


Desde 1988, un espacio de pluralidad e intercambio




POR JORGE RACHID
LA HISTORIA ARGENTINA es pródiga en ofrecernos ejemplos de derrota del campo nacional, cuando las fuerzas enemigas de la patria son coaligadas con los sectores oligárquicos y del privilegio en las luchas intestinas, que debilitan los intereses del pueblo argentino.
Desde el inicio mismo de nuestro proceso de Emancipación Nacional las fuerzas políticas que participaban, aún de diferente mirada, comprendieron que la decisión de avanzar en un camino de liberación nacional, requería de todos los sectores comprometidos con esos objetivos estratégicos, de terminar con la dependencia con la Corona española.
Claro que en el devenir de los acontecimientos, se comenzaron a notar claudicaciones importantes ante las dificultades que un proceso de tal magnitud traía consigo, en especial aquellos aspectos controvertidos referidos a la ampliación de los espacios de decisión política que se adoptaban desde el puerto, que no siempre contemplaban los intereses de las provincias y gobernaciones que formaban parte del Virreynato hasta entonces. Las conductas pusilánimes de varios de los principales dirigentes, que buscaron caminos fáciles de nuevos coloniajes en otras latitudes, explican lo que después se convirtió en un baño de sangre que se simplificó en la historia bajo el concepto binario de enfrentamiento entre unitarios y federales, cuando en realidad detrás de cada facción operaban fuerzas externas a la Patria con intereses propios.
La historia entonces sirve para resignificarla, para que sea el eslabón necesario de un proyecto de país que no retroceda en cada período histórico borrando la Memoria e Identidad nacional, ambos conceptos que son vertebrales a la idea de Patria. Es justamente sobre estos elementos donde el enemigo pretende en forma permanente accionar, en su afán de consolidar el colonialismo en todos sus aspectos, pero con una base cultural determinante y dominante, que permita la manipulación de la conciencia colectiva del pueblo, en función de su estrategia de dominación.
Es que esa conciencia colectiva, opera en la conformación de la subjetividad del pueblo desde sus primeras infancias, por lo cual la continuidad del colonialismo fortalece a largo plazo, generación tras generación, la condición del colonizado como un hecho natural, incorporando a su perfil como pueblo, los mecanismos de sumisión que pretende el enemigo colonizador.
Estamos los argentinos en esa condición en la actualidad?
Esta pregunta no es ingenua, porque admitirlo es casi una idea que hiere la sensibilidad nacional e incluso nuestro propio narcisismo individual, porque nos transforma en títeres de políticas que atentan contra los que pensamos y pretendemos como Pueblo, ya que Patria no existe sin el componente Pueblo, porque su concepción deviene de padre enterrado, de memoria oral, familiar y social compartida que nos otorga identidad por pertenencia. Esa percepción se derrumba ante la prepotencia colonizadora, que impone desde mecanismos de construcción de pensamientos hasta dependencias tecnológicas, que se nos aparecen compulsivamente, como indispensables para nuestra calidad de vida.
Es el mundo de los objetos, el del consumismo sin fin, es la sociedad del éxito hoy sin un mañana posible, del individualismo egoísta que lleva a la diáspora social y que destruye la idea de Patria. Esa es la expresión de la cultura neoliberal imperante y prevalente que inunda el mundo, de una idea de infinito, que hace del mismo un sistema de explotación sin fin de los seres humanos y de la naturaleza. Eso es el capitalismo en su expresión más acabada del siglo XXl que está estallando por su inviabilidad, ya que la acumulación financiera y la apropiación de los instrumentos de información han creado un mundo ficcional, que fue puesto al descubierto por la Pandemia.
Entonces los pueblos se rebelan ante la visión de un modelo que excluye a las mayorías populares, globalización perversa que se ha dedicado a derrumbar la producción en favor de la especulación financiera de la economía, privilegiando a la macro economía por sobre las necesidades de los seres humanos, que ha llevado en su voracidad material, a la desertización de la tierra y la pérdida de alimentación saludable con la utilización de los agro tóxicos, provocando el círculo vicioso que acoplando el calentamiento global, con la pérdida de agua dulce de consumo humano para la vida, ha transformado la vida de los pueblos. Esa rebelión, que es un grito desesperado de la Humanidad, tiene nuevos ejes de lucha en cada región del planeta y también en nuestra tierra latinoamericana, que nos incluye.

Hoy el enemigo colonizador redobla sus esfuerzos por fracturar las fuerzas nacionales y populares, operando sobre los dirigentes del campo nacional en su afán de fragmentar electoralmente y eventualmente destituirnos, ante las flaquezas doctrinarias que se expresan en el gobierno nacional y popular, que al haber constituido un Frente ha diluido sus objetivos estratégicos.
Es que el enemigo es quien tiene la fuerza del control político del poder que nunca estuvo en manos del Gobierno, amputando en especial desde la Corte Suprema y debilitando la democracia, cada iniciativa destinada a proteger los bienes e intereses del pueblo argentinos. Así fueron atacadas desde las políticas sanitarias hasta las medidas económicas, desde las decisiones del Senado hasta la ampliación de derechos ciudadanos, como corresponde a un gobierno peronista, que pierde su sentido sino da las respuestas necesarias, a las demandas sociales emergentes de cada situación. No fue sólo su responsabilidad como Gobierno, sino que el accionar del enemigo debe ser identificado en cada acción política, para que pueda ser visibilizado por el conjunto del pueblo, operando en contra de los intereses del conjunto de la Comunidad.
Es cuando surge con fuerza de demanda de la hora la necesidad de la organización, de la Comunidad Organizada como herramienta de lucha del pueblo, que permita superar las asimetrías de fuerzas que el colonialismo ha impuesto en nuestro país, afectando las decisiones soberanas, amputando las posibilidades de industrialización y ampliación del empleo, combinado con los derechos sociales y laborales que son nuestra cédula de identidad como cultura nacional. El enemigo tiene un plan de control político sobre la Argentina, no entenderlo es entregarse como Patria. Necesitamos nosotros un plan estratégico que apuntale nuestro desarrollo científico tecnológico excepcional que tenemos y el coloniaje impide que nos enorgullezca como argentinos. Ese diseño a largo plazo será la construcción del Modelo Social Solidario Biocéntrico, recuperando la idea de la Argentina Bi-Continental del Peronismo, integrada a la Patria Matria Grande, que nunca debió dejar de ser.


ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI
Hay un Filme Argentino olvidado y que muchos no conocen. Fue un fracaso comercial, y como todo fracaso el tiempo lo marca a fuego 50 años después.
El cine y la Literatura son como el vino de calidad, añejan y no son para todo el mundo. En 1969 Hugo Santiago, un docente de Filosofía y Literatura de la U.B.A. y cineasta de películas archivadas en museos del olvido, filma Invasión. El guión es de Hugo y de Borges, por eso se la conoce a la película como el filme borgeano. El argumento es de Borges y de Bioy Casares.
La película dura 125 minutos y se estrenó un 16 de octubre de 1969. Fue calificada para mayores de 18 años. Y es en blanco y negro, el color del cine dirían los que saben de cine, que son muy pocas personas en este mundo. Borges era un cinéfilo, amaba el cine y sabía de cine. Borges nace con el cine, allá por 1899 y el cine nace cuatro años antes con esa filmación de los hermanos Lumière donde los obreros salen de una fábrica. Borges es cine como Virgilio es poesía. Ya Borges en su libro Evaristo Carriego imagina cómo un filme narraría el nacimiento de Palermo. Y el Aleph se lee en clave cinematográfica. Y su narrativa más lograda, a mi entender, nos remite a los filmes de Von Strenberg.
Estoy hablando de Historia universal de la infamia, lo más bello de Borges. Y si nos remitimos a su cuento El hombre de la esquina rosada, es una narración con secuencias de cine. La espera y Los muertos nos remiten al wésterns y al cine de gángsters. Borges fue Borges y no hay otro igual. A Borges le gustaba el cine soviético y sentía devoción por Eisenstein. Borges se reía con Chaplin y los filmes del cómico trazan muchos de los relatos borgeanos. Borges respiraba cine y como todo lector y amante de los libros Borges fue un cineasta en su alma de narrador.

Invasión fue un filme olvidado por muchos años, casi desconocido y que recién en 2008 pudo llegar al formato DVD y llegar a los claustros universitarios y al mundo de la literatura.
Invasión cometió un pecado para las masas: su lenguaje y su temática es de la angustia y la desesperación en un mundo apático y derrumbado. Invasión es un filme de ciencia ficción y policial y de vanguardia y nos remite a la nouvelle vague y tiene un toque del cine fantástico y mucho del policial negro norteamericano, pero con el bandoneón de Pichuco. O sea, es un filme único y narrado como si fuera una novela de estilos y de prosa exquisita.
Alguna vez, hace muchísimos años, me preguntó un alumno si se decía «borgeano» o «borgiano». Yo daba Historia y Filosofía, no soy estilista de la lengua ni estoy calificado para dar Español. Entonces le dije: «borgesiano». El chico (yo también era un chico, 23 años) me dice: «a mí me gusta borgeano». Y le digo: «entonces es borgeano» y ahí terminó este debate sin sentido, porque no tiene importancia alguna si decimos «borgiano» o «borgeano» o «borgesiano». De abjetivos y calificativos y verbos que se ocupen los que hacen diccionarios, yo me ocupo de otra cosa. No tienen importancia los verbos ni los adjetivos cuando se escribe o habla, por eso estudié Historia y no Literatura. Ya aclarado esto, necesario para avanzar en este ensayo nocturno, voy (¿o sería mejor vamos? La tercera persona lo dejo para los manuales escolares). a hablar del filme.
El filme Invasión es una invasión a un lugar imaginario. Y ese lugar es Aquilea. El nombre de la ciudad nos remite a una ciudad del Imperio Romano Occidental. Los bárbaros invaden esta ciudad. Acá vemos lo figurativo en Borges, ¿quiénes serían los bárbaros de la modernidad? En el filme hay un anciano que es el jefe y organizador de la defensa de esa ciudad imaginaria. Juan Carlos Paz interpreta a ese jefe. Actúa Lautaro Murúa, un compadrito que tiene mucho de la impronta borgesiana. También actúa Olga Zubarry, siempre bella y la actriz que protagonizó el primer desnudo en el cine argentino, allá por 1946 en El ángel desnudo. Hace de la mujer de Herrera, el compadrito interpretado por Lautaro Murúa. Hay un desnudo de Olga en el filme, motivo que hizo que el filme sea calificado para mayores de 18 años. Y como siempre los desnudos pesan más que las ideas para los censores. El filme habla de una invasión que va a destruir todo, la «normalidad» de la vida cotidiana se ve amenazada por los invasores, hombres de gabardina que planifican una invasión en masa. El filme tiene mucho del anti héroe, porque nos remite a la derrota. Todos saben que la invasión va a ser un éxito y que están condenados al fracaso desde el primer momento los defensores. Bien borgiano.

El filme aborda tres temas: la invasión tiene como objetivo la pérdida de los valores de las relaciones entre personas. Por eso el filme nos remite a la falta de amor entre los personajes y la frialdad es lo que predomina. La invasión es eterna, y acá es interesante nombrar a El Eternauta, porque la temática de la obra de Oesterheld es que las invasiones son eternas y poderosas e invisibles. Nada es heroico, los héroes son fantasía de los poetas y los adoradores de la mitología clásica. El filme es amargo y a su vez esperanzador: se vive en la angustia eterna, pero esa angustia es lo que nos hace vivir. ¿Referencias a Freud? Quizás.
Pero hay algo más, si nos ubicamos en los tiempos históricos el filme nos remite a la Dictadura de Onganía (aunque el filme está ambientado en 1957 y no en 1969) y nos anticipa el horror de 1976.
Para finalizar vale apreciar un diálogo del filme:
-¿Por qué no resiste Herrera, si la gente está esperando lo que le vamos a vender?
-La gente no se da cuenta, y los que se dan cuenta tienen miedo como yo.
Un filme de culto y para verlo con una botella de vino de dos mil pesos sentado en un sillón y saber que no todo el mundo podrá resistir estas imágenes de un filme tan bello y tan angustiante.
LA ANGUSTIA Y LA DESESPERACION… ES LA VIDA.


Afirmados en la convicción de que Tender puentes, Organizar y ejercitar la escucha y el diálogo, son las herramientas que nos permitirán construir una Comunidad Organizada basada en el Desarrollo con Justicia Social, desde Casa Patria Provincia de Santa Fe, nos proponemos comenzar este nuevo año mediante la presente iniciativa que tiene como fin seguir pensando el rol de la hermandad entre argentinos y entre los pueblos para alcanzar una Sociedad Más Justa, mirando en este primer encuentro, el rol de la Mujer y su relación con la Doctrina Social.
En vivo por el canal de Youtube de Casa Patria Rosario: https://youtube.com/channel/UC5h8dGJxCQTOrbHAz30uQXA
FACEBOOK:
TAMBIEN BUSCANOS POR INSTAGRAM – TWITTER
AUSPICIA E INVITA:


ESCRIBE ALBERTO CORTES
La Historia no pasa nunca dos veces por el mismo lugar, pero sí por lugares parecidos. Por eso es fundamental la comprensión de los contenidos no tan a la vista, pero sí medulares, de los fenómenos históricos; que no se nos volverán a presentar con la misma cáscara que antes, pero pueden retornar infinitas veces con su misma esencia y diferentes envoltorios.

El Golpe de 1976 en Argentina no fue un fenómeno aislado: En 1971 se produjo en Bolivia el golpe del General Banzer contra el Gobierno Progresista del General Juan José Torres -asesinado luego en Buenos Aires durante la dictadura y en el marco del Plan Cóndor-; en 1975 el del Gral. Bermúdez contra el del Gral. Juan Velasco Alvarado, autor de una Reforma Agraria y numerosas medidas en favor de los pobres peruanos; en 1973, el golpe contra Salvador Allende en Chile, con más que probada intervención de la C.I.A., el Depto de Estado de los EE-UU- y empresas yanquis. El mismo año se había dado el autogolpe fascista de Bordaberry en Uruguay.
En Brasil y Paraguay no hacían falta golpes, porque duraban las dictaduras impuestas por golpes en los 60 y los 50.
En la Argentina, el canciller de Videla, Contralmirante Guzzetti, se entrevistó con el Secretario de Estado de los EE.UU., Henry Kissinger, en octubre del ’76, quien le dijo que se apuraran a completar la represión, porque EE.UU. no podría apoyarlos demasiado tiempo. Además, al mes siguiente James Carter ganó la presidencia, asumiendo el siguiente enero e hizo de los DD.HH. una de sus banderas fundamentales, principalmente para usarla contra la Unión Soviética, pero también cuestionó a dictaduras como la Argentina.
Lo que venía ocurriendo en el Sur de América es que los EE.UU. estaban retomando su control. Control que se había relajado por gobiernos que ya no se subordinaban a Washington. El Plan Cóndor fue la expresión represiva de ese hilo continental. Desde que Jefferson dejó por escrito, en 1786, la voluntad de dominar “toda la América, la del Norte y la del Sur”, y otros ideólogos la reafirmaron en el siglo siguiente con las llamadas “Doctrina Monroe” y del “Destino Manifiesto”, los EE.UU. manifestaron a través de innumerables hechos su pretensión de mantener bajo su bota a todo el continente.
El golpe del 24 de marzo venía a reafirmar, en la Argentina, esa vocación colonial. Los demás golpes contemporáneos tenían diferentes cáscaras, pero idéntica médula: Unos fueron golpes militares contra gobiernos electos democráticamente, otros golpes militares contra gobiernos también militares, pero de muy diferente orientación. En un caso, un presidente electo en las urnas se transforma en dictador, con apoyo de las FF.AA.
En todos los casos, las fuerzas coloniales tenían su coordinación con Washington pero actuaban a través de sus agentes locales: En esa etapa histórica, pero no tanto en las que vendrían luego: Principalmente las FF.AA., formadas bajo la Doctrina de Seguridad Nacional. Pero también los grandes empresarios del campo, las finanzas y la industria. La solicitada con que la Sociedad Rural Argentina festejó el primer aniversario del golpe, la colaboración de Ford, Acindar, el Ingenio Ledesma y muchas otras empresas, en la desaparición de militantes sindicales, son algunas de las evidencias más indesmentibles.

En 1979, una dictador creado por los EE.UU. y de quien el presidente Roosevelt había dicho “es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, Anastasio Somoza; fue derrocado por un levantamiento popular triunfante y remplazado por un gobierno que ya no era dócil a Washington. El mismo año, otra dictadura sangrienta, la del Sha de Irán, creada también por la C.I.A. y Gran Bretaña tras derrocar en 1953 a un gobierno popular–como está confesado en los documentos desclasificados de la primera– fue derrocada por la Revolución Islámica, dando nacimiento a gobiernos en ese país que, como en el caso de Nicaragua, son hasta hoy un dolor de cabeza para los planes de dominación estadounidense. Para colmar el vaso, una dictadura amiga –la de Argentina– se volvió loca y atacó y tomó la principal base estratégica de su mayor aliado –Gran Bretaña– , hablamos de Malvinas, vital para que la O.T.A.N. controle gran parte del Atlántico Sur y aspire a la proyección antártica.

Evidentemente, las dictaduras habían dejado de ser negocio para EE.UU.; en un mundo dónde además, con la perestroika primero y la disolución de la U.R.S.S. después, el marco global estaba cambiando aceleradamente. Pasaron entonces a ser entusiastas de la “democracia”. “Democracias” claro, controladas y dirigidas por Washington, y sus agencias: O.E.A., F.M.I., etc.
En este nuevo mundo, de fachada “democrática”, se evita al máximo que hasta las más violentas e ilegales acciones para voltear a un gobierno, como el golpe contra Evo Morales de 2019, sean llamadas golpes y resultan absurdas y ridículas las hiperforzadas maniobras de maquillaje que se hicieron y hacen para hacer pasar ese golpe como un procedimiento constitucional.
Las cáscaras cambiaron mucho. Los contenidos bastante menos.
EN ARGENTINA, EL CONTENIDO COLONIAL DE LAS POLITICAS QUE EN 1976 SE LLAMARON GOLPE Y DICTADURA, EN LOS ’90 SE LLAMARON MENEMISMO Y DELARRUISMO.
YA EN EL SIGLO XXI, LAS POLITICAS QUE INAUGURO LA DICTADURA SIGUIERON CON MACRI, Y EN ESTOS MOMENTOS SE PREPARA LA PROXIMA CASCARA. PROBABLEMENTE CON LA FACHADA DE LA UNION CIVICA RADICAL (U.C.R.) MAS ALIADOS.
A 46 AÑOS DEL GOLPE GENOCIDA DECIMOS: ¡¡¡NUNCA MAS!!! NUNCA MAS MILITARES GENOCIDAS. PERO TAMBIEN NUNCA MAS SUS CONTINUADORES, AUNQUE NO VENGAN YA DE UNIFORME SINO DE SACO Y CORBATA O INCLUSO, DE ROPA MAS INFORMAL Y DESCONTRACTURADA.

El modo en que las empresas se involucraron en la represión a los trabajadores durante la dictadura muestra que se trató de una estrategia en la que los grupos económicos concentrados utilizaron al gobierno militar y el terrorismo de Estado a su servicio. No fue solo complicidad.
POR GLORIA PAGES (HERMANA DE DESAPARECIDOS – CE.PRO.D.H.) Y ANDREA LOPEZ (LA IZQUIERDA DIARIO)
No fue sólo complicidad. El modo en que las empresas se involucraron en la represión a la clase trabajadora y los sectores populares durante la dictadura muestra que se trató de una estrategia en la que los grupos económicos concentrados utilizaron al gobierno militar y el terrorismo de Estado a su servicio.
En 1969 el Cordobazo había dado inicio a un proceso de luchas y ascenso del movimiento obrero. Desde 1973 miles de trabajadores pusieron en pie comisiones internas y cuerpos de delegados que peleaban por mejores condiciones de trabajo y contra los planes de ajuste del Gobierno Peronista, como en el Rodrigazo en 1975.
Esa enorme fuerza de miles y miles de obreras y obreros en la zona norte, sur y oeste, conformaban las Coordinadoras Interfabriles que llegaron a organizar a más de 130.000 trabajadoras y trabajadores.
La clase empresaria tomó nota del peligro que implicaba el grado de organización obrera, que ponía límites a sus ganancias y beneficios económicos, y ponía en jaque el orden establecido.
José Alfredo Martínez de Hoz lo decía sin tapujos, en su carácter de presidente del Consejo Empresario Argentino, durante una visita de un grupo de empresarios al general Jorge Rafael Videla (por entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto) en el año 1975. Allí le manifestó que la preocupación de las patronales se centraba en que el accionar obrero que estaba “impidiendo la libertad de trabajo, la producción y la productividad” y le planteó que “el gobierno debía asegurar la libertad y el imperio del orden sobre todas las cosas”. Meses después sería designado Ministro de Economía por Videla.

Diez años después, ante la Comisión Investigadora Parlamentaria de la Cámara de Diputados (1984/85), el propio Martínez de Hoz confirmaba aquella reunión y esas palabras suyas. En agosto de 1975, los grandes grupos empresariales fundaron la Apege (Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias). Ahí estaban la oligarquía rural, el Consejo Empresario Argentino (CEA), la Cámara de la Construcción y los principales grupos capitalistas nacionales y extranjeros, incluidos los bancos.
El 4 de febrero de 1976 publicaron una solicitada con una serie de demandas al gobierno, donde instaban a que “asegure el orden, el respeto y la tranquilidad física y jurídica del empresario; la modificación de la ley de Contrato de Trabajo y de todas aquellas normas legales que atentan contra la productividad y el desenvolvimiento de las empresas” (diario «La Nación«).
Como señala Lucho Aguilar en la nota «Guerra» a la inflación. Así apoyaron el Golpe de 1976 los “formadores de precios” a los que quiere convencer el Gobierno, “pocas semanas después los Bunge &Born, los Blaquier, los Reyes Terrabusi y los industriales de las golosinas agrupados en la CIPA fundan la COPAL, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios, Bebidas y Afines. El ascenso obrero (…) también se sentía en sus fábricas. Allí estaban los trabajadores de los ingenios azucareros tucumanos y jujeños, de frigoríficos como Swift, de las plantas de Terrabusi, Matarazzo, Bagley, Molinos.
Rápidamente la Copal se convirtió en fanática de los preparativos golpistas. Cuando la Apege convocó al lock-out (paro) patronal del 16 de febrero de 1976, la Copal organizó la misa que ‘bendijo’ el llamado a los cuarteles, en la Iglesia de Nuestra Señora de los Inmigrantes”.
Más adelante señala que “su primer presidente fue un hombre de Bunge & Born, Enrique Eskenazi. El rol de los empresarios alimenticios lo resume Martínez de Hoz en un almuerzo en octubre de 1978: ‘Quiero expresar mi satisfacción por estar en este tercer aniversario de la Copal muy cerca de lo que será el tercer aniversario de nuestro gobierno. Y la Copal ha mostrado desde un principio su voluntad de colaborar con el proceso’”.
“Los favores fueron mutuos. Las Fuerzas Armadas se encargaron de perseguir el activismo que se había organizado desde los 60 en los ingenios azucareros, las alimenticias del Gran Buenos Aires, en los frigoríficos, desapareciendo a comisiones internas y cuerpos de delegados enteros. La resistencia obrera también escribió sus páginas”.
Estos son los famosos “formadores de precios” a los que hoy el Gobierno del Frente de Todos pretende convencer con discursos o tibias medidas, los mismos que impulsaron la sangrienta Dictadura Cívico-Militar-Eclesiástica.

Cientos de testimonios dan cuenta de la Participación de Empresarios como los de Techint, Ford, Acindar, Arcor, Mercedes Benz, Astra, Celulosa, Bunge y Born, Astilleros Astarsa y Río Santiago, Aluar, Fate, La Veloz del Norte, Pérez Companc, Fortabat, Garovaglio y Zorraquín, Pescarmona, Bulgheroni, Vicentín, Blaquier (Ingenio Ledesma), Las Marías (Taragüí), La Nueva Provincia, Clarín y La Nación, en un verdadero plan ideado para matar a Delegados y Activistas “Molestos” y aterrorizar al resto.
La participación de los empresarios en la Dictadura se dio en varios sentidos: a través del aporte de información sobre los trabajadores, detenciones en los lugares de trabajo, militarización de las fábricas, agentes de inteligencia infiltrados; y brindando recursos económicos y materiales, desde movilidad para trasladar a los detenidos hasta la expresión más extrema que fue la instalación de centros ilegales de detención y tortura en los propios establecimientos, como ocurrió en los casos de Acindar, Ford, Ingenio La Fronterita, Astillero Río Santiago, La Veloz del Norte. (1)
La represión fue acompañada de un conjunto de leyes que buscaban transformar las actividades sindicales: por un lado, la intervención de la mayoría de los grandes sindicatos y federaciones, que comenzó con la CGT y se extendió a decenas de organizaciones obreras y el retiro de la personería jurídica a otras. Eso sí, se cuidaron de preservar “estratégicamente” a la mayoría de las capas altas de la burocracia sindical. Por otra parte, una serie de normas establecieron el congelamiento de la actividad gremial. Así se suspendió el derecho de huelga, se eliminó el fuero sindical, fue prohibida la actividad gremial y la ley de seguridad industrial prohibió cualquier medida concertada de acción directa, trabajo a desgano y baja de la producción. (2)
Además de toda esta batería de medidas antiobreras, menos de un mes después del golpe, se retomó la relación con el F.M.I., en abril de 1976. “La deuda pública creció 5,5 veces durante la dictadura, pasando de U$S 8.085 millones en 1976 a U$S 45.065 millones en 1983. Es el crecimiento más elevado en la historia que tuvo la deuda en un período tan breve de tiempo. Entre los préstamos se incluye uno con el Fondo Monetario Internacional pocos días después del inicio del Golpe”, señala Lucía Ortega en El fraude de la deuda externa: de la dictadura militar a Alberto Fernández.
Relata también que “el esquema económico de apertura y desregulación favoreció el endeudamiento externo privado por las grandes empresas, alcanzando los U$S 17.000 millones en 1981. Allí figuran importantes entidades bancarias, como el Citibank, Banco Tornquist, Banco Quilmes, Banco Francés, Banco Río de la Plata y hasta algunos aparecen en su doble condición de acreedores y de deudores al mismo tiempo.
Este esquema culminó con un episodio aún más escandaloso: la transformación de deuda externa privada a pública en 1982 de cerca de U$S 8.600 millones bajo la órbita del Banco Central presidido por Domingo Cavallo, es decir, una estatización del 55 % de la deuda privada”.
El juez Ballesteros llevó adelante una investigación que estableció la trama de esa descomunal estafa. Sevel, la automotriz de Franco Macri, adeudaba 124 millones de dólares en 1983 que fueron licuados por el Estado, Acindar 649 millones; Compañía Naviera, de la familia Pérez Companc, 211 millones; y Loma Negra, de los Fortabat, 62 millones. Corporaciones multinacionales como Techint, IBM, Ford y Fiat y el sector financiero, integran el listado.
Algunos de estos grupos empresarios, además de haberles estatizado sus deudas, fueron beneficiados con licitaciones de obra pública. Se enriquecieron con negocios de la mano del estado genocida. Uno de ellos es el grupo Macri (SOCMA), a quien les fueron otorgadas obras como la represa Yaciretá, la construcción del puente Misiones-Encarnación, la central termoeléctrica de Río Tercero y de Luján de Cuyo, la recolección de residuos de la Ciudad de Buenos Aires, mediante la creación de Manliba, entre otras.
Ford es el caso emblemático: “Las peores torturas durante la dictadura las sufrimos en el quincho de la Ford”, declaraba Pedro Troiani, delegado de la planta de Pacheco que declaró en el juicio de la causa Ford. Allí se montó un centro de detención en el interior del predio de esa fábrica, en los sectores del Campo Recreativo, para que los trabajadores “marcados” fueran interrogados.
La automotriz alemana Mercedes Benz es conocida porque el gerente de producción Juan Tasselkrautle entregaba a miembros de un grupo de tareas el listado de trabajadores combativos y llegó a darles hasta el domicilio de un delegado.Se jactaban también de haber “donado” un equipo de neonatología al hospital militar de Campo de Mayo, donde nacieron más de 200 niños y niñas en cautiverio y de los cuales aún hoy continúan apropiados.
Este miércoles debía declarar el ex Gerente de la Automotriz, Juan Ronaldo Tasselkraut, único directivo de la empresa procesado por el secuestro de 18 trabajadores entre 1976 y 1977. Pero logró postergar una vez más su declaración indagatoria y finalmente lo hará el 29 de marzo y por zoom. Una vez más las maniobras de los pocos empresarios que gracias a la lucha fueron procesados, dilatan el avance de las causas con el aval del poder político y judicial.
Sin dudas, en el podio encontramos también al multimillonario Carlos Pedro Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma en Jujuy. Los vehículos de su propiedad fueron usadasentre la madrugada posterior al golpe (entre el 24 y 25 marzo y durante el operativo conjunto de las fuerzas del Ejército, Gendarmería y Policía que se prolongó entre el 20 y el 27 de julio del 1976, conocido como el “Apagón de Ledesma”. El brutal saldo fueron 400 detenidos y 33 compañeros desaparecidos.
A pocos días de este nuevo aniversario del golpe genocida, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación dictaminó poco menos que una provocación a las familias de los desaparecidos y asesinados y a los organismos de derechos humanos: avaló un informe médico favorable a la impunidad de Blaquier.
El Empresario tal como confirmaron peritos, simula una enfermedad para evitar ser enjuiciado por sus crímenes: ser instigador y participar de la noche del apagón donde se secuestraron y desaparecieron a decenas de personas durante la última dictadura militar. Mientras tanto despide a trabajadores que sufren enfermedades laborales.
A 46 años del genocidio de clase, son contados con los dedos los empresarios procesados por los crímenes y muchos menos los condenados. Los ex Gerentes de Ford Pedro Müller (89) y Héctor Sibilla (94), fueron condenados en diciembre de 2018 a penas de diez y doce años de prisión por 24 casos de obreros secuestrados en dictadura. Sin embargo a más de cuatro años de esa sentencia siguen en sus casas. Blaquier sigue esquivando su presentación con diagnósticos de salud falsos.La Cámara Federal de Apelaciones salteña por mayoría, confirmó en agosto del año pasado, el tercer procesamiento contra el empresario de La Veloz del Norte, Marcos Levín, por las torturas a 17 trabajadores. Sin embargo sigue libre.
Cuatro empresarios azucareros fueron procesados por delitos de lesa humanidad en septiembre de 2021 en Tucumán por las torturas, privación ilegítima de la libertad y desaparición forzada de un total de 68 obreros del ingenio La Fronterita, donde funcionó un centro clandestino. Sin embargo, los accionistas Jorge Alberto Figueroa Minetti, Eduardo Butori, Alfredo José Martínez Minetti y Fernando Cornú De Olmos continúan en libertad.
En el caso de Vicente Massot, dueño del diario La Nueva Provincia, tras años de ser imputado en una causa por delitos de lesa humanidad contra dos obreros gráficos de su empresa, en 2016 fue beneficiado con una “falta de mérito”. Aún se espera que la Corte Suprema se pronucie luego de una apelación de las querellas al fallo que lo libró de culpa y cargo.
Para no hablar de Ernestina Herrera de Noble, quien se murió impune. Ella junto a su socio Héctor Magnetto fueron no sólo encubridores de cuanto crimen cometieron los genocidas sino que en 1979 fueron benficiarios directos de la entrega de Papel Prensa a una sociedad entre Clarín, La Nación, La Prensa y el propio Estado argentino (que dura hasta hoy) tras quitarle la titularidad de la empresa en una sala de torturas a la esposa de David Graiver.
Estos son algunos ejemplos de cómo la impunidad garantizada por todos los gobiernos y el Poder Judicial a los empresarios responsables, continúa hasta la actualidad. Incluso muchas de sus empresas siguen “llevándosela en pala”, e incluso siendo proveedoras del Estado, como Mercedes Benz, que a dos días de un nuevo aniversario del golpe acaba de ser beneficiada para proveer camiones nada menos que a las Fuerzas Armadas.
Este 24 de Marzo, seremos miles en las calles de todo el país contra la impunidad de ayer y de hoy, y contra el acuerdo que pactaron el Gobierno, la oposición de derecha y el F.M.I., el cual legitima una Deuda Ilegal que se no paró de multiplicarse desde la dictadura, y sólo traerá más ajuste para las mayorías trabajadoras y populares. Además nos movilizaremos para decir: ¡No a la guerra, fuera las tropas rusas de Ucrania. Fuera la OTAN de Europa del este. No al rearme imperialista. Por la unidad internacional de la clase trabajadora!
(1) Responsabilidad empresarial en delitos de Lesa Humanidad. Represión a los trabajadores durante el terrorismo de Estado, Buenos Aires, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, 2015.)
(2) Op. cit.
Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Empresas-y-dictadura-disparen-contra-los-trabajadores

El próximo 29 de mayo en Colombia existe la posibilidad de terminar con décadas de gobiernos oligarcas. En las elecciones programadas para el mes de mayo, se presenta como alternativa democrática y popular el candidato Gustavo Petro integrante del Pacto histórico, confluencia de partidos politicos, movimientos sociales y espacios culturales, que emergen de una Colombia que reclama justicia y el cierre de jornadas violentas, en una guerra interna alimentada por los sectores del privilegio.
Las recientes elecciones legislativas del 13 de marzo, fueron marcadas con un amplio caudal de votos para los partidos y movimientos progresistas. Esta situación, despertó las
intenciones fraudulentas del poder concentrado en las minorías retardatarias de la sociedad.
La elección a presidente de Colombia en el mes de Mayo deberá poner en estado de alerta a toda la Comunidad Latinoamericana, para impedir la repetición de los hechos aberrantes que atentaron contra la democracia, perpetrados en la historia de América Latina por los sectores oligárquicos aliados a los intereses foráneos.
¡¡¡POR UNA COLOMBIA SOLIDARIA!!!
-Corriente Peronista Descamisados (Secretario General Marcelo Koenig)
-Central de Trabajadores Argentina (CTA Autónoma- Secretaría Relaciones Internacionales- Adolfo Aguirre)
-Partido Comunista (Comité Rosario- Norberto Champa Gagliotti)
-Movimiento Evita (Secretaría Relaciones Internacionales- Alejandro Javier Rusconi)
-Unidad Popular (Secretaría RRII- Julio Fuentes)
-Partido Justicialista (Secretaría de Relaciones Internacionales ad hoc- Departamento Rosario Néstor Suleiman)
-Partido Comunista Revolucionario (Santa Fe Luis Molina)
-Corriente NuestraPatria (Secretaría de Relaciones Internacionales – Federico Lopardo)
-Central de Trabajadores Argentina (CTA Autónoma- Provincia de Santa Fe – Secretario General.
-Partido del Progreso Social (Sec. RRII -Alfredo Curi)
-Partido Intransigente (Luis A. Castañeira)
-Nuevo Encuentro (José M. Tessa)
-Partido Solidario (Luciano Arancho)
-Movimiento Evita (Jorge Palombo -Santa Fe)
-Comité de Cooperación Latinoamericano Saharaui (Eduardo Rosa)
-Centro Cultural Oveja Negra (Hugo Rios)
-Casa de Solidaridad con Cuba y la Patria Grande “Ernesto Che Guevara” (Rosario-Raquel
Nencovsky)
-Asociación Cooperadora Escuela de -Enseñanza Media para Adultos N 1297 – Rosario (Dario Yozviak) -Centro Cultural Argentino Iraquí (Paola Angel)
-Fundación Igualar (Fernando Rosua)

El golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976 da comienzo a la última dictadura cívico-militar-eclesiástica, la peor de nuestra historia. Existía un perfecto acuerdo entre las tres fuerzas armadas, los grandes bancos, las corporaciones transnacionales y la gran burguesía argentina (por entonces nucleada en la APEGE) en imponer un plan económico neoliberal, eliminar controles del Estado sobre la economía, para garantizar la concentración y centralización del capital, la reducción de los salarios y la elevación de las tasas de ganancia. Para aplicar dicho plan económico que ya había diseñado Martínez de Hoz, la dictadura cívico-militar-eclesiastica profundiza la represión contra la militancia popular y los sectores de vanguardia de la clase obrera. La mayoría de lxs detenidxs, cesanteadxs, torturadxs y perseguidxs, además de lxs 30.000 desaparecidxs, fueron trabajadores conscientes, miembros de comisiones internas, cuerpos de delegados y organizaciones políticas del campo popular, muchos de ellxs entregados por las patronales. Entre otras pueden mencionarse Acindar, Mercedes Benz, Molinos Río de la Plata, Ingenio Ledesma y La Veloz del Norte.

La defensa de las condiciones generales del modo de producción capitalista frente a los avances de un movimiento obrero combativo, determinó que la Dictadura Cívico-Militar-Eclesiástica suprimiera el Derecho de Huelga mediante la llamada “Ley” N° 21.400, además de intervenir sindicatos.

Un objetivo central fue el cercenamiento de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744. Poco más de un mes después del golpe, la dictadura resuelve derogar 25 artículos y reformar otros 97 (sobre un total de 301).
La vuelta de la democracia había generado un debate sobre la validez de las “Leyes” o reglas estatales dictadas por la dictadura. Pensamos que los actos y normas de la dictadura debieron ser anulados, o –como han opinado algunos juristas- que su validez debía estar condicionada a la decisión del gobierno constitucionalmente elegido. Pero en nombre de la “Seguridad Jurídica” este debate se cerró definitivamente a partir de los ’90.
Desde la Asociacion de Abogados y Abogadas Laboralistas de Rosario, sostenemos que la pérdida de Derechos de la Clase Trabajadora es parte de la supervivencia de la herencia económica, política e ideológica de la dictadura, contra la cual luchamos quienes creemos en la construcción de una Sociedad Justa e Igualitaria.
Asimismo, hoy, y desde hace casi 3 décadas, existe un Genocidio por Goteo, convalidado legalmente por el Sistema Instrumentado por la Ley N° 24.557, de Accidentes y Enfermedades del Trabajo, el que está centrado en Generar y Proteger el Negocio Financiero de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo, en lugar de cuidar la Dignidad de las Personas con eje en la Prevención.
En este día de *MEMORIA VERDAD y JUSTICIA*, nos comprometemos a la defensa irrestricta de los derechos colectivos e individuales y la recuperacion de los que fueran suprimidos por la Dictadura Civico-Militar-Eclesiastica; a luchar por la libertad de lxs presxs políticxs; por la derogación de las leyes anti-obreras; por el rechazo de todos los proyectos de Reforma Laboral y/o Previsional que tienden a privar de Derechos a Las y Los Trabajadores y por un Derecho del Trabajo que se ajuste a los pactos internacionales de Derechos Humanos, como aporte fundamental para el avance hacia una sociedad verdaderamente democrática, justa, igualitaria y sin presxs políticos.

POR LXS 30 MIL ¡¡¡NUNCA MAS!!!


TRANSCRIBIMOS UNA ENTREVISTA REALIZADA EN EL AÑO 2018 POR «ESPARTACO REVISTA», QUE ARROJA UN POCO DE LUZ A LA ETERNA OBSCURIDAD DE LA DEUDA EXTERNA DE LA REPUBLICA ARGENTINA
POR RODRIGO FEDELE Y MAURO MIGUEZ
La historia familiar de nuestro entrevistado está teñida por la actividad política: un abuelo Gobernador de Tucumán en 1904; dos bisabuelos Presidentes del Paraguay (uno en 1904, el otro en 1910 y 1920).-
Su progenitor, Alejandro Olmos, un periodista y político nacionalista que se diferenció de su estirpe y fue partícipe activo de las agrupaciones vinculadas al histórico José Luis Torres.
Gracias al informe que Olmos presentó antes de su muerte, en el año 2000, el 13 de julio del mismo año la Justicia Federal pudo comprobar más de 477 actos fraudulentos en la adquisición de Deuda Externa durante la última Dictadura Militar Argentina (1976-1982).

ESPARTACO REVISTA: ¿Por qué decidiste continuar con las investigaciones que inició tu padre?
ALEJANDRO OLMOS GAONA: En 2000, cuando salió la sentencia, fui a agradecer al juez Ballestero por su colaboración. Entonces el secretario, un ex-policía y abogado que había hecho mucho para motivar la poca actuación del magistrado durante el Proceso, me dice: “¡Qué lástima que esto se acaba ahora que murió su padre!”.
En aquellos tiempos yo me dedicaba a otras cuestiones históricas y siempre tenía fuertes discusiones con mi viejo porque pensaba que su investigación no servía para nada.
Pero en ese momento, justo en medio de los quilombos por el blindaje financiero, dije “¡Qué se vaya al diablo, voy a hacerme cargo del asunto!”.
Todavía faltaba investigar la Deuda de la década del ’90.
ER: ¿Analizar la deuda te ayudó a descifrar algún mecanismo de la realidad argentina?
AOG: Comprendí por qué el tema de la deuda sigue siendo tabú. Hoy vemos todo el montaje mediático en torno a los cuadernos, y sí, robaron unos cientos de millones de dólares. Pero en la deuda privada se afanaron 23 mil millones de dólares sólo entre 1980 y 1984. Si actualizamos todo al día de hoy, estamos arriba de los 70 mil millones. Una verdadera monstruosidad. De eso nadie dice nada.
En el Banco Central no habían dejado rastros, pero existían auditores que poseían copias de los originales y aceptaron ir a declarar a tribunales sobre los movimientos del Grupo Macri, Rocca, Perez Companc, los grandes empresarios del país. El fiscal Federico Delgado y yo hemos presentado documentos innumerables veces. El problema es que el juez nunca quiso ahondar en eso.

ER: ¿A qué atribuís esa falta de voluntad en la justicia?
AOG: Aquí se puede investigar lo chico, pero no lo grande. En junio de 2001 estuve con Elisa Carrió en su propia casa y le llevé los documentos de la auditoría del Banco Central. Cuando ella presentó su informe por lavado de dinero, anexó lo que yo le había compartido. Después no hizo nunca más nada. Y ahora, por supuesto, mucho menos.
Le escribí a Cristina Fernández de Kirchner cuando era presidenta y me contestó que no se podía hacer más de lo que estaban haciendo. Hay una muralla que protege al poder económico argentino y no se puede horadar para llegar al núcleo. Además, tenemos una justicia cómplice que no sirve para nada.
Por eso, es necesario saber distinguir la corrupción coyuntural de López o Báez de la estructural, que es intocable. A estos tipos no los tocaron nunca. Incluso con el trabajo más que loable que se ha realizado contra los militares en materia de derechos humanos, durante la época de los Kirchner, en materia civil y económica no se avanzó en juicios de responsabilidad a todos los que manejaron el país y fueron autores intelectuales.
ER: ¿Encontrás correlatividades entre los participantes de la deuda en los ’70 y en la actualidad?
AOG: Los mismos bancos, siempre. Además, ¿cómo es posible que hoy la Argentina siga teniendo los abogados que contrató Carlos Menem en 1989? Cavallo llamó a los acreedores para que le dijeran cuánto había que pagar. Siempre están las mismas personas involucradas en el proceso. Cuando fue lo de los Panamá Papers encontré otras off shores de la familia Macri.

Me puse a revisar los papeles y noté que una empresa auditada en el Banco Central, Omexil S.A., había intervenido en una operación trucha por cerca de 15 millones de dólares a principios de los ’80 (deuda que luego le transmitieron al estado). De eso participaron Socma y Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina.
Además, esa sociedad, que seguía vigente cuando presenté los documentos hace un año y medio, perdió casualmente una caja codificada con documentos en el incendio de Iron Mountain. Cuando el fiscal Delgado y el juez Casanello nos aceptaron, Franco Macri se presentó a pedir la nulidad aduciendo que mi actuación y la de Pino Solanas podían afectar la igualdad en el proceso. El juez se la rechazó y apelaron a la Cámara Federal, que revocó el fallo del juez y me apartó de la causa.
ER: ¿Hay otras posibilidades para la investigación cuando cambia el signo político del gobierno?
AOG: En 2003, Kirchner emitió un decreto de acceso a la información pública que nunca se cumplió y la verdad es que la justicia siempre persigue a los gobiernos que se fueron. En cuanto al signo político, mirá, en 2013 Cristina Kirchner firmó dos contratos: uno con Chevron, otro en el que entregaron la segunda reserva de gas en Vaca Muerta. Cuando se pidió el contrato, no quisieron compartirlo. El 15 de noviembre de 2015, la Corte Suprema los obligó a mostrarlo. Después, subió Macri y dio la orden de no enseñarlo, otra vez.
Entonces hicimos un recurso de amparo. La jueza María José Sarmiento ordenó que se mostrara el contrato, YPF apeló y ahí está en la cámara, esperando. Lo que llama la atención es que el abogado de YPF, Luis Rodolfo Bullrich (pariente de Esteban y de Patricia) fue designado durante el gobierno de los Kirchner. Entonces parece que en estas cuestiones estructurales hay muchas similitudes.
El gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín, por ejemplo, sólo refinanció y renegoció la deuda. Al único ministro que se opuso a eso, se enfrentó al F.M.I. y quiso hacer una auditoría de la deuda, Bernardo Grinspun, lo eyectaron al año.
Pero, ¿qué país serio paga deuda sin saber qué paga? Porque acá siempre se informó que no había registros de la deuda sino solamente simples anotaciones. Cuando Kicillof estaba negociando con el Club de París, pedimos información sobre la deuda al Ministerio de Economía, deuda que en un 65% era de la dictadura por compra de armamentos e importaciones no declaradas.
En el Ministerio decían que la información la tenía el Banco Central, y viceversa. Tiempo después me informaron que “efectivamente, en algún momento, el Banco central había mandado algo y que me lo reenviaban” (sic). Era una hoja con los nombres de los acreedores y los montos, nada más. Hay negligencia, irresponsabilidad, precariedad de información.
ER: ¿Pensás que existió un momento histórico en el que se pudo haber terminado con estas relaciones tóxicas?
AOG: La gestión de Néstor Kirchner, justo cuando él asume y se visualiza el poder de la deuda. Ahí había que hacer un default completo, no selectivo como el que había hecho Rodríguez Saa en el que se le seguía pagando a organismos internacionales.
Barajar y dar de nuevo. A partir de ahí, investigar la deuda y pagar estrictamente lo que correspondiera. Y si no, que hicieran lo que quisieran. Como hizo Correa cuando vio que no tenía forma de impugnar todo. Dijo: pago el 30%; si no lo aceptan, que ejecuten al país, ya veremos cómo defendernos.
Claro, el Gobierno de Ecuador tenía atrás toda una investigación de auditoría que acá nunca se hizo. Correa subió sin estar atado a ninguno de los dos partidos tradicionales, eso le permitió hacer lo que hizo. Lo mismo Chávez.
En Argentina nunca ocurrió. Macri no hubiera conseguido la presidencia sin los radicales. El bipartidismo condiciona cualquier posibilidad política relativamente autónoma.
Si en Argentina se argumenta que no se quería entrar en conflicto con el F.M.I. y los organismos internacionales, ¿por qué no se llamó a los empresarios argentinos a los que el Estado Argentino les pagó una Deuda Fraudulenta para que devolvieran la plata? Macri, Calcaterra, Lacroze de Fortabat, Rocca, Papel Prensa.

ER: ¿Cuáles son las razones por las que nunca termina liquidándose la deuda, incluso en los gobiernos de corte progresista?
AOG: Si decimos “NO PODEMOS”, estamos perdidos y tenemos que seguir este camino de decadencia en el que estamos.
Claro que esas empresas pueden desestabilizar el país, pero así como se hizo una cadena nacional en torno a Papel Prensa y sus manejos irregulares, escrachándolo en todos los medios, se podría haber hecho también con las deudas de las otras empresas, hablarle al pueblo argentino con transparencia.
Pero, además de la falta de voluntad, un factor clave es cómo operan los servicios de inteligencia. Saben vida y milagro de los que manejan el poder para atacar cuando sea necesario.
Jaime Stiuso es un gran ejemplo de eso. Estuvo en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) desde el ‘78 y se fue en el último año del gobierno de Cristina. Es un tipo que debe tener un archivo inmenso de senadores, ministros, diputados.
En el Ecuador, el proceso de endeudamiento fue igual al de la Argentina: deuda de la Dictadura, Reestructuración en Democracia, Megacanje, Plan Brady. Los mismos bancos, los mismos acreedores, los contratos eran idénticos.
Allá, pude acceder a todos los documentos; acá, la información es secreta. Entonces me salen con el argumento de la relación de fuerzas. Claro, en un país como Ecuador, enfrentar todo el poder financiero es complicado, pero Argentina no es Ecuador, Brasil no es Ecuador, Venezuela no es Ecuador.
Sin embargo, Correa terminó volviendo a negociar con el fondo, a emitir bonos de deuda. Me cuesta entender su cambio. Terminó convirtiéndose en un tipo muy autoritario, no aceptaba críticas de ninguna naturaleza y, a pesar de todo, tenía un trasfondo de gran admiración por los Estados Unidos. Una vez escuché una frase que decía “si querés conocer a alguien, dale poder”.
Cuando fue la cumbre del ALBA, en Caracas, Correa contó la experiencia de la auditoría y Chavéz dijo “hay que empezar por casa”. En ese momento pensé “bueno, si empieza Venezuela, esto puede ser un efecto dominó”. Al finalizar la reunión, le comenté al ministro de Finanzas venezolano Ariel Rodríguez el aspecto positivo de lo que había dicho Chávez, pero él de algún modo relativizó o minimizó las palabras con un “habrá que ver”.
Fue algo que me llamó poderosamente la atención porque Rodríguez había sido guerrillero, embajador en Cuba y era un tipo con una reconocida fama de honestidad. El asunto es que nunca se hizo la auditoría y yo no me explicaba la razón.
Finalmente, en 2012, comprendí que Venezuela financiaba los planes sociales con emisión de bonos de deuda sometidos a la jurisdicción y la legislación de los Estados Unidos. Luego se los daban para negociar a los mismos bancos de siempre. Una cosa son los discursos y otra las realidades.

ER: ¿Cuáles son nuestras posibilidades, entonces?
AOG: Para comenzar, es necesario afianzar la Unidad Latinoamericana, que existe en cuestiones políticas, pero no económicas. Fuera de los discursos, no hay tal unidad. Por ejemplo, el principal obstáculo para concretar el Banco del Sur fue Brasil, con Lula y con Dilma.
Claro, el proyecto del Banco del Sur hablaba de 20 mil millones de dólares y el Banco del Desarrollo de Brasil tiene un capital de 150 mil millones de dólares para hacer negocios en todas partes. ¿Qué les va a interesar?
El problema es que, si no hay una Unidad Económica Latinoamericana Real para enfrentar al Sistema Financiero, no hay solución posible.
Países como el nuestro podrían despojarse tranquilamente porque los contratos son muy truchos, están sometidos a irregularidades todo el tiempo. Pero es un gigante con pies de barro que nadie quiere tocar.
En un diálogo, el abogado de la Banca Morgan me dijo: «Ustedes saben quiénes somos nosotros”, como diciendo “vos sos un gil y nosotros manejamos la guita del mundo, sabemos cómo se hacen los negocios y en la reestructuración de la deuda siempre terminamos ganando«.
En el caso de Argentina, somos un país que, a pesar de los default, siempre termina pagando. Después está la otra posición, la de la ultra izquierda, “nosotros no pagamos, no debemos”. Eso no sirve para nada. Es un cliché para una movilización, pero no sirve para enfrentar a esta gente.
ER: ¿Cómo podemos pensar la idea del Estado nación en términos de mercados tan globalizados?
AOG: Hay una justificación de los últimos gobiernos populares en torno a lo que se podía o no se podía hacer en el mercado global. ¿Por qué Lula va preso, Correa se exilia en Bélgica y a los Kirchner les llueven demandas? Porque dejaron intacta la estructura que tendrían que haber arrasado. Ese es el problema.
La única manera de enfrentar el sistema financiero es liquidarlo. Si negociás, estás perdido. El mundo globalizado los hace más fuertes a ellos porque se afianzan cultivando la desunión de nuestros países. Además, está el factor popular. En el caso de Ecuador, Correa hizo la auditoría porque se lo exigieron los movimientos sociales.
Acá muchos están peleados con los otros, mucha consigna militante y poca realidad. No enfrentamos las situaciones a través de unidades sino fragmentados y con mucho discurso. Está bien, son coyunturas distintas, pero si Bolívar y San Martín hubieran puesto la excusa de la relación de fuerzas nosotros aún seríamos parte del Imperio español.
Es evidente que las presiones de los Bancos y los Poderes Financieros son muy fuertes. Sin embargo, mirá lo que pasó en Islandia mientras nosotros recibíamos al F.M.I. con bombos y platillos.
ER: Para finalizar, ¿creés que la propuesta de Cambiemos se corresponde con un proyecto de país o es solo una transferencia de recursos a los que más tienen?
AOG: No hay proyectos a futuro. La tan criticada generación del ’80, con sus niveles desiguales, sus visiones europeas elitistas y tantas personas destinadas a la marginalidad, tenía al menos una idea sólida de país.
FUENTE: espartacorevista.com

SADOP ROSARIO INVITA A LA CONFERENCIA DE FEDERICO LORENZ, HISTORIADOR Y ESCRITOR ARGENTINO ESPECIALIZADO EN HISTORIA RECIENTE ARGENTINA Y EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS.
Lunes 21 de marzo a las 18:30 horas
La charla es abierta a la comunidad y con inscripción previa a través del siguiente formulario:
https://forms.gle/3Wnmk4efa5QnTaN1A
La misma se inscribe en el marco del curso de formación de tres charlas gratuitas para afiliados y otorga puntaje para quienes cumplimenten todas las instancias.
