I JORNADAS DE FORMACION POLITICA «RAIMUNDO ONGARO»

RAUL ZAFFARONI -PROFESOR EMERITO DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES Y JUEZ DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS-

ESCRIBE ALVARO ELICES (*)

HOY VIERNES 27 DE AGOSTO A LAS 20:00 HS. POR ZOOM Y FACEBOOK LIVE

HABLA RAUL ZAFFARONI SOBRE LA SIGUIENTE PREGUNTA: ¿NECESITAMOS UNA NUEVA CONSTITUCION NACIONAL?

Los antecedentes demuestran que la historia constitucional de la Argentina ha sido compleja y fruto de las pugnas ideológicas y políticas que cada época ha generado. El ejemplo más emblemático del siglo XX fue la Constitución de 1949 que al día de hoy podría ser considerada de avanzada debido a la profundidad de sus contenidos: derechos de trabajador a la capacitación, al bienestar, a la preservación de la salud, al mejoramiento económico, a la seguridad social, a la defensa de los intereses profesionales; derechos de la familia al “bien de familia” garantizado por ley especial, a la atención y asistencia a la madre y el niño; derechos de la ancianidad a la vivienda, a la alimentación, al vestido, a la salud física, a la tranquilidad, al respeto; no admisión del racismo, función social de la propiedad, recursos naturales en cabeza de la Nación y no de las provincias, y la lista sigue.

La necesidad de pensar una nueva Constitución Nacional llama a reflexionar qué pasaría si los fenómenos actuales que producen desestabilización política llegaran a ser controlados bajo una institucionalización que tienda al bienestar de las grandes mayorías nacionales. ¿Se puede pensar en un nuevo enfoque de la Justicia?, ¿Qué pasaría si la AUH y la política de previsión social se vuelven derechos constitucionales?, ¿Qué ocurriría si la Comunicación es instaurada como derecho fundamental?, ¿Es viable pensar en pleno siglo XXI la función social de la propiedad?, ¿Qué pasaría si logramos vencer la enorme informalidad laboral y la estabilidad del trabajo se convierte en derecho constitucional de absolutamente todos los trabajadores y trabajadoras? 

Llegó la hora de discutir realmente todos los vicios de ilegitimidad con los cuales fue construido el andamiaje constitucional en el que actualmente vivimos. En el derecho se conoce como “orden de prelación” al que debe existir entre el “Poder constituyente” y el “Poder constituido” (Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial). El primero siempre debe preceder al segundo y no al revés. Es decir, jamás un constituido se puede arrogar el poder de modificar lo que decide la Convención convocada al efecto. Esto fue lo que ocurrió en la aberración decidida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo “Fayt” (1999) y que muchos años después se subsanó en el fallo “Schiffrin” (2017) mediante el concepto de “deferencia” que se debe tener ante lo decidido por la Convención.

Por supuesto, en 1956 la teoría constitucional no se respetó y un bando militar de la “Revolución Libertadora” derogó la Constitución de 1949. A partir de ahí, pasaron décadas -reformas de 1957 y de 1972 mediante- hasta que en 1994 la Ley 24.309 que declaró la necesidad de la reforma constitucional tampoco agregó como antecedente a la Constitución de 1949. Un historial de silencios, defecciones e infiltraciones. ¿Qué significa todo esto? A pesar de la violencia oligárquica que quiso eliminarla del eje temporal mediante una proclama, todos esos derechos provinieron de un sentido de la vida profundamente justicialista: la dignidad humana y el bien común. Ese crecimiento colectivo, tanto intelectual como espiritual, fue lo que desató una violencia que veinte años después produjo el Golpe de Estado de 1976. 

Entonces, esa Revolución Peronista producida entre 1945 y 1955, cristalizada institucionalmente en 1949, fue lo que las potencias imperiales colaboraron en marchitar. Por eso no es casualidad el surgimiento de la Resistencia Peronista. Los históricos Programas del Movimiento Obrero de La Falda (1957), Huerta Grande (1962), fueron impulsados a instancias del dirigente textil Andrés Framini y tomaron por norte mucho de lo que decían los artículos de la Constitución de 1949, sobre todo el artículo 40, ese que Raúl Scalabrini Ortiz denominó “Bastión de la República”. Y claro, era el que sostenía que la organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, que el Estado podrá intervenir en la economía para salvaguardar los intereses generales, que los recursos naturales deben estar en cabeza de la Nación y que los servicios públicos pertenecen al Estado.

Vivimos una época en que la unidad de la militancia, la formación política y el buen trato entre compañeros y compañeras son herramientas fundamentales para contrarrestar la irracionalidad y la forma violenta de vinculación que quiere imponernos la oposición mediático-política.

Estamos en medio de una campaña electoral previa a las PASO del 12 de septiembre de 2021 y la mayor parte de la información la acaparan las chicanas políticas, fotografías y videos que intentan darnos lecciones de moral cuando en realidad fue la actual oposición política al Frente de Todos quienes durante 2015-2019 literalmente se fugaron el mayor préstamo que en toda su nefasta historia el FMI le dio a un país.

“El poder no se cuestiona a sí mismo, cuestiona al pueblo en sus errores”, expresó categóricamente CFK hace unos días atrás en el barrio Isla Maciel de Avellaneda. Es por esto que desde Grupo Ongaro nos decidimos a no caer en el juego del adversario y cerrar filas comprendiendo que la necesidad histórica hoy es la unidad del Frente de Todos.

Nuestra propuesta de formación es intentar elevar el nivel de debate político poniendo temas de peso sobre la mesa y que hagan crecer el interés por aprender las cuestiones que hacen a la cosa pública.

¿Cómo podremos pensar una Argentina grande si no controlamos el sistema financiero, si las multinacionales controlan los puertos, si no se considera a la Comunicación como un derecho fundamental, si de 2015 a 2019 nos legaron una deuda externa impagable en el mediano y largo plazo, si los recursos naturales no están en cabeza de la Nación y si no hay un Poder Judicial que tienda al bienestar de las grandes mayorías nacionales?

Si Arturo Sampay viviera se sumaría a esta charla. ¡Te esperamos!

El link de Zoom es: https://us02web.zoom.us/j/82444825733?pwd=RTRPMzlrMkM4bE5nbHhGb3J0bWg5QT09

ID de reunión: 824 4482 5733

Código de acceso: 109827

Facebook Live se transmitirá desde el siguiente enlace: https://www.facebook.com/grupoongaro/  

Adhesiones: Federación Gráfica Bonaerense (FGB), Dr. Héctor Recalde, Centro de Estudios para el Movimiento Obrero (CEMO), Generación Patriótica (GP), Juventud Sindical de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (JS APSEE), Corriente Peronista 13 de Abril de San Vicente (CP13A San Vicente), Juventud Federal Organizada Argentina (JuFOA), La Cámpora Templanza Suramericana (LC TS), Estudio Jurídico F&S y Ediciones Manutara.  

*Abogado UBA y referente del Grupo Ongaro

FUENTE: «AGENCIA PACO URONDO – PERIODISMO MILITANTE»

EL FRACASO ECONOMICO DE CAMBIEMOS Y EL MITO DE LAS PASO 2019: UNA BREVE REVISION DEL COLAPSO ECONOMICO DE 2018-19

INFORME DEL CENTRO DE ECONOMIA POLITICA ARGENTINA -C.E.P.A.-
Una vez más, el debate electoral vuelve sobre cuestiones vinculadas a la economía que parecían saldadas.
El objetivo del presente informe, que analiza brevemente la evolución de algunas variables macro-financieras, es contrastar la idea deslizada de manera recurrente por ex funcionarios de Cambiemos respecto a que el modelo económico de Cambiemos habría tenido un abrupto final dado el resultado electoral de las PASO de 2019.
A fin de aportar algo de claridad al respecto, analizaremos la evolución previa de un set de variables que permitirán demostrar que la afirmación es totalmente falsa.
El modelo económico de apertura y desregulación cambiaria y financiera que impulsó Cambiemos cayó por su propio peso y mucho antes de las PASO de 2019.
Ir al informe »

(A modo de resumen, acceda a un hilo explicativo en Twitter aquí.También puede descargar el informe completo en este enlace, en formato PDF).

LA TRAMPA DE LAS LELIQ: EL SISTEMA FINANCIERO MANDA

ESCRIBE HORACIO ROVELLI (*)

Los fondos de inversión acreedores del país y los grandes bancos locales controlan y subordinan. Uno de sus instrumentos: los pasivos del Banco Central. Una enorme masa de recursos con la que embolsan formidables ganancias sin arriesgar y que el gobierno podría destinar a reactivar la economía y mejorar las condiciones de vida de amplios sectores de la sociedad.

El capitalismo financiero se caracteriza por el predominio de los fondos de inversión y las entidades financieras en el mapa de la economía mundial. Su actividad es centro y nexo de decisiones que condicionan a sus deudores, ya sean personas, empresas o gobiernos. Controla y subordina, al punto tal que muchas empresas que producen bienes y servicios son de su propiedad. Ocurre aquí y en el mundo.

La mejor demostración de su poder sobre nuestro país y su presente es BlackRock, el principal acreedor privado de la Argentina con títulos públicos por más de 2 mil millones de dólares, la mayoría emitidos bajo ley extranjera. Además es accionista de importantes empresas locales, pero fundamentalmente de los cuatro primeros bancos por volúmenes de depósitos. Los mayores poseedores de títulos de deuda del Tesoro en pesos y de las Letras de liquidez (Leliq) [1] y pases pasivos del Banco Central (BCRA).

A la condición descripta debe sumarse que BlackRock administra activos en todo el mundo por más de 6,5 billones de dólares -casi 20 veces nuestro PIB-. De ser un país, se ubicaría en el tercer lugar, detrás de Estados Unidos y China, pero sin tener que mantener un ejército ni programas de salud y educación. Es la razón por la que su Ceo, Larry Fink, tiene una clara influencia sobre el FMI y el gobierno estadounidense.

EL MINISTRO DE ECONOMIA MARTIN MAXIMILIANO GUZMAN JUNTO A KRISTALINA GEORGIEVA DIRECTORA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL

La situación Argentina es compleja. Cambiemos endeudó al Estado nacional por más de 100 mil millones de dólares. Del total, unos 45 mil 400 millones es deuda contraída con el FMI. Una parte, 24 mil millones, se empleó para pagar pasivos anteriores y 86 mil 200 millones se fugaron, según el Informe “Mercado de cambios deuda y formación de activos externos, 2015-2019” del BCRA. Y acá está el centro del problema: las que fugaron son empresas en las cuales los fondos de inversión tienen el control accionario, o bien una importante participación. Otras son propiedad de los ricos de siempre: los Magnetto (Clarín), los Arrieta Blaquier (Ledesma), los Bulgheroni (Pan American Energy), los Pagani (Arcor), los Rocca (Techint), los Elsztain (IRSA) y los Urquía (Aceitera General Deheza), por mencionar algunos de los casos emblemáticos.

Un ejemplo. Las dos principales empresas que compraron dólares para fugarlos durante el gobierno de Cambiemos fueron Telefónica Argentina y Pampa Energía. En ambas tiene participación BlackRock. La primera adquirió 1.248 millones. La segunda, casi 904 millones. Ninguna declaró ni pagó durante el período impuestos a las ganancias por esa magnitud. La Afip, sin embargo, no les pide cuentas. Y no se trata de que las compras fueran ilegales, siempre y cuando se pueda explicar el origen de los fondos. Esa es la razón por la cual no se las investiga. La misma razón por la que el grupo de acreedores de la deuda externa que lidera BlackRock aceptó que el capital se amortice desde el segundo semestre de 2024. Lo mismo hará el FMI. Le concederá al país tres o cuatro años de gracia a cambio de que no se investigue a los que compraron dólares que se fugaron. Se podría argumentar que los 86 mil 200 millones los adquirieron casi 7 millones de personas y empresas. Tan cierto como que los 100 primeros fugadores se llevaron nada menos que 24 mil 679 millones. Ninguno registró en esos cuatro años ganancias suficientes para que justifiquen compras de tales magnitudes. Se trata de una minoría parásita y rentista que se enriquece y saca dólares del país que, seguramente y en una parte importante, son administrados por BlackRock o algún otro fondo acreedor [2]. Los principales interesados en que el gobierno de Alberto Fernández acepte el acuerdo que quiere imponer el FMI. Les garantiza no devolver un solo dólar y, como si fuera poco, que la deuda la pagará el conjunto del pueblo argentino.

NICOLAS AVELLANEDA A CARGO DEL PODER EJECUTIVO NACIONAL DESDE EL 12 DE OCTUBRE DE 1874 HASTA EL 12 DE OCTUBRE DE 1880

Lo dijo Nicolás Avellaneda en 1880: “…millones de argentinos que economizarán hasta sobre su hambre y su sed, para responder en una situación suprema a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros”. En medio de la segunda ola del Covid-19, el gobierno optó por no implementar una cuarta cuota del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Unos 90 mil millones de pesos que, como las tres rondas sí desembolsadas, hubieran sido una ayuda para los desocupados y quienes no podían trabajar por las restricciones sanitarias. Tampoco, por ejemplo, se optó por incrementar el monto del Plan Potenciar Trabajo, que abarca a 870 mil trabajadores [3] y que de llevarse a 55 mil pesos mensuales (el costo de una Canasta Básica Total) permitiría -haciéndose cargo el Estado nacional de los materiales- construir unas 260 mil viviendas por año. Sin embargo, el gobierno le reconocerá a los bancos hasta fin de año acreencias por unos 700 mil millones de pesos por las Leliq y los pases pasivos. La suma de ambos activos financieros alcanza ya los 3,9 billones de pesos y la tasa efectiva que les paga el Banco Central promedia el 40 por ciento anual.

Para poner en pie a la Argentina real se debería utilizar ese recurso, hoy inmovilizado, cuando en realidad son depósitos del conjunto de la sociedad que los grandes bancos usan sin riesgo alguno. ¿Opciones? Las hay. Por ejemplo, destinarlos a la construcción de viviendas populares mediante los planes de auto construcción, una actividad que no requiere insumos importados y que, además, funciona como un importante multiplicador de la producción local. Incluso se podría financiar un vasto plan de obra pública para generar empleo y reactivar la economía, al tiempo que se avanza con las imprescindibles inversiones en infraestructura. Incluso así quedarían recursos para seguir asistiendo a quienes se beneficiaron con el IFE, pero también a los trabajadores, jubilados y pensionados que perciben remuneraciones menores al costo de una Canasta Básica Total.

¿Qué hace el gobierno, además de pagarle a los bancos por esos fondos inmovilizados? Crea un “festival de bonos” que la Secretaria de Finanzas coloca entre las entidades del sistema y los fondos comunes de inversión mediante licitaciones periódicas en busca de financiamiento en el mercado local. El camino, sin embargo, es el contrario. El gobierno marcha a contramano. Premia a los grandes jugadores financieros locales e internacionales, cuyo máxima expresión es BlackRock.

Nada más alejado de lo que se necesita: un Estado presente que asuma los riesgos que el capital financiero no asumirá. Y lo que es peor, como la economía no crece, la rentabilidad financiera se fuga y los pasivos financieros del BCRA se disparan porque la entidad no puede pagar los intereses, que en definitiva se capitalizan. Una bomba que de no haber un cambio de rumbo se agigantará hasta que, agotado el tiempo, termine estallando.

(*) Economista egresado de la UBA.Docente UBA en Económicas y Sociales.

Notas

[1] Son préstamos de los bancos al BCRA de uno a seis días de plazo. Los cuatro bancos privados más grandes en la Argentina actual son Santander-Río; BBVA; Galicia; y Macro y en los cuatro BlackRock reconoce tener parte del capital accionario.

[2] Franklin Templeton, Gramercy, Fidelity, Ashmore, Pimco, etc.

[3] El Ministerio de Desarrollo Social aumentará el Plan Potenciar Trabajo a $14.040 desde agosto de 2021. El monto del Plan Potenciar Trabajo equivale al 50% del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).

FUENTE: «TRANSFORMAR ARGENTINA» – IDEAS Y PROYECTOS PARA UN DESARROLLO INCLUSIVO

DAGO, UNA HISTORIETA DE VENGANZAS

ESCRIBE FABIAN ARIEL GEMELOTTI

¿EN QUE SOBRESALE ARGENTINA?

En historieta, es el país que tiene la mejor historieta de América latina (y me atrevo a decir del mundo).

En Estados Unidos, Batman es el Nippur de Argentina. Dago es a la Argentina lo que es el cine de aventuras para Estados Unidos. Acá Patoruzú quizás sea el Popeye de Estados Unidos. Pero son odiosas esas comparaciones, no sirven.

Argentina tiene impronta y es única en su estilo creativo. Argentina sobresale en historieta. Y tiene la mejor literatura gráfica del mundo. Después vienen Estados Unidos y México e Italia.

En 1981 Editorial Columba larga una gran historieta: Dago, guionada por el genio de la historieta nacional Robin Wood, y dibujada por Alberto Salinas. Dago es una historieta de venganzas y donde la aventura es fundamental. César Renzi es un noble veneciano arrogante, que vive en pleno Renacimiento. Un día asesinan a su familia y a él lo dan por muerto y lo tiran al mar. Es recogido por un barco pirata y de noble pasa a esclavo. Entabla amistad con un viejo llamado Selin, el cual transforma su arrogancia en humildad y lucha. Se fortalece físicamente y asume rebeliones de esclavos. De César Renzi pasa a llamarse Dago (cuando lo recogen del mar tenía una daga clavada en la espalda). Dago entabla amistad con el pirata Barbarroja. El Barco pirata llega a Turquía y Dago pasa a ocupar un lugar en el ejército Turco. Vive aventuras maravillosas. Hasta logra una amistad con el Conde Drácula de Valaquia. Como todas las historietas de Columba, no se respeta los tiempos históricos y hay mezclas  y personajes de otras décadas ocupan lugares en décadas diferentes. Pero eso es lo bueno, porque se prioriza la aventura sobre lo correcto histórico. Dago es la historieta nacional de los ochenta. Su último capítulo es de 1996. Pero se sigue publicando todavía en Italia con guiones y dibujos de Carlos Gómez y Joan Mundet. 

DAGO ES, DESPUES DE NIPPUR, LA MEJOR HISTORIETA DEL GENIO MAXIMO ROBIN WOOD.

BRUTAL DESCONOCIMIENTO DE LAS POLITICAS SOCIALES

FOTOGRAFIA: BERNARDINO AVILA -DIARIO PAGINA 12-

ESCRIBE EDUARDO DELMONTE

Ante la reciente propuesta sobre contraprestación de los salarios sociales realizada por el Bloque de Concejales de Juntos por el Cambio, quiero manifestar que evidentemente, el concejal Cardozo no conoce que los programas de trabajo Salario Social Complementario ($ 13.000.- mensuales) requieren, para otorgarse, de una Contraprestación Laboral, que se hace (sin cobrar un peso extra) en Plazas, calles, lugares públicos y basurales.

Tampoco sabe de esas mujeres (y hombres) que, en las ollas populares, pusieron y ponen el pecho en la primera línea de la lucha contra la pandemia. Y muchos perdieron la vida en esa tarea. Tratándose de Cardozo y Juntos por el Cambio, no hay que pedirle peras al olmo, ya que nunca se lo vio recorriendo los barrios ni involucrándose en los sufrimientos de lo más humildes. Sólo lo mueve su afán electoral, que mira a los pobres como potenciales votantes, y que busca posicionarse en la interna como ala dura de esa derecha macrista, que entregó al País, nos endeudó fraudulentanente por varias generaciones, y fugó al exterior 44.000 millones de dólares.

Nosotros no pedimos planes ni subsidios, porque entendemos que generan clientelismo y pasividad.Los aceptamos porque no nos dejan otra opción frente al hambre. Lo que verdaderamente requerimos es que el Estado garantice el derecho al trabajo genuino, como lo señala la Constitución Argentina.

Tampoco nos alcanza (aunque es absolutamente digno) con limpiar plazas.Queremos que se motorice un megaprograma de construcción de viviendas, que permita acceder al trabajo genuino en condiciones de Ley, y a la capacitación en oficio, a los más de 70.000 desocupados de la ciudad de Rosario, particularmente a aquellos que el mercado laboral rechaza (mayores de 40 años, mujeres cabeza de familia, jóvenes, y como inserción y recuperación social para aquellos que sufren adicciones).

Claro, para eso haría falta un inversión muchísimo mayor, en tierra, materiales y salarios dignos. Para lo cual habría que supender el pago de esta deuda externa ilegítima, y tocar los bolsillos de los que en plena pandemia siguen juntando la plata con pala: los bancos, las mineras, los terratenientes, y las agroexportadoras, que tienen muchos de ellos domicilio en la Bolsa de Comercio, y de los cuales Cardozo pretende ser vocero.

FERIAS DE LA ECONOMIA POPULAR EN ROSARIO

ENTREVISTA AL CONCEJAL EDUARDO TONIOLLI SOBRE LOS PROYECTOS PRESENTADOS EN EL CONCEJO MUNICIPAL DE LA CIUDAD DE ROSARIO PARA REGLAMENTAR LAS FERIAS DE LA ECONOMIA POPULAR

FERIA «EL TANQUE» -UBICADA EN LA AVENIDA ROUILLON Y MARADONA, UNA DE LAS TANTAS FERIAS DE LA ECONOMIA POPULAR EN LA CIUDAD DE ROSARIO

LAS FERIAS POPULARES EN ROSARIO NACIERON COMO SALIDA A LA CRISIS ECONOMICA QUE NUESTRO PAIS TUVO SOBRE FINALES DEL AÑO 2001, EN UN COMIENZO SOLO A TRAVES DEL TRUEQUE DE MERCADERIAS.

LUEGO, A TRAVES DEL TIEMPO SE CONSTITUYERON EN FUENTE DE INGRESOS DE INNUMERABLES FAMILIAS QUE ENCUENTRAN EN ESTA FORMA DE COMERCIO, PODER HACER FRENTE A LA IMPERANTE DESOCUPACION DE NUESTRA REGION.

ESPERAMOS QUE EL CONCEJO MUNICIPAL APRUEBE FINALMENTE ESTE AÑO 2021 LA ORDENANZA QUE REGLAMENTE ESTAS ACTIVIDADES EN LA CIUDAD DE ROSARIO PARA IMPULSAR UNA ECONOMIA MAS POPULAR Y SOLIDARIA.

EDUARDO TONIOLLI ACTUAL CONCEJAL DE LA CIUDAD DE ROSARIO -BLOQUE FRENTE DE TODOS-

LA SEGUNDA GRAN DERROTA MILITAR DE EE.UU. EN MEDIO SIGLO

POR ALBERTO CORTES

En 1973 el Rey de Afganistán fue derrocado por un golpe encabezado por Mohammed Daud Khan, que había sido un importante funcionario durante la monarquía. Cinco años después, el recrudecimiento de la represión contra el Partido Democrático Popular de Afganistán, de orientación comunista y con gran influencia en las FF.AA., provocó la reacción de estos sectores, que derrocaron y asesinaron a Khan e iniciaron un proceso conocido como la Revolución de Abril, que realizó importantes reformas sociales a favor de los campesinos, los trabajadores y las mujeres, en un país donde el 90% de los hombres y el 97% de las mujeres eran analfabetos y los demás indicadores de desarrollo humano eran semejantes.
También fue un gobierno represivo, y tanto este aspecto como los cuestionamientos al patriarcado, muy arraigado, en especial en las zonas rurales, condujeron al levantamiento de los sectores islamistas conocidos como mujahidines, con el apoyo de los EE.UU. que lanzó la “Operación Ciclón”, procurando aprovechar la situación en el contexto de la Guerra Fría, en 1978, durante el gobierno de Carter. Al año siguiente la U.R.S.S. intervino militarmente empantanándose en lo que muchos llamaron “el Vietnam soviético”, y viéndose obligada a retirarse diez años después.
En tres años más, los mujahidines derrocaron y masacraron al gobierno comunista, pero hasta 1996, por otros cuatro años, las fracciones mujahidines combatieron entre sí, imponiéndose finalmente los Talibanes.
En el poder, los talibanes aplicaron una de las más estrictas interpretaciones de la ley Sharia vistas en el mundo musulmán, y en el mundo en general, particularmente por el trato a las mujeres: Obligadas a usar el burka en público, no se les permitía trabajar ni recibir educación después de los ocho años, y hasta entonces solo se les permitía el estudio del Corán. Tampoco ser atendidas por médicos de sexo masculino si no eran acompañadas por un hombre, lo que llevó a que muchas enfermedades no fuesen tratadas. Se enfrentaron a la flagelación y ejecución públicas por violaciones de las leyes de los talibanes. También a mutilaciones.
Debido a que se les prohibió a las mujeres trabajar, la educación para los niños colapsó, puesto que la mayoría de los docentes eran maestras. Se prohibió – en especial para las mujeres- los deportes, bailar, aplaudir, volar barriletes, representar seres vivos, la fotografía y la pintura. Se prohibieron la música y la interpretación visual de cualquier forma humana o animal. Se dinamitaron monumentos históricos de 15 siglos, patrimonio de la Humanidad. Siendo los talibanes sunitas, muchos chiitas y también de otras religiones no musulmanas fueron masacrados.
La violación por los talibanes de muchas normas internacionales, incluido el respeto a los diplomáticos extranjeros, hizo que sólo tres países reconocieran a su gobierno: Pakistán, que había sido la base operativa del movimiento mujahidin. Arabia Saudita, que hasta en medios de propaganda norteamericana como el canal History Channel se reconoce que este estrecho aliado de EE.UU. había sido el creador y patrocinador de Al Qaeda. Y por último los Emiratos Árabes.
Tras el ataque a las torres gemelas en Nueva York –cometido no por afganos, sino por sauditas -, el 11 de setiembre de 2001; los EE.UU. exigieron a los Talibanes la entrega de su aliado Osama Bin Laden, a quien culpaban por los atentados. Los Talibanes hicieron ofertas de entregarlo o juzgarlo si los EEUU entregaban pruebas de su culpabilidad, a lo cual éstos se negaron. Debe tenerse en cuenta que recién en noviembre Bin Laden reconoció la autoría. EE.UU. invadió el país en octubre, junto con otros países de la O.T.A.N. y en articulación con sus aliados internos de la Alianza del Norte. No encontraron a Bin Laden, a quien recién asesinaron – según su versión – 10 años después, en Pakistán; pero desplazaron a los Talibanes del poder y comenzó entonces un ciclo caracterizado por la guerra civil permanente y el encumbramiento de Afganistán a primer productor mundial de opio y su derivado, la heroína. Los Talibanes se habían financiado y se financian hoy, en alto grado de estas producciones, pero mientras fueron gobierno habían casi erradicado las mismas.
Después de veinte años -la guerra más prolongada en que han intervenido los EE.UU. -, habiendo gastado, según el presidente Biden, un millón de millones de dólares, con varios miles de muertos estadounidenses y de la O.T.A.N.; y entre diez y veinte veces más soldados afganos, y especialmente civiles afganos; Trump negoció con el Talibán el retiro escalonado de las fuerzas invasoras, culminando en setiembre próximo. Desde 2011, los EE.UU. vienen amagando con ese retiro, pero por primera vez ahora se está cumpliendo.
El discurso oficial es que están dejando a los afganos –amigos– la lucha en el terreno, y que el país del Norte se limitará a entrenarlos. Este es el mismo discurso que se dio hace medio siglo en Vietnam. Sólo que en orden inverso. Los norteamericanos comenzaron asesorando militarmente a sus títeres de Vietnam del Sur. A medida que se iba viendo la incapacidad de éstos de resistir a las tropas anticolonialistas, los EE.UU. iban poniendo cada vez más tropas propias en combate en el terreno. Diez años después –ya cerca del final- las retiraban y decían que dejaban a los sudvietnamitas esa tarea.
Mientras que Ho Chi Minh y sus fuerzas habían luchado antes contra el Japón y contra Francia, los aliados locales de EE.UU., en especial el dictador Ngo Diem, en cambio, habían sido sus colaboracionistas.
La Guerra de Vietnam generó un enorme desgaste interno a los EE.UU., donde se fortaleció un gran movimiento interno e internacional, en contra de la Guerra. Por eso, en la Conferencia de Paris, en 1973, Washington aceptó retirarse, con el mismo libreto que ahora: No era una retirada o la admisión de una derrota, sino una trasferencia a sus socios locales de la principal responsabilidad de la guerra. Pero con la retirada norteamericana, las fuerzas survietnamitas colapsaron en 1975 y el país se reunificó, bajo el liderazgo de Ho Chi Minh. El mismo resultado que se habría obtenido 19 años antes, y evitando varios millones de muertos, si el presidente estadounidense Eisenhower no hubiera decidido impedir las elecciones acordadas en el Tratado de Ginebra para 1956, en las cuales el pueblo vietnamita decidiría la reunificación o no del país y que Eisenhower estaba seguro que ganaría Ho Chi Minh, como lo revelan numerosos documentos de la época. Por ello EE.UU. decidió impedir la libre expresión de la voluntad de los vietnamitas.
En Afganistán, EE.UU. capitalizó sus flancos débiles de la Guerra de Vietnam, en la que el espectáculo televisado de los cuerpos de los soldados norteamericanos, conscriptos en general, muertos allí fortaleció al movimiento pacifista. Ahora van soldados profesionales, en todo lo que se pudo delegaron en fuerzas locales los combates, especialmente terrestres, como se aprecia en los porcentajes relativos de bajas de cada fuerza. Contrataron más mercenarios que las tropas propias que usaron. Involucraron a todos los aliados posibles. Recurrieron en gran escala a los drones. Todo esto no alcanzó.
En Afganistán los EE.UU. perforaron numerosos pozos petroleros y ambicionaban un control permanente del país por su ubicación estratégica, muy útil a los planes norteamericanos para rodear con bases hostiles a China, Irán y Rusia. Fronterizas las dos primeras y relativamente cercana la última. No pudo ser. Una potencia en declive como el país del norte, no puede permitirse ese lujo por mucho más tiempo.

Tal como en Vietnam, la retirada de Afganistán, muy criticada en su aliada Gran Bretaña, donde se habla sin eufemismos de derrota, está produciendo el colapso del Gobierno de Kabul. En una semana, los talibanes tomaron nueve capitales provinciales, incluidas la segunda y tercer ciudades del país. Kabul, si es rodeada y aislada, terminará cayendo también. Las promesas talibanes de no permitir que el país vuelva a ser base de grupos terroristas o de cierto respeto a los derechos de los afganos son prácticamente imposibles de garantizar. Nuevas oleadas de migrantes invadirán seguramente a los países vecinos y, finalmente, a Europa.
Además, es imposible comprender el desarrollo del terrorismo islámico en el mundo, desde Al Qaeda hasta el Estado Islámico, sin mirar desde el financiamiento y armamento estadounidense a los mujahidines anticomunistas, hasta la Invasión de Irak.
En Afganistán, después de 40 años de guerra financiada por los EE.UU., la mitad de ellos involucrando desembozadamente tropas propias, todo está peor que antes.

SAIGON -VIETNAM-/KABUL -AFGANISTAN- 46 AÑOS SEPARAN ESTAS IMAGENES, PERO LA SITUACION POLITICA ES LA MISMA: EE.UU. EVACUANDO EN HELICOPTEROS AL PERSONAL DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA DE SUS RESPECTIVAS CAPITALES

MESA DE NEGOCIACION SALARIAL DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA

MINISTERIO DE EDUCACION DE LA NACION ARGENTINA -PASAJE PIZZURNO N° 935 CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES-

TODAS LAS FEDERACIONES DOCENTES EXIGIERON LLEVAR LOS INCREMENTOS SALARIALES POR ARRIBA DEL 45% PARA 2021

El jueves 12 de agosto se concretó la reapertura de la mesa de negociación salarial de la docencia universitaria con la participación de todas las federaciones gremiales del país y de representantes del Ministerio de Educación de la Nación.

Las reivindicaciones de lxs representantes gremiales tuvieron como denominador común exigir la modificación de la pauta salarial vigente y terminar el 2021 con un aumento de, al menos, un 45%. Algunas federaciones plantearon que el piso del incremento salarial en 2021 debería ser del 50%. Frente a estas demandas, las autoridades nacionales no emitieron valoraciones y expresaron que elaborarán una propuesta para la próxima reunión paritaria.

Según el acuerdo salarial firmado el 7 de mayo, que desde COAD rechazamos, la recomposición a diciembre de 2021 será del 23%. Una pauta absolutamente insuficiente, que se encuentra 6 puntos por debajo de la inflación acumulada hasta julio de este año.

Es urgente y necesario modificar la pauta salarial vigente que abarca desde marzo de 2021 a febrero de 2022. Lxs docentes universitarixs necesitamos revertir la degradación del poder adquisitivo que vivimos de forma casi ininterrumpida durante los últimos 6 años. La negociación en curso tiene que cambiar la tendencia y garantizar una recomposición real de los salarios.