A 40 AÑOS DE LA GUERRA: LOPEZ Y LAS ISLAS MALVINAS

BRIGADIER GENERAL ESTANISLAO LOPEZ

ESCRIBE GUSTAVO BATTISTONI

Santa Fe fue una cabal Defensora de nuestra Soberanía territorial desde sus orígenes. Prueba de ello y como piedra fundante, fue la protesta que hizo con las firmas de Estanislao López y Domingo Cullen por la ilegitima usurpación de las Islas Malvinas a manos del Imperialismo Británico.

Cuando aún no se había constituido totalmente nuestra república, pero con la arquitectura institucional que significó el Pacto Federal de 1831 y la Confederación Argentina, nuestra provincia ya defendía nuestro territorio, pensando que una de las bases de cualquier nación es el “lar” donde viven sus habitantes.

En dos notas de protesta, fechadas ambas el 25 de febrero de 1833, y dirigidas al  representante de negocios de la provincia de Santa Fe ante el gobierno de Buenos Aires don Pedro Vidal, y al entonces gobernador de Buenos Aires Juan Ramón Balcarce, se establece la digna posición ante el atropello de la pérfida Albión. La primera comienza así: “Ha recibido el gobierno la nota de su Agente de  Negocios en Buenos Aires, datada al 18 del presente, en que le participa la ocupación de las Islas Malvinas por las fuerzas de S.M. Británica, al aparecer por el derecho con que se considera sobre dichas Islas”. Y continúa, manifestando su profundo rechazo: “Cualquiera que sean los títulos de soberanía con que aquel gobierno se crea dueñas de ellas, por muy justificados que ellos fuesen, nunca los tendría para apoderarse de Malvinas del modo violento que lo ha ejecutado el Comandante de la Barca de Guerra Clío, insultando atrozmente  a la República y quebrantando los tratados que entre ambos gobiernos existen”.

CORBETA PIRATA HMS «CLIO»

Es bueno recordar que las irredentas Islas pasaron a ser parte de nuestro territorio por la continuidad que nos daba la independencia de España, avalada por la noción jurídica del “uti possidetis juris”. Y en los Tratados firmados con Inglaterra, sobre todo el “Tratado de Amistad, Comercio y Navegación con las Provincias Unidas” de 1825, no hubo objeción por parte de los usurpadores a la noción de la legitimidad jurídica sobre nuestro territorio.

Pero para los europeos era fundamental tener un lugar estratégico entre los dos océanos como bien lo planteaba el Foreign Office en 1829, años antes de la invasión. Hay que recordar, además, que las Islas habían sido saqueadas por los norteamericanos en 1831, cuando la nave Lexington desembarcó en Puerto Soledad, lo que demuestra la importancia como nexo de unión de los dos océanos y la lucha de las potencias por el dominio maritimo.  La respuesta de Santa Fe a la usurpación pirata, llevada a cabo el 3 de Enero de 1833, fue casi inmediata. Para Estanislao López, con su aguda intuición política, esto era claro, las Islas Malvinas pertenecían a los que han luchado por la independencia contra toda dominación extranjera, como decían los patriotas que la declararon en el Congreso de Tucumán de 1816. Pero el documento no sólo rechaza la injerencia británica, sino que pone el dedo en la llaga, afirmando que es la falta de una constitución escrita, que articule a las diferentes provincias en un sólo haz, la fuente de nuestros males: “En medio de la indignación que semejante atentado ha causado al infrascrito, no se le oculta que este y muchos otros vejámenes, varias veces inferido a la República, tienen esencialmente su origen en la inconstitución en que se encuentra el país, y en la figura poco digna que por ello representa”. Vale decir, para los santafesinos, el origen de nuestra debilidad y el frecuente atropello de los poderosos de la tierra, nacía de la desunión, de la falta de solidaridad y cohesión entre hermanos. “Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera”, como dice el inmarcesible Martín Fierro; frase muy citada, pero pocas veces aplicada en estos atribulados lares.  

La segunda nota, dirigida a Balcarce, muestra una aguda percepción política: ”El gobierno de Santa Fe espera lleno de confianza que el Exmo. de Buenos Aires obrará en tan grave y delicado negocio con la firmeza y hábil circunspección tantas veces demostrada en la defensa de los derechos de la República”. Y le espeta al falso liberalismo inglés: ”Porque no es de creer que un gobierno que tanto blasona de la libertad de su política…quiera sostener por la fuerza tan escandalosa usurpación…”. El gobierno británico tenía como el Dios Jano, dos caras; con una pregonaba la Libertad de Comercio, y con la otra, actuaba de modo Imperial por la fuerza, conducta denunciada con fineza e ironía por nuestros dignos representantes.

Las Islas Malvinas, regadas con la sangre de nuestros mejores hijos y todo un símbolo a través de nuestra historia, tuvieron, a los indómitos santafesinos, como uno de sus más dignos defensores y combatientes por su reintegración al acervo nacional.

FUENTE: elcorreodigital.com.ar

LA O.I.T. Y LA FLEXIBILIDAD

FOTOGRAFIA: @OITconosur

POR JORGE RENDON VAZQUEZ [1]

La Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.) fue creada por el Tratado de Versalles, suscrito el 28 de junio de 1919. Con este acuerdo se puso fin a la Primera Guerra Mundial. Pero, además, con la O.I.T., las clases capitalistas de los países más desarrollados económicamente y la Socialdemocracia entendían poner fin a la lucha de clases y desterrar la Revolución como Procedimiento de Cambio Social.
Así lo habían ya determinado los dirigentes del Capitalismo y de la Socialdemocracia alemanes con el Pacto Stinnes-Legien. La Constitución de Weimar, aprobada en Junio de 1919, extendió y formalizó ese Pacto por el cual la Socialdemocracia renunciaba a la Revolución, cuyo candente ejemplo estaba en Rusia, y una parte del Capitalismo Alemán se comprometía a reconocer determinados derechos sociales y la vía para alcanzarlos dentro del marco legal.
La O.I.T. fue concebida como un foro conformado por cuatro delegados de cada Estado: dos del gobierno, uno de las organizaciones de empleadores y otro de las organizaciones de trabajadores. Le atribuyeron la función principal de Aprobar Convenios y Recomendaciones sobre asuntos laborales y otros de significación social, por una mayoría de dos tercios de sus integrantes. Los convenios podrían ser incorporados a la legislación interna de cada país por el trámite de la ratificación. En cambio, las recomendaciones complementarían los convenios, los explicarían o quedarían como proyectos de convenios en espera de su adopción.

Para sus autores, la composición de la O.I.T. debía reproducir a escala internacional la función  arbitral del Estado en los conflictos laborales internos. Tal la causa de que a cada gobierno se le  concediera dos votos de los cuatro atribuidos a cada Estado. Así el poder decisorio de la O.I.T. era  asignado a los gobiernos, casi todos capitalistas, cuyos delegados harían causa común con los  representantes empresariales. Esta conformación tan rígida no ha sido posible cambiarla.

El primer convenio aprobado por la conferencia de la O.I.T., poco después de haber sido constituida,  fue el Reconocimiento de la Jornada de ocho horas por la que habían venido luchando los  trabajadores desde mediados del siglo XIX. Para sus creadores expresaba de manera pragmática el  ánimo de conciliación para la que esta organización había sido creada. 

En los años siguientes, el impulso inicial vivificante de la O.I.T. perdió fuerza hasta casi extinguirse,  mientras los conflictos políticos y sociales se multiplicaban y aumentaba la tensión interna e  internacional. 

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, el pacto social, conocido como “espíritu de Weimar”, se  reprodujo en la voluntad de las más importantes fuerzas económicas y sociales europeas, incluidos  los partidos comunistas. Tomó la forma de constituciones políticas, la última de las cuales fue la  española de 1978. 

Los Estados se agruparon en las Naciones Unidas, creada por decisión de los tres grandes  (Roosevelt, Churchill y Stalin), en las conferencias de Teherán, de noviembre y diciembre de 1943,  y de Yalta, de febrero de 1945. Su propulsor, el presidente de los Estados Unidos Franklin D.  Roosevelt, pretendía alejar con ella el flagelo de la guerra y conferirle aplicación al Derecho  Internacional Público como la normativa rectora de las relaciones de los Estados. En torno a las  Naciones Unidas surgieron otras organizaciones especializadas, a las que fue añadida la O.I.T. Reflejando este espíritu de cooperación y conciliación, la asamblea de las Naciones Unidas aprobó  la Declaración de Derechos Humanos en París, en diciembre de 1948, y la conferencia de la O.I.T.  adoptó, por su parte, los convenios 87, en junio de 1948, y 98 en junio de 1949, sobre la Libertad  Sindical y la Negociación Colectiva.  

Fueron los máximos logros de la O.I.T. debidos a la euforia y al optimismo de las mayorías sociales  en esos años de la postguerra. 

Luego, esta organización ingresó a un largo período de existencia burocrática, disimulado por una  permanente campaña de autopropaganda y estimulado sólo por la presencia de los países del Tercer  Mundo.

Llevados por su interés de controlar la actividad de la O.I.T., los países económicamente más  desarrollados mantuvieron en su conferencia y sus comisiones delegaciones de profesionales  especializados en representación de los gobiernos, empleadores y trabajadores. Además, los  delegados empresariales y laborales se agruparon en determinadas organizaciones internacionales.  Como resultado de la correlación de fuerza entre esos grupos las decisiones de la O.I.T. pasaron a  elaborarse por ellos. Los delegados de los países con menor desarrollado económico, que ingresaron después, no disponían de la formación ni de los recursos necesarios para contrarrestar esa  influencia, y terminaron sumándose a uno u otro grupo. 

Tras esta manera de generar los acuerdos, la O.I.T. continuaba bajo el dominio inflexible del  Capitalismo gracias a su conformación de cuatro delegados por Estado: dos del gobierno, uno de los  empleadores y otro de los trabajadores, lo que confiere a los gobiernos el 50% de los votos, a los  empleadores del 25% y a los trabajadores el 25% restante, tanto en la conferencia como en las  comisiones. 

En el trámite de la Aprobación de los Convenios y las Recomendaciones esos porcentajes funcionan  de la manera siguiente. 

Usualmente los delegados de los gobiernos no intervienen en su discusión. El debate opone a los  delegados de los empleadores y los trabajadores, y es una verdadera negociación colectiva, cuyo  resultado depende en parte de la unidad de criterio de las organizaciones de trabajadores, que no  siempre se logra, puesto que algunas se inclinan por las propuestas de los empresarios.  

Forzosamente, entonces, el nivel protector de los trabajadores de cada proyecto de convenio o de  recomendación desciende hasta lograr la aceptación de los delegados empresariales. Alcanzada la  conformidad de los representantes de los empresarios y los trabajadores, los proyectos de normas  son presentados a la conferencia, en la que, por lo general, los representantes de los gobiernos suman su adhesión a lo que viene, salvo cuando algunos gobiernos de mucho poder e influencia  estiman que se ha ido muy lejos en los alcances de los proyectos y los rechazan. Si un proyecto no  reúne los dos tercios de los votos de la conferencia (no de los asistentes) no se convierte en norma.  Esto implica que, para lograr la aprobación de una norma, al 25% de los votos de los empresarios  más el 25% de los votos de los trabajadores, para el caso de que ambos se pronuncien a favor, se  debe añadir aún un 17% de votos de los gobiernos. Nunca en la historia de la O.I.T. se ha dado el caso del voto conjunto de los gobiernos y los trabajadores, haciendo la mayoría legal para aprobar un  convenio o una recomendación. 

A pesar del tenue o ínfimo nivel protector de los trabajadores de la mayor parte de convenios de la  O.I.T., para los trabajadores de muchos países con menor desarrollo industrial, social y cultural no  dejan de ser importantes y, si han sido ratificados por sus gobiernos o parlamentos, se aferran a  ellos, buscando un trato más equitativo de sus empleadores. En los países más desarrollados  económicamente, los derechos de los trabajadores están, por lo general, por encima de los mínimos  de los convenios de la OIT y, por lo tanto, no los invocan en sus reclamaciones. Los mismos porcentajes de votación operan cuando se examinan las quejas de las delegaciones  sindicales sobre el incumplimiento de determinados convenios, por lo general sobre infracciones a  la libertad sindical, o por otros motivos. Los delegados de los empresarios y trabajadores en las  comisiones pertinentes, en su mayor parte profesionales en esta labor, escuchan las denuncias e  interrogan a los delegados gubernamentales del gobierno quejado, quienes niegan, casi siempre, lo  alegado de manera imperturbable y hasta indiferente. Y si se llegara a declarar fundada una  denuncia se cursará el acuerdo al gobierno quejado, y allí quedarán las cosas, puesto que esas  decisiones carecen de imperium. A lo sumo, se podrá imaginar a los delegados de los gobiernos  condenados llevando un cucurucho adornado con un papel en el que se hubiera escrito la palabra  culpable. 

Y, sin embargo, hay siempre denuncias, en su mayor parte de las organizaciones sindicales de los  países menos desarrollados, que les insumen recursos en viajes, hospedaje, alimentación y  honorarios profesionales, y justifican la existencia de las comisiones formadas por delegados y  funcionarios encargados de recibir y tramitar las denuncias. 

La presencia en la O.I.T. de representantes de los Estados socialistas y de muchos del Tercer Mundo, reunidos en el Grupo de los 77, determinó la formación de un movimiento por la reforma de su  estructura para darle mayor alcance y dinamismo a la función protectora de los trabajadores. Desde  la década del sesenta, invariablemente todos los años, al reunirse la conferencia, se planteaba este  tema y hasta se creó una comisión especializada permanente para debatirlo. Nunca se llegó a  proponer a la conferencia los cambios sustanciales postulados por esos delegados. No llegaban a los votos suficientes, según la Constitución de la O.I.T. La desaparición de los Estados socialistas del  Este europeo a fines de la década del ochenta y comienzos de la del noventa y la dispersión del  Grupo de los 77 puso fin a esta campaña reformista. 

El mecanismo de la O.I.T. favorable al Capitalismo fue exacerbado por la ola neoliberal  desencadenada en la década del ochenta por los ideólogos de las grandes corporaciones con la  finalidad de reducir la Protección Social brindada por el Estado de Bienestar. Esta corriente se  extendió a las relaciones laborales con la denominación de “FLEXIBILIDAD”, penetró en los ambientes  universitarios y convirtió en sus apóstoles a respetables profesores que habían hecho carrera  defendiendo el carácter protector de los trabajadores del Derecho del Trabajo. Así preparado el  terreno ideológico, la FLEXIBILIDAD enroló a los partidos de derecha, socialdemócratas y populistas,  los que desde el Estado, a cuyo control llegaron con una mayoría de votos de trabajadores,  comenzaron la demolición de los derechos sociales para incrementar las ganancias de los  empresarios. 

Desbordada sobre la O.I.T., esa ola la redujo a la condición de un campo casi inerte. Los delegados  empresariales se envalentonaron y los delegados de las organizaciones de signo socialdemócrata  tuvieron que bajar la voz. Aunque sin declararlo oficialmente, la burocracia de la O.I.T. amplificó la  orientación de los grupos que mandaban en el consejo de administración y la conferencia. En 1998, la conferencia culminó la estrategia precarizadora, al limitar a cuatro los principios que  debían respetarse en las relaciones laborales: a) la libertad de asociación sindical y el  reconocimiento de la negociación colectiva; b) la eliminación de toda forma de trabajo forzoso; c)  la abolición del trabajo infantil; y d) la eliminación de la discriminación en materia de empleo y  ocupación. Quedaba sobreentendido que el terreno estaba allanado para hacer desaparecer los otros  derechos sociales. 

Un año después, el consejo de administración, de composición marcadamente neoliberal, nombró al chileno Juan Somavía, quien completó esa declaración, afirmando que los cuatro principios  indicados conforman lo que llamó “trabajo decente”. Se debía suponer que es indecente el trabajo al que le faltan uno o más de esos principios, y que no pierde el carácter decente el trabajo al que le  sustraigan los que tenga además de los cuatro indicados. La expresión “trabajo decente” se difundió  como un eslogan entre ciertos profesores universitarios y abogados, incluso defensores de  trabajadores, que la aclamaron como el vellocino de oro laboral, sin reparar o fingiendo no reparar  en su razón de ser. Juan Somavía sirvió tan bien a sus mandantes que lo reeligieron dos veces, hasta  2014. 

Y, así, con su extensa y bien pagada burocracia, en Ginebra y en sus oficinas regionales, la O.I.T.  sigue cumpliendo fiel y eficientemente el papel de diversión para el que fue creada. Como en las fábulas de los grandes moralistas, se podría extraer de su condición una moraleja: la  adquisición y defensa de los derechos sociales depende de la intensidad y constancia de la lucha de  sus beneficiarios, los trabajadores, y de la correlación de su fuerza con la de los grupos capitalistas.  Los trabajadores, sus dirigentes y sus asesores, que siguen obnubilados por la O.I.T., tendrán que ver  en algún momento que el escenario cinematográfico de esta organización sólo les aporta fantasía mientras dura la función en sus comisiones y conferencia.

[1] DOCTEUR EN DROIT POR L’UNIVERSITE PARIS I (SORBONNE) – PROFESOR EMERITO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS (LIMA-PERU)

LA UNIDAD EN LA LUCHA FORTALECE LA PATRIA

BATALLA DE LA VUELTA DE OBLIGADO CONTRA EL IMPERIALISMO EUROPEO: LA FLOTA ANGLO-FRANCESA QUE PRETENDIA LA LIBRE NAVEGACION DEL RIO PARANA Y EL INTENTO DE INDEPENDIZAR LAS PROVINCIAS DEL LITORAL PARA LOGRAR ASI, PENETRAR CON SUS PRODUCTOS MANUFACTURADOS E IMPONER EL LIBRE COMERCIO APOYADO POR EL PARTIDO UNITARIO,. TODO ESTO TRAS UN GRAN OBJETIVO: DERROTAR A JUAN MANUEL DE ROSAS.

POR JORGE RACHID

LA HISTORIA ARGENTINA es pródiga en ofrecernos ejemplos de derrota del campo nacional, cuando las fuerzas enemigas de la patria son coaligadas con los sectores oligárquicos y del privilegio en las luchas intestinas, que debilitan los intereses del pueblo argentino.

Desde el inicio mismo de nuestro proceso de Emancipación Nacional las fuerzas políticas que participaban, aún de diferente mirada, comprendieron que la decisión de avanzar en un camino de liberación nacional, requería de todos los sectores comprometidos con esos objetivos estratégicos, de terminar con la dependencia con la Corona española.

Claro que en el devenir de los acontecimientos, se comenzaron a notar claudicaciones importantes ante las dificultades que un proceso de tal magnitud traía consigo, en especial aquellos aspectos controvertidos referidos a la ampliación de los espacios de decisión política que se adoptaban desde el puerto, que no siempre contemplaban los intereses de las provincias y gobernaciones que formaban parte del Virreynato hasta entonces. Las conductas pusilánimes de varios de los principales dirigentes, que buscaron caminos fáciles de nuevos coloniajes en otras latitudes, explican lo que después se convirtió en un baño de sangre que se simplificó en la historia bajo el concepto binario de enfrentamiento  entre unitarios y federales, cuando en realidad detrás de cada facción operaban fuerzas externas a la Patria con intereses propios.

La historia entonces sirve para resignificarla, para que sea el eslabón necesario de un proyecto de país que no retroceda en cada período histórico borrando la Memoria e Identidad nacional, ambos conceptos que son vertebrales a la idea de Patria. Es justamente sobre estos elementos donde el enemigo pretende en forma permanente accionar, en su afán de consolidar el colonialismo en todos sus aspectos, pero con una base cultural determinante y dominante, que permita la manipulación de la conciencia colectiva del pueblo, en función de su estrategia de dominación.

Es que esa conciencia colectiva, opera en la conformación de la subjetividad del pueblo desde sus primeras infancias, por lo cual la continuidad del colonialismo fortalece a largo plazo, generación tras generación, la condición del colonizado como un hecho natural, incorporando a su perfil como pueblo,  los mecanismos de sumisión que pretende el enemigo colonizador.

Estamos los argentinos en esa condición en la actualidad? 

Esta pregunta no es ingenua, porque admitirlo es casi una idea que hiere la sensibilidad nacional e incluso nuestro propio narcisismo individual, porque nos transforma en títeres de políticas que atentan contra los que pensamos y pretendemos como Pueblo, ya que Patria no existe sin el componente Pueblo, porque su concepción deviene de padre enterrado, de memoria oral, familiar y social compartida que nos otorga identidad por pertenencia. Esa percepción se derrumba ante la prepotencia colonizadora, que impone desde mecanismos de construcción de pensamientos hasta dependencias tecnológicas, que se nos aparecen compulsivamente, como indispensables para nuestra calidad de vida.

Es el mundo de los objetos, el del consumismo sin fin, es la sociedad del éxito hoy sin un mañana posible, del individualismo egoísta que lleva  a la diáspora social y que destruye la idea de Patria. Esa es la expresión de la cultura neoliberal imperante y prevalente que inunda el mundo, de una idea de infinito, que hace del mismo un sistema de explotación sin fin de los seres humanos y de la naturaleza. Eso es el capitalismo en su expresión más acabada del siglo XXl que está estallando por su inviabilidad, ya que la acumulación financiera y la apropiación de los instrumentos de información han creado un mundo ficcional, que fue puesto al descubierto por la Pandemia.

Entonces los pueblos se rebelan ante la visión de un modelo que excluye a las mayorías populares, globalización perversa que se ha dedicado a derrumbar la producción en favor de la especulación financiera de la economía,  privilegiando a la macro economía por sobre las necesidades de los seres humanos, que ha llevado en su voracidad material, a la desertización de la tierra y la pérdida de alimentación saludable con la utilización de los agro tóxicos, provocando el círculo vicioso que acoplando el calentamiento global, con la pérdida de agua dulce de consumo humano para la vida, ha transformado la vida de los pueblos. Esa rebelión, que es un grito desesperado de la Humanidad, tiene nuevos ejes de lucha en cada región del planeta y también en nuestra tierra latinoamericana, que nos incluye.

Hoy el enemigo colonizador redobla sus esfuerzos por fracturar las fuerzas nacionales y populares, operando sobre los dirigentes del campo nacional en su afán de fragmentar electoralmente y eventualmente destituirnos, ante las flaquezas doctrinarias que se expresan en el gobierno nacional y popular, que al haber constituido un Frente ha diluido sus objetivos estratégicos. 

Es que el enemigo es quien tiene la fuerza del control político del poder que nunca estuvo en manos del Gobierno, amputando en especial desde la Corte Suprema y debilitando la democracia, cada iniciativa destinada a proteger los bienes e intereses del pueblo argentinos. Así fueron atacadas desde las políticas sanitarias hasta las medidas económicas, desde las decisiones del Senado hasta la ampliación de derechos ciudadanos, como corresponde a un gobierno peronista, que pierde su sentido sino da las respuestas necesarias, a las demandas sociales emergentes de cada situación. No fue sólo su responsabilidad como Gobierno, sino que el accionar del enemigo debe ser identificado en cada acción política, para que pueda ser visibilizado por el conjunto del pueblo, operando en contra de los intereses del conjunto de la Comunidad.

Es cuando surge con fuerza de demanda de la hora la necesidad de la organización, de la Comunidad Organizada como herramienta de lucha del pueblo, que permita superar las asimetrías de fuerzas que el colonialismo ha impuesto en nuestro país, afectando las decisiones soberanas, amputando las posibilidades de industrialización y ampliación del empleo, combinado con los derechos sociales y laborales que son nuestra cédula de identidad como cultura nacional. El enemigo tiene un plan de control político sobre la Argentina, no entenderlo es entregarse como Patria. Necesitamos nosotros un plan estratégico que apuntale nuestro desarrollo científico tecnológico excepcional que tenemos y el coloniaje impide que nos enorgullezca como argentinos. Ese diseño a largo plazo será la construcción del Modelo Social Solidario Biocéntrico, recuperando la idea de la Argentina Bi-Continental del Peronismo, integrada a la Patria Matria Grande, que nunca debió dejar de ser.

NESTOR CARLOS KIRCHNER – EVO MORALES – LUZ INACIO LULA DA SILVA – HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS

«INVASION» EL FILME BORGESIANO

EL FILME «INVASION», ES UNA INVASION A UN LUGAR IMAGINARIO, Y ESE LUGAR ES AQUILEA QUE ESTA AMBIENTADA EN EL AÑO 1957

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

Hay un Filme Argentino olvidado y que muchos no conocen. Fue un fracaso comercial, y como todo fracaso el tiempo lo marca a fuego 50 años después.

El cine y la Literatura son como el vino de calidad, añejan y no son para todo el mundo. En 1969 Hugo Santiago, un docente de Filosofía y Literatura de la U.B.A. y cineasta de películas archivadas en museos del olvido, filma Invasión. El guión es de Hugo y de Borges, por eso se la conoce a la película como el filme borgeano. El argumento es de Borges y de Bioy Casares.

La película dura 125 minutos y se estrenó un 16 de octubre de 1969. Fue calificada para mayores de 18 años. Y es en blanco y negro, el color del cine dirían los que saben de cine, que son muy pocas personas en este mundo. Borges era un cinéfilo, amaba el cine y sabía de cine. Borges nace con el cine, allá por 1899 y el cine nace cuatro años antes con esa filmación de los hermanos Lumière donde los obreros salen de una fábrica. Borges es cine como Virgilio es poesía. Ya Borges en su libro Evaristo Carriego imagina cómo un filme narraría el nacimiento de Palermo. Y el Aleph se lee en clave cinematográfica. Y su narrativa más lograda, a mi entender, nos remite a los filmes de Von Strenberg.

Estoy hablando de Historia universal de la infamia, lo más bello de Borges. Y si nos remitimos a su cuento El hombre de la esquina rosada, es una narración con secuencias de cine. La espera y Los muertos nos remiten al wésterns y al cine de gángsters. Borges fue Borges y no hay otro igual. A Borges le gustaba el cine soviético y sentía devoción por Eisenstein. Borges se reía con Chaplin y los filmes del cómico trazan muchos de los relatos borgeanos. Borges respiraba cine y como todo lector y amante de los libros Borges fue un cineasta en su alma de narrador. 

JORGE LUIS BORGES

Invasión fue un filme olvidado por muchos años, casi desconocido y que recién en 2008 pudo llegar al formato DVD y llegar a los claustros universitarios y al mundo de la literatura.

Invasión cometió un pecado para las masas: su lenguaje y su temática es de la angustia y la desesperación en un mundo apático y derrumbado. Invasión es un filme de ciencia ficción y policial y de vanguardia y nos remite a la nouvelle vague y tiene un toque del cine fantástico y mucho del policial negro norteamericano, pero con el bandoneón de Pichuco. O sea, es un filme único y narrado como si fuera una novela de estilos y de prosa exquisita.

Alguna vez, hace muchísimos años, me preguntó un alumno si se decía «borgeano» o «borgiano». Yo daba Historia y Filosofía, no soy estilista de la lengua ni estoy calificado para dar Español. Entonces le dije: «borgesiano». El chico (yo también era un chico, 23 años) me dice: «a mí me gusta borgeano». Y le digo: «entonces es borgeano» y ahí terminó este debate sin sentido, porque no tiene importancia alguna si decimos «borgiano» o «borgeano» o «borgesiano». De abjetivos y calificativos y verbos que se ocupen los que hacen diccionarios, yo me ocupo de otra cosa. No tienen importancia los verbos ni los adjetivos cuando se escribe o habla, por eso estudié Historia y no Literatura. Ya aclarado esto, necesario para avanzar en este ensayo nocturno, voy (¿o sería mejor vamos? La tercera persona lo dejo para los manuales escolares). a hablar del filme. 

El filme Invasión es una invasión a un lugar imaginario. Y ese lugar es Aquilea. El nombre de la ciudad nos remite a una ciudad del Imperio Romano Occidental. Los bárbaros invaden esta ciudad. Acá vemos lo figurativo en Borges, ¿quiénes serían los bárbaros de la modernidad? En el filme hay un anciano que es el jefe y organizador de la defensa de esa ciudad imaginaria. Juan Carlos Paz interpreta a ese jefe. Actúa Lautaro Murúa, un compadrito que tiene mucho de la impronta borgesiana. También actúa Olga Zubarry, siempre bella y la actriz que protagonizó el primer desnudo en el cine argentino, allá por 1946 en El ángel desnudo. Hace de la mujer de Herrera, el compadrito interpretado por Lautaro Murúa. Hay un desnudo de Olga en el filme, motivo que hizo que el filme sea calificado para mayores de 18 años. Y como siempre los desnudos pesan más que las ideas para los censores. El filme habla de una invasión que va a destruir todo, la «normalidad» de la vida cotidiana se ve amenazada por los invasores, hombres de gabardina que planifican una invasión en masa. El filme tiene mucho del anti héroe, porque nos remite a la derrota. Todos saben que la invasión va a ser un éxito y que están condenados al fracaso desde el primer momento los defensores. Bien borgiano.

JUAN CARLOS PAZ Y OLGA ADELA ZUBIARRAIN -MAS CONOCIDA COMO OLGA ZUBARRY-

El filme aborda tres temas: la invasión tiene como objetivo la pérdida de los valores de las relaciones entre personas. Por eso el filme nos remite a la falta de amor entre los personajes y la frialdad es lo que predomina. La invasión es eterna, y acá es interesante nombrar a El Eternauta, porque la temática de la obra de Oesterheld es que las invasiones son eternas y poderosas e invisibles. Nada es heroico, los héroes son fantasía de los poetas y los adoradores de la mitología clásica. El filme es amargo y a su vez esperanzador: se vive en la angustia eterna, pero esa angustia es lo que nos hace vivir. ¿Referencias a Freud? Quizás. 

Pero hay algo más, si nos ubicamos en los tiempos históricos el filme nos remite a la Dictadura de Onganía (aunque el filme está ambientado en 1957 y no en 1969) y nos anticipa el horror de 1976. 

Para finalizar vale apreciar un diálogo del filme:

-¿Por qué no resiste Herrera, si la gente está esperando lo que le vamos a vender?

-La gente no se da cuenta, y los que se dan cuenta tienen miedo como yo.

Un filme de culto y para verlo con una botella de vino de dos mil pesos sentado en un sillón y saber que no todo el mundo podrá resistir estas imágenes de un filme tan bello y tan angustiante.

LA ANGUSTIA Y LA DESESPERACION… ES LA VIDA.

SEMINARIO PAPA FRANCISCO

POR LA CONSTRUCCION DE LA ESPERANZA EN NUESTRO PAIS

Afirmados en la convicción de que Tender puentes, Organizar y ejercitar la escucha y el diálogo, son las herramientas que nos permitirán construir una Comunidad Organizada basada en el Desarrollo con Justicia Social, desde Casa Patria Provincia de Santa Fe,  nos proponemos comenzar este nuevo año mediante la presente iniciativa que tiene como fin seguir pensando el rol de la hermandad entre argentinos y entre los pueblos para alcanzar una Sociedad Más Justa, mirando en este primer encuentro, el rol de la Mujer y su relación con la Doctrina Social.

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AUSPICIA E INVITA:

46 AÑOS DEL GOLPE EMPRESARIAL-MILITAR-CLERICAL-IMPERIALISTA

TAPA DEL DIARIO CLARIN ALABANDO LA INTERRUPCION DE LA DEMOCRACIA EN LA REPUBLICA ARGENTINA: «TOTAL NORMALIDAD»

ESCRIBE ALBERTO CORTES

La Historia no pasa nunca dos veces por el mismo lugar, pero sí por lugares parecidos. Por eso es fundamental la comprensión de los contenidos no tan a la vista, pero sí medulares, de los fenómenos históricos; que no se nos volverán a presentar con la misma cáscara que antes, pero pueden retornar infinitas veces con su misma esencia y diferentes envoltorios.

EL JURAMENTO DEL TENIENTE GENERAL JORGE RAFAEL VIDELA

El Golpe de 1976 en Argentina no fue un fenómeno aislado: En 1971 se produjo en Bolivia el golpe del General Banzer contra el Gobierno Progresista del General Juan José Torres -asesinado luego en Buenos Aires durante la dictadura y en el marco del Plan Cóndor-; en 1975 el del Gral. Bermúdez contra el del Gral. Juan Velasco Alvarado, autor de una Reforma Agraria y numerosas medidas en favor de los pobres peruanos; en 1973, el golpe contra Salvador Allende en Chile, con más que probada intervención de la C.I.A., el Depto de Estado de los EE-UU- y empresas yanquis. El mismo año se había dado el autogolpe fascista de Bordaberry en Uruguay.

En Brasil y Paraguay no hacían falta golpes, porque duraban las dictaduras impuestas por golpes en los 60 y los 50.

En la Argentina, el canciller de Videla, Contralmirante Guzzetti, se entrevistó con el Secretario de Estado de los EE.UU., Henry Kissinger, en octubre del ’76, quien le dijo que se apuraran a completar la represión, porque EE.UU. no podría apoyarlos demasiado tiempo. Además, al mes siguiente James Carter ganó la presidencia, asumiendo el siguiente enero e hizo de los DD.HH. una de sus banderas fundamentales, principalmente para usarla contra la Unión Soviética, pero también cuestionó a dictaduras como la Argentina.

Lo que venía ocurriendo en el Sur de América es que los EE.UU. estaban retomando su control. Control que se había relajado por gobiernos que ya no se subordinaban a Washington. El Plan Cóndor fue la expresión represiva de ese hilo continental. Desde que Jefferson dejó por escrito, en 1786, la voluntad de dominar “toda la América, la del Norte y la del Sur”, y otros ideólogos la reafirmaron en el siglo siguiente con las llamadas “Doctrina Monroe” y del “Destino Manifiesto”, los EE.UU. manifestaron a través de innumerables hechos su pretensión de mantener bajo su bota a todo el continente.

El golpe del 24 de marzo venía a reafirmar, en la Argentina, esa vocación colonial. Los demás golpes contemporáneos tenían diferentes cáscaras, pero idéntica médula: Unos fueron golpes militares contra gobiernos electos democráticamente, otros golpes militares contra gobiernos también militares, pero de muy diferente orientación. En un caso, un presidente electo en las urnas se transforma en dictador, con apoyo de las FF.AA.

En todos los casos, las fuerzas coloniales tenían su coordinación con Washington pero actuaban a través de sus agentes locales: En esa etapa histórica, pero no tanto en las que vendrían luego: Principalmente las FF.AA., formadas bajo la Doctrina de Seguridad Nacional. Pero también los grandes empresarios del campo, las finanzas y la industria. La solicitada con que la Sociedad Rural Argentina festejó el primer aniversario del golpe, la colaboración de Ford, Acindar, el Ingenio Ledesma y muchas otras empresas, en la desaparición de militantes sindicales, son algunas de las evidencias más indesmentibles.

INGENIO LEDESMA EN LA PROVINCIA DE JUJUY

En 1979, una dictador creado por los EE.UU. y de quien el presidente Roosevelt había dicho “es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, Anastasio Somoza; fue derrocado por un levantamiento popular triunfante y remplazado por un gobierno que ya no era dócil a Washington. El mismo año, otra dictadura sangrienta, la del Sha de Irán, creada también por la C.I.A. y Gran Bretaña tras derrocar en 1953 a un gobierno popular–como está confesado en los documentos desclasificados de la primera– fue derrocada por la Revolución Islámica, dando nacimiento a gobiernos en ese país que, como en el caso de Nicaragua, son hasta hoy un dolor de cabeza para los planes de dominación estadounidense. Para colmar el vaso, una dictadura amiga –la de Argentina– se volvió loca y atacó y tomó la principal base estratégica de su mayor aliado –Gran Bretaña– , hablamos de Malvinas, vital para que la O.T.A.N. controle gran parte del Atlántico Sur y aspire a la proyección antártica.

DESEMBARCO DE MILITARES ARGENTINOS EN LAS ISLAS GEORGIAS DEL SUR -19 DE MARZO DEL AÑO 1982-

Evidentemente, las dictaduras habían dejado de ser negocio para EE.UU.; en un mundo dónde además, con la perestroika primero y la disolución de la U.R.S.S. después, el marco global estaba cambiando aceleradamente. Pasaron entonces a ser entusiastas de la “democracia”. “Democracias” claro, controladas y dirigidas por Washington, y sus agencias: O.E.A., F.M.I., etc.

En este nuevo mundo, de fachada “democrática”, se evita al máximo que hasta las más violentas e ilegales acciones para voltear a un gobierno, como el golpe contra Evo Morales de 2019, sean llamadas golpes y resultan absurdas y ridículas las hiperforzadas maniobras de maquillaje que se hicieron y hacen para hacer pasar ese golpe como un procedimiento constitucional.

Las cáscaras cambiaron mucho. Los contenidos bastante menos.

EN ARGENTINA, EL CONTENIDO COLONIAL DE LAS POLITICAS QUE EN 1976 SE LLAMARON GOLPE Y DICTADURA, EN LOS ’90 SE LLAMARON MENEMISMO Y DELARRUISMO.

YA EN EL SIGLO XXI, LAS POLITICAS QUE INAUGURO LA DICTADURA SIGUIERON CON MACRI, Y EN ESTOS MOMENTOS SE PREPARA LA PROXIMA CASCARA. PROBABLEMENTE CON LA FACHADA DE LA UNION CIVICA RADICAL (U.C.R.) MAS ALIADOS.

A 46 AÑOS DEL GOLPE GENOCIDA DECIMOS: ¡¡¡NUNCA MAS!!! NUNCA MAS MILITARES GENOCIDAS. PERO TAMBIEN NUNCA MAS SUS CONTINUADORES, AUNQUE NO VENGAN YA DE UNIFORME SINO DE SACO Y CORBATA O INCLUSO, DE ROPA MAS INFORMAL Y DESCONTRACTURADA.

PATRONALES GENOCIDAS: QUIENES SON LOS EMPRESARIOS QUE SE BENEFICIARON CON EL GOLPE DE 1976

EL DICTADOR JORGE RAFAEL VIDELA LE TOMA EL JURAMENTO A JOSE ALFREDO MARTINEZ DE HOZ (H), COMO NUEVO MINISTRO DE ECONOMIA EL DIA 31 DE MARZO DE 1976. EL DIA 2 DE ABRIL DEL MISMO AÑO, EL NUEVO MINISTRO ANUNCIA POR LA CADENA OFICIAL DE RADIO Y TELEVISION SU PLAN ECONOMICO QUE INCLUIA CONGELAMIENTO DE LOS SALARIOS Y AUMENTO DE LOS IMPUESTOS.

El modo en que las empresas se involucraron en la represión a los trabajadores durante la dictadura muestra que se trató de una estrategia en la que los grupos económicos concentrados utilizaron al gobierno militar y el terrorismo de Estado a su servicio. No fue solo complicidad. 

POR GLORIA PAGES (HERMANA DE DESAPARECIDOS – CE.PRO.D.H.) Y ANDREA LOPEZ (LA IZQUIERDA DIARIO)


No fue sólo complicidad. El modo en que las empresas se involucraron en la represión a la clase trabajadora y los sectores populares durante la dictadura muestra que se trató de una estrategia en la que los grupos económicos concentrados utilizaron al gobierno militar y el terrorismo de Estado a su servicio.

En 1969 el Cordobazo había dado inicio a un proceso de luchas y ascenso del movimiento obrero. Desde 1973 miles de trabajadores pusieron en pie comisiones internas y cuerpos de delegados que peleaban por mejores condiciones de trabajo y contra los planes de ajuste del Gobierno Peronista, como en el Rodrigazo en 1975.

Esa enorme fuerza de miles y miles de obreras y obreros en la zona norte, sur y oeste, conformaban las Coordinadoras Interfabriles que llegaron a organizar a más de 130.000 trabajadoras y trabajadores.

La clase empresaria tomó nota del peligro que implicaba el grado de organización obrera, que ponía límites a sus ganancias y beneficios económicos, y ponía en jaque el orden establecido.

José Alfredo Martínez de Hoz lo decía sin tapujos, en su carácter de presidente del Consejo Empresario Argentino, durante una visita de un grupo de empresarios al general Jorge Rafael Videla (por entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto) en el año 1975. Allí le manifestó que la preocupación de las patronales se centraba en que el accionar obrero que estaba “impidiendo la libertad de trabajo, la producción y la productividad” y le planteó que “el gobierno debía asegurar la libertad y el imperio del orden sobre todas las cosas”. Meses después sería designado Ministro de Economía por Videla.

JOSE ALFREDO MARTINEZ DE HOZ (H) Y JORGE RAFAEL VIDELA

Diez años después, ante la Comisión Investigadora Parlamentaria de la Cámara de Diputados (1984/85), el propio Martínez de Hoz confirmaba aquella reunión y esas palabras suyas. En agosto de 1975, los grandes grupos empresariales fundaron la Apege (Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias). Ahí estaban la oligarquía rural, el Consejo Empresario Argentino (CEA), la Cámara de la Construcción y los principales grupos capitalistas nacionales y extranjeros, incluidos los bancos.

El 4 de febrero de 1976 publicaron una solicitada con una serie de demandas al gobierno, donde instaban a que “asegure el orden, el respeto y la tranquilidad física y jurídica del empresario; la modificación de la ley de Contrato de Trabajo y de todas aquellas normas legales que atentan contra la productividad y el desenvolvimiento de las empresas” (diario «La Nación«).

Como señala Lucho Aguilar en la nota «Guerra» a la inflación. Así apoyaron el Golpe de 1976 los “formadores de precios” a los que quiere convencer el Gobierno, “pocas semanas después los Bunge &Born, los Blaquier, los Reyes Terrabusi y los industriales de las golosinas agrupados en la CIPA fundan la COPAL, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios, Bebidas y Afines. El ascenso obrero (…) también se sentía en sus fábricas. Allí estaban los trabajadores de los ingenios azucareros tucumanos y jujeños, de frigoríficos como Swift, de las plantas de Terrabusi, Matarazzo, Bagley, Molinos.

Rápidamente la Copal se convirtió en fanática de los preparativos golpistas. Cuando la Apege convocó al lock-out (paro) patronal del 16 de febrero de 1976, la Copal organizó la misa que ‘bendijo’ el llamado a los cuarteles, en la Iglesia de Nuestra Señora de los Inmigrantes”.

Más adelante señala que “su primer presidente fue un hombre de Bunge & Born, Enrique Eskenazi. El rol de los empresarios alimenticios lo resume Martínez de Hoz en un almuerzo en octubre de 1978: ‘Quiero expresar mi satisfacción por estar en este tercer aniversario de la Copal muy cerca de lo que será el tercer aniversario de nuestro gobierno. Y la Copal ha mostrado desde un principio su voluntad de colaborar con el proceso’”.

“Los favores fueron mutuos. Las Fuerzas Armadas se encargaron de perseguir el activismo que se había organizado desde los 60 en los ingenios azucareros, las alimenticias del Gran Buenos Aires, en los frigoríficos, desapareciendo a comisiones internas y cuerpos de delegados enteros. La resistencia obrera también escribió sus páginas”.

Estos son los famosos “formadores de precios” a los que hoy el Gobierno del Frente de Todos pretende convencer con discursos o tibias medidas, los mismos que impulsaron la sangrienta Dictadura Cívico-Militar-Eclesiástica.

LOS CONOCIDOS DE SIEMPRE

Cientos de testimonios dan cuenta de la Participación de Empresarios como los de Techint, Ford, Acindar, Arcor, Mercedes Benz, Astra, Celulosa, Bunge y Born, Astilleros Astarsa y Río Santiago, Aluar, Fate, La Veloz del Norte, Pérez Companc, Fortabat, Garovaglio y Zorraquín, Pescarmona, Bulgheroni, Vicentín, Blaquier (Ingenio Ledesma), Las Marías (Taragüí), La Nueva Provincia, Clarín y La Nación, en un verdadero plan ideado para matar a Delegados y Activistas “Molestos” y aterrorizar al resto.

La participación de los empresarios en la Dictadura se dio en varios sentidos: a través del aporte de información sobre los trabajadores, detenciones en los lugares de trabajo, militarización de las fábricas, agentes de inteligencia infiltrados; y brindando recursos económicos y materiales, desde movilidad para trasladar a los detenidos hasta la expresión más extrema que fue la instalación de centros ilegales de detención y tortura en los propios establecimientos, como ocurrió en los casos de Acindar, Ford, Ingenio La Fronterita, Astillero Río Santiago, La Veloz del Norte. (1)

La represión fue acompañada de un conjunto de leyes que buscaban transformar las actividades sindicales: por un lado, la intervención de la mayoría de los grandes sindicatos y federaciones, que comenzó con la CGT y se extendió a decenas de organizaciones obreras y el retiro de la personería jurídica a otras. Eso sí, se cuidaron de preservar “estratégicamente” a la mayoría de las capas altas de la burocracia sindical. Por otra parte, una serie de normas establecieron el congelamiento de la actividad gremial. Así se suspendió el derecho de huelga, se eliminó el fuero sindical, fue prohibida la actividad gremial y la ley de seguridad industrial prohibió cualquier medida concertada de acción directa, trabajo a desgano y baja de la producción. (2)

Además de toda esta batería de medidas antiobreras, menos de un mes después del golpe, se retomó la relación con el F.M.I., en abril de 1976. “La deuda pública creció 5,5 veces durante la dictadura, pasando de U$S 8.085 millones en 1976 a U$S 45.065 millones en 1983. Es el crecimiento más elevado en la historia que tuvo la deuda en un período tan breve de tiempo. Entre los préstamos se incluye uno con el Fondo Monetario Internacional pocos días después del inicio del Golpe”, señala Lucía Ortega en El fraude de la deuda externa: de la dictadura militar a Alberto Fernández.

Relata también que “el esquema económico de apertura y desregulación favoreció el endeudamiento externo privado por las grandes empresas, alcanzando los U$S 17.000 millones en 1981. Allí figuran importantes entidades bancarias, como el Citibank, Banco Tornquist, Banco Quilmes, Banco Francés, Banco Río de la Plata y hasta algunos aparecen en su doble condición de acreedores y de deudores al mismo tiempo.

Este esquema culminó con un episodio aún más escandaloso: la transformación de deuda externa privada a pública en 1982 de cerca de U$S 8.600 millones bajo la órbita del Banco Central presidido por Domingo Cavallo, es decir, una estatización del 55 % de la deuda privada”.

El juez Ballesteros llevó adelante una investigación que estableció la trama de esa descomunal estafa. Sevel, la automotriz de Franco Macri, adeudaba 124 millones de dólares en 1983 que fueron licuados por el Estado, Acindar 649 millones; Compañía Naviera, de la familia Pérez Companc, 211 millones; y Loma Negra, de los Fortabat, 62 millones. Corporaciones multinacionales como Techint, IBM, Ford y Fiat y el sector financiero, integran el listado.

Algunos de estos grupos empresarios, además de haberles estatizado sus deudas, fueron beneficiados con licitaciones de obra pública. Se enriquecieron con negocios de la mano del estado genocida. Uno de ellos es el grupo Macri (SOCMA), a quien les fueron otorgadas obras como la represa Yaciretá, la construcción del puente Misiones-Encarnación, la central termoeléctrica de Río Tercero y de Luján de Cuyo, la recolección de residuos de la Ciudad de Buenos Aires, mediante la creación de Manliba, entre otras.

CENTROS DE PRODUCCION Y TORTURA

Ford es el caso emblemático: “Las peores torturas durante la dictadura las sufrimos en el quincho de la Ford”, declaraba Pedro Troiani, delegado de la planta de Pacheco que declaró en el juicio de la causa Ford. Allí se montó un centro de detención en el interior del predio de esa fábrica, en los sectores del Campo Recreativo, para que los trabajadores “marcados” fueran interrogados.

La automotriz alemana Mercedes Benz es conocida porque el gerente de producción Juan Tasselkrautle entregaba a miembros de un grupo de tareas el listado de trabajadores combativos y llegó a darles hasta el domicilio de un delegado.Se jactaban también de haber “donado” un equipo de neonatología al hospital militar de Campo de Mayo, donde nacieron más de 200 niños y niñas en cautiverio y de los cuales aún hoy continúan apropiados.

Este miércoles debía declarar el ex Gerente de la Automotriz, Juan Ronaldo Tasselkraut, único directivo de la empresa procesado por el secuestro de 18 trabajadores entre 1976 y 1977. Pero logró postergar una vez más su declaración indagatoria y finalmente lo hará el 29 de marzo y por zoom. Una vez más las maniobras de los pocos empresarios que gracias a la lucha fueron procesados, dilatan el avance de las causas con el aval del poder político y judicial.

Sin dudas, en el podio encontramos también al multimillonario Carlos Pedro Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma en Jujuy. Los vehículos de su propiedad fueron usadasentre la madrugada posterior al golpe (entre el 24 y 25 marzo y durante el operativo conjunto de las fuerzas del Ejército, Gendarmería y Policía que se prolongó entre el 20 y el 27 de julio del 1976, conocido como el “Apagón de Ledesma”. El brutal saldo fueron 400 detenidos y 33 compañeros desaparecidos.

A pocos días de este nuevo aniversario del golpe genocida, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación dictaminó poco menos que una provocación a las familias de los desaparecidos y asesinados y a los organismos de derechos humanos: avaló un informe médico favorable a la impunidad de Blaquier.

El Empresario tal como confirmaron peritos, simula una enfermedad para evitar ser enjuiciado por sus crímenes: ser instigador y participar de la noche del apagón donde se secuestraron y desaparecieron a decenas de personas durante la última dictadura militar. Mientras tanto despide a trabajadores que sufren enfermedades laborales.

EMPRESARIOS GENOCIDAS: EL REINO DE LA IMPUNIDAD

A 46 años del genocidio de clase, son contados con los dedos los empresarios procesados por los crímenes y muchos menos los condenados. Los ex Gerentes de Ford Pedro Müller (89) y Héctor Sibilla (94), fueron condenados en diciembre de 2018 a penas de diez y doce años de prisión por 24 casos de obreros secuestrados en dictadura. Sin embargo a más de cuatro años de esa sentencia siguen en sus casas. Blaquier sigue esquivando su presentación con diagnósticos de salud falsos.La Cámara Federal de Apelaciones salteña por mayoría, confirmó en agosto del año pasado, el tercer procesamiento contra el empresario de La Veloz del Norte, Marcos Levín, por las torturas a 17 trabajadores. Sin embargo sigue libre.

Cuatro empresarios azucareros fueron procesados por delitos de lesa humanidad en septiembre de 2021 en Tucumán por las torturas, privación ilegítima de la libertad y desaparición forzada de un total de 68 obreros del ingenio La Fronterita, donde funcionó un centro clandestino. Sin embargo, los accionistas Jorge Alberto Figueroa Minetti, Eduardo Butori, Alfredo José Martínez Minetti y Fernando Cornú De Olmos continúan en libertad.

En el caso de Vicente Massot, dueño del diario La Nueva Provincia, tras años de ser imputado en una causa por delitos de lesa humanidad contra dos obreros gráficos de su empresa, en 2016 fue beneficiado con una “falta de mérito”. Aún se espera que la Corte Suprema se pronucie luego de una apelación de las querellas al fallo que lo libró de culpa y cargo.

Para no hablar de Ernestina Herrera de Noble, quien se murió impune. Ella junto a su socio Héctor Magnetto fueron no sólo encubridores de cuanto crimen cometieron los genocidas sino que en 1979 fueron benficiarios directos de la entrega de Papel Prensa a una sociedad entre ClarínLa NaciónLa Prensa y el propio Estado argentino (que dura hasta hoy) tras quitarle la titularidad de la empresa en una sala de torturas a la esposa de David Graiver.

Estos son algunos ejemplos de cómo la impunidad garantizada por todos los gobiernos y el Poder Judicial a los empresarios responsables, continúa hasta la actualidad. Incluso muchas de sus empresas siguen “llevándosela en pala”, e incluso siendo proveedoras del Estado, como Mercedes Benz, que a dos días de un nuevo aniversario del golpe acaba de ser beneficiada para proveer camiones nada menos que a las Fuerzas Armadas.

Este 24 de Marzo, seremos miles en las calles de todo el país contra la impunidad de ayer y de hoy, y contra el acuerdo que pactaron el Gobierno, la oposición de derecha y el F.M.I., el cual legitima una Deuda Ilegal que se no paró de multiplicarse desde la dictadura, y sólo traerá más ajuste para las mayorías trabajadoras y populares. Además nos movilizaremos para decir: ¡No a la guerra, fuera las tropas rusas de Ucrania. Fuera la OTAN de Europa del este. No al rearme imperialista. Por la unidad internacional de la clase trabajadora!


(1) Responsabilidad empresarial en delitos de Lesa Humanidad. Represión a los trabajadores durante el terrorismo de Estado, Buenos Aires, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, 2015.)

(2) Op. cit.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Empresas-y-dictadura-disparen-contra-los-trabajadores

POR UNA COLOMBIA SOLIDARIA

El próximo 29 de mayo en Colombia existe la posibilidad de terminar con décadas de gobiernos oligarcas. En las elecciones programadas para el mes de mayo, se presenta como alternativa democrática y popular el candidato Gustavo Petro integrante del Pacto histórico, confluencia de partidos politicos, movimientos sociales y espacios culturales, que emergen de una Colombia que reclama justicia y el cierre de jornadas violentas, en una guerra interna alimentada por los sectores del privilegio.

Las recientes elecciones legislativas del 13 de marzo, fueron marcadas con un amplio caudal de votos para los partidos y movimientos progresistas. Esta situación, despertó las
intenciones fraudulentas del poder concentrado en las minorías retardatarias de la sociedad.

La elección a presidente de Colombia en el mes de Mayo deberá poner en estado de alerta a toda la Comunidad Latinoamericana, para impedir la repetición de los hechos aberrantes que atentaron contra la democracia, perpetrados en la historia de América Latina por los sectores oligárquicos aliados a los intereses foráneos.

¡¡¡POR UNA COLOMBIA SOLIDARIA!!!

-Corriente Peronista Descamisados (Secretario General Marcelo Koenig)
-Central de Trabajadores Argentina (CTA Autónoma- Secretaría Relaciones Internacionales- Adolfo Aguirre)
-Partido Comunista (Comité Rosario- Norberto Champa Gagliotti)
-Movimiento Evita (Secretaría Relaciones Internacionales- Alejandro Javier Rusconi)
-Unidad Popular (Secretaría RRII- Julio Fuentes)
-Partido Justicialista (Secretaría de Relaciones Internacionales ad hoc- Departamento Rosario Néstor Suleiman)
-Partido Comunista Revolucionario (Santa Fe Luis Molina)
-Corriente NuestraPatria (Secretaría de Relaciones Internacionales – Federico Lopardo)
-Central de Trabajadores Argentina (CTA Autónoma- Provincia de Santa Fe – Secretario General.
-Partido del Progreso Social (Sec. RRII -Alfredo Curi)
-Partido Intransigente (Luis A. Castañeira)
-Nuevo Encuentro (José M. Tessa)
-Partido Solidario (Luciano Arancho)
-Movimiento Evita (Jorge Palombo -Santa Fe)
-Comité de Cooperación Latinoamericano Saharaui (Eduardo Rosa)
-Centro Cultural Oveja Negra (Hugo Rios)
-Casa de Solidaridad con Cuba y la Patria Grande “Ernesto Che Guevara” (Rosario-Raquel
Nencovsky)
-Asociación Cooperadora Escuela de -Enseñanza Media para Adultos N 1297 – Rosario (Dario Yozviak) -Centro Cultural Argentino Iraquí (Paola Angel)
-Fundación Igualar (Fernando Rosua)