Los dirigentes de Washington siempre estuvieron preocupados por la presencia militar rusa en Siria y de las milicias armadas por el régimen teocrático persa. En distintas oportunidades mientras mostraban sus quejas por la presencia de estas fuerzas que apoyan al gobierno de Al Assad, desplegaban esfuerzos tácticos en favor de los integrantes de las Fuerzas Democráticas Sirias (conducidas por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán).
Tanto las fuerzas de Moscú, como las estructuras sectarias instrumentadas por Teherán, siempre han estado dispuestas a los ataques a grupos laicos e islámicos moderados, opositores al gobierno de Siria. Es importante para el régimen sirio y la planificación de Moscú, terminar con los sectores de la oposición que reclaman diálogo y negociaciones directas.
En general en las demandas de los grupos antigubernamentales sirios, emergen las voluntades de excluir de la mesa de negociaciones a la familia del presidente sirio, un formato de nepotismo que ya lleva casi cinco décadas en el poder.
La alternativa presentada por la oposición siria dispuesta a solucionar la crisis a través de la reconciliación y de conversaciones que apunten a la paz, contrasta con las duras posiciones del dispersado Estado Islámico y de otras organizaciones menores del mismo perfil, que no aceptan ninguna opción que no sea convertir toda la región en un “Estado” teocrático.
Seguramente estas inclinaciones también sectarias conducen al takfirismo, posturas que manifiestan desprecio y condena por el que piensa distinto dentro del mismo campo islámico.
Los distintos gobiernos proiraníes instalados en Irak desde la ocupación del 2003, con el beneplácito de EE.UU., continúan las campañas de cercenamiento del territorio iraquí, poniendo en práctica un plan que contempla el aliento de luchas sectarias en los planos religioso, étnico y nacional, de modo de aprovechar estos enfrentamientos para estampar un nuevo diseño en la cartografía de la Mesopotamia, que contemple un estado chiíta al sur, otro sunnita en el centro y el kurdo –independiente– en el norte.
La clara intención de la dirigencia de Irán es la incorporación del sur de Irak -especialmente la provincia de Basra– a la república teocrática que conducen los clérigos persas.
La recuperación de un sector del norte de Irak a manos de una coalición mixturada, de militares de EEUU, kurdos feudales, Guardianes de la Revolución Islámica, el ejército federal de Irak y las milicias chiitas, se trató de una acción militar cuya “victoria a lo Pirro” no alcanzó para sofocar de una vez por todas el salafismo. Deberíamos preguntarnos a quiénes beneficia realmente la continuidad del fundamentalismo retardatario en la región. Quizá la respuesta nos oriente tanto a los partidos políticos kurdos de tradición feudal (Partido Democrático del Kurdistán y Unión Patriótica del Kurdistán), como a la jerarquía que gobierna la República Islámica de Irán.
DIALOGO Y RECONCILIACION EN SIRIA
Hace poco tiempo me reencontré en Buenos Aires con un joven dirigente del Bloque Patriótico DemocráticoSirio (BPDS), que venía por segunda vez a Argentina para visitar a sus familiares.
El BPDS está constituido por intelectuales que se oponen al gobierno que lidera Bashar Al Assad. Durante los comienzos de la revuelta siria, en su anterior visita a nuestro país, mi interlocutor no descartaba una salida cruenta para solucionar la crisis en su patria.
Hoy su planteo es otro, habla de diálogo y de una convocatoria a todas las fuerzas para la reconciliación nacional, “pero deben abstenerse los que están acusadosde violación a los DD.HH.” ¿Se podrá lograr a corto plazo un acercamiento entre las partes en conflicto, cuando han minado el campo social de sectarismos? “A pesar detodo hay que intentarlo”, me dijo, alarmado por los sufrimientos de la población cautiva del fuego cruzado de fuerzas gubernamentales, y grupos políticos-religiosos sectarios.
Finalmente el diálogo sincero les sirve a todos. Inclusive al Pentágono en Oriente Medio (Creciente Fértil) para poder homogeneizar su retirada, que seguramente será transitoria . También es provechoso a los intereses de EE.UU., al menos para salvar algunos de los negocios que tiene en sociedad con los colonialistas persas.
Al parecer, distintas tramas se repiten a lo largo de la historia. Poderosos que se juntan, auspician o patrocinan cumbres de sus peones, de sus agentes. Se trata de desimular las diferencias ideológicas, políticas o religiosas, porque el mundo sigue necesitando el “reordenamiento” dibujado por los fuertes. Una dinámica que sigue incorporando a nuevos actores coyunturales en ese espacio de decisiones, donde obviamente no pueden estar ausentes Turquía y la República Islámica de Irán, ambos estados involucrados en la arena del Creciente Fértil (Oriente Medio).
PANARABISMO E IDENTIDADES ETNICAS, NACIONALES Y RELIGIOSAS. MOVIMIENTOS NACIONADLES DE LIBERACION -NESTOR SULEIMAN-
BREVE CRONICA DE LOS HECHOS PATRIOTICOS EN LA REGION OCUPADA
La diversidad de investigaciones sobre Al Ahuaz obliga a una revisión histórica, y geográfica de esta porción de territorio ubicado en el sureste de Irán. Es indispensable abordar la situación política, social y económica por la que atraviesa la población árabe para interpretar el histórico expansionismo de la dirigencia persa.
Arabestán, Al Ahuaz, Ahwaz, Ahvaz, son distintas denominaciones de la misma región. Por su parte, los persas han nominado Juzestán a la región ocupada. Nos remontamos a los tiempos del monarca Reza Shah y del Jeque Khaz’al el Gobernador del Arabestán (Al Ahuaz), en los primeros años del siglo XX. Debemos referirnos al papel de la política imperialista británica en este conflicto, y a las graves consecuencias que acarrearon la difusión del plan inglés para clausurar la independencia del emirato árabe, así como la detención de Sheikh Khaz’al, hecho que daba por tierra con las esperanzas nacionalistas proyectadas en las consignas independentistas de los árabes.
La abundante riqueza de la zona, contrasta con la situación paupérrima de la población autóctona árabe que allí vive. Por Ahwaz corren cinco ríos, pero no tiene agua potable ni suficientes recursos hídricos para la agricultura. En esta región la República Islámica de Irán obtiene el 80% de la renta nacional, paradójicamente el desempleo local alcanza un 40%.(1)
El relevamiento informativo realizado revela el verdadero propósito de los distintos gobiernos, sean monárquicos o teocráticos: el rechazo del Tratado de la Frontera firmado entre Irak e Irán en 1937. Las montañas constituyen una travesía física que separa Arabestán de Irán, dividiéndolos en dos territorios diferentes en los registros topográficos. El histórico emirato limitaba hacia el oeste con las gobernaciones iraquíes de Basora y Amara, y con las montañas del Kurdistán; con la zona montañosa del Louristan por el norte y con el Golfo Arábigo en el sur.
En 1925, el Arabestán tenía una extensión de 185.000 kilómetros cuadrados, al día de hoy se redujo a 65.000 km2, de acuerdo a la cartografía oficial diseñada por Teherán para la denominada provincia de Juzestán. La administración ocupante ha modificado el mapa político de la región, cercenando más de 100.000 km2 al histórico perímetro de la región histórica del Arabestán. En la actualidad la población árabe establecida en la zona alcanza los 8 millones de personas.
En los últimos diez años, más de un millón de hectáreas pertenecientes a los árabes –según fuentes oficiales iraníes–, fueron entregadas a colonos persas para la explotación agrícola-ganadera. Los actos de saqueo, el desplazamiento forzado del pueblo originario, la limpieza étnica y el empobrecimiento de los árabes ahuazíes, han sido constantes tareas del ocupante. Se trata de una campaña de exterminio de la población, con métodos que van desde la contaminación en la región, convirtiéndola en la cloaca de la República Islámica de Irán, hasta la ingeniería social , similar a las aplicadas contra la población azerí y baluchistaní, prácticas que demuestran la modalidad de Estado terrorista. (2)
Cientos de miles de árabes abandonan su patria hacia el interior de Irán, para vivir y trabajar como inmigrantes, descalificados en el plano laboral, convertidos en “mano de obra barata”. Otros deambulan en los países del Golfo Arábigo (Árabe). Las encuestas arrojan una cifra de más de 80.000 ahuazíes trabajando en Kuwait.
El mejor ejemplo para verificar estas afirmaciones, son las permanentes diásporas ahuazies propiciadas por las políticas planificadas en manos de la dirigencia persa, cuyo propósito es el traslado de estas poblaciones árabes hacia otras regiones de Irán, para asimilarlas y mixturarlas con gente de otro origen, de modo que finalmente pierdan la identidad.
La dirigencia de Teherán fue suplantando el nombre de Arabestán por el de “Juzestán” –a veces mencionado como Khuzistán–, artificio utilizado para despojar de su carácter árabe a la zona. El régimen de Irán también sustituyó el nombre original de Al-Muhammarah, –establecido por la tribu árabe Kab en el inicio del siglo XIX–, por el de Khurumshahr. Este distrito se encuentra exactamente en el cruce del río Al-Karoun y la cuenca Shatt-al-Arab, formada por la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates. De igual manera reemplazó el nombre de la ciudad de Al-Falahyah por el de Shadkan, que en idioma persa significa “Las dos felicidades”.
Esta práctica de cambiar el nombre de Arabestán por Juzestán y los de distintas ciudades y aldeas árabes por otros de origen persa, formó parte de las continuas políticas del colonialismo cultural, implementadas también en regiones habitadas por otras comunidades nacionales.
El Emirato de Arabestán siempre ha sido un territorio perteneciente a la Mesopotamia. Desde tiempos inmemoriales fue parte de Irak, fundamentalmente en su regulación social y económica, especialmente durante el califato Abbaside.
TURCOS Y BRITANICOS
En la época otomana, después de la ocupación de la Mesopotamia en 1534 a manos de Suleiman Al-Kanouni, la región histórica del Arabistán fue objeto de constantes disputas entre persas safavitas y turcos.
El acuerdo de Ardharoom, firmado el 31 de marzo 1847, repartía la zona entre los dos beligerantes: el Kurdistán se anexaba a los turcos y el Arabestán pasaba a formar parte de los dominios persas. Mientras esto ocurría, los nativos de Al Ahuaz no reconocían el acuerdo entre imperios. Otro ejemplo del reparto de territorios entre los imperios, en detrimento de los pueblos.
El Emirato de Arabestán fue durante mucho tiempo, antes y después de la celebración de este convenio, una región independiente, libre de la injerencia de los poderosos de turno. El liderazgo árabe se imponía, el Sheikh Khaz’al emergía como legítimo conductor de la región.
En 1925, una vez asegurados los intereses imperialistas británicos mediante la celebración de acuerdos petroleros, el gobierno central de Irán procedió a “estabilizar” su influencia en Al Ahuaz. Es preciso recordar que los británicos iniciaban sus maniobras para quedarse con los recursos petroleros en aquel emirato. Más tarde como réplica de esas iniciativas entraría Irak en la agenda de Londres
Con colaboración británica, Teherán tomó prisionero al Sheikh Khaz’al. A partir de entonces, Al Ahuaz fue sujeto de un plan sistemático de colonización persa, pese a que el 90% de su población es árabe.
El monarca Reza Shah de Irán procedió al desarme de los árabes, imponiendo multas a las tribus que se negaran a hacerlo. Luego de diez años el gobierno monárquico recapacitó y entendió que la región ocupada era muy difícil de someter; las revueltas de las tribus de Beni Taraf no cesaban, sobresaliendo por su magnitud la que estalló en 1936.
Más tarde, por disposición de Teherán, se prohibía el uso de atuendos tradicionales y la utilización de la lengua árabe en la región. Una verdadera intromisión cultural destinada a colonizar la subjetividad popular.
La British Petroleum Company apoyaba y favorecía las políticas expansionistas de Irán. Al comenzar las perforaciones contrató únicamente personal persa, y del mismo modo llevó adelante la construcción del complejo de Abadan prescindiendo de los trabajadores árabes.
INSURRECCIONES POPULARES DE LOS ARABES
Distintas modalidades contractuales forman parte de la lógica colonizadora de la dirigencia del Estado iraní. No es un dato menor que Al Ahwaz produzca actualmente más de tres millones de barriles de petróleo al día, mientras la población local se beneficia muy poco de esos ingresos en términos de empleo, infraestructura y bienestar general.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial las insurrecciones árabes no se hicieron esperar. Las regiones de Al-Khafajyah y Al-Huwayzah, especialmente las tribus de Beni Taraf, Beni Saleh, Berna Lam, Al-Sharfah y Al-Muheisin, se rebelaron ocupando todos los pueblos, puestos y ciudades de la región.
Como las revueltas se extendieron durante varios meses, el régimen de Irán movilizó un gran ejército, repartiendo numerosas brigadas militares por las provincias del sur. El ejército conducido desde Teherán se enfrentó a grandes dificultades para atravesar el área, no sólo por la presencia de movilizaciones árabes, sino también por la geografía surcada de ríos y pantanos que bloqueaban el avance militar.
Esta paralización de la maquinaria bélica, decidió al régimen a enviar aviones para bombardear los pueblos sublevados. Quemó casas de los insurrectos, destruyó plantaciones y otros recursos naturales y materiales. Se ejecutó así una masacre terrible: miles de niños, mujeres y ancianos inocentes murieron bajo el fuego de la embestida de la dirigencia persa.
Aplacada la revuelta árabe, el ejército monárquico arrestó a más de 800 combatientes revolucionarios que fueron trasladados a pie hasta Teherán. Solo un puñado de ellos llegó con vida: la población árabe debía “recapacitar”.
La planificación de Teherán para colonizar Al Ahuaz, avanzó con la elaboración de proyectos de riego perjudiciales para los agricultores árabes. La presa sobre el río Al-Karkha, llamada “Diz Pahlevi”, provocó un nuevo éxodo de la población árabe de la región. Desde la ocupación de 1925, el régimen de Irán ha persistido en su política tiránica, aterrorizando la población árabe mediante la manipulación del fanatismo étnico.
ACULTURACION Y DECULTURACION
En el proceso de pérdida de identidad fue un proceso sostenido desde el momento en que se institucionalizó la ocupación de Al Ahuaz. En efecto, en distintos momentos los regímenes de la dirigencia persa, en todos sus formatos (monárquico o teocrático) prohibieron el aprendizaje de la lengua materna de los lugareños. Esta medida contribuyó a promover índices educativos lamentables, que en la década del ´40 alcanzaron un 97% de analfabetos entre la población árabe.
El gobierno actual, conducido por la aristocracia clerical persa, persevera en la aplicación de programas de erradicación de la cultura árabe ahuazí. Una prueba contundente es la negativa de las autoridades ocupantes, a extender certificados de nacimiento a los niños que no tengan un nombre persa. Por otro lado, en las escuelas de Al Ahuaz está vedada la enseñanza del árabe, mientras que aquellos literatos y periodistas que, en un gesto de audacia y rebeldía se atreven a escribir o pronunciar palabras en este idioma, reciben duras penas, en algunos casos son acusados de subversivos y condenados a muerte.
Hace unos años, y como muestra de la “democracia” y “libertad” imperante en la República Islámica de Irán, seis árabes chiítas fueron llevados a tribunales por convertirse a la corriente sunnita. Su nueva condición religiosa, y la elección para sus hijos de nombres vinculados a personajes legendarios de ese grupo del Islán (sunnita), les valió ser acusados de “enemigos de Dios”.
Aproximadamente treinta y dos mil árabes de la región ocupada de Al Ahuaz, fueron detenidos desde las insurrecciones populares desatadas a partir de 2005. La esperanza de los ahuazies está depositada en la llegada del día de la liberación, cuando las nostalgias que atraviesan las tierras del Arabestán logren desencadenarse de las garras del expansionismo persa. (3)
APARICION CON VIDA DE LICHITA, JUSTICIA POR LILIAN Y MARIA PORQUE ERAN NIÑAS
Compañeras y compañeros, este 2 de marzo a las 13 horas nos convocamos frente a la embajada paraguaya. A seis meses de la tortura y ejecución de Lilian Mariana y María Carmen, el 2 de marzo Lichita y su melliza Anahí presentes en la movilización cumplen 15 años.
Recordaremos en lucha, agitando por su aparición con vida. Se cumplen 6 meses de la tortura y ejecución de las niñas argentinas, a quienes el gobierno infanticida, feminicida del Partido colorado en la cabeza del presidente de la república Mario Abdo Benítez heredero biológico y político de 35 años de dictadura de la alianza Partido colorado-FFAA. «Lilian Mariana y María Carmen fueron víctimas desde el útero de un Estado que normaliza y promueve un sentido común social adoctrinado para la falta de empatía frente a la violencia, la crueldad y el estigma. Desde antes de nacer, estas niñas ya estaban condenadas, en el sesgo social, a un destino escrito sobre sus cuerpos, sueños y vínculos», Jesareko, Serpaj-Paraguay.
Es que la cultura fascista condensada y sistematizada en los archivos del terror, archivo hallado en 1992 en una comisaría de Asunción, constituye páginas de una historia lúgubre que hoy vuelve a reproducirse con intensidad bajo ropaje de un Estado de derecho con aval de fiscales y jueces.
Aquella historia constituyó el recuento de una nefasta práctica, impune, según la retórica oficial es parte de un pasado cerrado. Sin embargo, sigue muy vigente, pero sobre nuevas modalidades, más cruentas y sobre lógicas justificadas, los falsos positivos en niñas, por ser hijas de revolucionarios.
Los revolucionarios, luchadores sociales y pueblo en lucha y resistencia debemos cargar con el estigma, la sospecha y la justificación sobre nuestros cuerpos de todo tipo de violencia, tortura, asesinato desde los órganos represivos del Estado paraguayo.
La desaparición de Lichita se configura en lo que puede situarse en la inagotable forma de aplicar venganza usando instrumentos públicos.
Compañeros, compañeras, les esperamos este martes y seguimos con la Campaña para el Simposio urgente en Paraguay. Organizando para que una delegación viaje a Paraguay para el simposio y unirme a los dos compañeros que hoy están en el territorio buscando a Lichita. Correo:estadoparaguayoinfanticida@gmail.com/
Facebook: ERAN NIÑAS – Aparición con vida de Lichita – Campaña Internacional
EN UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA CREACION DE NUESTRA BANDERA NACIONAL. ENARBOLADA POR EL GENERAL MANUEL BELGRANO EL 27 DE FEBRERO DE 1812, EN LA VILLA DEL ROSARIO, PRESENTAMOS EL TRABAJO PUBLICADO POR EL LICENCIADO LUIS ANGEL MAGGI EN LA EDICION IMPRESA DE NUESTRA REVISTA AÑO V – N° 9 – MES DE DICIEMBRE DEL AÑO 1996.
ESCRIBE LIC. LUIS ANGEL MAGGI [1]
EL SIMBOLO ES UNA FIGURA O DIVISA, CON EL QUE SE REPRESENTA UN CONCEPTO. ESE CONCEPTO CONTIENE Y REPRESENTA ALGO MAYOR, UN CONJUNTO DE CARACTERES, AL QUE SIGUEN Y DEFIENDEN CIERTO NUMERO DE PERSONAS.
LA BANDERA,ES UN SIMBOLO DE LA PATRIA, CONSTITUYE LA INSIGNIA DE LA NACIONALIDAD.
EN ALGUNAS FESTIVIDADES, SE DISTINGUE A LOS COMPONENTES DE UN PAIS, POR LA BANDERA QUE LLEVAN EN ALTO SUS MASTILES. CADA BANDERA, TIENE COLORES CARACTERISTICOS Y ALGUNAS, CIERTOS DIBUJOS Y FIGURAS EMBLEMATICAS, QUE REPRESENTAN LA ESENCIA DEL PAIS.
COLEGIO DEL SAGRADO CORAZON ROSARIO SITO EN CALLE MENDOZA N° 1951
ESCUELA Y DEPORTE
En las Escuelas, se nombran abanderados y escoltas a los alumnos que sobresalen en conducta y aplicación, al menos en este momento. En los equipos deportivos al más hábil, a quien se destaca y sabe nuclear a sus compañeros, al mismo tiempo que les transfiere el ímpetu y la pasión en la competencia, se los nombra Capitán y Abanderado.
Tanto en el estudio como en los deportes, es un honor ser el «Abanderado» y se inculca el máximo respeto a la Bandera, exhibiéndola siempre en los actos patrios y en los acontecimientos deportivos.
A la Bandera de la Patria se le reserva, en cada institución, un lugar muy importante para guardarla. Suele estar en la Dirección, en el despacho de la presidencia de una empresa, en un mástil o guardada en un cofre.
MONUMENTO NACIONAL A LA BANDERA CIUDAD DE ROSARIO -PROVINCIA DE SANTA FE-
LA BANDERA EXPUESTA AL AIRE LIBRE
Al frente de los edificios públicos y de algunas instituciones, se ve flamear la Bandera Argentina, celeste y blanca, izada con su formación solemne en hora de la mañana y arriada a la caída del sol, por la tarde. En algunas instituciones privadas, la coloca un encargado y luego la retira por la noche, para evitar su deterioro.
¡Qué triste!, observar ciertos mástiles en algunos edificios, la Bandera desteñida, sucia enrollada ya al mástil por el viento, durante días y días, hasta meses. A esos edificios entran y salen buena cantidad de personas para cumplir su jornada de trabajo, sumadas a las que concurren para realizar trámites. Es bueno hacerles saber a los responsables, que el símbolo patrio, representa el sentimiento del grupo de personas que allí trabajan y concurren, con espíritu de crecimiento, solidaridad, construcción diaria de la Patria, aunque no haya triunfo deportivo importante o se recuerde alguna efeméride; por lo tanto debe estar limpio, sano, vivo, como los que allí trabajan. Es parte de la identidad nacional.
Si no se respeta el símbolo patrio, en esa simple actitud de mantenerlo limpio, sin discursos, se tiene el derecho a pensar que se mira hacia otra parte, que ya no interesa como símbolo aglutinador, y en algunos casos se hace pensar que se le da la espalda y que se huye de las argentinas tradiciones; que no se tiene clara la escala de valores, que deben sostener a una persona, a un pueblo, con destino de grandeza, para nosotros y para nuestros hijos.
Pareciera que el poder, la riqueza y el placer, han pasado a ser los motores de la sociedad que estamos formando, y no la que soñaron San Martín y Belgrano por ejemplo, y muchos otros ilustres hombres y mujeres que han formado y deseado la «Patria Libre, Justa y Soberana». La Bandera, para ellos fue consigna viva, motivo de unión, símbolo de perennidad y no de claudicación.
Honran a la Bandera Patria, todos aquellos ciudadanos que a diario cumplen con su deber, con recta intención en busca de un bien común y pueden dormir con la consciencia tranquila, seguros que han dejado tras de sí un mundo cada día mejor, que aquél que encontraron al nacer.
Todos aquellos con ondas positivas, con deseos de solidaridad, con espíritu de trabajo y sacrificio, entenderán estas palabras y sabrán obrar en consecuencia, acompañarán una revisión profunda en el ámbito personal, que es el paso primero de transformación.
ENCUENTRO DE MANUEL JOSE JOAQUIN DEL CORAZON DE JESUS BELGRANO Y JOSE FRANCISCO DE SAN MARTIN Y MATORRAS, A FINALES DEL MES DE ENERO DEL AÑO 1814 EN LA PROVINCIA DE SALTA -REPUBLICA ARGENTINA-
CONCLUSION
Si cada uno, como ciudadano no da la espalda a la Bandera «el símbolo máximo de la nacionalidad», seremos un pueblo de cara al futuro solidario, compartiendo los recursos de este inmenso y rico territorio. San Martín decía: «Mi existencia toda la sacrificaría, antes que echar una mancha sobre mi vida pública, que se pudiese interpretar como ambición», y agregaba: «Hombres que se abandonen a sus excesos son indignos de ser libres». El General Belgrano, creador de la Bandera expresó a los 50 años: «Todo lo he hecho -como Secretario del Consulado, como abogado, como militar-, por la Patria y lo dejo por Ella». Este ilustre patricio, falleció a los 50 años, tenía muchos proyectos y fue quien dono los 40.000 pesos para construir cuatro escuelas, para ilustrar a los futuros ciudadanos y sepan mirar cada mañana, en lo alto del mástil, la Bandera celeste y blanca.
[1] Ex-Director de la Escuela Primaria N° 1.313 de la ciudad de Rosario
IGUAL QUE QUIENES TIRARON LAS BOMBAS A LA PLAZA DE MAYO EL 16 DE JUNIO DE 1955, LOS FUSILAMIENTOS EN LOS BASURALES DE JOSE LEON SUAREZ EL 9 DE JUNIO DE 1956 Y LOS VUELOS DE LA MUERTE DE LA ULTIMA DICTADURA CIVICO-MILITAR-EMPRESARIAL Y ECLESIASTICA
RECIENTEMENTE PUBLICADO POR LA EDITORIAL «LIBRERIA CIVICA» DE LA CIUDAD DE SANTA FE, PRESENTAMOS ESTE LIBRO REALIZADO POR VARIOS AUTORES DEL DERECHO, BAJO LA DIRECCION DE PABLO A. LORENZO Y LA COORDINACIÓN DE JOSE IGNACIO AGOSTINI
El Nuevo Derecho Laboral de la «Pandemia». Detalle de la Normativa generada por el COVID-19 y su impacto en los contratos de trabajo, por Pablo A. Lorenzo
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SAN MARTIN N° 1900 – TELEFONO (0342) 459-5544 y CANDIDO PUJATO N° 2751 – TELEFONO (0342) 453-6953 – CIUDAD DE SANTA FE