces nos recorría, luchando por una patria justa y libre. Su muerte resultó un presagio de lo que vendría en 1976: secuestro, tortura, asesinato y desaparición.

Contar la historia de Tacuarita es hablar de lo que persiste vivo en los sueños, las contradicciones y los deseos de los hombres y mujeres que somos parte del movimiento vital, creativo y revolucionario en nuestro país.

Tres años de investigación, entrevistas con integrantes de la Comisión Investigadora y abogados defensores, conversaciones con numerosos allegados – familiares, amigos y compañeros – y un relevamiento exhaustivo de materiales de archivo documental audiovisual y gráfico, fueron los recursos sobre los cuales se construye la memoria en este
documental.

Realizado por Jorge Jäger

Producción: Proyecto CultuSur. Rosario, Argentina – 2006
Duración: 63 minutos – Idioma original: Español

«PEGAR EL SALTO» ESTRATEGIA Y POLITICAS PARA LA SOBERANIA Y EL DESARROLLO

POR ANTONIO MUÑIZ

Argentina lleva más de cuatro décadas de continuas crisis económicas, sociales y políticas, sin encontrar un modelo sustentable en el tiempo, que a su vez pueda contener e integrar al total de la población.

La contienda siempre permanente en la historia argentina entre un modelo basado en la exportación de commoditys  dependiente y un modelo autónomo de desarrollo industrial y pleno empleo no ha podido ser saldada.

El fracaso del Modelo Neoliberal Financiero Agro Minero Exportador vigente, aunque con intervalos, desde 1976, nos llevó  a esta crisis estructural que hoy padecemos.
El proceso de desindustrialización acelerada iniciada con las políticas económicas de Martínez de Hoz, continuadas luego por Menem – Cavallo en los ’90 y completada el círculo perverso de ruptura de todo el aparato productivo industrial con la gestión de Mauricio Macri.

No son casuales los índices de pobreza e indigencia, escandalosos para nuestro país, sin industrias no hay trabajo y sin trabajo estable, bien remunerado. no hay sociedad integrada.

Esta situación de crisis permanente y alternancia en los modelos, debería llevarnos a pensar un nuevo modelo desarrollo productivo que tenga como objetivo una rápida industrialización y un programa de desarrollo social y económico sustentable e integrador.

Romper ese estancamiento requiere un modelo con objetivos claros, junto con una estrategia de largo plazo, que vaya  más allá de manejo a corto plazo de la macroeconomía. Debemos pensar un modelo de desarrollo a 20/30 años, cuyos objetivos estratégicos no se modifiquen de acuerdo a cada nuevo gobierno.

Por supuesto que un Modelo de estas características deberá lograr un gran consenso social y político. Una gran Acuerdo Nacional que fije claramente políticas de estado para el largo plazo.

A fines del siglo XIX la clase dominante argentina opto por un modelo de país subordinado al imperio Ingles, como productor y proveedor de materias primas para sostener el proceso de industrialización de Gran Bretaña. Esa elección condiciono a nuestro país hasta nuestros días. Hoy nos encontramos con un escenario similar. Las nuevas potencias hegemónicas que están surgiendo como China, India y casi todo el sudeste asiático requieren de nuestros commoditys, alimento, energía,  minerales, etc. No podemos caer nuevamente en la tentación  de insertarnos en el mundo que viene como meros exportadores de materias primas sin valor agregado.

La relación con los Brics, en especial con China, abre un escenario de alta potencialidad, si y solo si tenemos políticas de industrializar nuestros recursos y exportar valor agregado, o sea exportar trabajo argentino.

Durante las décadas 1930 – 1976 se implementó un programa de industrialización basado en la sustitución de importaciones. Más allá de los cambios políticos el programa se mantuvo estable durante todo ese periodo, mostrando números muy interesante no solo en lo económico sino sobre todo  en lo social. Argentina durante  esas décadas fue el país con mejores índices de integración social, económica y educativa de Latino América.

El gobierno militar de 1976, vino precisamente a destruir esa Argentina industrial, empobrecer a la clase media y quitarle derechos y beneficios al sector de los trabajadores.

Luego de la crisis del 2001 donde el modelo neoliberal estalló  por el aire, mostrando con crudeza las consecuencias de pobreza e indigencia. Argentina se “latinoamericanizo” alcanzado índices sociales paupérrimos, muy por debajo de la media sudamericana.

Como decíamos luego del 2001 y más claramente a partir del 2003, con los gobiernos peronistas de Néstor y Cristina Kirchner se reinició un proceso de reindustrialización, basada en el modelo de sustitución de importaciones. El proceso político – económico 2003- 2015 alcanzó  objetivos muy interesantes, en cuanto a crecimiento del PBI, pero sobre todo con altos niveles salariales para el sector trabajador.

Hoy estamos, a pesar de la crisis de la deuda heredada, de las secuelas de la pandemia, un guerra abierta comercial y política por la hegemonía global, conflictos armados muy peligrosos, crisis globales en lo sanitario, climático, alimenticio, migratorio, etc, creciendo nuevamente en cuanto a producción primaria e industrial.

El proceso de sustitución de importaciones hoy es relativamente viable, aunque tiene algunas restricciones. Primero la falta de dólares para financiar las importaciones de insumos, materia primas y bienes de capital necesarias para sostener el proceso. La deuda externa, como siempre, fue usada para, entre otras cosas, frenar cualquier proyecto de industrialización independiente.

Y la más clara y estructural es que argentina perdió cincuenta años de políticas neoliberales que no solo destruyeron gran parte del aparato productivo sino que además ampliaron la brecha entre los países ricos desarrollados y países pobres o sub desarrollados.

Perdimos cincuenta años en la carrera por el desarrollo. El proceso de sustitución de importaciones es muy lento hoy para nuestras necesidades actuales.

Por lo que es necesario pegar un salto, recuperar el tiempo perdido. Y eso solo se puede hacer con un sólido programa de investigación, innovación y desarrollo, donde prime una cultura que busque nuevas tecnologías, nuevos procesos, nuevos modos de hacer las cosas, nuevos productos, etc, para elevar la productividad de toda nuestra economía.

Para que esto sea posible se requiere una política de estado que tienda a la construcción de una cultura emprendedora e innovadora.

Esta política debe incluir y darles protagonismo a los  actores de la comunidad: empresarios, trabajadores, científicos e investigadores, ong, los distintos estamentos y organismos del estado, (universidades, Inti; Inta, Conicet, etc) y el sector financiero.

Argentina cuenta con los recursos humanos y materiales altamente calificadas, podríamos  decir sin equivocarnos que Argentina es una fuente de iniciativa emprendedoras, sin embargo tiene uno de los índices de fracaso más altos del  mundo, cerca del 80% o más fracasan dentro de los primeros dos años. Esto se debe a que por un lado la macro economía y sus continuas crisis quitan previsibilidad a los mercados, por el otro el nulo acceso al crédito para este tipo de iniciativas y la falta de un acompañamiento por parte del estado, sobre todo en los primeros años de vida del emprendimiento.

Las nuevas tecnologías 4 y 5G, la energía, tanto la convencional como las alternativas, los alimentos, la bio tecnología, la industria farmacéutica y la salud, las tecnologías aeroespaciales y la industria de la defensa, minería, la industria automotriz y su cambio hacia la electro movilidad, etc, son ámbitos donde nuestro país tiene desarrollos interesantes y ventajas competitivas importantes desde donde construir una base de desarrollo futuro, que permitan saltar etapas en integrar nuestra gente en el trabajo, la educación, el consumo y los derechos ciudadanos.

Argentina está hoy en un momento crucial, mas allá de la crisis heredada de la deuda y la destrucción macrista del sistema productivo, puede y debe pegar un salto tecnológico, que permita al país recuperar el tiempo perdido y ubicarse a la vanguardia.

Para ello es necesario el apoyo al desarrollo de un ecosistema de innovación proporcionando herramientas  para afianzar la I+D en la industria, articulando al Estado, las universidades, los sectores empresariales más dinámicos, buscando desarrollar una investigación científica avanzada y un mercado de capitales,  público y privado, que pueda asumir el riesgo.

La experiencia mundial indica que los modelos de desarrollo exitosos requieren  de un estado activo. Tal el ejemplo de los países orientales, China, Corea, Japón, los tigres orientales, el mismo Israel, que en los últimos 50 años pegaron un salto cuali – cuantitativos significativo, desplazando en muchos casos a los países occidentales como Europa y EE.UU.

En primer lugar el estado en el único agente que puede funcionar como articulador entre todos los sectores involucrados, fijando reglas claras, objetivos estratégicos y sobre todo recursos financieros.

Las actividades de I+D son un alto riesgo, la tasa de mortalidad de los proyectos es muy alta, y aun en proyectos viables la tasa de retorno puede no ser la esperada, lo cual dificulta el desarrollo de un mercado de capitales maduro en el sector.  El Estado puede y debe compensar estos desfasajes, reduciendo el riesgo de las empresas y  alentar sus inversiones en la I+D requerida.

El Estado cuenta con una batería de herramientas que pueden ser medidas de apoyo directo e indirecto. Las medidas directas incluyen inversiones gubernamentales directas en forma de subvenciones o préstamos para I+D dedicados al sector empresarial o para actividades de I+D intergubernamentales, como la I+D militar o la adquisición de tecnologías. Las herramientas de apoyo indirecto incluyen principalmente varios incentivos fiscales para las empresas innovadoras.

En una primera etapa es necesario desarrollar y fomentar una cultura empresarial y un audaz espíritu de innovación. Capital humano de calidad tenemos,  falta  desarrollar una cultura empresarial innovadora, liderazgo tecnológico y un ecosistema bien establecido. Hay  que sumarle el compromiso de todos los estamentos del Estado en apoyar las actividades de investigación y desarrollo innovadoras, desde la idea primera hasta su puesta en el mercado.

La Soberanía pasa hoy por tener un sistema productivo eficiente, un mercado interno importante, buenos salarios y pleno empleo. Ese escenario solo puede darse en una Argentina Industrial, inserta en al mundo global que  viene, con sus productos, su industria, su ciencia y su cultura.